martes, 30 de junio de 2026

Las Reservas de la Biosfera: de laboratorios de sostenibilidad a "áreas protegidas por instrumento internacional". El caso de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada.

La celebración del cuarenta aniversario de la declaración de Sierra Nevada como Reserva de la Biosfera constituye una excelente oportunidad para analizar qué ha supuesto esta figura internacional para uno de los territorios naturales más valiosos del sur de Europa. La reciente aprobación por la UNESCO de la ampliación de sus límites añade además una dimensión de actualidad que invita a revisar su evolución, logros, dificultades y retos futuros. 

 

La declaración de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada en 1986 

En 1986, en el marco del Programa Hombre y Biosfera (Man and the Biosphere Programme, MAB) de la UNESCO, fue aprobada la propuesta de declaración de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada. En el Anexo 7 del informe final de la 9ª reunión del Consejo Internacional de Coordinación, celebrada en París en octubre de 1986, aparece incluida en el listado de Reservas de la Biosfera.    

Conviene recordar que por entonces esta figura no constituía un espacio natural protegido en sentido estricto, sino un reconocimiento internacional destinado a promover modelos territoriales capaces de compatibilizar la conservación de la biodiversidad con el desarrollo económico y social de las poblaciones locales. 

Esta filosofía, que hoy resulta ampliamente aceptada, era todavía relativamente novedosa a mediados de los años ochenta. Las reservas de la biosfera incorporaban una visión más integradora, basada en la participación social, el conocimiento científico y la sostenibilidad. 

 

La declaración del Parque Natural de Sierra Nevada en 1989 

En 1989 la Junta de Andalucía declaró Sierra Nevada parque natural, con una superficie protegida de 172.238 hectáreas. Esta superficie se extendía por un total de 60 municipios (23 en la provincia de Almería y 37 en la de Granada), de ellos, 6 con el 100% de su término municipal en el parque natural (Beires y Ohanes, en la provincia de Almería, y Bubión, Capileira, Pampaneira y Trevélez, en la provincia de Granada). 

Desde 1989 y hasta la reciente ampliación de la reserva de la biosfera, la superficie y los límites de la misma han coincidido con los del Parque Natural. 

 

 

La zonificación de 2013 de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada

Mediante la Resolución de 18 de abril de 2013, del Organismo Autónomo Parques Nacionales, se modificó la zonificación de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada:

El área de cumbres y los hábitats más valiosos desde el punto de vista de la biodiversidad constituyen la zona núcleo, integrada por 85.883 hectáreas, coincidentes con el Parque Nacional de Sierra Nevada (Decreto 238/2011, de 12 de julio). La zona tampón, que se extiende en altitudes medias rodeando a la anterior casi en todo su perímetro, está integrada por 69.870 hectáreas, que prácticamente coincide con las áreas de mayor biodiversidad del Parque Natural de igual nombre. Las zonas de transición, de perfil irregular, abarcan 16.485 hectáreas y se disponen en zonas bajas, englobando los núcleos urbanos y las áreas más transformadas por la actividad humana del Parque Natural.
Según el censo del 2012, la población residente dentro de los límites de la reserva alcanzaba los 10.760 habitantes, el 11% de la población total de los municipios con superficie en la reserva. 
 


 

En 2015 las Reservas de la Biosfera pasan a ser consideradas en España áreas protegidas por instrumentos internacionales

Un cambio normativo trascendental se produjo con la aprobación y entrada en vigor de la Ley 33/2015, de 21 de septiembre, por la que se modifica la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. En su Capítulo IV, "Otras figuras de protección de espacios", se incluyen las Áreas protegidas por instrumentos internacionales, y entre ellas las Reservas de la Biosfera declaradas por la UNESCO.

La Ley 33/2015 establece que las Reservas de la Biosfera deberán respetar las directrices y normas aplicables de la UNESCO y contar, como mínimo, con:

a) Una ordenación espacial integrada por:

1.º Una o varias zonas núcleo de la Reserva que sean espacios naturales protegidos, o LIC, o ZEC, o ZEPA, de la Red Natura 2000, con los objetivos básicos de preservar la diversidad biológica y los ecosistemas, que cuenten con el adecuado planeamiento de ordenación, uso y gestión que potencie básicamente dichos objetivos.

2.º Una o varias zonas de protección de las zonas núcleo (zonas tampón), que permitan la integración de la conservación básica de la zona núcleo con el desarrollo ambientalmente sostenible en la zona de protección a través del correspondiente planeamiento de ordenación, uso y gestión, específico o integrado en el planeamiento de las respectivas zonas núcleo.

3.º Una o varias zonas de transición entre la Reserva y el resto del espacio, que permitan incentivar el desarrollo socioeconómico para la mejora del bienestar de la población, aprovechando los potenciales recursos específicos de la Reserva de forma sostenible, respetando los objetivos de la misma y del Programa Persona y Biosfera.

b) Unas estrategias específicas de evolución hacia los objetivos señalados, con su correspondiente programa de actuación y un sistema de indicadores adaptado al establecido por el Comité MaB Español, que permita valorar el grado de cumplimiento de los objetivos del Programa MaB.

c) Un órgano de gestión responsable del desarrollo de las estrategias, líneas de acción y programas y otro de participación pública, en el que estén representados todos los actores sociales de la reserva.

  

Las Directrices Técnicas para las Reservas de Biosfera de 2022 

Las Directrices Técnicas para las Reservas de Biosfera de 2022 [4] exigen que existan estructuras adecuadas de gobernanza y obligan a contar con un plan de gestión

Todas las reservas de biosfera deben contar con una política o un plan de gestión. Se entiende como documento oficial que abarca un periodo plurianual, formulado mediante un proceso participativo y adoptado por el órgano decisorio correspondiente. Sirve para alcanzar los objetivos declarados de la reserva de biosfera de forma estructurada y medible. El plan de gestión es obligatorio y lo exige el Marco Estatutario de la RMRB (artículo 4.7.b).

Una reserva de biosfera debe tener tres zonas:

a) Una o varias zonas centrales jurídicamente constituidas, dedicadas a la protección a largo plazo de la biodiversidad, de acuerdo con los objetivos de conservación de la reserva de biosfera, y de tamaño suficiente para cumplir dichos objetivos. El eje mayor de la zona principal consiste en brindar información acerca de las funciones y los procesos del ecosistema.
b) Una zona o zonas de amortiguamiento claramente identificadas que cumplen funciones de amortiguamiento, que circundan o son contiguas a la zona o zonas núcleo, en las que solo se pueden realizar actividades compatibles con los objetivos de conservación, y cuyo objetivo principal es permitir que se desarrollen, exploren y aprendan técnicas de gestión para mantener los ecosistemas seminaturales, incluida su biodiversidad.
c) Una zona de transición exterior en la que se promueven y desarrollan prácticas de gestión sostenible de los recursos. El objetivo principal de la zona de transición es apoyar y alentar a las comunidades locales, a las empresas y comunidades a mantener sistemas sostenibles socioeconómicos y de uso de la tierra.

No se puede omitir ninguna de las zonas, ya que entonces el sitio no cumpliría los criterios del Marco EstatutarioLos planes de zonificación deben ser convenidos por todas las partes interesadas. Es imprescindible que la reserva de biosfera contenga tanto zonas de protección estricta (zonas núcleo) como otras dedicadas a actividades de subsistencia y desarrollo (zonas de amortiguamiento y de transición). 

 

  
 

La solicitud de ampliación y rezonificación del CIC del Programa MAB a las autoridades responsables de la RB Sierra Nevada

Como resultado de la evaluación decenal (2011-2021) de la Reserva de la Biosfera de Sierra Nevada, el Consejo Internacional de Coordinación del Programa MAB (CIC) envió una solicitud a las autoridades responsables para que presentaran, antes del 30 de septiembre de 2022, las medidas previstas para llevar a cabo su ampliación y rezonificación.

En la 35ª reunión del CIC, celebrada en París en 2023, se informó de dicha solicitud y de la carta en la que las autoridades nacionales solicitan al Consejo una prórroga hasta septiembre de 2024 para presentar dicha información.

 

El régimen jurídico de las Reservas de la Biosfera de Andalucía de 2024 

Las Reservas de la Biosfera de Andalucía se encuentran reguladas mediante el Decreto 88/2024, de 9 de abril. Este Decreto establece que los instrumentos de planificación, gestión y participación de cada una de las Reservas de la Biosfera de Andalucía incluyen los que regulan los espacios naturales protegidos en su territorio. En el caso de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada, son los siguientes.

a) Estrategia de gestión: Se corresponden con los documentos de gestión de los espacios naturales protegidos que acoge así como los planes de desarrollo del territorio y, en su caso, el plan de gestión específico de la Reserva.

b) Órgano de gestión: La Consejería competente en materia de medio ambiente a través de la persona gestora de la reserva nombrada por la titular de la Consejería.

c) Órgano de participación: Consejo de Participación del Espacio Natural Sierra Nevada.

 

La propuesta de ampliación y rezonificación de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada de 2025

Inicialmente la propuesta de ampliación aspiraba a incluir los términos municipales completos de los 60 municipios con territorio en la reserva, incrementando así notablemente la superficie total de la misma y toda la población residente dentro de ella. 

Mediante Resolución de 21 de octubre de 2025 la D.G. de Espacios Naturales Protegidos sometió a información pública la propuesta de ampliación y rezonificación de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada.  

 

La ampliación aprobada por el CIC del Programa MAB de la UNESCO en junio de 2026 

La ampliación ha sido aprobada por el Consejo Internacional de Coordinación del Programa MAB de la UNESCO durante la 38ª reunión, celebrada en Paraguay en junio de 2026. 

Como resultado el número de municipios con el 100% de su superficie de término municipal incluido dentro de la reserva ha pasado de 6 a 25 (el 42% del total), lejos de los 60 del objetivo inicial. 

Hay que resaltar, como hecho novedoso, que se ha incluido el 100% del término municipal de Alquife (Granada), hasta entonces sin territorio protegido, ni en la reserva ni en el parque natural. 

 

 

Otra novedad ha sido la ampliación de la reserva a 2050 hectáreas del término municipio de Dólar situadas dentro del Parque Natural Sierra de Baza. 

Por último, y no por ello menos novedosa, ha sido la inclusión en la ampliación de la Reserva de la Biosfera de unos montes de la Junta de Andalucía situados en los TT.MM, de Fiñana, Abla y Abrucena, en contra de la posición de los respectivos Ayuntamientos frente a la ampliación de la misma a sus TT.MM. (ver mapa de distribución de montes públicos y de zonificación de la RB).  

 

 

 

El balance de cuarenta años (1986-2026)

Los beneficios 

Resulta difícil cuantificar con exactitud los beneficios sobre el territorio de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada, más aún cuando coincide territorialmente con el parque nacional y el parque natural.

La principal contribución positiva ha sido su proyección internacional. La inclusión en la Red Mundial de Reservas de la Biosfera ha reforzado el reconocimiento internacional de Sierra Nevada, favoreciendo su presencia en programas científicos, redes de cooperación y proyectos europeos relacionados con la biodiversidad, el cambio climático y el desarrollo sostenible.

Esta dimensión internacional ha contribuido a consolidar la imagen de Sierra Nevada como referente en la gestión de áreas protegidas de montaña.

Las críticas y limitaciones

Un balance riguroso debe reconocer también las "sombras". La escasa visibilidad social ha dificultado la comprensión de sus objetivos y potencialidades. La limitada capacidad normativa y de gestión (planificación y dotación de recursos humanos y financieros propios), a diferencia de los espacios naturales protegidos regulados por la legislación estatal o autonómica, hacen que su eficacia dependa en gran medida de la coordinación con otras figuras de protección y de la voluntad de las administraciones implicadas.


Bibliografía

GOBIERNO DE ESPAÑA (2007): Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.

GOBIERNO DE ESPAÑA (2007): Real Decreto 342/2007, de 9 de marzo, por el que se regula el desarrollo de las funciones del programa MaB, así como el Comité Español del citado programa, en el organismo autónomo Parques Nacionales. 

GOBIERNO DE ESPAÑA (2015): Ley 33/2015, de 21 de septiembre, por la que se modifica la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.

JUNTA DE ANDALUCÍA (1989): Ley 2/1989, de 18 de julio, por la que se aprueba el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía y se establecen medidas adicionales para su protección.

JUNTA DE ANDALUCÍA (2024):  Decreto 88/2024, de 9 de abril, por el que se crea y regula el Consejo Andaluz de las Reservas de la Biosfera y se establece el régimen jurídico de las Reservas de la Biosfera de Andalucía.

JUNTA DE ANDALUCÍA (2024): Propuesta de ampliación y rezonificación de la Reserva de la Biosfera de Sierra Nevada.

ORGANISMO AUTÓNOMO PARQUES NACIONALES (2013): Resolución de 18 de abril de 2013, de Parques Nacionales, por la que se publica la declaración de dos nuevas reservas de la biosfera españolas: Reserva de la Biosfera de La Gomera (Canarias) y Reserva de la Biosfera Las Ubiñas-La Mesa (Asturias), y la modificación de la zonificación de otras dos reservas de la biosfera existentes: Reserva de la Biosfera de Sierra Nevada (Andalucía) y ampliación de la Reserva de la Biosfera de Doñana (Andalucía). 

UNESCO (1986): Informe final de la 9ª reunión del Consejo Internacional de Coordinación, celebrada en París en octubre de 1986. Anexo 7, listado de Reservas de la Biosfera. 

UNESCO (2022): Directrices Técnicas para las Reservas de Biosfera.

UNESCO (2026): Informe final de la 38ª reunión del Consejo Internacional de Coordinación del Programa MAB de la UNESCO, celebrada en Paraguay en junio de 2026. 

martes, 2 de junio de 2026

La continuidad de la evolución foliar en el pinsapo: una visión pionera de Gustave Chauveaud (1904).

Introducción

Entre los numerosos estudios históricos dedicados al pinsapo (Abies pinsapo Boiss.), pocos resultan tan interesantes desde el punto de vista morfológico como el publicado en 1904 por el botánico francés Gustave Chauveaud bajo el título De la continuité de l'évolution foliaire dans le Sapin Pinsapo. Aunque se trata de un trabajo breve, su aportación fue notable porque cuestionó una interpretación ampliamente aceptada sobre el desarrollo de las hojas en las coníferas y propuso una visión mucho más dinámica y continua de la diferenciación foliar.

A comienzos del siglo XX, la anatomía vegetal estaba experimentando un importante desarrollo gracias a la mejora de las técnicas microscópicas. En ese contexto, Chauveaud abordó una cuestión fundamental: ¿existen realmente categorías de hojas claramente diferenciadas durante el desarrollo del pinsapo o, por el contrario, todas ellas representan fases sucesivas de un mismo proceso evolutivo?

Su conclusión fue clara: la evolución de las hojas en Abies pinsapo constituye una transición continua y progresiva desde las primeras hojas juveniles hasta las hojas adultas definitivas.

Las distintas categorías de hojas descritas en el pinsapo

Los investigadores anteriores habían distinguido cinco categorías diferentes de hojas en el desarrollo del pinsapo. Estas correspondían a brotes de distintas edades:

  1. Hojas de brotes del primer año.

  2. Hojas de brotes del segundo año.

  3. Hojas de brotes del tercer y cuarto año.

  4. Hojas de brotes del quinto año.

  5. Hojas definitivas o adultas.

Esta clasificación se basaba en diferencias anatómicas observables al microscopio. Entre ellas destacaban la presencia de estomas, el desarrollo de tejidos de sostén y la estructura de los haces vasculares responsables del transporte de agua y nutrientes.

Sin embargo, Chauveaud observó que muchas de estas diferencias no eran tan absolutas como se había supuesto. Más bien representaban distintos grados dentro de una misma secuencia de diferenciación.

Los cambios progresivos en la anatomía de la hoja

El autor analiza varios caracteres anatómicos cuya evolución puede seguirse a lo largo del desarrollo foliar.

1. Aparición gradual de los estomas

 

Uno de los rasgos más evidentes es la distribución de los estomas. Las hojas del primer año carecen de ellos en la cara superior, mientras que en las hojas de mayor edad aparecen progresivamente hasta hacerse abundantes en ambas superficies.

Este incremento gradual demuestra que no existe una frontera brusca entre hojas juveniles y adultas, sino una adquisición progresiva de características funcionales relacionadas con el intercambio gaseoso y la fotosíntesis.

2. Desarrollo del hipodermo


Otro aspecto relevante es la formación de fibras hipodérmicas, células de pared gruesa que contribuyen a reforzar mecánicamente la hoja.

Las hojas más jóvenes prácticamente carecen de ellas, aunque Chauveaud señala que ya pueden encontrarse algunas fibras aisladas en determinados ejemplares. Conforme aumenta la edad de la hoja, estas estructuras se multiplican hasta formar una capa casi continua alrededor del órgano.

Esta observación resulta especialmente interesante porque pone de manifiesto la variabilidad anatómica existente incluso dentro de una misma especie. El autor menciona que algunos pinsapos presentaban hojas adultas menos diferenciadas que las hojas de quinto año observadas en otros individuos.

3. Evolución del tejido esclerenquimático


El esclerénquima asociado al cilindro vascular también experimenta una transformación gradual.

Inicialmente se localiza únicamente bajo el floema, pero posteriormente se expande entre los haces conductores y termina extendiéndose por encima del xilema. El resultado final es una estructura mucho más compleja y resistente, característica de las hojas plenamente desarrolladas.

El papel clave del haz vascular

La contribución más importante del trabajo se centra en la interpretación del haz vascular.

Los botánicos de la época consideraban que la principal diferencia entre las hojas juveniles y las adultas era la presencia de un único haz vascular en las primeras y de dos haces claramente separados en las segundas.

Para Chauveaud, esta interpretación era errónea porque no tenía en cuenta el proceso de desarrollo.

Mediante el estudio de hojas muy jóvenes observó que el haz vascular comienza siendo único en todos los casos, incluso en las futuras hojas definitivas. Posteriormente se produce una intensa actividad de crecimiento secundario que genera nuevas células conductoras.

Durante este proceso aparece una franja central de células que dejan de dividirse, aumentan de tamaño y acaban transformándose en tejido esclerenquimático. Esta banda actúa como una separación progresiva entre dos grupos vasculares.

Al mismo tiempo, los elementos conductores primarios originales se atrofian y desaparecen. Cuando este fenómeno concluye, la estructura inicial ha quedado completamente remodelada y el observador encuentra dos haces aparentemente independientes.

 

Según Chauveaud, la supuesta existencia de dos haces distintos no representa una condición original, sino el resultado final de una diferenciación progresiva iniciada a partir de un único sistema vascular.

La hoja adulta reproduce la historia evolutiva de las hojas juveniles

Uno de los aspectos más modernos del trabajo es la idea de que la hoja definitiva reproduce durante su desarrollo los mismos estados anatómicos observados en las hojas primordiales.

En otras palabras, la hoja adulta atraviesa sucesivamente etapas comparables a las representadas por las distintas categorías juveniles. Lo que cambia es la velocidad con la que se producen estas transformaciones.

Esta interpretación permite comprender por qué algunos investigadores consideraban que existían categorías independientes: determinadas fases del desarrollo transcurren muy rápidamente y resultan difíciles de observar si no se estudian hojas extremadamente jóvenes.

El concepto de aceleración del desarrollo

En la parte final del artículo, Chauveaud introduce una idea particularmente interesante: la aceleración del desarrollo de los tejidos conductores.

Según sus observaciones, cuanto más diferenciada es una hoja, más rápidamente se producen las transformaciones anatómicas que conducen a su estado definitivo. Esta aceleración alcanza su máximo en las hojas adultas.

De este modo, la evolución foliar no solo es continua, sino que además presenta ritmos distintos según el grado de madurez alcanzado por la hoja.

Valor actual de este trabajo

Más de un siglo después de su publicación, el estudio de Chauveaud sigue teniendo interés para quienes investigan la biología y evolución del pinsapo.

Aunque las herramientas actuales —microscopía electrónica, anatomía digital o análisis moleculares— permiten estudiar estos procesos con un nivel de detalle inimaginable en 1904, muchas de las conclusiones fundamentales del autor conservan plena vigencia. Su trabajo mostró que las diferencias anatómicas observadas entre hojas juveniles y adultas no justifican necesariamente una separación categórica, sino que pueden interpretarse como etapas sucesivas de una misma trayectoria de desarrollo.

Además, este estudio constituye uno de los primeros ejemplos aplicados al pinsapo de una visión ontogenética de la anatomía vegetal, donde la observación del proceso resulta tan importante como la descripción de las estructuras finales.

Conclusión

El trabajo de Gustave Chauveaud representa una aportación pionera al conocimiento anatómico de Abies pinsapo. Frente a la idea de hojas pertenecientes a categorías independientes, el autor demostró que existe una transición gradual y continua desde las primeras hojas juveniles hasta las hojas definitivas.

La aparición progresiva de estomas, la diferenciación del hipodermo, la expansión del esclerénquima y, sobre todo, la transformación del haz vascular muestran que la hoja adulta no surge de manera abrupta, sino mediante una secuencia ordenada de cambios anatómicos.

Más de cien años después, esta interpretación sigue constituyendo una referencia valiosa para comprender los procesos de desarrollo foliar en el pinsapo y en otras coníferas, confirmando la capacidad de los estudios clásicos para aportar ideas que continúan siendo relevantes en la botánica moderna.


Bibliografía y notas

[1] G. Chauveaud, “De la continuité de l'évolution foliaire dans le Sapin Pinsapo (Abies Pinsapo),” Bulletin du Muséum d'Histoire Naturelle, vol. 10, no. 5, pp. 284–288, 1904. doi: 10.5962/p.327461. Disponible: Biodiversity Heritage Library.

[2] Este texto ha sido redactado por José Pino-Díaz con apoyo de ChatGPT (OpenAI) mediante un prompt tipo RACE creado por el autor del post para la síntesis, interpretación y adaptación divulgativa del artículo científico citado.

[3] OpenAI, ChatGPT (GPT-5.5), modelo de lenguaje de inteligencia artificial, respuesta generada online el [02/06/2026]. Disponible: https://chatgpt.com

domingo, 31 de mayo de 2026

El cambio climático amenaza el futuro de los bosques templados mediterráneos del norte de África: el caso de Abies pinsapo y otras especies relictas.

Los bosques mediterráneos de coníferas y frondosas del norte de África constituyen uno de los ecosistemas forestales más singulares y valiosos de toda la cuenca mediterránea. Sin embargo, su futuro aparece cada vez más comprometido por el avance del cambio climático. Un reciente estudio publicado en Journal of Environmental Management por Ahmadi y colaboradores (2026) [1] aporta una de las evaluaciones más completas realizadas hasta la fecha sobre la vulnerabilidad de estos bosques, utilizando modelos de distribución de especies y considerando, además, un aspecto frecuentemente ignorado: las limitaciones reales de dispersión de los árboles.

Fig. 1 

Fig. 1: Área geográfica empleada en la modelización de la distribución de las especies. Abarca la cuenca occidental del Mediterráneo (recuadro rojo). El área del estudio corresponde a los bosques mediterráneos de coníferas y mixtos (MCMF) del norte de África (Marruecos, Argelia y Túnez).

La investigación analiza 23 especies arbóreas características de los bosques mediterráneos templados de Marruecos, Argelia y Túnez, entre ellas varias especies emblemáticas y relictas como Abies pinsapo, Cedrus atlantica, Taxus baccata, Tetraclinis articulata o diversos representantes de los géneros Acer, Juniperus, Pinus y Quercus. Los resultados son contundentes: la mayoría de estas especies podrían perder una parte muy significativa de sus hábitats potencialmente favorables antes de mediados de siglo.

Un ecosistema excepcional bajo presión

Los autores recuerdan que los bosques mediterráneos norteafricanos representan los últimos vestigios de antiguos bosques templados que ocuparon extensiones mucho más amplias durante periodos climáticos más húmedos. Actualmente sobreviven en enclaves montañosos relativamente frescos y húmedos, donde albergan numerosas especies endémicas y amenazadas.

Estos ecosistemas ya sufren una intensa presión derivada de la fragmentación del hábitat, la deforestación, el sobrepastoreo y los cambios de uso del suelo. A ello se suma un escenario climático particularmente preocupante. El Mediterráneo está considerado uno de los principales “puntos calientes” del cambio climático global, con previsiones de aumento de temperaturas y disminución de precipitaciones durante las próximas décadas.

En este contexto, conocer cómo responderán las especies forestales resulta fundamental para diseñar estrategias eficaces de conservación.

Más de 377.000 registros para modelizar el futuro

El trabajo se basa en una impresionante base de datos formada por más de 377.000 registros de presencia de árboles procedentes de trabajos de campo, bases de datos internacionales de biodiversidad y literatura científica especializada.

Con esta información, los investigadores construyeron modelos de distribución potencial utilizando variables climáticas, edáficas y topográficas. Posteriormente proyectaron dichos modelos hacia el año 2050 bajo dos escenarios climáticos del IPCC: un escenario intermedio (SSP2-4.5) y otro más extremo (SSP5-8.5).

Una de las principales novedades metodológicas del estudio consiste en incorporar restricciones de dispersión. Es decir, los autores no asumieron que las especies podrían colonizar instantáneamente cualquier nuevo territorio climáticamente adecuado, sino que tuvieron en cuenta la distancia máxima que sus semillas pueden dispersarse de forma natural.

Este aspecto es especialmente importante para especies relictas y fragmentadas, cuyos movimientos poblacionales suelen ser extremadamente lentos.

El clima domina la distribución de los árboles

Los resultados muestran que las variables climáticas son, con diferencia, los factores que mejor explican la distribución actual de las especies estudiadas. Entre todas ellas destacan tres variables principales:

  • La precipitación anual.

  • La temperatura media anual.

  • La temperatura máxima del mes más cálido.

En otras palabras, la disponibilidad de agua y la intensidad de los episodios de calor extremo constituyen los elementos que más condicionan la supervivencia de los bosques mediterráneos templados.

Las variables edáficas desempeñan un papel secundario a escala regional, aunque determinados parámetros, como el pH o algunas características texturales del suelo, resultan relevantes para ciertas especies.

Una contracción generalizada de los hábitats forestales

Las proyecciones climáticas indican una tendencia clara: prácticamente todas las especies analizadas perderán superficie favorable durante las próximas décadas. De forma global, las pérdidas medias de hábitat alcanzan aproximadamente el 44 % bajo el escenario intermedio y superan el 52 % bajo el escenario más severo. Aunque algunas especies podrían ganar nuevas áreas potencialmente adecuadas, estas expansiones resultan insuficientes para compensar las pérdidas previstas.

Además, cuando se incorporan las limitaciones de dispersión, las posibilidades reales de colonizar esos nuevos territorios disminuyen notablemente.

Los autores concluyen que gran parte de los futuros hábitats climáticamente adecuados serán simplemente inaccesibles para muchas especies antes de 2050.

El preocupante caso de Abies pinsapo

Entre todas las especies analizadas, Abies pinsapo aparece como una de las más vulnerables. Los modelos proyectan pérdidas de hábitat extraordinariamente elevadas:

  • 79,5 % bajo el escenario SSP2-4.5.

  • 87,7 % bajo el escenario SSP5-8.5.

Se trata de los valores más extremos observados en el conjunto del estudio.

Aunque el trabajo se centra en el norte de África, los autores utilizaron datos procedentes de toda la distribución occidental mediterránea de la especie, incluyendo las poblaciones ibéricas. Por ello, los resultados ofrecen una valiosa perspectiva sobre la sensibilidad climática del pinsapo.

La explicación de esta elevada vulnerabilidad radica en varios factores. En primer lugar, Abies pinsapo ocupa actualmente ambientes montanos relativamente frescos y húmedos, muy dependientes de precipitaciones regulares y temperaturas moderadas. En segundo lugar, presenta una distribución fragmentada y una capacidad limitada para desplazarse rápidamente hacia nuevas áreas favorables.

Según los autores, los futuros refugios climáticos tenderían a concentrarse en zonas más húmedas y elevadas, mientras que gran parte de las áreas actualmente ocupadas dejarían de reunir condiciones adecuadas.

Estas conclusiones coinciden con numerosos trabajos previos que ya habían advertido sobre la elevada sensibilidad del pinsapo frente a la intensificación de las sequías y las olas de calor mediterráneas.

Cedros, arces y enebros también muestran una elevada vulnerabilidad

El pinsapo no está solo en esta tendencia. Cedrus atlantica, uno de los árboles más emblemáticos de las montañas del Atlas, podría perder entre el 79 y el 85 % de sus hábitats favorables.

Asimismo, especies como Acer granatense, Juniperus thurifera, Juniperus phoenicea o Taxus baccata presentan importantes reducciones de distribución potencial.

Muchas de ellas comparten características similares: distribución restringida, dependencia de ambientes montanos y escasa capacidad de dispersión. La combinación de estos factores incrementa notablemente su riesgo frente a escenarios de calentamiento acelerado.

Los ganadores relativos del cambio climático

No todas las especies responden de la misma manera. Los modelos identifican algunos taxones relativamente más resilientes, especialmente Pinus pinea, Quercus rotundifolia y Quercus suber. Estas especies muestran pérdidas mucho menores e incluso podrían experimentar ciertas expansiones locales.

Su éxito relativo parece estar relacionado con una mayor plasticidad ecológica, una mejor adaptación a la sequía y una distribución geográfica más amplia.

Los autores sugieren que algunas regiones mediterráneas podrían experimentar en el futuro una transición progresiva hacia formaciones dominadas por encinas y pinares más resistentes a la aridez.

La dispersión: una limitación frecuentemente olvidada

Uno de los mensajes más interesantes del estudio es que disponer de hábitat adecuado no garantiza que una especie pueda ocuparlo. Las simulaciones muestran que las limitaciones de dispersión reducen aproximadamente entre un 40 y un 45 % las ganancias potenciales estimadas bajo escenarios de dispersión ilimitada.

Este resultado tiene una enorme relevancia para especies relictas como Abies pinsapo o Cedrus atlantica, cuyos procesos de expansión natural son extremadamente lentos.

En consecuencia, las medidas de conservación no deberían limitarse a proteger las poblaciones actuales, sino también facilitar la conectividad ecológica y evaluar, cuando sea necesario, estrategias de migración asistida.

Implicaciones para la conservación

La principal conclusión del trabajo es clara: los bosques templados mediterráneos del norte de África afrontan un proceso de contracción acelerada como consecuencia del cambio climático.

Las especies más especializadas y restringidas geográficamente serán las más afectadas. Entre ellas destaca especialmente Abies pinsapo, cuya pérdida potencial de hábitat supera el 80 % en los escenarios futuros considerados.

Ante esta situación, los autores defienden la necesidad de desarrollar estrategias de gestión adaptativa que incluyan la identificación de refugios climáticos, el fortalecimiento de la conectividad entre poblaciones, la restauración ecológica y, en determinados casos, la consideración de programas de dispersión asistida.

Más allá de los resultados concretos, este trabajo constituye una valiosa llamada de atención sobre el futuro de algunos de los árboles más emblemáticos del Mediterráneo occidental. El caso del pinsapo, símbolo de los bosques relictos mediterráneos, ilustra perfectamente la magnitud de los desafíos que afrontarán estas especies durante las próximas décadas.

 Bibliografía y notas

[1] M. Ahmadi, F. Shabani, M. Zaghdoudi, M. Abu-Dieyeh, K. Mechergui, Z. Niknaddaf, M. Mallat, S. Naghmouchi y W. Jaouadi, “Projected climate-driven contraction of Mediterranean coniferous and mixed forests in North Africa: Ensemble SDMs with dispersal constraints,” Journal of Environmental Management, vol. 403, art. 129205, 2026. doi: 10.1016/j.jenvman.2026.129205.

[2] Este texto ha sido redactado por José Pino-Díaz con apoyo de ChatGPT (OpenAI) mediante un prompt tipo RACE creado por el autor del post para la síntesis y adaptación divulgativa del artículo científico citado.

[3] OpenAI, ChatGPT (GPT-5.5), modelo de lenguaje de inteligencia artificial, respuesta generada online el [31/05/2026]. Disponible: https://chatgpt.com

domingo, 8 de febrero de 2026

La brioflora de los pinsapares más longevos de la Sierra de las Nieves refleja el uso histórico al que han sido sometidos por la actividad humana

Introducción

Los briofitos son un grupo de plantas terrestres no vasculares, pequeñas y primitivas, que incluyen musgos, hepáticas y antoceros. Carecen de raíces, tallos y hojas verdaderos, así como de tejidos conductores (xilema y floema), por lo que absorben agua directamente del ambiente. Dependen de la humedad, se reproducen por esporas y son fundamentales como colonizadores pioneros. 

Los bosques primarios, caracterizados por la continuidad espacial y temporal de su hábitat, son ampliamente reconocidos como áreas de alta biodiversidad, con alta riqueza de especies, alto endemismo y gran amenaza.

Estudios realizados en bosques templados y boreales evidencian que la continuidad forestal (espacial y temporal), típica de los bosques primarios, aumenta la diversidad de briofitos.  


Continuidad forestal y diversidad de briófitos de los pinsapares

Según un estudio reciéntemente publicado en la revista científica Forest Ecology and Management [1], en los pinsapares de la Sierra de las Nieves no se ha encontrado ningún efecto de la edad de los bosques sobre la riqueza, la composición o la estructura de su brioflora.  

En los pinsapares muestreados, emparejados y comparados bosquetes viejos y jóvenes, los modelos lineales mixtos generalizados mostraron que la edad (un indicador de la continuidad temporal) no era un predictor significativo de la riqueza de especies, y ninguna interacción entre la edad y el entorno alteró este resultado. 

La estructura de la comunidad de briofitos se explicaba por la disponibilidad de agua en la atmósfera y el contexto microtopográfico. Los análisis de redundancia basados en la distancia identificaron la probabilidad de nubosidad (lluvia horizontal) como el principal factor determinante de la riqueza de epífitas, mientras que la rugosidad del terreno influía adicionalmente en las especies terrícolas y saxícolas. La renovación (diversidad beta) [2] dependía de la proximidad espacial más que de la edad, y no se identificó ninguna especie de briófito ni combinación de especies como indicador de la edad de la masa forestal. 

Los pinsapares más longevos carecen de gran parte de la brioflora típica de los bosques primarios, lo que probablemente refleja el uso histórico al que han sido sometidos por el hombre; por lo tanto, las evaluaciones de la continuidad forestal en los sistemas mediterráneos deben tener en cuenta explícitamente la actividad humana. 

La similitud de las comunidades de briofitos entre pinsapares longevos y jóvenes indica una conectividad funcional y una rápida colonización de las parcelas en regeneración, actuando los bosques de mayor edad como áreas de retención/fuente que "siembran" los bosques jóvenes adyacentes.


Laura Santamaria-Gozalo, Aida Calvo-Torralbo, Sergio Pérez-Ortega, Jesús Muñoz, 2026. Does forest stand age matters in Mediterranean forests? Bryophyte richness and composition in the endemic Spanish fir woodlands. En Forest Ecology and Management, vol. 603, p. 123561, doi: 10.1016/j.foreco.2026.123561


Resumen del artículo Does forest stand age matters in Mediterranean forests? Bryophyte richness and composition in the endemic Spanish fir woodlands

Importancia de la edad del bosque en la diversidad de briofitos

  • La continuidad forestal se asocia comúnmente con una mayor diversidad de briofitos, pero en los bosques actuales de pinsapo no se encontró un efecto significativo de la edad del bosque en la riqueza o composición de especies.
  • La estructura de la comunidad se explicó mejor por la disponibilidad de agua atmosférica y el contexto microtopográfico.

Metodología del estudio

  • Se realizó un estudio en el Parque Nacional Sierra de las Nieves, donde se compararon bosques viejos (>170 años) y jóvenes (~50-70 años).
  • Se utilizaron modelos mixtos lineales generalizados para analizar la relación entre la edad del bosque y la diversidad de briofitos, considerando variables ambientales.
  • La ubicación de los siete pares de puntos de muestreo en el Parque Nacional Sierra de las Nieves fue la siguiente: 1, El Saucillo; 3, El Candelabro; 4, Tajo de la Caína; 5, Fuente El Cañuelo; 7, Cañada de las Ánimas; 8, Cañada del Cuerno; 9, Finca El Palancar.

Resultados de la diversidad de briofitos

  • Se identificaron 113 especies de briofitos (109 musgos y 4 hepáticas), con una riqueza similar en bosques jóvenes (90 especies) y viejos (89 especies). De todas las especies registradas, 15 están incluidas en la Lista Roja de España, pero solo 3 están amenazadas: Syntrichia handelii se considera EN, mientras que Orthotrichum philibertii y Rhynchostegiella bourgaeana se consideran VU.
  • La diversidad de especies efectivas fue mayor en los sitios más ricos, pero no se encontró una relación significativa entre la riqueza de especies y la edad del bosque.

Análisis de la diversidad beta y composición de especies

  • La diversidad beta mostró que la variación en la composición de especies dependía más de la proximidad espacial que de la edad del bosque.
  • Se identificaron localidades que contribuyeron significativamente a la diversidad beta total, siendo Y8 (parcela de bosque joven en la Cañada del Cuerno) y O9 (parcela de bosque viejo en la Finca El Palancar) las más destacadas.

Influencia de variables ambientales en la composición de briofitos

  • El análisis de redundancia basado en distancias (dbRDA) reveló que la probabilidad de nubes y la rugosidad del terreno influyeron en la abundancia de especies de briofitos.
  • La continuidad temporal del hábitat no mostró influencia en la composición y abundancia de las especies de briofitos.

Análisis de co-ocurrencia y especies indicadoras

  • Se realizaron análisis de co-ocurrencia que mostraron asociaciones positivas y negativas entre especies, indicando relaciones ecológicas complejas.
  • No se identificaron especies indicadoras específicas de la edad del bosque, lo que sugiere que la gestión histórica ha afectado la diversidad de briofitos.

Implicaciones para la conservación de los pinsapares

  • Los bosquetes viejos actuales albergan pocas especies especializadas, lo que resalta la necesidad de considerar el uso histórico del suelo en la conservación.
  • La similitud de las comunidades entre los bosquetes viejos y jóvenes sugiere una conectividad funcional, donde los longevos pueden actuar como "áreas de retención" que apoyan la restauración de los de menor edad.

Efectos de la continuidad del hábitat en briofitos

  • Este estudio es el primero en evaluar los efectos de la continuidad del hábitat en la brioflora de los bosques de coníferas mediterráneas.
  • A diferencia de los bosques de Europa Central y boreales, en los pinsapares no se encontraron diferencias significativas en la composición de especies en relación con la edad de los bosques.

Relación entre riqueza de briofitos y edad del bosque

  • La riqueza de briofitos varió significativamente entre diferentes pares de sitios, pero dentro de cada par, los bosques jóvenes eran similares a los viejos.
  • Las pruebas de Mantel mostraron que la variación de especies estaba influenciada por la distancia geográfica, no por la edad del bosque.

Diversidad Beta y efecto de los "árboles de retención"

  • El análisis de la contribución local a la diversidad beta (LCBD) indicó que el sitio O9 era el más representativo, aunque con baja riqueza de especies.
  • Los bosques viejos pueden funcionar como "áreas de retención", favoreciendo la dispersión y establecimiento de briofitos en árboles jóvenes cercanos.

Factores climáticos y topográficos que afectan a los briofitos

  • Variables climáticas y topográficas, como la cobertura de nubes y la rugosidad del terreno, mostraron una influencia significativa en la composición de briofitos.
  • La humedad ambiental es crucial para la actividad fisiológica de las briofitos, y la rugosidad del terreno ayuda a acumular agua en microdepresiones.

Influencia de actividades antropogénicas en briofitos

  • La falta de diferencias en la estructura de la brioflora puede reflejar la influencia de factores no considerados, como actividades humanas pasadas.
  • La gestión histórica ha simplificado la diversidad de microhábitats, afectando negativamente a las briofitos especializadas.

Estrategias de restauración y manejo actual

  • La estrategia actual de restauración promueve la regeneración de plántulas de abeto español en plantaciones de pino adyacentes a bosques viejos.
  • Se sugiere la eliminación gradual de los pinos para conectar estructuralmente los bosques jóvenes y viejos, aumentando la complejidad ecológica.

Limitaciones del estudio

  • La distribución restringida de los bosques de pinsapo limitó el número de parcelas de muestra a siete pares.
  • La falta de datos sobre variables climáticas a escala micro y otros factores abióticos puede haber influido en los resultados.

Conclusiones sobre la continuidad del hábitat

  • La brioflora en ambientes mediterráneos responden de manera diferente a la continuidad del hábitat en comparación con los bosques templados y boreales.
  • Se propone que la evaluación de la continuidad del hábitat en bosques mediterráneos considere el legado de la actividad humana pasada.

Importancia de la retención de árboles

  • La retención de árboles durante la tala puede ser una fuente genuina de propágulos para la colonización de briofitos en nuevos bosques.
  • Aunque se ha estudiado en bosques boreales, su efectividad en bosques mediterráneos aún no ha sido probada.

Monitoreo de cambios en briofitos

  • Se establece una línea base para monitorear cambios en la diversidad de briofitos en los bosques de Abies pinsapo.
  • El monitoreo permitirá evaluar los cambios en la diversidad de briofitos y los impactos de las actividades de manejo forestal, el turismo y el cambio climático

Financiación

Este estudio forma parte del proyecto Análisis de diferentes dimensiones de la biodiversidad oculta en el Parque Nacional de la Sierra de las Nieves (ref. 3013/2023), financiado por el Organismo Autónomo de Parques Nacionales del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO)[3].


Bibliografía y notas

[1] Laura Santamaria-Gozalo, Aida Calvo-Torralbo, Sergio Pérez-Ortega, Jesús Muñoz, 2026. Does forest stand age matters in Mediterranean forests? Bryophyte richness and composition in the endemic Spanish fir woodlands. En Forest Ecology and Management, vol. 603, p. 12356. Accesible online en https://doi.org/10.1016/j.foreco.2026.123561 , consultado el 08/02/2026.
 
[2] La diversidad β en ecología mide la tasa de recambio o diferencia en la composición de especies entre dos o más comunidades o hábitats en un gradiente espacial o temporal. Actúa como un puente entre la diversidad local (α) y la regional (ɣ), indicando qué tan distintos son los sitios entre sí. 

[3] Para más información sobre el proyecto "Análisis de diferentes dimensiones de la biodiversidad oculta en el Parque Nacional de la Sierra de las Nieves" (ref. 3013/2023) visitar la página web:   https://rjb.csic.es/ciencia/proyectos-cientificos/proyecto-biodiversidad-oculta-en-el-parque-nacional-de-la-sierra-de-las-nieves/

domingo, 14 de diciembre de 2025

Tratamientos selvícolas orientados a la naturalización de pinares de repoblación con enajenación de los productos resultantes en el Parque Nacional de Sierra Nevada

 

"Tratamientos selvícolas orientados a la naturalización de pinares de repoblación con enajenación de los productos resultantes en el Parque Nacional de Sierra Nevada" es el título de la presentación de José Pino Díaz realizada en las Jornadas sobre Selvicultura ecohidrológica y siembra de agua en la falda norte de Sierra Nevada [1] en el marco del Proyecto REVIERTE [2], en Guadix (Granada), el 10 de diciembre de 2025.  

La presentación está disponible en Youtube. Puedes visionarla clicando en el símbolo de "play":  

 

Resumen de las Jornadas 

175 personas han seguido en formato presencial u online la Jornada de Transferencia sobre Selvicultura Ecohidrológica y Siembra de Agua celebrada el pasado día 10 de diciembre en Guadix, como evento de cierre de las actividades realizadas por IGME-CSIC en el proyecto Revierte. 

Durante la jornada, Antonio Molina de la Universidad de Córdoba, María Ángeles Ripoll y Francisco Bruno Navarro del IFAPA, José María Martín Civantos de UGR-MEMOLab y Sergio Martos de IGME CSIC, expusieron los resultados obtenidos en el proyecto relativos a los ensayos de selvicultura ecohidrológica implementados en el monte de Jérez de Marquesado, así como de la evaluación de la biodiversidad vegetal en las repoblaciones forestales, y la limpieza de acequias de careo y gobernanza de las comunidades de regantes.  

La Jornada estuvo complementada de forma importante con las aportaciones de Javier Cabello, científico de la Universidad de Almería sobre la importancia de las aguas subterráneas en la vegetación de Sierra Nevada, y el ingeniero forestal del PN de Sierra Nevada, José Pino, sobre la gestión y reglamento de los tratamientos selvícolas y la venta de su madera. Pino destacó la importancia de las empresas que licitan estos trabajos y del precio de la madera, para poder hacer frente a estos tratamientos desde un punto de vista económico. Así mismo la venta de la madera es fuente de ingresos para los ayuntamientos de la zona. La necesidad de más ingenieros forestales dentro del Parque y los Ayuntamientos que pivoten estos proyectos y obras es otro de los aspectos que se destacó durante la jornada. 

El día 11, una parte de los asistentes, visitó, de la mano de Sergio Martos, francisco Bruno Navarro, Antonio Molina y María A. Ripòll, las parcelas demostrativas en una excepcional jornada de campo. 

Las conclusiones son más que contundentes: 

  1. Las claras y los clareos mejoran de forma considerable la biodiversidad y la cantidad de agua disponible en el suelo y en los acuíferos, a la vez que fomentan el crecimiento y la salud de las masas de reforestación de coníferas, siendo argumentos estos de enorme fuerza para que los gestores del Espacio Natural de Sierra Nevada intensifiquen los tratamientos selvícolas en estos montes, para permitir su supervivencia y su resiliencia ante eventos climáticos adversos e incendios forestales. 
  2. La colaboración entre ayuntamientos propietarios de los montes, empresas forestales y administración del Parque Nacional de Sierra Nevada, en la realización de las claras y los clareos y la enajenación de los productos resultantes, tiene como consecuencia un importante efecto sinérgico en  la dinamización de la economía comarcal.

 

Enlace a la galería de fotos 

 

Notas

[1] La Jornada de Transferencia sobre Selvicultura Ecohidrológica y Siembra de Agua ha sido organizada por Sergio Martos del IGME-CSIC en el marco del proyecto Revierte.

[2] El Proyecto Revierte tiene como objetivo general actuar en toda la cadena de valor forestal (monte-industria), aplicando un enfoque de gestión integrada forestal e hidrológico que valorice el recurso de la madera y el agua como estrategia para revertir la dinámica actual de despoblación y envejecimiento en el noreste de la provincia de Granada. Ver: https://revierte.es/

 

martes, 25 de noviembre de 2025

Algunos comentarios y dos observaciones al borrador de Plan Director de la Red de Parques Nacionales (noviembre de 2025).



Comentarios

El borrador del nuevo Plan Director de la Red de Parques Nacionales [1]  introduce varias diferencias clave en comparación con el plan de 2016, centrándose más en la adaptación a los cambios globales y climáticos, el fortalecimiento de la participación social y la gobernanza, y abordando explícitamente la conectividad ecológica. También propone una planificación más integrada y la promoción de certificaciones de sostenibilidad.

Presenta un enfoque más estratégico e integral para el uso público y la atención al visitante que el plan de 2016 [2], haciendo mayor énfasis en la capacidad de acogida y la calidad de la visita. El nuevo borrador considera la adaptación al cambio global, busca una mayor participación social y uso de tecnología, establece que los guías requerirán habilitación de la administración gestora, y aclara las directrices de seguridad para visitantes

Amplía las directrices sobre el uso público y la atención al visitante con un enfoque en la sostenibilidad holística y la gestión proactiva del flujo de visitantes. Los cambios clave incluyen la clarificación de términos como la seguridad del visitante y la concienciación sobre los riesgos, la profesionalización de los servicios de guía con una acreditación específica, la integración de la tecnología para la gestión de visitantes y la adaptación de estrategias al cambio climático y a las características únicas de cada parque.

Sostenibilidad holística y gestión proactiva del flujo de visitantes son conceptos que implican un enfoque integral y anticipatorio en la administración de los parques nacionales.

Sostenibilidad holística significa que la sostenibilidad no se limita solo a la conservación ecológica, sino que abarca un equilibrio completo entre:

  • Aspectos ecológicos: Preservar la biodiversidad y los ecosistemas sin sobrepasar los límites de capacidad de carga.
  • Aspectos económicos: Asegurar que las actividades de uso público beneficien a las comunidades locales y sean viables a largo plazo.
  • Aspectos sociales y culturales: Fomentar la conexión de las personas con la naturaleza, la educación ambiental y el disfrute, respetando el patrimonio cultural asociado.

En resumen, se gestiona el parque como un sistema completo donde todas las dimensiones de la sostenibilidad están interrelacionadas.

La gestión proactiva del flujo de visitantes implica anticiparse a los problemas de afluencia de público en lugar de limitarse a reaccionar cuando surgen. Esto incluye:

  • Planificación anticipada: Prever las tendencias de visita y los puntos de mayor afluencia.
  • Regulación de acceso: Implementar medidas como reservas previas, sistemas de aparcamiento disuasorio o limitación de grupos para evitar la masificación en áreas sensibles.
  • Uso de tecnología: Utilizar datos para tomar decisiones informadas sobre la distribución de visitantes.
  • Distribución espacial y temporal: Promover la visita a zonas menos concurridas o en temporadas de menor demanda para aliviar la presión sobre los puntos calientes.
  • En conjunto, este enfoque busca garantizar que la experiencia del visitante sea de alta calidad, mientras se preserva el valor ecológico y social de los parques para las generaciones futuras.

La integración de la tecnología para la gestión de visitantes se refiere al uso estratégico de herramientas y sistemas tecnológicos avanzados para mejorar la planificación, el control y la experiencia del visitante en los parques nacionales. Esto incluye, pero no se limita a:

  • Sistemas de reserva y venta de entradas online: Para controlar y limitar el aforo en tiempo real, evitando la masificación en zonas críticas.
  • Aplicaciones móviles (apps) para visitantes: Que ofrecen mapas interactivos, rutas guiadas, información sobre puntos de interés, recomendaciones de seguridad y alertas en tiempo real sobre condiciones del parque o aforos.
  • Sensores y contadores de personas/vehículos: Dispositivos instalados en entradas, senderos y aparcamientos para recopilar datos precisos sobre la afluencia de público y su distribución espacial.
  • Cámaras de vigilancia y sistemas de información geográfica (SIG): Para el monitoreo de zonas vulnerables, la respuesta rápida a incidentes y el análisis espacial de patrones de visita.
  • Paneles informativos digitales: Ubicados en centros de visitantes y puntos clave con información actualizada sobre aforos, rutas disponibles y normas del parque.
  • Plataformas de big data y análisis de datos: Para procesar toda la información recopilada y tomar decisiones informadas sobre la gestión del flujo de visitantes, la capacidad de carga y la planifica ción futura.

El objetivo es lograr una gestión más eficiente, informada y sostenible, que garantice una experiencia de calidad para el visitante sin comprometer la conservación de los valores naturales del parque.

La promoción de certificaciones de sostenibilidad se refiere al fomento y apoyo por parte de la administración del parque (o la Red de Parques Nacionales en su conjunto) para que tanto los propios parques como

las empresas y servicios turísticos que operan dentro de su área de influencia (alojamientos, restaurantes, empresas de guías, etc.) obtengan sellos o certificados oficiales que acrediten su compromiso y buenas prácticas en materia de sostenibilidad.

Estos certificados son otorgados por entidades externas e independientes y verifican el cumplimiento de una serie de criterios rigurosos relacionados con:

  • Gestión ambiental: Uso eficiente de recursos (agua, energía), gestión adecuada de residuos, reducción de la contaminación, etc.
  • Responsabilidad social: Condiciones laborales justas, apoyo a la economía local, respeto por la cultura local, etc.
  • Conservación: Actividades que no impactan negativamente en los valores naturales del espacio protegido. 

La promoción de estas certificaciones busca varios objetivos:

  • Garantizar la calidad y el compromiso ambiental: Ofrecer a los visitantes la seguridad de que los servicios que utilizan son respetuosos con el medio ambiente.
  • Diferenciación y valor añadido: Ayudar a las empresas locales a destacar en el mercado turístico, atrayendo a visitantes concienciados con la sostenibilidad.
  • Coherencia global: Asegurar que toda la actividad económica ligada al parque nacional esté alineada con los objetivos de conservación del espacio protegido.
  • Incentivar la mejora continua: El proceso de certificación implica una revisión periódica que anima a las empresas a mejorar constantemente sus prácticas sostenibles.

En el contexto del nuevo Plan Director, esto significa pasar de un enfoque donde la sostenibilidad es una recomendación general a uno donde se promueven activamente estándares reconocidos y auditables para todo el ecosistema turístico del parque.

Propone un marco más detallado y restrictivo para la regulación de las actividades deportivas en comparación con el plan de 2016. Establece una incompatibilidad general para los eventos deportivos de competi-

ción, aunque los planes de gestión individuales de cada parque podrían detallar excepciones para actividades de bajo impacto en infraestructuras existentes. El plan también enfatiza la regulación basada en la zonificación del parque y exige la compatibilidad con los objetivos de conservación, prohibiendo las actividades que pongan en riesgo el daño ambiental.

Se establece explícitamente que al evaluar ambientalmente una actividad extraordinaria se deben considerar sus efectos sobre los visitantes. El borrador indica que cualquier actividad debe ser compatible no solo con la conservación de los recursos naturales y la integridad ecológica, sino también con el mantenimiento de la calidad del uso público y la experiencia del visitante. Los criterios de evaluación deben incluir los posibles impactos en:

  • La experiencia del visitante: Ruidos, masificación, alteración de la tranquilidad o del paisaje.
  • La seguridad: Riesgos adicionales que la actividad extraordinaria pueda suponer para otros usuarios del parque.
  • La accesibilidad: Posibles cortes o limitaciones en el uso de senderos e instalaciones habituales.

La evaluación ambiental, por tanto, adopta un enfoque integral que valora tanto el impacto ecológico como el social y de uso público de las actividades excepcionales.

En resumen, el Plan de 2016 establecía directrices generales, pero el borrador actual introduce un lenguaje más firme y mandatos específicos para que cada parque limite de manera efectiva el acceso de vehículos privados en beneficio de la conservación y una gestión más sostenible del flujo de visitantes. 


Observaciones

Sería muy conveniente, en mi opinión, incluir un apartado de definiciones en el borrador del Plan Director de la Red de Parques Nacionales de 2024. Aunque el Plan Director actual, aprobado por Real Decreto en 2016, no cuenta con un glosario específico, la inclusión de uno en la próxima revisión o borrador aportaría claridad, precisión jurídica y facilitaría la comprensión del documento a todos los actores implicados.

Por ejemplo, convendría definir, entre otros, los siguientes conceptos:

  • Actividades deportivas
  • Pruebas deportivas
  • Acceso motorizado
  • Actividad tradicional

Sería también muy conveniente establecer directrices y criterios respecto a los recursos humanos mínimos necesarios y convenientes para realizar una gestión eficaz y eficiente de cada parque nacional e impulsar el programa de actuaciones comunes a la red. En este sentido sería aconsejable avanzar en la estimación de efectivos, su clasificación por categorías o grupos laborales, su capacitación profesional o técnica y los conocimientos, destrezas, capacidades o competencias precisas para el desempeño profesional.


Notas y bibliografía

[1] Borrador del texto del Plan Director de la Red de Parques Nacionales en la web de información pública del Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN):  https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/parques-nacionales-oapn/participacion-publica/anexos/Borrador%20del%20texto%20del%20Plan%20Director%20de%20la%20Red%20de%20Parques%20Nacionales.pdf 

[2] Real Decreto 389/2016, de 22 de octubre, por el que se aprueba el Plan Director de la Red de Parques Nacionales. Accesible online en https://www.boe.es/eli/es/rd/2016/10/22/389/con , consultado el 20/11/2025.