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domingo, 22 de octubre de 2023

Nota sobre la restauración de los bosques de la Sierra de las Nieves

En la década de 1750 a 1760 los bosques de la Sierra de las Nieves bajo la jurisdicción del Departamento de Marina de Cádiz comenzaron a agotarse tras años de explotación (Ruíz García, 2018)[1]. La situación general de la riqueza forestal no mejoró a lo largo del siglo venidero, principalmente debido a las políticas públicas desamortizadoras. Y esto a pesar de que la clasificación de los montes públicos en enajenables y no enajenables, encargada en 1859 al Cuerpo de Ingenieros de Montes, significó la prohibición de la venta del 95% de la superficie forestal de propiedad municipal en la provincia de Málaga[2]. A final de siglo XIX las necesidades del sector forestal en Málaga según Francisco de Asís Pacheco (1879)[3] se reducían a dos: a la de conservar la que tenemos y a la de ir estudiando y planteando seriamente los medios de aumentarla. De aquí las reformas indispensables que reclama la guardería de montes y la urgencia con que es preciso proceder a la repoblación de los mismos. Para Pacheco las causas que menoscababan la riqueza forestal malagueña eran las cortas fraudulentas, los incendios, el desorden en el aprovechamiento de los pastos y la impunidad de los infractores.

En 1877 se aprobó la Ley sobre Repoblación, Fomento y y Mejora de los montes públicos con el objetivo principal de repoblar las cuencas hidrográficas para proteger los suelos y embalses. En 1901 se crearon las Divisiones Hidrológico-Forestales y en 1935 el Patrimonio Forestal del Estado. Fue a partir de 1941 cuando se inició una gran actividad repobladora. Alberto Garzón Blanco (1999)[4] calcula que entre 1940 y 1980 se repoblaron en la provincia de Málaga 40.088,5 ha. En la actualidad, como resultado de estas repoblaciones forestales y en lo referente a la Sierra de las Nieves, el 20,62% (4.151,21 ha) de la superficie del parque natural y el 14,68% (14.211,56 ha) de la superficie del ámbito territorial del Plan de Ordenación de Recursos Naturales[5] lo ocupan formaciones arboladas de coníferas (principalmente pinares de repoblación de Pinus pinaster y Pinus halepensis).

Sirva como ejemplo de esta actividad repobladora el Decreto de 14 de mayo de 1956 que declaró la utilidad pública y necesidad y urgencia de la ocupación, a efectos de su repoblación forestal, de diferentes terrenos situados en los términos municipales de El Burgo, Ronda y Yunquera, para evitar que por efectos de la erosión disminuyera ostensiblemente la capacidad de embalse del pantano del Conde de Guadalhorce, y que permitió que, entre 1968 y 1983, y sólo en lo referente al monte de Yunquera y al Abies pinsapo, se repoblaran 768 ha (Álvarez Calvente, 1996)[6]. Estas labores de repoblación y demás tratamientos selvícolas han favorecido la restauración natural del pinsapo y una dinámica positiva de regeneración (Salmoral Portillo y otros, 2008)[7].

APD en Pinsapar de Yunquera. Autor José Pino-Díaz, 2016.
 

Bibliografía

[1] V. Ruiz García. La provincia marítima de Segura (1733-1836): poder naval, explotación forestal y resistencia popular en la España del Antiguo Régimen. Granada: Universidad de Granada, tesis doctoral, 2018.

[2] Ministerio de Fomento. Clasificación General de los Montes Públicos hecha por el Cuerpo de Ingenieros del ramo en cumplimiento de lo prescrito por Real decreto de 16 de febrero de 1859 y Real orden de 17 del mismo mes y aprobada por Real orden de 30 de septiembre siguiente. Madrid: Imprenta Nacional, 1859.

[3] F. de Asís Pacheco. “El Imparcial en Provincias. Málaga. XI. Guardería de montes y repoblación”. El Imparcial Diario Liberal, viernes 28 de febrero de 1879.

[4] A. Garzón Blanco. La repoblación forestal en Málaga (1940-1980). Málaga: Servicio de Publicaciones de la Diputación Provincial de Málaga,1999.

[5] Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Decreto 162/2018, de 4 de septiembre, por el que se aprueban el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del ámbito de Sierra de las Nieves y el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural Sierra de las Nieves. Sevilla: BOJA, 2018.

[6] M. Álvarez Calvente. “Repoblaciones y trabajos de regeneración en el pinsapar de la Sierra de las Nieves (Málaga)” presentado en Jornadas técnicas internacionales sobre recuperación de pinsapares, Grazalema, 1996.

[7] G. Salmoral Portillo, R.M. Navarro Cerrillo, J.R. Guzmán Álvarez,y R. Sánchez Salguero. “Evaluación de los trabajos de repoblación para favorecer la restauración del pinsapar de la Sierra de las Nieves (1960-2007)” en Actas de la IV Reunión sobre repoblaciones forestales, Cuadernos de la Sociedad Española de Ciencias Forestales, no. 28, pp. 95-102, 2008.

jueves, 12 de agosto de 2021

Enrique Arrenberg Gracián (1926-2003) autor del grupo escultórico del Mirador del Guarda Forestal en El Burgo (Málaga).

Paco Linares en su programa de radio "Sin complejos" entrevistó el ocho de agosto de 2002 a Enrique Arrenberg Gracián (1926-2003), artista polifacético malagueño (puedes escuchar el audio en este enlace). El locutor comenzó la entrevista presentándolo como el Leonardo da Vinci malagueño, debido a las numerosas y diferentes ocupaciones que éste había tenido a lo largo de su vida: pintor, escritor, inventor, fotógrafo, hombre rana profesional, piloto de avionetas, etc. El propio autor comenta en la entrevista, entre otras anécdotas, que realizó una exposición de 109 obras de pintura en 1953 en el Hotel Miramar de Málaga y que se vendió en su totalidad. 

Enrique estudió en el Colegio San Estanislao de Kostka en Málaga. Wenceslao Soto (2007) con motivo del 125 aniversario del colegio escribió la monografía "El Colegio Jesuita de San Estanislao en Málaga (1882-2007)". En ella explica como entre los objetivos educativos de la Compañía se encontraba la educación artística de los alumnos, y así menciona que: 

Una primera exposición de arte fue convocada para el 19 de Abril de 1942, y a ella concurrieron abundantes óleos, unas 300 acuarelas y buenos dibujos a pluma. En total se expusieron 900 obras de los alumnos, y despuntaron tres malagueños: Félix Revello de Toro (óleos), Enrique Arrenberg Gracián (acuarela) y Manuel Cortés Chacón (dibujo).

Aunque de joven ya apuntaba maneras, parece ser que su dedicación a las artes fue más bien intermitente a lo largo de su vida, así Julián Sesmero (2009) no lo cita en su "Diccionario de pintores, grabadores y escultores malagueños del siglo XX".

No es fácil encontrar información sobre las pinturas y dibujos de Enrique Arrenberg: tres pinturas y un dibujo se encuentran a la venta en el sitio web Todocoleccion.net, una ilustración del Hotel LLoyd de Torremolinos (ver Imagen 1) se puede descargar en la Biblioteca Digital Hispánica de entre la "Colección de etiquetas de hoteles de Málaga provincia". También ilustró los libros "Ríase usted del fútbol" (Fidelito bajo la supervisión de Fernando González Mart, 1965) y "Don Balón, ese personaje" (Fernando González Mart, colaboración Fidelito, 1975).

 Imagen 1

Imagen 1: Anverso de tarjeta postal del Hotel LLoyd. En ella figura el nombre del ilustrador E. Arrenberg. Fuente: Colección de etiquetas de hoteles de Málaga provincia, realizadas entre 1920 y 1960. Biblioteca Digital Hispánica. El Hotel Lloyd fue inaugurado a inicios de los sesenta del pasado siglo. Una bonita fotografía del hotel se puede observar en esta página web de Torremolinos Chic.

Enrique Arrenberg es también el autor del grupo escultórico del Mirador del Guarda Forestal. Este monumento está situado en el paraje "Carramolo de Tango", próximo a la carretera de Ronda a El Burgo, entre los puntos kilométricos 19 y 20, en el término municipal de El Burgo (Málaga). Con motivo de la celebración del I Centenario de Creación del Cuerpo de Guardería Forestal del Estado, en el mes de diciembre de 1977, se  rindió homenaje a la Guardería Forestal con una serie de actos. Como acto central del homenaje se acordó 1a instalación de un monumento "para perpetuar el Centenario" (ver Imagen 2). El monumento fue sufragado por Ayuntamientos de la Provincia de Málaga y por la Diputación Provincial. Por su parte la Jefatura Provincial del ICONA en Málaga corrió con los gastos de la adecuación recreativa del mirador.

 Imagen 2

Imagen 2: Fotografía del acto principal de homenaje a la Guardería Forestal en diciembre de 1977. En dicho acto se inauguró el Mirador del Guarda Forestal con el grupo escultórico de Enrique Arrenberg Gracián. Fuente: Archivo de la Delegación Territorial de Desarrollo Sostenible en Málaga.


jueves, 4 de marzo de 2021

El arbolado de la Sierra de las Nieves de interés para la Marina en el mapa de 1760 de José Espelíus.

En 1748 José Antonio Espelíus y Espresy, militar e ingeniero, fue encargado de realizar un conjunto de mapas de las Provincias de Marina del Departamento de Cádiz, trabajo que realizó entre 1748 y 1764. El mapa general o carta corográfica del Departamento de Cádiz comprende las Provincias de Marina de Andalucía: Ayamonte, Sevilla, Sanlúcar, Cádiz, Tarifa, Málaga, Motril, Almería y Segura (ver Imagen 1). El encargo a José Espelíus se sitúa en el marco temporal y político del reinado de Fernando VI, en el que la madera de construcción de navíos suponía un recurso estratégico de primer orden y a la vez un bien escaso.

Para situar al lector en el contexto histórico de esta texto diremos que el 31 de enero de 1748 se aprobó la REAL CEDULA sobre Montes, y Plantios en la Costa del mar, que deben servir para fabrica de Baxeles. Conocida como Ordenanza de Montes, ya en su primer artículo fijaba la jurisdicción de los Intendentes de Marina sobre los montes cercanos a la costa y a los ríos navegables:

El cuidado, y conservacion de los Montes situados en las immediaciones de la Mar, y Rios navegables, en distancias en que pueda facilitarse su conduccion à las Playas, continuará, como por repetidas Ordenes está mandado, à cargo de los Intendentes de Marina, establecidos en los tres Departamentos de Cadiz, Ferról, y Cartagena, cada uno de los quales exercerá en su Distrito la jurisdiccion competente, por si, ò sus Subdelegados, con total inhibicion de otras qualesquiera, del modo mismo que han estado encargados en lo pasado à los Jueces de Montes de los Reynos, y Provincias.

Además se obligaba a los Ministros de las Provincias de Marina a realizar inspecciones cada dos años. También se podían realizar inspecciones extraordinarias a requerimiento de los Intendentes. La Ordenanza recogía que:

... mandarán los Intendentes reconocer los Montes de su Jurisdiccion por los Ministros de Marina, establecidos en los principales Puertos de mis Reynos, señalandoles los Lugares que cada uno hubiere de visitar, para formar, con separacion de Jurisdicciones, individual relacion de sus Montes, y estado de ellos, con distincion de los que pertenezcan à Particulares, de los comunes, y proprios de los mismos Lugares, y de los que sean Dehesas, y Cotos Reales, expresando su latitud, situacion, y el numero de arboles que tengan en pie, asi Robles, como Encinas, Carrascas, Alcornoques, Alamos negros, y blancos, Chopos, Fresnos, Alisos, Nogales, Hayas, Castaños, y Pinos, dividiendolos en clases, segun la calidad, y distinguiendo su edad, con la nota de nuevos, crecidos, y viejos.

El Intendente del Departamento de Cádiz era el responsable de los Montes de Andalucia. Entre sus muchos cometidos se le encomendaba el cuidado de los plantios de Robles, Alcornoques, Encinas, y Carrascas en unas determinadas Jurisdicciones, entre ellas la de Ronda, Marbella, Mijas, Alfarnate, Velez - Malaga, Alhama, y Puerto de Competa, observando las reglas para los plantios, cria; y aumento de estos arboles, por la proximidad con que sus maderas pueden conducirse à los Puertos de sus Jurisdicciones.

Imagen 1

Mapa o carta corographica que comprehende todas las provincias de marina, que componen el departamento de Cadiz / reducido de las que en escala mayor se han formado, con real orden, por Dn. Joseph Antonio Espelius capitan del real cuerpo de Yngenieros. Año de 1765. Fuente: Biblioteca Virtual de Andalucía. URL: http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1002646

Imagen 1: Mapa o carta corographica que comprehende todas las provincias de marina, que componen el departamento de Cadiz / reducido de las que en escala mayor se han formado, con real orden, por Dn. Joseph Antonio Espelius capitan del real cuerpo de Yngenieros. Año de 1765. Fuente: Biblioteca Virtual de Andalucía. 

 

El mapa general de 1765, además de la información cartográfica (poblaciones, caminos principales, montañas, ríos, etc.), contenía por cada Provincia de Marina tres tablas con la siguiente información (ver Imagen 2): 

  • Resumen general de su arbolado, con el inventario de existencias de madera de utilidad en construcción naval, por especie y edad, y la relación de las Dehesas Principales
  • Estado que manifiesta la gente de mar de todas clases, según la última revista de inspección de 1765, con el número de personas por puerto y oficio;.
  • Estado de las embarcaciones existentes, según la revista de inspección de 1765,  con el número de embarcaciones, por puerto y tipo de embarcación.

 Imagen 2

Detalle del Mapa o carta corographica que comprehende todas las provincias de marina, que componen el departamento de Cadiz / reducido de las que en escala mayor se han formado, con real orden, por Dn. Joseph Antonio Espelius capitan del real cuerpo de Yngenieros. Año de 1765. Fuente: Biblioteca Virtual de Andalucía. URL: http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.cmd?id=1002646
Imagen 2: Detalle del margen derecho del mapa con con las tablas correspondientes a la Provincia de Marina de Málaga. Fuente: Mapa o carta corographica que comprehende todas las provincias de marina, que componen el departamento de Cadiz / reducido de las que en escala mayor se han formado, con real orden, por Dn. Joseph Antonio Espelius capitan del real cuerpo de Yngenieros. Año de 1765. Biblioteca Virtual de Andalucía. 

 

El Mapa de Espelíus de 1760 de la Provincia de Marina de Málaga (ver Imagen 3) muestra en sus márgenes derecho e izquierdo el inventario de montes y principales arboledas, los Justicias y guardas que los custodian, y el número de vecinos de los siguientes términos municipales: Villa de Canillas de Aceytuno, Villa de la Puebla de Riogordo, Villa de Álora, Ciudad de Antequera, Villa de la Puebla de Alfarnate, Villa de Alf[arnatejo], Villa de Sedella, Villa de Algarinejo, Villa de Archidona, Ciudad de Aljama, Ciudad de Ronda, Villa de Montefrío, Villa de Monda, Villa de Tolox y Villa del Burgo. Además muestra en una tabla el estado de gente de mar y de embarcaciones de tráfico y de pesca existentes según la revista de inspección de 1758.

Imagen 3

Imagen 3: Carta Geographica, o Mapa General de los Pueblos, Montes, y sus Principales Arboledas, y Extenciones, Justicias, Guardas q. los custodian, Vecindarios, Matriculas y Embarcaciones, q comprenden la Provincia de Marina de Malaga, segun la Ynspeccion del Año 1758. Fuente: Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía.

 

Se observa en el mapa que en el cuadro resumen del inventario de arbolado del término de Ronda figuran dos especies, Quejigos y Encinas (ver Imagen 4); en el caso de Monda, Quejigos y Alcornoques; y, en el caso de El Burgo y Tolox, además de las tres especies anteriores, Pinos.

Imagen 4

Imagen 4: Inventario de arbolado, corregidor, alcaldes, guarda y vecinos del término de la Ciudad de Ronda. Fuente: Carta Geographica, o Mapa General de los Pueblos, Montes, y sus Principales Arboledas, y Extenciones, Justicias, Guardas q. los custodian, Vecindarios, Matriculas y Embarcaciones, q comprenden la Provincia de Marina de Malaga.

 

El pinsapo no figuraba como tal en la lista de especies. Considerado por entonces como un tipo de Pino, sus existencias se debieron contabilizar con ese nombre. Como comprobaremos en los siguientes párrafos distintos autores dan cifras diferentes para el pinsapo. 

  • Así, por ejemplo, en el mapa de la Provincia de Marina de Sanlúcar de Barrameda, que recoge los datos de la inspección de 1754, en el término de Grazalema, figuran las especies siguientes: Quejigos, Encinas, Alcornoques, Pinos brabos, Álamos negros, Álamos blancos, Nogales, Chopos, Almeses, Fresnos y Algarrobos. Respecto a los Pinos brabos contabiliza: 1.008 nuevos, 0 crecidos y 18% [181 pies] viejos, lo que hace un total de 1.189 pies. Con relación a lo anterior, Diodoro Soto en su "Historia del Pinsapar de Grazalema" (1999) indica que las existencias de pinsapo del inventario de 1754 fueron: 1.100 pies nuevos (9 -25 cm de diámetro), 0 crecidos (25 - 98 cm de diámetro) y 200 viejos; en total 1.300 pies. 
  • En la "Guía de los paisajes del pinsapar: un recorrido a partir de las referencias históricas previas al siglo XXI" (Guzmán Álvarez, Giménez de Azcárate Fernández, Aparicio Martínez y otros, 2012) se indica que la inspección de 1754 proporciona las existencias probables de pinsapo en los términos municipales de Grazalema (1.195 pies) y Genalguacil-Estepona-Casares (3.150 pies); no aparecen datos de la Sierra de las Nieves. Ahora bien,  se hace constar que aunque "hay una cita interesante donde parece figurar el pinsapo, ... no está absolutamente acreditado al figurar con el nombre de “pinos” y podría tratarse de alguna verdadera especie de pino".
  • José Gómez Zotano en su tesis doctoral "El papel de los espacios montañosos como traspaís del litoral mediterráneo andaluz: el caso de Serra Bermeja (provincia de Málaga)" (2003) destaca la existencia de 30.150 pinsapos según datos de la inspección de 1749, realizada por las subdelegaciones de Marina de Manilva, Estepona y Marbella. Cifra muy superior a la indicada en el párrafo anterior.  
  • Si nos atenemos al inventario de maderas de 1758 del mapa de Espelíus de los términos municipales de la Sierra de las Nieves, se comprueba que aparecen datos de Pinos, en la Villa de Tolox, un total de 24.000 pies (6.000 nuevos, 6.500 medianos y 11.500 viejos), y en El Burgo, un total de 250 pies (150 nuevos, 0 crecidos y 100 viejos). No es posible determinar qué porcentaje de éstos Pinos son pinsapos. 

Resulta llamativo que en el mapa de José Espelíus no aparezcan datos de los inventarios de municipios malagueños de importancia forestal. También llama la atención que, a pesar del informe de Autrán de 1734 sobre el robledal y pinsapar de Ronda, no aparezca en el mapa información sobre estas especies. Pudiera ser que cada inspección, realizada con una periodicidad bianual, tuviese ámbitos zonales concretos y distintos. Sea como fuere, el mapa contabiliza para la provincia de Málaga el siguiente resumen general de arbolado (ver Imagen 5):
 
 Imagen 5
Resumen general de arbolado de la Provincia de Marina de Málaga. Obenido de la Carta Geographica, o Mapa General de los Pueblos, Montes, y sus Principales Arboledas, y Extenciones, Justicias, Guardas q. los custodian, Vecindarios, Matriculas y Embarcaciones, q comprenden la Provincia de Marina de Malaga, segun la Ynspeccion del Año 1758. Fuente: Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía.
Imagen 5: Resumen general de arbolado de la Provincia de Marina de Málaga. Obenido de la Carta Geographica, o Mapa General de los Pueblos, Montes, y sus Principales Arboledas, y Extenciones, Justicias, Guardas q. los custodian, Vecindarios, Matriculas y Embarcaciones, q comprenden la Provincia de Marina de Malaga, segun la Ynspeccion del Año 1758. Fuente: Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía.

 

domingo, 28 de febrero de 2021

La visita de inspección de Ciprián Autrán en 1734 a los bosques de la Serranía de Ronda y los montes de Málaga.

En mayo de 1734, José Patiño, Secretario de Estado de Felipe V, solicitó un informe sobre las existencias de madera en el Arsenal de la Carraca en Cádiz. El capitán Ciprian Autrán fue encargado de realizar una visita de inspección a los montes de Málaga y del Campo de Gibraltar y de informar sobre los bosques de los montes de la Serranía de Ronda y de Málaga y la distancia de éstos a embarcadero. 

Vicente Ruiz García, en su tesis doctoral (2018), ["La provincia marítima de Segura (1733-1836): poder naval, explotación forestal y resistencia popular en la España del Antiguo Régimen"], indica que "Autrán reconoció los parajes de la Sierra de Ronda y los montes de Málaga así como su distancia a los embarcaderos más cercanos".

Autrán reconoció los siguientes parajes y midió la distancia desde estos a los embarcaderos más cercanos:

a) Alazores [Puerto de los Alazores (próximo a Alfarnate)] y Venta Mellado [venta de Alcaucín (de ella consta que en 1569 era propietario un tal Pedro Mellado] distantes 8 [44,8 km] y 4 leguas [22,4 km] respectivamente del embarcadero de la Torre de Vélez [Torre del Mar]

b) Los montes de Casares, separados 5 leguas [28 km], aproximadamente, del embarcadero del río Guadiaro; y,

c) El robledal [rebollar de Quercus pyrenaica] y pinsapar de Ronda, separados entre 4 [22,4 km] y 7 leguas [39,2 km] cada uno del embarcadero de Guaysa [Río Guadaiza en San Pedro de Alcántara]

Además, Ruíz García detalla en su tesis:

Así mismo, el visitador debía contabilizar los árboles que se podían cortar y elaborar un estado de los robles ya talados, especificando su utilidad, aplicación y número. Más de un mes permaneció Autrán recorriendo los montes, realizando un exhaustivo informe de las masas forestales de robles, encinas y pinsapos que poblaban aquellos parajes. Para este constructor la calidad del roble malagueño [rebollo, Quercus Pyrenaica] era muy superior al que venía de Nueva Inglaterra y en cuanto a los pinsapos, estos árboles eran mejores y más económicos que los pinos para arboladuras enviados desde Tortosa".

José Gómez Zotano en su tesis doctoral (2003), ["El papel de los espacios montañosos como traspaís del litoral mediterráneo andaluz: el caso de Serra Bermeja (provincia de Málaga)]", indica que:

En un informe de Don Ciprian Autran (de Cádiz) del año 1738 ya se decía que la madera de las montañas malagueñas eran de buena calidad, igual a las de las montañas de Burgos. También se consideraba que los robles del Reino de Granada eran de igual calidad que los de Asturias para piezas de construcción enteras que eran empleadas en los fondos exteriores de los navíos y en la bodega donde se producía un contacto constante con el agua salada. De esta manera, en ese mismo año se examinó la posibilidad de conducir hasta Cádiz maderas de los montes de Marbella y Estepona. Sin embargo, continuas avenidas de agua destrozaron los caminos e impidieron el transporte de la preciada mercancía desde la sierra hasta el mar, tal y como demuestra el informe que a tal efecto se realizó en 1738.

Hay que considerar que para estimar la madera necesaria en la construcción de un navío de línea del siglo XVIII (ver Imagen 1) González García (2020), citando al Capitán Autrán, indica que se precisa: 

...una media de 2.574 árboles para un navío de 70 cañones y 3.516 ejemplares para uno armado con 80. Estas cifras dan una idea de que una escuadra de navíos de línea en la mar en el siglo XVIII, además de un espectáculo grandioso, era, verdaderamente, un bosque flotante. 

 Imagen 1

Maqueta del Navío San Genaro de 72 cañones. Fuente Biblioteca Virtual de Defensa.
Imagen 1: Maqueta del Navío de línea San Genaro de 72 cañones. Fuente: Biblioteca Virtual de Defensa.

Los informes del Visitador Autrán así como los de otros Visitadores de la Marina debieron constatar "...el decadente estado en que estan preſentemente los Montes, con especialidad los immediatos à la mar, à causa de las Cortas, que indebidamente se han hecho con mucha freqüencia, Talas, y Quemas,..." (REAL CEDULA sobre Montes, y Plantios en la Costa del mar, que deben servir para fabrica de Baxeles), lo que contribuyó a que las autoridades de Marina impulsaran la aprobación, el 31 de enero de 1748, de la REAL CÉDULA, conocida como Ordenanza de Montes de la Jurisdicción de Marina de 1748.

Comenta Ruíz García que los bosques bajo la jurisdicción del Departamento de Marina de Cádiz comenzaron a agotarse en la década 1750-1760, siendo sustituídas por las maderas procedentes de la Provincia Marítima de Segura. Autrán informó muy favorablemente este cambio en base a las buenas cualidades de los pinos segureños para la construcción naval. 

Así pues la decadencia de los bosques de la Serranía de Ronda al inicio de la segunda mitad del siglo XVIII motivó el desinterés de la Marina por esta zona en favor de la Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Indudablemente este abandono y falta de celo en la gestión de los bosques serranos influyó negativamente en su conservación.


domingo, 21 de febrero de 2021

Contribución a la discusión etimológica del término Pinsapo.

Se contribuye a la discusión etimológica sobre el término pinsapo con la hipótesis de que dicho término es un localismo geográfico originado después de la conquista de la Serranía de Ronda a finales del siglo XV, resultado de la hibridación del término latino/romance pinus y del término árabe/andalusí Šūḥ o alguna de las variantes (Šāḥ, Šāḥa o Šuāḥ), con el que los árabes/andalusíes denominaban a este árbol, apuntadas por Martínez Enamorado, López García y Becerra Parra (2013) [1]. Según ésto, la primera referencia escrita conocida del término pinsapo que aparece en el "Dictionarium latino hispanicum" (1492) [2] sería inexacta. En este diccionario bilingüe de Nebrija se traduce el término del latín clásico sapinus por el término "hispano" pinsapo, seguido de la aclaración "especie de pino" (ver Imagen 1). 

Existen otras hipótesis sobre el origen terminológico de pinsapo, defendidas con anterioridad a ésta. Ruíz de la Torre y Ceballos (1979) [3] en "Árboles y arbustos" han expuesto que el término vulgar pinsapo es de Boissier, de pinus-sapinus, es decir, pino-abeto. En cambio, Calero González y Montilla Castillo (1991) [4] consideran que el término pinsapo hace referencia a la forma de sus piñas, en árabe Zubb.

Imagen 1

Sapinus.i. por el pinsapo, especie de pino. Fuente: Dictionarium latino hispanicum.
Imagen 1: Sapinus.i. por el pinsapo, especie de pino. Fuente: Dictionarium latino hispanicum.

 

Argumentos en los que se justifica la hipótesis que se presenta: 

En primer lugar.

Hay que partir de la base que la finalidad de Nebrija al publicar el diccionario latino/huspanicum, tal como él escribe en su prólogo, no era otra que la de mejorar el conocimiento del latín clásico entre las clases cultas, frente al latín medieval que se había degradado con el tiempo. El diccionario no tenía por tanto carácter enciclopédico.

Como segundo argumento y respecto al término Sapinus. 

En 1553 aparece el primer tratado de coníferas, "P. Bellonii cenomani De arboribus coniferis, resiniferis, aliis quoque nonnullis sempiterna fronde virentibus : cum earundem iconibus ad virum expressis : item de melle cedrino, cedria, agarico, resinis, & iis quae ex coniferis proficiscuntur..." [5]. Su autor, Pierre Belon, dibuja y describe profusamente como árboles distintos los siguientes: cedros, enebros, thuia, sabina utraque, picea, pinus, pinaster, larix, sapinus, abies y cupressus. Todos ellos de Europa Central y de la Cuenca Mediterránea. 

José M. Valderas, en su artículo "Gimnospermas en el renacimiento, Pierre Belon" (1993) [6], publicado en Collectanea Botanica (vol. 22), sugiere que, según la descripción y el grabado que Belon hace en el tratado, el Sapinus es la Picea excelsa subsp alpestris; especie originaria de las montañas de Europa central, Alpes, Jura y Vosgos. 

Con el término latino Sapinus se conocía en la Roma clásica un árbol que no era Pinus ni Abies. Las diferencias entre ellos son detalladas en el tratado de 1553, donde aparecen dibujados y descritos como árboles distintos.

 Imagen 2

Imagen 2: Dibujo del Sapinus en el tratado de arboricultura "De arboribus coniferis..." (1553) del botánico Pierre Belon.


Como tercera constatación y respecto al término pinsapo

Se trata de un árbol, de reducida localización geográfica en la Serranía de Ronda, Sierra de Grazalema y Los Reales de Sierra Bermeja, que probablemente no fue conocido por los nuevos pobladores de la zona hasta  finales del siglo XV (Ronda fue conquistada por los Reyes Católicos en 1485). Por entonces, en las poblaciones de la Sierra de las Nieves sus habitantes andalusíes lo denominaban con el término árabe Šūḥ o con su derivada Šuwayḥ/Šuwayḥa (Martínez Enamorado, López García y Becerra Parra, 2013). Estos autores en su artículo "Cómo llamaban los andalusíes al pinsapo" (Takurunna, nº 3) llegan a la afirmación anterior trás analizar el término Juayha que aparece en el libro de apeo de Tolox de 1572. 

Los nuevos pobladores hallaron en estas sierras un árbol que no conocían de ningún otro lugar; un árbol parecido al pino pero que no era como los pinos conocidos por ellos. Este nuevo árbol, no solo no era conocido por los nuevos pobladores de la zona, sino tampoco por los botánicos centroeuropeos de la época, como hemos visto en párrafos anteriores. Es muy probable que en la zona de la Sierra de las Nieves los nuevos pobladores para denominar al nuevo árbol emplearan un nuevo término, resultado de la hibridación del término latino/romance, Pinus, al que ellos comunmente lo asociaban por cercanía conceptual, y del término árabe/andalusí Šūḥ, o alguna de las variantes (Šāḥ, Šāḥa o Šuāḥ) con el que lo conocían los habitantes de la zona, para diferenciarlo de los otros pinos de la comarca. Surgió así el localismo pinsapo.

Tómese todo lo expuesto en el párrafo anterior con las consabidas precauciones ya que, tal como indica Enrique Álvarez López, en "Comentarios históricos y botánicos con motivo de un Glosario hispano-musulmán de los siglos XI al  XII" (1946) [7]: Poco podemos sacar en claro acerca de las coniferas,... la terminología arábiga muy confusa y la romance reducida a muy pocos términos.

No obstante, este fenómeno de hibridación terminológica es común en nuestro idioma, por ejemplo Guadalupe, que significa río de los lobos, es un híbrido entre el árabe Wādī y el latín lupus. Así también, Federico Corriente (1996) [8], en "Hacia una revisión de los arabismos y otras voces con étimos del romance andalusí o lenguas medio-orientales en el Diccionario de la Real Academia Española", apunta que el término alcornoque procede  del romance y andalusí alqurnúq, que deriva a su vez del término latino quernus y del sufijo despectivo -ók

El término pinsapo, localismo de la Sierra de las Nieves, fue recogido por cronistas y geógrafos en los siglos posteriores. Como ejemplos de ello valgan los siguientes: 

  • en 1655 el historiador de la Orden de los carmelitas descalzos Fray Fco. de Santa María, en el segundo tomo de su obra Reforma escribe: "...en lo mas riguroso y empinado de ellas se halla un árbol (no sé si en otra parte de España hay otro semejante) que los serranos llaman pinçapo..." (Pino-Díaz, 2021) [9]
  • en 1772 el médico de Tolox (Málaga) Pedro Ximénez, en un manuscrito dirigido a Medina Conde como respuesta al requerimiento de información de éste, indica: "... Encinas no hay, sino tal cual de ninguna utilidad, y algunos chaparrales. Asimismo hay tres montes poblados de alcornoques y quejigos, mezclados unos con otros, que sirven para motanear puercos... Hay también algunos robles y chopos y muchos pinsapos" (Marmolejo Cantos, 2017) [10]
  • en 1789, el párroco de El Burgo Fco. Martínez Riscos en una carta dirigida al geógrafo Tomás López escribe: "... una sierra llamada la de la nieve,...poblada de arbolado de pinos y alcornoques y otra espesie que por estos paises llaman pinsapos demasiadamente gruesos y altos ..." (Pino-Díaz, 2020) [11]; y, por último.
  • Pascual Madoz en 1848 [12] escribe que "... los pinos para la construcción naval en Júscar, Benahavis, Estepona, Manilva, Villanueva de Tapia [?] y Yunquera, donde se les denominan Pinzapos, ...".

Según lo anterior, no cabe duda de que cuando Edmund Boissier describió, clasificó taxonómicamente y dió nombre a la nueva especie como Abies pinsapo Boiss (1838) [13] (Imagen 3) tomó el nombre vulgar con el que este árbol era conocido en la zona.

Imagen 3

Imagen 3: Lámina correspondiente al Abies pinsapo Boiss. Fuente: Edmond Boissier, "Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837".

 

A modo de conclusión

La interpretación etimológica del término pinsapo como resultado de la unión de los términos latinos pinus y sapinus (pino + abeto) se ha mantenido hasta nuestros días en ambientes forestales. Mi contribución a la discusión etimológica es la hipótesis, que he argumentado en los párrafos anteriores, que determina que pinsapo es un localismo geográfico originado y conservado en la Sierra de las Nieves, resultado de la hibridación del término latino/romance pinus y del término árabe/andalusí Šūḥ o alguna de las variantes (Šāḥ, Šāḥa o Šuāḥ).  

 

Bibliografía

[1] V. Martínez Enamorado, E. López García y M. Becerra Parra. "Cómo llamaban los andalusíes al pinsapo", Takurunna, nº 3, pp. 364-372, 2013.

[2] A. de Nebrija. Dictionarium latino hispanicum, 1492. Accesible online en Biblioteca Digital Hispanica: https://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000178993

[3] J. Ruíz de la Torre y L. Ceballos y Fernández de Córdoba. "Árboles y arbustos de la España Peninsular",Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes, Sección de Publicaciones, Madrid, pp. 512, 1979.

[4] A. Calero González y D. Montilla Castillo. "El Pinsapar", Educo, 27, pp. 27-32, 1991.

[5] P. Bellonii Cenomani. "De arboribus coniferis, resiniferis, ...". París, 1553. Accesible online en Digibug: http://hdl.handle.net/10481/28068

[6] J.M. Valderas. "Gimnospermas en el renacimiento, Pierre Belon", Collectanea Botanica (Barcelona), nº 22, pp. 105-134, 1993.

[7] E. Álvarez López. "Comentarios históricos y botánicos con motivo de un Glosario hispano-musulmán de los siglos XI al  XII", Anales del Real jardín Botánico de Madrid, pp. 175, 1946.

[8] F. Corriente Córdoba. "Hacia una revisión de los arabismos y otras voces con étimos del romance andalusí o lenguas medio-orientales en el Diccionario de la Real Academia Española", Boletín de la Real Academia Española, pp. 55-118, 1996.

[9] J. Pino-Díaz. "Noticia del hallazgo de la descripción del pinsapo de 1655 de Fray Francisco de Santa María", pp. 5, 2021. Accesible online en el Repositorio Institucional de la Universidad de Málaga: https://hdl.handle.net/10630/22700

[10] F. Marmolejo Cantos. "Tolox en el siglo XVIII. El manuscrito del doctor Pedro Ximénez", Grupo Editorial Círculo Rojo, pp. 138, 2017.

[11] J. Pino-Díaz. "Descripción de la "Sierra de la Nieve", 2020. Accesible online en áreadoc: https://areadoc.blogspot.com/2020/05/la-sierra-de-las-nieve-en-el.html

[12] Pascual Madoz. " Diccionario geográfico-estadístico-historico de España y sus posesiones de ultramar (1845-1850) - Madoz, Pascual, 1806-1870", tomo XI, p. 42, 1848.

[13] Boissier, E. "Notice sur l'Abies pinsapo", 1837. Accesible online en Biblioteca
Digital del Real Jardín Botánico: https://bibdigital.rjb.csic.es/idurl/1/9536

 

jueves, 13 de agosto de 2020

Descripción de la "Sierra de la Nieve" según Francisco Martínez Riscos (1781).


A finales del siglo XVIII Tomás López de Vargas Machuca es encargado de la realización de la obra "Geografía Histórica de España". Obra que nunca llegaría a publicarse pero de la cual se conserva la documentación recopilada al efecto. Su mapa del Reyno de Granada (1795) es una composición de la información  gráfica que los numerosos párrocos y otros colaboradores le hicieron llegar en sus cartas (ver Figura 1).
 
Figura 1
Fragmento del mapa geográfico del Reyno de Granada contiene los partidos de la ciudad de Granada, su vega y sierra: el Temple y... (año de 1795) - López, Tomás, 1730-1802, geógrafo de los Dominios de S. M. Fuente: Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico.  https://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=16101&presentacion=pagina&posicion=4&registrardownload=0
Figura 1:  Fragmento del mapa geográfico del Reyno de Granada contiene los partidos de la ciudad de Granada, su vega y sierra: el Temple y... (año de 1795) - López, Tomás, 1730-1802, geógrafo de los Dominios de S. M. Fuente: Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico.  https://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=16101&presentacion=pagina&posicion=4&registrardownload=0 
 
Entre esa documentación figuran varias cartas que Francisco Martínez Riscos, párroco de El Burgo, dirige a Tomás López describiendo la comarca de El Burgo, Yunquera y otras poblaciones cercanas (ver Figura 2). 
 
Figura 2
Imagen de la carta que Francisco Martínez Riscos, párroco de El Burgo, dirige a Tomás López describiendo la zona de El Burgo y Yunquera. Fuente: BNE, Diccionario geográfico de España : Málaga y Granada, de Tomás López. http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000137759&page=1
 Figura 2: Imagen de la carta que Francisco Martínez Riscos, párroco de El Burgo, dirige a Tomás López describiendo la zona de El Burgo y Yunquera. Fuente: BNE, Diccionario geográfico de España : Málaga y Granada, de Tomás López. http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000137759&page=1
 
Francisco Martínez Riscos sitúa en el centro de su descripción a El Burgo y describe las poblaciones que existen en sus límites geográficos.
 
"...
Que siendo el Burgo centro tiene a su poniente a las tres leguas a Ronda, su capital, asimismo tiene a dicho poniente y a la derecha de Ronda, Arriate otras tres leguas e igualmente tiene al lugar de Igualeja y a su izquierda otras tres leguas, todo esto desde el dicho centro, a su mediodia de dicho centro tiene a Junquera una legua y via ... al mediodía a Tolox dos leguas y pasando a el levante desde el centro dista Casarabonela dos leguas, Handales otras dos leguas, Alozaina otras dos leguas a la derecha, todo esto mirando desde el centro al levante, Guaro en la misma vía de Alozaina dista del centro tres leguas y saliendo del centro al Norte dista Teba tres leguas y mirando a dicho Norte  distan Zerrato y la Cueba del centro a dos leguas cada uno y a la izquierda de teba mirando al Norte.
...
Febrero 20 del 1784, en el Burgo de Ronda.
...".
 
El croquis de la comarca en su carta del 10 de marzo de 1781 (ver Figura 3) es el que sigue:

 Figura 3
Mapa de Francisco Martínez Riscos (marzo de 1781); en el constan, entre otros, los siguientes topónimos: Junquera, Santo Desierto de las Nieves, Sierra de la Nieve, La Fuente Santa, El Burgo de Ronda, Dientes de la Vieja, Ronda, Igualeja, Tolox, Río Grande, Fuente de Jorol, Alozaina, Casarabonela, etc. Fuente: BNE, Diccionario geográfico de España : Málaga y Granada, de Tomás López. http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000137759&page=1
Figura 3: Mapa de Francisco Martínez Riscos (marzo de 1781); en el constan, entre otros, los siguientes topónimos: Junquera, Santo Desierto de las Nieves, Sierra de la Nieve, La Fuente Santa, El Burgo de Ronda, Dientes de la Vieja, Ronda, Igualeja, Tolox, Río Grande, Fuente de Jorol, Alozaina, Casarabonela, etc. Fuente: BNE, Diccionario geográfico de España : Málaga y Granada, de Tomás López. http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000137759&page=1
 
Observando el croquis se comprueba que la Sierra de la Nieve está mal situada. El autor la ubica entre las poblaciones de El Burgo y Junquera. Error que trasladará Tomás López a su mapa del Reyno de Granada de 1795.   
 
Francisco Martínez Riscos describe así la Sierra de la Nieve en su carta de  25 de enero de 1781:
 
"...
Y saliendo del termino del sentro [se refiere al témino municipal de El Burgo] por esta parte se sube a la altura de una sierra llamada la de la nieve por unas sendas de marcadamente asperas y escabrosas pobladas de jensinas blancas y prietas, poblada de arbolado de pinos y alcornoques y otra especie que por estos paises llaman pinsapos, de marcadamente gruesos y altos, y llegando a su altura o cumbre se demuestra una espaciosa llanura compuesta de aspesas jensinas desde la qual se logra la mas vella vista a todas quatro sierras por su altura desde la qual se avista parte del occeano, parte del mediterraneo, peñón de gibraltar hasta las garitas de sus guardias, sierra Buyones en  africa y poblacion de ceuta aunque en confuso manifestandose de esta mas sus almagasenes por hallarse blanqueados, y volviendo a la altura de esta sierra nevada en lo mas (...) de ella se halla como corona un serro de piedra blanca y en este en su altura un peñasco masiso y a su mediodia siendo liso y terso en su mediación por un .. despide un golpe de agua el qual recogido en un estanque de canteria (...) fabrica socorre a quantos ganados por el estio suben a esta sierra.
...".
 
Este párrafo es para mi de gran interés porque contiene una de las primeras referencias escritas sobre los pinsapos y sobre los quejigos de la Sierra de las Nieves, es la siguiente: "...y otra especie que por estos paises llaman pinsapos, de marcadamente gruesos y altos, y llegando a su altura o cumbre se demuestra una espaciosa llanura compuesta de aspesas jensinas ..." (ver Figura 4).
 
Figura 4
Párrafo de la carta que Francisco Martínez Riscos envió a Tomás López que contiene una de las primeras referencias escritas sobre los pinsapos y sobre los quejigos de la Sierra de las Nieve: "...y otra especie que por estos paises llaman pinsapos, de marcadamente gruesos y altos, y llegando a su altura o cumbre se demuestra una espaciosa llanura compuesta de aspesas jensinas ...". Fuente: BNE, Diccionario geográfico de España : Málaga y Granada, de Tomás López. http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000137759&page=1
 
Figura 4:  Párrafo de la carta que Francisco Martínez Riscos envió a Tomás López que contiene una de las primeras referencias escritas sobre los pinsapos y sobre los quejigos de la Sierra de las Nieve: "...y otra especie que por estos paises llaman pinsapos, de marcadamente gruesos y altos, y llegando a su altura o cumbre se demuestra una espaciosa llanura compuesta de aspesas jensinas ...". Fuente: BNE, Diccionario geográfico de España : Málaga y Granada, de Tomás López. http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000137759&page=1
 
 

jueves, 4 de julio de 2019

Los primeros retenes de incendios forestales de Málaga estuvieron formados por trabajadores de El Burgo y de Yunquera (1973 y 1974)

Los trabajos forestales en el pinsapar de Yunquera en las memorias de José Pino Rivera (Parte VII)

En 1973 y 1974 se formaron en Málaga los primeros retenes de incendios forestales de Andalucía de la mano de Miguel Álvarez Calvente, por entonces Ingeniero Jefe Provincial del Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA) y de Agustín Lozano Hernández, responsable de la materia en la provincia de Málaga. Estaban dirigidos por Agentes Forestales del ICONA y formados por trabajadores de El Burgo y de Yunquera, digamos que son el germen de los actuales grupos de bomberos forestales del Plan INFOCA. 

Juan Romero Gil, Agente de Medio Ambiente Coordinador Adjunto en los Montes de Málaga, natural de El Burgo, formó parte de esos primeros retenes. Conversando sobre el asunto me comenta los pormenores: "En el verano de 1973 se formó un retén contra incendios forestales con trabajadores de El Burgo. Estaba formado por catorce trabajadores, incluído el cocinero. En la foto de D. Miguel soy el segundo por la izquierda, tenía entonces 18 años; mi hermano José, que cubrió una vacante producida en el último momento, es el tercero por la derecha. Al verano siguiente no continué en el retén porque marché a estudiar a la Escuela de Capataces Forestales de Lourizan (Pontevedra)".

Imagen 1
Retén de incendios forestales de El Burgo (verano de 1973). Situado en la Dehesa de Alcuzcuz, Benahavís (Málaga). Autor: Miguel Álvarez Calvente.
Imagen 1: Fotografía de Miguel Álvarez Calvente del retén de Alcuzcuz (1973), formado por trabajadores de El Burgo; probablemente la primera fotografía de un retén contra incendios forestales de la provincia de Málaga. En la fotografía aparecen de izquierda a derecha: "Angelete" (conductor del camión), Juan Romero Gil, Juan Cantos Márquez, Miguel Oliva Romero, José Joaquín Sánchez Malavé, Francisco Cantos Ríos, Agustín Muñoz, Juan Narváez Mora, Francisco Mora Cantos, Francisco Jiménez Muñoz, Miguel Romero Ríos, Pedro Arias (Agente Forestal del ICONA, con el portófono al hombro), Carbellido (conductor de la carroceta), José Romero Gil, José Ríos Florido, José García Montero.  Los 13 componentes de El Burgo (faltaba el cocinero) con mono de trabajo (de color amarillo), casco con visera redonda (de color amarillo) y herramientas de extinción (batefuegos, azadas y extintores rígidos de mochila de 20 litros). 

Continúa Juan Romero: "Nos ubicaron en una nave de una finca privada, la Dehesa de Alcuzcuz, situada en el término municipal de Benahavís (Málaga). En Alcuzcuz permanecíamos periodos de catorce días continuados y al decimoquinto descansábamos en el pueblo. Trabajábamos unas horas por la mañana, al principio limpiando de vegetación los márgenes de carreteras y caminos forestales, más adelante limpiando playas de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol. El Agente Forestal encargado del retén era Pepe Lima, aunque el día de la fotografía le sustituía Pedro Arias".

 El 9 de agosto de 2009 Pilar Quirós, del diario SUR de Málaga, firma el reportaje "De aquellos retenes a estos especialistas", en el que recoge los comentarios de Miguel Oliva Romero, que con 24 años era uno de los componentes del retén de El Burgo que se muestra en la fotografía de Álvarez Calvente y que en 2009 continuaba formando parte de los grupos de especialistas del Plan INFOCA. Años más tarde, en diciembre del 2014, con motivo de la jubilación de Miguel Oliva se le rindió un homenaje por los responsables del INFOCA a nivel regional y provincial; homenaje que se hizo extensivo a todos los componentes de los primeros retenes. La noticia apareció en La Opinión de Málaga, y en el Diario Sur.
 
En los comienzos de los retenes de incendios forestales en Málaga no fué fácil formar equipos de trabajadores que permanecieran toda la temporada. En la campaña de incendios de 1974, debido a que se produjeron bastantes abandonos al final de la campaña de 1973, se redactó un documento de compromiso de permanencia. Mediante la firma del documento los trabajadores se comprometían a permanecer del 1 de julio al 30 de septiembre, pudiendo prorrogarse el periodo hasta el 15 de octubre. Como garantía del compromiso se detraían 25 pesetas del salario diario (que era de 325 pesetas/día), las cuáles se percibían a final de temporada, siempre que se hiciera la campaña completa; en el caso que no fuese así, salvo por enfermedad o accidente, no se abonaba la cantidad acumulada, repartiéndose íntegra entre el resto de compañeros.

En el archivo personal de José Pino Rivera figuran dos documentos de compromiso de permanencia de fecha 30 de junio de 1974, uno por cada uno de los dos retenes de incendios forestales formados con trabajadores de Yunquera. El que se muestra en la imagen 2 corresponde al puesto de Fuengirola (aparece tachado Fuengirola y escrito al lado El Burgo ¿?).

 Imagen 2
Documento de 30 de junio de 1974, compromiso de permanencia de retén de combate de incendios formado por 14 yunqueranos: Manuel Fernández Sánchez, Juan Fernández Sánchez, Sebastián Ruíz Romero, Juan Luis González Jiménez, Juan Río Doña, Antonio Martín González, Rafael Triviño Jiménez, Miguel Fernández Macías, José Ballestero Guerrero, Francisco Rodríguez Triviño, Rafael Frías Jiménez, Francisco Merino González, José Calvo Guerrero y Manuel Romero Duarte.
Imagen 2: Documento de 30 de junio de 1974, compromiso de permanencia de retén de combate de incendios formado por 14 yunqueranos: Manuel Fernández Sánchez, Juan Fernández Sánchez, Sebastián Ruíz Romero, Juan Luis González Jiménez, Juan Río Doña, Antonio Martín González, Rafael Triviño Jiménez, Miguel Fernández Macías, José Ballestero Guerrero, Francisco Rodríguez Triviño, Rafael Frías Jiménez, Francisco Merino González, José Calvo Guerrero y Manuel Romero Duarte.

En otro documento del archivo personal de José Pino Rivera, similar y de igual fecha al que se muestra en esta imagen, aparecen otros 14 trabajadores yunqueranos del retén de combate de incendios del puesto de Alhaurín el Grande (Málaga): Antonio Toledo A., Francisco Toledo A., Pedro Martín García, Francisco Sánchez Toledo, Cristóbal Sánchez Romero, Cristóbal Sánchez Toledo, Cristóbal Sánchez Macías, Manuel Martín Sánchez, José Doña Toledo, Alonso Doña Sánchez, Antonio Toledo Doña, Antonio Sánchez Blanco, Alonso Doña Toledo y José Fernánde Macías.

jueves, 20 de junio de 2019

Cerro de las Abejas, puesto de vigilancia de incendios forestales

Los trabajos forestales en el pinsapar de Yunquera en las memorias de José Pino Rivera (Parte V)

El Cerro de Las Abejas es por su localización y altura un observatorio ideal para la vigilancia de incendios forestales y un nodo principal de la red provincial de radio de vigilancia fija. Así se consideró desde los inicios de los trabajos de prevención de incendios forestales en la provincia de Málaga.

Vigilando el monte. Fuente: Archivo personal de José Pino Rivera.
Imagen1: Fotografía de José Pino vigilando el monte de Yunquera: Fuente: Archivo personal José Pino Rivera.

En el archivo personal de José Pino Rivera constan las normas de vigilancia y extinción de incendios forestales de 25 de junio de 1970 del Servicio Provincial de Málaga del Patrimonio Forestal del Estado determinaban:
  1. La red radio-telefónica de vigilancia.
  2. El grupo de almacenes de material contra incendio.
  3. Las instrucciones para la extinción.
Normas para la vigilancia y extinción de incendios forestales (25 de junio de 1970)  Fdo: José Ángel Carrera Morales, Jefe del Servicio del PFE en Málaga.  Fuente: Archivo personal de José Pino Rivera.
Imagen 2: Normas para la vigilancia y extinción de incendios forestales del Servicio Provincial del Patrimonio Forestal del Estado de Málaga (25 de junio de 1970). Fuente: Archivo personal José Pino Rivera.

La red de puestos de observación fija estaba formada por estaciones conectadas permanentemente con radio con la estación central de Vivero Central (Málaga); estas estaciones eran:
  • Alcaucín.
  • Alaminos (Coín)
  • Canillas de Albaida
  • Casarabonela
  • Coín
  • El Chaparral (Mijas)
  • El Chorro
  • Fuente de la Reina (Montes de Málaga)
  • Jardón (Faraján)
  • La Ermitilla ((El Burgo)
  • La Robla (Casarabonela)
  • La Ventilla (El Burgo)
  • Las Abejas (Yunquera). Durante la campaña de 1971 los vigilantes de incendios fueron Rafael Sibaja Teruel y Fco. Romero Duarte. En julio de 1974 y durante muchas campañas posteriores los vigilantes fueron el matrimonio formado por Rafael Sibaja Teruel y Magdalena vera Guerra.
  • Las Golondrinas (Tolox), y
  • Sierra Parda (Ojén).
Estaban dispuestos un conjunto de almacenes de herramientas para la extinción (extintores de mochila, batefuegos, hachas, palas, rastrillos, zapapicos y calabozos) a lo largo y ancho de la provincia:
  • Alcaucín
  • Alhaurín el Grande
  • Antequera
  • Canillas de Albaida
  • Carratraca
  • Casarabonela
  • Coín
  • El Burgo
  • El Chorro
  • El Chaparral
  • El Boticario (Montes de Málaga)
  • Humilladero
  • Mijas
  • Ojén
  • Parauta
  • Salares
  • Tolox
  • Villanueva del Trabuco, y
  • Yunquera
Existía además un almacén central en el Vivero Central (Málaga) dotado de vehículos contra incendios, motobombas, motosierras, etc.

Las instrucciones para la extinción establecían unas indicaciones para la guardería forestal. Detectado un incendio en una demarcación, el guarda forestal de la misma deberá:
  1. Ponerse a disposición, prestando colaboración y asesoramiento, de la Autoridad, a la que corresponderá reclutar personal y medios (la Ley vigente en esa fecha obligaba a los alcaldes  a la recluta de medios y personal, siendo ellos los responsables de su falta si hubiera lugar a ello).
  2. Dirigrse al incendio con el personal y medios e iniciar la extinción.
  3. Informar a la Autoridad y a la Jefatura de:
    1. Lugar exacto del incendio.
    2. Importancia del mismo.
    3. Material que necesita.
    4. Lugar más próximo hasta el que se pueda llevar el material que se necesite.
  4. En dicho lugar esperará una persona, práctica del terreno, la llegada del personal facultativo y del material.  
Importe de los vigilantes de incendios del Puerto de las Abelas (1970). Fuente Archivo personal José Pino Rivera.

Imagen 3: Imagen del libro de registro de trabajos del guarda forestal José Pino Rivera. Importe de los vigilantes de incendios del Puerto de las Abejas (1970). Fuente: Archivo personal José Pino Rivera.


Importe de la extinción de los incendios forestales ocurridos en la Finca Peñoncito del término municipal de El Burgo (Málaga), en agosto de 1979, y en el Cerro del Muelle del término municipal de Yunquera, en septiembre de 1970. Fuente Archivo personal José Pino Rivera.

Imagen 4: Imagen del libro de registro de trabajos del guarda forestal José Pino Rivera. Importe de la extinción de los incendios forestales ocurridos en la Finca Peñoncito del término municipal de El Burgo (Málaga), en agosto de 1970, y en el Cerro del Muelle del término municipal de Yunquera, en septiembre de 1970. Fuente: Archivo personal José Pino Rivera.

 

sábado, 13 de abril de 2019

Entrega de la Medalla de la Orden Civil al Mérito Agrícola a José Pino Rivera, guarda forestal del ICONA en Yunquera (Málaga).


El año 1977 se celebró el Centenario de la creación de la Guardería Forestal del Estado. Con tal motivo se organizaron diferentes actos y celebraciones; en uno de ellos, que tuvo lugar en El Burgo, se inauguró el mirador del Guarda Forestal y se homenajeó a guardas forestales de la provincia de Málaga destacadas por su trabajo (ver imágenes 1 y 2).

Imagen 1
Acto de conmemoración del Centenario de la creación de la Guardería Forestal del Estado en El Burgo (1977). Fuente: Archivo provincial de la Delegación Territorial de la CAGPDS en Málaga (gracias a D. José Montes Rincón).
Imagen 1: Acto de conmemoración del Centenario de la creación de la Guardería Forestal del Estado en El Burgo (1977). Fuente: Archivo provincial de la Delegación Territorial de la CAGPDS en Málaga (gracias a D. José Montes Rincón).

Imagen 2
Acto de imposición de la Medalla al Mérito Agrícola a D. José Pino Rivera, durante la conmemoración del Centenario de creación de la Guardería Forestal del Estado en El Burgo (1977). Fuente: Archivo provincial de la Delegación Territorial de la CAGPDS en Málaga (gracias a D. José Montes Rincón).
Imagen 2: Acto de imposición de la Medalla de la Orden Civil al Mérito Agrícola a D. José Pino Rivera, durante la conmemoración del Centenario de creación de la Guardería Forestal del Estado en el monte de El Burgo (1977). Fuente: Archivo provincial de la Delegación Territorial de la CAGPDS en Málaga (gracias a D. José Montes Rincón).

Días atrás, ordenando documentos y enseres de mi padre, José Pino Rivera, encontré en su estuche, algo deteriorada por los años, la Medalla de la Orden Civil al Mérito Agrícola que, por su especial esfuerzo y dedicación a la conservación del pinsapar de Yunquera, le fue entregada en el acto de conmemoración del Centenario de la creación de la Guardería Forestal del Estado celebrado en el monte de El Burgo. 
 
En las siguientes imágenes podéis ver: el mirador del Guarda Forestal (Imagen 3), la Medalla de la Orden Civil al Mérito Agrícola y su pin para el ojal de la chaqueta (Imagen 4) y, la Medalla Conmemorativa del Centenario de la Guardería Forestal del Estado, anverso (Imagen 5) y reverso (Imagen 6).

Imagen 3

Imagen 3: Mirador del Guarda Forestal en el monte de El Burgo (Málaga) en la actualidad. A la derecha, arriba, la vertiente Norte de la Sierra de Yunquera.

Imagen 4

Imagen 4: Medalla de la Orden Civil al Mérito Agrícola y su pin para el ojal de la chaqueta. Propiedad de José Pino Rivera.

Imagen 5

Imagen 5: Anverso de la Medalla Conmemorativa del Centenario de la Guardería Forestal del Estado. Propiedad de José Pino Rivera.

Imagen 6
Envés de la Medalla de D. José Pino Rivera conmemorativa del Centenario de la Guardería Forestal (1977).

Imagen 6: Reverso de la Medalla Conmemorativa del Centenario de la Guardería Forestal del Estado. Propiedad de José Pino Rivera.