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sábado, 25 de enero de 2025

Noticia del hallazgo de la descripción del pinsapo de 1655 de Fray Francisco de Santa María (J. Pino Díaz, 2021).

 
En febrero de 2021 realizando una investigación bibliográfica sobre el pinsapo (Abies pinsapo Boiss.) descubrí la descripción que Fray Francisco de Santa María realizó en 1655 en el tomo segundo de su obra “Reforma de los descalços de Nuestra Señora del Carmen de la Primitiva observancia...”  (ver Imagen 1) [1]. El 19 de febrero publiqué en este blog el post "Pinzapo, árbol que solo en este sitio se conoce en España"[2]  y en julio deposité en RIUMA, Repositorio Institucional de la Universidad de Málaga, una publicación dando noticia del hallazgo [3].
 
La descripción del pinsapo de 1655 de Fray Francisco de Santa María no había sido citada con anterioridad por botánicos,  forestales,  historiadores  de  la  ciencia, lingüistas  o  investigadores  de la toponimia y la etimología de los lugares. Desde entonces y hasta nuestros días, durante algo más de tres siglos y medio, había sido desconocida, de aquí el interés y relevancia del hallazgo bibliográfico y de su publicación.
 
 
Imagen 1
 
Portadadel tomo II de "Reforma de los Descalzos de Nuestra Señora del Carmen de la primitiva Observancia hecha por Santa Teresa de Iesus...". Fuente: Biblioteca Digital de Castilla y León.
Imagen 1: Portada del tomo II de "Reforma de los Descalzos de Nuestra Señora del Carmen de la primitiva Observancia hecha por Santa Teresa de Iesus...". Fuente: Biblioteca Digital de Castilla y León.
 
 
Fernando Pérez del Pulgar y Cepeda, conocido por su nombre religioso Fray Francisco de Santa María, historiador general de la Orden de los Carmelitas Descalzos, nació en Granada el  13 de agosto de  1567 y  murió en Madrid el 11 de septiembre de 1649. Es el autor de los dos primeros tomos de la crónica histórica sobre la Orden titulada  "Reforma de  los  descalços  de Nuestra  Señora del  Carmen  de la  Primitiva observancia. Hecha por Santa Teresa de Jesús en la antiquísima Religión fundada por el Gran Profeta Elías ..." [4]. El primer tomo (1664) acaba con la muerte de Santa Teresa el año 1582. El segundo tomo (1655)  finaliza el año de la muerte del  Superior General Nicolás Doria en 1594. En este segundo tomo, en el capítulo LXIII, titulado Antigüedad de la Santa Iglesia de nuestra Señora de las Nieves y origen de sus ermitaños, describe la  fundación  del  Convento  de  las  Nieves: 
 ... con  muy  buena  estrella entramos en el año de 1593 a historiar la fundación de la segunda casa de Desierto en Andalucia debajo de la proteccion de Nuestra Señora en una Imagen que llaman de las Nieves, por hallarse entre sierras nevadas.

Describe como en [las  encumbradas y casi inaccesibles tierras de Ronda] se halla un árbol [que los Serranos llaman Pinçapo], que no se encuentra en ninguno otro sitio de España [no se si en otra parte de España ay otro semejante ... Dizenme que lo ay en Flandes, i que es lo mesmo que pino blanco; porque la madera que debaxo de la corteça tiene, es blanquisima] y describe  su porte [las ramas, que del comun tronco salen, crecen en manera de Cruz ... el tronco camina derecho hacia el cielo, i remata en punta, como el Cipres], su corteza [en  lo mas  antiguo, es de  sangre descolorida : En lo  tierno de los cogollos es más clara, i viva], sus hojas [son espinas, como las del Henebro] y el uso que los ermitaños hacen de él [sacan Cruces, que mueven a devoción] (ver Imagen 2).     
 
Imagen 2
 
Página 634 del tomo II de "Reforma de los Descalzos de Nuestra Señora del Carmen de la primitiva Observancia hecha por Santa Teresa de Iesus...". Fuente: Biblioteca Digital de Castilla y León.
Imagen 2: Página 634 del tomo II de "Reforma de los Descalzos de Nuestra Señora del Carmen de la primitiva Observancia hecha por Santa Teresa de Iesus...". Fuente: Biblioteca Digital de Castilla y León.

El término pinsapo aparece en el "Dictionarium latino hispanicum" de Nebrija de 1492 [5]. En este diccionario bilingüe se traduce el término latino "sapinus" por el término hispano pinsapo: Sapinus.i. por el pinzapo especie de pino

En el primer tratado sobre coníferas, que data de 1553, y cuyo autor es Pierre Belon [6] no aparece el pinsapo. Se dibujan y describen como árboles diferentes los cedros, enebros, thuias, sabinas utraque, piceas, pinus, pinaster, larix, sapinus, abies y cupressus. José M. Valderas [7] sugiere que, según la descripción y el grabado que Belon hace en su tratado, el árbol descrito como sapinus es la Picea excelsa subsp alpestris, especie originaria de las montañas de Europa central, Alpes, Jura y Vosgos. Según lo anterior, atendiendo al conocimiento botánico sobre las coníferas de la época, la traducción del diccionario bilingüe de Nebrija del término latino "sapinus" por pinsapo podría considerarse confusa.

En 1809 Simón de Rojas Clemente, tras su visita a la Sierra del Pinar de Grazalema y a las sierras de Ronda, Tolox y Yunquera [8 y 9], escribe en su cuaderno de notas la que hasta ahora era considerada como la primera descripción del pinsapo. Los apuntes no publicados de Clemente sobre el pinsapo fueron recogidos por su amigo Antonio Sandalio de Arias en la edición de 1818 del tratado "Agricultura General" [10]. De su lectura se deduce que para Clemente el pinsapo es el abeto común llamado pinsapo en el reino de Granada, y también pinabete por los artistas (Pinus picea. Lin. Abies pectinata. Decand.). 
 
Será Edmomd Boissier en 1837 [11] quien clasifique taxonómicamente, con la ayuda de los botánicos malagueños Haenseler y Prolongo, el Abies pinsapo Boiss como nueva especie de abeto, denominándolo así con el nombre con el que era conocido en la Sierra de las Nieves [12]. 
 
El hallazgo en febrero de 2021 [13, 14 y 15] de la descripción del pinsapo de 1655 de Fray Francisco de Santa María ha sido posible gracias a los progresos realizados en digitalización de textos antiguos, el acceso abierto a los mismos en las  bibliotecas  digitales  y la  mejora en  las  técnicas de  búsqueda  y procesamiento. Todo en su conjunto nos permite disponer al alcance de un clic de numerosos textos de dominio público de los siglos XV al XX.
 
El  grado  de  desarrollo  que  han  alcanzado  en  la  actualidad  las  tecnologías  de información y comunicación, junto con los avances que día a día  experimentan los procesos de digitalización de textos, permiten al investigador el acceso rápido y fiable y la recuperación de textos entre millones de documentos de dominio público. Como claro  y  conocido  ejemplo  de  ello  se  encuentra  Google  Books  y  su  Proyecto  para Bibliotecas [16], originalmente presentado en el año 2004 como Google Print en la Feria del Libro de Frankfurt. The Library Project de Google Books tiene como objetivo "que los usuarios busquen en Google entre millones de libros escritos en muchos idiomas diferentes, incluyendo libros  raros, agotados o  generalmente no disponibles fuera del sistema de bibliotecas". Este proyecto hace posible la búsqueda a texto completo y el acceso y la recuperación de libros publicados a partir del siglo XV [17].
 

Bibliografía y notas

[1] Santa María (O.C.D.) , F. (1655). Reforma de los Descalzos de Nuestra Señora del Carmen de la primitiva Observancia hecha por Santa Teresa de Iesus... Recuperado el 25 de enero de 2025, de Biblioteca Digital de Castilla y León: https://bibliotecadigital.jcyl.es/es/consulta/registro.do?id=16562
 
[2] Pino-Díaz, J. (2021). "Pinzapo, árbol que solo en este sitio se conoce en España" (Fray Fco. de Santa María, 1655). Recuperado el 25 de enero de 2025, de Áreadoc: https://areadoc.blogspot.com/2021/02/pinzapo-arbol-que-solo-en-este-sitio-se.html
 
[3] Pino Díaz, J (2021). Noticia del hallazgo de la descripción del pinsapo de 1655 de Fray Francisco de Santa María. RIUMA. Recuperado el 25 de enero de 2025, de Áreadoc: https://hdl.handle.net/10630/22700
 
[4] Rodríguez, O. J. (2018). Fernando Pérez del Pulgar y Cepeda. Recuperado el 25 de enero de 2025, de Real Academia de la Historia: http://dbe.rah.es/biografias/17305/fernando-perez-del-pulgar-y-cepeda
 
[5] Nebrija, A. (1492). Dictionarium latino hipanicum [Texto impreso]. Recuperado el 25 de enero de 2025, de BNE: http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/4216102 
 
[6] Belon, P. (1553). P. Bellonii cenomani De arboribus coniferis, resiniferis, aliis quoque nonnullis sempiterna fronde virentibus: cum earundem iconibus ad virum expressis : item de melle cedrino, cedria, agarico, resinis, & iis quae ex coniferis proficisc. Recuperado el 25 de enero de 2025, de Digibug: https://digibug.ugr.es/handle/10481/28068 

[7] Valderas, J. (1993). Gimnospermas en el renacimiento. Pierre Belon. Recuperado el 25 de enero de 2025, de Collectanea Botánica: http://collectaneabotanica.revistas.csic.es/index.php/collectaneabotanica/article/view/85/86
 
[8] Quesada Ochoa, C. (2004). Estudio y transcripción de la "historia natural del reino de Granada", de Simón de Rojas Clemente y Rubio (1777- 1827. (Transcripción). Recuperado el 25 de enero de 2025, de Digibug: https://digibug.ugr.es/handle/10481/42011
 
[9] Pino-Díaz, J. (2020). Visita del naturalista Simón de Rojas Clemente a la Sierra de las Nieves, septiembre de 1809. Recuperado el 25 de enero de 2025, de Áreadoc: https://areadoc.blogspot.com/2020/05/visita-de-simon-de-rojas-clemente-la_1.html 
 
[10] Herrera, A. (1818). Agricultura General de Gabriel Alonso de Herrera, corregida segun el testo [sic] original de la primera edicion publicada en 1513 por el mismo autor, y adicionada por la Real Sociedad Económica Matritense. Tomo II. Recuperado el 25 de enero de 2025, de Biblioteca Digital del Real Jardín Botánico: https://bibdigital.rjb.csic.es/idurl/1/9700

[11] Boissier, E. (1837). Notice sur l'Abies pinsapo. Recuperado el 25 de enero de 2025, de Biblioteca Digital del Real Jardín Botánico: https://bibdigital.rjb.csic.es/idurl/1/9536 
 
[12] Pino-Díaz, J. (2021). Contribución a la discusión etimológica del término Pinsapo. Recuperado el 25 de enero de 2025, de Áreadoc: https://areadoc.blogspot.com/2021/02/contribucion-la-discusion-etimologica.html 

[13] Google. (<1700). Búsqueda "pinçapo" en documentos publicados antes del 31 de diciembre de 1700. Recuperado el 28 de abril de 2021, de Google Books: Ver los resultados de la búsqueda realizada el 27/0472021 en https://www.google.es/search?q=pin%C3%A7apo&hl=es&tbs=cdr%3A1%2Ccd_max%3
A1700&tbm=bks&ei=8XKIYMGNDMKAadi0psgO&oq=pin%C3%A7apo&gs_l=psy-
ab.12...309655.310208.0.318247.2.2.0.0.0.0.169.259.1j1.2.0.
 

[14] Google. (<1700). Búsqueda "pinzapo" en documentos publicados antes del 31 de diciembre de 1700. Recuperado el 28 de abril de 2021, de Google Books: https://www.google.es/search?q=pinzapo&hl=es&tbs=cdr%3A1%2Ccd_max%3A1700&tbm=bks&ei=5HKIYPeyNYfolwSMsZvYDQ&oq=pinzapo&gs_l=psy-
ab.3...8194.8971.0.11112.2.2.0.0.0.0.163.268.0j2.2.0....0...1c.1.64.psy-ab..0.0.0....0.egsRM3t7oo4

 
[15] En Google Books, accesibles online en acceso abierto y en formatos de descarga ePub y PDF, se encuentran varios ejemplares publicados en español (<1700) y en italiano (<1700). En español están disponibles tres ejemplares de la edición de 1655 de Diego Diaz de la Carrera, procedentes de la Bibliothèque Jésuite des Fontaines (digitalizado en 2010), de la Biblioteca Pública de Lyon (digitalizado en 2012) y de la Biblioteca de Chequia (digitalizado en 2015). En italiano se encuentran dos ejemplares del editor Calenzani de 1662, procedentes de la Biblioteca Estatal de Baviera (digitalizado de 2012) y de la Bibliothèque Jésuite des Fontaines (digitalizado en 2010), y un ejemplar editado en 1662 por los herederos de Evangelista Dozza, procedente de la Universidad de Turín (digitalizado en 2015).
 
[16] Google. (2012). Google Books Library Project – An enhanced card catalog of the world's books. Recuperado el 28 de abril de 2021, de Google Books: https://books.google.com/intl/ms/googlebooks/library.html 

[17]  Por ejemplo, una búsqueda en  Google  Books del  término  "pinsapo",  en  el  periodo  "antes  de  31 diciembre  de  1600",  nos  recupera  cuatro  textos,  entre  ellos,  dos  ejemplares  del Diccionario Latino-Hispánico de Nebrija, uno procedente de la Biblioteca Casanatense (Roma) (1514),  digitalizado en  mayo de 2016,  y el otro procedente de  la Biblioteca Nacional de Chequia (1553), digitalizado en julio de  2016 (nótense las fechas de las  recientes digitalizaciones); en ambos se puede acceder al texto completo y, si se desea, pueden ser descargados en formatos ePUb o PDF: 1.- Nebrija, A. d. (1514). Dictionarium Aelij Antonij Nebrissensis nunc demum auctum et recognitum: in quo adiecta sunt plus quam decem mille vocabula: et ex superiori editione plusquam sexcente dictiones in verum idioma hyspanum conuerse... Recuperado el 28 de abril de 2021, de Google Books: 
https://books.google.es/books/download/Dictionarium_Aelij_Antonij_Nebrissensis.pd
f?id=8TcOMN8hwKQC&hl=es&output=pdf&sig=ACfU3U06FC8HZz1BTsgW9Iz2mE2JDaS6nQ
;
y 2.- Nebrija, A. d. (1553). Dictionarium latino hispanicum et vice versa hispanico latinum... Recuperado el 28 de abril de 2021, de Google Books:
 

sábado, 18 de septiembre de 2021

Nils Hjalmar Nilsson, científico sueco que realizó exploraciones botánicas en Yunquera en mayo de 1883.

Nils Hjalmar Nilsson (N. Hjalmar Nilsson), nacido el 29 de enero de 1856 en Asarum y fallecido el 15 de abril de 1925 en Svalöv, fue un botánico sueco. Acabó la licenciatura en 1883 y se doctoró en botánica en la Universidad de Lund en 1886. Fue director del Instituto Sueco de Mejora de Semillas en Svalöv de 1890 a 1924. En 1902 recibió el título de profesor.

Nilsson finalizados sus estudios emprendió un viaje botánico a España en 1883. Su obra puramente botánica más destacada tiene contenido morfológico, Dikotyla jordstammar (Anuario de la Universidad de Lund de 1885). Tras su paso por el Instituto Svalöf, escribió varios informes sobre sus actividades, como Otros avances importantes en el método de mejora de Svalöf (1902), La gestión y la mejora de las plantas de cultivo, especialmente de los cereales (1906) y La mejora de las semillas suecas en Svalöf, un trabajo de veinte años (1907).

Nilsson, con 27 años de edad (ver florulagaditana.blogspot.com), realizó exploraciones botánicas en el Mediodia  de  España,  durante  la  primavera  de  1883 (ver páginas 5 y 6 de FLORULA GADITANA seu recensio celer omnium plantarum in provincia gaditana hucusque notarum (parte primera), de José María Pérez Lara (1886). Entre otras localidades, visitó en mayo de 1883 Yunquera y sus alrededores, recolectando plantas en Río Grande y el Convento de Nuestra Señora de las Nieves. 

Existen referencias que testimonian su visita a Yunquera en los siguientes documentos:

  • Lunds universitets årsskrift (1906), accesible online aquí. En la página 259 se cita el pliego de Ranunculus rupestris recolectado por Nilsson en Yunquera:
Ranunculus rupestris Guss. Ind. sem. hort. Bocc, an. 1826; Fl. sic. syn., II, p. 44 (1843); Murb. Contrib. fl. Tun. etc., I, p. 1 (1897). — R. spicatus Coss. Comp. fl. atl., II, p. 22 (1887), p. p.; non Desf. — R. spicat. var. blepharicarpos Ball Spicil. fl. mar., p. 305 et verisimiliter etiam R. blepharicarpos Boiss. Elencli., p. 5 (1838). — Fentes de rochers calcaires à Asni, c. 1100 m. La plante se trouve aussi dans le nord du Maroc, d'après des spécimens ré- coltés par Gandoger, à Dj. Hahibi, sous le nom de »R. spicatus Desf.» (Hb. Mus. Lund.). — La forme typique de l'espèce existe, du reste, aussi dans le sud de l'Espagne: des exemplaires récoltés à Antequera et à Yunquera, Convento de la Nieve ( 29 /s 1883), par mon ami et compatriote M. Hjalmar Nilsson, coïncident par- faitement avec la plante siculo-africaine.             
  • The Resedaceae; a taxonomical revision of the family (final instalment), de Abdallah, M.S. (1978), accesible online aquí. En las páginas 207 y 309 se citan  pliegos de Nilsson recogidos en Yunquera.
  • Flora Ibérica. Plantas vasculares de la Península Ibérica y Baleares. Volumen II, Platanaceae- Plumbaginaceae (partim). Real Jardín Botánico, CSIC (1990), accesible online aquí. En la página 134 se cita el pliego de Herniaria regnieri recolectado por Nilsson en Yunquera:
Herniaria regnieri Braun-Blanq. & Maire in Bull. Soc. Hist. Nat. Afrique N. 16: 28 H. scabrida y a H. maritima, pero fácilmente distinguible de ellas por su hábito más compacto y por sus hojas más pequeñas y carnosas, cortamente pubescentes de jóvenes y glabras en la madurez; especie marroquí de la que se conoce un solo pliego ibérico: “Spain: Malaga, Yunquera: N. Hjalmar Nilsson 806 (LD) (New record for Europe)”
  • En la web del Smithsonian Institution, National Museum of Natural History, se encuentra un pliego del alga Oncobyrsa hispanica M. Lewin recolectada por Nilsson en Rio Grande, Yunquera, el 28 de mayo de 1883 (ver las siguientes imágenes).
 
 

viernes, 19 de febrero de 2021

"Pinzapo, árbol que solo en este sitio se conoce en España" (Fray Fco. de Santa María, 1655).

Fernando Pérez del Pulgar y Cepeda nació en Granada el 13 de agosto de 1567 y murió en Madrid el 11 de septiembre de 1649,  más conocido como Fray Francisco de Santa María, fue historiador general de la Orden de los Carmelitas Descalzos. Escribió los dos primeros tomos de la crónica histórica sobre la Orden titulada Reforma de los descalços de Nuestra Señora del Carmen de la Primitiva observancia. Hecha por Santa Teresa de Jesús en la antiquísima Religión fundada por el Gran Profeta Elías [...]. El primer tomo acaba en 1582, año de la muerte de Santa Teresa, y se publicó el año 1644, el segundo tomo finaliza en 1594, año de la muerte del Superior General Nicolás Doria, y se pubicó el año 1655 [una rigurosa bibliografía sobre este historiador se encuentra en la web de la Real Academia de la Historia, Rodríguez, O. J. (2018)].

Fray Francisco de Santa María en el segundo tomo de la Reforma, en el capítulo LXIII, titulado Antigüedad de la Santa Iglesia de nuestra Señora de las Nieves y origen de sus ermitaños, describe la fundación del Convento de las Nieves (ver Imagen 1): "...con muy buena estrella entramos en el año de 1593 a historiar la fundación de la segunda casa de Desierto en Andalucia debajo de la proteccion de Nuestra Señora en una Imagen que llaman de las Nieves, por hallarse entre sierras nevadas".

Fray Fco. de Santa María describe como en las encumbradas y casi inaccesibles tierras de Ronda se halla un árbol que los Serranos llaman Pinçapo que no se encuentra en ninguno otro sitio de España (...no se si en otra parte de España ay otro semejante...) y realiza la que podría ser la primera descripción documentada del pinsapo; describe  su porte (las ramas, que del comun tronco salen, crecen en manera de Cruz ... el tronco camina derecho hacia el cielo, i remata en punta, como el Cipres), su corteza (en lo mas antiguo, es de sangre descolorida : En lo tierno de los cogollos es más clara, i viva), sus hojas (son espinas, como las del Henebro), su madera (que debaxo de la corteça tiene, es blanquisima) y el uso que los ermitaños hacen de él (sacan Cruces, que mueven a devoción).

 Imagen 1

Páginas del texto Reforma de los descalços de Nuestra Señora del Carmen de la Primitiva observancia. Hecha por Santa Teresa de Jesús en la antiquísima Religión fundada por el Gran Profeta Elías [...] (Fray Fco. de Santa María, 1655) donde se describe el pinsapo. Fuente: Áreadoc, blog de José Pino Díaz.

Imagen 1: Páginas del texto Reforma de los descalços de Nuestra Señora del Carmen de la Primitiva observancia. Hecha por Santa Teresa de Jesús en la antiquísima Religión fundada por el Gran Profeta Elías [...] (Fray Fco. de Santa María, 1655) donde se describe el pinsapo.

A continuación se transcribe el texto de Fray Francisco de Santa María donde describe al pinsapo: 

"... Entre las encumbradas y casi inaccesibles tierras de Ronda abrio la naturaleza, a la vivienda de las gentes, un sitio, que en hermosura, i comodidades excede a todos los de aquella Serrania, aunque sus cumbres son tan altas, que a vezes fatigan la vista; de tal manera se apartan entre si, que parecen huyen unas de otras, aunque en las raizes se busquen, y abracen. Con esto dan entrada por sus quiebras, i roturas a todos los vientos, i gozan del Sol en toda su rueda. El temple en lo más alto es frío, i en una de las sierras hizieron la naturaleza, y el arte tesoro de nieves, en unos pozos, que sirven al regalo de las ciudades circunvezinas, y a la de Sevilla. En lo mas baxo gozan estas sierras del abrigo, que recibe, i regala qualquier planta de las muy delicadas. Al olivo, a la vid, al naranjo, i a todo frutal. es madre. Por Malaga, de quien dista nueve leguas, le nace el Sol, i por la ciudad de Ronda, que dista solas tres, se le pone. Al medio dia se lebantan aquellas encumbradas, i asperisimas sierras de la nieve, desde las quales otea el mar Mediterraneo. De la elada tramontana le defienden otras cumbres no tan altas. Por medio de unas, i otras, quando se van a juntar, abrio la naturaleza una canal pendiente, por donde se despeñan las aguas del Ibierno con ruido i ligereza.

Esta vestido todo este sitio de matas, i arboles silvestres, que entretegidos con los riscos de diferentes figuras i montañetas, que aqui, i alli se lebantan sobre la corpulencia de las tierras; hazen una agradable, i devota vista, a la qual ayudan las frescuras de los valles, la hermosura, i variedad de las flores, la abundancia de yerbas medicinales, i la claridad de fuentes, que ya brotan de la tierra, ya rompen por las peñas. En lo mas riguroso i empinado dellas se halla un arbol (no se si en otra parte de España ay otro semejante) que los Serranos llaman Pinçapo, Dizenme que lo ay en Flandes, i que es lo mesmo que pino blanco; porque la madera que debaxo de la corteça tiene, es blanquisima. Las ramas, que del comun tronco salen, crecen en manera de Cruz, porque de ellas nacen otras, conservando la misteriosa figura con tanta puntualidad, que el arte no le iguala. De estas ramas salen otras i de estas otras, sin perder nunca la figura de la Cruz. Las hojas son espinas, como las del Henebro : La color de la corteza en lo mas antiguo, es de sangre descolorida : En lo tierno de los cogollos es más clara, i viva : I aunque las ramas son estendidas, el tronco camina derecho hacia el cielo, i remata en punta, como el Cipres, que siempre es una Cruz. Por todo lo cual se ve, que la naturaleza no solo es hermosa con su variedad, sino religiosa con las memorias, que nos da de nuestra redempcion, que ha sido la causa porque me he detenido en la noticia de estos árboles, de que los Ermitaños sacan Cruces, que mueven a devoción. En lo mas hondo del valle mayor ay una competente, i abrigada planura, que regada de un estanque, donde diferentes manantiales se juntan, sirve de huerta para frutas de Ibierno, i de Verano, hortalizas en abundancia, i otras plantas de regalo. ..."

Bibliografía

Rodríguez, O. J. (2018). Fernando Pérez del Pulgar y Cepeda. Recuperado el 28 de abril de
2021, de Real Academia de la Historia: http://dbe.rah.es/biografias/17305/fernando-
perez-del-pulgar-y-cepeda

Santa María (O.C.D.) , F. (1655). Reforma de los Descalzos de Nuestra Señora del Carmen de la
primitiva Observancia hecha por Santa Teresa de Iesus... Recuperado el 28 de abril de
2021, de Biblioteca Digital de Castilla y León:
https://bibliotecadigital.jcyl.es/es/consulta/registro.do?id=16562

viernes, 1 de mayo de 2020

Visita del naturalista Simón de Rojas Clemente a la Sierra de las Nieves, septiembre de 1809.


Miguel Colmeiro en su obra La Botánica y los botánicos de la Península Hispano-Lusitana; estudios bibliográficos y biográficos (1858) (ver Figura 1) resume la obra de Simón de Rojas "Historia Natural de Granada" como una obra proyectada e inconclusa, que no es mas que una suma de materiales. Para ella debían servirle las plantas que reunió y se conservan en el Jardín Botánico de Madrid, donde se guardan igualmente los diarios de los viajes de Clemente y los demás materiales manuscritos que había acumulado.

Figura 1
Portada de obra de Miguel Colmeiro "La Botánica y los botánicos de la Península Hispano-Lusitana; estudios bibliográficos y biográficos" (1858). Fuente: https://bibliotecadigital.jcyl.es/es/consulta/registro.cmd?id=13431.
Figura 1: Portada de obra de Miguel Colmeiro "La Botánica y los botánicos de la Península Hispano-Lusitana; estudios bibliográficos y biográficos" (1858). Fuente: https://bibliotecadigital.jcyl.es/es/consulta/registro.cmd?id=13431.


En 1992 Carmen Quesada Ochoa defendió en la Universidad de Granada su tesis doctoral Estudio y transcripción de la Historia Natural del Reino de Granada, de Simón de Rojas Clemente y Rubio, 1777-1827 (ver Figura 2).

Describe Quesada Ochoa que los manuscritos correspondientes a la "Historia Natural del Reino de Granada" conforman un total de ocho volumenes independientes, encuadernados cada uno en piel y un total de 2.406 páginas, numeradas por el propio autor. Entre estas aparecen intercaladas algunas sin numeración, que generalmente apuntan detalles concretos que no guardan relación directa con la narración. Estos libros se encuentran depositados en el Archivo del Real Jardín Botánico de Madrid con las siguientes signaturas: 10 Div., n. 03: I,53,4; I,54,1; I,54,2; I,54,3; I,54,4; I,54,5; I,55,1 y I,55,2.

Junto a la memoria de su tesis doctoral Quesada Ochoa realiza la transcripción del manuscrito de Clemente (ver Figura 3). En el octavo volumen de "Historia Natural del Reino de Granada" se relata el quinto viaje de Clemente que tuvo que realizarse, según la autora, en septiembre 1810.

Sobre la fecha del viaje de Simón a la Serranía de Ronda existen discrepancias. Colmeiro, citando a Lagasca, escribe que los resultados del viaje de Clemente a la Serranía de Ronda y de sus observaciones hechas en el reino de Sevilla en 1807, 1808 y 1809 se perdieron en esa ciudad. Martos Martín (2011) indica, en su artículo sobre el viaje de Simón de Rojas Clemente Rubio por Sierra Bermeja (Málaga), que se realizó en agosto de 1809. Martín Polo (2010) expone en su tesis doctoral, titulada "Simón de Rojas Clemente y Rubio; vida y obra; el compromiso ilustrado", que el viaje malagueño de Clemente acabó en Sevilla a final de octubre de 1809 y que la pérdida de parte de su material de investigación en esa ciudad se produjo a inicios de 1810, debido a los disturbios y al caos producidos ante la llegada de las topas francesas a Sevilla.

Figura 2
Portada de la Tesis doctotral de Carmen Quesada Ochoa "Estudio y transcripción de la Historia Natural del Reino de Granada, de Simón de Rojas Clemente y Rubio, 1777-1827" defendida en la Universidad de Granada en mayo de 1992. Fuente: Universidad de Granada.
Figura 2: Portada de la Tesis doctotral de Carmen Quesada Ochoa "Estudio y transcripción de la Historia Natural del Reino de Granada, de Simón de Rojas Clemente y Rubio, 1777-1827" defendida en la Universidad de Granada en mayo de 1992. Fuente: Universidad de Granada.


Según la transcripción de Quesada Ochoa, Clemente escribe en su diario de viaje que llega a Ronda procedente de Grazalema el 4 de septiembre y que el 5 de septiembre inicia la ruta hacia Tolox. Seguidamente se muestran algunos párrafos, en cursiva, de la transcripción del diario del viaje.

Figura 3
Trancripción de Carmen Quesada Ochoa de la obra de Simón de Rojas "Historia Natural del Reino de Granada". Fuente: Universidad de Granada.
Figura 3: Trancripción de Carmen Quesada Ochoa de la obra de Simón de Rojas "Historia Natural del Reino de Granada". Fuente: Universidad de Granada.


5 de septiembre, de Ronda a Tolox.
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Fastidiosísimo fué el viaje por la sierra tan árida, tan desnuda de plantas y tan barrancadísima que todo se nos volvía vueltas y revueltas y subir y bajar para volver a subir, a pesar de que nuestro camino era el de los Neveros y el que traen para Ronda los de Tolox cuando no quieren dar el rodeo por Junquera y el Burgo. Pasamos luego el río de Ronda que va a salir de la sierra por entre tajos calizos verticales, altos y que lo estrechan fuertemente, como si fuera la suerte de este río ir por entre tajos.
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Entramos luego en el Pinar [se refiere Simón de Rojas al Pinsapar de Ronda] en que hay algunos quejigos y todo lo demás Pinsapos. Se parecen algo estos vistos de cierta distancia al ciprés por lo obscuro de su color y por su forma cónica, bien que el cono es de base más ancha y muy poco prolongado. Sus ramas salen casi horizontales y cuelgan por la punta arqueándose algo. Aquí se crían más altos (hasta de más de 40 varas) que en el Pinar [se refiere el autor al Pinsapar de Grazalema], al parecer porque a estos del Pinar les cortan la guia de jóvenes para palas de hornos y otros usos, y los hay bastante gruesos. Uno de ellos que llaman de las 7 vigas tiene en efecto siete ramas que suben muy altas y casi iguales muy perpendiculares, partiendo en cerco y con simetría alrededor del centro del tronco que está ileso. Fenómeno hermoso, que no deja de ser notable y y que llama la atención a cuantos pasan este camino, hallándose por fortuna junto a el a la izquierda, poco antes de llegar al Puertecillo de las Ánimas. 
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Paré a comer bajo una peña en que se albergan los Neveros, y estos, que se ocupan mucho en recoger las plantas de la sierra que tienen fama de medicinales para enviarlas a su tierra de Grazalema y otras partes, me hicieron ver la Salvia officinalis, que llaman Celima, la Santolina chamaecisp. que llaman Manzanilla, una Achillea microphilla que llaman hierba de las heridas y había yo visto frecuente desde 500 varas o poco menos bajo el Puerto del oso hasta este, y la de la sangre que es la Herniaria polygonoides, con la que llaman Artemisa que me pareció un Teucrium, diferente según me aseguran de la Artemisa del Boyar.
Del tejo hacen buenas cucharas, y cajas de escopeta que suelen abrirse. Todos los que cito (y al parecer todos los de la Sierra) son viejos y como se van gastando para hacer carbón, es probable que no tarde mucho en extinguirse la especie. Ningún animal lo gusta, sino las cabras.
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En la Sierra de Tolox usan mucho Alpargates (así las llaman siendo de  esparto), porque tienen en ella esparto. Calzado desconocido enteramente por los de Grazalema, donde el esparto escasea.
Sierra de Tolox y Sierra de Ronda son enteramente una misma. Vertientes a Ronda o parte que mira a Ronda de visos allá llaman Sierra de Ronda y lo contrario Sierra de Tolox. Así pasa la mojonera por el Puerto del Oso.
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Sólo se cría un cebro (aquí le llaman cedro) en Sierra de Tolox, algún agracejo, ningún laurel, alcornoques muchos abajo, ningún mesto. Muchos madroños y algunos durillos.
Sierra de Tolox es muy nebulosa y lluviosa y muy fría.
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7 de septiembre, subida a la Torrecilla.

Esta mañana, del día destinado para subir a lo más alto de la sierra, no lo permitió la densa y húmeda niebla que había estado goteando toda la noche. Ya me lamento no haber aprovechado la tarde del día anterior, que aunque calinosa nos hubiera permitido ver lo más importante del terreno. Subimos en la tarde del 7 aprovechando un rato de claridad que duró ya hasta la noche, y nos satisfizo tanto más cuanto no esperabamos se prolongase tanto y fué muy suficiente para nuestro objeto. Sólo el viento Noroeste nos incomodó bastante por lo fuerte. La subida a la Torrecilla es muy rápida como para Mulahacen. En la cumbre hay un mojón de piedras, puesto no sé porqué. 
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Volvime al hato de los Neveros casi vía recta de él y el Peñón de los Enamorados. Encontré a muy poco de bajada el cerro como 500 v[aras] largas bajo la cumbre la fuente del pilar de muy poca agua, que recogen en balsa para que beban los animales, pero fresca y de buen sabor.
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8 de septiembre, de la sierra a Tolox.

Al amanecer nos despedimos de nuestros Neveros y retrocedimos un poco para buscar la vereda de Tolox. Toda la gran bajada hasta este pueblo es muy rápida menos en dos trechos cortos, siempre sostenida y no con revueltas y cruzando barrancos como la que por el lado opuesto va a Ronda. No tardamos mucho en dar con el Tajo de la Caína a la derecha del cual y tocando con el pasa el camino. Mira el tajo al Oeste y se eleva tanto como el de Ronda, todo de una caliza negra con venas y listas blancas de buen pulim[ien]to y que daría grandes y bellas piezas, pues el tajo nada presenta de capas. Corre bastante largo y bien vertical. Tiene una cueva irregular, entre otras, q[u]e con el goteo llega en invierno a echar agua fresca, y que siempre tiene alguna. Se sube a ella con dificultad, pues está sobre pie del tajo como 15 o 20 varas.
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Ya desde el tajo de Caina había visto al frente con no poco gusto la unión de Sierra parda con Sierra Blanca o de Tolox (ver Figura 4).
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Una diferencia bien notable entre las sierras blancas y pardas o sea la roca caliza y la primitiva, es que ésta críe mucho alcornoque, sólo algún quejigo, y sólo algún pinsapo ruín, como participación de la caliza, en la vecindad de ésta: Mientras que la caliza, es casa de alcornoques, rica en quejigos y más en pinspos abunda también en chaparros que en la primitiva faltan del todo.
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Figura 4
Mapa cartográfico de 1916 sobre el que se ha señalado el camino seguido por Simón de Rojas Clemente el 5 de septiembre de 1809 desde la Sierra a Tolox. Fuente cartográfica: http://www.juntadeandalucia.es/institutodeestadisticaycartografia/cartoteca/
Figura 4: Mapa cartográfico de 1916 sobre el que se ha señalado el camino seguido por Simón de Rojas Clemente el 5 de septiembre de 1809 desde la Sierra a Tolox. Fuente cartográfica: http://www.juntadeandalucia.es/institutodeestadisticaycartografia/cartoteca/


10 de septiembre, de Tolox a Coin

Dos leguas largas y áun más largas por lo tortuoso del camino y las lomas que obligan continuam[en]te a subir y bajar. Se va un rato por el cauce del río y otros por las ramblas. En invierno debe ser muy mal camino éste cuando llueva. Ahora nos parecía excelente despues de tanto malo andado. No esperaba yo tanta desigualdad de terreno camimando por hoya de Málaga (de la cual es Tolox el primer Pueblo).
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Desde el camino de Tolox a Coín, a un cuarto de legua de Tolox, Clemente realiza un dibujo de la vista de la la Sierra de Tolox (ver Figura 5). En el lado superior izquierdo del dibujo figuran las siguientes anotaciones: a. La Torrecilla; o. Barrancos; b. Sierra Parda; Lo señalado con lápiz es pinar de abetos. En el lado inferior izquierdo las anotaciones son las siguientes: Las Plazoletas; 1. Calamorro de las Minas; 2. Calamorro del Alcornocalejo; 3. Calamorro de los Mármoles; 4. Pto. del Cuco para ir de Junquera a Igualeja; 5. Cerro de Fatalandá.

Figura 5
Vista de la Sierra de Tolox, tomada a 1/4 de legua del Pueblo en el camino a Coín. Esquema de la vegetación de la Sierra de Tolox de Simón de Rojas Clemente. Tinta negra y lápiz sobre papel verjurado, y la vegetación indicada por sombreado a lápiz (16x22 cm); procedente de la Historia Natural del Reino de Granada (Real Jardín Botánico de Madrid). Fuente: http://acadcienciasplantas.blogspot.com/p/museum.html
Figura 5: Vista de la Sierra de Tolox, tomada a 1/4 de legua del Pueblo en el camino a Coín. Esquema de la vegetación de la Sierra de Tolox de Simón de Rojas Clemente. Tinta negra y lápiz sobre papel verjurado, y la vegetación indicada por sombreado a lápiz (16x22 cm); procedente de la Historia Natural del Reino de Granada (Real Jardín Botánico de Madrid). Fuente: http://acadcienciasplantas.blogspot.com/p/museum.html


23 de Sept[iem]bre, de Junquera al Monasterio de las Nieves
 
Camino tomado Por Simón de Rojas desde Yunquera a Ronda por el Convento de las Nieves (ver Figura 6).

Figura 6
Figura 6: Mapa cartográfico de 1916 sobre el que se ha señalado el camino seguido por Simón de Rojas Clemente el 23 de septiembre de 1809 desde Yunquera a Ronda pasando por el Convento de las Nieves. Fuente cartográfica: http://www.juntadeandalucia.es/institutodeestadisticaycartografia/cartoteca/


De Junquera al Monasterio de las Nieves una legua de dos horas de andadura por el mal camino. Al 1/4 pasamos el P[uer]to de las Abejas que une la Sierra de Tolox con el grupo de Caparain y Junquera: puerto de poca altura sobre Junquera, y que hace vertientes hacia este por un lado y hacia el Burgo por el opuesto, situado en linea recta con el de Carratraca o Málaga y las alturas de Caparain q[u]e median.
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Pasado el P[uer]to entramos en pinar, cosa nueva desde que habiamos salido de Ista[n]: a poco atravesamos un arroyo: inclinando a la izquierda atravesamos hasta el Monasterio por entre pinos, quejigos y alcornoques viendo solo uno u otro pinsapo.
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Ya desde los puntos más altos del camino se empezaban a divisar las ermitas en los alto de los puntales. Escarpados rodeadas de bosque, ya divisamos el convento. Entramos en su cerca y por una calle de cipreses de 1/4 de hora con cruces sobre peanas rústicas de trecho en trecho subimos al Convento. La cerca rodea unos 2/3 del ámbito suyo teniendo de largo como 3/4 legua. El otro tercio está natural[en]te cerrado por la sierra escarpadísima en este paraje. El muro es de poca altura débil, en partes y de piedra sola donde sube por los tajos de la Sierra más o menos derrumbiado . En su recinto hay además de su pobre y pequeño convento 11 ermitas diseminadas con su campana capilla cocina y cuarto cada una. (ver Figura 7).

Figura 7
Dibujo del Desierto Carmelita de Nuestra Señora de las Nieves en el siglo XVIII. Fuente: Rodríguez Marín y Morales Folguera (1990). El Desierto Carmelita de Nuestra Señora de las Nieves en El Burgo (1599-1835), revista Jábega, núm 70.
Figura 7: Dibujo del Desierto Carmelita de Nuestra Señora de las Nieves en el siglo XVIII. Fuente: Rodríguez Marín y Morales Folguera (1990). El Desierto Carmelita de Nuestra Señora de las Nieves en El Burgo (1599-1835), revista Jábega, núm 70.

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La situación del Convento de las Nieves es en la palabra santo del Mapa de López
(ver Figura 8). Yerra éste mucho en pintar el Desierto como tierra llana. No supieron darme razón de lo que él llama Fuente Santa, y muchísimo menos de lo que llama S[ierr]a de la Nieve sin dibujarlo.

Figura 8
Mapa de Francisco Martínez Riscos (marzo de 1781) de la zona de Junquera, Santo Desierto de las Nieves, Sierra de la Nieve, El Burgo, Dientes de la Vieja, Ronda, Igualeja, Tolox, Río Grande, Fuente de Jorol, Alozaina, Casarabonela, etc. Fuente: BNE, Diccionario geográfico de España : Málaga y Granada, de Tomás López. http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000137759&page=1
Figura 8: Fragmento del mapa de Francisco Martínez Riscos (marzo de 1781); en el constan: Junquera, Santo Desierto de las Nieves, Sierra de la Nieve, El Burgo, Dientes de la Vieja, Ronda, Igualeja, Tolox, Río Grande, Fuente de Jorol, Alozaina, Casarabonela, etc. Fuente: BNE, Diccionario geográfico de España : Málaga y Granada, de Tomás López. http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000137759&page=1

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Desde el Convento de las Nieves a Ronda tres leguas que se andan en 6 horas. Salí por la puerta que llaman de Ronda, y llegué a duras penas al camino que llevan para esta Ciudad los de Junquera y Tolox cuando no van por el Burgo. Desde aqui se empieza a subir por camino tal cual para ser de Sierra hasta que viene la mala y larga bajada al barranco de Lifa.


viernes, 23 de agosto de 2019

La Yunquera que conoció el botánico suizo Edmond Boissier en septiembre de 1837.


El botánico suizo Edmond Boissier en su obra Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837, en su tomo I, Narration et géographie botanique, describe en su capítulo XIV, "Excursion à la Sierra de la Nieve", su llegada a Yunquera, las visitas a Río Grande y al Convento y la subida a la Sierra de las Nieves para buscar y recolectar semillas de pinsapo. En esta entrada del blog se recoge la traducción que he realizado de la parte del capítulo XIV en la que se hace mención a Yunquera y su sierra, y se incluyen varias imágenes y detalles tomadas de la monografía.

Para situarnos en contexto, es conveniente recordar que en 1.887 Yunquera alcanzó los 4.798 habitantes (Bardón Garcés, 2016), cifra no superada desde entonces. En aquellos años Yunquera vivió una de las épocas más prósperas de su historia en la que la población creció de forma paralela a su economía. Esta prosperidad se debió a la agricultura, fundamentalmente gracias el cultivo de la vid y la producción de mosto, a la elevada producción de aguardiente y a la floreciente industria textil lanera (Juan Bardón Garcés estima una superficie cultivada de viñedo de 2000 has y una produccion de 70.000 arrobas, en 1.888). En 1.837, año de la visita de Boissier, el casco urbano de Yunquera, la distribución y los nombres de las calles, debió ser muy similar al que se muestra en este plano del año 1894.

Imagen 1
Detalle del plano callejero de Yunquera en 1894. Fuente: Instituto Cartográfico de Andalucía.
Imagen 1: Detalle del plano callejero de Yunquera en 1894. Fuente: Instituto Cartográfico de Andalucía.

Edmomd Boissier fue el primero en publicar la descripción botánica del pinsapo y por ello su apellido es el que, junto con el género y la especie, completa la nomenclatura científica del pinsapo, es decir, Abies pinsapo Boiss.

Imagen 2
Lámina correspondiente al Abies pinsapo Boiss. Fuente: Edmond Boissier, "Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837".
Imagen 2: Lámina correspondiente al Abies pinsapo Boiss. Fuente: Edmond Boissier, "Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837".

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VIAJE BOTÁNICO AL SUR DE ESPAÑA DURANTE EL AÑO 1837
TOMO I (RELATO Y GEOGRAFÍA BOTÁNICA)
CAPÍTULO XIV
Excursión a la Sierra de la Nieve,
por Edmond Boissier (traducción del autor del blog).

Aunque la temporada estaba muy avanzada para herborizar, tenía muchas ganas de visitar la Sierra de la Nieve o de Tolox, situada a ocho leguas de Málaga, donde esperaba encontrar el Pinsapo, el famoso pino de las montañas de Estepona sobre el que todavía tenía un conocimiento imperfecto. Acompañado por los Sres. Haenseler y Prolongo, con quienes decidí hacer esta visita, salí en una hermosa mañana a finales de septiembre. Esta época del año es deliciosa para viajar por Andalucía, el tiempo sigue siendo estable, el calor moderado y las noches frescas, en todas partes hay uvas tan exquisitas que por sí solas pueden ser empleadas como alimento; su variedad es infinita en cuanto a color, tamaño, sabor, estado de madurez y uso al que están destinadas: algunas sólo se utilizan para hacer vino, otras para secar, otras para comer frescas. La naturaleza empezaba a despertar de ese sueño al que está condenada al final del verano en España;...

Después de la venta de Cartama, un gran edificio situado a media milla al norte del pueblo del mismo nombre, y donde el camino que conduce a los populares baños de Carratraca se encuentra a la derecha, dejamos el llano para ir subiendo imperceptiblemente por los suelos arcillosos que ocupan la base de las montañas. Se contemplan olivares y trigales que en años demasiado secos no producen. Solo algunos Asparagus, Teucrium spinosum y Phlomis herbaventi cubren este paisaje monótono, cubierto de tallos secos de Cynara horrida, Cardunculus y Echinops strigosus. Dejamos dos leguas más al oeste, el gran pueblo de Casarabonela, que estaba pintorescamente enclavado al pie de las montañas, y llegamos a Alozaina, desde donde una subida bastante rápida de una hora y media a través de las colinas nos llevó a Yunquera donde tuvimos que hacer una parada; es un pueblo ubicado a más de 2000 pies* de altura [más de 650 metros sobre el nivel del mar] en las faldas de la Sierra, en medio de una llanura fértil y bien regada; su aire vivo y su hermosa vista lo convierten en uno de los lugares más agradables de toda la provincia. Nos alojamos en la vivienda de uno de sus habitantes más importante, un amigo del Sr. Prolongo, y pasamos tres días allí muy agradablemente, ocupados en visitar los alrededores. Cerca del pueblo, en el fondo de una pintoresca garganta, se encuentra una de las fuentes del Guadalhorce o Río Grande de Málaga; este lugar encajado entre montañas estaba todavía tapizado de un verdor encantador.

Sobre Yunquera hay una antigua torre sobre una colina de terreno arenoso donde recogí dos plantas muy raras pero muy avanzadas, Jurinea pinnata y Erodium guttatum. Allá se abre un valle entre la Sierra de la Nieve a la izquierda y otra montaña más baja de naturaleza calcárea, llamada Sierra de Yunquera [se refiere a la que hoy conocemos como Sierra Blanquilla]. Es por este camino, siguiendo el piedemonte de la sierra, por donde tomamos para visitar, hacia el norte, el Desierto de las Nieves, un bonito y solitario valle plantado de viñas en sus zonas bajas y rodeado por todos sus lados de terrenos elevados boscosos o arbustivos. En el fondo del valle, en una finca rodeada por un muro y plantada de todo tipo de árboles, se eleva el conjunto de construcciones abandonadas, de lo que hasta hace poco fue el Convento de Nuestra Señora de las Nieves. Este nombre se refiere probablemente a las nieves que cubren durante cinco meses las cimas de la Sierra; porque en el valle situado solamente a 3.500 pies de altura [1.137 m.s.n.m.], no deben cubrir el suelo durante mucho tiempo; en cualquier caso, el emplazamiento del monasterio había sido admirablemente elegido, soledad completa, aire puro y fresco, lugar variado y romántico, todo se encontraba allí reunido. Nos paramos en un lagar que estaba en actividad; al igual que en los otros países del Sur, los viticultores pisan las uvas con sus pies desnudos en una gran superficie de piedra antes de llevarla a la prensa. Allí nos separamos, y mientras mis compañeros iban a explorar los terrenos cercados del Convento, de donde trajeron una notable variedad de Odontites viscosa, subí hacia la izquierda al pie de los tajos. Por los restos que encontré, pude imaginar la riqueza botánica que esta localidad debe proporcionar en una mejor estación, el Sarcocapnos enneaphylla formaba allí grandes manchones aún en flor, así como un bonito Galium con hojas brillantes que me pareció nueva especie. Un poco más abajo, las hendiduras de las rocas estaban decoradas con Dorycnium suffruticosum, Cephalaria leacantha y por el elegante Bupleurum gibraltaricum que, por primera vez, encontré en una posición accesible para mi.

Al día siguiente por la tarde comenzamos el ascenso a la Sierra. Hasta el primer tercio del camino de subida, las laderas están cubiertas de matorrales, la vegetación; en cuanto a las especies existentes, presenta mucha analogía con la Sierra de Mijas; el terreno es de la misma naturaleza, caliza compacta y brillante mexclada con arena. A lo largo de las viñas que, en esta ladera, se encuentran hasta muy alto, observé los tallos secos de una salvia con hojas muy olorosas y recogí sus semillas, y desde entonces me han proporcionado una de las plantas ornamentales más hermosas que me he traído desde España.

Imagen 2
Límites de altitud de la vegetación más característica del Reino de Granada (Fuente E. Boissier).
Imagen 2: Gráfico de los límites de altitud de la vegetación más característica del Reino de Granada. Fuente: Edmond Boissier, "Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1.837".

Imagen 3
Detalle del gráfico de los límites de altitud de la vegetación más característica del Reino de Granada, donde se aprecia Junquera (Yunquera) por encima de los 2000 pies y el Abies pinsapo entre 3500 y 5600 pies de altitud. Fuente: Edmond Boissier, "Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837".
Imagen 3: Detalle del gráfico de los límites de altitud de la vegetación más característica del Reino de Granada, donde se aprecia Junquera (Yunquera) por encima de los 2000 pies y el Abies pinsapo entre 3.500 y 5.600 pies de altitud. Fuente: Edmond Boissier, "Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1.837".

En la parte alta de esta zona de arbustos comienza el Cistus laurifolius, que es muy abundante durante el segundo tercio de la subida; muy cerca de allí, el guía nos mostró a lo lejos el primer pinsapo; gritando de alegría corrimos llenos de emoción, pero desgraciadamente, el árbol no tenía piñas; un segundo, un tercero, me daban sucesivamente falsas esperanzas; por fin, vimos uno con sus ramas superiores cargadas de conos erectos, lo cual me hizo muy feliz. Nos apresuramos a recogerlos, y ya no tenemos ninguna duda sobre el género de este árbol único. Era ciertamente una especie de Abies, cercana a nuestro abeto blanco; pero muy distinta por la longitud corta y la disposición de sus hojas y por las brácteas de sus piñas, más cortas y no más largas que las escamas carpelares. El objetivo principal de mi excursión se había cumplido, y me dirigí a la cima de la montaña con nuevo coraje, a pesar de que la lluvia ligera y la niebla no me permitía verla desde lejos; este neblina era para nosotros, en Andalucía, una novedad muy agradable. Una vez que entré en la región alpina, encontré una gran cantidad de viejos conocidos de las sierras Tejeda y Nevada, Phlomis crinita, Erodium trichomanefolium, una variedad muy peluda de Astragalus aristatus, Ononis dumosa, Erinacea, etc. Mis compañeros, especialmente el Sr. Prolongo, que sólo tenía hierbas de las zonas bajas, se sorprendieron por la riqueza de esta flora, y ya estaban impacientes por volver a estudiarla en una estación más favorable. En la parte alta de esta Sierra, las laderas son muy suaves, la zona es muy extensa y está ocupada por pequeñas mesetas y cuencas o depresiones poco profundas. Se ven arboledas de una encina que, por su aspecto, se asemeja a un manzano, pero que alcanza los 30 o 40 pies de altura [de 10 a 13 metros de altura]; la forma curiosa y muy variable de sus hojas, su estación superior en más de 2.000 pies [más de 650 metros] a la de Quercus faginea y algunos otras características me hacen considerarla como una especie distinta, y las muestras de floración que he recibido desde entonces, me han mostrado que era la misma especie que observé en primavera entre Igualeja y Ronda. El estudio de la encina española dista mucho de estar completo, debido a las numerosas variedades que presenta y a la diferencia de sus hojas según el momento de su recolección. Sólo un botánico establecido en el país puede resolver estas dificultades y enseñarnos, entre otras cosas, si la encina de bellota dulce es realmente una especie distinta o simplemente una variedad de la encina. El Abies pinsapo formaba pequeños bosquetes diseminados, también encontré algunos pies aislados de tejo, serbal y Acer opulifolium. Nos instalamos a dormir en una cabaña de ramas, construida por neveros de Ronda y desocupada en esa ocasión, los restos de un ventisquero nos proporcionaron la nieve y el agua para preparar la comida, y pasamos alegremente una noche lluviosa. El sitio me recordaba algunos lugares de los bosques del Jura, eran roquedos calizos casi escarpados pero agrietados, cubiertos de musgo y sombreados por los pinsapos que habían crecido en sus grietas, a sus pies había una ladera cubierta también de pinsapos más grandes, algunos de los cuales tenían una altura de unos 60 pies [casi 20 metros]. Este árbol tiene en su juventud una forma piramidal; pero luego se vuelve cilíndrica, porque las ramas comienzan muy abajo en el tronco y son casi todas de la misma longitud. Los conos sólo se encuentran en los pies más viejos y sólo en las ramas terminales; se sabe que entre las especies de este género nunca caen, pero sus escamas se desprenden a finales de otoño dejando sus ejes pelados; esto me indicó por qué en primavera no pude encontrar ningún rastro de piña en Sierra Bermeja. Recogí una gran cantidad de piñas que ya alcanzaban su tamaño, pero que estaban verdes aún, no obstante terminaron de madurar en la caja donde los tenía guardados, y de vuelta a Suiza, muchas semillas me proporcionaron el medio para extender este árbol que, espero, soporte los inviernos de la Europa central, ya que crece aquí hasta una altura de 5.600 pies [1.819 metros].

A la mañana siguiente, dejamos el lado oeste de la montaña, y después de una hora de caminata por las mesetas y valles, sin subir. mucho, llegamos al lugar llamado Pilar de Tolox, ubicado cerca de un bosque muy grande y muy antiguo de pinsapos, que alcanzan allí su límite superior; es un sitio encantador, aunque no tiene vistas; de una pared de roca agrietada, surten muchos manantiales que son recogidos en grandes pilares rústicos para el uso de los rebaños que habitan la Sierra durante el verano. Estas cuevas, donde la humedad fertilizante rezuma, están cubiertas de varias plantas, Erinus alpinus, Jasione foliosa y una encantadora Asperula con tallos colgantes y flores de color amarillo anaranjado. También crecen en las hendiduras Rhamnus pumilus y una curiosa forma atrofiada de Rhamnus alaternus. En lo alto del Pilar se levanta un montículo desnudo con una fuerte pendiente que forma el punto más alto de toda la montaña, conocido como las Plazolelas, y su altitud es de 6.000 pies [1.949 m.s.n.m.]. Subí y encontré restos de una multitud de plantas, algunas de las cuales eran nuevas para mí, y que desde entonces me han sido enviadas por mis dos compañeros. La vista se extiende por toda la Vega de Málaga y toda la costa desde las montañas de África y Gibraltar, hasta el Picacho y el Cerro del Caballo, que se distingue en la distancia. La llanura y la ciudad de Ronda, aunque muy cerca, están ocultos por la montaña de piedra caliza situada al sureste de esta ciudad y detrás de la cual se alza el pico de San Cristobal; sin embargo no perdemos ningún detalle del valle de Igualeja. De la vista panorámica lo más nuevo para mí, era lo que estaba al norte, donde se extendían las sierras peladas de Antequera y Loja, y más allá, las inmensas llanuras estériles de Osuna y Estepa, con varios lagos salados que brillaban al sol.

Bajamos al pueblo de Tolox por un camino escarpado, por el cual abandonamos muy rápidamente la zona boscosa. A una altura de unos 4.000 pies [1.299 m.s.n.m.], llegamos al Tajo de la Caína, una pared rocosa muy alta y escarpada, orientada al sur y en la cual, según algunas indicaciones dadas anteriormente por Clémente al Sr. Haenseler, esperaba encontrar algunas plantas raras. Es bastante difícil aproximarse al pie de estas rocas, sólo se puede hacer siguiendo un camino muy estrecho; pero estamos encantados de descubrir una magnífica Centaurea con un tronco tan grande como el brazo y hojas plateadas en forma de las de la Centaurea ragusina y mucho más grandes; desafortunadamente, la floración había pasado hace tiempo, pero gracias a mis dos amigos que regresaron al año siguiente, tengo unos pies vivos jóvenes y las colecciones de naranjos se enriquecerán con una planta que se convertirá en uno de sus ornamentos más bellos. Rhamnus lycioides, Stachys circinnala, Jasminum fruticans, Bupleurum gibraltaricum adornaban las inaccesibles paredes rocosas. A partir de entonces comenzaban de nuevo los viñedos que cubrían el resto de la ladera. Cansados y sedientos, tuvimos el placer de encontrarnos con un hombre que, con su escopeta al hombro, velaba por la seguridad de las uvas y que fue a buscarnos unos buenos racimos sin querer aceptar ninguna retribución de nuestra parte. Tolox, donde pasamos la noche, está situado mucho más abajo que Yunquera, a dos leguas al sur de esta última localidad, en otro afluente del Río-Grande.

Al día siguiente, día en el que regresamos a Málaga, bajamos atravesando olivares que se extendían hasta los arroyos que bajaban de los alrededores de Monda, donde recogí los Cyperus globosus y turfosus. Toda esta zona es pintoresca, fértil y debe ser encantadora en primavera. Encontré, tanto en suelos arcillosos como pedregosos,  flores de Colchicum lusitanum, grandes, rosadas, rayadas con vetas cruzadas y pálidas, parecidas a las Fritillarias, dos o tres en el mismo tallo; es difícil entender como estas tiernas plantitas logran perforar un suelo tan seco y duro, donde apenas podía cavar mi piocha.
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*) 1 pie de Rey o pie de Paris, es la sexta parte de una toise o toesa (la toise o toesa fue la unidad fundamental de medida de longitud en Francia hasta la creación y adopción del Sistema Métrico Decimal), es decir, aproximadamente 32,48 cm. (Fuente: http://fuentepalmera.org/cast/peu.htm).
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NOTA DEL AUTOR: En mi trabajo "La evolución de los pinsapares malagueños" de 1988, premiado en 1989 con el primer premio sobre Conocimiento y Protección de la Serranía de Ronda, describo como el declive del viñedo en Yunquera a finales de siglo XIX, ocasionado por la plaga de la filoxera (1878), provocó una aguda crisis económica y demográfica (Justicia A, y Ruiz J. D., 1987) y tuvo una enorme trascendencia en la evolución del pinsapar de Yunquera. Aún hoy día se pueden encontrar restos de los muros realizados en los bancales de las laderas de la sierra; un ejemplo de ello lo encontramos en la umbría de "Los Lajares", hoy cubierta de un denso bosque de pinsapar joven (más información aquí).

viernes, 16 de agosto de 2019

Reencuentro con el Dr. Laurent Minoux en Villefranche-Sur-Mer el 22 de julio de 2019

Los trabajos forestales en el pinsapar de Yunquera en las memorias de José Pino Rivera (Parte XIII)

El pasado 22 de julio de 2019 he tenido el privilegio de reunirme con el Dr. Laurent Minoux en Niza (Francia), casi cuarenta y cuatro años después de su visita al pinsapar de Yunquera (ver la entrada de este blog Visita del Dr. Laurent Minoux el 9 de septiembre de 1975). En tal ocasión, yo, mozalbete de doce años de edad, me uní al grupo guiado por mi padre. Las imágenes 1, 2 y 3 fueron tomadas durante esa excursión a la sierra.

Imagen 1
Vista de Yunquera desde la finca del Pimentón. Fotografía tomada por Laurent Minoux el 9 de septiembre de 1975, de regreso de la visita al pinsapar. Fuente: Archivo personal de José Pino Rivera.
Imagen 1: Vista de Yunquera desde la finca del Pimentón. Fotografía tomada por Laurent Minoux el 9 de septiembre de 1975, de regreso de la visita al pinsapar. Fuente: Archivo personal de José Pino Rivera.

Imagen 2
Vista de El Convento y alrededores. Fotografía tomada por Laurent Minoux el 9 de septiembre de 1975. Fuente: Archivo personal de José Pino Rivera.
Imagen 2: Vista de El Convento y alrededores. Fotografía tomada por Laurent Minoux el 9 de septiembre de 1975. Fuente: Archivo personal de José Pino Rivera.

 Imagen 3
Vista de el pinsapar de la umbría de  Los Lajares, cabecera de la Cañada de la Violeta y cabecera del Caucón; en el centro la Loma de Cabello. Fotografías tomadas por Laurent Minoux el 9 de septiembre de 1975. Fuente: Archivo personal de José Pino Rivera.
Imagen 3: Vista de el pinsapar de la umbría de  Los Lajares, cabecera de la Cañada de la Violeta y cabecera del Caucón; en el centro la Loma de Cabello. Fotografías tomadas por Laurent Minoux el 9 de septiembre de 1975. Fuente: Archivo personal de José Pino Rivera.

Unas semanas antes, y con motivo de un viaje familiar a Niza (Francia), le propuse reunirnos y comer juntos. Grande fue mi alegría cuando el Sr. Minoux me escribió mostrándo tambien gran interés. Se fijó el encuentro para el mediodía del lunes 22 de julio de 2019, en Villefranche-Sur-Mer, preciosa localidad costera cercana a Niza, ciudad donde reside.

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Laurent Minoux y el autor de este blog en nuestro encuentro en Villefranche-Sur-Mer el pasado 22 de julio de 2019. Fuente: Archivo personal de José Pino Díaz.
Imagen 4: Laurent Minoux y el autor de este blog en nuestro encuentro en Villefranche-Sur-Mer el pasado 22 de julio de 2019. Fuente: Archivo personal de José Pino Díaz.

La comida en el Restaurante Trastevere de Villefranche-Sur-Mer,  invitados por el Sr. Minoux, deliciosa y entrañable se alargó por varias horas. Tuvimos ocasión de recordar su visita al pinsapar de Yunquera en 1975 y de hablar de mi padre y de tantos otros que, con su trabajo y dedicación, han contribuído enormemente a la recuperación de los pinsapares de la Sierra de las Nieves. Fue un verdadero placer conversar con el Sr. Minoux, persona muy culta y de educación exquisita, su buen conocimiento de nuestro idioma, lo hizo más fácil; le estoy enormemente agradecido por sus atenciones. Al finalizar la comida dimos un pequeño paseo por Villefranche-Sur-Mer y conocer el encanto de esta localidad mediterránea de la Costa Azul.

Como doctor en Geología, buen botánico y amante de Andalucía, que lo es, le llevé el libro "Guía de la flora y vegetación del Andévalo: faja pirítica España-Portugal", editado por la Consejería de Medio Ambiente y coordinado por Consuelo Santa-Bárbara Carrascosa, Benito Valdés Castrillón y Guillermo Ceballos Watling (2008) (en este enlace se puede descargar por capítulos en PDF). El Sr. Minoux tuvo a bien regalarme y dedicarme un libro de su biblioteca personal, adquirido en Almería en 1984 (Ex Libris L. Minoux), titulado "Malas hierbas de Almería y su importancia socio-económica", de G. Kunkel (ver la entrada del blog Parte VIII), editado por la Editorial Cajal en 1983, con 60 láminas de Anne, esposa de Kunkel, (ver imágenes 5 y 6).

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Portada del libro "Malas hierbas de Almería y su importancia socio-económica", de G. Kunkel, editado por la Editorial Cajal en 1983. Fuente: Archivo personal de José Pino Díaz.
Imagen 5: Portada del libro "Malas hierbas de Almería y su importancia socio-económica", de G. Kunkel, editado por la Editorial Cajal en 1983. Fuente: Archivo personal de José Pino Díaz.

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Dedicatoria de Laurent Monoux del libro "Malas hierbas de Almería y su importancia socio-económica", de G. Kunkel, editado por la Editorial Cajal en 1983; recuerdo de nuestro encuentro-comida en el Restaurante Trastevere de Villefranche-Sur_Mer, el 22 de julio de 2019. Fuente: Archivo personal de José Pino Díaz.
Imagen 6: Dedicatoria de Laurent Monoux del libro "Malas hierbas de Almería y su importancia socio-económica", de G. Kunkel, editado por la Editorial Cajal en 1983; recuerdo de nuestro encuentro-comida en el Restaurante Trastevere de Villefranche-Sur-Mer, el 22 de julio de 2019. Fuente: Archivo personal de José Pino Díaz.