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domingo, 16 de marzo de 2025

Los trabajos de Carlos Vicioso por las sierras malagueñas para el Mapa Forestal del IFIE (1933).

Carlos Vicioso Martínez (1886-1968), natural de Calatayud (Zaragoza), ayudante de montes y botánico, de la Real Sociedad Española de Historia Natural y Caballero de la Orden del Mérito Agrícola [1]. 
 
Antes de 1930, año en el que se incorpora a la sección de Flora y Mapa Forestal del Instituto Forestal de Investigaciones y Experiencias (IFIE), colaboró con los botánicos Carlos Pau, en la Sierra de Albarracín, con Francisco Beltrán, en la Sierra de Guadarrama, y con Pío Font Quer, enriqueciendo los herbarios del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona con sus envíos de pliegos de plantas. 
 
Entre sus trabajos figura la realización del Mapa Forestal de Málaga [2] junto con Luis Ceballos. Como resultado publicó en 1932 "Notas sobre flora malagueña" [3] y, al año siguiente, "Estudio sobre la vegetación y flora forestal de la provincia de Málaga" [4], ambos en coautoría con Ceballos.

En "Notas sobre flora malagueña" los autores comentan que han obtenido más de un millar de pliegos de plantas, dan cuenta de algunas novedades, aumentan citas de localidades y precisan o rectifican datos referentes a otras especies interesantes.

 

Como consecuencia de las múltiples excursiones que para los trabajos del Mapa Forestal tenemos realizadas por las sierras malagueñas, hemos tenido ocasión de llevar a cabo abundantes herborizaciones, sumando hoy más de un millar los pliegos que poseemos con plantas recogidas en las localidades más interesantes de la provincia.

 

Según los autores, el "Estudio sobre la vegetación y flora forestal de la provincia de Málaga" es un complemento al Mapa forestal de Málaga que puede ser de gran utilidad a los forestales de la provincia.

 

Este libro constituye un complemento del MAPA FORESTAL DE LA PROVINCIA DE MÁLAGA, cuya formación nos fué encomendada por el Instituto Forestal de Investigaciones y Experiencias. Dicho mapa y el catálogo de especies leñosas que insertamos al final de estas páginas, serían lo bastante para considerar debidamente cumplimentada la misión que de un modo oficial nos confiaron; pero tanto en el transcurso de nuestras herborizaciones por los montes de la provincia como en los trabajos concernientes al mapa, hemos encontrado motivo para efectuar múltiples observaciones y recopilar una serie de datos que sería lamentable quedasen arrinconados en nuestro particular archivo, cuando pueden ser de gran utilidad a los forestales que actúen en la comarca y constituir al mismo tiempo una modesta contribución a los conocimientos sobre la vegetación de la misma. 

 

La monografía, de 285 páginas, 66 fotografías y 6 gráficos, consta de tres partes. La primera parte contiene los datos conducentes al conocimiento general del medio en que la vegetación se desenvuelve:

  • Descripción fisiográfica de la provincia.
  • Suelos y vegetación.
  • Datos climatológicos. 
  • Clasificación fitogeográfica.

La segunda se dedica a las diversas asociaciones forestales y al análisis de la composición específica de las principales formaciones forestales:

  • Estudio fitosociológico
  • Formaciones forestales de Gimnospermas. 
  • Formaciones forestales de Angiospermas de hoja persistente. 
  • Formaciones forestales de Angiospermas de hoja caediza.
  • Agrupaciones accesorias.

La tercera parte del estudio es el catálogo de las 354 especies leñosas silvestres o asilvestradas herborizadas en los montes de la provincia.

Castellarnau, autor del prólogo del Estudio, resalta que los autores rinden homenaje al pinsapo, por ser la especie arbórea más notable de España, describiendo un rodal en su facies óptima. La situación en 1932 del pinsapo en la provincia de Málaga era la siguiente:

 

El dominio del Abies pinsapo Boiss. en la región malagueña, corresponde por completo al Piso mediterráneo húmedo, localizándose, con bastante indiferencia respecto a la naturaleza de terrenos, en las umbrías situadas entre los 1.000 y 1.800 metros de altitud, sobre las sierras del sector SW. de la provincia, donde el valor de las precipitaciones anuales es bastante superior a los 1.000 milímetros, las temperaturas mínimas pueden llegar a -10º ó -12º y queda comprendida entre los 15º y 20º la media durante el período vegetativo, que dura de mediados de Abril a fines de Septiembre.

Con estas condiciones ecológicas el pinsapar, puro e intacto, debe estar constituido por un fustal elevado y denso, bajo el cual se forme espesa capa de humus, recubierta por una alfombra de agujas muertas y restos de las piñas, muy propicia para recoger la abundante diseminación de la masa. El estrato frutescente debe ser casi nulo, por lo general quedará reducido a los pequeños claros del bosque, y en su composición, lo mismo que en el estrato herbáceo intervendrán pocos elementos y francamente umbrófilos. Abundante representación de líquenes y musgos aparecerá recubriendo las agrupaciones de rocas y los troncos de los árboles más viejos.

El aspecto actual de nuestros pinsapares dista bastante de ser este que acaba de describirse como correspondiente al estado climático de la asociación; esto, no obstante, se encuentran pequeños rodales, muy localizados dentro de las más importantes masas, cuyo aspecto puede darnos idea muy aproximada del aludido Optimum vegetativo del pinsapo. Pero refiriéndonos en conjunto a las masas actuales, salvo la situada en la cumbre de Los Reales de Sierra Bermeja, deben ser consideradas como estados regresivos más o menos avanzados, consecuencia de la deformación antropozoógena a que la asociación se encuentra sometida desde antiguo. 

 

  

 

 

El Mapa Forestal de la Provincia de Málaga de Ceballos y Vicioso a escala 1:100.000 consta de 4 hojas:

 

Mapas de Málaga-1. Fuente: https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/malaga1_tcm30-154344.pdf

Mapas de Málaga-2. Fuente: https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/malaga2_tcm30-154345.pdf

Mapas de Málaga-3. Fuente: https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/malaga3_tcm30-154346.pdf

Mapas de Málaga-4. Fuente: https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/malaga4_tcm30-154347.pdf

 

Bibliografía y notas

[1] Bayón, E (1986). Contribución al conocimiento de la obra botánica de Carlos Vicioso, en Ruizia, tomo 4, 185 pp. Accesible online en https://bibdigital.rjb.csic.es/records/item/1525849-contribucion-al-conocimiento-de-la-obra-botanica-de-carlos-vicioso-apuntes-biograficos-bibliografia-nombres-nuevos-por-el-propuestos-o-a-el-atribuidos-y-tipificacion-de-los-mismos?offset=9 , recuperado el 15/03/2025.

[2] Ceballos, L. y Vicioso, C. (1933). Mapa Forestal de la Provincia de Málaga 1:100.000. IFIE, Madrid. 1 mapa color en 4 hojas.

[3] Ceballos, L. y Vicioso, C. (1932). Notas sobre Flora Malagueña, en Boletín de la Sociedad Española de Historia Natural, tomo 32, pp. 379-392. Accesible online en https://bibdigital.rjb.csic.es/records/item/10606-boletin-de-la-sociedad-espanola-de-historia-natural-tomo-32?offset=18 , recuperado el 15/03/2025.   

[4] Ceballos, L. y Vicioso, C. (1933). Estudio sobre la vegetación y flora forestal de la provincia de Málaga. Ed. IFIE, Madrid. 235 pp.

 

viernes, 27 de diciembre de 2024

"Sierra de la Nieve: aquí se encuentran igualmente las cabras silvestres hispánicas" (F. Pfendler, 1848).

En 1845 se le encargó al doctor en medicina G. Frank Pfendler [1] la misión científica de visitar los puertos principales del Mediterráneo, para verificar y realizar observaciones médicas, especialmente sobre la tisis [2].

Como resultado de su viaje se publicó en 1848 una separata con sus observaciones sobre Madeira, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos [3]. Sobre Andalucía Pfendler escribe que es un país poco estudiado por los que le recorren, y que, a no dudarlo, presenta una infinidad incomparable de bellezas y sitios interesantes para los que gustan contemplar la hermosa naturaleza.

 

Los extranjeros y los españoles encontrarán en este libro una guía para visitar con provecho la pintoresca Andalucía, que por su afortunada posición geográfica, la dulzura de su clima y el excesivo número de sus monumentos antiguos, moriscos y religiosos, es uno de los mas interesantes países de Europa, y los botánicos una descripción fiel de la Sierra Nevada, con indicación exacta de las localidades donde crecen las plantas tan curiosas y poco conocidas de esta Sierra de once mil pies, y el punto mas elevado y curioso del reino de España, sobre el cual la naturaleza ha vertido sus mas fantásticos y preciosos tesoros, puesto que la vista se ilusiona cuando recorre aquellos picos de nieve, heridos vivamente por los rayos del sol

 

El libro se acompaña de un dibujo de la sierras, montañas y poblaciones desde la Sierra de Gádor, hasta Gibraltar, realizado por el propio Pfendler y titulado Panorama de la Sierra Nevada (ver Imagen 1).

 

Imagen 1

G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848). Madera, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos. Sevilla, imprenta de D. Carlos Santigosa. 1848. Obra ilustrada con 8 láminas, 24 viñetas y un panorama de la Sierra Nevada.
Imagen 1: Panorama de la Sierra Nevada. Fuente: Madeira, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos, por G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848). Sevilla, imprenta de D. Carlos Santigosa. 1848. Obra ilustrada con 8 láminas, 24 viñetas y un panorama de la Sierra Nevada.

 

La representación de Pfendler prima la claridad y la comprensión por el público sobre la precisión cartográfica y presenta similitudes, en cuanto a su diseño, vista y alzado, con el "Cuadro sinóptico de alturas y límites de las plantas más características del Reino de Granada" de Boissier (1839-1845) [4], (ver Imagen 2). 

 

Durante ocho meses tomé los planos de cuantas sierras visité y ademas dibujé diversos detalles para formar una vista pintoresca y fácil de comprender: proponiéndome la claridad, me vi obligado á sacrificar las relaciones geográficas.

 

Imagen 2

Imagen 2: Tableau synoptique des hauteurs et limites des végétaux les plus caractéristiques dans le Royaume de Grenade. Fuente:  Boissier, E. (1839-1845).

 

Pfendler comenta en el texto que durante su visita a las sierras tomó altitudes y comprobó las tomadas por Clemente Rubio [5], Bory de Saint Vicent [6] y Boissier.

 

He fijado las alturas barométricas según mis observaciones y he verificado las ya conocidas de Bory, S. Vicent, Clement y particularmente las que se hallan en la preciosa obra de Boissier de Ginebra. Mi aparato meteorológico es compuesto de un barómetro inglés de Troughton de gran sensibilidad, de un barómetro de Chevalier de París, de un higrómetro de pelo de Gay Lussac y de un aparato para hervir agua en la cima de la montaña.

 

Cada sierra o población del Panorama de Sierra Nevada viene etiquetada con un número consultable en la leyenda. En la Imagen 3 podemos apreciar un detalle del dibujo de Pfendler de la costa malagueña y gaditana, desde Málaga capital a Gibraltar, y las sierras del interior.


 Imagen 3

Imagen 2: Detalle del Panorama de la Sierra Nevada de G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848).
Imagen 3: Detalle del Panorama de la Sierra Nevada de G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848).

 

En el centro de la imagen anterior de detalle aparece Yunquera (99.- Junquera, pais fértil y abundante) y por encima de ella la Sierra de la Nieve (102.- Sierra de Nieve es una de las cimas mas elevadas de la Serranía de Ronda: aquí se encuentran igualmente las cabras silvestres hispánicas).

Otros lugares que aparecen en este detalle y sus descripciones en la leyenda son las siguientes:


84.- S. Antonio de Málaga.
85.- La rica y opulenta ciudad de Málaga con su gran castillo Gibralfaro; está en una situación muy interesante y conveniente por su bello clima en el invierno como morada páralos tísicos
86.- La cuesta de la Reina, donde se goza la vista mas agradable y seductora sobre el hermoso Valle de Málaga.
87.- Churriana, mansión de verano.
88.-  El Retiro, en medio de sus mil fuentes abundantes y numerosos saltadores.
89.- La bella y pintoresca Sierra de Mijas en frente de Málaga.
90.- La Sierra de Estepona, rica en plantas raras.
91.- El pueblo de Estepona, rodeado por un lado de la sierra de su nombre, y por otro del mar: es conocida por su rica y abundante pescadería.
92.- Sierra Bermeja, que se eleva detrás de la sierra de Mijas.
93.- Marbella, puerto de mar.
94.- Alhaurín con su bello establecimiento de Hidrosupatía, país muy interesante al pie de la Sierra de Mijas.
95.- Coín, población deliciosísima; produce abundantes frutas.
96.- Tolox el pueblo al pie de su alta sierra.
97.- Ronda, capital de la sierra de su nombre, está construida sobre el costado de una roca, dividida en dos partes por una revolución volcánica y unidas por un famoso y antiguo puente de ciento veinte pies de elevación, obra maestra del ingenio humano, que tiene un gran ojo de 110 pies de diámetro, suspendido sobre el tajo infernal de 276 pies, en cuyo fondo corre el Guadiaro. Los viajeros deben visitar esta majestuosa obra humana, asociada á la grandiosa creación de tal naturaleza, que nadie puede contemplar sin sentir una sublime admiración; del mismo modo que la curiosa escalera de 400 gradas que construyeron los moros en la roca. Se crían ricos frutos, particularmente exquisitos peros y delicadas camuesas.
98.- Serranía de Ronda.
99.- Junquera, país fértil y abundante.
100.- Carratraca, es un pueblo muy notable por sus aguas minerales sulfurosas, que han dado a millares de personas la salud. Es concurrida en el mes de Julio y Agosto por todas las personas acomodadas de Málaga y Andalucía. Se encuentra allí una gruta muy curiosa de estalactitas, que todos los visitadores admiran, por su originalidad en la estructura de aquellos cuajados peñascos. Ahí todos encuentran un medio de distracción, los jóvenes ocasiones de establecer relaciones, que mas tarde pueden estrecharlas en el altar del himeneo; es tanto una residencia de verano para los sanos, como un hospital para los enfermos.
101.- Sierra de Tolox se halla en lo alto del pueblo de su nombre, y es rica en cacería.
102.- Sierra de Nieve es una de las cimas mas elevadas de la Serranía de Ronda: aquí se encuentran igualmente las cabras silvestres hispánicas.

 

Bibliografía y notas

[1]  G. Frank Pfendler d'Ottensheim. Médico y viajero.

[2] Tisis o tuberculosis pulmonar. Enfermedad infecciosa causada por un tipo de bacteria y que suele afectar a los pulmones. 

[3] Pfendler G.F. (1848). Madeira, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos. Sevilla, pp. 474, con 8 láminas, 24 viñetas y un dibujo de Sierra Nevada.

[4] Boissier, E. (1839-1845). Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837. Tome I. Narration et Géographie Botanique. Planches. París; pp. 248, 1 gráfico de alturas y límites de la vegetación y 181 láminas ilustradas.

[5] Simón de Rojas Clemente y Rubio (1777 - 1827).  Botánico, agrónomo y lingüista.

[6] Jean-Baptiste Bory de Saint-Vincent (1778 - 1846). Oficial del ejército francés, naturalista y geógrafo.

sábado, 23 de noviembre de 2024

Guardería de montes y repoblación forestal en la provincia de Málaga (F. de Asís Pacheco, 1879).

 
El diario liberal El Imparcial publicó en 1879 quince reportajes de Francisco de Asís Pacheco, licenciado en derecho de veintisiete años de edad, sobre la situación económica de la provincia de Málaga. Según García Montoro [1]:

La decisión de publicar un grupo de reportajes sobre la provincia de Málaga se explica dentro de una política de la dirección del periódico de tratar en sus páginas los problemas de la España profunda, para llamar la atención de los gobernantes y clases dirigentes del canovismo sobre esa España inmóvil, atrasada, controlada por los caciques y necesitada de todo tipo de mejoras.
 
El reportaje nº XI dedicado a la "Guardería de montes - Repoblación" (ver Imagen 1), firmado y fechado por Pacheco en Ronda el 7 de enero do 1879, se publicó el viernes 28 de febrero [2].

Según Pacheco las necesidades de la provincia de Málaga en materia de montes se resumían en conservar la riqueza forestal existente y aumentarla mediante repoblación.

En cuanto a la guardería de montes, era preciso organizar un cuerpo dedicado en exclusividad a la vigilancia y custodia de los montes y liberar de estas tareas a la guardia civil, encargada de ellas desde 1816. Además, para que la vigilancia y custodia de las 146.990 hectáreas de monte fuese efectiva, era necesario incrementar la dotación de guardería, de diez guardas (ocho dedicados a tareas de guardería y dos a la oficina) a veintisiete (un capataz y dos guardas por cada una de las nueve comarcas forestales del distrito de Málaga), con residencia en sus respectivas comarcas, para lo que era preciso construir en cada una de ellas una pequeña casa como las de los peones camineros.

En lo referente a la repoblación, Pacheco propone las siguientes medidas:

  • que el 10 por 100 de los aprovechamientos forestales que realizan los pueblos se pague con puntualidad y se invierta completamente en los trabajos de la repoblación;
  • que se doten a los Distritos Forestales de personal y de medios suficientes para llevarla a cabo; 
  • que el caciquismo no tenga la influencia que ha adquirido en menoscabo de los intereses de los pueblos, y para garantizar la impunidad de los dañadores de montes y los abusos de los municipios en materia de aprovechamientos; 
  • que se cumplan las leyes con celo, perseverancia y firmeza frente a la apatía y al abandono de la Administración. 

Explica Pacheco que ya por entonces el Distrito Forestal de Málaga había realizado el bosquejo forestal a escala de 1:200.000, un proyecto de casa forestal con dos sequeros para producir semilla para la repoblación y un proyecto de vivero de cinco hectáreas para producción de planta. Para el futuro inmediato, con la recaudación del 10 por 100 de todos los aprovechamientos, se podría construir una casa forestal en Yunquera [3], con su estación meteorológica [4], en un lugar próximo al pinsapar de la Torrecilla, considerado, y no sin razón, como el punto mas importante de la provincia bajo este aspecto.


 Imagen 1
 
Reportaje XI "Guardería de Montes — Repoblación", del IMPARCIAL,  Diario Liberal, del viernes 28 de Febrero de 1879. Fuente: Biblioteca Nacional de España.
Imagen 1: Reportaje nº XI de Francisco de Asís Pacheco en El Imparcial, dedicado a la "Guardería de montes - Repoblación". Fuente: Biblioteca Nacional de España.

 

Transcripción del reportaje XI "Guardería de Montes — Repoblación" de Francisco de Asís Pacheco, publicado en EL IMPARCIAL - Diario Liberal, el viernes 28 de Febrero de 1879.

Las necesidades que siente nuestra riqueza forestal, por lo que a la provincia de Málaga se refiere, pueden reducirse a dos: a la de conservar la que tenemos y a la de ir estudiando y planteando seriamente los medios de aumentarla. De aquí las reformas indispensables que reclama la guardería de montes y la urgencia con que es preciso proceder a la repoblación de los mismos. Este distrito ha menester ante todo, para que ambos fines estén bien atendidos, para que sea posible realizarlos, de una organización distinta de la que que ahora tiene, de un personal mas numeroso. Ignoramos lo que en otros distritos sucede; pero sin duda alguna su situación será análoga a la del que forma la provincia de Málaga. Una mal entendida economía escatima aquí constantemente recursos para toda atención de primer orden, mientras que no hay temor en llegar hasta la prodigalidad y el despilfarro en materias que no merecen el mas pequeño sacrificio.

El distrito forestal de Málaga está constituido por un ingeniero jefe, dos ingenieros de montes, un ayudante y diez capataces. De la guardería está encargada desde 1816 la guardia civil. Antes hacían este servicio ocho guardas y cinco sobreguardas. Se han suprimido sus plazas que importaban 11.000 pesetas. Compárese con esta cifra la del término medio de los daños causados anualmente, en el quinquenio último, que asciende a 80.000 pesetas, y se deducirán tristes consecuencias de su comparación. De los diez capataces que hoy tiene este distrito, ocho están dedicados a las tareas de la guardería y dos a la oficina, porque en ésta no hay escribientes, delineantes, ni auxiliares de ningún genero.

El distrito se divide en nueve comarcas forestales, y cada comarca, si la vigilancia ha de ser efectiva, debe tener un capataz y dos guardas. Distribuida aquí en grandes grupos, separados unos de otros por distancias considerables, la riqueza forestal, su custodia es dificilísima. Con el personal que proponemos podría hacerse á costa de grandes esfuerzos; pero de otra manera será siempre totalmente imposible. El capataz y los guardas debieran residir además en sus respectivas comarcas, para lo que sería indispensable construir en el centro de cada una de ellas una pequeña casa como las de los peones camineros. 

En Alemania hay un gran número de estas casas. No se crea que exageramos. Los países que tienen riqueza forestal, que comprenden su inestimable valor, no regatean los medios de conservarla y mejorarla. En ninguna parte se obtiene esto con el escasísimo personal que aquí reputamos suficiente. el ilustrado ingeniero D. Francisco de P. Arrillaga, en su notabilísimo libro sobre La producción en la Producción en la exposición de Viena, habla de los montes del archiduque Alberto, situados en la antigua provincia de Teschen (Austria) y del número de empleados que se consagran a su conservación y mejora. Esos montes abarcan una extensión de 60.000 hectáreas, divididas en 19 distritos, y de las que 50.000 forman una sola masa con el personal siguiente: 1 inspector jefe, 6 inspectores de distrito, 22 ingenieros, 16 ayudantes, 10 sobre-guardas y 175 guardas. Nosotros no pedimos tanto para la provincia de Málaga, aunque hay que custodiar en ella 146.990 hectáreas de monte. Con el personal que hemos indicado se reducirían los daños que ahora se lamentan a una tercera parte. 

La guardia civil, que ha contribuido mucho a reducirlos, podría seguir como auxiliar y vigilante. Aunque nada puede decirse de su celo en el cumplimiento de aquel servicio, las condiciones en que se halla ese instituto le imposibilitan de prestarlo como todo en el mundo estima conveniente. La obligación que tiene la guardia civil de vigilar constantemente los caminos y las inmediaciones de las ciudades, la retraen de penetrar en lo interior de los montes con toda la asiduidad y la frecuencia que sus jefes desearían. Por esto se ha notado que la mayor parte de las denuncias que hacen las parejas de aquel cuerpo, se refieren a los caminos, llanuras y parte baja. La guardia civil tiene, además, gran número de servicios a qué atender para consagrarse a este de una manera preferente. Las necesidades de orden público obligarán a sus fuerzas a menudo a concentrarse, y entonces queda encomendada sólo a los alcaldes la custodia de los montes. Por último: el jefe del servicio forestal es el ingeniero jefe del distrito y los de la guardia civil los de su respectivo tercio, esta dualidad de dirección puede ser perjudicialísima para la vigilancia. De aquí lo necesario que es organizar un cuerpo exclusivamente consagrado a aquella tarea y dar a los trabajos de la guardia civil el carácter de auxiliares.

En cuanto a la repoblación, no hemos de insistir sobre la urgencia de llevarla a cabo. Sabido es para que nos ocupemos en repetirlo, que la abundancia de arbolado condensa las nubes y facilita las lluvias, mejora y regulariza la distribución de las aguas, disminuye las temperaturas extremas, dulcifica la impetuosidad de los vientos, impide el arrastre de las tierras y las inundaciones. De todo esto necesita, como pocas, la provincia de Málaga. Llevada aquí la repoblación al límite racional que señalan las condiciones de nuestro suelo y de nuestro clima, los productos forestales (maderas, corchos, etc.) aumentarían en la proporción de uno a diez, y las condiciones generales de la producción mejorarían extraordinariamente. 

Hace algún tiempo se dispuso que para llevar a cabo la repoblación ordenada en leyes recientes, estudiaran los distritos forestales las condiciones de cada localidad y propusieran los medios adecuados para repoblarla. Se dispuso también que el 10 por l00 de los aprovechamientos que realicen los pueblos en sus montes se destine a las operaciones de la repoblación y mejora. Algunas provincias han hecho ya ese estudio, que desearíamos hubiera mandado publicar la Dirección del ramo, porque estos trabajos interesan a todo el mundo. Los que se refieren al distrito de Málaga están muy adelantados, gracias al celo e inteligencia de los ingenieros de montes de esta provincia y a la fecunda iniciativa de su jefe el Sr. D. Mariano Sanías. A pesar de la escasez de medios de que disponen y de la insuficiencia de los recursos con que pueden contar, dentro de breve tiempo habrán terminado. Los ilustran un bosquejo forestal del distrito de Málaga en escala de 1.200.000, un proyecto de casa forestal con dos sequerías para trabajar con el calor artificial y el calor solar a fin de procurarse en todo tiempo semilla para la repoblación, y un proyecto de vivero de cinco hectáreas para la cría de las especies con destino a plantaciones. Los presupuestos de estas obras son extraordinariamente económicos. Con la cantidad que produzca la recaudación del 10 por 100 de todos los aprovechamientos que realicen los pueblos, bastaría para construir en un plazo breve la casa forestal que debe establecerse al S de Yunquera, en un lugar próximo al pinsapar de la Torrecilla, considerado, y no sin razón, como el punto mas importante de la provincia bajo este aspecto. Establecida la casa forestal, podría situarse en ella, como en todas las que, siguiendo este plan, se construyeran en España, una estación meteorológico-forestal servida por los individuos del cuerpo, y cuyo coste ascenderla a 1.800 rs., que es lo que importan los aparatos necesarios para montarla. Todos los pueblos donde la riqueza forestal se considera como elemento importante de su producción, tienen estaciones de eso género. En Prusia hay 13. En Austria existen también muchas. Para que sean completas y de todo punto eficaces las observaciones hechas en ellas, las estaciones meteorológico-forestales de un país están entre sí y con las del extranjero en constante comunicación.

A cuantas personas muestran interés por el mejoramiento de estos pueblos, hemos oído encomiar la urgencia de la repoblación. Su deseo no entraña un imposible; para realizarlo,no es preciso siquiera que el país haga sacrificios extraordinarios ó que apele a arbitrios da éxito dudoso y complicado mecanismo. Uno de los escritores malagueños que con más afán, si no siempre con éxito, se ocupan en estas cuestiones, el Sr. Casado, publicó hace poco tiempo en un folleto de pocas páginas dos proyectos, de ley el uno y de asociación el otro, para intentar la pronta repoblación de los montes de España. No estamos de acuerdo con las soluciones que el Sr. Casado ofrece, ni las tomamos en cuenta para otra cosa que para demostrar el anhelo que inspira a los habitantes de esta provincia aquel asunto. No hay necesidad de promover imposiciones de ahorros para recabar fondos con destino a la repoblación, ni en las condiciones económicas en que nos hallamos sería un negocio para nadie consagrar sus capitales a este objeto. Lo que es preciso hacer, y el Sr. Casado, que representa a la provincia de Málaga en las Cortes, podría reclamarlo con mas fortuna que otros; lo que es preciso hacer, es que el 10 por 100 de los aprovechamientos forestales que realizan los pueblos se pague con puntualidad y se invierta completamente en los trabajos de la repoblación; lo que hay que hacer es que se doten a los distritos de personal y de medios suficientes para llevarla a cabo; lo que hay que hacer es que el caciquismo no tenga la influencia que ha adquirido en menoscabo de los intereses de los pueblos, y para garantizar la impunidad de los dañadores de montes y los abusos de los municipios en materia de aprovechamientos; lo que hay que hacer, en una palabra, es que se cumplan las leyes con celo, con perseverancia, con firmeza. Esto seria preferible a cualquier género de quiméricos arbitrios, y preferible sobre todo a la apatía, al abandono con que la Administración mira estas cuestiones, como todas las que interesan más a los pueblos.  

FRANCISCO DE ASÍS PACHECO
Ronda 7 de enero do 1879

 

Bibliografía y notas

[1] Cristóbal García Montoro, 2005. Los montes de Málaga en 1879 (Dos reportajes de Francisco de Asís Pacheco). Revista de Estudios Regionales, nº 72, pp. 247-261.

[2] Francisco de Asís Pacheco, 1879. El Imparcial en Provincias. Málaga. XI. Guardería de montes y repoblación, en el Imparcial. Madrid.

[3] Casi un siglo más tarde, el verano de 1973, se inició la explanación de la parcela de la casa forestal de Yunquera. El Agente Forestal del ICONA, José Pino Rivera, envió el 12 de febrero de 1973 un oficio al Ingeniero Jefe Provincial del ICONA en Málaga, proponiendo la necesidad de construir en las inmediaciones de la localidad de Yunquera (Málaga) una casa forestal con las siguientes dependencias: vivienda de guardería, almacén para herramientas, cuadras y pajar para caballería y sequero de piñas de pinsapo. Ver el documento en el Archivo documental de José Pino Rivera: https://jpinod02.github.io/archivojosepinorivera/item.html?id=coll130

[4]  El 24 de marzo de 1981 el Agente Forestal del ICONA en Yunquera, José Pino Rivera, dirigió un oficio al Ingeniero Jefe Provincial del ICONA en Málaga poniendo en conocimiento la instalación de una estación termopluviométrica en la casa forestal de Yunquera (Málaga), con termómetros de máximas y de mínimas, evaporímetro y pluviómetro, de la Comisaría de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Sur. Ver el documento en el Archivo documental de José Pino Rivera: https://jpinod02.github.io/archivojosepinorivera/item.html?id=coll069

 

domingo, 22 de octubre de 2023

Nota sobre la restauración de los bosques de la Sierra de las Nieves

En la década de 1750 a 1760 los bosques de la Sierra de las Nieves bajo la jurisdicción del Departamento de Marina de Cádiz comenzaron a agotarse tras años de explotación (Ruíz García, 2018)[1]. La situación general de la riqueza forestal no mejoró a lo largo del siglo venidero, principalmente debido a las políticas públicas desamortizadoras. Y esto a pesar de que la clasificación de los montes públicos en enajenables y no enajenables, encargada en 1859 al Cuerpo de Ingenieros de Montes, significó la prohibición de la venta del 95% de la superficie forestal de propiedad municipal en la provincia de Málaga[2]. A final de siglo XIX las necesidades del sector forestal en Málaga según Francisco de Asís Pacheco (1879)[3] se reducían a dos: a la de conservar la que tenemos y a la de ir estudiando y planteando seriamente los medios de aumentarla. De aquí las reformas indispensables que reclama la guardería de montes y la urgencia con que es preciso proceder a la repoblación de los mismos. Para Pacheco las causas que menoscababan la riqueza forestal malagueña eran las cortas fraudulentas, los incendios, el desorden en el aprovechamiento de los pastos y la impunidad de los infractores.

En 1877 se aprobó la Ley sobre Repoblación, Fomento y y Mejora de los montes públicos con el objetivo principal de repoblar las cuencas hidrográficas para proteger los suelos y embalses. En 1901 se crearon las Divisiones Hidrológico-Forestales y en 1935 el Patrimonio Forestal del Estado. Fue a partir de 1941 cuando se inició una gran actividad repobladora. Alberto Garzón Blanco (1999)[4] calcula que entre 1940 y 1980 se repoblaron en la provincia de Málaga 40.088,5 ha. En la actualidad, como resultado de estas repoblaciones forestales y en lo referente a la Sierra de las Nieves, el 20,62% (4.151,21 ha) de la superficie del parque natural y el 14,68% (14.211,56 ha) de la superficie del ámbito territorial del Plan de Ordenación de Recursos Naturales[5] lo ocupan formaciones arboladas de coníferas (principalmente pinares de repoblación de Pinus pinaster y Pinus halepensis).

Sirva como ejemplo de esta actividad repobladora el Decreto de 14 de mayo de 1956 que declaró la utilidad pública y necesidad y urgencia de la ocupación, a efectos de su repoblación forestal, de diferentes terrenos situados en los términos municipales de El Burgo, Ronda y Yunquera, para evitar que por efectos de la erosión disminuyera ostensiblemente la capacidad de embalse del pantano del Conde de Guadalhorce, y que permitió que, entre 1968 y 1983, y sólo en lo referente al monte de Yunquera y al Abies pinsapo, se repoblaran 768 ha (Álvarez Calvente, 1996)[6]. Estas labores de repoblación y demás tratamientos selvícolas han favorecido la restauración natural del pinsapo y una dinámica positiva de regeneración (Salmoral Portillo y otros, 2008)[7].

APD en Pinsapar de Yunquera. Autor José Pino-Díaz, 2016.
 

Bibliografía

[1] V. Ruiz García. La provincia marítima de Segura (1733-1836): poder naval, explotación forestal y resistencia popular en la España del Antiguo Régimen. Granada: Universidad de Granada, tesis doctoral, 2018.

[2] Ministerio de Fomento. Clasificación General de los Montes Públicos hecha por el Cuerpo de Ingenieros del ramo en cumplimiento de lo prescrito por Real decreto de 16 de febrero de 1859 y Real orden de 17 del mismo mes y aprobada por Real orden de 30 de septiembre siguiente. Madrid: Imprenta Nacional, 1859.

[3] F. de Asís Pacheco. “El Imparcial en Provincias. Málaga. XI. Guardería de montes y repoblación”. El Imparcial Diario Liberal, viernes 28 de febrero de 1879.

[4] A. Garzón Blanco. La repoblación forestal en Málaga (1940-1980). Málaga: Servicio de Publicaciones de la Diputación Provincial de Málaga,1999.

[5] Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Decreto 162/2018, de 4 de septiembre, por el que se aprueban el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del ámbito de Sierra de las Nieves y el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural Sierra de las Nieves. Sevilla: BOJA, 2018.

[6] M. Álvarez Calvente. “Repoblaciones y trabajos de regeneración en el pinsapar de la Sierra de las Nieves (Málaga)” presentado en Jornadas técnicas internacionales sobre recuperación de pinsapares, Grazalema, 1996.

[7] G. Salmoral Portillo, R.M. Navarro Cerrillo, J.R. Guzmán Álvarez,y R. Sánchez Salguero. “Evaluación de los trabajos de repoblación para favorecer la restauración del pinsapar de la Sierra de las Nieves (1960-2007)” en Actas de la IV Reunión sobre repoblaciones forestales, Cuadernos de la Sociedad Española de Ciencias Forestales, no. 28, pp. 95-102, 2008.

lunes, 8 de julio de 2019

Visita del ilustre botánico Günther Kunkel al pinsapar de Yunquera en noviembre de 1977

Los trabajos forestales en el pinsapar de Yunquera en las memorias de José Pino Rivera (Parte VIII)

Conversaba la pasada noche con mi amigo José López Rivas sobre los visitantes extranjeros a Yunquera en la década de los setenta, sentados a una mesa y disfrutando de una amena velada en la Plaza de la Merced en Málaga. Recordaba Pepe a un botánico suizo llamado Marco (¿quizás Markus?) que solía venir por el bar de Miguel "el Confitero", en la plaza de Yunquera. No pudimos avanzar más sobre este personaje y quedó Pepe en preguntar a yunqueranos conocidos suyos. Desde aquí hago extensiva la solicitud de información sobre este botánico a los lectores del blog.

No he encontrado, por ahora, referencias al tal Marco en el Archivo Personal de mi padre, pero sí de otros botánicos y científicos que visitaron el pinsapar de Yunquera, entre ellas, una carta de G. Kunkel, botánico de prestigio mundial, a mi padre, fechada el 22 de noviembre de 1977. En ella Kunkel, recordando aquella maravillosa e instructiva excursión por su pinsapar (se refiere a una visita que realizó al pinsapar de Yunquera junto con su familia y mi padre, que hacía de guía), realiza comentarios sobre varias plantas, un "lirio" sin hojas pero con flores rosadas (Colchicum), una planta espinosa (Bupleurum spinosum) y enebros y sabinas (Juniperus); le informa que en el libro de Ceballos y Vicioso se encuentra muy pocos datos acerca del pinsapar (¿de Yunquera?); expresa su deseo de regresar (esperemos poder volver, algún día); y, le agradece su valiosa ayuda, y con saludos, también de parte de mi familia y para su colega de Burgo (El Burgo). Lo cual me da pie a escribir esta breve entrada en Áreadoc sobre el ilustre y querido botánico.

Imagen 1
G. Kunkel. Tomada y modificada de https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Kunkel_y_yo.jpgGünther Willi Hermann Kunkel, nacido en 1928 en Mittenwalde, Alemania; investigador y escritor científico. Profesor de Botánica y Dendrología; miembro de la Linnean Society, Royal Horticultural Society, Explorers Club, etc. y miembro fundador de la Asociación Canaria para la Defensa de la Naturaleza (ASCAN). Realizó sus investigaciones botánicas y ecológicas en Sudamérica (Chile, Perú, Ecuador, Bolivia, Argentina, Islas de Juan Fernández), Africa (Liberia, Costa de Marfil, Ghana,Sáhara Occidental), Asia (Irán, Golfo Pérsico), en varios paises europeos y, sobre todo (1964-1977) en las Islas Canarias. Casado con la conocida artista Mary Anne Ch. Kunkel, tienen un hijo. (Fuente: texto en cursiva ASCAN, 1979).  

En 1977 abandona las Islas Canarias. Se traslada a diversas localidades de España, primero a Coín (Málaga) (1977-1979), en esta etapa de su vida es cuando visita el pinsapar de Yunquera, luego Pechina y Viator (Almería), Murcia y finalmente de vuelta a la provincia de Almería, fijando su residencia desde 1992 en Vélez-Rubio hasta su fallecimiento el 6 de agosto de 2007, donde se dedicaba al cuidado de su jardín del desierto, aplicando su “método Kunkel” de ahorro de agua  y recuperación de parajes semidesérticos, y escribiendo libros y artículos.  (Fuente: texto en cursiva e Imagen 1 Wikipedia).  

Imagen 2
Carta de G.Kunkel a José Pino Rivera (22 de nov. de 1977). Fuente: Archivo personal de José Pino Rivera.
Imagen 2: Carta de G. Kunkel de 22 de noviembre de 1977 a José Pino Rivera, Agente Forestal del Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ICONA) en Yunquera (Málaga). Fuente: Archivo Personal de José Pino Rivera.

Imagen 3
Fotografía de arbustos hemisféricos de Bupleurum spinosum GOUAN. Fuente: Dr. Laurent Minoux, http://www.minouxia.fr/minouxia-herbar-hisp.htm
Imagen 3: Fotografía de arbustos hemisféricos de Bupleurum spinosum GOUAN entre los bloques de peridotita de la Cumbre del Cerro del Castellón (alt. 1374 m), en la Sierra Bermeja de Estepona (Málaga) 16-VIII-1976 (es traducción del original).
Fuente: Dr. Laurent Minoux, http://www.minouxia.fr/minouxia-herbar-hisp.htm

Imagen 4
Lámina del herbario LAURENTII MINOUX HERBARIUM HISPANICUM. Bupleurum spinosum GOUAN. Fuente: Dr. Laurent Minoux, http://www.minouxia.fr/minouxia-herbar-hisp.htm
Imagen 4: Lámina del herbario LAURENTII MINOUX HERBARIUM HISPANICUM. Bupleurum spinosum GOUAN. Subarbusto pulviniforme subespinoso, que forma cojines de unos cuarenta centímetros de espesor, formando uno de los elementos de la formación vegetal baja y abierta denominada "xero-acanthion" que se desarrolla a partir de los 1200 m sobre el nivel del mar en las montañas andaluzas. Las hojas son sublineares, nervaduras paralelas, de menos de 4 cm de largo, a menudo curvadas en la punta. Los rayos umbelinos, de color verde amarillento, que van del 2 al 6, son rígidos y vulgares después de la fructificación. El ejemplar se encontró a una altitud de unos 1250 m sobre el pinsapar (bosque de abetos andaluces) del río Nava (en el territorio del pueblo de Parauta, provincia de Málaga). La fotografía muestra un cojín observado en uno de los picos de la Sierra Bermeja, sobre Estepona (es traducción del original).


viernes, 29 de marzo de 2019

Colaborando con mi grupo de R-Málaga.



En @_RMlg ya llega la 3ª reunión. 😀 Esta vez, sesión divulgativa y formativa. Continuamos aprendiendo R desde 0 y luego José Pino nos contará un tema muy interesante: Text-Mining. "Empleo de R Text Mining Solution en el análisis avanzado de documentos de texto".