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miércoles, 5 de febrero de 2025

Contribución al estudio histológico de varios Abies pinsapo Boiss (J. Pujiula, 1921).

P. Jaime Pujiula S. J. (1869 - 1958), sacerdote jesuita, biólogo especialista en Citología, Histología y Embriología. Ingresó en 1887 en la Compañía de Jesús. Estudió Filosofía y Ciencias Naturales en Alemania. Completó sus estudios en Biología en las Universidades de Viena, Innsbruck y Trieste. Perteneció a diferentes sociedades nacionales y extranjeras. Director del Instituto Biológico de Sarriá, desde 1916, Académico de la Real Academia de Medicina y Cirugía, desde 1921, y Presidente de la Institució Catalana d'Història Natural, de 1925 a 1928. 

Pujiula creía muy fundada la idea de que la Sistemática [1] no podía prescindir del estudio de la estructura interna de los organismos, tanto menos cuanto que la adaptación de éstos a los distintos medios, modifica, más que la morfología externa, la estructura interna, a la que, por consiguíente, se debería principalmente mirar como a criterio más seguro y estable

Enric Gros, del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona, recolectó plantas durante la primavera y verano de 1.919 en Sierra Bermeja y la Sierra de las Nieves [2]. El botánico Carlos Pau clasificó las plantas recolectadas y publicó en 1.922 su obra "Nueva contribución al estudio de la flora de Granada" [3]. 

Pau proporcionó a Pujiula pliegos de Abies pinsapo de Sierra Bermeja, Sierra de la Nieve (Ronda) y los Arenalejos (Yunquera) [4] con el encargo de realizar el estudio histológico de las hojas. Quería comprobar la existencia de diferencias morfológicas internas entre las muestras como para constituir, si no especies distintas, al menos razas de una misma especie.

El estudio se publicó en el Boletín de la Sociedad Ibérica de Ciencias Naturales, Tomo XX (III), de enero-febrero de 1921. A continuación se muestran los dibujos con los que Pujiula ilustró su trabajo [5].


Pinsapo de Sierra Bermeja (Figuras 1, 2 y 3)

 

 

 

 



Pinsapo de la Sierra de la Nieve (Ronda) (Figuras 4, 5 y 6)

 

 

 

Pinsapo de Las Arenitas (Yunquera) (Figuras 8 y 9)

 


 

Pujiula concluyó que el estudio histológico ponía de manifiesto la existencia de caracteres diversificantes en las hojas de los ejemplares de pinsapo de Sierra Bermeja, Sierra de la Nieve (Ronda) y Las Arenitas (Yunquera), no obstante dejó a juicio de Carlos Pau si eran suficientes para establecer razas o variedades distintas de la misma especie:  

Qué influjo pudieron tener el clima y otras circunstancias mesológicas para diversificar tan notablemente estos abetos, en el supuesto de que todos pertenezcan a la misma especie sistemática y procedan de un tronco común, no es cosa tan fácil de definir. Si los caracteres diversificantes, que ha puesto de relieve nuestro estudio principalmente histológico, ora sean hereditarios, ora adquiridos con el tiempo, son suficientes para establecer con estos Abies especies sistemáticas o más bien razas o variedades distintas de una misma especie, lo dejamos al acertado juicio del Dr. Pau, cuya palabra será decisiva.


Bibliografía y notas

[1]  La Sistemática es la parte de la Biología cuyo objetivo es crear sistemas de clasificación que expresen de la mejor manera posible los diversos grados de similitud entre los organismos vivos. Partes de la Sistemática son la Clasificación, la Taxonomía y la Nomenclatura. Fuente: https://www-archiv.fdm.uni-hamburg.de/b-online/ibc99/botanica/botanica/taxonomi.htm

[2] Ver "La visita de Gros a Yunquera y la posadera "fitoterapeuta"", accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2022/08/la-visita-de-gros-yunquera-y-la.html , recuperado el 05/02/2025.

[3] Carlos Pau Español (1.857-1.937), farmacéutico y botánico, autor de "Nueva Contribución al Estudio de la Flora de Granada", Barcelona, Museu de Ciències Naturals, 1922. 

[4] Se refiere al paraje de Las Arenitas (Yunquera). Gros, recolector de plantas para Pau, después de su viaje al reino de Granada, desde últimos de abril a fin de julio de 1921, en su carta a Carlos  Pau, le dice: "Al día siguiente mi práctico, que ya está algo adiestrado en recolectar, se fué a herborizar a Sierra Blanquilla, y el 20 y 21 visitó parte de La Torrecilla hasta cerca del Peñón de Ronda en el punto llamado Los Arenalejos, de la jurisdicción de Yunquera.

[5] Pujiula, J. (1.921). Contribución al estudio histológico de varios Abies pinsapo Boiss, en el Boletín de la Sociedad Ibérica de Ciencias Naturales, Tomo XX (III), pp. 34-48


viernes, 13 de diciembre de 2024

Sobre la colaboración de Pablo Prolongo en la clasificación taxonómica del pinsapo (P. Prolongo, 1880).

Es conocida la relación de los farmaceúticos malagueños Haenseler [1] y Prolongo con Boissier, el botánico suizo que clasificó taxonómicamente el Abies pinsapo. Ambos lo acompañaron en septiembre de 1837 en su visita a la Sierra de la Nieve, en la que observaron y recogieron piñas de pinsapo [2]. 

Boissier quedó muy agradecido a Haenseler y a Pablo Prolongo. De este último decía que era un joven [3] lleno de futuro e inteligencia, que me acompañó en mis investigaciones y que me ayudó mucho, tanto durante mi viaje como a mi regreso.

 

Que je dise encore tout ce que je dois à l'amitié d'un autre habitant de Malaga, don Pablo Prolongo, botaniste aussi, jeune homme plein d'avenir et d'intelligence, qui voulut bien s'associer de coeur à mes recherches et m'a puissamment aide par ses communications, soit pendant mon voyage, soit depuis mon retour.

 

Boissier en su Notice sur l'Abies Pinsapo, disertación ante la Societé de Phisique de Genève de 15 de febrero de 1838, indicó que no describía los órganos masculinos y femeninos del pinsapo por no haberlos observado en floración, lo cual haría más adelante gracias a la generosidad de sus amigos malagueños [4]. 


Comme il m'a été impossible d'observer les organes mâles et femelles à l'époque de la floraison, je n'en parlerai pas. J'espère remplir plus tard cette lacune, grâce à l'obligeance de mes amis de Malaga.


En enero de 1880 Pablo Prolongo, con setenta y seis años de edad, publicó "Jarabe Pectoral de Abietina preparado ... con la savia del Abies pinsapo" [5]en el primer número de La Clínica de Málaga (Revista de Medicina y Cirugía Prácticas), boletín oficial del Colegio de Médicos de Málaga. En su texto recuerda como Boissier y Haenseler le encargaron, tras su excursión al pinsapar de Yunquera en 1837, la descripción de los órganos florales del pinsapo.

 

[El pinsapo] es una planta propia de nuestro suelo, y que por no ser reconocido en la época de su florescencia, fue clasificado por Lamark, como una especie diferente denominada Pinus maritima.

El célebre naturalista D. Simón de Rojas Clemente y el eminente sabio D. Félix Haensseler, alemán naturalizado en España, farmacéutico muy versado en ciencias naturales y corresponsal de varias sociedades científicas, en 1808 fueron de opinión, que el árbol designado por Lamark con el nombre de Pinus maritima, era otra especie, si bien no hallándolo en flor no pudieron clasificarlo.

En 1837 Mr. Boissier, D. Félix Haenseler y yo, herborizando juntos, lo encontramos en fruto, y tuve el honor de ser encargado por mis sabios compañeros de excursión, para describir los órganos florales de dicha planta, en la primavera próxima, con cuyos datos obtenidos por mí quedó clasificado Abies pinsapo (de Boissier).

 

Boissier en el segundo tomo de Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837 (1939-1945) [6] completa la descripción botánica del pinsapo e indica que gracias a Haenseler y Prolongo y a sus valiosas notas sobre las partes florales de este árbol, puedo dar aquí una descripción completa y mostrarlo en todos sus estados


Grâce à l'amitié de MM. Haenseler et Prolongo, qui ont bien voulu gravir, au printemps, la Sierra de la Nieve, et qui m'ont envoyé de bons échantillons et des notes précieuses sur les parties florales de cet arbre, je puis donner ici sa description complète et le figurer dans tous ses états.

 

Así pues, se constata que Pablo Prolongo describió los órganos masculinos y femeninos del pinsapo (ver Imagen), lo cual contribuyó a la clasificación taxonómica y publicación del Abies pinsapo por Boissier como nueva especie.

 

  Imagen

 
 
Imagen: Órganos masculinos y femeninos del pinsapo. Fuente: Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837, de Edmond Boissier.


Las bibliografías de Prolongo

Narciso Díaz de Escovar (1898) anota las siguientes obras de Pablo Prolongo: "Memoria sobre la Sulfuraria Carratraquense"; "Irregularidades de los frutos de las Aurantiáceas"; "Mapa botánico de la provincia de Málaga"; "Sinonimia de la Flora Española" (obra inédita); "Chlosis malacitana o Breve exposición de la verdura en esta provincia" (inédita y no concluida); "Proyecto de obra sobre los insectos que atacan a las plantas en las diversas épocas de su vida" (inédita); y, "Excursión botánica y geológica a la Sierra de Mijas" (inédita) [7].  

Casares López (1932) cita, además de las obras recogidas por Díaz de Escovar, su obra "Estudio sobre vinos" [8].

Álvarez Calvente (2006) amplía la bibliografía de Prolongo a diecisiete textos, incluyendo las colaboraciones de Prolongo en prensa y con otros autores, y otros manuscritos, entre ellos el "Jarabe pectoral de abietina (Preparado con savia de Abies pinsapo)" [9].

Manuel Garrido y Juan Pérez-Rubín dan a conocer y transcriben el artículo sobre el jarabe de abietina de Prolongo en Acta Botanica Malacitana (2011), por su interés y por que no consta en las reseñas que de su producción científica (publicaciones y manuscritos) hemos consultado [10].


Bibliografía y notas

[1] Félix Haenseler [Durach (Baviera, Alemania) (1780) - Málaga (1841)], discípulo y colaborador de Simón de Rojas Clemente. Ver "El naturalista y farmacéutico germano- español Félix Hänseler Jeger (1780 – 1841) en la Málaga de su época", de Juan P. Rubín (2012).

[2] El botánico suizo Edmond Boissier en Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837, en su tomo I, Narration et géographie botanique, describe en su capítulo XIV, Excursion à la Sierra de la Nieve, su llegada a Yunquera, las visitas a Río Grande y al Convento y la subida a la Sierra de las Nieves para buscar y recolectar semillas de pinsapo. Ver en Áreadoc "La Yunquera que conoció el botánico suizo Edmond Boissier en septiembre de 1837".

[3] Boissier, E., 1938. Notice sur l'Abies Pinsapo. Accesible online en https://bibdigital.rjb.csic.es/records/item/9536-notice-abies-pinsapo , consultado el 13/12/2024.

[4] Prolongo, P., 1880. Jarabe Pectoral de Abietina preparado por el Dr. D. Pablo Prolongo y García, con la savia del Abies pinsapo de Mr. Boissier, en La Clínica de Málaga (Revista de Medicina y Cirugía Prácticas), 1 (1), pp. 23-24.

[5] En 1837, cuando Boissier conoció a Pablo Prolongo, éste tenía treinta y un años de edad. Desde los 17 años trabajó como aprendiz en la farmacia de Haenseler y con 19 años inició sus estudios de Farmacia en Madid, allí tuvo de profesores a Mariano Lagasca y Demetrio Rodríguez.

[6]  Boissier, E. (1839-1845). Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837. Tome II.
Enumeration des plantes du Royaume de Granade.
París, pp. 757.

[7] Díaz de Escovar, N., 1898. Galería Literaria de Málaga, apuntes para un Indice biográfico bibliográfico, relativos a escritores hijos de esta Provincia, residentes en ella ó que han escrito respecto a la misma. Accesible online en https://bibliotecavirtual.malaga.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=1101964 , consultado el 12/12/2024.

[8] Casares López, D. R. (1932). Datos biográficos de Juan José García, Félix Haenseler y Pablo Prolongo; farmacéuticos malagueños de los siglos XVIII y XIX, en Anales de la Academia Nacional de Farmacia.

[9] Álvarez Calvente, M,. (2006). Féliz Haenseler y Pablo Prolongo. Semblanza de dos botánicos malagueños, en Boletín de la Academia Malagueña de Ciencias, vol VIII, pp. 89-100.

[10] Garrido, M. y Pérez-Rubín J., (2011). Un artículo de 1880 sobre el "Jarabe de pinsapo" elaborado en la farmacia del malagueño Pablo Prolongo García (1806-1885), en Acta Botanica Malacitana, nº 32, pp. 242-245.

 

viernes, 15 de noviembre de 2024

De la Costa a Ronda (G. Martín, 1901).

El texto que sigue es una traducción parcial del relato Un coin d'Andalousie de Málaga a Gibraltar et de la côte a Ronda, incluido en el Annuaire du Club Alpin Français [1],  publicado en 1901, y cuyo autor es Georges Martin [2]. 


Un buen día de principios de mayo de 1900, mi compañero y yo salimos de San Pedro a las seis y media de la mañana, escoltados por un guarda privado armado con un fusil y montado en una mula, y un arriero cuya bestia llevaba nuestro equipaje. 

No seguimos la carretera, sino un sendero que sube hasta el origen del valle del Guadaiza, situándonos, durante la mayor parte del camino, más o menos en una cresta que separa la cuenca de este arroyo de la de un río algo mayor, el Río Verde, y de su afluente el Río del Bote. El camino es muy accidentado. Para recorrerlo con seguridad, se necesita el paso seguro de mulas y caballos criados en las montañas. La vista es amplia. A la izquierda, limita con la cresta de la montaña Palmitera, donde se dice que la cabra montés es más pequeña que la de las altas cumbres de los Alpes; a la derecha, por la montaña de La Concha, que domina Marbella; delante, por varios picos, el más destacado de los cuales es la cumbre caliza del Cerro de las Plazoletas, en la Sierra de la Nieve, que alcanza los 1.960 metros; en las laderas de esta montaña, un hermoso manantial brilla al sol y se precipita en cascada al Río del Bote. Junto a este pico hay un puerto, el Puerto de la Refriega, un lugar histórico. Fue aquí donde en 1485 se libró una de las últimas batallas entre los cristianos y los moros que habían sido expulsados de Ronda. A nuestras espaldas, la vista bajaba gradualmente hacia los cultivos de San Pedro y el mar, y en el lejano horizonte se divisaban las nieves del Rif marroquí. En un punto, podíamos ver estas nieves al mismo tiempo, y en otra dirección las de Sierra Nevada. En primer plano, las laderas del valle estaban cubiertas de matorral, dominado por la jara, con sus grandes flores blancas con manchas marrones, y también por bosques de alcornoques, encinas y pinos, cada vez más escasos a medida que aumentaba la altitud.

 

Imagen 


Imagen: Valle del Guadaiza. Autor Georges Martin. Fuente:  Un coin d'Andalousie de Málaga a Gibraltar et de la côte a Ronda. En Annuaire du Club Alpin Français.   


La ruta es ahora muy segura, pero no siempre fue así. No hace muchos años, una banda de bandoleros se instaló en la zona, saqueando a los escasos viajeros y a los pueblos de los alrededores. Al lado de la carretera, aún se puede ver la casa, ahora en ruinas, donde tenían su escondite y desde donde asaltaban a los viajeros. Estos bandoleros hacían prácticamente imposible viajar entre la costa y Ronda, siendo inútiles todos los esfuerzos de la Guardia Civil, hasta que varios lugareños, asaltados por ellos, regresaron al día siguiente y mataron hasta el último de ellos, tomándose así la justicia por su mano.

A las doce y media llegamos a Puerto Robledal, situado a 1.350 metros, al final del valle del Guadaiza. Aquí hay una mina de hierro magnético, ahora llamada Fuenfría, que nos proporciona agua clara y sabrosos berros para el almuerzo. 

Hay un gran contraste entre los dos lados del puerto Al sur, el rápido valle del Guadaiza, con sus laderas cubiertas de arbustos y árboles, conduce al mar, y las montañas son de origen antiguo, en su mayoría porfídicas. Al norte, las montañas calizas son más escarpadas y pesadas, y el país parece menos accidentado y más duro que el que acabamos de atravesar. Esta impresión persiste a medida que se desciende. El pequeño torrente formado por la Fuenfría y otros manantiales cercanos desaparece pronto entre las rocas, y se camina por mesetas calizas, con ondulaciones cubiertas de arbustos. Aquí recogí un gran ramo de peonías silvestres, para disgusto de mis compañeros nativos. Llamaban a la flor «hierba maldita». Cuando les pregunté por qué la llamaban así, me contestaron: «Es porque provoca erisipela». Desconozco el origen de esta creencia, que parece extendida por toda Andalucía.

En estas mesetas no hay más agua que la de algunos pequeños estanques que deben secarse en verano. Los únicos habitantes que encontramos fueron dos o tres pastores al frente de pequeños rebaños de cabras, bueyes y vaquillas, y algunos pobres campos de cereales separados por varios kilómetros. A veces surgen rocas de entre la maleza, formando montones que recuerdan, con menos variedad y tamaño, a los de Montpellier le Vieux, en las Causses francesas.

Dejamos la sierra una hora antes de llegar a Ronda, y entramos en la ciudad al anochecer, muy contentos con esta expedición a un país pintoresco y casi desconocido. Es cierto que no es muy fácil llegar, al estar lejos de las carreteras principales. Pero no siempre los lugares más visitados son los más interesantes, y espero haber contribuido a demostrarlo con esta breve descripción.

 

Bibliografía y notas

[1] Georges Martin, 1901. Un coin d'Andalousie de Málaga a Gibraltar et de la côte a Ronda. En Annuaire du Club Alpin Français, pp 302-318. Accesible online en https;//gallica.bnf.fr

[2]  Miembro del Club Alpino Francés (Sección de París).


miércoles, 13 de noviembre de 2024

Excursión a la Serranía de Ronda del XIV Congreso Geológico Internacional (D. de Orueta y Duarte y E. Rubio, 1926).

Durante el XIV Congreso Geológico Internacional se realizó una excursión a la Serranía de Ronda (ver Imagen 1). El texto descriptivo de la excursión, cuyos autores fueron Domingo de Orueta y Duarte y E. Rubio, fue publicado por el Instituto Geológico de España en 1926 [1]. 


 Imagen 1

Imagen 1: Serranía de Ronda. Primer término, gneis; segundo término, peridotitas; tercer término, calizas dolomíticas de Sierra Blanca. Fuente: La Serranía de Ronda por D. Orueta y E. Rubio. Excursión A - 2. XIV Congreso Geológico Internacional, Madrid 1926.
 

El programa de la excursión, de una duración de cinco días, fue el siguiente:

  1. Primer día. La meseta de Ronda. Está rodeada de sierras jurásicas, salvo en esta última dirección. Al Sur, por la Sierra de Cartajima; al Este, por las de los Merinos y Gialda, y al Oeste, por la de los Castillejos y las últimas estribaciones de la de Libar, que corren por el lado occidental del Guadiaro. Por el Norte la prolongan una serie de suaves lomas, que se extienden hasta la divisoria entre el Guadalete y el Guadiaro, al Noroeste de Arriate.
  2. Segundo día. Estudio de las rocas peridóticas y visita a los terrenos comprendidos entre el mioceno, sobre el que reposa la ciudad de Ronda, y el borde de la masa hipogénica, situado a 21 kilómetros de esta población, en la carretera que va a San Pedro Alcántara.
  3. Tercer día. Visita a los Llanos de la Nava y la Torrecilla, con el examen de las calizas cambrianas, y especialmente ver desde la cumbre de la Torrecilla, punto culminante de la Serranía (1.918 metros), la erupción peridótica en su conjunto, y también el cambio de dirección de la cordillera bética, y el gran manchón de pizarras cambrianas de los montes de Málaga.
  4. Cuarto día. Viaje en ferrocarril desde Ronda a Málaga, aprovechando para hacer el corte geológico a lo largo de la vía desde Gobantes a El Chorro.
  5. Quinto día. Visita a los llanos del Juanar, para el estudio y recolección de muestras de las dolomías metamórfícas de aquel paraje.

 

Los autores de la guía consideraron los siguientes límites de la Serranía (ver imagen 2):

 

... por el Norte, el valle del río Guadateba; por el Sur, el mar Mediterráneo; por el Este, el río Guadalhorce, y por el Oeste, el río Guadiaro. Queda así limitada una superficie de forma próximamente trapezoidal, comprendida entre las latitudes 36° 17', paralelo de la desembocadura del Guadiaro, y 36° 57' 30'' , que es, aproximamente, el paralelo del valle del Guadateba, y entre las longitudes 0º 52' y 1º 36' al Oeste del meridiano de Madrid, que son las que corresponden poco más o menos a la parte central de los valles del Guadalhorce y el Guadiaro. La superficie encerrada entre estos límites es, aproximadamente, de unos 2.800 kilómetros cuadrados.

... nos atendremos a la definición que hemos expuesto: en primer lugar, porque entre las sierras que componen dicho conjunto hay una ligazón orográfica muy íntima, que se traduce en otra más íntima todavía en la composición geológica, y en segundo lugar, porque todos nuestros predecesores en el estudio de la Serranía han adoptado para ella los mismos límites que quedan señalados.


 Imagen 2

Croquis orográfico de la Serranía de Ronda. Escala 1:400.000. XIV Congreso Geológico Internacional, Madrid 1916.
Imagen 2: Croquis orográfico de la Serranía de Ronda. Escala 1:400.000. Fuente: La Serranía de Ronda por D. Orueta y E. Rubio. Excursión A - 2. XIV Congreso Geológico Internacional, Madrid 1926.


La guía consta de la "Descripción geográfica y principales rasgos geológicos" de la Serranía (ver el mapa geológico en la Imagen 3), tomada, aunque corregida y ampliada, del texto del "Bosquejo geológico de la parte Sud-Oeste de la provincia de Málaga" (Domingo de Orueta y Aguirre, 1875) [2]. En ella además se describen y clasifican las principales rocas desde el punto de vista petrográfico. Así se describe la Sierra de la Nieve: 

 

La Sierra de la Nieve es un conjunto de elevados cerros que se interpone entre la Sierra de Tolox y la de Burgo. Está abruptamente cortada por su borde Noroeste, que cae al arroyo de la Higuera, afluente del río Turón, y, en cambio, por su borde opuesto, las laderas de sus cerros se unen por gradaciones poco pronunciadas al fondo del páramo. En esta sierra se encuentran los mayores bosques de pinsapos de la comarca. Este curioso árbol (Abies pinsapo) alcanza allí un desarrollo notable, y en los tajos y profundos barrancos del arroyo de la Higuera hay bosques con ejemplares cuya altura llega a 15 metros. El pinsapo de la Serranía sólo se desarrolla a alturas superiores a 1.000 metros y crece preferentemente en las calizas, y sólo en dos sitios (Sierra del Real y Reales de Genalguacil) lo hemos visto desarrollarse en las peridotitas. Este árbol, algunos quejigos y la poca hierba que crece en las hondonadas, son la única vegetación del páramo central.

Todo el conjunto de sierras, desde el puerto del Chaparralejo, Torrecilla, Sierra de la Nieve y meseta central, está formado por caliza blanca de los terrenos cambriano y jurásico, yendo el contacto entre ambos por el arroyo de la Higuera y el borde Noroeste de la meseta. Todo el paisaje allí es, pues, de un color blanco intenso, excepto en un punto, en el extremo Sur del páramo, donde se eleva el cerro de Abanto, primer asomo de la gran masa de rocas peridóticas, que se destaca con su color pardo rojizo de los cerros que lo rodean. Esta masa de peridotitas, que, como veremos más adelante, es uno de los rasgos geológicos más importantes de la Serranía, rodea al páramo central por su base meridional y parte de la oriental. En la primera llega hasta las orillas del río Verde, y en la segunda forma la Sierra Parda, que se destaca de la Torrecilla en el puerto de Coronas.

El cerro de Abanto es el primer jalón de la cordillera principal a partir del páramo. Pasado este cerro desciende la cumbre a la depresión conocida con el nombre de puerto del Robledal, que, aunque no tan alto como el del Pilar, al canza, sin embargo, la cota de 1.340 metros sobre el mar. Por él pasa el camino de arriería que conduce desde Ronda a Istán y Marbella. Geológicamente es notable este puerto por el criadero de magnetita que en él hay, y que está situado precisamente en el contacto de los gneises y dolomias estratocristalinas con la roca eruptiva.

 

   Imagen 3

Imagen 3: Mapa geológico de la Serranía de Ronda . Escala 1:200.000. XIV Congreso Geológico Internacional. Fuente: La Serranía de Ronda por D. Orueta y E. Rubio. Excursión A - 2. XIV Congreso Geológico Internacional, Madrid 1926.


Bibliografía y notas

[1] D. de Orueta y Duarte y E. Rubio, 1926. La Serranía de Ronda. Excursión A-2, XIV Congreso Geológico Internacional. Instituto Geológico de España. Madrid. Accesible online en https://www.bibliotecadelaserrania.es/download/documentos_pdf/La Serranía de Ronda por D. Orueta y E. Rubio.pdf consultado el 13 de noviembre de 2024.

[2] Orueta y Aguirre, Domingo de (1875). Bosquejo geológico de la parte sud-oeste de la provincia de Málaga. Extracto de las Actas de la Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales. Málaga. Imprenta de la Revista de Málaga. 33 pp.


miércoles, 30 de octubre de 2024

El bosquejo geológico de la parte Sud-Oeste de la provincia de Málaga (D. de Orueta y Aguirre, 1875).

Domingo de Orueta y Aguirre (Málaga, 1833 -1895) [1] es el autor del "Bosquejo geológico de la parte sud-oeste de la provincia de Málaga" [2], presentado en la sesión del día 14 de Setiembre de 1874 de la Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales. El trabajo es resultado de las excursiones científicas realizadas por el autor y su amigo José Macpherson por la zona Occidental de la provincia de Málaga, empleando como base cartográfica una copia del mapa que el cartógrafo Francisco Coello [3] había enviado a este último. 

Tal como el autor indica en su disertación a la Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales [4], animado por disponer de una copia del mapa de Coello, que venía a suplir la carencia hasta esa fecha de cartografía fiable, emprendió una serie de excursiones a la zona para estudiar su geología, en la que estaba interesado desde años antes.

 

Hace algunos años que interesado en el estudio de la constitución geológica de esta provincia deseaba recorrer sus diferentes distritos. Conocía la estructura y terrenos de varias localidades y había notado fenómenos que parecían ser de gran importancia, pero como ya os hice presente en una previa ocasión, carecemos aun de carta alguna geográfica de esta parte de Andalucía, que trazada siquiera con mediana exactitud pueda, utilizarse en un estudio científico.

...

Hallábame en este caso cuando mi amigo el Sr. D. José Mac-Pherson, tan ventajosamente conocido en el mundo científico por su admirable descripción geológica de la provincia de Cádiz, me remitió el calco de un mapa de la parte Occidental de la nuestra, cuyo original le habia enviado el Sr. D. Francisco Coello de Madrid. Si bien no era mas que el resultado de los primeros apuntes de dicho inteligente geógrafo, ofrecía en su conjunto tal grado de exactitud, que nos hace doblemente deplorar no haya obtenido todavía dicho señor el número de datos suficientes para dar á la prensa el plano geográfico de esta parte de España. Animado sin embargo con tal adquisición, emprendí una série de escursiones acompañado del mismo Sr. Mac-Pherson, las cuales me han sido muy satisfactorias, tanto por haber tenido ocasión de apreciar la buena amistad y altos conocimientos de mi dicho amigo, como por los admirables y complicados fenómenos geológicos que en ellas he notado.

 

El mapa que Francisco Coello envió a José Macpherson le sirvió a este de base cartográfica para su Croquis Geológico de la Serranía de Ronda, que aparece en su Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda (1874) [5] (ver Imagen 1). Se intuye además que también sirvió de base para el Mapa Orográfico de la Serranía de Ronda, del Estudio Geológico y Petrográfico de la Serranía de Ronda, de Domingo de Orueta y Duarte (1917) [6] (ver Imagen 2), dada la similitud de ambos.

 

 Imagen 1

Croquis geológico de la Serranía de Ronda de la "Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda", por José Macpherson Hemas (1874). Imagen editada por José Pino-Díaz.

Imagen 1: Croquis geológico de la Serranía de Ronda de la "Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda", por José Macpherson Hemas (1874). Imagen editada por José Pino-Díaz.

 

Imagen 2

Mapa Orográfico de la Serranía de Ronda, escala 1:400.000. Fuente: Estudio Geológico y Petrográfico de la Serranía de Ronda, de Domingo de Orueta Duarte. Memorias del Instituto Geológico de España.

Imagen 2: Mapa Orográfico de la Serranía de Ronda, escala 1:400.000. Fuente: Memorias del Instituto Geológico de España. "Estudio Geológico y Petrográfico de la Serranía de Ronda", por Domingo de Orueta Duarte (1917).


Orueta y Aguirre en su disertación a la Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales, en la sesión del día 14 de Setiembre de 1874, realiza una breve descripción orográfica y geológica de la parte SO de la provincia de Málaga. 

He considerado interesante transcribir a continuación los siguientes párrafos sobre el pinsapo, los pinsapares y los principales accidentes geográficos de la zona: Sierra Blanquilla, Sierra Prieta, Sierra de Tolox, Sierra de la Nieve y Río Grande. En ellos, además de la orografía de la zona, describe la vegetación y el paisaje y hace referencias a las actividades económicas, tal es el caso de los huertos de naranjos, los molinos y las fábricas de paños de Yunquera en río Grande.


El pinsapo

En sus vertientes crece principalmente el bellísimo pino peculiar de nuestra provincia llamado Abies pinsapo, que puede competir en hermosura y gallardía con las Araucarias. Antiguamente se extendía por una zona mucho mas dilatada, formando bosques de grandísima espesura y además de lo que adornaba las montañas era un germen de riqueza para los partidos comarcanos. En el dia, sin embargo, existen muy pocos ejemplares de la dicha especie, que es de temer desaparezca en época cercana, pues a pesar de que según tengo entendido, existen leyes prohibitivas, que impiden su exterminio, toda vez que nadie muestra marcado interés en propagarla, en alguno de nuestros continuos trastornos sociales y políticos pueden seguir dichos árboles la suerte de los demás, que han cubierto nuestros montes.

En esta sierra se encuentran los mayores bosques de pinsapos de la comarca. Este curioso árbol (Abies Pinsapo) alcanza allí un desarrollo notable, y en los tajos y profundos barrancos del arroyo de la Higuera hay bosques con ejemplares cuya altura llega a quince metros. El pinsapo de la Serranía sólo se desarrolla a alturas superiores a 1.000 metros y crece preferentemente en las calizas, y sólo en dos sitios (Sierra del Real y Reales de Genalguacil) lo hemos visto desarrollarse en las peridotitas. Este árbol, algunos quejigos y la poca hierba que crece en las hondonadas son la única vegetación del páramo central.

 

Sierra Blanquilla y Sierra Prieta

El puerto del Chaparralejo, por el que pasa el camino de Puerto del Yunquera a Burgo, y cuya altura es de 829 metros sobre el mar, separa a las Sierras Blanquilla y Prieta de otras que con diversos nombres locales se elevan progresivamente hasta incorporarse a las Sierras de la Nieve y de Tolox, que forman ya parte del nudo central de la Serranía. Este nudo central es una meseta o páramo elevado al que convergen las principales sierras de la región.

 

La Sierra de Tolox

[En la] Sierra de Tolox, ... está situado el punto más alto de la Serranía (1.918 metros), el llamado cerro de las Plazoletas o Torrecilla, que es vértice trigonométrico principal. Este cerro está en realidad un tanto fuera de la cresta de la cordillera, destacándose aislado al Oriente de ella. Sus laderas por este lado descienden bruscamente hacia la Hoya de Málaga, con enormes tajos cortados a pico; y para formarse idea de la magnitud de este salto, basta comparar la cota 1.918 metros de la Torrecilla con la de 473 metros del paraje llamado Los Peñones, a orillas del río de los Horcajos, y observar que la distancia horizontal entre ambos puntos es tan sólo de cuatro kilómetros. 

Dos desfiladeros profundos, de paredes abruptas, se abren entre estos tajos. El situado más al Sur da nacimiento al río de los Horcajos, y el más septentrional al río Grande, que brota de una cuenca muy pintoresca y es extraordinariamente torrencial en la parte superior de su curso, circunstancia que se aprovecha para la producción de fuerza motriz que mueve a varios molinos y a las tan renombradas fábricas de paños de Yunquera. Estos desfiladeros ofrecen al viajero la extraña combinación de un paisaje alpino con otro genuinamente andaluz.

 

La Sierra de la Nieve

La Sierra de la Nieve es un conjunto de elevados cerros que se interpone entre la Sierra de Tolox y la de Burgo. Está abruptamente cortada por su borde Noroeste, que cae al arroyo de la Higuera, afluente del río Turón, y, en cambio, por su borde opuesto las laderas de sus cerros se unen por gradaciones poco pronunciadas al fondo del páramo.

La Sierra de Tolóx, os diré que su parte N se conoce en Ronda con el nombre de Sierra de las Nieves, la cual se eleva en el cónico Peñón de los Enamorados á 1.837 metros sobre el mar, que es la mayor altura de este distrito, después del Cerro de las Plazoletas.

 

 Río Grande

En los estribos meridionales de estas alturas, por el O. y á muy corta distancia de Yunquera, nace Rio Grande, brotando del fondo de una cueva muy salvaje en lo mas recóndito de un profundo y grandioso desfiladero, sirviendo sus aguas de fuerza motriz á numerosas fábricas de paño burdo que se han edificado en dicho sitio, cuya industria es uno de los principales gérmenes de riqueza del referido pueblo. Estos desfiladeros ofrecen al viajero la extraña combinación de un paisaje alpino con otro genuinamente andaluz.

Las cumbres de la Torrecilla, que los limitan por Occidente, están cubiertas de nieve buena parte del año, y en ellas crecen los célebres pinsapos, tan parecidos a los abetos de los Alpes, que coronan los blancos y abruptos tajos de caliza de las paredes del desfiladero. Este salvaje conjunto alpino contrasta de un modo sorprendente con el detalle típicamente andaluz del lecho del río, pues donde quiera que éste forma un remanso y deposita un poco de tierra vegetal, hay un huerto de naranjos, con su pequeña acequia, su casita blanca y sus bancales. Y todo esto brillando con aquella luz intensa y única del cielo de Málaga.

¡Lástima grande que sea tan incómodo y hasta difícil llegar a estos sitios, tan dignos de ser admirados por el turista!

 

Bibliografía y Notas

[1] Domingo de Orueta y Aguirre (Málaga, 15/10/1833 - 19/02/1895). Se dedicó de forma autodidacta al estudio de la Geología, de la que llegó a ser un experto. Sus excursiones geológicas y paleontológicas por la provincia de Málaga dieron como resultado sus cuatro importantes aportaciones sobre la Geología de la misma. En 1872 fundó la Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales, siendo su primer presidente. Fuente: Biografía de Jesús Castellanos Guerrero, disponible online en https://dbe.rah.es/biografias/27276/domingo-de-orueta-y-aguirre , consultado el 29/10/2024.

[2] Orueta y Aguirre, Domingo de (1875). Bosquejo geológico de la parte sud-oeste de la provincia de Málaga. Extracto de las Actas de la Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales. Málaga. Imprenta de la Revista de Málaga. 33 pp.

[3] Francisco Coello de Portugal y Quesada (Jaén, 26/04/1822 - Madrid, 30/09/1898). Geógrafo, cartógrafo e ingeniero militar. El Atlas de España y sus posesiones de Ultramar, hito en la historia de la cartografía moderna española, fue su obra más importante. Suministró también la cartografía de base para numerosos mapas temáticos de todas clases, como diversos mapas geológicos de Casiano de Prado, Amalio Maestre, Vilanova, Botella de Hornos y Macpherson. Fuente: Biografía de Francisco Quirós Linares, disponible online en https://dbe.rah.es/biografias/14844/francisco-coello-de-portugal-y-quesada , consultado el 29/10/2024.

[4] La Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales, creada en 1872, se denomina Academia Malagueña de Ciencias desde el año 2002. Disponible online en https://amciencias.com/ , consultado el 29/10/2024.

[5] Macpherson Hemas, José (1874). Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda. Imprenta de la Revista Médica, Cádiz. 105 pp., un mapa y siete cortes longitudinales y transversales.

[6] Orueta y Duarte, Domingo de (1917). Estudio Geológico y Petrográfico de la Serranía de Ronda. Memorias del Instituto Geológico de España. Imprenta de Julián Palacios, Madrid. 571 pp., dieciseis láminas, dos mapas y seis cortes geológicos.

sábado, 26 de octubre de 2024

Estudios entomológicos forestales del pinsapo de la Sierra de Ronda (H. Strohmeyer, 1930).

Heinrich Strohmeyer [1], entomólogo forestal alemán, realizó en 1927 un viaje de estudios a las principales sierras españolas, entre ellas la Serranía de Ronda. 

Según escribe en su artículo "Estudios entomológicos forestales del pinsapo de la Sierra de Ronda" (1930) [2]:

 

En las cumbres de la Sierra de Ronda, también conocida como Sierra de la Nieve, se encuentra el último vestigio importante de los antaño extensos bosques de «pinsapos», que el botánico Boissier describió a principios del siglo pasado como Abies Pinsapo. Esta zona forestal, que ocupa unas 600 hectáreas, ha sido estudiada en detalle varias veces desde el punto de vista botánico, pero hasta 1927 no se había realizado un estudio de los insectos forestales dañinos que allí se encuentran (he publicado informes preliminares sobre mis observaciones en las Actas de la reunión de invierno de 1928 del Märkischer Forstverein, publicado por J. Nëumann en Neudamm) [3]

 

Al igual que el botánico Neger, que visitó los pinsapares en 1907 [4], y con el apoyo del Ingeniero Jefe de Montes Eladio Caro [5] y de los responsables forestales locales, organizó la visita al pinsapar tomando como punto de partida la ciudad de Ronda. La noche del 23 al 24 de julio de 1927 salió acompañado de su mujer, un guarda forestal y otro ayudante. Después de más de 6 horas de marcha ininterrumpida llegaron por la mañana al borde inferior del pinsapar, donde hicieron un descanso en una pequeña choza de piedra construida por el guarda forestal [6] (ver Imagen 1).  


Imagen 1

Imagen 1: Choza de piedra del Francisco Molina, guarda del monte "Pinsapar" o monte "Sierra de Nieves" del Ayuntamiento de Ronda. Fotografía de H. Strohmeyer.

 

Strohmeyer comprobó que el pinsapar se caracterizaba por la inexistencia de repoblado natural, a pesar de la abundancia de piñas en los pinsapos (ver Imagen 2).

 

La ladera norte, sobre la que se alzan los pinsapos, resultó ser muy rocosa y pedregosa, por  lo que el desnivel final es variable pero generalmente bajo. Como resultado, los árboles están a menudo ramificados hasta el suelo. Su altura varía en la parte inferior entre 20 a 30 metros, pero disminuye hacia la cresta. Llama la atención la abundancia de conos, sin embargo, casi en ninguna parte se podía encontrar un rastro de crecimiento joven rastro de crecimiento.

 

Imagen 2

 

Imagen 2: Los árboles están a menudo ramificados hasta el suelo. Su altura varía en la parte inferior entre 20 a 30 metros, pero disminuye hacia la cresta. Llama la atención la abundancia de conos, sin embargo, casi en ninguna parte se podía encontrar un rastro de crecimiento joven rastro de crecimiento. Fotografía de H. Strohmeyer.

 

Sobre ramas del tejado de la choza del guarda observó rastros de alimentación de un escarabajo de la corteza del género Cryphalus.

 

Una inspección más detallada reveló que se trataba de Cryphalus numidicus Eichhoff (ver imagen 3). Su comportamiento alimentario difiere significativamente del de su pariente más cercano, Cr. piceae Ratzeb en que la polilla tiene forma cuadrada, pero representa un pronunciado conducto transversal de un solo brazo. Al igual que Cr. piceae, numidicus también vive de forma monógama. La longitud del conducto transversal suele ser de 7-10 mm; los conductos más largos, aparentemente de dos brazos, se forman por la colisión de dos conductos adyacentes. Las galerías larvarias son ligeramente sinuosas y suelen ramificarse verticalmente hacia arriba y hacia abajo, normalmente 8-10. Todo el patrón de alimentación penetra en la corteza y en la albura aproximadamente a la misma profundidad, sólo las cunas pupales son roídas algo más profundamente en esta última. La Fig. 3 muestra patrones de alimentación aún no completados en la parte superior del tronco, la Fig. 4 muestra patrones de alimentación completados en una rama (ver Imagen 4).

 

 Imagen 3

Imagen 3: Imagen de Cryphalus numidicus Eichhoff. Sample ID: CNC COLEO 00152924. License: CreativeCommons - Attribution (2012). License Holder: CNC/CBG Photography Group, Centre for Biodiversity Genomics. Fuente https://v3.boldsystems.org/index.php/Taxbrowser_Taxonpage?taxid=264075

 

 Imagen 4

Imagen 4: Rastros de daños de alimentación de Cryphalus numidicus Eichhoff. La Fig. 3 muestra patrones de alimentación aún no completados en la parte superior del tronco, la Fig. 4 muestra patrones de alimentación completados en una ramas. Fotografías de H. Strohmeyer.

 

Al día siguiente continuó visitando el pinsapar de Ronda y observó daños en las yemas que intuyó causados por un lepidóptero de la subfamilia Phycideae.


Después de una corta noche de sueño en la cabaña de piedra, salimos antes del amanecer, llevando algunas monturas con nosotros, para visitar las partes altas del bosque y la cresta de la montaña. En nuestra caminata vimos sobre todo árboles de entre 100 y 200 años, pero se dice que se han identificado árboles de hasta 500 años contando los anillos de crecimiento. Pude determinar el tronco más fuerte del bosque haciendo una fotografía.

...

En varios abetos que examiné más de cerca, encontré las yemas erosionadas y a menudo cubiertas de grumos de resina, como puede verse en las ilustraciones adjuntas. Sin embargo, no pude encontrar la causa de los daños, por lo que tuve que conformarme con llevarme algunas ramitas carcomidas. Sin embargo, el tipo de alimentación me hizo sospechar que se trataba de una pequeña mariposa de la subfamilia Phycideae.


Informó de sus hallazgos a Auguste Barbey [7], quién visitó el pinsapar de Ronda en 1929. Como resultado de su viaje Barbey escribió "A travers les forêts de pinsapos d'Andalousie" [8], homenaje a la memoria de su abuelo Edmond Boissier, botánico que describió taxonómicamente el pinsapo como nueva especie de abeto, el Abies pinsapo Boiss [9]. En su texto describe las condiciones vegetativas del pinsapo y la situación de los pinsapares. Barbey estudió los insectos plaga del pinsapo, descubriendo especies nuevas para la ciencia.

 

El entomólogo forestal suizo A. Barbey, a quien informé de mis hallazgos en el bosque de Pinsapo, realizó un viaje de estudio allí en abril de 1929 e hizo varias observaciones. Según su carta, pudo encontrar la oruga de la yema, de la que yo sólo pude recoger los rastros de alimentación. También encontró un Cripturgus en una rama delgada de Pinsapo, que me envió para su identificación. Considero este escarabajo como una nueva especie, que describí como Crypturgus Barbeyi m. en el Entomologische Blätter.

 

Strohmeyer coincide con los ilustres visitantes al pinsapar de Ronda que le precedieron en señalar las causas que amenzaban a estos bosques.


Aparte de la pequeña mariposa, creo que todos estos insectos sólo causan daños secundarios. Estos últimos vestigios de los bosques de pinsapo están amenazados de extinción principalmente por las cabras, que hacen casi imposible su regeneración. Por eso es gratificante que, según un anuncio de la revista «Renovación Forestal», el Gobierno español tenga la intención de declarar reserva natural el bosque de pinsapos de la Sierra de Ronda. Con la suficiente supervisión, este interesante remanente forestal puede conservarse de este modo.

 

Por último, Strohmeyer hace referencia al artículo de Bezares "Los escolítidos del pinsapo en la Serranía de Ronda" publicado en 1928 en la Revista de Fitopatología, al año siguiente de su visita al pinsapar de Ronda [10].

 

Después de la impresión de este trabajo, recibí la edición de 1928 de la Revista de Fitopatología del Profesor Dr. Aulló y Castilla en Madrid, en la que veo que el Ingeniero Auxiliar Eugenio Bezares visitó el bosque de Pinsapo aproximadamente un año después que yo, a finales de junio de 1928, y encontró allí un Cryphalus, que él pensó que era Cr. piceae Ratzeb. y también un Cryturgus, que tal vez sea idéntico a la especie encontrada por Barbey y nombrada por mí y no -como cree el descubridor- al Crypt. ńumidicus Ferr. Un solo ejemplar de Ips erosus Woll. fue capturado también por Bezares.

Biografía y notas

[1] Heinrich Strohmeyer (nació el 2 de abril de 1871 en Horbach, distrito de Gelnhausen, Alemania; falleció el 18 de marzo de 1955 en Marburgo, Alemania). Jefe Forestal de Munster, Alsacia, y más tarde Consejero Ministerial del Gobierno Alemán en Berlín.

[2] Strohmeyer, H. (1930). Forstentomologische Studien im Pinsapo-Wald der Sierra de Ronda. Z. Pflanzenkr, XL, p.1-7, 9 Fig. (Estudios entomológicos forestales del pinsapo de la Sierra de Ronda).

[3] Strohmeyer, H. (1928). Bericht über die Winterversammlung des Märkischen Forstvereins. Verlag J. Neumann in Neudamm (Actas de la reunión de invierno de 1928 del Märkischer Forstverein, publicado por J. Nëumann en Neudamm).

[4] F. W. Neger (1907). Die Pinsapo - Wälder in Südspanien. Naturw. Zeitschr., f. Land- u. Forstwirtsch. 1907. 5, 385.   

[5] Eladio Caro y Velázquez de Castro. Ingeniero de Montes de la 45ª promoción, año 1900. Tomado de Historia del Cuerpo de Ingenieros de Montes (1853-2010), por Antonio García Álvarez (2010).

[6] Francisco Molina, guarda del monte "Pinsapar" o monte "Sierra de Nieves" del Ayuntamiento de Ronda. Disponible online en  https://www.rfnatura.es/francisco-molina-guarda-del-pinsapar-de-ronda/, consultado el 19/10/2024.

[7] Auguste Barbey (1872-1948), ingeniero y entomólogo forestal suizo, nieto de Edmund Boissier. Ver en este blog la entrada El pinsapo más antiguo de Europa Central proviene de semillas de Yunquera.

[8] Barbey en su obra A travers les forêts de pinsapos d'Andalousie, de homenaje a su abuelo Edmond Boissier, analiza las condiciones de existencia de los bosques de pinsapo y describe las características biológicas de sus insectos plaga, de los que descubrió cinco especies nuevas para la ciencia. Fuente: Obituario de Auguste Barbey, por Paul Bovey. Accesible online en https://www.e-periodica.ch/digbib/view?pid=sng-005%3A1949%3A129#380, consultado el 27/08/2024.

[9] Edmond Boissier describió, clasificó taxonómicamente y dió nombre a la nueva especie como Abies pinsapo Boiss (1838) (tomó el nombre vulgar con el que este árbol era conocido en la zona) en "Notice sur l'Abies pinsapo", accesible online en Biblioteca Digital del Real Jardín Botánico: https://bibdigital.rjb.csic.es/idurl/1/9536. Ver en este blog la entrada Contribución a la discusión etimológica del término Pinsapo.

[10] Ver en este blog la entrada Los escolítidos del pinsapo en la Serranía de Ronda (E. Bezares, 1928).


jueves, 19 de septiembre de 2024

Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda (J. Macpherson, 1874).

En 1874 se publicó la "Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda" [1], del geólogo gaditano José Macpherson y Hemas [2]. En ella hace la descripción orográfica y geológica de la Serranía y de sus rocas principales. El texto se acompaña de un croquis geológico a color y una lámina con tres cortes NO-SE de la Serranía (ver las imágenes); dos cortes, longitudinal y transversal, de la "masa de serpentina"; el plegamiento de los estratos en la Cuesta de la Sardina y el corte de la Sierra de Mijas.
 
Croquis geológico de la Serranía de Ronda de la "Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda", por José Macpherson Hemas (1874). Imagen editada por José Pino-Díaz.
Croquis geológico de la Serranía de Ronda de la "Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda", por José Macpherson Hemas (1874). Imagen editada por José Pino-Díaz.
 
 
Lámina con cortes generales de la Serranía de Ronda de la "Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda", por José Macpherson Hemas (1874). Imagen editada por José Pino-Díaz.
Lámina con cortes generales de la Serranía de Ronda de la "Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda", por José Macpherson Hemas (1874). Imagen editada por José Pino-Díaz. Pica en la imagen para verla de mayor tamaño.
 
 
Al año siguiente, 1875, se publicó "El bosquejo geológico de la parte Sud-Oeste de la provincia de Málaga" [3], de Domingo Orueta Aguirre [4], realizado a partir de un mapa de la zona que le proporcionó su amigo y compañero de excursiones científicas Macpherson. 
 
Así describe Macpherson la Sierra de las Nieves y el pinsapar de Ronda (es copia literal salvo los términos entre corchetes): 
 
"Al Este del Piramidal Cerro del Alcohol [hoy conocido como Cerro Alcojona], se levanta la Sierra de la Nieve, que con su promontorio avanzado de las Plazoletas, aparece como imponente masa especialmente cuando se le observa por sus vertientes meridionales.
Esta parte de la Serranía es quizás uno de los lugares mas interesantes de toda esta comarca, no solo por causa de los fenó­menos geológicos que le han dado su relieve, como por encon­trarse en las agrestes cañadas de su umbría los magníficos bos­ques de pinsapos que dan fama á esta parte del pais.
Cuando se abandona el triste y desolado valle que se encuentra entre las Sierras de la Gialda [hoy en día Sierra Hidalga] y de la Nieve y se llega á la base de esta Sierra, impresiona agradablemente el inesperado contraste que se encuentra.
Al abandonar esa série de desnudas peñas desprovistas de todo arbolado que mitigue algun tanto la reverberacion de los rayos solares, se deleita el ánimo del viajero al encontrarse entre los corpulentos pinsapos que cubren todas las cañadas que des­cienden por las faldas de la encumbrada Sierra, y que se observan con cierto respeto, pues solo en esta y en la vecina Sierra del Pinar es donde crecen estos árboles con toda su lozanía.
Tanto en esta Sierra como en la del Pinar, el pinsapo crece con pujanza solamente en las umbrías y solo como caso extraordinario se le ve poblar las solanas. En general este árbol crece desde los 1200 metros sobre el mar para arriba, y solo en raros casos los he visto á un nivel inferior." 
 

 Bibliografía y notas

[1] Macpherson Hemas, J. (1874). Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda. Imprenta de la Revista Médica, Cádiz, 105 pp.

[2] José Macpherson Hemas (1839-1902). Biografía por José Luis Barrera Morate en Biografías de la Real Academia de la Historia. Accesible online en https://dbe.rah.es/biografias/12545/jose-macpherson-hemas, consultada el 19/09/2024.

[3] Orueta y Aguirre, D. (1875). Bosquejo geológico de la parte Sud-Oeste de la provincia de Málaga. Imprenta de la Revista de Málaga, Málaga, 42 pp.

[4] Domingo de Orueta y Aguirre (1833-1895). Biografía por Jesús Castellanos Guerrero, en Biografías de la Real Academia de la Historia. Accesible online en https://dbe.rah.es/biografias/27276/domingo-de-orueta-y-aguirre, consultada 19/09/2024.

jueves, 12 de enero de 2023

El viajero y naturalista Samuel E. Cook y el pinsapo, que no llegó a ver (S.E. Cook, 1829 y 1843).

En 1839 apareció el artículo de Samuel Edward Cook, On the Pinus and Abies, with remarks on a New Species en Annals of Natural History or Magazine of Zoology, Botany, and Geology, vol. III [1]. En este artículo Cook expone, en referencia a la reciente descripción del Abies pinsapo por Boissier (1838), que la existencia en la serranía de Ronda de una nueva especie fue anunciada por él en su obra Sketches in Spain (vol. II, pág. 239), publicada en 1834 [2].

In the paper which was given in a preceding Number (vol. II, p. 163) the general distribution of the genera through Europe was stated, as far as my observations and information at that period enabled me to do. Since that time an addition to our knowledge of this branch has been made by the ascertaining a species which was first announced by me to exist in the mountains of Ronda, the bearings of which on the positions laid down as to the pinology of Europe are too important not to require its introduction into the system. My information respecting it was too vague, except as to the locality, and that it differed from all the species in the vicinity, to enable me to do more than suppose, that, as I had found the upper parts of the Sierra de Cuenca, which bear some analogy to the mountains of Ronda, clothed with P. sylvestris, that it might possibly be that species ; but having only conjecture to guide me, I pub lished the notice with the view of drawing the attention of other travellers to the subject "Sketches in Spain", vol. II, p. 239.

[[En el artículo publicado en el número anterior (vol. II, p. 163, de Annals of Natural History or Magazine of Zoology, Botany, and Geology) [3] se describía la distribución general de los géneros en Europa, en la medida en que mis observaciones e información me lo permitían. Desde entonces, el conocimiento sobre esta rama de la ciencia se ha ampliado con la determinación de una especie cuya existencia fue anunciada por mí en los montes de Ronda, ... Mi información al respecto era demasiado vaga, excepto en lo que se refiere a la localidad, y a que se diferenciaba de todas las especies de la vecindad, para permitirme hacer más que suponer que, como había encontrado las partes altas de la Sierra de Cuenca [ver Figura 1], que tienen cierta analogía con las montañas de Ronda, vestidas con P. sylvestris, que posiblemente se tratara de esa especie; pero teniendo sólo conjeturas para guiarme, lo publiqué con el fin de llamar la atención de otros viajeros sobre el tema en Sketches in Spain (vol. II, pág. 239).]] [4]

 

Figura 1

Distribución de los bosques según especie principal en la Península Ibérica en un corte Norte-Sur. Fuente: Cook, S. E. (1834). Sketches in Spain during the years 1829, 30, 31, & 32: containing notices of some districts very little known of the manners of the people, government, recent changes, commerce, fine arts, and natural history, vol. II, cap. XXIII (Natural History), pág. 243
Figura 1: Distribución de los bosques según especie principal en la Península Ibérica en un corte Norte-Sur. Fuente: Cook, S. E. (1834). Sketches in Spain during the years 1829, 30, 31, & 32: containing notices of some districts very little known of the manners of the people, government, recent changes, commerce, fine arts, and natural history, vol. II, cap. XXIII (Natural History), pág. 243.
 

Efectivamente, en la página 239 del volumen II de Sketches in Spain, capítulo XXIII (Natural History), [5] leemos que en las zonas altas de la Sierra de la Nieve y de San Cristóbal crece una especie de árbol, que no ha podido clasificar por falta de tiempo y que podría ser pino silvestre. 

The Serranía de Ronda terminates the southern section of the forests. In the barrancos and river courses is p. pinaster, which is used at Marbella for smelting the iron ore. Mixed with it, but lower down is halepensis, and to the western side, I believe, the pinea. High up, on the most elevated ridges of the Serranía, is a species I have not been able to classify, and know only by the vague descriptions of the natives, obtained too late to enable me lo visist the place. It grows on San Cristobal, and the Sierra de la Nieve, and is not improbably, from the description, p. sylvestris.

[[En la Serranía de Ronda acaba la sección sobre los bosques del Sur [de España]. En los barrancos y cursos fluviales se encuentra el p. pinaster, que se utiliza en Marbella para fundir el mineral de hierro. Mezclado con él, pero a menor altitud, está el halepensis, y en el lado occidental, creo, el pinea. En las cumbres más elevadas de la Serranía, hay una especie que no he podido clasificar, y que sólo conozco por las vagas descripciones de los lugareños, obtenidas demasiado tarde para permitirme visitar el lugar. Crece en San Cristobal, y en la Sierra de la Nieve, y no es improbable, por la descripción, que sea p. sylvestris.]] [6]

 

Primera visita de Cook a la serranía de Ronda (1829)

El inicio de su viaje a Ronda desde Coín en 1829 (Journey to Ronda.- Coin and La Junquera.- Description of Ronda.- The old and new towns.- Serranía de Ronda) lo describe así en el capítulo I del vol. I, pág. 20,  de Sketches in Spain:

From Coin I proceeded, after crossing the river, to a puerto, or pass, which closes in the Vega at the western end, and entering the Serrania de Ronda through a picturesque country, arrived at La Junquera. There was no posada, only a hovel without beds; but I obtained accommodntion in the house of a respectable man who had been sergeantmajor in the army of Romana and complained of the change of times. The population is composed wholly of labradores, or agricultural labourers, of all ranks. In the morning 1 descended to Borgo de Ronda, which stands in a deep vale, in a most picturesque sítuation, with a lofty mountain overhanging it to the north ...

[[Desde Coín me dirigí, después de cruzar el río, a un puerto, que cierra la vega en el extremo occidental, y entrando en la Serranía de Ronda a través de un pintoresco país, llegué a La Junquera. No había posada, sólo una casucha sin camas; pero conseguí alojamiento en la casa de un hombre respetable que había sido sargento mayor del ejército de la Romana [se refiere al ejército del Marqués de la Romana] que se quejaba de cómo habían cambiado los tiempos. La población está constituída en su totalidad por labradores de todas clases. Por la mañana bajé al Burgo de Ronda, que se encuentra en el fondo de un valle, en una situación muy pintoresca, con una alta montaña al Norte ...]] [7]

 

El árbol de la Serranía del que tuvo conocimiento Cook era el pinsapo, no el pino silvestre como él intuyó. 

Cook desconocía que la primera descripción documentada del pinsapo data de 1655 [8]. Aparece en el segundo tomo de la obra Reforma de Fray Fco. de Santa María, en el capítulo LXIII, titulado Antigüedad de la Santa Iglesia de nuestra Señora de las Nieves y origen de sus ermitaños.
En lo mas riguroso i empinado dellas se halla un arbol (no se si en otra parte de España ay otro semejante) que los Serranos llaman Pinçapo, Dizenme que lo ay en Flandes, i que es lo mesmo que pino blanco; porque la madera que debaxo de la corteça tiene, es blanquisima. Las ramas, que del comun tronco salen, crecen en manera de Cruz, porque de ellas nacen otras, conservando la misteriosa figura con tanta puntualidad, que el arte no le iguala. De estas ramas salen otras i de estas otras, sin perder nunca la figura de la Cruz. Las hojas son espinas, como las del Henebro : La color de la corteza en lo mas antiguo, es de sangre descolorida : En lo tierno de los cogollos es más clara, i viva : I aunque las ramas son estendidas, el tronco camina derecho hacia el cielo, i remata en punta, como el Cipres, que siempre es una Cruz. Por todo lo cual se ve, que la naturaleza no solo es hermosa con su variedad, sino religiosa con las memorias, que nos da de nuestra redempcion, que ha sido la causa porque me he detenido en la noticia de estos árboles, de que los Ermitaños sacan Cruces, que mueven a devoción.
Parece que Cook desconocía también que Simón de Rojas Clemente recorrió la serranía de Ronda [9] acabando la primera década del siglo XIX. Sus apuntes sobre el pinsapo fueron publicados en la edición de 1818 del tratado "Agricultura General" de Gabriel Alonso de Herrera. En sus notas Clemente describió el pinsapo, aunque erróneamente creyó que se trataba del abeto común.
,, El abeto común, llamado pinsapo en el reino de Granada, y también pinabete por los artistas (Pinus picea. Lin. Abies pectinata. Decand.), abunda espontáneo en la sierra del Pinar, en la de Tolox y la de los Reales sobre Estepona, á la altura de unas mil novecientas hasta dos mil cuatrocientas varas sobre el nivel del mar; siendo su zona favorita la subalpina. Gusta de los terrenos calizos y de serpentina; mas no del granito. El tronco es derecho, y se eleva hasta mas de ciento veinte pies. Las ramas salen casi perpendiculares al horizonte, y se encorvan ó arquean hacia el suelo por las estremidades, formando el todo del árbol una especie de cono corto, y ancho por la base. La corteza es blanquecina, débil, quebradiza, y la madera tierna y resinosa. Las piñas son rojizas en su madurez, muy anchas por la base, y su punta mira constantemente al cielo. Es muy célebre y hermoso el pinsapo, que se encuentra en el camino de Ronda á Tolox cerca del puerto de las ánimas, llamado de las siete vigas por sus siete larguísimas ramas ó brazos principales, casi iguales, y distribuidos en derredor del tronco con maravillosa simetría.
Vicente Martínez Montes (1852) [10] sitúa el nacimiento y desarrollo de la ciencia botánica en Málaga a principios del siglo XIX, con los farmacéuticos Félix Haenseler y Pablo Prolongo.
El estudio de los vegetales que espontáneamente crecen en este suelo privilegiado [se refiere al municipio de Málaga], puede decirse que data, de una manera metódica y científica, desde principios de este siglo [se refiere al siglo XIX], en que D. Félix Hanseler comenzó á dedicarse á él, bajo la dirección de nuestro Rojas Clemente, autoridad muy respetable,... A Haenseler siguió, por los años de 1830, D. Pablo Prolongo, quien ha trabajado con grande esmero é inteligencia en la determinación de infinitas especies. [11]
Pues bien, Haenseler y Prolongo, que conocían el pinsapo, continuaron en el error de Simón de Rojas, que el pinsapo era el abeto común. Tuvo que ser Boissier [12], puesto al tanto y ayudado por los dos botánicos malagueños, quien determinara en 1838 que el pinsapo era una nueva especie.

Revenu à la fin de septembre des Alpes de Grenade, je proposai à M. Haenseler une promenade à la Sierra de la  Nieve. Déjà à Yunquera, au pied de la montagne, on nous dit que nos recherches seraient couronnées de succès, et que les cônes étaient presque à leur maturité. En effet, à une hauteur de 3500' environ, nous rencontrâmes les premiers  pieds de pinsapo,  et  notre joie  fut bientôt à son comble à la vue  d'un de ces arbres dont le sommet était chargé de fruits.

[[De regreso a finales de septiembre de Sierra Nevada (Granada), propuse al Sr. Haenseler una excursión a la Sierra de la Nieve. Ya en Yunquera, al pie de la montaña [13], nos dijeron que nuestra búsqueda tendría éxito y que las piñas estaban casi maduras. En efecto, a una altura de unos 3500', nos topamos con los primeros pies de pinsapo, y nuestra alegría no tardó en llegar al ver uno de estos árboles, cuya copa estaba cargada de piñas.]] [14]

El árbol de la Serranía no era el abeto común como creían Simón de Rojas, Haenseler y Prolongo, ni era el pino silvestre como intuyó Cook, sino que era una nueva especie de abeto, el Abies pinsapo Boiss. 

Cook en Annals of Natural History, vol. III, apunta a la reducida extensión del área natural del pinsapo como la causa de que haya sido desconocido [para la ciencia] durante tantos siglos. 

That the Pinsapo should have remained so long unnoticed is less singular than that of many other points connected with the natural history of the same country, which have been left equally unobserved . The locality which it occupies is of small extent ; and it is not only unnoticed by the Moorish writer of Arab agriculture who wrote in the twelfth century, and was well acquainted with the arboreal vegetation of Andalusia, but I believe it was unknown in the Arsenal at Cadiz, where, from the dearth of timber, it would have been invaluable, though its total destruction would have probably been the result of the discovery.

[[El hecho de que el Pinsapo haya pasado tanto tiempo desconocido no es menos singular que muchos otros relacionados con la historia natural del mismo país, que han pasado igualmente desconocidos. La localidad que ocupa es de escasa extensión; y no sólo fue desconocida por los médicos y botánicos árabes del siglo XII [15] que escribieron tratados sobre plantas y agricultura, y que conocía bien la vegetación arbórea de Andalucía, sino que creo que era desconocida en el Arsenal de Cádiz [16], donde, por la escasez de madera, habría sido inestimable, aunque probablemente su destrucción total habría sido el resultado del descubrimiento.]] [17]

 

Segunda visita de Cook a la serranía de Ronda (1843)

Durante 1843 Cook viajó de nuevo por España y al año siguiente publicó su relato con el título Spain an the Spaniards, in 1843 [18]. Durante su visita a la Serranía de Ronda recorrió el camino de Ronda a Marbella por el puerto del Robledal. 

I had travelled by the opposite direction of this route in 1829, but it was very late in the season, and I was desirous of seeing the vegetation at a more agreeable and suitable period of the year. 

[[Había viajado en dirección opuesta en 1829, pero era muy tarde en la temporada, y yo estaba deseoso de ver la vegetación en un período más agradable y adecuado del año.]] [19]

Quiso Cook en esta segunda ocasión visitar el pinsapar "para poder examinarlo a fondo", pero sus informaciones no eran correctas y llegado al puerto del Robledal lo vió muy al Este, en las laderas escarpadas de la cumbre de la Sierra de la Nieve, muy alejado de su posición.      

I had been told that the road passed by the side of the forest of Pinus Pinsapo , and that it crowned the heights above the puerto . In order to be able fully to examine it , I had taken the guide , who was to accompany me in the scramble I had anticipated making amongst the rocks ; but alas ! I was doomed to disappointment ; there were only the traces of a few Pinasters , the last remnants of the forest that had recently been cleared away , and I saw the blackened remains of it at Marbella . The forest of Pinsapos was distinctly visible on the whitened and precipitous sides of the highest peak of the chain ( the Sierra de las Nieves ) , but far to the east , and quite out of reach.

[[Me habían dicho que el camino pasaba al lado del bosque de Pinus Pinsapo, y que coronaba las alturas sobre el puerto [se refiere al puerto del Robledal]. Para poder examinarlo a fondo, me había llevado un guía, que debía acompañarme en la escalada que había previsto hacer entre las rocas; pero, ¡ay! estaba condenado a la decepción; sólo había rastros de unos pocos Pinasters, los últimos restos del bosque que había sido recientemente talado, y del que vi los restos ennegrecidos en Marbella. El bosque de Pinsapos era claramente visible en las laderas blanqueadas y escarpadas del pico más alto de la cadena (la Sierra de las Nieves), pero muy al Este, y bastante fuera de alcance...]] [20]

 

Samuel Edward Cook, "escritor sobre España"  

En el Dictionary of National Biography (vol LXI, pág. 182) [21] se encuentra una biografía sobre Samuel Edward Widdrington, cuyo autor es E. Irving Carlyle. De ella entresacamos que ingresó en la Marina Real inglesa en 1802 y se retiró en 1824, alcanzando el grado de capitán. En 1829 viajó a España. Tras residir durante más de tres años, publicó en 1834 "Sketches in Spain during the years 1829-32". La obra fue el relato más completo sobre España que se había publicado hasta entonces en lengua inglesa. En 1840 asumió el apellido Widdrington, y en 1843 realizó una segunda visita a España, y a su regreso publicó sus experiencias bajo el título "Spain and the Spaniards in 1843". Widdrington fue elegido miembro de la Royal Society el 22 de diciembre de 1842, y también fue miembro de la Royal Geographical Society. Murió en Newton Hall el 11 de enero de 1856.


Bibliografía y notas

[1] Cook, S. E. (1839). On the Pinus and Abies, with remarks on a New Species, en Annals of Natural History (Magazine of Zoology, Botany, and Geology), vol III, pp. 296-303.

[2] Cook, S. E. (1834). Sketches in Spain during the years 1829, 30, 31, & 32: containing notices of some districts very little known of the manners of the people, government, recent changes, commerce, fine arts, and natural history, vol II. Londres, ed. Thomas and William Boone.

[3] Cook, S. E. (1839). On the Genera Pinus and Abies, with Remarks on the Cultivation of some Species, en Annals of Natural History (Magazine of Zoology, Botany, and Geology), vol. II, pp. 163-178.

[4] Párrafo de On the Genera Pinus and Abies, with Remarks on the Cultivation of some Species, en Annals of Natural History (Magazine of Zoology, Botany, and Geology) (vol. III, pág. 296) traducido por el autor del blog.

[5] Cook, S. E. (1834). Sketches in Spain during the years 1829, 30, 31, & 32: containing notices of some districts very little known of the manners of the people, government, recent changes, commerce, fine arts, and natural history, vol I. Londres, ed. Thomas and William Boone.

[6] Párrafo de Sketches in Spain, capítulo XXIII (Natural History) (vol. II, pág. 239), traducido por el autor del blog.

[7]  Párrafo de Sketches in Spain, capítulo XXIII (Natural History) (vol. I, cap I, pág. 20), traducido por el autor del blog.

[8] ] Pino Díaz, J. (2021). "Pinzapo, árbol que solo en este sitio se conoce en España" (Fray Fco. de Santa María, 1655), en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2021/02/pinzapo-arbol-que-solo-en-este-sitio-se.html, recuperado el 12/01/2022.

[9] ] Pino Díaz, J. (2020). Visita del naturalista Simón de Rojas Clemente a la Sierra de las Nieves, septiembre de 1809, en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2020/05/visita-de-simon-de-rojas-clemente-la_1.html, recuperado el 12/01/2022.

[10] Martínez Montes, V. (1852). Topografía Médica de la ciudad de Málaga. Ed. en Málaga por Ramón Franquelo.

[11] Párrafo de Topografía Médica de la ciudad de Málaga (1852), cap. Botánica, pág. 64.

[12] Boissier, E. (1838). Notice sur l'Abies pinsapo. Bibliothèque Universelle de Genève, Genève. Accesible online en https://bibdigital.rjb.csic.es/records/item/9536-notice-abies-pinsapo, recuperado el 12/01/2023.

[13] Pino Díaz, J. (2019). La Yunquera que conoció el botánico suizo Edmond Boissier en septiembre de 1837, en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2019/08/la-yunquera-que-conocio-el-botanico.html, recuperado el 12/01/2022.

[14] Párrafo sobre Notice sur l'Abies pinsapo (pág. 4) traducido por el autor del blog.

[15] Pino Díaz, J. (2022). ¿Por qué el pinsapo no aparece en los tratados andalusíes?, en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2022/02/por-que-el-pinsapo-no-aparece-en-los.html, recuperado el 12/01/2022.

[16] Pino Díaz, J. (2021). La visita de inspección de Ciprián Autrán en 1734 a los bosques de la Serranía de Ronda y los montes de Málaga., en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2021/02/la-visita-del-capitan-ciprian-autran-al.html, recuperado el 12/01/2022.

[17] Párrafo de Annals of Natural History (vol. III, pág 298) traducido por el autor del blog.

[18] Widdrington, S.E. (1844). Spain and the Spaniards, in 1843, vol. 1. Ed. en Londres.  

[19] Párrafo del capítulo XIII de Spain an the Spaniards, in 1843 (cap. XIII, pág. 261) traducido por el autor del blog.

[20] Párrafo del capítulo XIII de Spain an the Spaniards, in 1843 (Forest of Pinsapos, pág. 284) traducido por el autor del blog.

[21]  Sidney, Lee (1900). Dictionary of National Biography (1900). Ed. en Londres por Smith, Elder & CO.