domingo, 11 de julio de 2021

"Memorias de un reclamo" (Vázquez del Río, 1932), relato cinegético de moraleja conservacionista ambientado en tierras de Tolox.

"Memorias de un reclamo" es un texto escrito por el tolito Juan Vázquez del Río con 46 años de edad. Fué publicado por primera vez en 1932, coeditado por Ediciones La Moderna (Larache) y su hermano Manuel, que residía desde 1929 en Larache, donde ocupaba el puesto de Jefe del Servicio de Montes del Protectorado Español. Posteriormente fue reeditado en 1975 y 1996.

Juan Vázquez del Río (1886-1936) nació en Tolox (Málaga), en el seno de la familia formada por Manuel Vázquez Añón, médico del pueblo, y Engracia del Río Rey. Estudió Farmacia en Madrid, donde se colegió en 1908 (La Farmacia Española, revista científica y profesional, nº 49, año XL). 

Es autor de "El Chubasco, entremés en prosa", sainete "estrenado con éxito en el Salón Regio de Madrid la noche del 21 de mayo de 1908", tal como indica su portada, y de "Memorias de un reclamo", editado en 1932, 1975 y 1996 (ver Imagen 1).

Imagen 1 

Imagen 1: Cubierta de la primera edición (1932) de Memorias de un reclamo. Fuente: Todocolección,  https://www.todocoleccion.net/libros/juan-vazquez-rio-memorias-un-reclamo-moderna-primera-edicion-1932-caza~x97240267

El texto se acompaña de las ilustraciones del dibujante y caricaturista Diego Mullor, dos cartas, una del novelista Salvador González Anaya y otra del abogado y aficionado a la caza de la perdiz con reclamo Ángel Fernández Ruano, y un prólogo de su hermano Manuel.

Francisco de Paula Sánchez Zamorano (2007) en "La caza en la literatura" indica que: 

"...en Memorias de un reclamo Vázquez del Río, en forma de novela, nos cuenta cómo Periquillo, cuando preparaba un puesto de piedra para el presbítero Miguel de Machaparra, gran aficionado a la caza de la perdiz con reclamo, se encontró con una perdiz muerta y un lío de papeles en los cuales el reclamo "Castelar", como protagonista, había escrito sus memorias. Un caso extremo de personificación".

Francisco de Borja García Duarte (2013) en su obra "La literatura en andaluz, la representación gráfica del andaluz en los textos literarios" realiza un listado de autores "... en cuya obra se pueden encontrar intentos de  plasmar  literariamente  el habla  andaluz". En dicho listado, realizado siguiendo el orden  cronológico del año de nacimiento, figura Juan Vázquez, de él se dan algunos los siguientes datos:  

Juan Vázquez del Río (1886-1936)

Juan Vázquez del Río nació en Tolox (Málaga) en 1886. Murió en  1936  de  enfermedad. Era  farmacéutico  de  profesión  pero  su devoción era la literatura. De amplia cultura, cultivó todos los géneros literarios. Además de sus habituales colaboraciones periodísticas en La Unión  Mercantil  de  Málaga,  escribió  poesía,  comedias  como  “El Chubascón” y “Contricción” y novelas como “Memorias de un reclamo” en la que vemos algunos párrafos escritos en andaluz.

Volvió el compañero sin haber hecho presa, como de costumbre, y al verlo conmigo entre las manos le dijo  admirativamente:

—¡Qué güen gato eres, Frasquillo!

—Sí—repuso mi raptor—, pero güen panzazo me ha costao. Lo meteremos en er seno a vé si esta noche mos da un reá por é er tío Juanelo; tié la cabeza mu gorda y tié que sé macho. Anda; vamos a saca los guarros de los garbanzos porque ha salío er so y mos pué vé arguno.

También sabemos que Manuel Vázquez del Río, hermano de Juan, del que solamente hemos conseguido  recabar que nació en 1985 en Tolox y que era Ingeniero de montes, utilizó el andaluz en una obra manuscrita  que se conserva en la biblioteca de Tolox. El libro, que tiene el título de “Cosas de Tolox”, también incorpora  un vocabulario toloxí. De él extraemos unos párrafos:

Antoñillo “el carbonero”, como le decíamos al alevín de cura, a causa de la especialidad de su padre, mi compadre, en hacer hornos de carbón de leña, comenzó su actuación de acólito cumpliendo muy bien sus deberes y aprendiendo muchas cosas de iglesia, que iba contando a su padre, el cual las absorbía como una  esponja.

“hoy ha dicho er señón cura que con er bautizo mos se borra a tos er pecao originá”.
"¿Y eso qué es?, preguntaba, ávidamente, mi compadre, levantando su cabeza, de ordinario  hundida en profundas reflexiones.

“Pos que tos los chiquillos nacemos ya con un pecao, que se llama er pecao originá, que dios mos tiene que perdoná y pa eso ha puesto er bautizo”

... hasta que decidiéndose, le decía a su Antoñillo:

“Cuando venga a pelo, y asín como er que no quiere la cosa, y sin decí que yo te lo he encargado, dile ar señón cura que jaga er favó de explicarte er porqué, si dios es lo más güeno que hay y si  toito  lo  ha  jecho  er,  venemos  los  angelitos  ya  taraos  a  este mundo”.

(...)

El cálculo se hacia en voz alta, sin la menor vacilación ni interrupción hasta llegar al final y transcurría así:

"De mo y manera que bemos trabajao 30 días "er que más" y hay según la cuenta der manigero 21 hombres que no han perdío día lo que jacen mil y cincuenta jornales; que hay 5 hombres que perdieron un día ca uno lo que jacen 245 peonas más que con las mil y cincuenta de antes mos ponen la cuenta en mil doscientos noventas y cinco; tenemos ahora otros cuatro hombres que han perdío  ca  uno,  dos  días  lo  que  jacen  192  jornales  que  con  los 1.295  que  llevábamos  se  juntan  1.487.  Los  dos  aguaores  y  las cuatro bestias que cobran lo mesmo, y no han perdío dia jacen 300 peonás y como cobran la cuarta parte de los hombres se quean en 75 peonás de hombre que con las 1.487 que llevábamos se juntan 1.562.

(...)

Aquí se ha hecho una -pausa de un minuto en la que le dan a mi compadre un vaso de vino, que se bebe de un trago, y después de limpiarse con el dorso de la mano, prosigue:

"Pos con esto ya tenemos a Periquito en casa", (risas  de alegria) porque las 5.651 pesetas repartías entre las 1.662 peonás, de hombre: dan pa ca una 3 pesetas y 4 perras gordas, y- pue que quee argún centimillo suerto que sardrá a lo úrtimo en el reparto".

"¿Cuanto mos toca a ca uno de los que no bemos perdío días?", pregunta uno enseguida.

Tal como leemos, Francisco de Borja García Duarte también cita en su estudio sobre la literatura en andaluz a Manuel Vázquez del Río, hermano de Juan. Comenta de Manuel que utilizó el andaluz en su texto "Cosas de Tolox", que además contiene un vocabulario toloxí.  

 

martes, 8 de junio de 2021

Juan Antonio Garcés Guerrero (1921-1983), médico y poeta, de Yunquera (Málaga).

Juan Antonio Garcés Guerrero (1921-2003) nació en Yunquera (Málaga) y falleció en Málaga. Estudió Medicina en la universidades de Sevilla y Granada, especializándose en Dermatología. 

En 1959 se publica su antología poética Barandales (ver imagen 1) por la Editorial Dardo (Málaga).

Garcés Guerrero aparece reseñado en la "Antología de la Poesía Española 1958-1959" de Jiménez Martos editada por Editorial Aguilar en Madrid en 1959. Una reseña de esta publicación realizada por Rafael León aparece en Caracola, revista malagueña de poesía, en el número 89, marzo de 1960.

 

Imagen 1

Imagen 1: "Barandales", Juan Antonio Garcés Guerrero (1959). Editorial Dardo (Málaga), 20x14 cm. 205 páginas.

Colabora en Caracola, revista malagueña de poesía, editada por imprenta Dardo (Málaga), en los números 220-221, febrero-marzo de 1971 (ver imagen 2).

 

Imagen 2

Imagen 2: Caracola. Revista malagueña de poesía. nº220-221, año XIX, febrero-marzo de 1971. Edit. Imprenta Dardo, 1971 Málaga. 4ºm (25x17cm) 34 págs. Rústica ilustrada en muy buen estado. Cubierta soleada. Revista malagueña de poesía que se compone a mano y se imprime en la imprenta Dardo (antes Sur). Colaboran: José Abril Morales, Elviro Adán Pérez, Antonio Alberdi, Camilo Barrocal, Salvador Carlos Dasi, José Cruz Marcos, José María Febrer Callis, Eduardo Ferreras, Juan Antonio Garcés Guerrero, José González Cabrera, Pedro María González Outón, Bernanrdo González Ramos, Manuel Hurtado del Valle, Javier Lentini, Heliodoro Lillo Lutteroth, Eduardo Martínez Lucas, Luis Millán Ruiz, José María Osuna, Juan José Pinuaga Ortega, Enrique Puyol Casado, Manuel Ramiz Sierra, Luis Romay G. Arias, Ángela Santamaría Jiménez, Manuel Sedano Serna, Carlos Vaamonde Silva, Antonio J. Varna Arciniega. Fuente: https://www.abebooks.com/servlet/BookDetailsPL?bi=30764937224&searchurl=kn%3Djose%2Bmartinez%2Bfebrer%26sortby%3D17&cm_sp=snippet-_-srp1-_-title3

Simón Fdez. Guzmán (2008) en su tesis doctoral sobre "La Poesía Andaluza de la Transición (1966-1982)" cita a Juan Antonio Garcés como uno de los poetas seleccionados en la "Antología de la poesía malagueña contemporánea. Primera selección de poetas" de Francisco Peralto Vicario, Colección Peñaverde de poesía y ensayo (núm. 4, 22 cm. 336 páginas), Málaga, 1975.

A continuación se muestran tres de sus poemas: 

 

 Al Pinsapar

Coníferas esbeltas y calladas
que sabias os apartáis de la gente,
meditando en la sierra largamente
leyendas  de las épocas  pasadas.

En cumbres Penibéticas aisladas,
cual postrer reino moro independiente,
sois linaje del viejo Continente,
vigilante de alturas escarpadas.

Seguid vuestras agrestes tradiciones,
que apuntan hasta el cielo sus ideales,
exentas de malsanas ambiciones.

Seguid en apartados matorrales
vuestra vida de paz sin emociones,
pinsapos, silenciosos, siempre iguales.  

 

Al Puente de Ronda

Seguid en apartados matorrales
vuestra vida de paz sin emociones,
pinsapos, silenciosos, siempre iguales.
que a la cumbre llegaron desde abajo.

Arrogante, tus ojos por encima
de riscos se fijan en la montaña,
mientras Guadalevín los pies te baña
y tus fuerzas las moles aproxima.

Y allá arriba, en tu hombro formidable,  
que no abate del tiempo la crudeza,
a ambos lados del abismo infranqueable

-haciendo honor a tu gran fortaleza-,
vas pasando a la Arunda inagotable,
cual Cristóbal, constante, sin pereza.

Los dos sonetos anteriores han sido recuperados de la “Biblioteca del Soneto”, autores con la letra G. Accesible online en http://www.cervantesvirtual.com/s3/BVMC_OBRAS/014/63e/be8/2b2/11d/fac/c70/021/85c/e60/64/mimes/01463ebe-82b2-11df-acc7-002185ce6064.pdf 

 

Serenata de amanecer

En la casita del pueblo
pintada de luna llena
y penetrada de estío
desde el umbral a las tejas,
están durmiendo los niños
con las ventanas abiertas
y los viejos no se duermen
porque los años les pesan.
Allá ábajito en la fuente
los chorros cantan la eterna
canción del agua, que cae
en el agua que se aleja.
La sierra su fresco soplo
manda de brisas ligeras,
saturado de tomillo,
de pinar y de alhucema.
De arriba del horizonte,
una claridad se llega,
mientras se esconden humildes
poco a poco las estrellas.
De repente... los acordes
de una improvisada orquesta,
lanza a los aires las notas
de una canción callejera.
Después las mismas se apagan,
a la par que las estrellas...
La mañana de verano
va avanzando pura y lenta.
El niño sigue durmiendo
porque nada le recuerdan,
y el viejo sigue despierto
porque ve su vida entera...
 
Poema recuperado de "Dolor y Nostalgia del Pasado" (Juan Bosch Miralles, 1975). Accesible online en https://mdc.ulpgc.es/cdm/ref/collection/MDC/id/44003
 

martes, 1 de junio de 2021

Ayer y hoy del Pinsapar de Yunquera en una fotografía

El sábado 29 de mayo de 2021 hicimos mi amigo Pepe López y yo una ruta por el Pinsapar de Yunquera, concretamente desde el el aparcamiento del mirador del Caucón hacia la linde del Pinsapar de Yunquera con el monte de Tolox, que baja de la Caína hacia el Puerto Janón. 

Los objetivos de la ruta eran dos: primero, encontrar el lugar desde donde Manuel Vázquez del Río hizo en 1921 una maravillosa fotografía de la zona alta de la Cañada del Alhucemar y de la Era de los Gamones, en la cual se recortan sobre el horizonte el Tajo de la Caína, y la divisoria hacia el Cerro del Cuco (ver Imagen 1); segundo, participar en la convocatoria  "5k Any Way" de los World Transplant Games (WTG2021).

 Imagen 1

El número 76 de la revista "España Forestal", agosto de 1921, publica el artículo "La Sierra de Tolox". Ilustra el texto esta fotografía del Sr. Vázquez del Río que podría ser la más antigua publicada sobre el pinsapar de Yunquera. Se trata de la zona alta de la Cañada del Alhucemar; arriba a la izquierda, en lo alto del claro sin vegetación, la Era de los Gamones; y, a su izquierda y en la parte central de la imagen, la silueta del Tajo de la Caína.

Imagen 1: El número 76 de la revista "España Forestal", agosto de 1921, publica el artículo "La Sierra de Tolox". Ilustra el texto esta fotografía del Sr. Vázquez del Río que podría ser la más antigua publicada sobre el pinsapar de Yunquera. Se trata de la zona alta de la Cañada del Alhucemar; arriba a la izquierda, en lo alto del claro sin vegetación, la Era de los Gamones; y, a su izquierda y en la parte central de la imagen, la silueta del Tajo de la Caína.

Manuel Vázquez del Río [Tolox (Málaga), 1895 - San Rafael (Segovia), 1983] fue un ingeniero de montes español que terminados sus estudios en Madrid regresó en 1922 a su pueblo natal, donde trabajó hasta 1929, agregado a las repoblaciones forestales de sierra Parda, de la sierra de Mijas y de la sierra de Alhaurín el Grande.

En el número 76 de la revista "España Forestal", de agosto de 1921, se publicó su artículo "La Sierra de Tolox". Ilustra el texto una fotografía de gran calidad del pinsapar de Yunquera, de la zona alta de la Cañada del Alhucemar (ver Imagen 1). El artículo es todo un alegato en favor de la protección y salvaguarda del pinsapar; en su texto leemos:

...no nos queda más que la esperanza remota de que algún día se declaren Parque Nacional las sierras de Tolox, Junquera, Ronda y Parauta. ¿Se realizará la idea cuando ya el parque sea un erial, sin quejigos, sin pinsapos, sin pinos y hasta sin tierra para volverlos a criar?

Me pareció de interés encontrar el punto desde donde Manuel Vázquez hizo en 1921 la fotografía y con ese propósito iniciamos la ruta Pepe y yo la mañana del sábado 29 de mayo. 

Llegados a las proximidades del Tajo de la Caína descendimos por la divisoria de aguas, límite de los TT.MM. de Tolox y Yunquera, y fuimos buscando con la ayuda de la imagen de Manuel Vázuqez el punto desde donde hizo la misma.

Encontramos en la divisoria los mojones de los montes públicos de Tolox y de Yunquera. Sobre los mojones de obra observamos, en su cara Sur, la numeración del monte público de Tolox y, en su cara Norte, la del monte público de Yunquera (ver imagen 2).

Imagen 2

Imagen 2: Mojón perimetral de los montes públicos de Tolox y de Yunquera. Sobre la cara Sur del mojón la numeración del monte público de Tolox y sobre la cara Norte la del monte público de Yunquera.

Continuamos descendiendo por el cortafuegos de la divisoria y a una altitud de 1127 m encontramos a nuestra izquierda, en sentido descendente, en el límite de la zona cortafuegos con la vegetación del monte de Yunquera, el lugar desde donde creemos que Manuel Vázquez pudo hacer su fotografía (sus coordenadas son (36°42'18.5"N 4°57'15.8"W). La imagen actual, cien años después, es la siguiente (ver Imagen 3):

Imagen 3

Fotografía tomada por José Pino Díaz el 29 de mayo de 2021 sobre el punto de coordenadas (lat,lon): 36.70513,-4.954375 y de altitud: 1127 meetros.

Imagen 3: Fotografía tomada por José Pino Díaz el 29 de mayo de 2021 sobre el punto de coordenadas (lat,lon): (36.70513,-4.954375) y de altitud: 1127 meetros.

En la siguiente composición fotográfica se pueden observar los cambios producidos en esta zona del pinsapar de Yunquera transcurridos cien años, desde 1921 a 2021 (ver Imagen 4). ¡El cambio ha sido espectacular, impresionante!

Imagen 4

Imagen 4: Ayer y hoy del Pinsapar de Yunquera. Fotografías de Manuel Vázquez del Río (1921) y de José Pino Díaz (2021).

Desde este punto se contempla unas maravillosas vistas a Yunquera, Comarca del Guadalhorce y Tolox, al Este y al Sur, y a la Sierra de las Nieves, al Norte y al Oeste (ver Imagen 5 e Imagen 6). Es un espléndido lugar para emplazar un mirador que lleve el nombre de Manuel Vázquez del Río, tolito amante de estas sierras en las que trabajó desde 1922 a 1929 y a las que defendió con su trabajo y su pluma.

Imagen 5

Imagen 5: Vista hacia el Sur y el Este. Yunquera, Comarca del Guadalhorce y Tolox. Fotografía de José Pino Díaz (2021).

Imagen 6

Imagen 6: Vista hacia el Norte y el Oeste. Pinsapar de Yunquera, Sierra de las Nieves. Fotografía de José Pino Díaz (2021).

La ruta seguida la grabé en Wikiloc y la tienes a tu disposición aquí.

 

miércoles, 12 de mayo de 2021

Juan Vázquez del Río (1886-1936), farmacéutico y escritor, de Tolox (Málaga).

Manuel Vázquez del Río en "Cosas de Tolox" (1973-1975) escribe:

 "... a mi hermano Juan por ser el único toloxeño que conozco que haya tenido una producción literaria de cierta importancia; una novela publicada con mucho éxito, un sainete estrenado, también con éxito en un teatro de Madrid el año 1.907, (yo asistí al estreno), y numerosísimos artículos en periódicos de Ronda, Málaga y Madrid."

Juan Vázquez del Río (1886-1936) nació en Tolox (Málaga), en el seno de la familia formada por Manuel Vázquez Añón, médico del pueblo, y Engracia del Río Rey. Estudió Farmacia en Madrid, donde se colegió en 1908 (La Farmacia Española, revista científica y profesional, nº 49, año XL). 

Es autor de "El Chubasco", sainete "estrenado con éxito en el Salón Regio de Madrid la noche del 21 de mayo de 1908" (tal como indica la portada) [su hermano Manuel en "Cosas de Tolox indica que se estrenó en 1907], y de "Memorias de un reclamo", libro de argumento cinegético editado en 1932, 1975 y 1996 (ver Imagen 1). 

Escribió a lo largo de su vida numerosas colaboraciones en periódicos y revistas de la época que firmaba con el pseudónimo Hipólito de Machaparra.  

 Imagen 1

Imagen 1: Portadas de las obras de Juan Vázquez del Río "El Chubasco" y "Memorias de un reclamo" (1ª edición).

Comentan su hijo Manuel Vázquez Pérez y su yerno Francisco López y López en el prólogo de la segunda y tercera edición de "Memorias de un reclamo" que "El Chubasco" se mantuvo en el cartel cincuenta noches seguidas. Para el teatro, además de este "entremés en prosa", escribió otra comedia, "Contrición", que no llegó a estrenar.

Con 46 años de edad, en 1932, publicó la primera edición de "Memorias de un reclamo" (Ediciones La Moderna, Larache). Esta obra contenía ilustraciones del dibujante y caricaturista Diego Mullor (San Roque,1881-Tánger, 1958), dos cartas, una del novelista Salvador González Anaya y otra del abogado y aficionado a la caza de la perdiz con reclamo Ángel Fernández Ruano, y un prólogo de su hermano Manuel, coeditor de esta primera edición, que residía desde 1929 en Larache donde ocupaba el puesto de Jefe del Servicio de Montes del Protectorado Español.

Francisco de Paula Sánchez Zamorano (2007) en "La caza en la literatura" indica que "...en Memorias de un reclamo Vázquez del Río, en forma de novela, nos cuenta cómo Periquillo, cuando preparaba un puesto de piedra para el presbítero Miguel de Machaparra, gran aficionado a la caza de la perdiz con reclamo, se encontró con una perdiz muerta y un lío de papeles en los cuales el reclamo "Castelar", como protagonista, había escrito sus memorias. Un caso extremo de personificación".

Francisco de Borja García Duarte (2013) en su obra "La literatura en andaluz. La representación gráfica del andaluz en los textos literarios" realiza un listado de los autores, con algunos datos autobiográficos, por orden  cronológico del año  de  nacimiento, en cuya obra se pueden encontrar intentos de  plasmar  literariamente  el habla  andaluza. En el listado se aportan datos biográficos de Juan y se citan párrafos de "Memorias de un reclamo" y de "Cosas de Tolox", obra inédita de su hermano Manuel.

Manuel escribió entre 1973 y 1975 "Cosas de Tolox", relato inédito costumbrista sobre su pueblo y sus gentes. En sus páginas incluye algunos comentarios sobre su hermano Juan.

"... Su producción periodística fue muy abundante, y como obra de más envergadura publicó su novela titulada "Memorias de un Reclamo", cuyo asunto de bromas de caza salió de nuestras charlas nocturnas, a la lumbre de la chimenea, en nuestras cacerías de perdiz con reclamo.
...
Siguiendo con mi hermano Juan diré que estrenó, con mucho éxito, en el Salón Regio de Madrid, que estaba en la Plaza de España, desaparecido hace muchos años, un sainete titulado "El Chubasco".
...
Falleció en Almogía en Mayo de 1.936 [la fecha correcta es el 6 de junio de 1936 (dato proporcionado por la familia)], y sus restos están en Tolox, al que tanto quería. Al morir, con cincuenta años, de cruel enfermedad, estaba en la plenitud de sus facultades para la producción literaria, pues había depurado su estilo, y seguramente hubiese logrado otras obras de más importancia. Vivió soñando siempre con pasar su vejez en Tolox, como me ocurre a mí, pero la vida y la familia mandan. ..."

Como dato curioso y relacionado con sus estudios de farmacia en Madrid comentaré que es probable que un pliego de la planta trepadora aristoloquia bética, fuese recolectado en Tolox por él o por su hermano Manuel para el herbario que todo estudiante tenía por obligación realizar. Dicho pliego se conserva en el herbario de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid [Aristolochia baetica L., Sp. Pl.: 961 (1753). UF26 Tolox, 1-1905, Vázquez del Rio (MAF 65028)] (Hernández Cardona, 1975).

En la Imagen 2 se observa la planta Aristolochia baetica L. en una lámina procedente de la selección del herbario LAURENTII MINOUX HERBARIUM HISPANICUM.

Imagen 2
Aristolochia baetica L. Lámina procedente de la selección del herbario LAURENTII MINOUX HERBARIUM HISPANICUM. Liane dont les longues tiges grimpantes sont creusées de sillons longitudinaux qui mettent en évidence leur caractère torsadé; feuilles coriaces, luisantes à la page supérieure, pétiolées, à limbe ovale-cordé, munies d'un mucron à l'apex. Fleurs solitaires longuement pédonculées, de couleur brun-pourpre in vivo, à tube courbé presque en demi-cercle et utricule renflée. Plante rencontrée près de Ronda, dans les lacets de la route de Sevilla. Son épithète spécifique se réfère à l'Andalousie, mais son aire de répartition déborde largement les limites de cette contrée, se retrouvant notamment au Portugal et en Afrique du Nord. Fuente: Dr. Laurent Minoux, http://www.minouxia.fr/minouxia-herbar-hisp.htm
Imagen 2: Aristolochia baetica L. Lámina procedente de la selección del herbario LAURENTII MINOUX HERBARIUM HISPANICUM. Liane dont les longues tiges grimpantes sont creusées de sillons longitudinaux qui mettent en évidence leur caractère torsadé; feuilles coriaces, luisantes à la page supérieure, pétiolées, à limbe ovale-cordé, munies d'un mucron à l'apex. Fleurs solitaires longuement pédonculées, de couleur brun-pourpre in vivo, à tube courbé presque en demi-cercle et utricule renflée. Plante rencontrée près de Ronda, dans les lacets de la route de Sevilla. Son épithète spécifique se réfère à l'Andalousie, mais son aire de répartition déborde largement les limites de cette contrée, se retrouvant notamment au Portugal et en Afrique du Nord. Fuente: Dr. Laurent Minoux, http://www.minouxia.fr/minouxia-herbar-hisp.htm


Bibliografía:

Pino-Díaz, J. (2021). Manuel Vázquez del Río. Wikipedia, accesible online en https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_V%C3%A1zquez_del_R%C3%ADo

Vázquez del Río, M. (1973-1975). Cosas de Tolox. Inédito.

Vázquez del Río, J. (1908). El Chubasco. Sociedad de Autores Españoles. Madrid.

Pleguezuelos Sánchez, J. A. (2020). “Diego Mullor (San Roque, 1881-Tánger, 1958), dibujante, ilustrador y caricaturista”. Almoraima. Revista de Estudios Campogibraltareños (52), marzo 2020. Algeciras: Instituto de Estudios Campogibraltareños, pp. 169-178.

Francisco de Paula Sánchez Zamorano (2007). La Caza en la Literatura. Boletín de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, Vol. 86, Nº. 152, 2007, págs. 49-62.

Francisco de Borja García Duarte (2013). La literatura en andaluz. La representación gráfica del andaluz en los textos literarios. Accesible online en Áreadoc https://www.academia.edu/41658317/La_literatura_en_andaluz_La_representaci%C3%B3n_gr%C3%A1fica_del_andaluz_en_los_textos_literarios, recuperado el 26/05/2021.

Hernández Cardona, Á. M. (1975). Catálogo florístico de la Provincia de Málaga: II. Salicaceae-Rafflesiaceae. Acta Botanica Malacitana, 25-42.

jueves, 15 de abril de 2021

Notas sobre el pinsapo en la "Agricultura General" (1818) de Gabriel Alonso de Herrera.

La edición de 1818 del tratado "Agricultura General" de Gabriel Alonso de Herrera, publicado originalmente en 1513, se debe a la Real Sociedad Económica Matritense (ver Imagen 1). Esta edición revisada, mantiene el texto de la edición original, o lo corrige, según el caso, y añade y amplia los contenidos.

 

Imagen 1

Imagen 1: Portada de la edición de 1808 del tratado "Agricultura General" de Gabriel Alonso de Herrera, publicado originalmente en 1513, se debe a la Real Sociedad Económica Matritense. Fuente: https://bibdigital.rjb.csic.es/idurl/1/9700


La lista de los autores que revisaron y ampliaron ("que han compuesto las adiciones de la presente obra", tal como figura en la página que precede al inicio del Libro Tercero) las diversas materias tratadas en el tratado es la siguiente:

  • ARIAS (D. Antonio Sandalio de), catedrático de agricultura del Real Museo de Ciencias Naturales; académico de las Reales Academias Médica-Matritense y de Ciencias y Artes de Barcelona; individuo de mérito de la Real Sociedad económica Matritense, presidente de su clase de agricultura, y socio de las de Valladolid, Córdoba, Mallorca, Baena, Lucena, etc. Las adiciones al libro tercero, y la que va puesta al fin del prólogo del libro sesto. A.
  • BOUTELOU (D. Claudio), profesor de agricultura y botánica del jardín y establecimiento rural de la ciudad de Alicante; individuo de mérito de la Real Sociedad Económica Matritense; académico de las Reales Academias Médica de esta Corte y de Ciencias y Artes de Barcelona; socio de la de Historia Natural de París. Las adiciones á los libros primero y cuarto, que llevan la inicial B. 
  • CLEMENTE (D. Simón de Rojas), individuo de la Real Sociedad Económica Matritense , de la Fisiográfica de Lund, de la de Munich, etc. El prólogo de esta edición, las adiciones al capítulo 8 del libro primero sobre las castas de trigo, todas las del libro segundo, y el capítulo adicional al libro cuarto sobre el cultivo del algodón. C . 
  • ELIZONDO (D. Josef), individuo del departamento del Fomento General del Reino. Balanza del Comercio y Contribución General; de la Real Sociedad Económica Matritense, y secretario de su clase de Agricultura. Las adiciones a los tres diálogos de Juan de Arrieta sobre la fertilidad de España. E . 
  • LAGASCA (D. Mariano), profesor de botánica general del Real Museo de Ciencias Naturales, inspector general de los plantíos del Real Canal de Manzanares; individuo de mérito de la Real Sociedad Económica; de las Academias Médicas Matritense, de Cádiz y Murcia, Fisiográfica de Lund, de Ciencias de Stockolmo, de Ciencias y Artes de Barcelona; de las Sociedades de Valencia y Murcia; médico de número de los Reales egércitos, etc. Todas las ediciones de la obra sobre las virtudes de las plantas, el capítulo 13 adicional del libro primero sobre el cultivo y aprovechamiento de la barrilla y demás plantas saladas; las adiciones al libro sesto, los apuntamientos sobre ta vida de Gabriel Alonso de Herrera, y de varias de las ediciones de su libro de agricultura. L. 
  • MARTÍ (D. Francisco de Paula ), individuo de mérito de la Real Sociedad Económica, etc. El capítulo primero adicional del libro primero sobre el cultivo del arroz. M. 
  • MARTÍNEZ ROBLES (D. Francisco), catedrático de agricultura de Toledo; individuo de la Real Sociedad Económica; del colegio Médico-Matritense, etc. El capítulo 6 adicional al libro quinto sobre los prados naturales y artificiales. M. R. 
  • PASCUAL (D. Agustín), profesor de fisiología de la Real Escuela veterinaria; censor de la Real Sociedad Económica; individuo de la Real Academia Médica-Matritense, y socio corresponsal de la Sociedad de Agricultura de Florencia, etc. Las adiciones al libro quinto, y los índices de la obra. P. 

El tratado consta de cuatro tomos. El capítulo XXXIX del libro tercero se inicia en la página 399 del Tomo II y trata De los Pinos. El capítulo se divide en tres secciones: la primera, De las especies de pinos propiamente dichos (pág, 403), la segunda, De los abetos (Pinus abies. Lin.) (pág. 406), y la tercera, De los alerces (pág. 407). 

La "adición" a este capítulo corresponde, según el listado de autores de las "adiciones", a D. Antonio Sandalio de Arias, quien indica (pág. 402 y 403):

Mi adición se ceñirá á la noticia de algunas de las muchas especies que tenemos en España; y para mejor desempeñarla insertaré entrecomados á la letra los apuntes inéditos que con toda generosidad me ha franqueado mi sabio compañero D. Simón de Rojas Clemente, sin dejar por eso de tomar cuanto me pareciere digno de las obras de Duhamel, Rozier y otros autores.  

Así pues, el texto que figura entrecomado (,,) en este capítulo procede de apuntes no publicados de Simón de Rojas Clemente. Asumimos, por tanto, que el siguiente párrafo entrecomado sobre el pinsapo es de Clemente:

,, El abeto común, llamado pinsapo en el reino de Granada, y también pinabete por los artistas (Pinus picea. Lin. Abies pectinata. Decand.), abunda espontáneo en la sierra del Pinar, en la de Tolox y la de los Reales sobre Estepona, á la altura de unas mil novecientas hasta dos mil cuatrocientas varas sobre el nivel del mar; siendo su zona favorita la subalpina. Gusta de los terrenos calizos y de serpentina; mas no del granito. El tronco es derecho, y se eleva hasta mas de ciento veinte pies. Las ramas salen casi perpendiculares al horizonte, y se encorvan ó arquean hacia el suelo por las estremidades, formando el todo del árbol una especie de cono corto, y ancho por la base. La corteza es blanquecina, débil, quebradiza, y la madera tierna y resinosa. Las piñas son rojizas en su madurez, muy anchas por la base, y su punta mira constantemente al cielo. Es muy célebre y hermoso el pinsapo, que se encuentra en el camino de Ronda á Tolox cerca del puerto de las ánimas, llamado de las siete vigas por sus siete larguísimas ramas ó brazos principales, casi iguales, y distribuidos en derredor del tronco con maravillosa simetría."

Deducimos que Clemente, según lo expresado en el párrafo anterior, consideraba que el pinsapo era el abeto común, denominado así (pinsapo) en el Reino de Granada. En sus apuntes no publicados, detalla entre paréntesis la nomenclatura botánica de esta especie, descrita y clasificada taxonómicamente con anterioridad por otros botánicos: Pinus picea. Lin. Abies pectinata. Decand

Clemente no describe al pinsapo con una nueva nomenclatura de género y especie, sino que emplea en sus apuntes la nomenclatura existente para el abeto en los tratados de botánica de la época. En el tratado botánico "Flora Gallica: seu enumeratio plantarum in Gallia sponte nascentium", de 1807, de Auguste Loiseleur Deslongchamps, aparece en su página 664 la descripción botánica del abeto; es la siguiente:

Pinus Picea. Lin. sp. 1420 ... Sapin. P. foliis solitariis planis emarginatis pectinatis, squamis coni obtusissimis adpressis. Willd. sp. 4, p. 504 ... Abies pectinata. Decand. Fl. Fr. n . 2063. Floret maio, junio. In sylvis montium; circà Lutetiam, à Pont - Chartrain.


domingo, 11 de abril de 2021

Historia botánica de la planta "relojillo de Málaga" (o ¿quizás mejor "relojillo de Yunquera"?).

Se conoce en España entre los profesionales y aficionados a la botánica como "relojillo de Málaga" una planta rara cuyo nombre científico es Erodium guttatum (Desf) Wild. En 1837 el botánico Edmond Boissier la localizó por primera vez en Europa en un lugar próximo a Yunquera (Málaga), en la colina del "Castillo".

Au-dessus de Yunquera on trouve une vieille tour qui surmonte une éminence sablonneuse ou je recueillis deux plantes bien rares, mais trop avancées, la Jurinea pinnata et Erodium guttatum. (P. E. Boissier (1939-1945). Voyage Botanique dans le Midi de l'Espagne. Pág 157).

Según "Flora Ibérica" el género de plantas Erodium, que comprende 33 especies distintas, pertenece a la familia de las Geraniáceas y fue creado en el siglo XVIII por Charles Louis L'Héritier de Brutelle, magistrado y botánico francés. El nombre del género, de raíz griega, alude a la forma de los frutos, parecidos al pico de las garzas. 

Los niños de pueblo recordaremos haber jugado en más de una ocasión con los relojillos. Se les llama así a estas plantas porque el fruto seco al pincharlo en la ropa se retuerce y gira sobre sí, tal que el muelle de un reloj. 

Fué René Louiche Desfontaines, botánico y zoólogo francés, que viajó y recolectó plantas en Túnez y Argelia a final del siglo XVIII, quien la describió y publicó por primera vez. Desfontaines, a su regreso a Francia de su viaje, escribió la obra "Flora atlantica: sive historia plantarum quae in Atlante, agro tunetano et algeriensi crescunt", compuesta de dos tomos, publicados en 1798 y 1799. La descripción de la especie Geranium guttatum se encuentra en el tomo II de esta obra (pág. 113 y 114) y su dibujo en la lámina169 (ver Imagen 1).

Imagen 1
Fuente: "Flora atlantica: sive historia plantarum quae in Atlante, agro tunetano et algeriensi crescunt" de Desfontaines, René Louiche, 1750-1833; Redouté, Pierre Joseph, 1759-1840. Roses; Redouté, Henri-Joseph, 1766-1852.

Con posterioridad a Desfontaines, Carl Ludwig Willdenow, botánico y farmacéutico alemán, en el tomo III, Parte I (pág. 636), de su obra Species Plantarum" (título abreviado), publicada en 1801 (según nota de la contraportada del ejemplar consultado en Internet Archive), clasifica el Geranium guttatum de Desfontaines como Erodium guttatum; de aquí que en los tratados de Botánica posteriores figure como Erodium guttatum (Desf.) Willd.
 
En 1845 Heinrich Moritz Willkomm publica que la encuentra también en Yunquera, en el mismo lugar en el que la localizó Boissier.
 
Según las observaciones de Flora Ibérica para E. guttatum, recientemente Blanca y otros (2009) la han confirmado en Andalucía; y, Cabezudo y otros (2010) y Pérez Latorre y otros (2012) han localizado varias poblaciones en Sierra Cabrilla (Yunquera), conocida por los yunqueranos como Sierra Blanquilla.

En internet, el portal Global Biodiversity Information Facility (GBIF) nos indica sobre un mapa las localidades geográficas donde se distribuye Erodium guttatum (Noreste de África y provincia de Málaga) (ver imagen 2) y proporciona datos estadísticos de presencia (observación humana, muestra de material, espécimen preservado y espécimen vivo) por meses, años y países. Por último, indica los lugares donde se encuentran juegos de datos sobre la especie.
 
 Imagen 2
Fuente: Global Biodiversity Information Facility (GBIF). Los puntos amarillos indican las localizaciones donde ha sido observadao el Erodium guttatum. https://www.gbif.org/es/species/3827464
 
En Andalucía Erodium guttatum (Desf) Willd no aparece clasificada en ninguna categoría [extinta (EX), en peligro de extinción (EN) o vulnerable (VU)] de las del Listado y Catalogo de Flora y Hongos Amenazados; tampoco está sometida a Régimen de Protección Especial. La explicación a lo anterior parece encontrarse en la monografía Lista Roja de la Flora Vascular de Andalucía (2005), donde figura incluída (pág, 97) en el listado de especies con datos insuficientes (DD).  

jueves, 4 de marzo de 2021

El arbolado de la Sierra de las Nieves de interés para la Marina en el mapa de 1760 de José Espelíus.

En 1748 José Antonio Espelíus y Espresy, militar e ingeniero, fue encargado de realizar un conjunto de mapas de las Provincias de Marina del Departamento de Cádiz, trabajo que realizó entre 1748 y 1764. El mapa general o carta corográfica del Departamento de Cádiz comprende las Provincias de Marina de Andalucía: Ayamonte, Sevilla, Sanlúcar, Cádiz, Tarifa, Málaga, Motril, Almería y Segura (ver Imagen 1). El encargo a José Espelíus se sitúa en el marco temporal y político del reinado de Fernando VI, en el que la madera de construcción de navíos suponía un recurso estratégico de primer orden y a la vez un bien escaso.

Para situar al lector en el contexto histórico de esta texto diremos que el 31 de enero de 1748 se aprobó la REAL CEDULA sobre Montes, y Plantios en la Costa del mar, que deben servir para fabrica de Baxeles. Conocida como Ordenanza de Montes, ya en su primer artículo fijaba la jurisdicción de los Intendentes de Marina sobre los montes cercanos a la costa y a los ríos navegables:

El cuidado, y conservacion de los Montes situados en las immediaciones de la Mar, y Rios navegables, en distancias en que pueda facilitarse su conduccion à las Playas, continuará, como por repetidas Ordenes está mandado, à cargo de los Intendentes de Marina, establecidos en los tres Departamentos de Cadiz, Ferról, y Cartagena, cada uno de los quales exercerá en su Distrito la jurisdiccion competente, por si, ò sus Subdelegados, con total inhibicion de otras qualesquiera, del modo mismo que han estado encargados en lo pasado à los Jueces de Montes de los Reynos, y Provincias.

Además se obligaba a los Ministros de las Provincias de Marina a realizar inspecciones cada dos años. También se podían realizar inspecciones extraordinarias a requerimiento de los Intendentes. La Ordenanza recogía que:

... mandarán los Intendentes reconocer los Montes de su Jurisdiccion por los Ministros de Marina, establecidos en los principales Puertos de mis Reynos, señalandoles los Lugares que cada uno hubiere de visitar, para formar, con separacion de Jurisdicciones, individual relacion de sus Montes, y estado de ellos, con distincion de los que pertenezcan à Particulares, de los comunes, y proprios de los mismos Lugares, y de los que sean Dehesas, y Cotos Reales, expresando su latitud, situacion, y el numero de arboles que tengan en pie, asi Robles, como Encinas, Carrascas, Alcornoques, Alamos negros, y blancos, Chopos, Fresnos, Alisos, Nogales, Hayas, Castaños, y Pinos, dividiendolos en clases, segun la calidad, y distinguiendo su edad, con la nota de nuevos, crecidos, y viejos.

El Intendente del Departamento de Cádiz era el responsable de los Montes de Andalucia. Entre sus muchos cometidos se le encomendaba el cuidado de los plantios de Robles, Alcornoques, Encinas, y Carrascas en unas determinadas Jurisdicciones, entre ellas la de Ronda, Marbella, Mijas, Alfarnate, Velez - Malaga, Alhama, y Puerto de Competa, observando las reglas para los plantios, cria; y aumento de estos arboles, por la proximidad con que sus maderas pueden conducirse à los Puertos de sus Jurisdicciones.

Imagen 1

Mapa o carta corographica que comprehende todas las provincias de marina, que componen el departamento de Cadiz / reducido de las que en escala mayor se han formado, con real orden, por Dn. Joseph Antonio Espelius capitan del real cuerpo de Yngenieros. Año de 1765. Fuente: Biblioteca Virtual de Andalucía. URL: http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1002646

Imagen 1: Mapa o carta corographica que comprehende todas las provincias de marina, que componen el departamento de Cadiz / reducido de las que en escala mayor se han formado, con real orden, por Dn. Joseph Antonio Espelius capitan del real cuerpo de Yngenieros. Año de 1765. Fuente: Biblioteca Virtual de Andalucía. 

 

El mapa general de 1765, además de la información cartográfica (poblaciones, caminos principales, montañas, ríos, etc.), contenía por cada Provincia de Marina tres tablas con la siguiente información (ver Imagen 2): 

  • Resumen general de su arbolado, con el inventario de existencias de madera de utilidad en construcción naval, por especie y edad, y la relación de las Dehesas Principales
  • Estado que manifiesta la gente de mar de todas clases, según la última revista de inspección de 1765, con el número de personas por puerto y oficio;.
  • Estado de las embarcaciones existentes, según la revista de inspección de 1765,  con el número de embarcaciones, por puerto y tipo de embarcación.

 Imagen 2

Detalle del Mapa o carta corographica que comprehende todas las provincias de marina, que componen el departamento de Cadiz / reducido de las que en escala mayor se han formado, con real orden, por Dn. Joseph Antonio Espelius capitan del real cuerpo de Yngenieros. Año de 1765. Fuente: Biblioteca Virtual de Andalucía. URL: http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1002646
Imagen 2: Detalle del margen derecho del mapa con con las tablas correspondientes a la Provincia de Marina de Málaga. Fuente: Mapa o carta corographica que comprehende todas las provincias de marina, que componen el departamento de Cadiz / reducido de las que en escala mayor se han formado, con real orden, por Dn. Joseph Antonio Espelius capitan del real cuerpo de Yngenieros. Año de 1765. Biblioteca Virtual de Andalucía. 

 

El Mapa de Espelíus de 1760 de la Provincia de Marina de Málaga (ver Imagen 3) muestra en sus márgenes derecho e izquierdo el inventario de montes y principales arboledas, los Justicias y guardas que los custodian, y el número de vecinos de los siguientes términos municipales: Villa de Canillas de Aceytuno, Villa de la Puebla de Riogordo, Villa de Álora, Ciudad de Antequera, Villa de la Puebla de Alfarnate, Villa de Alf[arnatejo], Villa de Sedella, Villa de Algarinejo, Villa de Archidona, Ciudad de Aljama, Ciudad de Ronda, Villa de Montefrío, Villa de Monda, Villa de Tolox y Villa del Burgo. Además muestra en una tabla el estado de gente de mar y de embarcaciones de tráfico y de pesca existentes según la revista de inspección de 1758.

Imagen 3

Imagen 3: Carta Geographica, o Mapa General de los Pueblos, Montes, y sus Principales Arboledas, y Extenciones, Justicias, Guardas q. los custodian, Vecindarios, Matriculas y Embarcaciones, q comprenden la Provincia de Marina de Malaga, segun la Ynspeccion del Año 1758. Fuente: Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía.

 

Se observa en el mapa que en el cuadro resumen del inventario de arbolado del término de Ronda figuran dos especies, Quejigos y Encinas (ver Imagen 4); en el caso de Monda, Quejigos y Alcornoques; y, en el caso de El Burgo y Tolox, además de las tres especies anteriores, Pinos.

Imagen 4

Imagen 4: Inventario de arbolado, corregidor, alcaldes, guarda y vecinos del término de la Ciudad de Ronda. Fuente: Carta Geographica, o Mapa General de los Pueblos, Montes, y sus Principales Arboledas, y Extenciones, Justicias, Guardas q. los custodian, Vecindarios, Matriculas y Embarcaciones, q comprenden la Provincia de Marina de Malaga.

 

El pinsapo no figuraba como tal en la lista de especies. Considerado por entonces como un tipo de Pino, sus existencias se debieron contabilizar con ese nombre. Como comprobaremos en los siguientes párrafos distintos autores dan cifras diferentes para el pinsapo. 

  • Así, por ejemplo, en el mapa de la Provincia de Marina de Sanlúcar de Barrameda, que recoge los datos de la inspección de 1754, en el término de Grazalema, figuran las especies siguientes: Quejigos, Encinas, Alcornoques, Pinos brabos, Álamos negros, Álamos blancos, Nogales, Chopos, Almeses, Fresnos y Algarrobos. Respecto a los Pinos brabos contabiliza: 1.008 nuevos, 0 crecidos y 18% [181 pies] viejos, lo que hace un total de 1.189 pies. Con relación a lo anterior, Diodoro Soto en su "Historia del Pinsapar de Grazalema" (1999) indica que las existencias de pinsapo del inventario de 1754 fueron: 1.100 pies nuevos (9 -25 cm de diámetro), 0 crecidos (25 - 98 cm de diámetro) y 200 viejos; en total 1.300 pies. 
  • En la "Guía de los paisajes del pinsapar: un recorrido a partir de las referencias históricas previas al siglo XXI" (Guzmán Álvarez, Giménez de Azcárate Fernández, Aparicio Martínez y otros, 2012) se indica que la inspección de 1754 proporciona las existencias probables de pinsapo en los términos municipales de Grazalema (1.195 pies) y Genalguacil-Estepona-Casares (3.150 pies); no aparecen datos de la Sierra de las Nieves. Ahora bien,  se hace constar que aunque "hay una cita interesante donde parece figurar el pinsapo, ... no está absolutamente acreditado al figurar con el nombre de “pinos” y podría tratarse de alguna verdadera especie de pino".
  • José Gómez Zotano en su tesis doctoral "El papel de los espacios montañosos como traspaís del litoral mediterráneo andaluz: el caso de Serra Bermeja (provincia de Málaga)" (2003) destaca la existencia de 30.150 pinsapos según datos de la inspección de 1749, realizada por las subdelegaciones de Marina de Manilva, Estepona y Marbella. Cifra muy superior a la indicada en el párrafo anterior.  
  • Si nos atenemos al inventario de maderas de 1758 del mapa de Espelíus de los términos municipales de la Sierra de las Nieves, se comprueba que aparecen datos de Pinos, en la Villa de Tolox, un total de 24.000 pies (6.000 nuevos, 6.500 medianos y 11.500 viejos), y en El Burgo, un total de 250 pies (150 nuevos, 0 crecidos y 100 viejos). No es posible determinar qué porcentaje de éstos Pinos son pinsapos. 

Resulta llamativo que en el mapa de José Espelíus no aparezcan datos de los inventarios de municipios malagueños de importancia forestal. También llama la atención que, a pesar del informe de Autrán de 1734 sobre el robledal y pinsapar de Ronda, no aparezca en el mapa información sobre estas especies. Pudiera ser que cada inspección, realizada con una periodicidad bianual, tuviese ámbitos zonales concretos y distintos. Sea como fuere, el mapa contabiliza para la provincia de Málaga el siguiente resumen general de arbolado (ver Imagen 5):
 
 Imagen 5
Resumen general de arbolado de la Provincia de Marina de Málaga. Obenido de la Carta Geographica, o Mapa General de los Pueblos, Montes, y sus Principales Arboledas, y Extenciones, Justicias, Guardas q. los custodian, Vecindarios, Matriculas y Embarcaciones, q comprenden la Provincia de Marina de Malaga, segun la Ynspeccion del Año 1758. Fuente: Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía.
Imagen 5: Resumen general de arbolado de la Provincia de Marina de Málaga. Obenido de la Carta Geographica, o Mapa General de los Pueblos, Montes, y sus Principales Arboledas, y Extenciones, Justicias, Guardas q. los custodian, Vecindarios, Matriculas y Embarcaciones, q comprenden la Provincia de Marina de Malaga, segun la Ynspeccion del Año 1758. Fuente: Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía.

 

domingo, 28 de febrero de 2021

La visita de inspección de Ciprián Autrán en 1734 a los bosques de la Serranía de Ronda y los montes de Málaga.

En mayo de 1734, José Patiño, Secretario de Estado de Felipe V, solicitó un informe sobre las existencias de madera en el Arsenal de la Carraca en Cádiz. El capitán Ciprian Autrán fue encargado de realizar una visita de inspección a los montes de Málaga y del Campo de Gibraltar y de informar sobre los bosques de los montes de la Serranía de Ronda y de Málaga y la distancia de éstos a embarcadero. 

Vicente Ruiz García, en su tesis doctoral (2018), ["La provincia marítima de Segura (1733-1836): poder naval, explotación forestal y resistencia popular en la España del Antiguo Régimen"], indica que "Autrán reconoció los parajes de la Sierra de Ronda y los montes de Málaga así como su distancia a los embarcaderos más cercanos".

Autrán reconoció los siguientes parajes y midió la distancia desde estos a los embarcaderos más cercanos:

a) Alazores [Puerto de los Alazores (próximo a Alfarnate)] y Venta Mellado [venta de Alcaucín (de ella consta que en 1569 era propietario un tal Pedro Mellado] distantes 8 [44,8 km] y 4 leguas [22,4 km] respectivamente del embarcadero de la Torre de Vélez [Torre del Mar]

b) Los montes de Casares, separados 5 leguas [28 km], aproximadamente, del embarcadero del río Guadiaro; y,

c) El robledal [rebollar de Quercus pyrenaica] y pinsapar de Ronda, separados entre 4 [22,4 km] y 7 leguas [39,2 km] cada uno del embarcadero de Guaysa [Río Guadaiza en San Pedro de Alcántara]

Además, Ruíz García detalla en su tesis:

Así mismo, el visitador debía contabilizar los árboles que se podían cortar y elaborar un estado de los robles ya talados, especificando su utilidad, aplicación y número. Más de un mes permaneció Autrán recorriendo los montes, realizando un exhaustivo informe de las masas forestales de robles, encinas y pinsapos que poblaban aquellos parajes. Para este constructor la calidad del roble malagueño [rebollo, Quercus Pyrenaica] era muy superior al que venía de Nueva Inglaterra y en cuanto a los pinsapos, estos árboles eran mejores y más económicos que los pinos para arboladuras enviados desde Tortosa".

José Gómez Zotano en su tesis doctoral (2003), ["El papel de los espacios montañosos como traspaís del litoral mediterráneo andaluz: el caso de Serra Bermeja (provincia de Málaga)]", indica que:

En un informe de Don Ciprian Autran (de Cádiz) del año 1738 ya se decía que la madera de las montañas malagueñas eran de buena calidad, igual a las de las montañas de Burgos. También se consideraba que los robles del Reino de Granada eran de igual calidad que los de Asturias para piezas de construcción enteras que eran empleadas en los fondos exteriores de los navíos y en la bodega donde se producía un contacto constante con el agua salada. De esta manera, en ese mismo año se examinó la posibilidad de conducir hasta Cádiz maderas de los montes de Marbella y Estepona. Sin embargo, continuas avenidas de agua destrozaron los caminos e impidieron el transporte de la preciada mercancía desde la sierra hasta el mar, tal y como demuestra el informe que a tal efecto se realizó en 1738.

Hay que considerar que para estimar la madera necesaria en la construcción de un navío de línea del siglo XVIII (ver Imagen 1) González García (2020), citando al Capitán Autrán, indica que se precisa: 

...una media de 2.574 árboles para un navío de 70 cañones y 3.516 ejemplares para uno armado con 80. Estas cifras dan una idea de que una escuadra de navíos de línea en la mar en el siglo XVIII, además de un espectáculo grandioso, era, verdaderamente, un bosque flotante. 

 Imagen 1

Maqueta del Navío San Genaro de 72 cañones. Fuente Biblioteca Virtual de Defensa.
Imagen 1: Maqueta del Navío de línea San Genaro de 72 cañones. Fuente: Biblioteca Virtual de Defensa.

Los informes del Visitador Autrán así como los de otros Visitadores de la Marina debieron constatar "...el decadente estado en que estan preſentemente los Montes, con especialidad los immediatos à la mar, à causa de las Cortas, que indebidamente se han hecho con mucha freqüencia, Talas, y Quemas,..." (REAL CEDULA sobre Montes, y Plantios en la Costa del mar, que deben servir para fabrica de Baxeles), lo que contribuyó a que las autoridades de Marina impulsaran la aprobación, el 31 de enero de 1748, de la REAL CÉDULA, conocida como Ordenanza de Montes de la Jurisdicción de Marina de 1748.

Comenta Ruíz García que los bosques bajo la jurisdicción del Departamento de Marina de Cádiz comenzaron a agotarse en la década 1750-1760, siendo sustituídas por las maderas procedentes de la Provincia Marítima de Segura. Autrán informó muy favorablemente este cambio en base a las buenas cualidades de los pinos segureños para la construcción naval. 

Así pues la decadencia de los bosques de la Serranía de Ronda al inicio de la segunda mitad del siglo XVIII motivó el desinterés de la Marina por esta zona en favor de la Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Indudablemente este abandono y falta de celo en la gestión de los bosques serranos influyó negativamente en su conservación.


domingo, 21 de febrero de 2021

Contribución a la discusión etimológica del término Pinsapo.

Se contribuye a la discusión etimológica sobre el término pinsapo con la hipótesis de que dicho término es un localismo geográfico originado después de la conquista de la Serranía de Ronda a finales del siglo XV, resultado de la hibridación del término latino/romance pinus y del término árabe/andalusí Šūḥ o alguna de las variantes (Šāḥ, Šāḥa o Šuāḥ), con el que los árabes/andalusíes denominaban a este árbol, apuntadas por Martínez Enamorado, López García y Becerra Parra (2013) [1]. Según ésto, la primera referencia escrita conocida del término pinsapo que aparece en el "Dictionarium latino hispanicum" (1492) [2] sería inexacta. En este diccionario bilingüe de Nebrija se traduce el término del latín clásico sapinus por el término "hispano" pinsapo, seguido de la aclaración "especie de pino" (ver Imagen 1). 

Existen otras hipótesis sobre el origen terminológico de pinsapo, defendidas con anterioridad a ésta. Ruíz de la Torre y Ceballos (1979) [3] en "Árboles y arbustos" han expuesto que el término vulgar pinsapo es de Boissier, de pinus-sapinus, es decir, pino-abeto. En cambio, Calero González y Montilla Castillo (1991) [4] consideran que el término pinsapo hace referencia a la forma de sus piñas, en árabe Zubb.

Imagen 1

Sapinus.i. por el pinsapo, especie de pino. Fuente: Dictionarium latino hispanicum.
Imagen 1: Sapinus.i. por el pinsapo, especie de pino. Fuente: Dictionarium latino hispanicum.

 

Argumentos en los que se justifica la hipótesis que se presenta: 

En primer lugar.

Hay que partir de la base que la finalidad de Nebrija al publicar el diccionario latino/huspanicum, tal como él escribe en su prólogo, no era otra que la de mejorar el conocimiento del latín clásico entre las clases cultas, frente al latín medieval que se había degradado con el tiempo. El diccionario no tenía por tanto carácter enciclopédico.

Como segundo argumento y respecto al término Sapinus. 

En 1553 aparece el primer tratado de coníferas, "P. Bellonii cenomani De arboribus coniferis, resiniferis, aliis quoque nonnullis sempiterna fronde virentibus : cum earundem iconibus ad virum expressis : item de melle cedrino, cedria, agarico, resinis, & iis quae ex coniferis proficiscuntur..." [5]. Su autor, Pierre Belon, dibuja y describe profusamente como árboles distintos los siguientes: cedros, enebros, thuia, sabina utraque, picea, pinus, pinaster, larix, sapinus, abies y cupressus. Todos ellos de Europa Central y de la Cuenca Mediterránea. 

José M. Valderas, en su artículo "Gimnospermas en el renacimiento, Pierre Belon" (1993) [6], publicado en Collectanea Botanica (vol. 22), sugiere que, según la descripción y el grabado que Belon hace en el tratado, el Sapinus es la Picea excelsa subsp alpestris; especie originaria de las montañas de Europa central, Alpes, Jura y Vosgos. 

Con el término latino Sapinus se conocía en la Roma clásica un árbol que no era Pinus ni Abies. Las diferencias entre ellos son detalladas en el tratado de 1553, donde aparecen dibujados y descritos como árboles distintos.

 Imagen 2

Imagen 2: Dibujo del Sapinus en el tratado de arboricultura "De arboribus coniferis..." (1553) del botánico Pierre Belon.


Como tercera constatación y respecto al término pinsapo

Se trata de un árbol, de reducida localización geográfica en la Serranía de Ronda, Sierra de Grazalema y Los Reales de Sierra Bermeja, que probablemente no fue conocido por los nuevos pobladores de la zona hasta  finales del siglo XV (Ronda fue conquistada por los Reyes Católicos en 1485). Por entonces, en las poblaciones de la Sierra de las Nieves sus habitantes andalusíes lo denominaban con el término árabe Šūḥ o con su derivada Šuwayḥ/Šuwayḥa (Martínez Enamorado, López García y Becerra Parra, 2013). Estos autores en su artículo "Cómo llamaban los andalusíes al pinsapo" (Takurunna, nº 3) llegan a la afirmación anterior trás analizar el término Juayha que aparece en el libro de apeo de Tolox de 1572. 

Los nuevos pobladores hallaron en estas sierras un árbol que no conocían de ningún otro lugar; un árbol parecido al pino pero que no era como los pinos conocidos por ellos. Este nuevo árbol, no solo no era conocido por los nuevos pobladores de la zona, sino tampoco por los botánicos centroeuropeos de la época, como hemos visto en párrafos anteriores. Es muy probable que en la zona de la Sierra de las Nieves los nuevos pobladores para denominar al nuevo árbol emplearan un nuevo término, resultado de la hibridación del término latino/romance, Pinus, al que ellos comunmente lo asociaban por cercanía conceptual, y del término árabe/andalusí Šūḥ, o alguna de las variantes (Šāḥ, Šāḥa o Šuāḥ) con el que lo conocían los habitantes de la zona, para diferenciarlo de los otros pinos de la comarca. Surgió así el localismo pinsapo.

Tómese todo lo expuesto en el párrafo anterior con las consabidas precauciones ya que, tal como indica Enrique Álvarez López, en "Comentarios históricos y botánicos con motivo de un Glosario hispano-musulmán de los siglos XI al  XII" (1946) [7]: Poco podemos sacar en claro acerca de las coniferas,... la terminología arábiga muy confusa y la romance reducida a muy pocos términos.

No obstante, este fenómeno de hibridación terminológica es común en nuestro idioma, por ejemplo Guadalupe, que significa río de los lobos, es un híbrido entre el árabe Wādī y el latín lupus. Así también, Federico Corriente (1996) [8], en "Hacia una revisión de los arabismos y otras voces con étimos del romance andalusí o lenguas medio-orientales en el Diccionario de la Real Academia Española", apunta que el término alcornoque procede  del romance y andalusí alqurnúq, que deriva a su vez del término latino quernus y del sufijo despectivo -ók

El término pinsapo, localismo de la Sierra de las Nieves, fue recogido por cronistas y geógrafos en los siglos posteriores. Como ejemplos de ello valgan los siguientes: 

  • en 1655 el historiador de la Orden de los carmelitas descalzos Fray Fco. de Santa María, en el segundo tomo de su obra Reforma escribe: "...en lo mas riguroso y empinado de ellas se halla un árbol (no sé si en otra parte de España hay otro semejante) que los serranos llaman pinçapo..." (Pino-Díaz, 2021) [9]
  • en 1772 el médico de Tolox (Málaga) Pedro Ximénez, en un manuscrito dirigido a Medina Conde como respuesta al requerimiento de información de éste, indica: "... Encinas no hay, sino tal cual de ninguna utilidad, y algunos chaparrales. Asimismo hay tres montes poblados de alcornoques y quejigos, mezclados unos con otros, que sirven para motanear puercos... Hay también algunos robles y chopos y muchos pinsapos" (Marmolejo Cantos, 2017) [10]
  • en 1789, el párroco de El Burgo Fco. Martínez Riscos en una carta dirigida al geógrafo Tomás López escribe: "... una sierra llamada la de la nieve,...poblada de arbolado de pinos y alcornoques y otra espesie que por estos paises llaman pinsapos demasiadamente gruesos y altos ..." (Pino-Díaz, 2020) [11]; y, por último.
  • Pascual Madoz en 1848 [12] escribe que "... los pinos para la construcción naval en Júscar, Benahavis, Estepona, Manilva, Villanueva de Tapia [?] y Yunquera, donde se les denominan Pinzapos, ...".

Según lo anterior, no cabe duda de que cuando Edmund Boissier describió, clasificó taxonómicamente y dió nombre a la nueva especie como Abies pinsapo Boiss (1838) [13] (Imagen 3) tomó el nombre vulgar con el que este árbol era conocido en la zona.

Imagen 3

Imagen 3: Lámina correspondiente al Abies pinsapo Boiss. Fuente: Edmond Boissier, "Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837".

 

A modo de conclusión

La interpretación etimológica del término pinsapo como resultado de la unión de los términos latinos pinus y sapinus (pino + abeto) se ha mantenido hasta nuestros días en ambientes forestales. Mi contribución a la discusión etimológica es la hipótesis, que he argumentado en los párrafos anteriores, que determina que pinsapo es un localismo geográfico originado y conservado en la Sierra de las Nieves, resultado de la hibridación del término latino/romance pinus y del término árabe/andalusí Šūḥ o alguna de las variantes (Šāḥ, Šāḥa o Šuāḥ).  

 

Bibliografía

[1] V. Martínez Enamorado, E. López García y M. Becerra Parra. "Cómo llamaban los andalusíes al pinsapo", Takurunna, nº 3, pp. 364-372, 2013.

[2] A. de Nebrija. Dictionarium latino hispanicum, 1492. Accesible online en Biblioteca Digital Hispanica: https://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000178993

[3] J. Ruíz de la Torre y L. Ceballos y Fernández de Córdoba. "Árboles y arbustos de la España Peninsular",Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes, Sección de Publicaciones, Madrid, pp. 512, 1979.

[4] A. Calero González y D. Montilla Castillo. "El Pinsapar", Educo, 27, pp. 27-32, 1991.

[5] P. Bellonii Cenomani. "De arboribus coniferis, resiniferis, ...". París, 1553. Accesible online en Digibug: http://hdl.handle.net/10481/28068

[6] J.M. Valderas. "Gimnospermas en el renacimiento, Pierre Belon", Collectanea Botanica (Barcelona), nº 22, pp. 105-134, 1993.

[7] E. Álvarez López. "Comentarios históricos y botánicos con motivo de un Glosario hispano-musulmán de los siglos XI al  XII", Anales del Real jardín Botánico de Madrid, pp. 175, 1946.

[8] F. Corriente Córdoba. "Hacia una revisión de los arabismos y otras voces con étimos del romance andalusí o lenguas medio-orientales en el Diccionario de la Real Academia Española", Boletín de la Real Academia Española, pp. 55-118, 1996.

[9] J. Pino-Díaz. "Noticia del hallazgo de la descripción del pinsapo de 1655 de Fray Francisco de Santa María", pp. 5, 2021. Accesible online en el Repositorio Institucional de la Universidad de Málaga: https://hdl.handle.net/10630/22700

[10] F. Marmolejo Cantos. "Tolox en el siglo XVIII. El manuscrito del doctor Pedro Ximénez", Grupo Editorial Círculo Rojo, pp. 138, 2017.

[11] J. Pino-Díaz. "Descripción de la "Sierra de la Nieve", 2020. Accesible online en áreadoc: https://areadoc.blogspot.com/2020/05/la-sierra-de-las-nieve-en-el.html

[12] Pascual Madoz. " Diccionario geográfico-estadístico-historico de España y sus posesiones de ultramar (1845-1850) - Madoz, Pascual, 1806-1870", tomo XI, p. 42, 1848.

[13] Boissier, E. "Notice sur l'Abies pinsapo", 1837. Accesible online en Biblioteca
Digital del Real Jardín Botánico: https://bibdigital.rjb.csic.es/idurl/1/9536