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domingo, 6 de septiembre de 2026

El pinsapar de La Dehesilla: un enclave de origen humano que presenta indicios de regeneración natural y de naturalización progresiva.

Sobre el origen de los pinsapos de La Dehesilla de Monachil

En la década de los setenta sobre terrenos de La Dehesilla una sociedad anónima, formada por dirigentes del régimen franquista, planeó construir una urbanización de lujo. El proyecto no prosperó y la finca, después de pertenecer a varios propietarios particulares, el financiero Van del Valle y el médico granadino Bartolomé Arias, fue adquirida en el 2001 por el Organismo Autónomo Parques Nacionales [1].  

Pues bién, según comentarios del agente de medio ambiente del monte, los pinsapos de La Dehesilla proceden de la repoblación forestal que la sociedad propietaria realizó allá por los setenta,  

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La Dehesilla: cuando los pinsapos empiezan a reproducirse. Imagen 1. Autor de la fotografía: José Pino-Díaz.
 

En busca de regeneración natural

Cuando publiqué en Áreadoc el post dedicado a los pinsapos de La Dehesilla [2], una de las cuestiones que quedaban abiertas era precisamente la más interesante: ¿existe regeneración natural?

Había que comprobar que los pinsapos, una vez establecidos, estaban comenzado a comportarse como una población capaz de mantenerse por sí misma. Había que buscar algo muy concreto y eso es precisamente lo que hemos encontrado en una reciente visita al monte.

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La Dehesilla: cuando los pinsapos empiezan a reproducirse. Imagen 2. Autor de la fotografía: José Pino-Díaz.

Las fotografías que acompañan este artículo documentan la regeneración natural de los pinsapos de la Dehesilla. Algunos son apenas plántulas; otros presentan ya un desarrollo nayor.

Los pinsapos tienen un origen humano, pero el enclave muestra ahora indicios claros de naturalización mediante regeneración. De manera similar a lo ocurrido con la naturalización de los bosquetes de pinsapo de la Umbría del Peñón de la Cruz de Víznar y del Collado de la Alfaguara, resultado de las repoblaciones forestales de principios del siglo XX [3]. 

Para hablar de una población naturalizada hay que encontrar individuos jóvenes que no procedan directamente de una plantación. Un grupo de árboles plantados puede sobrevivir durante décadas sin que exista regeneración. En ese caso estaríamos ante una masa artificial que depende de la intervención humana para su renovación. Por el contrario, cuando aparecen plántulas y juveniles nacidos de la semilla de los árboles existentes, comienza a producirse un proceso ecológico autónomo. No significa que el enclave se haya convertido de repente en un pinsapar natural. Pero sí que la población ha empezado a reproducirse por sí misma. Es exactamente lo que parece estar ocurriendo en La Dehesilla.

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La Dehesilla: cuando los pinsapos empiezan a reproducirse. Imagen 6. Autor de la fotografía: José Pino-Díaz.

Las fotografías: pequeñas pistas de un proceso mayor

Las imágenes tomadas durante la visita resultan especialmente reveladoras porque muestran individuos de tamaños muy diferentes. En algunas aparecen plántulas de pinsapo, de pocos centímetros, creciendo entre la vegetación y la hojarasca. En otras se observan ejemplares juveniles mucho más desarrollados, con numerosas ramificaciones y una arquitectura claramente reconocible. La diversidad de tamaños es importante.

Una única cohorte de plantación suele presentar árboles de edades relativamente próximas. En cambio, la aparición de individuos pequeños junto a otros de mayor tamaño puede ser indicativa de reclutamiento en diferentes momentos.

Naturalmente, las fotografías por sí solas no permiten establecer la edad de cada ejemplar ni reconstruir una estructura demográfica completa. Para ello sería necesario realizar un inventario sistemático, localizar todos los individuos, medir sus dimensiones y, en algunos casos, recurrir incluso a estudios dendrocronológicos. 

Hacia la naturalización del pinsapar

Los pinsapos adultos producen semillas. Si esas semillas son viables y encuentran unas condiciones adecuadas de humedad, temperatura, suelo y protección, pueden germinar y originar nuevos individuos. El proceso parece sencillo, pero en el contexto mediterráneo no lo es.

Abies pinsapo es una especie que procede de ambientes montanos y que, en su área natural, encuentra condiciones que favorecen su regeneración. Fuera de sus principales núcleos naturales, la germinación y supervivencia de las plántulas dependen mucho de las condiciones locales.

Los estudios realizados en pinsapares naturales muestran precisamente que la regeneración no se distribuye de manera uniforme. La estructura del bosque, la existencia de claros y las condiciones de competencia tienen una influencia considerable.

Esto ayuda a entender lo que ocurre en La Dehesilla. Aquí no estamos ante un bosque cerrado de pinsapos. Los árboles aparecen integrados en una vegetación mediterránea mucho más abierta y heterogénea, con matorrales, pinos, frondosas y numerosos espacios de diferente exposición y cobertura.

Para una semilla que cae al suelo, cada uno de esos pequeños ambientes constituye un microhábitat diferente.

El papel de los matorrales

Una de las características que más llaman la atención en las fotografías es que algunos de los pinsapos jóvenes aparecen protegidos entre arbustos o bajo la cobertura de otras plantas.

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La Dehesilla: cuando los pinsapos empiezan a reproducirse. Imagen 7. Autor de la fotografía: José Pino-Díaz.

Una plántula de pinsapo recién germinada es mucho más vulnerable que un árbol adulto. El problema no consiste solamente en conseguir que germine: debe sobrevivir a los periodos secos, a las elevadas temperaturas estivales, a la competencia de otras plantas y al consumo por herbívoros.

En esas circunstancias, un arbusto puede funcionar como una auténtica planta nodriza. La cobertura vegetal puede reducir la radiación directa que alcanza el suelo, disminuir las temperaturas extremas y crear un microambiente algo más favorable. Al mismo tiempo, puede ofrecer cierta protección física frente a herbívoros.

Esto resulta especialmente interesante en una especie como el pinsapo, cuya regeneración está estrechamente condicionada por el ambiente.

No debe interpretarse que todos los pinsapos jóvenes necesitan necesariamente un arbusto para sobrevivir. Pero sí que la distribución observada en campo plantea una hipótesis que merece ser estudiada: la vegetación acompañante podría estar desempeñando un papel facilitador en la regeneración de La Dehesilla, sobre todo teniendo en cuenta el aprovechamiento de los pastos del monte por ganado vacuno.

El suelo dolomítico vuelve a aparecer en la historia

Otro aspecto que adquiere mayor interés al observar la regeneración es el sustrato. Como ya se señalaba en el artículo anterior, los pinsapos de La Dehesilla se encuentran sobre materiales de naturaleza dolomítica.

Este dato es relevante porque introduce una característica edáfica que diferencia el enclave de otros lugares clásicos del pinsapo. La dolomía está constituida fundamentalmente por carbonatos de calcio y magnesio y suele generar suelos con características físicas y químicas particulares. Además, en las laderas montañosas, la combinación entre roca, pendiente, fracturación y escaso desarrollo edáfico produce una extraordinaria diversidad de microambientes.

Las fotografías muestran precisamente un terreno pedregoso, con abundante roca superficial y zonas de suelo relativamente escaso.

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La Dehesilla: cuando los pinsapos empiezan a reproducirse. Imagen 10. Autor de la fotografía: José Pino-Díaz.

Y, sin embargo, los pinsapos están germinando. Esto no significa que debamos concluir que las dolomías sean favorables para el pinsapo. Lo que sí podemos afirmar es que, al menos en las condiciones concretas de La Dehesilla, el sustrato dolomítico no está impidiendo la regeneración de la especie.

Una población pequeña, pero con dinámica propia

Si los árboles plantados alcanzan la madurez, producen semillas, estas germinan y los nuevos individuos sobreviven sin haber sido plantados por el hombre, se inicia un proceso de naturalización.

Ese proceso puede prolongarse durante décadas y dar lugar progresivamente a una estructura cada vez más independiente de la intervención humana.

Por tanto, quizá la manera más adecuada de definir actualmente los pinsapos de La Dehesilla sea: un enclave de origen humano que presenta indicios de regeneración natural y, por tanto, de naturalización progresiva.

El ejemplo del Pinsapar de Huétor

La propia Junta de Andalucía utiliza el Pinsapar de Huétor, en el término municipal de Víznar, como uno de los principales ejemplos de conservación ex situ del pinsapo. Se trata de una masa procedente de repoblaciones realizadas en las primeras décadas del siglo XX y que actualmente presenta árboles maduros y una importante cantidad de regenerado, con elevadas tasas de reclutamiento.

La comparación resulta sugerente. En ambos casos nos encontramos con una cuestión que supera la vieja dicotomía entre "natural" y "repoblado". Una masa puede tener origen humano y comportamiento ecológico naturalizado. De hecho, en otros estudios sobre masas antiguamente plantadas de Abies pinsapo se ha comprobado que la especie puede mantener una buena capacidad de regeneración y que estos enclaves pueden adquirir interés desde el punto de vista de la conservación. 

La Dehesilla parece ofrecer ahora un pequeño ejemplo de este mismo fenómeno en Sierra Nevada.

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La Dehesilla: cuando los pinsapos empiezan a reproducirse. Imagen 13. Autor de la fotografía: José Pino-Díaz.
 

Lo que realmente importa: que los pinsapos están produciendo relevo

Hay una diferencia conceptual que conviene destacar. Si encontramos un pinsapo centenario, estamos observando el resultado de una historia pasada. Si encontramos un pinsapo joven nacido espontáneamente bajo esos árboles, estamos observando el comienzo de una historia futura.

Esta segunda observación tiene un valor especial para la conservación. Los árboles adultos pueden sobrevivir durante muchos años incluso cuando las condiciones ya no permiten una regeneración adecuada. Por ello, la existencia de individuos jóvenes constituye un indicador mucho más interesante de la capacidad de una población para mantenerse.

La regeneración tampoco garantiza por sí misma el futuro del enclave. Una plántula puede germinar y morir pocos meses después. Un grupo de juveniles puede desaparecer tras varios años secos. La presión de los herbívoros, la competencia vegetal, los incendios o el incremento de la aridez pueden modificar radicalmente la trayectoria del proceso. Por eso sería prematuro hablar de una expansión del pinsapar de La Dehesilla. Pero sí podemos hablar de regeneración observada.

El problema de la sequía

La observación de regenerado resulta todavía más interesante si lo situamos en el contexto actual. El pinsapo es una especie mediterránea, pero no una especie adaptada a cualquier ambiente mediterráneo. Su distribución natural está asociada a determinadas condiciones de humedad y temperatura que han permitido su supervivencia en refugios montanos. El cambio climático introduce una incógnita importante.

Los estudios fisiológicos y dendroecológicos realizados sobre Abies pinsapo muestran que la disponibilidad de agua desempeña un papel fundamental en su crecimiento y que los episodios de sequía pueden afectar considerablemente a su funcionamiento [4]. Por ello, encontrar regeneración en La Dehesilla no debe interpretarse únicamente como una buena noticia. Es también una oportunidad para estudiar la capacidad de adaptación de la especie en un enclave situado fuera de sus principales núcleos naturales.

Si las plántulas consiguen sobrevivir durante las próximas décadas, el interés del enclave aumentará considerablemente. Si, por el contrario, la mortalidad de los individuos jóvenes resulta muy elevada, descubriremos que existe regeneración pero que el reclutamiento efectivo —el paso de plántula a juvenil establecido— es mucho más limitado.

De la regeneración a la naturalización

En ecología forestal conviene distinguir varios conceptos.

  • Regeneración significa que aparecen nuevos individuos procedentes de la reproducción de los árboles existentes.
  • Reclutamiento implica que una parte de esos individuos consigue superar las primeras etapas de desarrollo y pasa a formar parte de la población juvenil.
  • Naturalización supone un proceso más amplio: una población inicialmente introducida comienza a mantenerse y reproducirse de forma autónoma en el nuevo territorio.

Por tanto, lo que hemos podido comprobar en La Dehesilla es, en primer término, regeneración natural.

Para demostrar que existe una población plenamente naturalizada sería necesario seguir su evolución durante más tiempo. Y aquí aparece una magnífica oportunidad de investigación.

Los pinsapos de La Dehesilla pueden contemplarse ahora desde una perspectiva diferente. No son solamente unos árboles singulares que quedaron como testimonio de antiguas experiencias forestales. Son también un pequeño experimento ecológico iniciado hace décadas.

Los árboles originales fueron introducidos en un territorio situado fuera del área donde actualmente reconocemos las principales poblaciones naturales de la especie. Han tenido que enfrentarse a unas condiciones ambientales diferentes, competir con la vegetación local y soportar la evolución del clima durante varias décadas.

Y ahora algunos de sus descendientes están apareciendo espontáneamente. Es como si el tiempo hubiera añadido una segunda fase al experimento.

La primera pregunta era: ¿puede vivir el pinsapo aquí? La supervivencia de los árboles adultos parece responder afirmativamente.

La segunda era: ¿puede reproducirse aquí? Las plántulas observadas permiten responder también afirmativamente, al menos de manera preliminar.

Pero queda una tercera pregunta, mucho más difícil: ¿pueden sus descendientes sobrevivir y formar una población estable a largo plazo? Esa respuesta todavía está por escribir.

Lo que habría que hacer ahora

La observación realizada durante esta visita merece convertirse en algo más que una colección de fotografías. Sería muy interesante realizar un inventario específico de la regeneración de pinsapo en La Dehesilla.

Para cada individuo deberían registrarse, como mínimo:

  • coordenadas GPS;

  • altitud;

  • orientación;

  • pendiente;

  • tamaño o altura;

  • diámetro, cuando sea posible;

  • distancia al pinsapo adulto más próximo;

  • cobertura de matorral;

  • especie vegetal acompañante;

  • grado de insolación;

  • características del suelo;

  • presencia de daños por herbivoría;

  • estado sanitario.

Con varias visitas a lo largo de los años podría determinarse además la supervivencia de cada individuo.

Entonces podríamos pasar de una observación cualitativa —hay regeneración— a una verdadera evaluación demográfica: cuántas plántulas nacen, cuántas sobreviven, dónde se establecen y qué condiciones favorecen su crecimiento.

Sería un estudio relativamente sencillo, pero con un enorme interés para conocer el comportamiento del pinsapo fuera de sus núcleos naturales.

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Bibliografía y notas

[1]  Porcel Bueno, Pablo (2004). Sierra Nevada, historia -ceonología. Página 170: "Compra de la Dehesilla de Monachil.- De una extensión de 1.100 hectáreas, es adquirida la Dehesilla de Monachil, en la suma de 1.200.000 euros. Esta Dehesilla formaba parte de una sociedad anónima de dirigentes del régimen franquista, uno de los cuales se rumoreaba que era el marqués de Villaverde asiduo a las pistas de Sierra Nevada, quienes pretendieron construir una urbanización de lujo en la década de los años setenta, en la margen izquierda del río Monachil, proyecto que quedó frustrado al parecer por la finalización del régimen franquista, y sus propietarios vendieron la propiedad al financiero Van del Valle y éste al médico dentista granadino Bartolomé Arias, quien la vendió a su vez al Parque Nacional.

[2] Pino-Díaz, J.(2026). Los pinsapos de La Dehesilla: una pequeña población en Sierra Nevada. En Áreadoc, accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2026/08/los-pinsapos-del-monte-dehesas-una.html, consultado 06/09/2026.

[3] Hita, J. A (1997). Comportamiento de Abies pinsapo Boiss., a partir de repoblación, en el Parque Natural de la Sierra de Huétor (Granada, España). Ars Pharm núm. 38 (4), pp. 375-383. Consultado el 05/10/2025, disponible online en http://hdl.handle.net/10481/68781

[4] Sancho-Knapik, D., Peguero-Pina, J. J., Flexas, J., Herbette, S., Cochard, H., Niinemets, Ü. & Gil-Pelegrín, E. (2014). Coping with low light under high atmospheric dryness: shade acclimation in a Mediterranean conifer (Abies pinsapo Boiss.). Tree Physiology, 34(12), 1321–1333. DOI: 10.1093/treephys/tpu095. 

domingo, 23 de agosto de 2026

Los pinsapos de La Dehesilla: una pequeña población en Sierra Nevada

Hay pinsapos en Sierra Nevada. No se trata de una afirmación nueva, pero sí de una presencia que merece ser conocida, documentada y puesta en contexto.

En el sector occidental de Sierra Nevada, dentro del término municipal de Monachil, se localizan varios ejemplares y pequeños grupos de Abies pinsapo, el pinsapo, una de las especies arbóreas más singulares de la flora ibérica.

Las localizaciones que se muestran en este artículo corresponden al Monte Público GR-61003-JA, Dehesas, y han sido recopiladas mediante observación directa y localización cartográfica, complementadas con fotografías de campo y con información procedente de rutas de senderismo publicadas anteriormente.

El interés de estas citas no reside únicamente en los árboles encontrados. También lo tiene el paisaje en el que aparecen: un territorio de alta montaña mediterránea, con fuertes contrastes topográficos, afloramientos rocosos, barrancos, antiguos caminos forestales y una vegetación en la que conviven pinares, matorrales, formaciones de ribera y diferentes especies arbóreas introducidas o favorecidas mediante actuaciones forestales.

El Monte Dehesas

El Monte Público Dehesas GR-61003-JA se encuentra en el término municipal de Monachil, provincia de Granada. Según la ficha del Catálogo de Montes Públicos de Andalucía, tiene una superficie de 1.408,75 ha, toda ella de titularidad pública, perteneciente a la Comunidad Autónoma de Andalucía.

El monte se encuentra además incluido en diferentes figuras de protección de Sierra Nevada: Parque Nacional, Parque Natural, Lugar de Importancia Comunitaria, Zona de Especial Protección para las Aves y Reserva de la Biosfera.

Su posición resulta especialmente interesante desde el punto de vista biogeográfico. El monte se encuentra en un territorio de transición entre los sectores forestales de la Sierra Nevada occidental y los espacios montañosos que rodean el valle del río Monachil.

El relieve es muy accidentado. Barrancos y laderas se alternan con pequeñas vaguadas y antiguos caminos forestales. En las zonas más húmedas aparecen formaciones arbóreas y arbustivas relativamente densas, mientras que en las laderas más expuestas predominan los matorrales y una vegetación mucho más abierta.

En conjunto, las localizaciones de Dehesas reúnen varios de los factores que caracterizan el hábitat favorable del pinsapo: altitudes comprendidas aproximadamente entre 1.380 y 1.600 m, topografía accidentada, enclaves relativamente umbríos y protegidos, y suelos pedregosos pero capaces de conservar humedad en determinadas posiciones del relieve. 

El sustrato constituye otro elemento de interés. Los enclaves estudiados se sitúan sobre terrenos de naturaleza dolomítica, un aspecto especialmente relevante desde el punto de vista ecológico y biogeográfico. Las dolomías generan un medio pedregoso, con abundante roca aflorante y suelos frecuentemente discontinuos, características que se reconocen claramente en las fotografías de los enclaves de Dehesas. Sin embargo, la topografía introduce una notable heterogeneidad a pequeña escala: en vaguadas, depresiones, pies de ladera y pequeñas repisas se acumulan materiales finos y materia orgánica, creando condiciones edáficas más favorables para el establecimiento de la vegetación arbórea.

En este sentido, el suelo constituye una pieza más del rompecabezas. La altitud, la topografía, la exposición y el carácter dolomítico del sustrato pueden ayudar a explicar la buena adaptación de los pinsapos observados, pero para determinar su origen es necesario recurrir a otras evidencias: documentación histórica de las repoblaciones, edad de los ejemplares, estructura de los grupos y, sobre todo, existencia de regeneración natural.

Seis localizaciones cartografiadas

El archivo KML utilizado para este trabajo recoge seis localizaciones, identificadas como PINSAPOS 1 a 6 (ver la siguiente figura realizada con Google Eath Pro).

Localizaciones de pinsapo en la Dehesilla. Autor José Pino Díaz.

Las localizaciones corresponden a grupos de árboles, por lo que sería más correcto hablar de seis enclaves o puntos de presencia cartografiados.

Su distribución muestra además algo interesante: los pinsapos aparecen repartidos por diferentes sectores del monte.

El sector del río Monachil

Una de las localizaciones se encuentra en las proximidades del río Monachil y de la pista forestal que recorre este sector. 

La localización cartográfica se sitúa aproximadamente en 37°06'25"N – 3°28'05"W, entre 1380 y 1450 m de altitud. En el mapa de localización se le denomina PINSAPOS-1. 

Captura de pantalla de la ortofoto con la localización del grupo de PINSAPOS 1.pinsapos i

Las siguientes imágenes proceden de Wikiloc, de la ruta "Vado Diechar-Río Monachil-Collado Dehesilla-Cerro de los Poyos-Collado Ruquino". Su autor, Miguel Salvatierra (22/10/2022), escribe:

"...  Se trata de una ruta ganadera, que tomamos a la altura del Cortijo de las Agüillas, y que atraviesa una cuesta de terreno despejado para luego girar a la izquierda y discurrir paralela al río hasta que lo cruza por un vado practicable (lo que no es moco de pavo, porque todo el cauce en esta zona viene muy espeso de vegetación de ribera en cualquier otro punto).
Por una cuestecilla similar -repoblada con pinsapos- subimos al Collado de la Dehesilla; ..."

Imagen procedente de Wikiloc, de la ruta "Vado Diechar-Río Monachil-Collado Dehesilla-Cerro de los Poyos-Collado Ruquino". Autor: Miguel Salvatierra (22/10/2022).

Imagen procedente de Wikiloc, de la ruta "Vado Diechar-Río Monachil-Collado Dehesilla-Cerro de los Poyos-Collado Ruquino". Autor: Miguel Salvatierra (22/10/2022).

Imagen procedente de Wikiloc, de la ruta "Vado Diechar-Río Monachil-Collado Dehesilla-Cerro de los Poyos-Collado Ruquino". Autor: Miguel Salvatierra (22/10/2022).

Imagen procedente de Wikiloc, de la ruta "Vado Diechar-Río Monachil-Collado Dehesilla-Cerro de los Poyos-Collado Ruquino". Autor: Miguel Salvatierra (22/10/2022).

Imagen procedente de Wikiloc, de la ruta "Vado Diechar-Río Monachil-Collado Dehesilla-Cerro de los Poyos-Collado Ruquino". Autor: Miguel Salvatierra (22/10/2022).

Las fotografías muestran un paisaje en el que los pinsapos aparecen integrados en una vegetación bastante variada. El contraste entre los ejemplares de Abies pinsapo, los pinares y la vegetación de ribera permite apreciar bien el carácter peculiar de este enclave.
 

El sector del entorno de la Casa de la Dehesilla y el Barranco de la Dehesilla

Un segundo sector especialmente interesante se encuentra en el entorno de la Casa de la Dehesilla y en el Barranco de la Dehesilla.

Aquí aparecen pinsapos relativamente próximos entre sí, formando pequeños grupos que destacan claramente sobre el paisaje abierto que los rodea.

Las imágenes aéreas permiten apreciar muy bien esta situación. Desde arriba, los pinsapos aparecen como manchas verdes de forma y textura diferentes a las de buena parte de la vegetación circundante.

En este sector se localizan tres de los enclaves cartografiados. 

Las capturas de la ortofotografía muestran que no se trata simplemente de un árbol aislado en mitad del matorral. En determinados puntos existen auténticos pequeños grupos de pinsapos. 

En la siguiente imagen se observa el grupo situado más cercano a la casa de La Dehesilla, a unos 1.420 m de altitud. En el mapa de localización se le denomina PINSAPOS-2. 

  

En la siguiente captura de ortofoto se observa el grupo situado aproximadamente a 37°06'16"N – 3°28'21"W y a 1.406 m de altitud. En el mapa de localización aparece denominado PINSAPOS-3.

 Captura de pantalla de la ortofoto con la localización del grupo de PINSAPOS 3.

Las siguientes dos imágenes proceden  de la ruta Los Poyos de Monachil, publicada en el blog "El camino sigue y sigue - Rutas de senderismo por Granada y alrededores", de Miguel Salvatierra (9/02/2025). Corresponden al grupo de pinsapos que se observa en la captura de pantalla de la ortofoto.

 Imagen procedente de la ruta Los Poyos de Monachil, publicada en el blog "El camino sigue y sigue - Rutas de senderismo por Granada y alrededores", de Miguel Salvatierra (9/02/2025).

Imagen procedente de la ruta Los Poyos de Monachil, publicada en el blog "El camino sigue y sigue - Rutas de senderismo por Granada y alrededores", de Miguel Salvatierra (9/02/2025).

El otro grupo se encuentra a 37°06'05"N – 3°28'29"W, a 1440 m de altitud. Se muestra en la siguiente captura de la ortofoto y en la imagen que le sigue. En el mapa de localización se le denomina PINSAPOS-4. 

Captura de pantalla de la ortofoto con la localización del grupo de PINSAPOS 4. 

 En la siguiente imagen tomada de Wikiloc, de la ruta "Circular Diéchar - Matas Verdes - Collado Ruquino - Diéchar" del usuario Lodgmar (26/10/2024) se observa el grupo de pinsapos de la imagen de ortofoto anterior.

Imagen tomada de Wikiloc, de la ruta "Circular Diéchar - Matas Verdes - Collado Ruquino - Diéchar" del usuario Lodgmar (26/10/2024).

El sector situado en la subida hacia el Collado Ruquino

La quinta localización cartografiada se encuentra en una posición más elevada, junto a la pista forestal que asciende hacia el Collado Ruquino, a ambos lados. En el mapa de localización se le denomina PINSAPOS-5. 

Captura de pantalla de la ortofoto con la localización del grupo de PINSAPOS 5.

La sexta localización cartografiada se encuentra sobre los 1.600 m de altitud, cuando la pista forestal cambia de dirección. En el mapa de localización se le denomina PINSAPOS-6. 

Captura de pantalla de la ortofoto con la localización del grupo de PINSAPOS 6.

¿Existe regeneración natural?

Esta es probablemente una de las preguntas más interesantes que plantea la visita a los pinsapos de Dehesas.

Encontrar ejemplares adultos demuestra que los árboles han conseguido sobrevivir y desarrollarse.

Pero la verdadera prueba de integración de una especie en un nuevo territorio sería comprobar si existe regeneración natural.

¿Hay plántulas?

¿Existen brinzales de diferentes edades?

¿Aparecen jóvenes pinsapos alejados de los árboles adultos?

¿Se observan individuos en lugares donde no hubo plantación?

¿Los árboles producen piñas viables y existe establecimiento de la descendencia?

Estas preguntas deberían formar parte de una futura prospección específica.

El seguimiento de la población permitiría conocer si estamos ante simples ejemplares supervivientes de una antigua repoblación o ante un núcleo capaz de mantenerse y, eventualmente, expandirse mediante regeneración natural.

 

La importancia de cartografiar los pequeños enclaves

Las cinco localizaciones recogidas en este texto son, en realidad, mucho más que cinco puntos sobre un mapa.

Constituyen una primera aproximación a la distribución actual del pinsapo en este sector del Monte Dehesas.

La cartografía permite además comparar las localizaciones con otros elementos del territorio: pistas forestales, barrancos, cursos de agua, orientación, altitud, formaciones vegetales y usos históricos del monte.

En futuras prospecciones sería interesante completar esta información con:

  • número de ejemplares por enclave;

  • altura y diámetro de los árboles;

  • estado sanitario;

  • presencia de regeneración;

  • producción de piñas;

  • orientación y pendiente;

  • cobertura vegetal acompañante;

  • posibles evidencias de plantación;

  • y evolución temporal mediante fotografías repetidas.

Con estos datos sería posible pasar de una simple colección de observaciones a un verdadero seguimiento de la población.

Una presencia que merece ser conocida

El Monte Dehesas es un espacio de gran interés forestal dentro de Sierra Nevada.

La presencia de Abies pinsapo añade un elemento más a su singularidad.

Los cinco enclaves localizados muestran que el pinsapo está presente en diferentes puntos del monte, desde el entorno del río Monachil y el Barranco de la Dehesilla hasta las laderas que conducen hacia el Collado Ruquino.

Las fotografías permiten comprobar que algunos ejemplares presentan un porte notable y que, en determinados puntos, forman pequeños grupos claramente visibles incluso en las imágenes aéreas.

Pero la cuestión más interesante no es simplemente cuántos pinsapos hay.

La pregunta científica es qué historia cuentan estos pinsapos.

¿Existe regeneración natural?

¿Podrían llegar a constituir una población estable?

Responder a estas preguntas requerirá nuevas visitas, documentación forestal histórica y seguimiento de los ejemplares.

Por ahora podemos afirmar algo más sencillo, pero no menos interesante: en el Monte Público Dehesas, en el corazón de Sierra Nevada, crecen pinsapos.

Y merece la pena conocerlos.

 

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Fuentes y documentación

  • Catálogo de Montes Públicos de Andalucía. Ficha del monte GR-61003-JA Dehesas, término municipal de Monachil.

  • Archivo KML Pinsapos Dehesilla, con las localizaciones cartografiadas.

  • Fotografías de campo de los enclaves del río Monachil, Barranco de las Dehesillas y camino hacia Collado Ruquino.

  • Búsqueda de referencias en Wikiloc y blogs de senderismo sobre la presencia de pinsapos en el sector Diéchar–Dehesilla–Collado Ruquino.

  • Miguel Salvatierra, Vado Diechar–Río Monachil–Collado Dehesilla–Cerro de los Poyos–Collado Ruquino, Wikiloc, 2022.

  • Miguel Salvatierra, Los Poyos de Monachil, 2025.