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sábado, 1 de marzo de 2025

El pinsapo del Magot (M. Vázquez del Río, 1935).

Manuel Vázquez del Río con uniforme de ingeniero de montes

Manuel Vázquez del Río (1895-1983), en la imagen con uniforme de ingeniero de montes, natural de Tolox (Málaga), fue Jefe del Servicio de Montes del Protectorado de España en Marruecos, Ingeniero Jefe del Distrito Forestal de Cuenca, Inspector General del Cuerpo de Ingenieros de Montes y Consejero del Consejo Superior de Montes.
 
Desde 1929 trabajó en el Protectorado de España en Marruecos; en 1932 ocupó su Jefatura del Servicio de Montes [2]. Organizó en Larache los viveros para las repoblaciones forestales [3] y formuló por primera vez un plan cuyo objetivo era mejorar las masas forestales del Protectorado [4]. De este periodo son los textos de sus conferencias "Arbolado y Bosques en Marruecos" [5] y "Explotaciones forestales en el Protectorado" [6].

Según Albet i Mas (1999) [7] Vázquez del Río establece unos criterios de vigilancia, defensa, regeneración y repoblación de las masas forestales, y las pautas básicas en la explotación maderera y corchera (instalaciones, concesiones, cupos, etc.) del Protectorado Español en Marruecos.

En su conferencia "Arbolado y bosques en Marruecos" (1935) en el Curso de Perfeccionamiento de Interventores  describe el Protectorado Español en Marruecos (ver Imagen 1) y destaca su similitud con la franja litoral andaluza mediterránea, en cuanto a su aspecto forestal se refiere.
 

Estudiar nuestra Zona [8] en su aspecto forestal equivale, salvo raras excepciones, a estudiar la faja litoral española desde Cádiz a Almería. Clima, régimen de lluvias, altitudes y vegetación se van correspondiendo paso a paso. Las dunas y marisma de Larache y Arcila, en la Región Occidental, tienen sus gemelas desde Cádiz a Tarifa; el macizo rondeño y sus alcornocales de Gaucín y Cortes, se reproducen en Sumata y Beni Arós; las calizas de Ronda y las del Magot se miran frente a frente, con análogas altitudes y coronadas ambas de la misma rarísima especie, el pinsapo. La vega de Alhucemas, con su caña de azúcar, es salvo las naturales diferencias en extensión una reproducción de cualquiera de los vallecitos que se extienden por Torrox, Nerja o Motril y los sedientos espartizales de la zona oriental, son copia de los de la provincia de Almería.

 

 Imagen 1

Mapa de la riqueza forestal del Protectorado (1932). Fuente: La intervención forestal en el Protectorado de España en Marruecos (Tesis doctoral de Antonio Garrido Almonacid).o
Imagen 1: Mapa de la riqueza forestal del Protectorado de España en Marruecos (1932). Fuente: La intervención forestal en el Protectorado de España en Marruecos (Tesis doctoral de Antonio Garrido Almonacid, 2011) [9].

 

En referencia al pinsapo, Vázquez del Río describe su situación en el macizo del Magot y el proyecto del Servicio de Montes del Protectorado para su conservación. 

 

... de nuestra Zona, es el Abies marocana o pinsapo, de caracteres tan análogos al de serranía de Ronda, que sólo estudios minuciosos logran establecer diferencias de pequeña importancia. Nos limitaremos a dar una corta reseña de esta especie, cuyo principal interés radica en su rareza, ya que sólo existe en el mundo en la Sierra ele Ronda y en las alturas de Xauen. Este dato y el tratarse de una especie de las más ornamentales en parques y jardines, hace que por todos los botánicos que la estudian se aconseje su conservación y para ello hemos de seguir el ejemplo de España. Cubre en nuestra Zona las alturas del Magot ocupando una extensión de 4 a 5 mil hectáreas. Su valor decorativo hace que esté aclimatado en muchos parques de Europa. La masa existente en Marruecos es tres veces más extensa que la de España, donde reunidos todos los bosques existentes no llega a 1.500 hectáreas. Su importancia botánica y ornamental ha hecho que sea declarado de interés nacional el Pinsapar de Ronda [10], en el que se está construyendo una carretera forestal que permita el fácil acceso [11].

Es proyecto de nuestro Servicio hacer algo análogo, construyendo una pista desde Xauen a Bab-Taza, en la seguridad de que con la facilidad de comunicación, en las proximidades de este bosque tendremos una de las futuras estaciones sanitarias de la Zona. 

El crecimiento del pinsapo es menos rápido que el del cedro, siendo más delicado y exigente en la elección de terrenos y exposiciones para vegetar.

La madera es aceptable así como el carbón. Las vigas son muy empleadas en construcción y tiene una duración larga. Rodeando a la masa de pinsapos se ven muchas encinas que podrán llegar a formar si se prohíbe el aprovechamiento abusivo que de ellas se realiza, un bosque mezclado de ambas especies.

Como a mayores altitudes, el pinsapo se mezcla con el cedro, resultaría una masa arbórea de tres especies, que será sin disputa uno de los bosques más interesantes de Marruecos.


En las Imágenes 2 y 3 se observa el mapa la distribución de especies forestales y la tabla con la superficie ocupada por tipo de árbol o arbusto y región del Protectorado de España en Marruecos en 1948, según la tesis doctoral de Antonio Garrido Almonacid (2011) "La intervención forestal en el Protectorado de España en Marruecos".

 

Imagen 2

Imagen 2: Mapa de la distribución de especies forestales en el  Protectorado de España en Marruecos (1948). Fuente: La intervención forestal en el Protectorado de España en Marruecos (Tesis doctoral de Antonio Garrido Almonacid, 2011).

 

Imagen 3

Imagen 3: Superficie forestal en el  Protectorado de España en Marruecos por tipo de árbol o arbusto y región (1948). Fuente: La intervención forestal en el Protectorado de España en Marruecos (Tesis doctoral de Antonio Garrido Almonacid, 2011).


Bibliografía y notas

[1] Ver en Áreadoc "Manuel Vázquez del Río, un toloxeño enamorado de su pueblo y de su trabajo forestal".

[2] Cánovas, A. (1932). Concurso para la provisión de la plaza de Ingeniero Jefe del Servicio de Montes de la Delegación de Fomento de la Alta Comisaría de España en Marruecos. Gaceta de Madrid, núm. 224, 11 de agosto de 1932, pág. 1120. Accesible online en https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE//1932/224/A01120-01120.pdf recuperado el 19/02/2025.

[3] Diario El Avisador de Larache, año 1, núm 20, de 14 de marzo de 1943. Nuestros viveros, pulmón de Larache, y la repoblación forestal. La obra del Ingeniero señor Vázquez del Río.

[4] Araque Jiménez E. y Garrido Almonacid A. (2015). El Plan forestal del Protectorado español del norte de Marruecos (1944). Revista de Estudios Regionales, núm. 102, pp. 251-300. Accesible online en http://www.revistaestudiosregionales.com/documentos/articulos/pdf-articulo-2467.pdf) , recuperado el 01/03/2025.

[5] Vázquez del Río, M. (1935). Arbolado y bosques en Marruecos. Accesible online en la Biblioteca Digital de la AECID https://aecid.on.worldcat.org/oclc/1025626533) , recuperado el 01/03/2025.

[6] Vázquez del Río, M. (1942). Explotaciones forestales en el Protectorado. En Cómo es la zona del Protectorado Español en Marruecos. Conferencias de la X feria de muestras de Barcelona (pp. 71-94). Barcelona, España: Sección Informativa de Economía Marroquí.

[7] Albet i Mas, D. (1999). La ordenación del territorio en el Protectorado Español de Marruecos. En España en Marruecos (1912-1956). Discursos geográficos e intervención territorial. Accesible online en http://e-spacio.uned.es/fez/eserv/bibliuned:Aldaba-2001-31-7200/Ordenacion_territorio.pdf , recuperado el 01/03/2025.

[8] Se refiere el autor al Protectorado Español en Marruecos.

[9] Garrido Almonacid, Antonio (2011). La intervención forestal en el Protectorado de España en Marruecos. RUJA: Repositorio Institucional de Producción Científica de la Universidad de Jaén. Accesible online en http://ruja.ujaen.es/handle/10953/379 , recuperado el 01/03/2025.

[10] Ver en este blog la entrada Antecedentes históricos de la declaración de la Sierra de las Nieves como Parque Nacional: la visita de diciembre de 1934 de la comisión de la Comisaría de Parques Nacionales al pinsapar de Ronda.

[11]  Diario El Sol (Madrid), 26 de febrero de 1935, página 8. Lo que Ronda necesita y las gestiones que ha hecho para conseguirlo. A su represo a Ronda, el alcalde ha publicado un manifiesto en el que informa al pueblo de las gestiones hechas en Madrid y del resultado de las mismas. Una de estas gestiones era la relacionada con la permuta del monte Pinsapar. Desde muy lejana fecha se vienen relacionando por diferentes Ayuntamientos gestiones para conseguir la permuta de este predio por el crédito que la corporación tiene con el Estado, ascendente en la actualidad a unas seiscientas mil pesetas aproximadamente. Es esta cuestión de vital interés para el vecindario, puesto que con la cesión de este monte, de problemática utilidad para la Corporación, a cambio de ver saldado el crédito de referencia,
se consigue aligerar su presupuesto de gastos, de una consignación anual bastante crecida. El ministro de Hacienda prometió a los comisionados llevar a un próximo Consejo de ministros el proyecto para realizar la permuta. La Dirección general de Montes ha librado a la Jefatura del distrito forestal cantidad suficiente para construir un camino que partiendo de la carretera de Ronda a San Pedro de Alcántara, atraviese todo el Pinsapar de Ronda a unir con la carretera de Tolox
(Fuente: Biblioteca Nacional de España).

sábado, 11 de enero de 2025

Los bosques de Pinsapo del Sur de España (F. W. Neger, 1907)

Neger, Franz Wilhelm (1868-1923). Autor de la imagen Karl Lützel (190?). Fuente: Biblioteca dell' Orto botanico, Università di Padova, Italia - IB.Q.39. https://phaidra.cab.unipd.it/detail/o:2409

 

Franz Wilhelm Neger (1868-1923) [1] estudió química y ciencias naturales en la Universidad de Múnich, donde se doctoró en 1892. Terminados sus estudios fue profesor de ciencias naturales en la Escuela Agrícola Central de Weihenstephan y en el Colegio Alemán de Concepción (Chile). Investigó la flora fanerógama y fúngica del país, así como de los Andes y la Patagonia. En el verano de 1896-97 participó en una expedición a la Cordillera de Villarica encargado del estudio de su flora y vegetación [2]. 

Regresó a Europa en agosto de 1897. Continuó sus labores docentes como ayudante de química en la escuela industrial de Munich, y a partir de 1898 profesor de química y ciencias naturales en la escuela secundaria de Wunsiedel. En 1899 fue nombrado conservador del Museo Botánico de Múnich. Fue nombrado profesor en 1902 en la Escuela Forestal de Eisenach y en 1905 en la Escuela de Tharandt. En 1920 asumió la dirección del Instituto y Jardín Botánicos de la Universidad Técnica de Dresde. 

Neger realizó diversos viajes de investigación, con el apoyo de la Academia de Ciencias de Baviera, entre otros: Sur de España (1907), Dalmacia (1909), Córcega (1911) y Suecia (en varias ocasiones).

Fruto de la visita al pinsapar de Ronda es su artículo Die Pinsapowälder in Sudspanien (Los bosques de Pinsapo del Sur de España) [3]. En su trabajo cita los trabajos de Boissier (1839-1845) [4], Laguna (1868) [5] y Willkomm (1896) [6]. 

Neger agradece "dadas las muy diversas circunstancias, la gran amabilidad que me demostró el Jefe de la Brigada de Ordenaciones de Montes de Málaga (Oberförster des Reviers), don Eladio Caro y Velázquez de Castro, que puso a mi disposición incondicionalmente una parte de sus magníficos recursos", y expresa su "más sincero agradecimiento a la incansable disposición de don Manuel Pérez Higuero (Förster des Reviers), que se ocupó de todos los detalles de nuestros viajes conjuntos y fue siempre amable con todas mis peticiones".

Neger inicia su artículo describiendo la situación y superficie de los pinsapares [7]. 

El macizo montañoso situado entre Málaga y Cádiz alcanza la considerable altitud de 2.000 m. Los pinsapos solo se sitúan en las partes altas del macizo y ello siempre ha sido así. La mayor masa de pinsapos existente hoy en día son las 600 hectáreas que se encuentran en la Sierra de las Nieves = Sierra de Ronda (que debe su nombre a la cercana ciudad de Ronda). Las estribaciones de esta sierra que todavía tienen pequeños rodales de pinsapos son el Cerro del Alcor (= Sierra de la Fuenfría), Sierra de Yunquera y Sierra de Tolox (en la que se encuentra el pico más alto Cerro de las Plazoletas, 1.900 m). La segunda masa de pinsapos, de cerca de 60 Ha, se encuentra en la Sierra Bermeja (=  S. de Estepona), situada mucho más al sur, que asciende desde cerca del nivel del mar a una altura de 1.500 m.

Las sierras últimamente citadas pertenecen administrativamente a la provincia de Málaga. Pequeños restos de masa, que sin lugar a dudas fueron considerables en tiempos pasados, se encuentran en la Sierra de Grazalema que pertenece a la provincia de Cádiz (Sierra del Pinar, con 1700 m. sobre el nivel del mar.)

 

Dies gilt aber nur für die tiefer gelegenen Teile nahe der Meeresküste. Der zwischen Malaga und Cadiz sich hinziehende Gebirgskomplex erhebt sich stellenweise zu bedeutender Höhe (bis 2000 m ü, M.). Auf die höchsten Teile dieser Gebirge find die Pinsapowälder beschränkt (und wohl von jeher beschränkt gewesen) und zwar findet sich der grösste noch existierende Pinsapobestand (von ca. 600 ha) in jenem Gebirge, welches annähernd die Mitte des ganzen Gebietes einnimmt; nämlich in der Sierra de la Nieves = Sierra de Ronda (nach der nahe liegenden spanischen Stadt Ronda genannt). Ausläufer dieses Gebirgszuges, welche gleichfalls noch kleinere Bestände der Pinsapotanne tragen, find Sierra de Alcor (=Sierra de Fuenfría), Sierra de Yunquera und Sierra de Tolox (mit den hochsten Berg Cerro de las Plazoletas, 1900 m). Der zweitgrösste Pinsapobestand (ca. 60 ha) befindet sich auf der viel weiter südlich gelegenen, fast unmittelbar aus dem Mittelmeer bis zu 1500 m aussteigenden Sierra Bermeja (= S. de Estepona) ...

Die eben genannten Sierras gebören politisch zur Provinz Malaga. Kleine Reste von ehemals ohne Zweifel bedeutenderen Beständen finden sich endlich auf der zur Provinz gebörigen Sierra de Grazalema (= S. del Pinar) mit 1700 m ü.M.

 

El artículo, de  diecinueve páginas, se estructura en cuatro capítulos: 

  • Condiciones climáticas y edafológicas; 
  • Descripción del bosque natural de pinsapo y de la vegetación acompañante;
  • Distribución del área del pinsapo y evaluación de los productos del árbol en el pasado y en el presente; y, 
  • Enfermedades del pinsapo. 
Un mapa de situación de los pinsapares (ver imagen 1) y cinco fotografías ilustran el texto.


Imagen 1

Imagen 1: Primeras páginas del artículo original de Neger. https://areadoc.blogspot.com/2025/01/los-bosques-de-pinsapo-del-sur-de.html
Imagen 1: Primeras páginas del artículo original de Neger.

 

En estas fechas el pinsapar de Ronda se encontraba en un estado regresivo (ver las figuras 1, 2, 3, 4 y 5 del texto original). En 1858 Antonio Laynez calculó en 24.000 los árboles allí existentes y en 1914 Eladio Caro inventarió solamente 12.000 [8].

 

 

 

Fig. 3: Viejos pinsapos (aprox. 25 m de altura) con copa de estructura irregular. https://areadoc.blogspot.com/2025/01/los-bosques-de-pinsapo-del-sur-de.html

 

Fig. 4 Vista de una de las cañadas de la Sierra de las Nieves cubierta de un impenetrable bosque de pinsapos. https://areadoc.blogspot.com/2025/01/los-bosques-de-pinsapo-del-sur-de.html


Fig. 5 Pinsapos muy ramoneados por cabras. https://areadoc.blogspot.com/2025/01/los-bosques-de-pinsapo-del-sur-de.html


Es especialmente relevante el estudio de las enfermedades del pinsapo que Neger aporta en el cuarto capítulo de su artículo (Die Feinde del Pinsapotanne). Indica el autor que hasta entonces P. Sydow en su Index universalis et locupletissimus nominum plantarum hospitum specierumque omnium fungorum has incolentium quae usque ad finem 1897 excerpesit (1898) [9] sólo había mencionado los siguientes hongos en el Abies pinsapo: 

  1. Diplodia sapinea (Fr.) var. Pinsapo Brun. ram.
  2. Oospora abietum Oud.
  3. Sphaerella pinsapo Thüm.

Neger amplía el listado de enfermedades del pinsapo en nueve especies más:

  1. Lophodermium abietis Rostr.
  2. Naemacyclus niveus (Pers.) Sacc.
  3. Microthyrium pinastri Fuck. 
  4. Agaricus melleus Vahl 
  5. Polyporus pinicola Fr. 
  6. Polyporus igniarius Fr.
  7. Cystospora pinastri Fr. 
  8. Macrophorma pinsaponis Neger n. sp. [10]
  9. Hormiscium pityophylum (Nees) Sacc

La importancia de la aportación de Neger al estudio de las enfermedades del pinsapo de 1907 es muy relevante. Prueba de ello es que hasta 1961 el Host Index of the Diseases del Foreign Diseases of Forest Trees of the World, Agriculture Handbook nº. 197, no amplió a 15 especies el número de enfermedades del pinsapo [11].

 

Bibliografía y notas

[1] Franz Wilhelm Neger (Nuremberg, 1868 - Dresde, 1923). Ver la biografía del botánico. Accesible online en https://www.deutsche-biographie.de/sfz70908.html , consultado el 04/01/2025.

[2]  Ver el "Informe sobre las observaciones botánicas efectuadas en la Cordillera de Villarrica en el verano 1896-97" (Neger, 1899) en Anales De La Universidad De Chile, (-), Pág. 903–967. Accesible online en https://www.revistas.uchile.cl/index.php/ANUC/article/view/21437 , consultado el 04/01/2025.

[3] Neger, F. W. (1907). Die Pinsapowälder in Sudspanien, en Naturwissenschastliche Zeitschrist für Land- und Forstwirtschast, v 5. pp. 385-403.

[4] Boissier, E. (1839-1845). Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837. París.

[5] Laguna M. (1868). El Pinsapar de Ronda, en Montes, pp 96-106. Accesible onlinen en http://www.revistamontes.net/Buscador.aspx?id=1677 , consultado el 04/01/2025.

[6] Willkomm, H. M. (1896). Grundzüge der Pflanzenverbreitung auf der Iberischen Halbinsel ["Principios de la distribución de las plantas en la Península Ibérica"], en Die vegetation der Erde, vol.l. 395 pp. Leipzig.

[7]  Ver "Alemanes en la historia de Estepona", Albertos F. J. (2014). Accesible online en http://www.esteponaensuhistoria.com/seccion_textos/Alemanes_estepona_txt.htm , consultado el 04/01/2025.

[8]  Ceballos L. y Martín Bolaños M. (1928). El Pinsapo y el Abeto de Marruecos. Boletín Oficial del IFIE, 2. pp. 47-101.

[9] Sydow P. (1898). Index universalis et locupletissimus nominum plantarum hospitum specierumque omnium fungorum has incolentium quae usque ad finem 1897 excerpesit, en Sylloge Fungorum Omnium Hucusque CognitorumDigessit P. A. Saccardo, vol XII, pars II, fasc. 1.

[10] Macrophoma pinsaponis Neger. Tizón de la aguja del abeto. Forma picnidios en forma de granos que exudan numerosas conidias. Asociado a la muerte de acículas de Abies en España. Posiblemente las malas condiciones del lugar provocan los ataques del hongo. Abies pinsapo: España. Fuente: Foreign Diseases of Forest Trees of the World. Agriculture Handbook nº. 197 (August, 1961). U.S. Department of Agriculture.

[11] Listado de enfermedades del Abies pinsapo Boiss. según el Host Index of the Diseases del Foreign Diseases of Forest Trees of the World. Agriculture Handbook nº. 197 (1961), página 280:

  1. Armillaria mellea
  2. Chrysomyxa woronini
  3. Cytospora pinastri
  4. Diplodia pinea
  5. Fomes annosus
  6. Hypodermella nervisequia
  7. Lophodermium piceae
  8. Macrophoma pinsaponis
  9. Melampsorella caryophyllacearum
  10. Milesia kriegeriana
  11. M. polypodii
  12. M. scolopendrii
  13. M. vogesiaca
  14. Naemacyclus niveus
  15. Rehmiellopsis abietis

sábado, 26 de octubre de 2024

Estudios entomológicos forestales del pinsapo de la Sierra de Ronda (H. Strohmeyer, 1930).

Heinrich Strohmeyer [1], entomólogo forestal alemán, realizó en 1927 un viaje de estudios a las principales sierras españolas, entre ellas la Serranía de Ronda. 

Según escribe en su artículo "Estudios entomológicos forestales del pinsapo de la Sierra de Ronda" (1930) [2]:

 

En las cumbres de la Sierra de Ronda, también conocida como Sierra de la Nieve, se encuentra el último vestigio importante de los antaño extensos bosques de «pinsapos», que el botánico Boissier describió a principios del siglo pasado como Abies Pinsapo. Esta zona forestal, que ocupa unas 600 hectáreas, ha sido estudiada en detalle varias veces desde el punto de vista botánico, pero hasta 1927 no se había realizado un estudio de los insectos forestales dañinos que allí se encuentran (he publicado informes preliminares sobre mis observaciones en las Actas de la reunión de invierno de 1928 del Märkischer Forstverein, publicado por J. Nëumann en Neudamm) [3]

 

Al igual que el botánico Neger, que visitó los pinsapares en 1907 [4], y con el apoyo del Ingeniero Jefe de Montes Eladio Caro [5] y de los responsables forestales locales, organizó la visita al pinsapar tomando como punto de partida la ciudad de Ronda. La noche del 23 al 24 de julio de 1927 salió acompañado de su mujer, un guarda forestal y otro ayudante. Después de más de 6 horas de marcha ininterrumpida llegaron por la mañana al borde inferior del pinsapar, donde hicieron un descanso en una pequeña choza de piedra construida por el guarda forestal [6] (ver Imagen 1).  


Imagen 1

Imagen 1: Choza de piedra del Francisco Molina, guarda del monte "Pinsapar" o monte "Sierra de Nieves" del Ayuntamiento de Ronda. Fotografía de H. Strohmeyer.

 

Strohmeyer comprobó que el pinsapar se caracterizaba por la inexistencia de repoblado natural, a pesar de la abundancia de piñas en los pinsapos (ver Imagen 2).

 

La ladera norte, sobre la que se alzan los pinsapos, resultó ser muy rocosa y pedregosa, por  lo que el desnivel final es variable pero generalmente bajo. Como resultado, los árboles están a menudo ramificados hasta el suelo. Su altura varía en la parte inferior entre 20 a 30 metros, pero disminuye hacia la cresta. Llama la atención la abundancia de conos, sin embargo, casi en ninguna parte se podía encontrar un rastro de crecimiento joven rastro de crecimiento.

 

Imagen 2

 

Imagen 2: Los árboles están a menudo ramificados hasta el suelo. Su altura varía en la parte inferior entre 20 a 30 metros, pero disminuye hacia la cresta. Llama la atención la abundancia de conos, sin embargo, casi en ninguna parte se podía encontrar un rastro de crecimiento joven rastro de crecimiento. Fotografía de H. Strohmeyer.

 

Sobre ramas del tejado de la choza del guarda observó rastros de alimentación de un escarabajo de la corteza del género Cryphalus.

 

Una inspección más detallada reveló que se trataba de Cryphalus numidicus Eichhoff (ver imagen 3). Su comportamiento alimentario difiere significativamente del de su pariente más cercano, Cr. piceae Ratzeb en que la polilla tiene forma cuadrada, pero representa un pronunciado conducto transversal de un solo brazo. Al igual que Cr. piceae, numidicus también vive de forma monógama. La longitud del conducto transversal suele ser de 7-10 mm; los conductos más largos, aparentemente de dos brazos, se forman por la colisión de dos conductos adyacentes. Las galerías larvarias son ligeramente sinuosas y suelen ramificarse verticalmente hacia arriba y hacia abajo, normalmente 8-10. Todo el patrón de alimentación penetra en la corteza y en la albura aproximadamente a la misma profundidad, sólo las cunas pupales son roídas algo más profundamente en esta última. La Fig. 3 muestra patrones de alimentación aún no completados en la parte superior del tronco, la Fig. 4 muestra patrones de alimentación completados en una rama (ver Imagen 4).

 

 Imagen 3

Imagen 3: Imagen de Cryphalus numidicus Eichhoff. Sample ID: CNC COLEO 00152924. License: CreativeCommons - Attribution (2012). License Holder: CNC/CBG Photography Group, Centre for Biodiversity Genomics. Fuente https://v3.boldsystems.org/index.php/Taxbrowser_Taxonpage?taxid=264075

 

 Imagen 4

Imagen 4: Rastros de daños de alimentación de Cryphalus numidicus Eichhoff. La Fig. 3 muestra patrones de alimentación aún no completados en la parte superior del tronco, la Fig. 4 muestra patrones de alimentación completados en una ramas. Fotografías de H. Strohmeyer.

 

Al día siguiente continuó visitando el pinsapar de Ronda y observó daños en las yemas que intuyó causados por un lepidóptero de la subfamilia Phycideae.


Después de una corta noche de sueño en la cabaña de piedra, salimos antes del amanecer, llevando algunas monturas con nosotros, para visitar las partes altas del bosque y la cresta de la montaña. En nuestra caminata vimos sobre todo árboles de entre 100 y 200 años, pero se dice que se han identificado árboles de hasta 500 años contando los anillos de crecimiento. Pude determinar el tronco más fuerte del bosque haciendo una fotografía.

...

En varios abetos que examiné más de cerca, encontré las yemas erosionadas y a menudo cubiertas de grumos de resina, como puede verse en las ilustraciones adjuntas. Sin embargo, no pude encontrar la causa de los daños, por lo que tuve que conformarme con llevarme algunas ramitas carcomidas. Sin embargo, el tipo de alimentación me hizo sospechar que se trataba de una pequeña mariposa de la subfamilia Phycideae.


Informó de sus hallazgos a Auguste Barbey [7], quién visitó el pinsapar de Ronda en 1929. Como resultado de su viaje Barbey escribió "A travers les forêts de pinsapos d'Andalousie" [8], homenaje a la memoria de su abuelo Edmond Boissier, botánico que describió taxonómicamente el pinsapo como nueva especie de abeto, el Abies pinsapo Boiss [9]. En su texto describe las condiciones vegetativas del pinsapo y la situación de los pinsapares. Barbey estudió los insectos plaga del pinsapo, descubriendo especies nuevas para la ciencia.

 

El entomólogo forestal suizo A. Barbey, a quien informé de mis hallazgos en el bosque de Pinsapo, realizó un viaje de estudio allí en abril de 1929 e hizo varias observaciones. Según su carta, pudo encontrar la oruga de la yema, de la que yo sólo pude recoger los rastros de alimentación. También encontró un Cripturgus en una rama delgada de Pinsapo, que me envió para su identificación. Considero este escarabajo como una nueva especie, que describí como Crypturgus Barbeyi m. en el Entomologische Blätter.

 

Strohmeyer coincide con los ilustres visitantes al pinsapar de Ronda que le precedieron en señalar las causas que amenzaban a estos bosques.


Aparte de la pequeña mariposa, creo que todos estos insectos sólo causan daños secundarios. Estos últimos vestigios de los bosques de pinsapo están amenazados de extinción principalmente por las cabras, que hacen casi imposible su regeneración. Por eso es gratificante que, según un anuncio de la revista «Renovación Forestal», el Gobierno español tenga la intención de declarar reserva natural el bosque de pinsapos de la Sierra de Ronda. Con la suficiente supervisión, este interesante remanente forestal puede conservarse de este modo.

 

Por último, Strohmeyer hace referencia al artículo de Bezares "Los escolítidos del pinsapo en la Serranía de Ronda" publicado en 1928 en la Revista de Fitopatología, al año siguiente de su visita al pinsapar de Ronda [10].

 

Después de la impresión de este trabajo, recibí la edición de 1928 de la Revista de Fitopatología del Profesor Dr. Aulló y Castilla en Madrid, en la que veo que el Ingeniero Auxiliar Eugenio Bezares visitó el bosque de Pinsapo aproximadamente un año después que yo, a finales de junio de 1928, y encontró allí un Cryphalus, que él pensó que era Cr. piceae Ratzeb. y también un Cryturgus, que tal vez sea idéntico a la especie encontrada por Barbey y nombrada por mí y no -como cree el descubridor- al Crypt. ńumidicus Ferr. Un solo ejemplar de Ips erosus Woll. fue capturado también por Bezares.

Biografía y notas

[1] Heinrich Strohmeyer (nació el 2 de abril de 1871 en Horbach, distrito de Gelnhausen, Alemania; falleció el 18 de marzo de 1955 en Marburgo, Alemania). Jefe Forestal de Munster, Alsacia, y más tarde Consejero Ministerial del Gobierno Alemán en Berlín.

[2] Strohmeyer, H. (1930). Forstentomologische Studien im Pinsapo-Wald der Sierra de Ronda. Z. Pflanzenkr, XL, p.1-7, 9 Fig. (Estudios entomológicos forestales del pinsapo de la Sierra de Ronda).

[3] Strohmeyer, H. (1928). Bericht über die Winterversammlung des Märkischen Forstvereins. Verlag J. Neumann in Neudamm (Actas de la reunión de invierno de 1928 del Märkischer Forstverein, publicado por J. Nëumann en Neudamm).

[4] F. W. Neger (1907). Die Pinsapo - Wälder in Südspanien. Naturw. Zeitschr., f. Land- u. Forstwirtsch. 1907. 5, 385.   

[5] Eladio Caro y Velázquez de Castro. Ingeniero de Montes de la 45ª promoción, año 1900. Tomado de Historia del Cuerpo de Ingenieros de Montes (1853-2010), por Antonio García Álvarez (2010).

[6] Francisco Molina, guarda del monte "Pinsapar" o monte "Sierra de Nieves" del Ayuntamiento de Ronda. Disponible online en  https://www.rfnatura.es/francisco-molina-guarda-del-pinsapar-de-ronda/, consultado el 19/10/2024.

[7] Auguste Barbey (1872-1948), ingeniero y entomólogo forestal suizo, nieto de Edmund Boissier. Ver en este blog la entrada El pinsapo más antiguo de Europa Central proviene de semillas de Yunquera.

[8] Barbey en su obra A travers les forêts de pinsapos d'Andalousie, de homenaje a su abuelo Edmond Boissier, analiza las condiciones de existencia de los bosques de pinsapo y describe las características biológicas de sus insectos plaga, de los que descubrió cinco especies nuevas para la ciencia. Fuente: Obituario de Auguste Barbey, por Paul Bovey. Accesible online en https://www.e-periodica.ch/digbib/view?pid=sng-005%3A1949%3A129#380, consultado el 27/08/2024.

[9] Edmond Boissier describió, clasificó taxonómicamente y dió nombre a la nueva especie como Abies pinsapo Boiss (1838) (tomó el nombre vulgar con el que este árbol era conocido en la zona) en "Notice sur l'Abies pinsapo", accesible online en Biblioteca Digital del Real Jardín Botánico: https://bibdigital.rjb.csic.es/idurl/1/9536. Ver en este blog la entrada Contribución a la discusión etimológica del término Pinsapo.

[10] Ver en este blog la entrada Los escolítidos del pinsapo en la Serranía de Ronda (E. Bezares, 1928).


viernes, 4 de octubre de 2024

Los escolítidos del pinsapo en la Serranía de Ronda (E. Bezares, 1928).

Durante la segunda quincena de junio de 1928 Eugenio Bezares [1] recorrió los pinsapares de Ronda y Grazalema, junto con Ángel Riesgo, Ayudante del Laboratorio de la Fauna Forestal Española. Como resultado de su visita escribió el artículo "Los escolítidos del pinsapo en la Serranía de Ronda", publicado en la Revista de Fitopatología, VI, n.° 6: páginas 38-42, editada en Madrid por el Laboratorio de la Fauna Forestal Española [2]. 

 

Imagen 1

Imagen 1: Artículo de E. Bezares "Los escolitidos del pinsapo en la Serrania de Ronda". Revista de Fitopatología, 1923-1928, VI, n.° 6: 38-42. Madrid: Laboratorio de la Fauna Forestal Española, 1923-1928.

 

Los escolítidos son pequeños escarabajos que excavan galerías en los troncos, ramas y ramillos de los árboles.

Escribió Bezares que durante la excursión entomológica que realizaron la segunda quincena de junio:

"Dos pinsapares fueron objeto preferente de nuestra atención. El de la Sierra de las Nieves, situada en el término de Ronda, y el de la llamada Sierra del Pinar de Grazalema. En la primera sólo logramos hallar un pinsapo atacado por los escolítidos."

Observó que estos pequeños insectos no constituían plaga en los pinsapares. Tan solo encontró en el Pinsapar de Ronda un pinsapo de dimensiones medias que presentaba el ataque de escolítidos, solamente en sus ramas superiores. En el laboratorio comprobó que:

"... el ataque principal era debido al Cryphalus piceae Ratz, del cual recogimos insectos perfectos al levantar la corteza de las ramillas atacadas."

El escolítido que Bezares identificó como perteneciente a la especie Cryphalus piceae Ratz. es un escarabajo, de unos 1,7 mm de longitud (ver Imágenes 2 y 3), de la corteza del pinsapo y de otros abetos (ver Imagen 4) del centro y del sur de Europa.

 

 Imagen 2

Cryphalus piceae. Autor Gilles San Martin, Namur (Bélgica). Derechos de uso CC BY-SA 2.0. Accesible online en:  https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=101346592

Imagen 2: Cryphalus piceae. Autor Gilles San Martin, Namur (Bélgica). Derechos de uso CC BY-SA 2.0. Accesible online en:  https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=101346592

 

Imagen 3
 
Cryphalus piceae. Autor Gilles San Martin, Namur (Bélgica). Derechos de uso CC BY-SA 2.0. Accesible online en: https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=114961894

Imagen 3:  Cryphalus piceae. Autor Gilles San Martin, Namur (Bélgica). Derechos de uso CC BY-SA 2.0. Accesible online en: https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=114961894

 

Imagen 4

Esta imagen es la imagen número 1231207 en Forestry Images, una fuente de imágenes de salud forestal, recursos naturales y silvicultura operada por The Bugwood Network de la Universidad de Georgia y el Servicio Forestal del USDA. Autor Gyorgy Csoka, Instituto de Investigación Forestal de Hungría. Derechos de uso CC BY 3.0. Accesible online en: https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=9092579
 
Imagen 4: Esta imagen es la imagen número 1231207 en Forestry Images, una fuente de imágenes de salud forestal, recursos naturales y silvicultura operada por The Bugwood Network de la Universidad de Georgia y el Servicio Forestal del USDA. Autor Gyorgy Csoka, Instituto de Investigación Forestal de Hungría. Derechos de uso CC BY 3.0. Accesible online en: https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=9092579
 

Además de Criphalus piceae Ratz. identificó otros dos escolítidos: Crypturgus numidicus [3] y Tomicus rectangulus [4]. 

"Estando observando un trozo de ramilla del mismo pinsapo, D. Angel Riesgo vio caminar sobre su mano un escolítido pequeñísimo, que, clasificado más tarde, resultó ser el  Crypturgus numidicus Hbst, del cual fué hallado otro ejemplar, también vivo, en las galerías de un trozo de ramilla intensamente atacado por el Cryphalus. Esto nos hace suponer que coexistan los ataques de ambos escolítidos sobre el pinsapo, aunque desde luego, y refiriéndonos a este caso particular, nos atrevemos a asegurar que el ataque del Crypturgus era secundario, no sólo porque no encontramos más que dos ejemplares de él, sino también porque las dimensiones de las galerías, y especialmente de las cámaras de ninfosis, corresponden más al Cryphalus que al diminuto Crypturgus, uno de los más pequeños de los escolítidos conocidos."

"Fué también recogido sobre un pinsapo caído un ejemplar adulto de Tomicus rectangulus Eichh."

Ya en Madrid, en el laboratorio, sobre ramas sanas de pinsapo colocaron individuos de Criphalus, obtenidos de las ramas atacadas traídas de su recorrido por los pinsapares de la Serranía de Ronda. Interesante es la mención al parásito de Ecphylus eccoptogastri Ratz., un himenóptero de la familia de los Ichneumones (avispillas endoparásitas de orugas).   

"Dos puntos serían interesantes de estudiar en estos escolítitidos. Uno, el que se refiere a la forma de invernar, y otro, el del número. de generaciones anuales que presenta. Con este objeto, se han colocado en el Laboratorio sobre ramas sanas del, pinsapo un cierto número de Cryphalus de los que salieron de las ramas atacadas que trajimos para su estudio. Estos insectos aparecieron con fecha 19 de julio y al mismo tiempo aparecieron también numerosos ejemplares de un bracónido, el Ecphylus eccoptogastri Ratz., seguramente parásito de aquéllos."

Concluye Bezares indicando que durante su visita no ha detectado daños de escolítidos de importancia, aunque en el futuro no descarta que puedan presentar un peligro para los pinsapares.

"Para terminar, y volviendo al comienzo del artículo, repetiremos que sólo sobre cuatro pinsapos encontramos ataques de escolítidos: dos en la Sierra de las Nieves, y otros dos en la Sierra del Pinar de Graza1ema. Es decir, que, por ahora, no ofrece más interés el asunto que desde el punto de vista entomológico; no obstante, hemos de hacer constar que la presencia de esos focos no deja de representar un peligro latente, dado el estado de decadencia y debilidad que, hablando en términos generales, caracteriza a aquellos pinsapares, y que hace que los individuos que los componen estén por sus condiciones vegetativas propensos al ataque de los insectos que han sido objeto de este estudio."


Bibliografía y notas

[1] Eugenio Bezares y Barrena Sarobe, ingeniero de montes de la 70ª promoción (año 1924). 

[2] Bezares, E. (1928). Los escolitidos del pinsapo en la Serranía de Ronda. En Revista de Fitopatología, VI, n.° 6, pp. 38-42. 

[3] Según el "Tratado de Entomología Forestal para profesionales y propietarios de bosques" (1913) de A. Barbey: Crypturgus mediterraneus Eichh. (Crypturgus numidicus Ferrari). Orden Coléoptera, Familia Scolytideæ. De 1 a 1,3 mm de longitud.

[4] Según el "Tratado de Entomología Forestal para profesionales y propietarios de bosques" (1913) de A. Barbey: Tomicus rectangulus Eichh. (Tomicus erosus Woll., Tomicus laricis Perris). Orden Coléoptera, Familia Scolytidæ. De 3 a 4 mm de longitud.

 

jueves, 19 de septiembre de 2024

Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda (J. Macpherson, 1874).

En 1874 se publicó la "Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda" [1], del geólogo gaditano José Macpherson y Hemas [2]. En ella hace la descripción orográfica y geológica de la Serranía y de sus rocas principales. El texto se acompaña de un croquis geológico a color y una lámina con tres cortes NO-SE de la Serranía (ver las imágenes); dos cortes, longitudinal y transversal, de la "masa de serpentina"; el plegamiento de los estratos en la Cuesta de la Sardina y el corte de la Sierra de Mijas.
 
Croquis geológico de la Serranía de Ronda de la "Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda", por José Macpherson Hemas (1874). Imagen editada por José Pino-Díaz.
Croquis geológico de la Serranía de Ronda de la "Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda", por José Macpherson Hemas (1874). Imagen editada por José Pino-Díaz.
 
 
Lámina con cortes generales de la Serranía de Ronda de la "Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda", por José Macpherson Hemas (1874). Imagen editada por José Pino-Díaz.
Lámina con cortes generales de la Serranía de Ronda de la "Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda", por José Macpherson Hemas (1874). Imagen editada por José Pino-Díaz. Pica en la imagen para verla de mayor tamaño.
 
 
Al año siguiente, 1875, se publicó "El bosquejo geológico de la parte Sud-Oeste de la provincia de Málaga" [3], de Domingo Orueta Aguirre [4], realizado a partir de un mapa de la zona que le proporcionó su amigo y compañero de excursiones científicas Macpherson. 
 
Así describe Macpherson la Sierra de las Nieves y el pinsapar de Ronda (es copia literal salvo los términos entre corchetes): 
 
"Al Este del Piramidal Cerro del Alcohol [hoy conocido como Cerro Alcojona], se levanta la Sierra de la Nieve, que con su promontorio avanzado de las Plazoletas, aparece como imponente masa especialmente cuando se le observa por sus vertientes meridionales.
Esta parte de la Serranía es quizás uno de los lugares mas interesantes de toda esta comarca, no solo por causa de los fenó­menos geológicos que le han dado su relieve, como por encon­trarse en las agrestes cañadas de su umbría los magníficos bos­ques de pinsapos que dan fama á esta parte del pais.
Cuando se abandona el triste y desolado valle que se encuentra entre las Sierras de la Gialda [hoy en día Sierra Hidalga] y de la Nieve y se llega á la base de esta Sierra, impresiona agradablemente el inesperado contraste que se encuentra.
Al abandonar esa série de desnudas peñas desprovistas de todo arbolado que mitigue algun tanto la reverberacion de los rayos solares, se deleita el ánimo del viajero al encontrarse entre los corpulentos pinsapos que cubren todas las cañadas que des­cienden por las faldas de la encumbrada Sierra, y que se observan con cierto respeto, pues solo en esta y en la vecina Sierra del Pinar es donde crecen estos árboles con toda su lozanía.
Tanto en esta Sierra como en la del Pinar, el pinsapo crece con pujanza solamente en las umbrías y solo como caso extraordinario se le ve poblar las solanas. En general este árbol crece desde los 1200 metros sobre el mar para arriba, y solo en raros casos los he visto á un nivel inferior." 
 

 Bibliografía y notas

[1] Macpherson Hemas, J. (1874). Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda. Imprenta de la Revista Médica, Cádiz, 105 pp.

[2] José Macpherson Hemas (1839-1902). Biografía por José Luis Barrera Morate en Biografías de la Real Academia de la Historia. Accesible online en https://dbe.rah.es/biografias/12545/jose-macpherson-hemas, consultada el 19/09/2024.

[3] Orueta y Aguirre, D. (1875). Bosquejo geológico de la parte Sud-Oeste de la provincia de Málaga. Imprenta de la Revista de Málaga, Málaga, 42 pp.

[4] Domingo de Orueta y Aguirre (1833-1895). Biografía por Jesús Castellanos Guerrero, en Biografías de la Real Academia de la Historia. Accesible online en https://dbe.rah.es/biografias/27276/domingo-de-orueta-y-aguirre, consultada 19/09/2024.

miércoles, 28 de agosto de 2024

Los Pinsapos de Ronda (R. Ducamp, 1929).

Roger Ducamp [1], ingeniero francés jubilado, Conservador de las Aguas y Bosques de Nîmes, creador del movimiento forestal denominado Escuela de Nîmes [2], visitó en abril de 1929 los pinsapares de Ronda, la Nava de San Luis y la Sierra del Pinar.

Como resultado de su visita publicó el artículo Une visite aux pinsapos de Ronda en el Boletín de la Sociedad Dendrológica de Francia [3]. En su artículo comenta la razón de su viaje y sus impresiones sobre los pinsapares. El texto viene acompañado de quince fotografías, catorce de Ducamp y una de Barbey [4], testimonio gráfico de gran valor.

A continuación se traducen al español algunos de los párrafos más significativos del artículo, ilustrados con algunas de fotografías del autor.


En abril de 1929, animado por el propio Barbey, y no sin antes haber contactado con los ingenieros de montes españoles Luis Ceballos y Manuel Martín Bolaños [5], visité con ellos y con el Sr. Bezares [6], del Servicio Entomológico Español, los pinsapos de la Serranía de Ronda situados al sur en la Sierra de la Nieve y al norte en el duro macizo del Pinar, hogar de los grandes buitres.

En realidad, la razón por la que fui a Ronda fue que, sabiendo lo que ya sabía, en términos muy generales, sobre los bosques de España, quería hacerme una idea de cómo están las cosas en esta zona montañosa del sur de la península y de la situación actual de estos núcleos de abetos meridionales. No me arrepiento de estos duros días en la montaña, que se hicieron amenos por la gran cortesía y conocimiento de nuestros colegas españoles.

 ...

Imagen 1: Fotografía nº 1: Vertiente Norte de la Sierra de la Nieve. Al fondo a la izquierda primer grupo de pinsapos. La lepra de los Ulex, el pastoreo. Autor R. Ducamp.
 

En estas montañas, como en otros muchos lugares del mundo, la deteriorada cubierta vegetal, condenada a todo tipo de abusos, ha llegado a la fase final de regresión.

...

   

Imagen 2: Composición fotográfica. Fotografía nº 6. Vertiente Norte del Pinar; buenos fustes de abetos; en primer plano a la derecha carbonera. Fotografía nº 7. El reino de las cabras, garriga de encinar y Ulex, Abies con zonas desbrozadas. Fotografía nº 8. Los Abies en las Lavandas, Nava de San Luis; al fondo, Sierra de la Nieve con quejigos relictos. Fotografía nº 9. A lo lejos, en lo alto, a la izquierda, Abies relictos; en el medio, sobre la cuesta, quejigos en regresión; aquí, pinsapo con su  collarín, atacado por Dioryctria. Fotografía nº 10. En una mancha de musgo, Crataegus, jóvenes Abies, Paeonia y plántulas de encina. Autor R. Ducamp.
 

¿Dirá algún día la historia futura de España que por alguna decisión milagrosa el Gobierno, alertado por fin por la opinión pública, pudo detener el declive de los últimos relictos de Quercus y Abies, etc. en la zona en cuestión? Lo deseo con todas mis fuerzas de silvicultor, pero viendo lo que he visto y lo que está ocurriendo en otros lugares, tengo no pocos temores. ...

Para salvar el Quercus alpestris en la Sierra de la Nieve, ya es muy tarde; la zona está arruinada hasta la médula. Para que el Abies de Boissier no ceda ni un palmo del terreno que aún ocupa, sólo veo un remedio: abolir radicalmente, por mil años, para siempre, los abusos de todo tipo (mediante Parques Nacionales o Reservas Forestales) y, sobre todo, el pastoreo de cabras.

...

 

Imagen 3: Composición fotográsfica. Fotografía nº 3. Grupo de pinsapos en la Nava de San Luis; garriga de Lavanda, Ulex, Crataeugus, Cistus, Thymus y Juniperus. Fotografía nº 4. Sierra de la Nieve: viejos pinsapo sin regenerado. Autor R. Ducamp.
 

No creo en la posibilidad de una repoblación forestal artificial a gran escala. En cambio, si eliminamos las causas de la destrucción, es decir, la cabra, la tala abusiva, etc., hay muchas esperanzas de reforestación. De hecho, hemos comprobado que si bien el Abies de Boissier al igual que el Abies pectinata tolera la sombra de la cubierta vegetal, soporta mejor que este la exposición directa a los rayos del sol.   

...

A mis colegas de más allá de los Pirineos, a los de Ronda que se han convertido en mis camaradas, les confiaré lo que han sido mis pensamientos obsesivos durante los últimos cuatro meses: Salvad el Quercus alpestris, cueste lo que cueste, recolectando sus últimas semillas. Mantened todas las frondosas presentes en los pinsapares. No menosprecieis en ningún caso la encina, intentad que crezca lo más alto posible, al igual que el Castaño, en los terrenos aptos para ellos.

  

Bibliografía y notas

[1] Roger Ducamp (1861-1938), ingeniero forestal francés, ex Director del Servicio Forestal de Indochina, Conservador de las Aguas y Bosques de Nîmes (1920-1927), creador de la Escuela de Nîmes, movimiento forestal que se diferenciaba de la Escuela de Nancy en que sus ideas se acercaban a lo que hoy se denomina desarrollo sostenible. Hasta su muerte en 1938, abogó por el reconocimiento de los bosques mediterráneos, por las reforestaciones para alcanzar los bosques climácicos en lugar de las plantaciones forestales y por la creación de reservas forestales o parques nacionales. 

[2] Mure, V. y Lepart, J. (2006). L’Ecole de Nîmes Les conceptions de la gestion forestière en région méditerranéenne de Roger Ducamp, Conservateur des Eaux et Forêts (1861-1938). En Forêt Méditerranéenne, XXVII (3), pp.275-284. Accesible online en https://hal.science/hal-03565259, consultado el 26/08/2024

[3] R. Ducamp (1929). Une visite a los pinsapos de Ronda en Bulletin de la Société dendrologique de France, 72, noviembre de 1929, pp. 93-97.

[4] Auguste Barbey (1872-1948), ingeniero y entomólogo forestal suizo. En su obra A travers les forêts de pinsapos d'Andalousie, de homenaje a su abuelo Edmond Boissier, analiza las condiciones de existencia de los bosques de pinsapo y describe las características biológicas de sus insectos plaga, de los que descubrió cinco especies nuevas para la ciencia. Fuente: Obituario de Auguste Barbey, por Paul Bovey; accesible online en https://www.e-periodica.ch/digbib/view?pid=sng-005%3A1949%3A129#380, consultado el 27/08/2024.

[5] Luis Ceballos y Fernández de Córdoba, ingeniero de montes de la 65ª (1920) y Manuel Martín Bolaños Ceballos, ingeniero de montes de la 70ª promoción (año 1924). Autores del artículo: Ceballos L. y Martín Bolaños, M. (1928). El pinsapo y el abeto de Marruecos. Boletín del Instituto Forestal de Investigaciones y Experiencias, nº 2, pp. 47 -101.

[6] Eugenio Bezares y Barrena Sarobe, ingeniero de montes de la 70ª promoción (año 1924). Autor del artículo: Bezares, E. (1928). Los escolitidos del pinsapo en la Serranía de Ronda. En Revista de Fitopatología, VI, n.° 6, pp. 38-42.


domingo, 28 de febrero de 2021

La visita de inspección de Ciprián Autrán en 1734 a los bosques de la Serranía de Ronda y los montes de Málaga.

En mayo de 1734, José Patiño, Secretario de Estado de Felipe V, solicitó un informe sobre las existencias de madera en el Arsenal de la Carraca en Cádiz. El capitán Ciprian Autrán fue encargado de realizar una visita de inspección a los montes de Málaga y del Campo de Gibraltar y de informar sobre los bosques de los montes de la Serranía de Ronda y de Málaga y la distancia de éstos a embarcadero. 

Vicente Ruiz García, en su tesis doctoral (2018), ["La provincia marítima de Segura (1733-1836): poder naval, explotación forestal y resistencia popular en la España del Antiguo Régimen"], indica que "Autrán reconoció los parajes de la Sierra de Ronda y los montes de Málaga así como su distancia a los embarcaderos más cercanos".

Autrán reconoció los siguientes parajes y midió la distancia desde estos a los embarcaderos más cercanos:

a) Alazores [Puerto de los Alazores (próximo a Alfarnate)] y Venta Mellado [venta de Alcaucín (de ella consta que en 1569 era propietario un tal Pedro Mellado] distantes 8 [44,8 km] y 4 leguas [22,4 km] respectivamente del embarcadero de la Torre de Vélez [Torre del Mar]

b) Los montes de Casares, separados 5 leguas [28 km], aproximadamente, del embarcadero del río Guadiaro; y,

c) El robledal [rebollar de Quercus pyrenaica] y pinsapar de Ronda, separados entre 4 [22,4 km] y 7 leguas [39,2 km] cada uno del embarcadero de Guaysa [Río Guadaiza en San Pedro de Alcántara]

Además, Ruíz García detalla en su tesis:

Así mismo, el visitador debía contabilizar los árboles que se podían cortar y elaborar un estado de los robles ya talados, especificando su utilidad, aplicación y número. Más de un mes permaneció Autrán recorriendo los montes, realizando un exhaustivo informe de las masas forestales de robles, encinas y pinsapos que poblaban aquellos parajes. Para este constructor la calidad del roble malagueño [rebollo, Quercus Pyrenaica] era muy superior al que venía de Nueva Inglaterra y en cuanto a los pinsapos, estos árboles eran mejores y más económicos que los pinos para arboladuras enviados desde Tortosa".

José Gómez Zotano en su tesis doctoral (2003), ["El papel de los espacios montañosos como traspaís del litoral mediterráneo andaluz: el caso de Serra Bermeja (provincia de Málaga)]", indica que:

En un informe de Don Ciprian Autran (de Cádiz) del año 1738 ya se decía que la madera de las montañas malagueñas eran de buena calidad, igual a las de las montañas de Burgos. También se consideraba que los robles del Reino de Granada eran de igual calidad que los de Asturias para piezas de construcción enteras que eran empleadas en los fondos exteriores de los navíos y en la bodega donde se producía un contacto constante con el agua salada. De esta manera, en ese mismo año se examinó la posibilidad de conducir hasta Cádiz maderas de los montes de Marbella y Estepona. Sin embargo, continuas avenidas de agua destrozaron los caminos e impidieron el transporte de la preciada mercancía desde la sierra hasta el mar, tal y como demuestra el informe que a tal efecto se realizó en 1738.

Hay que considerar que para estimar la madera necesaria en la construcción de un navío de línea del siglo XVIII (ver Imagen 1) González García (2020), citando al Capitán Autrán, indica que se precisa: 

...una media de 2.574 árboles para un navío de 70 cañones y 3.516 ejemplares para uno armado con 80. Estas cifras dan una idea de que una escuadra de navíos de línea en la mar en el siglo XVIII, además de un espectáculo grandioso, era, verdaderamente, un bosque flotante. 

 Imagen 1

Maqueta del Navío San Genaro de 72 cañones. Fuente Biblioteca Virtual de Defensa.
Imagen 1: Maqueta del Navío de línea San Genaro de 72 cañones. Fuente: Biblioteca Virtual de Defensa.

Los informes del Visitador Autrán así como los de otros Visitadores de la Marina debieron constatar "...el decadente estado en que estan preſentemente los Montes, con especialidad los immediatos à la mar, à causa de las Cortas, que indebidamente se han hecho con mucha freqüencia, Talas, y Quemas,..." (REAL CEDULA sobre Montes, y Plantios en la Costa del mar, que deben servir para fabrica de Baxeles), lo que contribuyó a que las autoridades de Marina impulsaran la aprobación, el 31 de enero de 1748, de la REAL CÉDULA, conocida como Ordenanza de Montes de la Jurisdicción de Marina de 1748.

Comenta Ruíz García que los bosques bajo la jurisdicción del Departamento de Marina de Cádiz comenzaron a agotarse en la década 1750-1760, siendo sustituídas por las maderas procedentes de la Provincia Marítima de Segura. Autrán informó muy favorablemente este cambio en base a las buenas cualidades de los pinos segureños para la construcción naval. 

Así pues la decadencia de los bosques de la Serranía de Ronda al inicio de la segunda mitad del siglo XVIII motivó el desinterés de la Marina por esta zona en favor de la Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Indudablemente este abandono y falta de celo en la gestión de los bosques serranos influyó negativamente en su conservación.


viernes, 24 de abril de 2020

El pinsapar de Ronda, eterno aspirante a Parque Nacional.


La Ley de Parques Nacionales de 8 de diciembre de 1916 (Gaceta de Madrid, Núm. 848), en su artículo segundo, define los Parques Nacionales como aquellos sitios ó parajes excepcionalmente pintorescos, forestales ó agrestes del territorio nacional, que el Estado consagra, declarándoles tales, con el exclusivo objeto de favorecer su acceso por vías de oomunicacíón adecuadas, y de respetar y hacer que se respete la belleza natural de sus paisajes, la riqueza de su fauna y de su flora y las particularidades geológicas é hidrológicas que encierren, evitando de este modo con la mayor eficacia todo acto de destrucción, deterioro ó desfiguración por la mano del hombre.

Ya en la exposición de motivos del Real Decreto de 24 de febrero de 1917 (Gaceta de Madrid, Núm. 55), que desarrollaba la Ley de Parques Nacionales de 1916, se hacía referencia al Pinsapar de Ronda como ejemplo de naturaleza virgen que, por sus excepcionales valores naturales, podía merecer ser declarado Parque Nacional.
 
Ciertamente que esta Ley puede tener adecuada aplicación en España, donde existen, aunque sean poco conocidos, aquellos sitios ó parajes excepcionalmente pintorescos, forestales ó agrestes con riqueza de fauna y flora y particularidades geológicas ó hidrológicas que requiere la Ley para poder convertirlos eu Parques Nacionales, así como infinidad de otros notables y aun sobresalientes que, sin poder convertirse en Parques, constituyen verdaderos Sitios Nacionales que merecen especial protección. La protección es la conservación de la Naturaleza virgen en toda su gala y esplendor, que en España se muestra exuberante en ciertos sitios y en todos los órdenes de la misma, como lo prueban en el orden de lo abrupto y de las bellezas panorámicas y forestales armonizadas con los recuerdos históricos y religiosos: Covadonga y su Montaña, los Picos de Europa; en el orden de lo agreste, solitario y selvático: el valle de Ordesa, en el Pirineo; en el orden geológico: la Ciudad Encantada, de Cuenca; en el botánico: el Pinsapar,  de Ronda; en el zoológico: la Sierra de Gredos con su célebre capra hispánica; en el atractivo que á los paisajes dan las cascadas: los verjeles del Monasterio de Piedra, y en la grandiosidadde las selvas, cuantos rincones de nuestras ásperas sierras ha respetado el hacha desde el Pirineo hasta el Mulhacén.

En el "Defensor de Granada" de 10 de abril de 1917 se leía: Y no basta preocuparse del acierto en la elección del sitio para asegurar el éxito de un Parque nacional, sino que es preciso procurarle el apoyo de la región en que haya de establecerse, a fin de que se convierta en su mejor propagandista y guardadora, siendo la primera en rendir justo tributo de admiración al santuario de bellezas naturales que posee (ver Imagen 1). Esta es una de las claves fundamentales, no solo, para alcanzar los objetivos de declaración de un parque nacional, sino para que la propuesta de creación de un nuevo parque nacional se haga realidad y culmine con éxito.

Imagen1
El Defensor de Granada, edición de 10 de abril de 1917.
Imagen 1:  El Defensor de Granada, edición de 10 de abril de 1917.

Ha pasado más de un siglo y aún no han sido declarados los pinsapares de la Serranía de Ronda parque nacional. En 1935 estuvo cercana la creación del nuevo parque pero desgraciadamente la Guerra Civil acabó con el intento.

En la entrada de este blog "Antecedentes históricos de la declaración de la Sierra de las Nieves como Parque Nacional: la visita de diciembre de 1934 de la comisión de la Comisaría de Parques Nacionales al pinsapar de Ronda", escribo que "La impresión de los miembros de la comisión [que visitó el pinsapar de Ronda en 1934] formada por el Director General de Montes, Fernando Baró, y los miembros de la Junta de la Comisaría de Parques Nacionales, Eduardo Hernández-Pacheco, Félix Gallego, Cándido Bolívar, Ricardo de Jaspe, debió ser excelente, tal como se desprende de la lectura de la carta que D. Ricardo de Jaspe, Vocal de la Comisaría de Parques Nacionales, dirigió a D. Fernando Suviri, fechada el 9 de enero de 1935. En su carta el Sr. Jaspe le comenta al Sr. Suviri [Presidente de la Sociedad Excursionista de Málaga]:

El Pinsapar de Ronda, convertido en PARQUE NACIONAL (el tercero declarado, y el Parque Nacional del Sur de España) [anteriormente se habían creado el Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, en Los Picos de Europa, y el Parque Nacional del Valle de Ordesa, en el Pirineo], con vías de acceso para su visita y lugar donde poder reposar y comer en pleno Parque, es idea cuya paternidad no me atribuyo, pero perseguida por mí desde hace años para ver la forma de llevarla a la realidad, sin desperdiciar ocasión propicia que pudiera ofrecerse y cuidando mientras tanto de ir convenciendo a los que en cada momento conviene convencer."

Años más tarde, finalizada la contienda civil y en vías de recuperación del país, la Ley de 23 de diciembre de 1948 crea el "Coto Nacional de Caza de la Serranía de Ronda" (ver la entrada "La finca "Sierra Blanca de Ojén", coto de caza y propiedad de José Aurelio Larios, origen del Coto Nacional de la Serranía de Ronda (1943)".

El tercer parque nacional declarado en España no sería el Pinsapar, como deseaba el Sr. Jaspe, sino el volcán del Teide, declarado el 22 de enero de 1954.

Aún han de transcurrir más de cuarenta años desde la creación del coto nacional para que la Sierra de las Nieves sea declarada parque natural, mediante la Ley 2/1989, de 18 de julio, por la que se aprueba el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía.

A día de hoy, abril de 2020, transcurridos más de ciento tres años de la primera Ley de Parques Nacionales (1916) y más de treinta años de su declaración como parque natural (1989), los pinsapares de la Serranía de Ronda siguen esperando. Entre tanto, en los años transcurridos, han sido declarados trece parques nacionales en España, son quince en la actualidad. ¿En todos estos años qué razones y motivos han causado que los pinsapares no hayan sido declarados parque nacional?