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domingo, 8 de febrero de 2026

La brioflora de los pinsapares más longevos de la Sierra de las Nieves refleja el uso histórico al que han sido sometidos por la actividad humana

Introducción

Los briofitos son un grupo de plantas terrestres no vasculares, pequeñas y primitivas, que incluyen musgos, hepáticas y antoceros. Carecen de raíces, tallos y hojas verdaderos, así como de tejidos conductores (xilema y floema), por lo que absorben agua directamente del ambiente. Dependen de la humedad, se reproducen por esporas y son fundamentales como colonizadores pioneros. 

Los bosques primarios, caracterizados por la continuidad espacial y temporal de su hábitat, son ampliamente reconocidos como áreas de alta biodiversidad, con alta riqueza de especies, alto endemismo y gran amenaza.

Estudios realizados en bosques templados y boreales evidencian que la continuidad forestal (espacial y temporal), típica de los bosques primarios, aumenta la diversidad de briofitos.  


Continuidad forestal y diversidad de briófitos de los pinsapares

Según un estudio reciéntemente publicado en la revista científica Forest Ecology and Management [1], en los pinsapares de la Sierra de las Nieves no se ha encontrado ningún efecto de la edad de los bosques sobre la riqueza, la composición o la estructura de su brioflora.  

En los pinsapares muestreados, emparejados y comparados bosquetes viejos y jóvenes, los modelos lineales mixtos generalizados mostraron que la edad (un indicador de la continuidad temporal) no era un predictor significativo de la riqueza de especies, y ninguna interacción entre la edad y el entorno alteró este resultado. 

La estructura de la comunidad de briofitos se explicaba por la disponibilidad de agua en la atmósfera y el contexto microtopográfico. Los análisis de redundancia basados en la distancia identificaron la probabilidad de nubosidad (lluvia horizontal) como el principal factor determinante de la riqueza de epífitas, mientras que la rugosidad del terreno influía adicionalmente en las especies terrícolas y saxícolas. La renovación (diversidad beta) [2] dependía de la proximidad espacial más que de la edad, y no se identificó ninguna especie de briófito ni combinación de especies como indicador de la edad de la masa forestal. 

Los pinsapares más longevos carecen de gran parte de la brioflora típica de los bosques primarios, lo que probablemente refleja el uso histórico al que han sido sometidos por el hombre; por lo tanto, las evaluaciones de la continuidad forestal en los sistemas mediterráneos deben tener en cuenta explícitamente la actividad humana. 

La similitud de las comunidades de briofitos entre pinsapares longevos y jóvenes indica una conectividad funcional y una rápida colonización de las parcelas en regeneración, actuando los bosques de mayor edad como áreas de retención/fuente que "siembran" los bosques jóvenes adyacentes.


Laura Santamaria-Gozalo, Aida Calvo-Torralbo, Sergio Pérez-Ortega, Jesús Muñoz, 2026. Does forest stand age matters in Mediterranean forests? Bryophyte richness and composition in the endemic Spanish fir woodlands. En Forest Ecology and Management, vol. 603, p. 123561, doi: 10.1016/j.foreco.2026.123561


Resumen del artículo Does forest stand age matters in Mediterranean forests? Bryophyte richness and composition in the endemic Spanish fir woodlands

Importancia de la edad del bosque en la diversidad de briofitos

  • La continuidad forestal se asocia comúnmente con una mayor diversidad de briofitos, pero en los bosques actuales de pinsapo no se encontró un efecto significativo de la edad del bosque en la riqueza o composición de especies.
  • La estructura de la comunidad se explicó mejor por la disponibilidad de agua atmosférica y el contexto microtopográfico.

Metodología del estudio

  • Se realizó un estudio en el Parque Nacional Sierra de las Nieves, donde se compararon bosques viejos (>170 años) y jóvenes (~50-70 años).
  • Se utilizaron modelos mixtos lineales generalizados para analizar la relación entre la edad del bosque y la diversidad de briofitos, considerando variables ambientales.
  • La ubicación de los siete pares de puntos de muestreo en el Parque Nacional Sierra de las Nieves fue la siguiente: 1, El Saucillo; 3, El Candelabro; 4, Tajo de la Caína; 5, Fuente El Cañuelo; 7, Cañada de las Ánimas; 8, Cañada del Cuerno; 9, Finca El Palancar.

Resultados de la diversidad de briofitos

  • Se identificaron 113 especies de briofitos (109 musgos y 4 hepáticas), con una riqueza similar en bosques jóvenes (90 especies) y viejos (89 especies). De todas las especies registradas, 15 están incluidas en la Lista Roja de España, pero solo 3 están amenazadas: Syntrichia handelii se considera EN, mientras que Orthotrichum philibertii y Rhynchostegiella bourgaeana se consideran VU.
  • La diversidad de especies efectivas fue mayor en los sitios más ricos, pero no se encontró una relación significativa entre la riqueza de especies y la edad del bosque.

Análisis de la diversidad beta y composición de especies

  • La diversidad beta mostró que la variación en la composición de especies dependía más de la proximidad espacial que de la edad del bosque.
  • Se identificaron localidades que contribuyeron significativamente a la diversidad beta total, siendo Y8 (parcela de bosque joven en la Cañada del Cuerno) y O9 (parcela de bosque viejo en la Finca El Palancar) las más destacadas.

Influencia de variables ambientales en la composición de briofitos

  • El análisis de redundancia basado en distancias (dbRDA) reveló que la probabilidad de nubes y la rugosidad del terreno influyeron en la abundancia de especies de briofitos.
  • La continuidad temporal del hábitat no mostró influencia en la composición y abundancia de las especies de briofitos.

Análisis de co-ocurrencia y especies indicadoras

  • Se realizaron análisis de co-ocurrencia que mostraron asociaciones positivas y negativas entre especies, indicando relaciones ecológicas complejas.
  • No se identificaron especies indicadoras específicas de la edad del bosque, lo que sugiere que la gestión histórica ha afectado la diversidad de briofitos.

Implicaciones para la conservación de los pinsapares

  • Los bosquetes viejos actuales albergan pocas especies especializadas, lo que resalta la necesidad de considerar el uso histórico del suelo en la conservación.
  • La similitud de las comunidades entre los bosquetes viejos y jóvenes sugiere una conectividad funcional, donde los longevos pueden actuar como "áreas de retención" que apoyan la restauración de los de menor edad.

Efectos de la continuidad del hábitat en briofitos

  • Este estudio es el primero en evaluar los efectos de la continuidad del hábitat en la brioflora de los bosques de coníferas mediterráneas.
  • A diferencia de los bosques de Europa Central y boreales, en los pinsapares no se encontraron diferencias significativas en la composición de especies en relación con la edad de los bosques.

Relación entre riqueza de briofitos y edad del bosque

  • La riqueza de briofitos varió significativamente entre diferentes pares de sitios, pero dentro de cada par, los bosques jóvenes eran similares a los viejos.
  • Las pruebas de Mantel mostraron que la variación de especies estaba influenciada por la distancia geográfica, no por la edad del bosque.

Diversidad Beta y efecto de los "árboles de retención"

  • El análisis de la contribución local a la diversidad beta (LCBD) indicó que el sitio O9 era el más representativo, aunque con baja riqueza de especies.
  • Los bosques viejos pueden funcionar como "áreas de retención", favoreciendo la dispersión y establecimiento de briofitos en árboles jóvenes cercanos.

Factores climáticos y topográficos que afectan a los briofitos

  • Variables climáticas y topográficas, como la cobertura de nubes y la rugosidad del terreno, mostraron una influencia significativa en la composición de briofitos.
  • La humedad ambiental es crucial para la actividad fisiológica de las briofitos, y la rugosidad del terreno ayuda a acumular agua en microdepresiones.

Influencia de actividades antropogénicas en briofitos

  • La falta de diferencias en la estructura de la brioflora puede reflejar la influencia de factores no considerados, como actividades humanas pasadas.
  • La gestión histórica ha simplificado la diversidad de microhábitats, afectando negativamente a las briofitos especializadas.

Estrategias de restauración y manejo actual

  • La estrategia actual de restauración promueve la regeneración de plántulas de abeto español en plantaciones de pino adyacentes a bosques viejos.
  • Se sugiere la eliminación gradual de los pinos para conectar estructuralmente los bosques jóvenes y viejos, aumentando la complejidad ecológica.

Limitaciones del estudio

  • La distribución restringida de los bosques de pinsapo limitó el número de parcelas de muestra a siete pares.
  • La falta de datos sobre variables climáticas a escala micro y otros factores abióticos puede haber influido en los resultados.

Conclusiones sobre la continuidad del hábitat

  • La brioflora en ambientes mediterráneos responden de manera diferente a la continuidad del hábitat en comparación con los bosques templados y boreales.
  • Se propone que la evaluación de la continuidad del hábitat en bosques mediterráneos considere el legado de la actividad humana pasada.

Importancia de la retención de árboles

  • La retención de árboles durante la tala puede ser una fuente genuina de propágulos para la colonización de briofitos en nuevos bosques.
  • Aunque se ha estudiado en bosques boreales, su efectividad en bosques mediterráneos aún no ha sido probada.

Monitoreo de cambios en briofitos

  • Se establece una línea base para monitorear cambios en la diversidad de briofitos en los bosques de Abies pinsapo.
  • El monitoreo permitirá evaluar los cambios en la diversidad de briofitos y los impactos de las actividades de manejo forestal, el turismo y el cambio climático

Financiación

Este estudio forma parte del proyecto Análisis de diferentes dimensiones de la biodiversidad oculta en el Parque Nacional de la Sierra de las Nieves (ref. 3013/2023), financiado por el Organismo Autónomo de Parques Nacionales del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO)[3].


Bibliografía y notas

[1] Laura Santamaria-Gozalo, Aida Calvo-Torralbo, Sergio Pérez-Ortega, Jesús Muñoz, 2026. Does forest stand age matters in Mediterranean forests? Bryophyte richness and composition in the endemic Spanish fir woodlands. En Forest Ecology and Management, vol. 603, p. 12356. Accesible online en https://doi.org/10.1016/j.foreco.2026.123561 , consultado el 08/02/2026.
 
[2] La diversidad β en ecología mide la tasa de recambio o diferencia en la composición de especies entre dos o más comunidades o hábitats en un gradiente espacial o temporal. Actúa como un puente entre la diversidad local (α) y la regional (ɣ), indicando qué tan distintos son los sitios entre sí. 

[3] Para más información sobre el proyecto "Análisis de diferentes dimensiones de la biodiversidad oculta en el Parque Nacional de la Sierra de las Nieves" (ref. 3013/2023) visitar la página web:   https://rjb.csic.es/ciencia/proyectos-cientificos/proyecto-biodiversidad-oculta-en-el-parque-nacional-de-la-sierra-de-las-nieves/

sábado, 23 de noviembre de 2024

Guardería de montes y repoblación forestal en la provincia de Málaga (F. de Asís Pacheco, 1879).

 
El diario liberal El Imparcial publicó en 1879 quince reportajes de Francisco de Asís Pacheco, licenciado en derecho de veintisiete años de edad, sobre la situación económica de la provincia de Málaga. Según García Montoro [1]:

La decisión de publicar un grupo de reportajes sobre la provincia de Málaga se explica dentro de una política de la dirección del periódico de tratar en sus páginas los problemas de la España profunda, para llamar la atención de los gobernantes y clases dirigentes del canovismo sobre esa España inmóvil, atrasada, controlada por los caciques y necesitada de todo tipo de mejoras.
 
El reportaje nº XI dedicado a la "Guardería de montes - Repoblación" (ver Imagen 1), firmado y fechado por Pacheco en Ronda el 7 de enero do 1879, se publicó el viernes 28 de febrero [2].

Según Pacheco las necesidades de la provincia de Málaga en materia de montes se resumían en conservar la riqueza forestal existente y aumentarla mediante repoblación.

En cuanto a la guardería de montes, era preciso organizar un cuerpo dedicado en exclusividad a la vigilancia y custodia de los montes y liberar de estas tareas a la guardia civil, encargada de ellas desde 1816. Además, para que la vigilancia y custodia de las 146.990 hectáreas de monte fuese efectiva, era necesario incrementar la dotación de guardería, de diez guardas (ocho dedicados a tareas de guardería y dos a la oficina) a veintisiete (un capataz y dos guardas por cada una de las nueve comarcas forestales del distrito de Málaga), con residencia en sus respectivas comarcas, para lo que era preciso construir en cada una de ellas una pequeña casa como las de los peones camineros.

En lo referente a la repoblación, Pacheco propone las siguientes medidas:

  • que el 10 por 100 de los aprovechamientos forestales que realizan los pueblos se pague con puntualidad y se invierta completamente en los trabajos de la repoblación;
  • que se doten a los Distritos Forestales de personal y de medios suficientes para llevarla a cabo; 
  • que el caciquismo no tenga la influencia que ha adquirido en menoscabo de los intereses de los pueblos, y para garantizar la impunidad de los dañadores de montes y los abusos de los municipios en materia de aprovechamientos; 
  • que se cumplan las leyes con celo, perseverancia y firmeza frente a la apatía y al abandono de la Administración. 

Explica Pacheco que ya por entonces el Distrito Forestal de Málaga había realizado el bosquejo forestal a escala de 1:200.000, un proyecto de casa forestal con dos sequeros para producir semilla para la repoblación y un proyecto de vivero de cinco hectáreas para producción de planta. Para el futuro inmediato, con la recaudación del 10 por 100 de todos los aprovechamientos, se podría construir una casa forestal en Yunquera [3], con su estación meteorológica [4], en un lugar próximo al pinsapar de la Torrecilla, considerado, y no sin razón, como el punto mas importante de la provincia bajo este aspecto.


 Imagen 1
 
Reportaje XI "Guardería de Montes — Repoblación", del IMPARCIAL,  Diario Liberal, del viernes 28 de Febrero de 1879. Fuente: Biblioteca Nacional de España.
Imagen 1: Reportaje nº XI de Francisco de Asís Pacheco en El Imparcial, dedicado a la "Guardería de montes - Repoblación". Fuente: Biblioteca Nacional de España.

 

Transcripción del reportaje XI "Guardería de Montes — Repoblación" de Francisco de Asís Pacheco, publicado en EL IMPARCIAL - Diario Liberal, el viernes 28 de Febrero de 1879.

Las necesidades que siente nuestra riqueza forestal, por lo que a la provincia de Málaga se refiere, pueden reducirse a dos: a la de conservar la que tenemos y a la de ir estudiando y planteando seriamente los medios de aumentarla. De aquí las reformas indispensables que reclama la guardería de montes y la urgencia con que es preciso proceder a la repoblación de los mismos. Este distrito ha menester ante todo, para que ambos fines estén bien atendidos, para que sea posible realizarlos, de una organización distinta de la que que ahora tiene, de un personal mas numeroso. Ignoramos lo que en otros distritos sucede; pero sin duda alguna su situación será análoga a la del que forma la provincia de Málaga. Una mal entendida economía escatima aquí constantemente recursos para toda atención de primer orden, mientras que no hay temor en llegar hasta la prodigalidad y el despilfarro en materias que no merecen el mas pequeño sacrificio.

El distrito forestal de Málaga está constituido por un ingeniero jefe, dos ingenieros de montes, un ayudante y diez capataces. De la guardería está encargada desde 1816 la guardia civil. Antes hacían este servicio ocho guardas y cinco sobreguardas. Se han suprimido sus plazas que importaban 11.000 pesetas. Compárese con esta cifra la del término medio de los daños causados anualmente, en el quinquenio último, que asciende a 80.000 pesetas, y se deducirán tristes consecuencias de su comparación. De los diez capataces que hoy tiene este distrito, ocho están dedicados a las tareas de la guardería y dos a la oficina, porque en ésta no hay escribientes, delineantes, ni auxiliares de ningún genero.

El distrito se divide en nueve comarcas forestales, y cada comarca, si la vigilancia ha de ser efectiva, debe tener un capataz y dos guardas. Distribuida aquí en grandes grupos, separados unos de otros por distancias considerables, la riqueza forestal, su custodia es dificilísima. Con el personal que proponemos podría hacerse á costa de grandes esfuerzos; pero de otra manera será siempre totalmente imposible. El capataz y los guardas debieran residir además en sus respectivas comarcas, para lo que sería indispensable construir en el centro de cada una de ellas una pequeña casa como las de los peones camineros. 

En Alemania hay un gran número de estas casas. No se crea que exageramos. Los países que tienen riqueza forestal, que comprenden su inestimable valor, no regatean los medios de conservarla y mejorarla. En ninguna parte se obtiene esto con el escasísimo personal que aquí reputamos suficiente. el ilustrado ingeniero D. Francisco de P. Arrillaga, en su notabilísimo libro sobre La producción en la Producción en la exposición de Viena, habla de los montes del archiduque Alberto, situados en la antigua provincia de Teschen (Austria) y del número de empleados que se consagran a su conservación y mejora. Esos montes abarcan una extensión de 60.000 hectáreas, divididas en 19 distritos, y de las que 50.000 forman una sola masa con el personal siguiente: 1 inspector jefe, 6 inspectores de distrito, 22 ingenieros, 16 ayudantes, 10 sobre-guardas y 175 guardas. Nosotros no pedimos tanto para la provincia de Málaga, aunque hay que custodiar en ella 146.990 hectáreas de monte. Con el personal que hemos indicado se reducirían los daños que ahora se lamentan a una tercera parte. 

La guardia civil, que ha contribuido mucho a reducirlos, podría seguir como auxiliar y vigilante. Aunque nada puede decirse de su celo en el cumplimiento de aquel servicio, las condiciones en que se halla ese instituto le imposibilitan de prestarlo como todo en el mundo estima conveniente. La obligación que tiene la guardia civil de vigilar constantemente los caminos y las inmediaciones de las ciudades, la retraen de penetrar en lo interior de los montes con toda la asiduidad y la frecuencia que sus jefes desearían. Por esto se ha notado que la mayor parte de las denuncias que hacen las parejas de aquel cuerpo, se refieren a los caminos, llanuras y parte baja. La guardia civil tiene, además, gran número de servicios a qué atender para consagrarse a este de una manera preferente. Las necesidades de orden público obligarán a sus fuerzas a menudo a concentrarse, y entonces queda encomendada sólo a los alcaldes la custodia de los montes. Por último: el jefe del servicio forestal es el ingeniero jefe del distrito y los de la guardia civil los de su respectivo tercio, esta dualidad de dirección puede ser perjudicialísima para la vigilancia. De aquí lo necesario que es organizar un cuerpo exclusivamente consagrado a aquella tarea y dar a los trabajos de la guardia civil el carácter de auxiliares.

En cuanto a la repoblación, no hemos de insistir sobre la urgencia de llevarla a cabo. Sabido es para que nos ocupemos en repetirlo, que la abundancia de arbolado condensa las nubes y facilita las lluvias, mejora y regulariza la distribución de las aguas, disminuye las temperaturas extremas, dulcifica la impetuosidad de los vientos, impide el arrastre de las tierras y las inundaciones. De todo esto necesita, como pocas, la provincia de Málaga. Llevada aquí la repoblación al límite racional que señalan las condiciones de nuestro suelo y de nuestro clima, los productos forestales (maderas, corchos, etc.) aumentarían en la proporción de uno a diez, y las condiciones generales de la producción mejorarían extraordinariamente. 

Hace algún tiempo se dispuso que para llevar a cabo la repoblación ordenada en leyes recientes, estudiaran los distritos forestales las condiciones de cada localidad y propusieran los medios adecuados para repoblarla. Se dispuso también que el 10 por l00 de los aprovechamientos que realicen los pueblos en sus montes se destine a las operaciones de la repoblación y mejora. Algunas provincias han hecho ya ese estudio, que desearíamos hubiera mandado publicar la Dirección del ramo, porque estos trabajos interesan a todo el mundo. Los que se refieren al distrito de Málaga están muy adelantados, gracias al celo e inteligencia de los ingenieros de montes de esta provincia y a la fecunda iniciativa de su jefe el Sr. D. Mariano Sanías. A pesar de la escasez de medios de que disponen y de la insuficiencia de los recursos con que pueden contar, dentro de breve tiempo habrán terminado. Los ilustran un bosquejo forestal del distrito de Málaga en escala de 1.200.000, un proyecto de casa forestal con dos sequerías para trabajar con el calor artificial y el calor solar a fin de procurarse en todo tiempo semilla para la repoblación, y un proyecto de vivero de cinco hectáreas para la cría de las especies con destino a plantaciones. Los presupuestos de estas obras son extraordinariamente económicos. Con la cantidad que produzca la recaudación del 10 por 100 de todos los aprovechamientos que realicen los pueblos, bastaría para construir en un plazo breve la casa forestal que debe establecerse al S de Yunquera, en un lugar próximo al pinsapar de la Torrecilla, considerado, y no sin razón, como el punto mas importante de la provincia bajo este aspecto. Establecida la casa forestal, podría situarse en ella, como en todas las que, siguiendo este plan, se construyeran en España, una estación meteorológico-forestal servida por los individuos del cuerpo, y cuyo coste ascenderla a 1.800 rs., que es lo que importan los aparatos necesarios para montarla. Todos los pueblos donde la riqueza forestal se considera como elemento importante de su producción, tienen estaciones de eso género. En Prusia hay 13. En Austria existen también muchas. Para que sean completas y de todo punto eficaces las observaciones hechas en ellas, las estaciones meteorológico-forestales de un país están entre sí y con las del extranjero en constante comunicación.

A cuantas personas muestran interés por el mejoramiento de estos pueblos, hemos oído encomiar la urgencia de la repoblación. Su deseo no entraña un imposible; para realizarlo,no es preciso siquiera que el país haga sacrificios extraordinarios ó que apele a arbitrios da éxito dudoso y complicado mecanismo. Uno de los escritores malagueños que con más afán, si no siempre con éxito, se ocupan en estas cuestiones, el Sr. Casado, publicó hace poco tiempo en un folleto de pocas páginas dos proyectos, de ley el uno y de asociación el otro, para intentar la pronta repoblación de los montes de España. No estamos de acuerdo con las soluciones que el Sr. Casado ofrece, ni las tomamos en cuenta para otra cosa que para demostrar el anhelo que inspira a los habitantes de esta provincia aquel asunto. No hay necesidad de promover imposiciones de ahorros para recabar fondos con destino a la repoblación, ni en las condiciones económicas en que nos hallamos sería un negocio para nadie consagrar sus capitales a este objeto. Lo que es preciso hacer, y el Sr. Casado, que representa a la provincia de Málaga en las Cortes, podría reclamarlo con mas fortuna que otros; lo que es preciso hacer, es que el 10 por 100 de los aprovechamientos forestales que realizan los pueblos se pague con puntualidad y se invierta completamente en los trabajos de la repoblación; lo que hay que hacer es que se doten a los distritos de personal y de medios suficientes para llevarla a cabo; lo que hay que hacer es que el caciquismo no tenga la influencia que ha adquirido en menoscabo de los intereses de los pueblos, y para garantizar la impunidad de los dañadores de montes y los abusos de los municipios en materia de aprovechamientos; lo que hay que hacer, en una palabra, es que se cumplan las leyes con celo, con perseverancia, con firmeza. Esto seria preferible a cualquier género de quiméricos arbitrios, y preferible sobre todo a la apatía, al abandono con que la Administración mira estas cuestiones, como todas las que interesan más a los pueblos.  

FRANCISCO DE ASÍS PACHECO
Ronda 7 de enero do 1879

 

Bibliografía y notas

[1] Cristóbal García Montoro, 2005. Los montes de Málaga en 1879 (Dos reportajes de Francisco de Asís Pacheco). Revista de Estudios Regionales, nº 72, pp. 247-261.

[2] Francisco de Asís Pacheco, 1879. El Imparcial en Provincias. Málaga. XI. Guardería de montes y repoblación, en el Imparcial. Madrid.

[3] Casi un siglo más tarde, el verano de 1973, se inició la explanación de la parcela de la casa forestal de Yunquera. El Agente Forestal del ICONA, José Pino Rivera, envió el 12 de febrero de 1973 un oficio al Ingeniero Jefe Provincial del ICONA en Málaga, proponiendo la necesidad de construir en las inmediaciones de la localidad de Yunquera (Málaga) una casa forestal con las siguientes dependencias: vivienda de guardería, almacén para herramientas, cuadras y pajar para caballería y sequero de piñas de pinsapo. Ver el documento en el Archivo documental de José Pino Rivera: https://jpinod02.github.io/archivojosepinorivera/item.html?id=coll130

[4]  El 24 de marzo de 1981 el Agente Forestal del ICONA en Yunquera, José Pino Rivera, dirigió un oficio al Ingeniero Jefe Provincial del ICONA en Málaga poniendo en conocimiento la instalación de una estación termopluviométrica en la casa forestal de Yunquera (Málaga), con termómetros de máximas y de mínimas, evaporímetro y pluviómetro, de la Comisaría de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Sur. Ver el documento en el Archivo documental de José Pino Rivera: https://jpinod02.github.io/archivojosepinorivera/item.html?id=coll069

 

martes, 24 de octubre de 2023

Nota sobre los incendios forestales en la Sierra de las Nieves

    La problemática de los incendios forestales de los montes de la provincia de Málaga viene de antaño. A final del siglo XIX los incendios forestales eran una de las principales causas de deterioro de la riqueza forestal malagueña (Pacheco, 1879)[1]. Durante el periodo 1874-1909 destacaron algunos municipios de la comarca de la Serranía de Ronda por el número de incendios (entre 11 y 25) y por la superficie afectada (entre 100 y 500 ha) (ver Imagen 1), aunque ésta notablemente inferior a la de los grandes incendios forestales actuales (Araque y otros, 1999)[2]. Valga como ejemplo de ello el incendio de 07/08/1991 que arrasó 8.074 ha y que destruyó total o parcialmente nueve bosquetes de pinsapo en los términos municipales de Istán, Parauta y Tolox (Ortiz y otros, 1994)[3 y 4]

Imagen 1

 Distribución municipal de superficie incendiada 1874-1909 (Araque y otros, 1999)

Imagen 1: Distribución municipal de la superficie incendiada en Andalucía en el epriodo 1874-1909. Fuente: E. Araque Jiménez, J.D. Sánchez Martínez, E. Moya García y R. Pulido Mérida. "Los incendios forestales en Andalucía y Extremadura durante el tránsito de los siglos XIX al XX" en Incendios históricos. Una aproximación multidisciplinar, pp. 163-217. Baeza: Universidad Internacional de Andalucía. 1999.

 

    Durante las últimas décadas varias son las circunstancias que han determinado la existencia actual en la Sierra de las Nieves de extensas superficies arboladas y de matorral con un alto riesgo de incendio:

  • la migración de población de las zonas rurales a la ciudad y a la costa, con el consiguiente abandono de cultivos agrícolas y de cambio de uso a forestal y la notable disminución de la actividad pecuaria extensiva y de su cabaña ganadera,

  • el extraordinario incremento de la superficie forestal pública debido a la repoblación forestal, y

  • la insuficiente inversión en gestión selvícola de las nuevas masas forestales.

    En la actualidad la aprobación de una normativa más rigurosa en incendios forestales ha venido a regular el empleo del fuego en tareas agrícolas y ganaderas, especialmente en la eliminación de restos vegetales, y en actividades recreativas, turísticas y fabriles en el monte. Ello, junto con la organización y puesta en funcionamiento de un dispositivo profesional de extinción, ha supuesto un avance muy importante en el control de este grave problema ambiental.

    No obstante lo anterior, los incendios forestales constituyen hoy en día la principal amenaza para los pinsapares (Cortés Molino y otros, 2023)[5]

    En la Imagen 2 se puede observar como la superficie recorrida por el incendio forestal del 19 y 20 de octubre de 1975 del Llano de los Jaguarzos se quedó justo en el límite del pinsapar de la cañada del Saucillo y muy próximo al pinsapar de  la cañada de los Mármoles.

Imagen 2

 Imagen aérea del vuelo de 1977 del Llano de los Jaguarzos en el Monte de Yunquera. Se observa la zona siniestrada en el incendio de octubre de 1975.

 Imagen 2: Fotografía aérea del vuelo de 1977 donde se observa la zona siniestrada por el incendio forestal de 1975 del Llano de los Jaguarzos. Autor: José Pino Díaz.

 

    Durante el periodo 1970-1984 los incendios forestales ocurridos en los montes del término municipal de Yunquera (Málaga) y sus proximidades, según los informes y partes de incendio que constan en el Archivo personal de José Pino Rivera[6], fueron los siguientes (ver Imagen 3): 

  • IF-13/09/1970 Cerro del Muelle, 
  • IF-29/09/70 La Rana, 
  • IF-08/1970 Peñoncito, 
  • IF-31/10/71 Cerro de los Porqueros, 
  • IF-05/04/1974 Querencias, 
  • IF-22/08/74 Puerto de las Abejas, 
  • IF-29/10/74 Las Lomas, 
  • IF-07/06/1975 Barranco del Monje, 
  • IF-10/1975 Llano de los Jaguarzos, 
  • IF-10/1976 Morenas de Briñuelas, 
  • IF-03/12/1979 Solana de las Camaretas, 
  • IF-18/03/1981 Roza del Escribano, 
  • IF-23-24/03/1981 Cerro del Médico, 
  • IF-9-10/08/1981 Monte Aguilera Pto. Janón, 
  • IF-22/08/1981 Los Buhos, 
  • IF-24/08/1981 Los Horcajos, 
  • IF-28-29/11/1981 Chaparralejo, 
  • IF-29-30/11/1981 Querencias, 
  • IF-12/06/1983 Morenas de Briñuela, 
  • IF-13/08/1983 Peñoncito, e 
  • IF-22-24/09/1984 Sierra Prieta.

 Imagen 3

 Incendios forestales del periodo 1970-1984 en los montes de Yunquera (Málaga) y cercanías, según el archivo personal de José Pino Rivera. Autor José Pino Díaz.

Imagen3: Incendios forestales del periodo 1970-1984 en los montes de Yunquera (Málaga) y cercanías, según el archivo personal de José Pino Rivera. Autor José Pino Díaz.

 

    En la imagen 3 se ha incluído además el incendio forestal "IF-01/08/1882 Cerro de la Cruz". El periódico "'La Lealtad, diario político de Granada", en su número 2803, de 1 de agosto de 1882, publicó la siguiente noticia sobre este incendio: la [Guardia Civil] de Yunquera, pueblo de la misma provincia, ha cooperado eficazmente á la extinción de un incendio que se declaró en el monte pinar del Estado, conocido por el Cerro de la Cruz, recorriendo el fuego unas 300 fanegas de tierra (unas 181 hectáreas de superficie).

 

Bibliografía

[1] F. de Asís Pacheco. "El Imparcial en Provincias. Málaga. XI. Guardería de montes y repoblación". El Imparcial Diario Liberal, viernes 28 de febrero de 1879.

[2] E. Araque Jiménez, J.D. Sánchez Martínez, E. Moya García y R. Pulido Mérida. "Los incendios forestales en Andalucía y Extremadura durante el tránsito de los siglos XIX al XX" en Incendios históricos. Una aproximación multidisciplinar, pp. 163-217. Baeza: Universidad Internacional de Andalucía. 1999.

[3] F.J. Ortiz Botella, J. Molina Vázquez, M. Romero, J. Jáuregui Arana, R. Maldonado Caro y L. Osuna Beviá.  "Impactos causados por el incendio de 1991 sobre formaciones de pinsapos de la Serranía de Ronda". Jábega, no 74, pp. 81-85, 1994.  

[4] F.J. Ortiz Botella, J. Molina Vázquez, M. Romero, J. Jáuregui Arana, R. Maldonado Caro y L. Osuna Beviá. "Mapa de los bosquetes de pinsapo afectados por el incendio forestal del 07/08/1991 de la Sierra de las Nieves" en  Archivo documental de José Pino Rivera, memoria digital de la vida profesional de un forestal en la provincia de Málaga. Accesible online en https://jpinod02.github.io/archivojosepinorivera/item.html?id=coll386, recuperado el 26/10/2023. 

[5] A. Cortés-Molino, I. Aulló-Maestro, I. Fernandez-Luque, A. Flores-Moya, J.A. Carreira y A.E. Salvo. "Using ForeStereo and LIDAR data to assess fire and canopy structure-related risks in relict Abies pinsapo Boiss" forests. PeerJ. Accesible online en https://peerj.com/articles/10158/, recuperado el 22/10/2023.

[6] J. Pino Díaz. "Incendios forestales del periodo 1970-1984 en los montes de Yunquera (Málaga) y cercanías" en Archivo documental de José Pino Rivera, memoria digital de la vida profesional de un forestal en la provincia de Málaga. Accesible online en https://jpinod02.github.io/archivojosepinorivera/item.html?id=coll283,  recuperado el 26/10/2023.
 


jueves, 12 de enero de 2023

El viajero y naturalista Samuel E. Cook y el pinsapo, que no llegó a ver (S.E. Cook, 1829 y 1843).

En 1839 apareció el artículo de Samuel Edward Cook, On the Pinus and Abies, with remarks on a New Species en Annals of Natural History or Magazine of Zoology, Botany, and Geology, vol. III [1]. En este artículo Cook expone, en referencia a la reciente descripción del Abies pinsapo por Boissier (1838), que la existencia en la serranía de Ronda de una nueva especie fue anunciada por él en su obra Sketches in Spain (vol. II, pág. 239), publicada en 1834 [2].

In the paper which was given in a preceding Number (vol. II, p. 163) the general distribution of the genera through Europe was stated, as far as my observations and information at that period enabled me to do. Since that time an addition to our knowledge of this branch has been made by the ascertaining a species which was first announced by me to exist in the mountains of Ronda, the bearings of which on the positions laid down as to the pinology of Europe are too important not to require its introduction into the system. My information respecting it was too vague, except as to the locality, and that it differed from all the species in the vicinity, to enable me to do more than suppose, that, as I had found the upper parts of the Sierra de Cuenca, which bear some analogy to the mountains of Ronda, clothed with P. sylvestris, that it might possibly be that species ; but having only conjecture to guide me, I pub lished the notice with the view of drawing the attention of other travellers to the subject "Sketches in Spain", vol. II, p. 239.

[[En el artículo publicado en el número anterior (vol. II, p. 163, de Annals of Natural History or Magazine of Zoology, Botany, and Geology) [3] se describía la distribución general de los géneros en Europa, en la medida en que mis observaciones e información me lo permitían. Desde entonces, el conocimiento sobre esta rama de la ciencia se ha ampliado con la determinación de una especie cuya existencia fue anunciada por mí en los montes de Ronda, ... Mi información al respecto era demasiado vaga, excepto en lo que se refiere a la localidad, y a que se diferenciaba de todas las especies de la vecindad, para permitirme hacer más que suponer que, como había encontrado las partes altas de la Sierra de Cuenca [ver Figura 1], que tienen cierta analogía con las montañas de Ronda, vestidas con P. sylvestris, que posiblemente se tratara de esa especie; pero teniendo sólo conjeturas para guiarme, lo publiqué con el fin de llamar la atención de otros viajeros sobre el tema en Sketches in Spain (vol. II, pág. 239).]] [4]

 

Figura 1

Distribución de los bosques según especie principal en la Península Ibérica en un corte Norte-Sur. Fuente: Cook, S. E. (1834). Sketches in Spain during the years 1829, 30, 31, & 32: containing notices of some districts very little known of the manners of the people, government, recent changes, commerce, fine arts, and natural history, vol. II, cap. XXIII (Natural History), pág. 243
Figura 1: Distribución de los bosques según especie principal en la Península Ibérica en un corte Norte-Sur. Fuente: Cook, S. E. (1834). Sketches in Spain during the years 1829, 30, 31, & 32: containing notices of some districts very little known of the manners of the people, government, recent changes, commerce, fine arts, and natural history, vol. II, cap. XXIII (Natural History), pág. 243.
 

Efectivamente, en la página 239 del volumen II de Sketches in Spain, capítulo XXIII (Natural History), [5] leemos que en las zonas altas de la Sierra de la Nieve y de San Cristóbal crece una especie de árbol, que no ha podido clasificar por falta de tiempo y que podría ser pino silvestre. 

The Serranía de Ronda terminates the southern section of the forests. In the barrancos and river courses is p. pinaster, which is used at Marbella for smelting the iron ore. Mixed with it, but lower down is halepensis, and to the western side, I believe, the pinea. High up, on the most elevated ridges of the Serranía, is a species I have not been able to classify, and know only by the vague descriptions of the natives, obtained too late to enable me lo visist the place. It grows on San Cristobal, and the Sierra de la Nieve, and is not improbably, from the description, p. sylvestris.

[[En la Serranía de Ronda acaba la sección sobre los bosques del Sur [de España]. En los barrancos y cursos fluviales se encuentra el p. pinaster, que se utiliza en Marbella para fundir el mineral de hierro. Mezclado con él, pero a menor altitud, está el halepensis, y en el lado occidental, creo, el pinea. En las cumbres más elevadas de la Serranía, hay una especie que no he podido clasificar, y que sólo conozco por las vagas descripciones de los lugareños, obtenidas demasiado tarde para permitirme visitar el lugar. Crece en San Cristobal, y en la Sierra de la Nieve, y no es improbable, por la descripción, que sea p. sylvestris.]] [6]

 

Primera visita de Cook a la serranía de Ronda (1829)

El inicio de su viaje a Ronda desde Coín en 1829 (Journey to Ronda.- Coin and La Junquera.- Description of Ronda.- The old and new towns.- Serranía de Ronda) lo describe así en el capítulo I del vol. I, pág. 20,  de Sketches in Spain:

From Coin I proceeded, after crossing the river, to a puerto, or pass, which closes in the Vega at the western end, and entering the Serrania de Ronda through a picturesque country, arrived at La Junquera. There was no posada, only a hovel without beds; but I obtained accommodntion in the house of a respectable man who had been sergeantmajor in the army of Romana and complained of the change of times. The population is composed wholly of labradores, or agricultural labourers, of all ranks. In the morning 1 descended to Borgo de Ronda, which stands in a deep vale, in a most picturesque sítuation, with a lofty mountain overhanging it to the north ...

[[Desde Coín me dirigí, después de cruzar el río, a un puerto, que cierra la vega en el extremo occidental, y entrando en la Serranía de Ronda a través de un pintoresco país, llegué a La Junquera. No había posada, sólo una casucha sin camas; pero conseguí alojamiento en la casa de un hombre respetable que había sido sargento mayor del ejército de la Romana [se refiere al ejército del Marqués de la Romana] que se quejaba de cómo habían cambiado los tiempos. La población está constituída en su totalidad por labradores de todas clases. Por la mañana bajé al Burgo de Ronda, que se encuentra en el fondo de un valle, en una situación muy pintoresca, con una alta montaña al Norte ...]] [7]

 

El árbol de la Serranía del que tuvo conocimiento Cook era el pinsapo, no el pino silvestre como él intuyó. 

Cook desconocía que la primera descripción documentada del pinsapo data de 1655 [8]. Aparece en el segundo tomo de la obra Reforma de Fray Fco. de Santa María, en el capítulo LXIII, titulado Antigüedad de la Santa Iglesia de nuestra Señora de las Nieves y origen de sus ermitaños.
En lo mas riguroso i empinado dellas se halla un arbol (no se si en otra parte de España ay otro semejante) que los Serranos llaman Pinçapo, Dizenme que lo ay en Flandes, i que es lo mesmo que pino blanco; porque la madera que debaxo de la corteça tiene, es blanquisima. Las ramas, que del comun tronco salen, crecen en manera de Cruz, porque de ellas nacen otras, conservando la misteriosa figura con tanta puntualidad, que el arte no le iguala. De estas ramas salen otras i de estas otras, sin perder nunca la figura de la Cruz. Las hojas son espinas, como las del Henebro : La color de la corteza en lo mas antiguo, es de sangre descolorida : En lo tierno de los cogollos es más clara, i viva : I aunque las ramas son estendidas, el tronco camina derecho hacia el cielo, i remata en punta, como el Cipres, que siempre es una Cruz. Por todo lo cual se ve, que la naturaleza no solo es hermosa con su variedad, sino religiosa con las memorias, que nos da de nuestra redempcion, que ha sido la causa porque me he detenido en la noticia de estos árboles, de que los Ermitaños sacan Cruces, que mueven a devoción.
Parece que Cook desconocía también que Simón de Rojas Clemente recorrió la serranía de Ronda [9] acabando la primera década del siglo XIX. Sus apuntes sobre el pinsapo fueron publicados en la edición de 1818 del tratado "Agricultura General" de Gabriel Alonso de Herrera. En sus notas Clemente describió el pinsapo, aunque erróneamente creyó que se trataba del abeto común.
,, El abeto común, llamado pinsapo en el reino de Granada, y también pinabete por los artistas (Pinus picea. Lin. Abies pectinata. Decand.), abunda espontáneo en la sierra del Pinar, en la de Tolox y la de los Reales sobre Estepona, á la altura de unas mil novecientas hasta dos mil cuatrocientas varas sobre el nivel del mar; siendo su zona favorita la subalpina. Gusta de los terrenos calizos y de serpentina; mas no del granito. El tronco es derecho, y se eleva hasta mas de ciento veinte pies. Las ramas salen casi perpendiculares al horizonte, y se encorvan ó arquean hacia el suelo por las estremidades, formando el todo del árbol una especie de cono corto, y ancho por la base. La corteza es blanquecina, débil, quebradiza, y la madera tierna y resinosa. Las piñas son rojizas en su madurez, muy anchas por la base, y su punta mira constantemente al cielo. Es muy célebre y hermoso el pinsapo, que se encuentra en el camino de Ronda á Tolox cerca del puerto de las ánimas, llamado de las siete vigas por sus siete larguísimas ramas ó brazos principales, casi iguales, y distribuidos en derredor del tronco con maravillosa simetría.
Vicente Martínez Montes (1852) [10] sitúa el nacimiento y desarrollo de la ciencia botánica en Málaga a principios del siglo XIX, con los farmacéuticos Félix Haenseler y Pablo Prolongo.
El estudio de los vegetales que espontáneamente crecen en este suelo privilegiado [se refiere al municipio de Málaga], puede decirse que data, de una manera metódica y científica, desde principios de este siglo [se refiere al siglo XIX], en que D. Félix Hanseler comenzó á dedicarse á él, bajo la dirección de nuestro Rojas Clemente, autoridad muy respetable,... A Haenseler siguió, por los años de 1830, D. Pablo Prolongo, quien ha trabajado con grande esmero é inteligencia en la determinación de infinitas especies. [11]
Pues bien, Haenseler y Prolongo, que conocían el pinsapo, continuaron en el error de Simón de Rojas, que el pinsapo era el abeto común. Tuvo que ser Boissier [12], puesto al tanto y ayudado por los dos botánicos malagueños, quien determinara en 1838 que el pinsapo era una nueva especie.

Revenu à la fin de septembre des Alpes de Grenade, je proposai à M. Haenseler une promenade à la Sierra de la  Nieve. Déjà à Yunquera, au pied de la montagne, on nous dit que nos recherches seraient couronnées de succès, et que les cônes étaient presque à leur maturité. En effet, à une hauteur de 3500' environ, nous rencontrâmes les premiers  pieds de pinsapo,  et  notre joie  fut bientôt à son comble à la vue  d'un de ces arbres dont le sommet était chargé de fruits.

[[De regreso a finales de septiembre de Sierra Nevada (Granada), propuse al Sr. Haenseler una excursión a la Sierra de la Nieve. Ya en Yunquera, al pie de la montaña [13], nos dijeron que nuestra búsqueda tendría éxito y que las piñas estaban casi maduras. En efecto, a una altura de unos 3500', nos topamos con los primeros pies de pinsapo, y nuestra alegría no tardó en llegar al ver uno de estos árboles, cuya copa estaba cargada de piñas.]] [14]

El árbol de la Serranía no era el abeto común como creían Simón de Rojas, Haenseler y Prolongo, ni era el pino silvestre como intuyó Cook, sino que era una nueva especie de abeto, el Abies pinsapo Boiss. 

Cook en Annals of Natural History, vol. III, apunta a la reducida extensión del área natural del pinsapo como la causa de que haya sido desconocido [para la ciencia] durante tantos siglos. 

That the Pinsapo should have remained so long unnoticed is less singular than that of many other points connected with the natural history of the same country, which have been left equally unobserved . The locality which it occupies is of small extent ; and it is not only unnoticed by the Moorish writer of Arab agriculture who wrote in the twelfth century, and was well acquainted with the arboreal vegetation of Andalusia, but I believe it was unknown in the Arsenal at Cadiz, where, from the dearth of timber, it would have been invaluable, though its total destruction would have probably been the result of the discovery.

[[El hecho de que el Pinsapo haya pasado tanto tiempo desconocido no es menos singular que muchos otros relacionados con la historia natural del mismo país, que han pasado igualmente desconocidos. La localidad que ocupa es de escasa extensión; y no sólo fue desconocida por los médicos y botánicos árabes del siglo XII [15] que escribieron tratados sobre plantas y agricultura, y que conocía bien la vegetación arbórea de Andalucía, sino que creo que era desconocida en el Arsenal de Cádiz [16], donde, por la escasez de madera, habría sido inestimable, aunque probablemente su destrucción total habría sido el resultado del descubrimiento.]] [17]

 

Segunda visita de Cook a la serranía de Ronda (1843)

Durante 1843 Cook viajó de nuevo por España y al año siguiente publicó su relato con el título Spain an the Spaniards, in 1843 [18]. Durante su visita a la Serranía de Ronda recorrió el camino de Ronda a Marbella por el puerto del Robledal. 

I had travelled by the opposite direction of this route in 1829, but it was very late in the season, and I was desirous of seeing the vegetation at a more agreeable and suitable period of the year. 

[[Había viajado en dirección opuesta en 1829, pero era muy tarde en la temporada, y yo estaba deseoso de ver la vegetación en un período más agradable y adecuado del año.]] [19]

Quiso Cook en esta segunda ocasión visitar el pinsapar "para poder examinarlo a fondo", pero sus informaciones no eran correctas y llegado al puerto del Robledal lo vió muy al Este, en las laderas escarpadas de la cumbre de la Sierra de la Nieve, muy alejado de su posición.      

I had been told that the road passed by the side of the forest of Pinus Pinsapo , and that it crowned the heights above the puerto . In order to be able fully to examine it , I had taken the guide , who was to accompany me in the scramble I had anticipated making amongst the rocks ; but alas ! I was doomed to disappointment ; there were only the traces of a few Pinasters , the last remnants of the forest that had recently been cleared away , and I saw the blackened remains of it at Marbella . The forest of Pinsapos was distinctly visible on the whitened and precipitous sides of the highest peak of the chain ( the Sierra de las Nieves ) , but far to the east , and quite out of reach.

[[Me habían dicho que el camino pasaba al lado del bosque de Pinus Pinsapo, y que coronaba las alturas sobre el puerto [se refiere al puerto del Robledal]. Para poder examinarlo a fondo, me había llevado un guía, que debía acompañarme en la escalada que había previsto hacer entre las rocas; pero, ¡ay! estaba condenado a la decepción; sólo había rastros de unos pocos Pinasters, los últimos restos del bosque que había sido recientemente talado, y del que vi los restos ennegrecidos en Marbella. El bosque de Pinsapos era claramente visible en las laderas blanqueadas y escarpadas del pico más alto de la cadena (la Sierra de las Nieves), pero muy al Este, y bastante fuera de alcance...]] [20]

 

Samuel Edward Cook, "escritor sobre España"  

En el Dictionary of National Biography (vol LXI, pág. 182) [21] se encuentra una biografía sobre Samuel Edward Widdrington, cuyo autor es E. Irving Carlyle. De ella entresacamos que ingresó en la Marina Real inglesa en 1802 y se retiró en 1824, alcanzando el grado de capitán. En 1829 viajó a España. Tras residir durante más de tres años, publicó en 1834 "Sketches in Spain during the years 1829-32". La obra fue el relato más completo sobre España que se había publicado hasta entonces en lengua inglesa. En 1840 asumió el apellido Widdrington, y en 1843 realizó una segunda visita a España, y a su regreso publicó sus experiencias bajo el título "Spain and the Spaniards in 1843". Widdrington fue elegido miembro de la Royal Society el 22 de diciembre de 1842, y también fue miembro de la Royal Geographical Society. Murió en Newton Hall el 11 de enero de 1856.


Bibliografía y notas

[1] Cook, S. E. (1839). On the Pinus and Abies, with remarks on a New Species, en Annals of Natural History (Magazine of Zoology, Botany, and Geology), vol III, pp. 296-303.

[2] Cook, S. E. (1834). Sketches in Spain during the years 1829, 30, 31, & 32: containing notices of some districts very little known of the manners of the people, government, recent changes, commerce, fine arts, and natural history, vol II. Londres, ed. Thomas and William Boone.

[3] Cook, S. E. (1839). On the Genera Pinus and Abies, with Remarks on the Cultivation of some Species, en Annals of Natural History (Magazine of Zoology, Botany, and Geology), vol. II, pp. 163-178.

[4] Párrafo de On the Genera Pinus and Abies, with Remarks on the Cultivation of some Species, en Annals of Natural History (Magazine of Zoology, Botany, and Geology) (vol. III, pág. 296) traducido por el autor del blog.

[5] Cook, S. E. (1834). Sketches in Spain during the years 1829, 30, 31, & 32: containing notices of some districts very little known of the manners of the people, government, recent changes, commerce, fine arts, and natural history, vol I. Londres, ed. Thomas and William Boone.

[6] Párrafo de Sketches in Spain, capítulo XXIII (Natural History) (vol. II, pág. 239), traducido por el autor del blog.

[7]  Párrafo de Sketches in Spain, capítulo XXIII (Natural History) (vol. I, cap I, pág. 20), traducido por el autor del blog.

[8] ] Pino Díaz, J. (2021). "Pinzapo, árbol que solo en este sitio se conoce en España" (Fray Fco. de Santa María, 1655), en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2021/02/pinzapo-arbol-que-solo-en-este-sitio-se.html, recuperado el 12/01/2022.

[9] ] Pino Díaz, J. (2020). Visita del naturalista Simón de Rojas Clemente a la Sierra de las Nieves, septiembre de 1809, en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2020/05/visita-de-simon-de-rojas-clemente-la_1.html, recuperado el 12/01/2022.

[10] Martínez Montes, V. (1852). Topografía Médica de la ciudad de Málaga. Ed. en Málaga por Ramón Franquelo.

[11] Párrafo de Topografía Médica de la ciudad de Málaga (1852), cap. Botánica, pág. 64.

[12] Boissier, E. (1838). Notice sur l'Abies pinsapo. Bibliothèque Universelle de Genève, Genève. Accesible online en https://bibdigital.rjb.csic.es/records/item/9536-notice-abies-pinsapo, recuperado el 12/01/2023.

[13] Pino Díaz, J. (2019). La Yunquera que conoció el botánico suizo Edmond Boissier en septiembre de 1837, en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2019/08/la-yunquera-que-conocio-el-botanico.html, recuperado el 12/01/2022.

[14] Párrafo sobre Notice sur l'Abies pinsapo (pág. 4) traducido por el autor del blog.

[15] Pino Díaz, J. (2022). ¿Por qué el pinsapo no aparece en los tratados andalusíes?, en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2022/02/por-que-el-pinsapo-no-aparece-en-los.html, recuperado el 12/01/2022.

[16] Pino Díaz, J. (2021). La visita de inspección de Ciprián Autrán en 1734 a los bosques de la Serranía de Ronda y los montes de Málaga., en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2021/02/la-visita-del-capitan-ciprian-autran-al.html, recuperado el 12/01/2022.

[17] Párrafo de Annals of Natural History (vol. III, pág 298) traducido por el autor del blog.

[18] Widdrington, S.E. (1844). Spain and the Spaniards, in 1843, vol. 1. Ed. en Londres.  

[19] Párrafo del capítulo XIII de Spain an the Spaniards, in 1843 (cap. XIII, pág. 261) traducido por el autor del blog.

[20] Párrafo del capítulo XIII de Spain an the Spaniards, in 1843 (Forest of Pinsapos, pág. 284) traducido por el autor del blog.

[21]  Sidney, Lee (1900). Dictionary of National Biography (1900). Ed. en Londres por Smith, Elder & CO.

domingo, 6 de marzo de 2022

Trabajos en los montes de Yunquera de noviembre de 1973 a octubre de 1974.

Una vez creado el Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza  (ICONA), Decreto-Ley 17/1971, fue este organismo autónomo dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el que asumió la gestión de los montes públicos.

Los trabajos en los montes públicos los realizaba el ICONA por administración propia. En este método de ejecución los guardas forestales tenían un papel muy relevante, eran los responsables directos de la dirección, supervisión y control de los trabajos en los montes, con las correspondientes tareas administrativas  accesorias.

Durante este periodo se le da un gran impulso a la defensa del pinsapar de Yunquera contra incendios forestales mediante la construcción de fajas cortafuegos. En este tercer cuaderno de Pepe Pino, en sus hojas finales, hay una anotación (ver Imagen 1) que resume el conjunto de los trabajos de defensa contra incendios forestales realizados en el periodo; es el siguiente:

  •  7515 m. de fajas cortafuegos, de 15 m. de anchura, realizadas a mano en los siguientes lugares:
    •  615 m. Hoyo Millán.
    •  300 m. Castillejos.
    •  630 m. Castillejos.
    • 1290 m. Arca - Querencias.
    •  855 m. Mármoles - Hoya de Bellina.
    •  495 m. Andenes Cuchara - P. Bellina.
    • 1245 m. Loma Chaparrera.
    • 1155 m. Chaparrera - Peñón de Ronda.
    • 135 m. Chaparrera - Cuco
    •  795 m Puerto Saucillo.
  • 1665 m. de faja cortafuegos de 12 m de anchura de Hoyo Millán a Lajares.
  • 1025 m. de faja de 6 m. anchura junto a camino de herradura.
  • 1415 m. de de faja de 3 m. de anchura junto a camino de herradura.

 Imagen 1

Anotación de Pepe Pino en las hojas finales del cuaderno nº 3 que resume el conjunto de trabajos de defensa contra incendios forestales realizados en el periodo de noviembre de 1973 a octubre de 1974.
Imagen 1: Anotación de Pepe Pino en las hojas finales del cuaderno nº 3 que resume el conjunto de trabajos de defensa contra incendios forestales realizados en el periodo de noviembre de 1973 a octubre de 1974.

Cronológicamente el conjunto de trabajos forestales realizado en el periodo de noviembre de 1973 a octubre de 1974 es el siguiente:


AÑO 1973

  • NOVIEMBRE:
    • 2ª quincena: 
      • Entresaca de pinsapar.
  • DICIEMBRE:
    • 1ª quincena: 
      • Construcción de pasos de agua en la pista forestal del monte Morenas de Briñuela.
      • Construcción de abrevaderos para cabras monteses.
      • Preparación de semilla de pinsapo.
      • Entresaca de pinsapar.
    • 2ª quincena: 
      • Construcción de pasos de agua en la pista forestal del monte Morenas de Briñuela.
      • Construcción de abrevaderos para cabras monteses.
      • Entresaca de pinsapar.
      • Preparación de semilla de pinsapo (250 kg).

AÑO 1974

  • ENERO:
    • 1ª quincena: 
      • Construcción de pasos de agua en el monte Morenas de Briñuela. 
      • Construcción de un muro de 14,7 m x 2,3 m x 0,7 m.
      • Quema de restos de entresaca de pinsapos.
      • Construcción de abrevaderos para cabras monteses.
    • 2ª quincena: 
      • Construcción de pasos de agua en el monte Morenas de Briñuela. 
      • Construcción de abrevaderos para cabras monteses.
  • FEBRERO:
    • 1ª quincena:
      • Construcción de pasos de agua en el monte Morenas de Briñuela. 
      • Construcción de camino de herradura.
      • Preparación de semilla de pinsapo y sacar planta en vivero.
    •  2ª quincena: 
      • Construcción de camino de herradura (2.850 m en Bco. del Arca - Bco. de Enmedio - Cañuelo - Cañada de las Minas). 
      • Siembra de semilla de pinsapo.
  • MARZO:
    • 1ª quincena: 
      • Preparación de semilla de pinsapo. 
      • Siembra de 80 kg de semilla de pinsapo.
      • Plantación de planta de pinsapo en bolsa (10.500 bolsas plantadas).
      • Porte en caballería de planta de pinsapo en bolsa (10.500 bosas).
      • Construcción de camino de herradura (1930 m. de la Umbría de Los Lajares hasta Los Peros).
    • 2ª quincena:
      • Construcción de abrevaderos (abrevadero de la Fuente de la Perdiz).
      • Construcción de camino de herradura (500 m. en la cañada Corrales y senda de La Caína al Puerto de la Perra).
      • Siembra de 32.000 bolsas con semilla de pinsapo en el vivero de la Cueva del Agua.
      • Trabajos en el coto escolar "Los Arbolitos" para la celebración del Día del árbol con los niños de la escuela el 21 de marzo. Apertura de 800 hoyos para plantación de pinos. Construcción de un tramo de muro de mampostería en seco y reparación de otros tramos. 7 rollos de alambre de espino (1.750 m) y 3 kgr de grapas.
  • ABRIL:
    • 1ª quincena:
      • Siembra de pinsapo (20 kilos de semilla en la cabecera de Llano de la Casa).
      • Siembra de vivero a raíz desnuda (seis erillas con 10 kgr. de semilla de pinsapo y una erilla con 2 kgr. de piñón de pino pinaster).
      • Construcción de faja cortafuegos del Hoyo Millán al Saucillo (615 m). 
      • Limpieza de 300 m de faja cortafuegos en los Castillejos.
      • Construcción de un abrevadero de 1,50 x 0,60 x 0,30 m
      • Construcción de 950 m de camino de herradura.
      • Extinción de incendio forestal en la zona de Las Querencias (5 y 6 de abril).
    • 2ª quincena:
      • Construcción de fajas cortafuegos de los Castillejos, 630 m.
      • Construcción de camino de herradura desde la Era de la Caína hasta la altura del Peña de los Enamorados (2.000 m).
  •  MAYO:
    • 1ª quincena:
      • Construción de 165 m  de faja cortafuegos en el Cerro de Las Querencias. 
      • Construción de 1590 m de faja cortafuegos de 12 m de anchura abierto en el camino de Los Lajares.
      • Construcción de faja cortafuegos en Hoyo Millán. 
      • Construcción de camino de herradura (2.200 m, del Quejigal a cinco grajos Peña de los Enamorados).
    • 2ª quincena de mayo: 
      • Cultivo del vivero, cuidados y riegos.
      • Construcción de fajas cortafuegos.
      • Construcción de faja de ensanche de 3 m. de anchura en camino de herradura.
      • Construcción de camino de herradura (2.785 m. de Cerro Alto a Balsitas y de La Chaparrera a Las Camaretas y Hornillo).
  • JUNIO:
    • 1ª quincena: 
      • Construcción de faja cortafuegos (855 m, de hoyo Bellina a la Loma de La Chaparrera, y 495 m, de Andenes de la Cuchara  al Tajo de las Albercas).
      • Construcción de camino de herradura (finalización del camino del Hornillo y conexión del tramo del Hoyo Millán con el Picacho).
      • Limpieza del camino de herradura del Cañuelo al Llano de Los Jaguarzos (3.012 m).
      • Cultivo del vivero, cuidados y riegos.
    • 2ª quincena: 
      • Cultivo del vivero, cuidados y riegos.
      • Arado de faja cortafuegos con ganga (Puerto de Bellina, 4.725 m2).
      • Construcción de faja cortafuegos (1.140 m. en la Loma de la Chaparrera).
      • Arado de faja cortafuegos con ganga (10.125 m2 y 11250 m2).
      • Construcción de caminos de herradura (contorno norte de Los Jaguarzos y Cañada de Las Pesebreras, 1.800 m).
  • JULIO:
    • 1ª quincena: 
      • Construcción de fajas cortafuegos. 
      • Arado de faja cortafuegos (5.100 m2). 
      • Conservación de caminos de herradura, de la Loma de los Pilones, 2.389 m, y del Puerto de las Tres Puertas a Las Palomas y a la Loma de las Minas, 840 m.
      • Cultivo del vivero, cuidados y riegos.
      • Vigilancia de incendios desde la caseta del Cerro de Las Abejas.
      • Encalado y pintura de la caseta de vigilancia del Cerro de Las Abejas y reparación del camino de herradura de acceso. 
      • Construcción de un almacén de 28 m2.
    • 2ª quincena: 
      • Cultivo del vivero, cuidados y riegos.
      • Construcción de fajas cortafuegos.
      • Limpieza de cortafuegos (de la Loma de Los Pilones a Las Pesebreras, 2.010 m.)
      • Vigilancia de incendios desde la caseta del Cerro de Las Abejas.
  •  AGOSTO:
    • 1ª quincena: 
      • Construcción de fajas cortafuegos (Andenes de la Cuchara, 465 m,  Loma Cabello a Loma de la Caína, 525 m, y Cerro de La Cruz hacia el Convento, 465 m.
      • Limpieza de 200 m de orillas dobles en Los Lajares con poda de árboles en el pinsapal.
      • Limpieza de fajas cortafuegos: 2.000 m en la Loma Cabello y 1.300 m en la Loma del Picacho. 
      • Vigilancia de incendios desde la caseta del Cerro de Las Abejas.
      • Cultivo del vivero, cuidados y riegos.
    •  2ª quincena;
      • Construcción de fajas cortafuegos (Loma de La Cruz, 1.035 m., y Peñón de Ronda, 600 m).
      • Vigilancia de incendios desde la caseta del Cerro de Las Abejas.
      • Extinción de incendio forestal en el Puerto de Las Abejas (22 de agosto).
      • Limpieza de fajas cortafuegos (3.326 m., de La Macetilla al Filar de Las Minas).
      • Cultivo del vivero, cuidados y riegos.
  • SEPTIEMBRE:
    • 1ª quincena: 
      • Salida de cuadrilla para la extinción de incendio forestal en Istán (2 de septiembre). 
      • Limpieza de faja cortafuegos: de Las Querencias a la Cañada del Arca, 650 m;  de la Cañada del Arca al Tajo del Arca, 300 m; y del abrevadero de los Algarabejos a Las Arenitas, 1.587 m. 
      • Cultivo del vivero, cuidados y riegos.
      • Limpieza de faja cortafuegos: desde el Filar de Las Minas al abrevadero de los Algarabejos y desde Las Camaretas al Cerro del Muelle, 3.287 m.
      • Vigilancia de incendios desde la caseta del Cerro de Las Abejas. 
    • 2ª quincena:
      • Limpieza de faja cortafuegos: desde el Tajo del Arca a Los Castillejos, 970 m.
      • Limpieza de fajas cortafuegos en el monte de las Morenas de Breñuelas con tractor marca Deutz 1250 HP, 25 horas. Yunquera, faja cortafuegos del Sallo, 7 horas. 
      • Siembra de pastizal para las cabras monteses [arvejas y avena (188 kg), cebada (66,5 kg), y abono super (1 saco)].  
      • Vigilancia de incendios desde la caseta del Cerro de Las Abejas. 
      • Limpieza de fajas cortafuegos.
      • Reparación de la caseta de vigilancia de incendios del Cerro de Las Abejas.
      • Extinción del incendio forestal de Las Lomas (29, 30 y 31 de septiembre). 
        • Superficie quemada:
          • 1,5 has. Con 25 pinos carrascos quemados, 19 olivos soflamados, 3 encinas soflamadas, y 5 pimpollos de encina soflamados. 
          • 6 has de almendros.
    • OCTUBRE:
      • 1ª quincena:
        •  Extinción del incendio forestal de Las Lomas (1 y 2 de octubre). 


sábado, 20 de noviembre de 2021

Manuel Vázquez del Río, un toloxeño enamorado de su pueblo y de su trabajo forestal.

Manuel Vázquez del Río [Tolox (Málaga), 23 de abril de 1895 - San Rafael (Segovia), 29 de septiembre de 1983], ingeniero de montes, Consejero del Consejo Superior de Montes del Ministerio de Agricultura.


Manuel Vázquez del Río en 1955
Familia
Padres Manuel Vázquez Añón (médico en Tolox) y María Engracia del Río Rey.
Cónyuge Adriana Ayala Toscano.
Hijos Manuel Vázquez Ayala y Ana María Dolores Vázquez Ayala.
Información profesional
Años activo 1922-1965
Puestos de trabajo notables
Jefe del Servicio de Montes del Protectorado Español en Marruecos; Ingeniero Jefe en el Distrito Forestal de Cuenca; Inspector General del Cuerpo de Ingenieros de Montes; y, Consejero del Consejo Superior de Montes.
  
Distinciones Medalla y diploma de Oficial de la Orden de Mehdauia.

 

Biografía

Manuel Vázquez del Río nació en Tolox (Málaga) el 23 de abril de 1895, era hijo de Manuel Vázquez Añón, médico del pueblo, y Engracia del Río Rey, y nieto de Juan Vázquez y Rosalía Añón Morero, por parte paterna, y de José del Río Sepúlveda y María Rey Gil, por parte materna.

Manuel con doce años (1.907) fue enviado a estudiar a Madrid (1). Finalizado el Bachillerato inició los estudios en la Escuela Especial de Ingenieros de Montes en El Escorial. Acabó sus estudios forestales en 1.921 formando parte de la 66ª promoción (2).

En 1922 regresó a Tolox como ingeniero de montes agregado a las repoblaciones forestales de sierra Parda en Tolox, sierra Bermeja en Mijas, de la sierra de Alhaurín el Grande y de Gobantes (3). En 1927 es nombrado ingeniero de montes de la 5ª inspección de servicios (España Forestal, 1927) (4) (la 5ª Inspección, con sede en Sevilla, comprendía las provincias de: Granada, Málaga, Cádiz, Sevilla, Huelva y Córdoba). 

En 1928 fue encargado del estudio de repoblación de la cuenca del río Guadalmedina (Málaga). Al año siguiente marchó a Marruecos. 

En 1929 inició una nueva etapa profesional en el Protectorado Español en Marruecos, donde llegó a ocupar la Jefatura del Servicio de Montes del Protectorado en el concurso convocado por la Dirección General de Marruecos y Colonias (Gaceta de Madrid, núm. 224, 11 de agosto de 1932, pág. 1120) (5). Organizó los viveros para las repoblaciones en Larache y formuló por primera vez un plan cuyo objetivo era mejorar las masas forestales del Protectorado (6). Ejerció de alcalde español en Larache varios años y consiguió la erradicación del paludismo, endémico en la zona, y mejoró la conducción y saneamiento del agua (7).

En 1956 es ascendido a Ingeniero Jefe de primera clase (BOE, núm. 149, de 28/05/1956, pp. 3464 y 3465) (8). En abril de 1958 ocupa la plaza de Ingeniero Jefe en el Distrito Forestal de Cuenca (BOE. núm. 116, de 15/05/1958, pp. 4410 y 4411).

En 1964 es nombrado por Orden Ministerial del 17/04/1964 Inspector General del Cuerpo de Ingenieros de Montes.

En el momento de su jubilación, en 1965, ocupaba el puesto de Consejero del Consejo Superior de Montes, nombrado por Orden Ministerial del 30/12/1964.


Publicaciones

Publica en agosto de 1921 en la revista España Forestal (núm. 76, pp. 94-95) el artículo "La Sierra de Tolox" (9). En este artículo describe la situación de la Sierra de las Nieves y deja testimonio de la impotencia con la que trabajaban los forestales durante aquellos años y aboga para que "...algún día se declaren Parque Nacional las sierras de Tolox, Junquera, Ronda y Parauta" (10). El artículo aparece ilustrado con una magnífica fotografía del pinsapar (bosque de Abies pinsapo) de Yunquera. La fotografía es de enorme valor por ser quizás la más antigua del pinsapar de Yunquera (11).

En la misma revista, España Forestal, en su número 78, octubre de 1921, aparecen dos fotografías suyas de la Sierra de Tolox, una de un grupo de pinsapos en la "Corraleta del Juagarazal", que ilustra el artículo "El pino solitario" (12) de J. M. Castellarnau, y la otra de la "Cuenca del Río de Los Horcajos".

En 1932 junto con Ediciones la Moderna (Larache) edita “Memorias de un reclamo” (13), novela de fábula cinegética escrita por su hermano Juan (14). Acompañando al texto se incluyeron un prólogo de Manuel Vázquez, dos cartas, de Salvador González Anaya y de Ángel Fernández Ruano, y dibujos de Mullor (15).

De 1935 es el texto de su conferencia "Arbolado y bosques en Marruecos" (16). En ella resume " ...lo esencial de nuestras especies forestales, en orden a su extensión, porvenir, aplicaciones, etc, señalar someramente las causas de destrucción, de todas clases que al arbolado amenazan y apuntar soluciones, que adaptadas después a la práctica por los lnterventores, de acuerdo con nuestro Servicio, permiten defender y mejorar las masas existentes, fin primordial a que han de atender nuestros esfuerzos unidos". Según Albet i Mas (1999) (17) en el texto de Vázquez del Río se establecen unos criterios de vigilancia, defensa, regeneración y repoblación de las masas forestales, y las pautas básicas en la explotación maderera y corchera (instalaciones, concesiones, cupos, etc.).

En junio de 1942 la Alta Comisaria de España en Marruecos puso en marcha la Sección Informativa de Economía Marroquí (SIEM), la cual organizó en septiembre de 1942 la Feria de Muestras "Cómo es la zona del Protectorado Español en Marruecos", que incluía unas jornadas de conferencias a las que Vázquez del Río fue invitado. A tal fin redactó la conferencia “Explotaciones forestales en el Protectorado” (18) en la que describe "las posibilidades económicas del Protectorado en el orden forestal" (19).

Los dos textos de sus conferencias sobre arbolado, bosques y explotaciones forestales en Marruecos han constituido una fuente principal de información para el artículo de investigación "Repercusiones medioambientales de la acción colonial española en el Norte de Marruecos (1912-1956)" (Villanova, 2008) (20) y la tesis doctoral "La intervención forestal en el Protectorado de España en Marruecos" (Garrido Almonacid, 2011) (21).

En 1957 publica en la Revista Montes el artículo “Bärenthoren, un problema fundamental de la selvicultura alemana” (22), en el que expone los resultados positivos obtenidos en los bosques de Bärenthoren, muy maltratados por las cortas abusivas y el pastoreo descontrolado, tras el cambio de tratamiento selvícola, de un modelo basado en cortas a hecho a otro basado en entresaca (23).

Entre 1973 y 1975 escribe un texto costumbrista con recuerdos de su pueblo natal y de sus gentes titulado "Cosas de Tolox", que ha sido citado por "Monda. Fe y Tradición: sobre los pasos hablados" (2011) (24), Sánchez Guerra [2012 (25) y 2015 (26)], Lara Millán [2016-a (27), 2016-b (28), 2016-c (29) y 2016-d (30)], Bellido (2011) (31) y García Duarte (2013) (32).


Bibliografía

  • Vázquez del Río, Manuel (1921). «La Sierra de Tolox». Revista Forestal, 76, 94-95.
  • Vázquez del Río, Juan (1932). «Memorias de un reclamo». Ed. Manuel Vázquez del Río y La Moderna (Larache).
  • Vázquez del Río, Manuel (1935). «Arbolado y bosques en Marruecos». Ed. Alta Comisaría de España en Marruecos, Delegación de Asuntos Indígenas (Tetuán).
  • Vázquez del Río, Manuel (1942). «Explotaciones forestales en el Protectorado». En Cómo es la zona del Protectorado Español en Marruecos. Conferencias de la X feria de muestras de Barcelona (pp. 71-94). Barcelona, España: Sección Informativa de Economía Marroquí.
  • Vázquez del Río, Manuel (1957). «Bärenthoren, un problema fundamental de la selvicultura alemana”». Revista Montes, 73 y 75, 7-10 y 173-176.
  • Vázquez del Río, Manuel (1973-1975). «Cosas de Tolox». Inédito.


Referencias

  1. A.M. Moreno, comunicación personal, abril de 2021.
  2. García Álvarez, A. (2010). Historia del Cuerpo de Ingenieros de Montes (1853-2010). Colegio y Asociación de Ingenieros de Montes. (http://www.pfcyl.es/documento/historia-del-cuerpo-de-ingenieros-de-montes-1853-2010).
  3.  Vázquez del Río, Manuel (1973-1975). «Cosas de Tolox». Inédito.
  4. Redacción (1927). «Fomento. Nombramiento de ingenieros y ayudantes agregados a los servicios». España Forestal, núm 136, agosto.
  5. Cánovas, A. (1932). «Concurso para la provisión de la pla za de Ingeniero Jefe del Servicio de Montes de la Delegación de Fomento de la Alta Comisaría de España en Marruecos.» (https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE//1932/224/A01120-01120.pdf). Gaceta de Madrid.
  6. Araque Jiménez E. y Garrido Almonacid A. (2015). «El Plan forestal del Protectorado español del norte de Marruecos (1944)» (http://www.revistaestudiosregionales.com/documentos/articulos/pdf-articulo-2467.pdf). Revista de Estudios Regionales, núm. 102, pp. 251-300.
  7. El Avisador de Larache (14 de marzo de 1943). «Nuestros viveros, pulmón de Larache, y la repoblación forestal. La obra del Ingeniero señor Vázquez del Río». El Avisador de Larache, año 1, núm 20.
  8. «DECRETO de 7 de mayo de 1956 por el que se asciende a Ingeniero Jefe de primera clase del Cuerpo de Ingenieros de Montes a don Manuel Vázquez del Rio» (https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE//1956/149/A03464-03465.pdf). Boletín Oficial del Estado.
  9. Vázquez del Río, Manuel (1921). «La Sierra de Tolox». Revista Forestal, 76, 94-95.
  10. Pino-Díaz, José (2020). «Reivindicando a Manuel Vázquez del Río como uno de los artífices de la recuperación de los pinsapares de Tolox y Yunquera en el primer tercio del siglo XX.» (https://areadoc.blogspot.com/2020/03/reinvicando-manuel-vazquez-del-rio-como.html). Áreadoc.
  11. Pino-Díaz, José (2020). ««... No nos queda más que la esperanza remota de que algún día se declaren Parque Nacional las sierras de Tolox, Junquera, Ronda y Parauta» (M. Vázquez del Río, 1921)» (https://areadoc.blogspot.com/2020/01/no-nos-queda-mas-que-la-esperanza.html). Áreadoc.
  12. Castellarnau, J. M. (1921). «El pino solitario». Revista Forestal, 78, 109-111.
  13. Sánchez Zamorano, F.P. (2007). «La caza en la literatura» (http://hdl.handle.net/10396/6200). Boletín de la Real Academia de Córdoba 152, pp. 49-61.
  14. Pino-Díaz, José (2021). «Juan Vázquez del Río (1886-1936), farmacéutico y escritor de Tolox (Málaga)» (https://areadoc.blogspot.com/2021/05/juan-vazquez-del-rio-1886-1936.html). Áreadoc.
  15. Pleguezuelos Sánchez, J.A. (2020). «Diego Mullor (San Roque, 1881-Tánger, 1958), dibujante, ilustrador y caricaturista». Almoraima. Revista de Estudios Campogibraltareños (52), pp. 169-178. 
  16. Vázquez del Río, Manuel (1935). «Arbolado y bosques en Marruecos» (https://aecid.on.worldcat.org/oclc/1025626533). Biblioteca Digital de la AECID.
  17. Albet i Mas, D. (1999). «La ordenación del territorio en el Protectorado Español de Marruecos» (http://e-spacio.uned.es/fez/eserv/bibliuned:Aldaba-2001-31-7200/Ordenacion_territorio.pdf). España en Marruecos (1912-1956). Discursos geográficos e intervención territorial.
  18. Vázquez del Río, Manuel (1942). «Explotaciones forestales en el Protectorado». En Cómo es la zona del Protectorado Español en Marruecos. Conferencias de la X feria de muestras de Barcelona (pp. 71-94). Barcelona, España: Sección Informativa de Economía Marroquí.
  19. Garrido Almonacid, Antonio (2021). «La explotación corchera en el protectorado de España en Marruecos: del monopolio a INCOME a la fiebre del corcho (1944-1956)» (https://revistaseug.ugr.es/index.php/cuadgeo/article/view/13925/13684). Cuadernos Geográficos 60(1), 139-155.
  20. Villanova, J. L. (2008). «Repercusiones medioambientales de la acción colonial española en el Norte de Marruecos (1912- 1956)». Questions environnementales dans les montagnes rifaines (Maroc) (pp. 9-44). Publications de la Faculté des Lettres et des Sciences Humaines. Université Abdelmalek Essaâdi.
  21. Garrido Almonacid, Antonio (2011). «La intervención forestal en el Protectorado de España en Marruecos» (http://ruja.ujaen.es/handle/10953/379). RUJA: Repositorio Institucional de Producción Científica de la Universidad de Jaén.
  22. Vázquez del Río, Manuel (1957). «Barenthoren, un problema fundamental de la selvicultura alemana». Revista Montes, 73 y 75, 7-10 y 173-176.
  23. Del Álamo, Silvia (2017). «La orientación productivista del franquismo en las ordenaciones de montes públicos: 1959-1975» (https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6168661). XXV Años de paz franquista. Sociedad y cultura en España hacia 1964. Sílex Ediciones. p. 177-201.
    ISBN 978-84-7737-530-2.
  24. «Sobre Los Pasos Hablados» (http://mondasemanasanta.blogspot.com/2009/04/sobre-los-pasos-hablados.html). Monda. Fe y Tradición. 
  25. Sánchez Guerra, D.J. (2012). «Sierra de las Nieves desconocida. Historia, patrimonio y cultura. Parte I. Historia. El territorio y su memoria» (https://www.academia.edu/33778483/Sierra_de_las_Nieves_desconocida._Parte_I_Historia_patrimonio_y_cultura). Academia.edu. 
  26. Sánchez Guerra, D.J. «Francisco Domínguez Fernández. Un Toloxeño con billete de ida y vuelta al infierno» (http://airesdemonda.blogspot.com/2015/05/francisco-dominguez-fernandez-un.html). Aires de Monda. 
  27. Lara Millán, F. «Los Iluminados de Tolox por Manuel Vázquez del Río» (https://noticiasdetolox.blogspot.com/2016/06/los-iluminados-de-tolox-por-manuel.html). Noticias de Tolox.
  28. Lara Millán, F. «La infancia en Tolox a comienzos del S. XX (1a parte)» (http://noticiasdetolox.blogspot.com/2016/05/la-infanciaen-tolox-comienzos-del-s-xx_7.html).
    Noticias de Tolox. 
  29. Lara Millán, F. «Rey Pastor según Manuel Vázquez del Río. Noticias de Tolox» (http://noticiasdetolox.blogspot.com/2016/04/rey-pastor-segun-manuel-vazquez-del-rio.html).
    Noticias de Tolox. 
  30. Lara Millán, F. «Segadores de Tolox por Manuel Vázquez del Río.» (http://noticiasdetolox.blogspot.com/2016/07/segadores-de-tolox-por-manuel-vazquez.html). Noticias de Tolox. 
  31. Bellido, M. «Regreso de la Sierra de las Nieves» (http://mateobellido.blogspot.com/2011/04/regreso-de-la-sierra-de-las-nieves.html). Relatos cortos en un espacio de tiempo.
  32. García Duarte, Francisco de Borja (2013). La literatura en andaluz. La representación gráfica del andaluz en los textos literarios. (https://www.academia.edu/41658317/La_literatura_en_andaluz_La_representaci%C3%B3n_gr%C3%A1fica_del_andaluz_en_los_textos_literarios). Ediciones Carena. p. 184-185. ISBN 978-84-15812-04-3.