Un testimonio histórico sobre la hibridación en el género Abies y la variabilidad de sus caracteres morfológicos
En 1889, el botánico francés M. Doumet-Adanson publicó en el Bulletin de la Société Botanique de France una breve comunicación titulada Note sur un sapin hybride (Nota sobre un abeto híbrido) [1]. El artículo recoge una observación realizada en el parque de Baleine, en el departamento francés de Allier, que resulta de interés para la historia del conocimiento botánico del pinsapo (Abies pinsapo).
Unos abetos jóvenes con características inesperadas
Hacia 1878, Anacharsis Doumet, tío del autor, hizo recoger varias plantas jóvenes que habían nacido espontáneamente al pie de un pinsapo adulto, que llevaba varios años produciendo piñas. Los ejemplares fueron trasplantados a distintos lugares del parque de Baleine.
Tres de aquellas plantas, situadas próximas entre sí, crecieron rápidamente. Sin embargo, solo una presentaba claramente los caracteres propios del pinsapo. Las otras dos mostraban una disposición de las hojas diferente: en lugar de distribuirse en espiral alrededor de las ramillas, como sucede en el pinsapo, se disponían en dos filas laterales, un rasgo que Doumet-Adanson relacionaba con el grupo de abetos denominado entonces Abies pectinata [2].
La diferencia le hizo sospechar que las plantas no procedían todas de las semillas del mismo árbol. Durante años consideró posible que se hubieran mezclado ejemplares de distinto origen.
La aparición de una ramilla de pinsapo
La observación adquirió un interés especial en 1887, cuando uno de los dos árboles con apariencia de Abies pectinata desarrolló una ramilla lateral con características inequívocas de pinsapo. Sus hojas eran carnosas, rígidas y dispuestas en espiral alrededor del brote.
La anomalía persistió durante los dos años siguientes. La ramilla continuó creciendo y produjo ramificaciones secundarias que mantenían los caracteres del pinsapo. La continuidad del fenómeno llevó al autor a descartar que se tratara simplemente de una deformación pasajera, posiblemente provocada por la picadura de un insecto.
Además, examinó con mayor detenimiento las hojas ordinarias de aquellos árboles y observó que terminaban en una sola punta muy acuminada, en lugar de presentar el ápice con dos puntas, más o menos obtusas, que atribuía a diversas especies del grupo Pectinata. Este carácter le recordaba a Abies cephalonica, aunque reconocía que no podía explicar por sí solo el origen de las plantas.
La hipótesis de una hibridación natural
Doumet-Adanson propuso que los dos ejemplares podían ser híbridos naturales entre el pinsapo, como progenitor femenino, y Abies pectinata, como donante del polen. Según su interpretación, los árboles habrían heredado de este último la disposición de las hojas en dos filas, mientras conservaban otros caracteres asociados al pinsapo.
La aparición posterior de una ramilla con morfología típica de pinsapo fue interpretada como un posible caso de atavismo: la reaparición de caracteres que el autor atribuía a uno de los progenitores. Consideraba que el fenómeno respaldaba la hipótesis de un origen común de aquellas plantas, nacidas en el mismo lugar y junto a otros ejemplares que sí presentaban los rasgos habituales del pinsapo.
No obstante, el propio relato muestra los límites de la interpretación. La procedencia de las semillas no se había comprobado experimentalmente y la explicación se basaba en la proximidad de distintas especies de abetos y en la observación de sus caracteres vegetativos.
Un segundo caso: pinsapo y Abies cephalonica
La comunicación incluye una observación de M. de Vilmorin, quien afirmó haber obtenido un híbrido mediante el cruzamiento de Abies pinsapo con Abies cephalonica, este último como progenitor masculino. La planta resultante había florecido el año anterior y mostraba mayor semejanza con A. cephalonica.
El comentario amplía el interés del artículo: a finales del siglo XIX, los botánicos ya exploraban experimentalmente los cruzamientos entre especies de abetos e intentaban interpretar las semejanzas y diferencias morfológicas de la descendencia.
De la observación de 1889 al híbrido Abies × masjoannis
La nota de Doumet-Adanson de 1889 adquiere especial interés al compararla con el estudio posterior titulado El híbrido interespecífico: Abies × masjoannis = A. alba × A. pinsapo, de D. Soto, J. I. García-Viñas y E. Pérez-Bujarrabal [3]. Ambos trabajos abordan la hibridación entre el pinsapo (Abies pinsapo) y el abeto blanco (Abies alba), aunque desde perspectivas y con niveles de desarrollo diferentes.
El trabajo de Soto, García-Viñas y Pérez-Bujarrabal aborda el híbrido Abies × masjoannis, resultado del cruzamiento entre A. alba y A. pinsapo. Los autores reconstruyen su historia y su difusión geográfica, y proponen una diagnosis basada en el estudio comparado de sus caracteres morfológicos.
Entre 1996 y 2000 examinaron, según el artículo, 200 ejemplares híbridos y seleccionaron diez caracteres para diferenciarlos de sus progenitores. A partir de ellos distinguieron tres tipos morfológicos principales: alboides, más próximos al abeto blanco; mesoides, con características intermedias; y pinsapoides, más próximos al pinsapo.
La investigación también recoge antecedentes históricos de interés. Los autores sitúan hacia 1860 la presencia de ejemplares próximos de ambas especies en el arboreto de Barres, en Francia, y describen la trayectoria de los híbridos cultivados en la finca de Masjoan, en Espinelves (Girona). Allí se recogieron semillas en 1947 y, según el artículo, la mayoría de las plántulas obtenidas no presentaban los caracteres propios de ninguno de los dos progenitores. Posteriormente, ejemplares híbridos se distribuyeron por diferentes regiones españolas, incluidas algunas localidades andaluzas.
Dos documentos, una misma combinación de especies
La principal diferencia entre ambos trabajos no reside, por tanto, en la identidad de los progenitores propuestos, sino en el alcance de las observaciones y en la forma de abordar su interpretación.
Doumet-Adanson describió un caso particular y planteó una explicación basada en la combinación de caracteres foliares y en la aparición de una ramilla con morfología de pinsapo. Interpretó este último fenómeno como un posible caso de atavismo, es decir, como la reaparición de caracteres que atribuía a uno de los progenitores. Su comunicación constituye una observación histórica relevante, pero no aporta pruebas experimentales que permitan confirmar la identidad híbrida de los ejemplares.
El estudio de Abies × masjoannis, por su parte, intenta sistematizar un conjunto amplio de individuos mediante criterios morfológicos comparativos y reconstruir su historia hortícola y forestal. Representa un esfuerzo de caracterización más desarrollado, aunque las conclusiones presentadas en el documento se basan fundamentalmente en la morfología y en la documentación histórica, no en análisis genéticos.
La comparación permite situar la nota de 1889 dentro de una historia más amplia del conocimiento de los híbridos de pinsapo y abeto blanco. Doumet-Adanson observó una combinación de caracteres que interpretó como indicio de hibridación; el estudio de A. × masjoannis aborda posteriormente esa misma combinación de especies mediante el examen sistemático de numerosos ejemplares. Sin embargo, no puede afirmarse, a partir de los documentos disponibles, que los árboles observados en Francia en el siglo XIX fueran ejemplares de A. × masjoannis ni que la ramilla descrita demostrara por sí sola un fenómeno de atavismo.
Ambos trabajos ilustran así una cuestión fundamental para la botánica: la semejanza morfológica permite formular hipótesis sobre el origen de una planta, pero establecer su identidad híbrida y explicar el origen de sus caracteres requiere distinguir cuidadosamente entre observación, interpretación y demostración.
Bibliografía y notas
[1] Doumet-Adanson, M. (1889). Note sur un sapin hybride. Bulletin de la Société Botanique de France, 36(6), 333–334. doi.org/10.1080/00378941.1889.10830471.
[2] Abies pectinata es una denominación científica histórica del abeto blanco o abeto común, cuyo nombre aceptado actualmente es Abies alba Mill. En consecuencia, la hipótesis de Doumet-Adanson se refería a un posible híbrido entre las mismas dos especies implicadas en Abies × masjoannis.
[3] Soto, D., García-Viñas, J. I. y Pérez-Bujarrabal, E. (2004). Descripción del híbrido Abies x masjoannis. Invest Agrar: Sist Recur For, 13 (2), pp. 347-356.
. Doumet-Adanson, M. (1889). «Note sur un sapin hybride». *Bulletin de la Société Botanique de France*, 36(6), 333–334. [https://doi.org/10.1080/00378941.1889.10830471](https://doi.org/10.1080/00378941.1889.10830471).](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjHFVJlV87MQr3vke8W-sh7k0lk-SsXgo8-oT_o3HOoEjmNcAREsTwuBaX2NLQpyUcgaG3w7Vb8FoF4Jo-Qyzeolfab5YcBCdwlI1rQ97-WgEfMFzswcIz-NjyZ1tvuusdcCj-1-C931tMKbn9NJc7b8Df4kYojSrMURUf8ZhffcyM3SvNq-vP7EXNZ1Leq/w376-h640/Nota%20h%C3%ADbrido%20pinsapo.jpg)

