martes, 30 de junio de 2026

Las Reservas de la Biosfera: de laboratorios de sostenibilidad a "áreas protegidas por instrumento internacional". El caso de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada.

La celebración del cuarenta aniversario de la declaración de Sierra Nevada como Reserva de la Biosfera constituye una excelente oportunidad para analizar qué ha supuesto esta figura internacional para uno de los territorios naturales más valiosos del sur de Europa. La reciente aprobación por la UNESCO de la ampliación de sus límites añade además una dimensión de actualidad que invita a revisar su evolución, logros, dificultades y retos futuros. 

 

La declaración de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada en 1986 

En 1986, en el marco del Programa Hombre y Biosfera (Man and the Biosphere Programme, MAB) de la UNESCO, fue aprobada la propuesta de declaración de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada. En el Anexo 7 del informe final de la 9ª reunión del Consejo Internacional de Coordinación, celebrada en París en octubre de 1986, aparece incluida en el listado de Reservas de la Biosfera.    

Conviene recordar que por entonces esta figura no constituía un espacio natural protegido en sentido estricto, sino un reconocimiento internacional destinado a promover modelos territoriales capaces de compatibilizar la conservación de la biodiversidad con el desarrollo económico y social de las poblaciones locales. 

Esta filosofía, que hoy resulta ampliamente aceptada, era todavía relativamente novedosa a mediados de los años ochenta. Las reservas de la biosfera incorporaban una visión más integradora, basada en la participación social, el conocimiento científico y la sostenibilidad. 

 

La declaración del Parque Natural de Sierra Nevada en 1989 

En 1989 la Junta de Andalucía declaró Sierra Nevada parque natural, con una superficie protegida de 172.238 hectáreas. Esta superficie se extendía por un total de 60 municipios (23 en la provincia de Almería y 37 en la de Granada), de ellos, 6 con el 100% de su término municipal en el parque natural (Beires y Ohanes, en la provincia de Almería, y Bubión, Capileira, Pampaneira y Trevélez, en la provincia de Granada). 

Desde 1989 y hasta la reciente ampliación de la reserva de la biosfera, la superficie y los límites de la misma han coincidido con los del Parque Natural. 

 

 

La zonificación de 2013 de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada

Mediante la Resolución de 18 de abril de 2013, del Organismo Autónomo Parques Nacionales, se modificó la zonificación de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada:

El área de cumbres y los hábitats más valiosos desde el punto de vista de la biodiversidad constituyen la zona núcleo, integrada por 85.883 hectáreas, coincidentes con el Parque Nacional de Sierra Nevada (Decreto 238/2011, de 12 de julio). La zona tampón, que se extiende en altitudes medias rodeando a la anterior casi en todo su perímetro, está integrada por 69.870 hectáreas, que prácticamente coincide con las áreas de mayor biodiversidad del Parque Natural de igual nombre. Las zonas de transición, de perfil irregular, abarcan 16.485 hectáreas y se disponen en zonas bajas, englobando los núcleos urbanos y las áreas más transformadas por la actividad humana del Parque Natural.
Según el censo del 2012, la población residente dentro de los límites de la reserva alcanzaba los 10.760 habitantes, el 11% de la población total de los municipios con superficie en la reserva. 
 


 

En 2015 las Reservas de la Biosfera pasan a ser consideradas en España áreas protegidas por instrumentos internacionales

Un cambio normativo trascendental se produjo con la aprobación y entrada en vigor de la Ley 33/2015, de 21 de septiembre, por la que se modifica la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. En su Capítulo IV, "Otras figuras de protección de espacios", se incluyen las Áreas protegidas por instrumentos internacionales, y entre ellas las Reservas de la Biosfera declaradas por la UNESCO.

La Ley 33/2015 establece que las Reservas de la Biosfera deberán respetar las directrices y normas aplicables de la UNESCO y contar, como mínimo, con:

a) Una ordenación espacial integrada por:

1.º Una o varias zonas núcleo de la Reserva que sean espacios naturales protegidos, o LIC, o ZEC, o ZEPA, de la Red Natura 2000, con los objetivos básicos de preservar la diversidad biológica y los ecosistemas, que cuenten con el adecuado planeamiento de ordenación, uso y gestión que potencie básicamente dichos objetivos.

2.º Una o varias zonas de protección de las zonas núcleo (zonas tampón), que permitan la integración de la conservación básica de la zona núcleo con el desarrollo ambientalmente sostenible en la zona de protección a través del correspondiente planeamiento de ordenación, uso y gestión, específico o integrado en el planeamiento de las respectivas zonas núcleo.

3.º Una o varias zonas de transición entre la Reserva y el resto del espacio, que permitan incentivar el desarrollo socioeconómico para la mejora del bienestar de la población, aprovechando los potenciales recursos específicos de la Reserva de forma sostenible, respetando los objetivos de la misma y del Programa Persona y Biosfera.

b) Unas estrategias específicas de evolución hacia los objetivos señalados, con su correspondiente programa de actuación y un sistema de indicadores adaptado al establecido por el Comité MaB Español, que permita valorar el grado de cumplimiento de los objetivos del Programa MaB.

c) Un órgano de gestión responsable del desarrollo de las estrategias, líneas de acción y programas y otro de participación pública, en el que estén representados todos los actores sociales de la reserva.

  

Las Directrices Técnicas para las Reservas de Biosfera de 2022 

Las Directrices Técnicas para las Reservas de Biosfera de 2022 exigen que existan estructuras adecuadas de gobernanza y obligan a contar con un plan de gestión

Todas las reservas de biosfera deben contar con una política o un plan de gestión. Se entiende como documento oficial que abarca un periodo plurianual, formulado mediante un proceso participativo y adoptado por el órgano decisorio correspondiente. Sirve para alcanzar los objetivos declarados de la reserva de biosfera de forma estructurada y medible. El plan de gestión es obligatorio y lo exige el Marco Estatutario de la RMRB (artículo 4.7.b).

Una reserva de biosfera debe tener tres zonas:

a) Una o varias zonas centrales jurídicamente constituidas, dedicadas a la protección a largo plazo de la biodiversidad, de acuerdo con los objetivos de conservación de la reserva de biosfera, y de tamaño suficiente para cumplir dichos objetivos. El eje mayor de la zona principal consiste en brindar información acerca de las funciones y los procesos del ecosistema.
b) Una zona o zonas de amortiguamiento claramente identificadas que cumplen funciones de amortiguamiento, que circundan o son contiguas a la zona o zonas núcleo, en las que solo se pueden realizar actividades compatibles con los objetivos de conservación, y cuyo objetivo principal es permitir que se desarrollen, exploren y aprendan técnicas de gestión para mantener los ecosistemas seminaturales, incluida su biodiversidad.
c) Una zona de transición exterior en la que se promueven y desarrollan prácticas de gestión sostenible de los recursos. El objetivo principal de la zona de transición es apoyar y alentar a las comunidades locales, a las empresas y comunidades a mantener sistemas sostenibles socioeconómicos y de uso de la tierra.

No se puede omitir ninguna de las zonas, ya que entonces el sitio no cumpliría los criterios del Marco EstatutarioLos planes de zonificación deben ser convenidos por todas las partes interesadas. Es imprescindible que la reserva de biosfera contenga tanto zonas de protección estricta (zonas núcleo) como otras dedicadas a actividades de subsistencia y desarrollo (zonas de amortiguamiento y de transición). 

 

  
 

La solicitud de ampliación y rezonificación del CIC del Programa MAB a las autoridades responsables de la RB Sierra Nevada

Como resultado de la evaluación decenal (2011-2021) de la Reserva de la Biosfera de Sierra Nevada, el Consejo Internacional de Coordinación del Programa MAB (CIC) envió una solicitud a las autoridades responsables para que presentaran, antes del 30 de septiembre de 2022, las medidas previstas para llevar a cabo su ampliación y rezonificación.

En la 35ª reunión del CIC, celebrada en París en 2023, se informó de dicha solicitud y de la carta en la que las autoridades nacionales solicitan al Consejo una prórroga hasta septiembre de 2024 para presentar dicha información.

 

El régimen jurídico de las Reservas de la Biosfera de Andalucía de 2024 

Las Reservas de la Biosfera de Andalucía se encuentran reguladas mediante el Decreto 88/2024, de 9 de abril. Este Decreto establece que los instrumentos de planificación, gestión y participación de cada una de las Reservas de la Biosfera de Andalucía incluyen los que regulan los espacios naturales protegidos en su territorio. En el caso de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada, son los siguientes.

a) Estrategia de gestión: Se corresponden con los documentos de gestión de los espacios naturales protegidos que acoge así como los planes de desarrollo del territorio y, en su caso, el plan de gestión específico de la Reserva.

b) Órgano de gestión: La Consejería competente en materia de medio ambiente a través de la persona gestora de la reserva nombrada por la titular de la Consejería.

c) Órgano de participación: Consejo de Participación del Espacio Natural Sierra Nevada.

 

La propuesta de ampliación y rezonificación de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada de 2025

Inicialmente la propuesta de ampliación aspiraba a incluir los términos municipales completos de los 60 municipios con territorio en la reserva, incrementando así notablemente la superficie total de la misma y toda la población residente dentro de ella. 

Mediante Resolución de 21 de octubre de 2025 la D.G. de Espacios Naturales Protegidos sometió a información pública la propuesta de ampliación y rezonificación de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada.  

 

La ampliación aprobada por el CIC del Programa MAB de la UNESCO en junio de 2026 

La ampliación ha sido aprobada por el Consejo Internacional de Coordinación del Programa MAB de la UNESCO durante la 38ª reunión, celebrada en Paraguay en junio de 2026. 

Como resultado el número de municipios con el 100% de su superficie de término municipal incluido dentro de la reserva ha pasado de 6 a 25 (el 42% del total), lejos de los 60 del objetivo inicial. 

Hay que resaltar, como hecho novedoso, que se ha incluido el 100% del término municipal de Alquife (Granada), hasta entonces sin territorio protegido, ni en la reserva ni en el parque natural. 

 

 

Otra novedad ha sido la ampliación de la reserva a 2.050 hectáreas del término municipio de Dólar situadas dentro del Parque Natural Sierra de Baza. 

Por último, y no por ello menos novedosa, ha sido la inclusión en la ampliación de la Reserva de la Biosfera de unos montes de la Junta de Andalucía situados en los TT.MM, de Fiñana, Abla y Abrucena en el macizo montañoso de la Sierra de Baza, en contra de la posición de los respectivos Ayuntamientos frente a la ampliación de la misma a sus TT.MM. (ver mapa de distribución de montes públicos y de zonificación de la RB).  

 

 

 

El balance de cuarenta años (1986-2026)

Los beneficios 

Resulta difícil cuantificar con exactitud los beneficios sobre el territorio de la Reserva de la Biosfera Sierra Nevada, más aún cuando coincide territorialmente con el parque nacional y el parque natural.

La principal contribución positiva ha sido su proyección internacional. La inclusión en la Red Mundial de Reservas de la Biosfera ha reforzado el reconocimiento internacional de Sierra Nevada, favoreciendo su presencia en programas científicos, redes de cooperación y proyectos europeos relacionados con la biodiversidad, el cambio climático y el desarrollo sostenible.

Esta dimensión internacional ha contribuido a consolidar la imagen de Sierra Nevada como referente en la gestión de áreas protegidas de montaña.

Las críticas y limitaciones

Un balance riguroso debe reconocer también las "sombras". La escasa visibilidad social ha dificultado la comprensión de sus objetivos y potencialidades. La limitada capacidad normativa y de gestión (planificación y dotación de recursos humanos y financieros propios), a diferencia de los espacios naturales protegidos regulados por la legislación estatal o autonómica, hacen que su eficacia dependa en gran medida de la coordinación con otras figuras de protección y de la voluntad de las administraciones implicadas.


Bibliografía

GOBIERNO DE ESPAÑA (2007): Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.

GOBIERNO DE ESPAÑA (2007): Real Decreto 342/2007, de 9 de marzo, por el que se regula el desarrollo de las funciones del programa MaB, así como el Comité Español del citado programa, en el organismo autónomo Parques Nacionales. 

GOBIERNO DE ESPAÑA (2015): Ley 33/2015, de 21 de septiembre, por la que se modifica la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.

JUNTA DE ANDALUCÍA (1989): Ley 2/1989, de 18 de julio, por la que se aprueba el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía y se establecen medidas adicionales para su protección.

JUNTA DE ANDALUCÍA (2024):  Decreto 88/2024, de 9 de abril, por el que se crea y regula el Consejo Andaluz de las Reservas de la Biosfera y se establece el régimen jurídico de las Reservas de la Biosfera de Andalucía.

JUNTA DE ANDALUCÍA (2024): Propuesta de ampliación y rezonificación de la Reserva de la Biosfera de Sierra Nevada.

ORGANISMO AUTÓNOMO PARQUES NACIONALES (2013): Resolución de 18 de abril de 2013, de Parques Nacionales, por la que se publica la declaración de dos nuevas reservas de la biosfera españolas: Reserva de la Biosfera de La Gomera (Canarias) y Reserva de la Biosfera Las Ubiñas-La Mesa (Asturias), y la modificación de la zonificación de otras dos reservas de la biosfera existentes: Reserva de la Biosfera de Sierra Nevada (Andalucía) y ampliación de la Reserva de la Biosfera de Doñana (Andalucía). 

UNESCO (1986): Informe final de la 9ª reunión del Consejo Internacional de Coordinación, celebrada en París en octubre de 1986. Anexo 7, listado de Reservas de la Biosfera. 

UNESCO (2022): Directrices Técnicas para las Reservas de Biosfera.

UNESCO (2026): Informe final de la 38ª reunión del Consejo Internacional de Coordinación del Programa MAB de la UNESCO, celebrada en Paraguay en junio de 2026. 

martes, 2 de junio de 2026

La continuidad de la evolución foliar en el pinsapo: una visión pionera de Gustave Chauveaud (1904).

Introducción

Entre los numerosos estudios históricos dedicados al pinsapo (Abies pinsapo Boiss.), pocos resultan tan interesantes desde el punto de vista morfológico como el publicado en 1904 por el botánico francés Gustave Chauveaud bajo el título De la continuité de l'évolution foliaire dans le Sapin Pinsapo. Aunque se trata de un trabajo breve, su aportación fue notable porque cuestionó una interpretación ampliamente aceptada sobre el desarrollo de las hojas en las coníferas y propuso una visión mucho más dinámica y continua de la diferenciación foliar.

A comienzos del siglo XX, la anatomía vegetal estaba experimentando un importante desarrollo gracias a la mejora de las técnicas microscópicas. En ese contexto, Chauveaud abordó una cuestión fundamental: ¿existen realmente categorías de hojas claramente diferenciadas durante el desarrollo del pinsapo o, por el contrario, todas ellas representan fases sucesivas de un mismo proceso evolutivo?

Su conclusión fue clara: la evolución de las hojas en Abies pinsapo constituye una transición continua y progresiva desde las primeras hojas juveniles hasta las hojas adultas definitivas.

Las distintas categorías de hojas descritas en el pinsapo

Los investigadores anteriores habían distinguido cinco categorías diferentes de hojas en el desarrollo del pinsapo. Estas correspondían a brotes de distintas edades:

  1. Hojas de brotes del primer año.

  2. Hojas de brotes del segundo año.

  3. Hojas de brotes del tercer y cuarto año.

  4. Hojas de brotes del quinto año.

  5. Hojas definitivas o adultas.

Esta clasificación se basaba en diferencias anatómicas observables al microscopio. Entre ellas destacaban la presencia de estomas, el desarrollo de tejidos de sostén y la estructura de los haces vasculares responsables del transporte de agua y nutrientes.

Sin embargo, Chauveaud observó que muchas de estas diferencias no eran tan absolutas como se había supuesto. Más bien representaban distintos grados dentro de una misma secuencia de diferenciación.

Los cambios progresivos en la anatomía de la hoja

El autor analiza varios caracteres anatómicos cuya evolución puede seguirse a lo largo del desarrollo foliar.

1. Aparición gradual de los estomas

 

Uno de los rasgos más evidentes es la distribución de los estomas. Las hojas del primer año carecen de ellos en la cara superior, mientras que en las hojas de mayor edad aparecen progresivamente hasta hacerse abundantes en ambas superficies.

Este incremento gradual demuestra que no existe una frontera brusca entre hojas juveniles y adultas, sino una adquisición progresiva de características funcionales relacionadas con el intercambio gaseoso y la fotosíntesis.

2. Desarrollo del hipodermo


Otro aspecto relevante es la formación de fibras hipodérmicas, células de pared gruesa que contribuyen a reforzar mecánicamente la hoja.

Las hojas más jóvenes prácticamente carecen de ellas, aunque Chauveaud señala que ya pueden encontrarse algunas fibras aisladas en determinados ejemplares. Conforme aumenta la edad de la hoja, estas estructuras se multiplican hasta formar una capa casi continua alrededor del órgano.

Esta observación resulta especialmente interesante porque pone de manifiesto la variabilidad anatómica existente incluso dentro de una misma especie. El autor menciona que algunos pinsapos presentaban hojas adultas menos diferenciadas que las hojas de quinto año observadas en otros individuos.

3. Evolución del tejido esclerenquimático


El esclerénquima asociado al cilindro vascular también experimenta una transformación gradual.

Inicialmente se localiza únicamente bajo el floema, pero posteriormente se expande entre los haces conductores y termina extendiéndose por encima del xilema. El resultado final es una estructura mucho más compleja y resistente, característica de las hojas plenamente desarrolladas.

El papel clave del haz vascular

La contribución más importante del trabajo se centra en la interpretación del haz vascular.

Los botánicos de la época consideraban que la principal diferencia entre las hojas juveniles y las adultas era la presencia de un único haz vascular en las primeras y de dos haces claramente separados en las segundas.

Para Chauveaud, esta interpretación era errónea porque no tenía en cuenta el proceso de desarrollo.

Mediante el estudio de hojas muy jóvenes observó que el haz vascular comienza siendo único en todos los casos, incluso en las futuras hojas definitivas. Posteriormente se produce una intensa actividad de crecimiento secundario que genera nuevas células conductoras.

Durante este proceso aparece una franja central de células que dejan de dividirse, aumentan de tamaño y acaban transformándose en tejido esclerenquimático. Esta banda actúa como una separación progresiva entre dos grupos vasculares.

Al mismo tiempo, los elementos conductores primarios originales se atrofian y desaparecen. Cuando este fenómeno concluye, la estructura inicial ha quedado completamente remodelada y el observador encuentra dos haces aparentemente independientes.

 

Según Chauveaud, la supuesta existencia de dos haces distintos no representa una condición original, sino el resultado final de una diferenciación progresiva iniciada a partir de un único sistema vascular.

La hoja adulta reproduce la historia evolutiva de las hojas juveniles

Uno de los aspectos más modernos del trabajo es la idea de que la hoja definitiva reproduce durante su desarrollo los mismos estados anatómicos observados en las hojas primordiales.

En otras palabras, la hoja adulta atraviesa sucesivamente etapas comparables a las representadas por las distintas categorías juveniles. Lo que cambia es la velocidad con la que se producen estas transformaciones.

Esta interpretación permite comprender por qué algunos investigadores consideraban que existían categorías independientes: determinadas fases del desarrollo transcurren muy rápidamente y resultan difíciles de observar si no se estudian hojas extremadamente jóvenes.

El concepto de aceleración del desarrollo

En la parte final del artículo, Chauveaud introduce una idea particularmente interesante: la aceleración del desarrollo de los tejidos conductores.

Según sus observaciones, cuanto más diferenciada es una hoja, más rápidamente se producen las transformaciones anatómicas que conducen a su estado definitivo. Esta aceleración alcanza su máximo en las hojas adultas.

De este modo, la evolución foliar no solo es continua, sino que además presenta ritmos distintos según el grado de madurez alcanzado por la hoja.

Valor actual de este trabajo

Más de un siglo después de su publicación, el estudio de Chauveaud sigue teniendo interés para quienes investigan la biología y evolución del pinsapo.

Aunque las herramientas actuales —microscopía electrónica, anatomía digital o análisis moleculares— permiten estudiar estos procesos con un nivel de detalle inimaginable en 1904, muchas de las conclusiones fundamentales del autor conservan plena vigencia. Su trabajo mostró que las diferencias anatómicas observadas entre hojas juveniles y adultas no justifican necesariamente una separación categórica, sino que pueden interpretarse como etapas sucesivas de una misma trayectoria de desarrollo.

Además, este estudio constituye uno de los primeros ejemplos aplicados al pinsapo de una visión ontogenética de la anatomía vegetal, donde la observación del proceso resulta tan importante como la descripción de las estructuras finales.

Conclusión

El trabajo de Gustave Chauveaud representa una aportación pionera al conocimiento anatómico de Abies pinsapo. Frente a la idea de hojas pertenecientes a categorías independientes, el autor demostró que existe una transición gradual y continua desde las primeras hojas juveniles hasta las hojas definitivas.

La aparición progresiva de estomas, la diferenciación del hipodermo, la expansión del esclerénquima y, sobre todo, la transformación del haz vascular muestran que la hoja adulta no surge de manera abrupta, sino mediante una secuencia ordenada de cambios anatómicos.

Más de cien años después, esta interpretación sigue constituyendo una referencia valiosa para comprender los procesos de desarrollo foliar en el pinsapo y en otras coníferas, confirmando la capacidad de los estudios clásicos para aportar ideas que continúan siendo relevantes en la botánica moderna.


Bibliografía y notas

[1] G. Chauveaud, “De la continuité de l'évolution foliaire dans le Sapin Pinsapo (Abies Pinsapo),” Bulletin du Muséum d'Histoire Naturelle, vol. 10, no. 5, pp. 284–288, 1904. doi: 10.5962/p.327461. Disponible: Biodiversity Heritage Library.

[2] Este texto ha sido redactado por José Pino-Díaz con apoyo de ChatGPT (OpenAI) mediante un prompt tipo RACE creado por el autor del post para la síntesis, interpretación y adaptación divulgativa del artículo científico citado.

[3] OpenAI, ChatGPT (GPT-5.5), modelo de lenguaje de inteligencia artificial, respuesta generada online el [02/06/2026]. Disponible: https://chatgpt.com