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viernes, 27 de diciembre de 2024

"Sierra de la Nieve: aquí se encuentran igualmente las cabras silvestres hispánicas" (F. Pfendler, 1848).

En 1845 se le encargó al doctor en medicina G. Frank Pfendler [1] la misión científica de visitar los puertos principales del Mediterráneo, para verificar y realizar observaciones médicas, especialmente sobre la tisis [2].

Como resultado de su viaje se publicó en 1848 una separata con sus observaciones sobre Madeira, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos [3]. Sobre Andalucía Pfendler escribe que es un país poco estudiado por los que le recorren, y que, a no dudarlo, presenta una infinidad incomparable de bellezas y sitios interesantes para los que gustan contemplar la hermosa naturaleza.

 

Los extranjeros y los españoles encontrarán en este libro una guía para visitar con provecho la pintoresca Andalucía, que por su afortunada posición geográfica, la dulzura de su clima y el excesivo número de sus monumentos antiguos, moriscos y religiosos, es uno de los mas interesantes países de Europa, y los botánicos una descripción fiel de la Sierra Nevada, con indicación exacta de las localidades donde crecen las plantas tan curiosas y poco conocidas de esta Sierra de once mil pies, y el punto mas elevado y curioso del reino de España, sobre el cual la naturaleza ha vertido sus mas fantásticos y preciosos tesoros, puesto que la vista se ilusiona cuando recorre aquellos picos de nieve, heridos vivamente por los rayos del sol

 

El libro se acompaña de un dibujo de la sierras, montañas y poblaciones desde la Sierra de Gádor, hasta Gibraltar, realizado por el propio Pfendler y titulado Panorama de la Sierra Nevada (ver Imagen 1).

 

Imagen 1

G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848). Madera, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos. Sevilla, imprenta de D. Carlos Santigosa. 1848. Obra ilustrada con 8 láminas, 24 viñetas y un panorama de la Sierra Nevada.
Imagen 1: Panorama de la Sierra Nevada. Fuente: Madeira, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos, por G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848). Sevilla, imprenta de D. Carlos Santigosa. 1848. Obra ilustrada con 8 láminas, 24 viñetas y un panorama de la Sierra Nevada.

 

La representación de Pfendler prima la claridad y la comprensión por el público sobre la precisión cartográfica y presenta similitudes, en cuanto a su diseño, vista y alzado, con el "Cuadro sinóptico de alturas y límites de las plantas más características del Reino de Granada" de Boissier (1839-1845) [4], (ver Imagen 2). 

 

Durante ocho meses tomé los planos de cuantas sierras visité y ademas dibujé diversos detalles para formar una vista pintoresca y fácil de comprender: proponiéndome la claridad, me vi obligado á sacrificar las relaciones geográficas.

 

Imagen 2

Imagen 2: Tableau synoptique des hauteurs et limites des végétaux les plus caractéristiques dans le Royaume de Grenade. Fuente:  Boissier, E. (1839-1845).

 

Pfendler comenta en el texto que durante su visita a las sierras tomó altitudes y comprobó las tomadas por Clemente Rubio [5], Bory de Saint Vicent [6] y Boissier.

 

He fijado las alturas barométricas según mis observaciones y he verificado las ya conocidas de Bory, S. Vicent, Clement y particularmente las que se hallan en la preciosa obra de Boissier de Ginebra. Mi aparato meteorológico es compuesto de un barómetro inglés de Troughton de gran sensibilidad, de un barómetro de Chevalier de París, de un higrómetro de pelo de Gay Lussac y de un aparato para hervir agua en la cima de la montaña.

 

Cada sierra o población del Panorama de Sierra Nevada viene etiquetada con un número consultable en la leyenda. En la Imagen 3 podemos apreciar un detalle del dibujo de Pfendler de la costa malagueña y gaditana, desde Málaga capital a Gibraltar, y las sierras del interior.


 Imagen 3

Imagen 2: Detalle del Panorama de la Sierra Nevada de G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848).
Imagen 3: Detalle del Panorama de la Sierra Nevada de G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848).

 

En el centro de la imagen anterior de detalle aparece Yunquera (99.- Junquera, pais fértil y abundante) y por encima de ella la Sierra de la Nieve (102.- Sierra de Nieve es una de las cimas mas elevadas de la Serranía de Ronda: aquí se encuentran igualmente las cabras silvestres hispánicas).

Otros lugares que aparecen en este detalle y sus descripciones en la leyenda son las siguientes:


84.- S. Antonio de Málaga.
85.- La rica y opulenta ciudad de Málaga con su gran castillo Gibralfaro; está en una situación muy interesante y conveniente por su bello clima en el invierno como morada páralos tísicos
86.- La cuesta de la Reina, donde se goza la vista mas agradable y seductora sobre el hermoso Valle de Málaga.
87.- Churriana, mansión de verano.
88.-  El Retiro, en medio de sus mil fuentes abundantes y numerosos saltadores.
89.- La bella y pintoresca Sierra de Mijas en frente de Málaga.
90.- La Sierra de Estepona, rica en plantas raras.
91.- El pueblo de Estepona, rodeado por un lado de la sierra de su nombre, y por otro del mar: es conocida por su rica y abundante pescadería.
92.- Sierra Bermeja, que se eleva detrás de la sierra de Mijas.
93.- Marbella, puerto de mar.
94.- Alhaurín con su bello establecimiento de Hidrosupatía, país muy interesante al pie de la Sierra de Mijas.
95.- Coín, población deliciosísima; produce abundantes frutas.
96.- Tolox el pueblo al pie de su alta sierra.
97.- Ronda, capital de la sierra de su nombre, está construida sobre el costado de una roca, dividida en dos partes por una revolución volcánica y unidas por un famoso y antiguo puente de ciento veinte pies de elevación, obra maestra del ingenio humano, que tiene un gran ojo de 110 pies de diámetro, suspendido sobre el tajo infernal de 276 pies, en cuyo fondo corre el Guadiaro. Los viajeros deben visitar esta majestuosa obra humana, asociada á la grandiosa creación de tal naturaleza, que nadie puede contemplar sin sentir una sublime admiración; del mismo modo que la curiosa escalera de 400 gradas que construyeron los moros en la roca. Se crían ricos frutos, particularmente exquisitos peros y delicadas camuesas.
98.- Serranía de Ronda.
99.- Junquera, país fértil y abundante.
100.- Carratraca, es un pueblo muy notable por sus aguas minerales sulfurosas, que han dado a millares de personas la salud. Es concurrida en el mes de Julio y Agosto por todas las personas acomodadas de Málaga y Andalucía. Se encuentra allí una gruta muy curiosa de estalactitas, que todos los visitadores admiran, por su originalidad en la estructura de aquellos cuajados peñascos. Ahí todos encuentran un medio de distracción, los jóvenes ocasiones de establecer relaciones, que mas tarde pueden estrecharlas en el altar del himeneo; es tanto una residencia de verano para los sanos, como un hospital para los enfermos.
101.- Sierra de Tolox se halla en lo alto del pueblo de su nombre, y es rica en cacería.
102.- Sierra de Nieve es una de las cimas mas elevadas de la Serranía de Ronda: aquí se encuentran igualmente las cabras silvestres hispánicas.

 

Bibliografía y notas

[1]  G. Frank Pfendler d'Ottensheim. Médico y viajero.

[2] Tisis o tuberculosis pulmonar. Enfermedad infecciosa causada por un tipo de bacteria y que suele afectar a los pulmones. 

[3] Pfendler G.F. (1848). Madeira, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos. Sevilla, pp. 474, con 8 láminas, 24 viñetas y un dibujo de Sierra Nevada.

[4] Boissier, E. (1839-1845). Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837. Tome I. Narration et Géographie Botanique. Planches. París; pp. 248, 1 gráfico de alturas y límites de la vegetación y 181 láminas ilustradas.

[5] Simón de Rojas Clemente y Rubio (1777 - 1827).  Botánico, agrónomo y lingüista.

[6] Jean-Baptiste Bory de Saint-Vincent (1778 - 1846). Oficial del ejército francés, naturalista y geógrafo.

viernes, 13 de diciembre de 2024

Sobre la colaboración de Pablo Prolongo en la clasificación taxonómica del pinsapo (P. Prolongo, 1880).

Es conocida la relación de los farmaceúticos malagueños Haenseler [1] y Prolongo con Boissier, el botánico suizo que clasificó taxonómicamente el Abies pinsapo. Ambos lo acompañaron en septiembre de 1837 en su visita a la Sierra de la Nieve, en la que observaron y recogieron piñas de pinsapo [2]. 

Boissier quedó muy agradecido a Haenseler y a Pablo Prolongo. De este último decía que era un joven [3] lleno de futuro e inteligencia, que me acompañó en mis investigaciones y que me ayudó mucho, tanto durante mi viaje como a mi regreso.

 

Que je dise encore tout ce que je dois à l'amitié d'un autre habitant de Malaga, don Pablo Prolongo, botaniste aussi, jeune homme plein d'avenir et d'intelligence, qui voulut bien s'associer de coeur à mes recherches et m'a puissamment aide par ses communications, soit pendant mon voyage, soit depuis mon retour.

 

Boissier en su Notice sur l'Abies Pinsapo, disertación ante la Societé de Phisique de Genève de 15 de febrero de 1838, indicó que no describía los órganos masculinos y femeninos del pinsapo por no haberlos observado en floración, lo cual haría más adelante gracias a la generosidad de sus amigos malagueños [4]. 


Comme il m'a été impossible d'observer les organes mâles et femelles à l'époque de la floraison, je n'en parlerai pas. J'espère remplir plus tard cette lacune, grâce à l'obligeance de mes amis de Malaga.


En enero de 1880 Pablo Prolongo, con setenta y seis años de edad, publicó "Jarabe Pectoral de Abietina preparado ... con la savia del Abies pinsapo" [5]en el primer número de La Clínica de Málaga (Revista de Medicina y Cirugía Prácticas), boletín oficial del Colegio de Médicos de Málaga. En su texto recuerda como Boissier y Haenseler le encargaron, tras su excursión al pinsapar de Yunquera en 1837, la descripción de los órganos florales del pinsapo.

 

[El pinsapo] es una planta propia de nuestro suelo, y que por no ser reconocido en la época de su florescencia, fue clasificado por Lamark, como una especie diferente denominada Pinus maritima.

El célebre naturalista D. Simón de Rojas Clemente y el eminente sabio D. Félix Haensseler, alemán naturalizado en España, farmacéutico muy versado en ciencias naturales y corresponsal de varias sociedades científicas, en 1808 fueron de opinión, que el árbol designado por Lamark con el nombre de Pinus maritima, era otra especie, si bien no hallándolo en flor no pudieron clasificarlo.

En 1837 Mr. Boissier, D. Félix Haenseler y yo, herborizando juntos, lo encontramos en fruto, y tuve el honor de ser encargado por mis sabios compañeros de excursión, para describir los órganos florales de dicha planta, en la primavera próxima, con cuyos datos obtenidos por mí quedó clasificado Abies pinsapo (de Boissier).

 

Boissier en el segundo tomo de Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837 (1939-1945) [6] completa la descripción botánica del pinsapo e indica que gracias a Haenseler y Prolongo y a sus valiosas notas sobre las partes florales de este árbol, puedo dar aquí una descripción completa y mostrarlo en todos sus estados


Grâce à l'amitié de MM. Haenseler et Prolongo, qui ont bien voulu gravir, au printemps, la Sierra de la Nieve, et qui m'ont envoyé de bons échantillons et des notes précieuses sur les parties florales de cet arbre, je puis donner ici sa description complète et le figurer dans tous ses états.

 

Así pues, se constata que Pablo Prolongo describió los órganos masculinos y femeninos del pinsapo (ver Imagen), lo cual contribuyó a la clasificación taxonómica y publicación del Abies pinsapo por Boissier como nueva especie.

 

  Imagen

 
 
Imagen: Órganos masculinos y femeninos del pinsapo. Fuente: Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837, de Edmond Boissier.


Las bibliografías de Prolongo

Narciso Díaz de Escovar (1898) anota las siguientes obras de Pablo Prolongo: "Memoria sobre la Sulfuraria Carratraquense"; "Irregularidades de los frutos de las Aurantiáceas"; "Mapa botánico de la provincia de Málaga"; "Sinonimia de la Flora Española" (obra inédita); "Chlosis malacitana o Breve exposición de la verdura en esta provincia" (inédita y no concluida); "Proyecto de obra sobre los insectos que atacan a las plantas en las diversas épocas de su vida" (inédita); y, "Excursión botánica y geológica a la Sierra de Mijas" (inédita) [7].  

Casares López (1932) cita, además de las obras recogidas por Díaz de Escovar, su obra "Estudio sobre vinos" [8].

Álvarez Calvente (2006) amplía la bibliografía de Prolongo a diecisiete textos, incluyendo las colaboraciones de Prolongo en prensa y con otros autores, y otros manuscritos, entre ellos el "Jarabe pectoral de abietina (Preparado con savia de Abies pinsapo)" [9].

Manuel Garrido y Juan Pérez-Rubín dan a conocer y transcriben el artículo sobre el jarabe de abietina de Prolongo en Acta Botanica Malacitana (2011), por su interés y por que no consta en las reseñas que de su producción científica (publicaciones y manuscritos) hemos consultado [10].


Bibliografía y notas

[1] Félix Haenseler [Durach (Baviera, Alemania) (1780) - Málaga (1841)], discípulo y colaborador de Simón de Rojas Clemente. Ver "El naturalista y farmacéutico germano- español Félix Hänseler Jeger (1780 – 1841) en la Málaga de su época", de Juan P. Rubín (2012).

[2] El botánico suizo Edmond Boissier en Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837, en su tomo I, Narration et géographie botanique, describe en su capítulo XIV, Excursion à la Sierra de la Nieve, su llegada a Yunquera, las visitas a Río Grande y al Convento y la subida a la Sierra de las Nieves para buscar y recolectar semillas de pinsapo. Ver en Áreadoc "La Yunquera que conoció el botánico suizo Edmond Boissier en septiembre de 1837".

[3] Boissier, E., 1938. Notice sur l'Abies Pinsapo. Accesible online en https://bibdigital.rjb.csic.es/records/item/9536-notice-abies-pinsapo , consultado el 13/12/2024.

[4] Prolongo, P., 1880. Jarabe Pectoral de Abietina preparado por el Dr. D. Pablo Prolongo y García, con la savia del Abies pinsapo de Mr. Boissier, en La Clínica de Málaga (Revista de Medicina y Cirugía Prácticas), 1 (1), pp. 23-24.

[5] En 1837, cuando Boissier conoció a Pablo Prolongo, éste tenía treinta y un años de edad. Desde los 17 años trabajó como aprendiz en la farmacia de Haenseler y con 19 años inició sus estudios de Farmacia en Madid, allí tuvo de profesores a Mariano Lagasca y Demetrio Rodríguez.

[6]  Boissier, E. (1839-1845). Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837. Tome II.
Enumeration des plantes du Royaume de Granade.
París, pp. 757.

[7] Díaz de Escovar, N., 1898. Galería Literaria de Málaga, apuntes para un Indice biográfico bibliográfico, relativos a escritores hijos de esta Provincia, residentes en ella ó que han escrito respecto a la misma. Accesible online en https://bibliotecavirtual.malaga.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=1101964 , consultado el 12/12/2024.

[8] Casares López, D. R. (1932). Datos biográficos de Juan José García, Félix Haenseler y Pablo Prolongo; farmacéuticos malagueños de los siglos XVIII y XIX, en Anales de la Academia Nacional de Farmacia.

[9] Álvarez Calvente, M,. (2006). Féliz Haenseler y Pablo Prolongo. Semblanza de dos botánicos malagueños, en Boletín de la Academia Malagueña de Ciencias, vol VIII, pp. 89-100.

[10] Garrido, M. y Pérez-Rubín J., (2011). Un artículo de 1880 sobre el "Jarabe de pinsapo" elaborado en la farmacia del malagueño Pablo Prolongo García (1806-1885), en Acta Botanica Malacitana, nº 32, pp. 242-245.

 

jueves, 15 de abril de 2021

Notas sobre el pinsapo en la "Agricultura General" (1818) de Gabriel Alonso de Herrera.

La edición de 1818 del tratado "Agricultura General" de Gabriel Alonso de Herrera, publicado originalmente en 1513, se debe a la Real Sociedad Económica Matritense (ver Imagen 1). Esta edición revisada, mantiene el texto de la edición original, o lo corrige, según el caso, y añade y amplia los contenidos.

 

Imagen 1

Imagen 1: Portada de la edición de 1808 del tratado "Agricultura General" de Gabriel Alonso de Herrera, publicado originalmente en 1513, se debe a la Real Sociedad Económica Matritense. Fuente: https://bibdigital.rjb.csic.es/idurl/1/9700


La lista de los autores que revisaron y ampliaron ("que han compuesto las adiciones de la presente obra", tal como figura en la página que precede al inicio del Libro Tercero) las diversas materias tratadas en el tratado es la siguiente:

  • ARIAS (D. Antonio Sandalio de), catedrático de agricultura del Real Museo de Ciencias Naturales; académico de las Reales Academias Médica-Matritense y de Ciencias y Artes de Barcelona; individuo de mérito de la Real Sociedad económica Matritense, presidente de su clase de agricultura, y socio de las de Valladolid, Córdoba, Mallorca, Baena, Lucena, etc. Las adiciones al libro tercero, y la que va puesta al fin del prólogo del libro sesto. A.
  • BOUTELOU (D. Claudio), profesor de agricultura y botánica del jardín y establecimiento rural de la ciudad de Alicante; individuo de mérito de la Real Sociedad Económica Matritense; académico de las Reales Academias Médica de esta Corte y de Ciencias y Artes de Barcelona; socio de la de Historia Natural de París. Las adiciones á los libros primero y cuarto, que llevan la inicial B. 
  • CLEMENTE (D. Simón de Rojas), individuo de la Real Sociedad Económica Matritense , de la Fisiográfica de Lund, de la de Munich, etc. El prólogo de esta edición, las adiciones al capítulo 8 del libro primero sobre las castas de trigo, todas las del libro segundo, y el capítulo adicional al libro cuarto sobre el cultivo del algodón. C . 
  • ELIZONDO (D. Josef), individuo del departamento del Fomento General del Reino. Balanza del Comercio y Contribución General; de la Real Sociedad Económica Matritense, y secretario de su clase de Agricultura. Las adiciones a los tres diálogos de Juan de Arrieta sobre la fertilidad de España. E . 
  • LAGASCA (D. Mariano), profesor de botánica general del Real Museo de Ciencias Naturales, inspector general de los plantíos del Real Canal de Manzanares; individuo de mérito de la Real Sociedad Económica; de las Academias Médicas Matritense, de Cádiz y Murcia, Fisiográfica de Lund, de Ciencias de Stockolmo, de Ciencias y Artes de Barcelona; de las Sociedades de Valencia y Murcia; médico de número de los Reales egércitos, etc. Todas las ediciones de la obra sobre las virtudes de las plantas, el capítulo 13 adicional del libro primero sobre el cultivo y aprovechamiento de la barrilla y demás plantas saladas; las adiciones al libro sesto, los apuntamientos sobre ta vida de Gabriel Alonso de Herrera, y de varias de las ediciones de su libro de agricultura. L. 
  • MARTÍ (D. Francisco de Paula ), individuo de mérito de la Real Sociedad Económica, etc. El capítulo primero adicional del libro primero sobre el cultivo del arroz. M. 
  • MARTÍNEZ ROBLES (D. Francisco), catedrático de agricultura de Toledo; individuo de la Real Sociedad Económica; del colegio Médico-Matritense, etc. El capítulo 6 adicional al libro quinto sobre los prados naturales y artificiales. M. R. 
  • PASCUAL (D. Agustín), profesor de fisiología de la Real Escuela veterinaria; censor de la Real Sociedad Económica; individuo de la Real Academia Médica-Matritense, y socio corresponsal de la Sociedad de Agricultura de Florencia, etc. Las adiciones al libro quinto, y los índices de la obra. P. 

El tratado consta de cuatro tomos. El capítulo XXXIX del libro tercero se inicia en la página 399 del Tomo II y trata De los Pinos. El capítulo se divide en tres secciones: la primera, De las especies de pinos propiamente dichos (pág, 403), la segunda, De los abetos (Pinus abies. Lin.) (pág. 406), y la tercera, De los alerces (pág. 407). 

La "adición" a este capítulo corresponde, según el listado de autores de las "adiciones", a D. Antonio Sandalio de Arias, quien indica (pág. 402 y 403):

Mi adición se ceñirá á la noticia de algunas de las muchas especies que tenemos en España; y para mejor desempeñarla insertaré entrecomados á la letra los apuntes inéditos que con toda generosidad me ha franqueado mi sabio compañero D. Simón de Rojas Clemente, sin dejar por eso de tomar cuanto me pareciere digno de las obras de Duhamel, Rozier y otros autores.  

Así pues, el texto que figura entrecomado (,,) en este capítulo procede de apuntes no publicados de Simón de Rojas Clemente. Asumimos, por tanto, que el siguiente párrafo entrecomado sobre el pinsapo es de Clemente:

,, El abeto común, llamado pinsapo en el reino de Granada, y también pinabete por los artistas (Pinus picea. Lin. Abies pectinata. Decand.), abunda espontáneo en la sierra del Pinar, en la de Tolox y la de los Reales sobre Estepona, á la altura de unas mil novecientas hasta dos mil cuatrocientas varas sobre el nivel del mar; siendo su zona favorita la subalpina. Gusta de los terrenos calizos y de serpentina; mas no del granito. El tronco es derecho, y se eleva hasta mas de ciento veinte pies. Las ramas salen casi perpendiculares al horizonte, y se encorvan ó arquean hacia el suelo por las estremidades, formando el todo del árbol una especie de cono corto, y ancho por la base. La corteza es blanquecina, débil, quebradiza, y la madera tierna y resinosa. Las piñas son rojizas en su madurez, muy anchas por la base, y su punta mira constantemente al cielo. Es muy célebre y hermoso el pinsapo, que se encuentra en el camino de Ronda á Tolox cerca del puerto de las ánimas, llamado de las siete vigas por sus siete larguísimas ramas ó brazos principales, casi iguales, y distribuidos en derredor del tronco con maravillosa simetría."

Deducimos que Clemente, según lo expresado en el párrafo anterior, consideraba que el pinsapo era el abeto común, denominado así (pinsapo) en el Reino de Granada. En sus apuntes no publicados, detalla entre paréntesis la nomenclatura botánica de esta especie, descrita y clasificada taxonómicamente con anterioridad por otros botánicos: Pinus picea. Lin. Abies pectinata. Decand

Clemente no describe al pinsapo con una nueva nomenclatura de género y especie, sino que emplea en sus apuntes la nomenclatura existente para el abeto en los tratados de botánica de la época. En el tratado botánico "Flora Gallica: seu enumeratio plantarum in Gallia sponte nascentium", de 1807, de Auguste Loiseleur Deslongchamps, aparece en su página 664 la descripción botánica del abeto; es la siguiente:

Pinus Picea. Lin. sp. 1420 ... Sapin. P. foliis solitariis planis emarginatis pectinatis, squamis coni obtusissimis adpressis. Willd. sp. 4, p. 504 ... Abies pectinata. Decand. Fl. Fr. n . 2063. Floret maio, junio. In sylvis montium; circà Lutetiam, à Pont - Chartrain.


viernes, 1 de mayo de 2020

Visita del naturalista Simón de Rojas Clemente a la Sierra de las Nieves, septiembre de 1809.


Miguel Colmeiro en su obra La Botánica y los botánicos de la Península Hispano-Lusitana; estudios bibliográficos y biográficos (1858) (ver Figura 1) resume la obra de Simón de Rojas "Historia Natural de Granada" como una obra proyectada e inconclusa, que no es mas que una suma de materiales. Para ella debían servirle las plantas que reunió y se conservan en el Jardín Botánico de Madrid, donde se guardan igualmente los diarios de los viajes de Clemente y los demás materiales manuscritos que había acumulado.

Figura 1
Portada de obra de Miguel Colmeiro "La Botánica y los botánicos de la Península Hispano-Lusitana; estudios bibliográficos y biográficos" (1858). Fuente: https://bibliotecadigital.jcyl.es/es/consulta/registro.cmd?id=13431.
Figura 1: Portada de obra de Miguel Colmeiro "La Botánica y los botánicos de la Península Hispano-Lusitana; estudios bibliográficos y biográficos" (1858). Fuente: https://bibliotecadigital.jcyl.es/es/consulta/registro.cmd?id=13431.


En 1992 Carmen Quesada Ochoa defendió en la Universidad de Granada su tesis doctoral Estudio y transcripción de la Historia Natural del Reino de Granada, de Simón de Rojas Clemente y Rubio, 1777-1827 (ver Figura 2).

Describe Quesada Ochoa que los manuscritos correspondientes a la "Historia Natural del Reino de Granada" conforman un total de ocho volumenes independientes, encuadernados cada uno en piel y un total de 2.406 páginas, numeradas por el propio autor. Entre estas aparecen intercaladas algunas sin numeración, que generalmente apuntan detalles concretos que no guardan relación directa con la narración. Estos libros se encuentran depositados en el Archivo del Real Jardín Botánico de Madrid con las siguientes signaturas: 10 Div., n. 03: I,53,4; I,54,1; I,54,2; I,54,3; I,54,4; I,54,5; I,55,1 y I,55,2.

Junto a la memoria de su tesis doctoral Quesada Ochoa realiza la transcripción del manuscrito de Clemente (ver Figura 3). En el octavo volumen de "Historia Natural del Reino de Granada" se relata el quinto viaje de Clemente que tuvo que realizarse, según la autora, en septiembre 1810.

Sobre la fecha del viaje de Simón a la Serranía de Ronda existen discrepancias. Colmeiro, citando a Lagasca, escribe que los resultados del viaje de Clemente a la Serranía de Ronda y de sus observaciones hechas en el reino de Sevilla en 1807, 1808 y 1809 se perdieron en esa ciudad. Martos Martín (2011) indica, en su artículo sobre el viaje de Simón de Rojas Clemente Rubio por Sierra Bermeja (Málaga), que se realizó en agosto de 1809. Martín Polo (2010) expone en su tesis doctoral, titulada "Simón de Rojas Clemente y Rubio; vida y obra; el compromiso ilustrado", que el viaje malagueño de Clemente acabó en Sevilla a final de octubre de 1809 y que la pérdida de parte de su material de investigación en esa ciudad se produjo a inicios de 1810, debido a los disturbios y al caos producidos ante la llegada de las topas francesas a Sevilla.

Figura 2
Portada de la Tesis doctotral de Carmen Quesada Ochoa "Estudio y transcripción de la Historia Natural del Reino de Granada, de Simón de Rojas Clemente y Rubio, 1777-1827" defendida en la Universidad de Granada en mayo de 1992. Fuente: Universidad de Granada.
Figura 2: Portada de la Tesis doctotral de Carmen Quesada Ochoa "Estudio y transcripción de la Historia Natural del Reino de Granada, de Simón de Rojas Clemente y Rubio, 1777-1827" defendida en la Universidad de Granada en mayo de 1992. Fuente: Universidad de Granada.


Según la transcripción de Quesada Ochoa, Clemente escribe en su diario de viaje que llega a Ronda procedente de Grazalema el 4 de septiembre y que el 5 de septiembre inicia la ruta hacia Tolox. Seguidamente se muestran algunos párrafos, en cursiva, de la transcripción del diario del viaje.

Figura 3
Trancripción de Carmen Quesada Ochoa de la obra de Simón de Rojas "Historia Natural del Reino de Granada". Fuente: Universidad de Granada.
Figura 3: Trancripción de Carmen Quesada Ochoa de la obra de Simón de Rojas "Historia Natural del Reino de Granada". Fuente: Universidad de Granada.


5 de septiembre, de Ronda a Tolox.
...
Fastidiosísimo fué el viaje por la sierra tan árida, tan desnuda de plantas y tan barrancadísima que todo se nos volvía vueltas y revueltas y subir y bajar para volver a subir, a pesar de que nuestro camino era el de los Neveros y el que traen para Ronda los de Tolox cuando no quieren dar el rodeo por Junquera y el Burgo. Pasamos luego el río de Ronda que va a salir de la sierra por entre tajos calizos verticales, altos y que lo estrechan fuertemente, como si fuera la suerte de este río ir por entre tajos.
...
Entramos luego en el Pinar [se refiere Simón de Rojas al Pinsapar de Ronda] en que hay algunos quejigos y todo lo demás Pinsapos. Se parecen algo estos vistos de cierta distancia al ciprés por lo obscuro de su color y por su forma cónica, bien que el cono es de base más ancha y muy poco prolongado. Sus ramas salen casi horizontales y cuelgan por la punta arqueándose algo. Aquí se crían más altos (hasta de más de 40 varas) que en el Pinar [se refiere el autor al Pinsapar de Grazalema], al parecer porque a estos del Pinar les cortan la guia de jóvenes para palas de hornos y otros usos, y los hay bastante gruesos. Uno de ellos que llaman de las 7 vigas tiene en efecto siete ramas que suben muy altas y casi iguales muy perpendiculares, partiendo en cerco y con simetría alrededor del centro del tronco que está ileso. Fenómeno hermoso, que no deja de ser notable y y que llama la atención a cuantos pasan este camino, hallándose por fortuna junto a el a la izquierda, poco antes de llegar al Puertecillo de las Ánimas. 
...
Paré a comer bajo una peña en que se albergan los Neveros, y estos, que se ocupan mucho en recoger las plantas de la sierra que tienen fama de medicinales para enviarlas a su tierra de Grazalema y otras partes, me hicieron ver la Salvia officinalis, que llaman Celima, la Santolina chamaecisp. que llaman Manzanilla, una Achillea microphilla que llaman hierba de las heridas y había yo visto frecuente desde 500 varas o poco menos bajo el Puerto del oso hasta este, y la de la sangre que es la Herniaria polygonoides, con la que llaman Artemisa que me pareció un Teucrium, diferente según me aseguran de la Artemisa del Boyar.
Del tejo hacen buenas cucharas, y cajas de escopeta que suelen abrirse. Todos los que cito (y al parecer todos los de la Sierra) son viejos y como se van gastando para hacer carbón, es probable que no tarde mucho en extinguirse la especie. Ningún animal lo gusta, sino las cabras.
... 
En la Sierra de Tolox usan mucho Alpargates (así las llaman siendo de  esparto), porque tienen en ella esparto. Calzado desconocido enteramente por los de Grazalema, donde el esparto escasea.
Sierra de Tolox y Sierra de Ronda son enteramente una misma. Vertientes a Ronda o parte que mira a Ronda de visos allá llaman Sierra de Ronda y lo contrario Sierra de Tolox. Así pasa la mojonera por el Puerto del Oso.
... 
Sólo se cría un cebro (aquí le llaman cedro) en Sierra de Tolox, algún agracejo, ningún laurel, alcornoques muchos abajo, ningún mesto. Muchos madroños y algunos durillos.
Sierra de Tolox es muy nebulosa y lluviosa y muy fría.
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7 de septiembre, subida a la Torrecilla.

Esta mañana, del día destinado para subir a lo más alto de la sierra, no lo permitió la densa y húmeda niebla que había estado goteando toda la noche. Ya me lamento no haber aprovechado la tarde del día anterior, que aunque calinosa nos hubiera permitido ver lo más importante del terreno. Subimos en la tarde del 7 aprovechando un rato de claridad que duró ya hasta la noche, y nos satisfizo tanto más cuanto no esperabamos se prolongase tanto y fué muy suficiente para nuestro objeto. Sólo el viento Noroeste nos incomodó bastante por lo fuerte. La subida a la Torrecilla es muy rápida como para Mulahacen. En la cumbre hay un mojón de piedras, puesto no sé porqué. 
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Volvime al hato de los Neveros casi vía recta de él y el Peñón de los Enamorados. Encontré a muy poco de bajada el cerro como 500 v[aras] largas bajo la cumbre la fuente del pilar de muy poca agua, que recogen en balsa para que beban los animales, pero fresca y de buen sabor.
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8 de septiembre, de la sierra a Tolox.

Al amanecer nos despedimos de nuestros Neveros y retrocedimos un poco para buscar la vereda de Tolox. Toda la gran bajada hasta este pueblo es muy rápida menos en dos trechos cortos, siempre sostenida y no con revueltas y cruzando barrancos como la que por el lado opuesto va a Ronda. No tardamos mucho en dar con el Tajo de la Caína a la derecha del cual y tocando con el pasa el camino. Mira el tajo al Oeste y se eleva tanto como el de Ronda, todo de una caliza negra con venas y listas blancas de buen pulim[ien]to y que daría grandes y bellas piezas, pues el tajo nada presenta de capas. Corre bastante largo y bien vertical. Tiene una cueva irregular, entre otras, q[u]e con el goteo llega en invierno a echar agua fresca, y que siempre tiene alguna. Se sube a ella con dificultad, pues está sobre pie del tajo como 15 o 20 varas.
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Ya desde el tajo de Caina había visto al frente con no poco gusto la unión de Sierra parda con Sierra Blanca o de Tolox (ver Figura 4).
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Una diferencia bien notable entre las sierras blancas y pardas o sea la roca caliza y la primitiva, es que ésta críe mucho alcornoque, sólo algún quejigo, y sólo algún pinsapo ruín, como participación de la caliza, en la vecindad de ésta: Mientras que la caliza, es casa de alcornoques, rica en quejigos y más en pinspos abunda también en chaparros que en la primitiva faltan del todo.
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Figura 4
Mapa cartográfico de 1916 sobre el que se ha señalado el camino seguido por Simón de Rojas Clemente el 5 de septiembre de 1809 desde la Sierra a Tolox. Fuente cartográfica: http://www.juntadeandalucia.es/institutodeestadisticaycartografia/cartoteca/
Figura 4: Mapa cartográfico de 1916 sobre el que se ha señalado el camino seguido por Simón de Rojas Clemente el 5 de septiembre de 1809 desde la Sierra a Tolox. Fuente cartográfica: http://www.juntadeandalucia.es/institutodeestadisticaycartografia/cartoteca/


10 de septiembre, de Tolox a Coin

Dos leguas largas y áun más largas por lo tortuoso del camino y las lomas que obligan continuam[en]te a subir y bajar. Se va un rato por el cauce del río y otros por las ramblas. En invierno debe ser muy mal camino éste cuando llueva. Ahora nos parecía excelente despues de tanto malo andado. No esperaba yo tanta desigualdad de terreno camimando por hoya de Málaga (de la cual es Tolox el primer Pueblo).
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Desde el camino de Tolox a Coín, a un cuarto de legua de Tolox, Clemente realiza un dibujo de la vista de la la Sierra de Tolox (ver Figura 5). En el lado superior izquierdo del dibujo figuran las siguientes anotaciones: a. La Torrecilla; o. Barrancos; b. Sierra Parda; Lo señalado con lápiz es pinar de abetos. En el lado inferior izquierdo las anotaciones son las siguientes: Las Plazoletas; 1. Calamorro de las Minas; 2. Calamorro del Alcornocalejo; 3. Calamorro de los Mármoles; 4. Pto. del Cuco para ir de Junquera a Igualeja; 5. Cerro de Fatalandá.

Figura 5
Vista de la Sierra de Tolox, tomada a 1/4 de legua del Pueblo en el camino a Coín. Esquema de la vegetación de la Sierra de Tolox de Simón de Rojas Clemente. Tinta negra y lápiz sobre papel verjurado, y la vegetación indicada por sombreado a lápiz (16x22 cm); procedente de la Historia Natural del Reino de Granada (Real Jardín Botánico de Madrid). Fuente: http://acadcienciasplantas.blogspot.com/p/museum.html
Figura 5: Vista de la Sierra de Tolox, tomada a 1/4 de legua del Pueblo en el camino a Coín. Esquema de la vegetación de la Sierra de Tolox de Simón de Rojas Clemente. Tinta negra y lápiz sobre papel verjurado, y la vegetación indicada por sombreado a lápiz (16x22 cm); procedente de la Historia Natural del Reino de Granada (Real Jardín Botánico de Madrid). Fuente: http://acadcienciasplantas.blogspot.com/p/museum.html


23 de Sept[iem]bre, de Junquera al Monasterio de las Nieves
 
Camino tomado Por Simón de Rojas desde Yunquera a Ronda por el Convento de las Nieves (ver Figura 6).

Figura 6
Figura 6: Mapa cartográfico de 1916 sobre el que se ha señalado el camino seguido por Simón de Rojas Clemente el 23 de septiembre de 1809 desde Yunquera a Ronda pasando por el Convento de las Nieves. Fuente cartográfica: http://www.juntadeandalucia.es/institutodeestadisticaycartografia/cartoteca/


De Junquera al Monasterio de las Nieves una legua de dos horas de andadura por el mal camino. Al 1/4 pasamos el P[uer]to de las Abejas que une la Sierra de Tolox con el grupo de Caparain y Junquera: puerto de poca altura sobre Junquera, y que hace vertientes hacia este por un lado y hacia el Burgo por el opuesto, situado en linea recta con el de Carratraca o Málaga y las alturas de Caparain q[u]e median.
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Pasado el P[uer]to entramos en pinar, cosa nueva desde que habiamos salido de Ista[n]: a poco atravesamos un arroyo: inclinando a la izquierda atravesamos hasta el Monasterio por entre pinos, quejigos y alcornoques viendo solo uno u otro pinsapo.
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Ya desde los puntos más altos del camino se empezaban a divisar las ermitas en los alto de los puntales. Escarpados rodeadas de bosque, ya divisamos el convento. Entramos en su cerca y por una calle de cipreses de 1/4 de hora con cruces sobre peanas rústicas de trecho en trecho subimos al Convento. La cerca rodea unos 2/3 del ámbito suyo teniendo de largo como 3/4 legua. El otro tercio está natural[en]te cerrado por la sierra escarpadísima en este paraje. El muro es de poca altura débil, en partes y de piedra sola donde sube por los tajos de la Sierra más o menos derrumbiado . En su recinto hay además de su pobre y pequeño convento 11 ermitas diseminadas con su campana capilla cocina y cuarto cada una. (ver Figura 7).

Figura 7
Dibujo del Desierto Carmelita de Nuestra Señora de las Nieves en el siglo XVIII. Fuente: Rodríguez Marín y Morales Folguera (1990). El Desierto Carmelita de Nuestra Señora de las Nieves en El Burgo (1599-1835), revista Jábega, núm 70.
Figura 7: Dibujo del Desierto Carmelita de Nuestra Señora de las Nieves en el siglo XVIII. Fuente: Rodríguez Marín y Morales Folguera (1990). El Desierto Carmelita de Nuestra Señora de las Nieves en El Burgo (1599-1835), revista Jábega, núm 70.

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La situación del Convento de las Nieves es en la palabra santo del Mapa de López
(ver Figura 8). Yerra éste mucho en pintar el Desierto como tierra llana. No supieron darme razón de lo que él llama Fuente Santa, y muchísimo menos de lo que llama S[ierr]a de la Nieve sin dibujarlo.

Figura 8
Mapa de Francisco Martínez Riscos (marzo de 1781) de la zona de Junquera, Santo Desierto de las Nieves, Sierra de la Nieve, El Burgo, Dientes de la Vieja, Ronda, Igualeja, Tolox, Río Grande, Fuente de Jorol, Alozaina, Casarabonela, etc. Fuente: BNE, Diccionario geográfico de España : Málaga y Granada, de Tomás López. http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000137759&page=1
Figura 8: Fragmento del mapa de Francisco Martínez Riscos (marzo de 1781); en el constan: Junquera, Santo Desierto de las Nieves, Sierra de la Nieve, El Burgo, Dientes de la Vieja, Ronda, Igualeja, Tolox, Río Grande, Fuente de Jorol, Alozaina, Casarabonela, etc. Fuente: BNE, Diccionario geográfico de España : Málaga y Granada, de Tomás López. http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000137759&page=1

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Desde el Convento de las Nieves a Ronda tres leguas que se andan en 6 horas. Salí por la puerta que llaman de Ronda, y llegué a duras penas al camino que llevan para esta Ciudad los de Junquera y Tolox cuando no van por el Burgo. Desde aqui se empieza a subir por camino tal cual para ser de Sierra hasta que viene la mala y larga bajada al barranco de Lifa.