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domingo, 16 de marzo de 2025

Los trabajos de Carlos Vicioso por las sierras malagueñas para el Mapa Forestal del IFIE (1933).

Carlos Vicioso Martínez (1886-1968), natural de Calatayud (Zaragoza), ayudante de montes y botánico, de la Real Sociedad Española de Historia Natural y Caballero de la Orden del Mérito Agrícola [1]. 
 
Antes de 1930, año en el que se incorpora a la sección de Flora y Mapa Forestal del Instituto Forestal de Investigaciones y Experiencias (IFIE), colaboró con los botánicos Carlos Pau, en la Sierra de Albarracín, con Francisco Beltrán, en la Sierra de Guadarrama, y con Pío Font Quer, enriqueciendo los herbarios del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona con sus envíos de pliegos de plantas. 
 
Entre sus trabajos figura la realización del Mapa Forestal de Málaga [2] junto con Luis Ceballos. Como resultado publicó en 1932 "Notas sobre flora malagueña" [3] y, al año siguiente, "Estudio sobre la vegetación y flora forestal de la provincia de Málaga" [4], ambos en coautoría con Ceballos.

En "Notas sobre flora malagueña" los autores comentan que han obtenido más de un millar de pliegos de plantas, dan cuenta de algunas novedades, aumentan citas de localidades y precisan o rectifican datos referentes a otras especies interesantes.

 

Como consecuencia de las múltiples excursiones que para los trabajos del Mapa Forestal tenemos realizadas por las sierras malagueñas, hemos tenido ocasión de llevar a cabo abundantes herborizaciones, sumando hoy más de un millar los pliegos que poseemos con plantas recogidas en las localidades más interesantes de la provincia.

 

Según los autores, el "Estudio sobre la vegetación y flora forestal de la provincia de Málaga" es un complemento al Mapa forestal de Málaga que puede ser de gran utilidad a los forestales de la provincia.

 

Este libro constituye un complemento del MAPA FORESTAL DE LA PROVINCIA DE MÁLAGA, cuya formación nos fué encomendada por el Instituto Forestal de Investigaciones y Experiencias. Dicho mapa y el catálogo de especies leñosas que insertamos al final de estas páginas, serían lo bastante para considerar debidamente cumplimentada la misión que de un modo oficial nos confiaron; pero tanto en el transcurso de nuestras herborizaciones por los montes de la provincia como en los trabajos concernientes al mapa, hemos encontrado motivo para efectuar múltiples observaciones y recopilar una serie de datos que sería lamentable quedasen arrinconados en nuestro particular archivo, cuando pueden ser de gran utilidad a los forestales que actúen en la comarca y constituir al mismo tiempo una modesta contribución a los conocimientos sobre la vegetación de la misma. 

 

La monografía, de 285 páginas, 66 fotografías y 6 gráficos, consta de tres partes. La primera parte contiene los datos conducentes al conocimiento general del medio en que la vegetación se desenvuelve:

  • Descripción fisiográfica de la provincia.
  • Suelos y vegetación.
  • Datos climatológicos. 
  • Clasificación fitogeográfica.

La segunda se dedica a las diversas asociaciones forestales y al análisis de la composición específica de las principales formaciones forestales:

  • Estudio fitosociológico
  • Formaciones forestales de Gimnospermas. 
  • Formaciones forestales de Angiospermas de hoja persistente. 
  • Formaciones forestales de Angiospermas de hoja caediza.
  • Agrupaciones accesorias.

La tercera parte del estudio es el catálogo de las 354 especies leñosas silvestres o asilvestradas herborizadas en los montes de la provincia.

Castellarnau, autor del prólogo del Estudio, resalta que los autores rinden homenaje al pinsapo, por ser la especie arbórea más notable de España, describiendo un rodal en su facies óptima. La situación en 1932 del pinsapo en la provincia de Málaga era la siguiente:

 

El dominio del Abies pinsapo Boiss. en la región malagueña, corresponde por completo al Piso mediterráneo húmedo, localizándose, con bastante indiferencia respecto a la naturaleza de terrenos, en las umbrías situadas entre los 1.000 y 1.800 metros de altitud, sobre las sierras del sector SW. de la provincia, donde el valor de las precipitaciones anuales es bastante superior a los 1.000 milímetros, las temperaturas mínimas pueden llegar a -10º ó -12º y queda comprendida entre los 15º y 20º la media durante el período vegetativo, que dura de mediados de Abril a fines de Septiembre.

Con estas condiciones ecológicas el pinsapar, puro e intacto, debe estar constituido por un fustal elevado y denso, bajo el cual se forme espesa capa de humus, recubierta por una alfombra de agujas muertas y restos de las piñas, muy propicia para recoger la abundante diseminación de la masa. El estrato frutescente debe ser casi nulo, por lo general quedará reducido a los pequeños claros del bosque, y en su composición, lo mismo que en el estrato herbáceo intervendrán pocos elementos y francamente umbrófilos. Abundante representación de líquenes y musgos aparecerá recubriendo las agrupaciones de rocas y los troncos de los árboles más viejos.

El aspecto actual de nuestros pinsapares dista bastante de ser este que acaba de describirse como correspondiente al estado climático de la asociación; esto, no obstante, se encuentran pequeños rodales, muy localizados dentro de las más importantes masas, cuyo aspecto puede darnos idea muy aproximada del aludido Optimum vegetativo del pinsapo. Pero refiriéndonos en conjunto a las masas actuales, salvo la situada en la cumbre de Los Reales de Sierra Bermeja, deben ser consideradas como estados regresivos más o menos avanzados, consecuencia de la deformación antropozoógena a que la asociación se encuentra sometida desde antiguo. 

 

  

 

 

El Mapa Forestal de la Provincia de Málaga de Ceballos y Vicioso a escala 1:100.000 consta de 4 hojas:

 

Mapas de Málaga-1. Fuente: https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/malaga1_tcm30-154344.pdf

Mapas de Málaga-2. Fuente: https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/malaga2_tcm30-154345.pdf

Mapas de Málaga-3. Fuente: https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/malaga3_tcm30-154346.pdf

Mapas de Málaga-4. Fuente: https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/malaga4_tcm30-154347.pdf

 

Bibliografía y notas

[1] Bayón, E (1986). Contribución al conocimiento de la obra botánica de Carlos Vicioso, en Ruizia, tomo 4, 185 pp. Accesible online en https://bibdigital.rjb.csic.es/records/item/1525849-contribucion-al-conocimiento-de-la-obra-botanica-de-carlos-vicioso-apuntes-biograficos-bibliografia-nombres-nuevos-por-el-propuestos-o-a-el-atribuidos-y-tipificacion-de-los-mismos?offset=9 , recuperado el 15/03/2025.

[2] Ceballos, L. y Vicioso, C. (1933). Mapa Forestal de la Provincia de Málaga 1:100.000. IFIE, Madrid. 1 mapa color en 4 hojas.

[3] Ceballos, L. y Vicioso, C. (1932). Notas sobre Flora Malagueña, en Boletín de la Sociedad Española de Historia Natural, tomo 32, pp. 379-392. Accesible online en https://bibdigital.rjb.csic.es/records/item/10606-boletin-de-la-sociedad-espanola-de-historia-natural-tomo-32?offset=18 , recuperado el 15/03/2025.   

[4] Ceballos, L. y Vicioso, C. (1933). Estudio sobre la vegetación y flora forestal de la provincia de Málaga. Ed. IFIE, Madrid. 235 pp.

 

sábado, 8 de febrero de 2025

Les forêts de Pinsapo d'Espagne (Bulletin de la Société Dendrologique de France, 1.922)

El Boletín de la Sociedad Dendrológica de Francia, nº 42, de 15 de febrero de 1922, publicó la reseña, Les forêts de Pinsapo d'Espagne [1], sobre el artículo "La Sierra de Tolox" de Manuel Vázquez del Río [2]. 

En su artículo Vázquez del Río expone la grave situación de los pinsapares de la Sierra de las Nieves y propone declarar parque nacional las sierras de Tolox, Yunquera, Ronda y Parauta para salvarlos de una destrucción inminente. 

 

España Forestal, en su número de agosto de 1921, da interesantes detalles sobre los Pinsapares de la Sierra de Tolox. Las sierras de Tolox y Junquera, a menudo denominadas en conjunto Sierra de las Nieves, albergan los pinsapares más importantes, mientras que las sierras de Ronda, más al oeste y antaño las más importantes, se encuentran en franca decadencia. El pinsapar de Tolox es, al igual que el bosque de Junquera, relativamente reciente y está bastante bien conservado a lo largo de toda la garganta de Las Carnicerías. El bosque de Junquera ha sido prácticamente destruido por la constante explotación de los recursos naturales.

El autor, don Manuel Vázquez del Río, concluye pidiendo que las sierras de Tolox, Junquera, Ronda y Parauta sean declaradas parque nacional. Esta sería, sin duda, la única forma de salvar a los pinsapares de una destrucción inminente. Las fotografías que ilustran el artículo de don Vázquez del Río los muestran en evidente declive. En la fotografía de Junquera, al borde de viejos y macizos macizos, numerosos peñascos jalonan el retroceso. A lo lejos, en redondeadas cumbres, árboles aislados son los únicos vestigios de rodales desaparecidos.

 

Vázquez del Río  fue el primero en solicitar la declaración de las sierras de Tolox, Yunquera, Ronda y Parauta como parque nacional [3]. Con anterioridad las iniciativas de protección se circunscribían únicamente al Pinsapar de Ronda [4].

 

Les forêts de Pinsapo d'Espagne (Bulletin de la Société Dendrologique de France, nº 42, 15 Février 1922)

España Forestal, dans son numéro d'août 1921, donne d'intéressants détails sur les Pinsapares (forêt de Pinsapo) de la Sierra de Tolox. On appelle souvent Serrania de Ronda toutes les montagnes qui vont de Tolox à Casarès, alors que, conformément aux dénominations locales, ce nom doit être limité aux sierras de Tolox, Junquera, El Burgo et Ronda au N. et à l 'Est, et à celle de Paranta au Sud. Ces chaînes sont, on le sait, situées dans la province de Malaga, à l'Ouest de la ville de ce nom, et comprennentle point culminant de la province, le pic de Tolox, 1.918 m. Ce sont les sierras de Tolox et de Junquera, souvent globalement désignées sous le nom de Sierra de las Nieves. qui renferment les pl'illcipalespinsapares,celle de Ronda, plus à l'Ouest, qui était autrefoisla plus importante, étant en complète décadence.

La forêt de Tolox (7.429 ha), située pour moitié sur la Sierra Parda et pour moitié sur la Sierra Blanca, est, comme celle de Junquera, relativement récente, et assez bien conservée tout le long de la gorge de las Carnicerias. Celle de Junquera est presque détruite par les exploitations continuelles des naturels.

Certaines parties du pinsapar de Tolox se sont repeuplées naturellement ; on a fait aussi des repeuplements artificiels dans la Sierra Parda, mais le pâturage des chèvres les empêchent de s'élever à plus d'un mètre au-dessus du sol.

Les autres essencesqu'on rencontre dans le voisinage sont : le pin d'Alep,le p. maritime, plus rarement le p. pignon, le caroubier, le quejigo (Quercus lusitanica), et même le châtaignier.

L'auteur, don Manuel Vaszquez del Rio conclut en demandant que les sierras de Tolox, de la Junquera, de Ronda et de Parauta, soient déclarées parc national.

Ce serait certainement le seul moyen de sauver les pinsapares d'une proche destruction. Les photographies qui illustrent l'article de don Vasquez del Rio nous les montrent en effet en voie de rétrogradation manifeste. Dans celle de Junquera, en bordure de vieux massifs pleins, de nombreux étocs jalonnent le recul. Au loin, sur des croupes arrondies, des arbres isolés sont les seuls vestiges de peuplements disparus. 

 



Une autre photographie représente un vénérable pinsapo au milieu de blocs terriblement dénudés.

 

 

 

Une troisième enfin montre, sur les bords du bassin du rio de los Horcajos des pics escarpés parsemés de bouquets épars de pinsapos, image frappante encore de la forêt qui meurt.

 


 

Bibliografía y notas

[1] Bulletin de la Société Dendrologique de France (1922). Les forêts de Pinsapo d'Espagne, 42, 27-28.

[2] Vázquez del Río, M. (1921). La Sierra de Tolox. Revista Forestal, 76, 94-95.

[3]  Pino Díaz, J. (2020). Reivindicando a Manuel Vázquez del Río, primero en proponer la declaración de las sierras de Tolox, Yunquera, Ronda y Parauta como Parque Nacional, en el blog Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2020/03/reinvicando-manuel-vazquez-del-rio-como.html , recuperado el 09/02/2025. 

[4]  Decreto del Ministerio de Fomento (Gaceta de Madrid, núm. 55, de 24 de febrero de 1917), por el cual se adoptan unas disposiciones de carácter general para promover y asegurar el cumplimiento de la Ley de Parques Nacionales (Gaceta de Madrid, núm. 343, de 8 de diciembre de 1916).

 

miércoles, 5 de febrero de 2025

Contribución al estudio histológico de varios Abies pinsapo Boiss (J. Pujiula, 1921).

P. Jaime Pujiula S. J. (1869 - 1958), sacerdote jesuita, biólogo especialista en Citología, Histología y Embriología. Ingresó en 1887 en la Compañía de Jesús. Estudió Filosofía y Ciencias Naturales en Alemania. Completó sus estudios en Biología en las Universidades de Viena, Innsbruck y Trieste. Perteneció a diferentes sociedades nacionales y extranjeras. Director del Instituto Biológico de Sarriá, desde 1916, Académico de la Real Academia de Medicina y Cirugía, desde 1921, y Presidente de la Institució Catalana d'Història Natural, de 1925 a 1928. 

Pujiula creía muy fundada la idea de que la Sistemática [1] no podía prescindir del estudio de la estructura interna de los organismos, tanto menos cuanto que la adaptación de éstos a los distintos medios, modifica, más que la morfología externa, la estructura interna, a la que, por consiguíente, se debería principalmente mirar como a criterio más seguro y estable

Enric Gros, del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona, recolectó plantas durante la primavera y verano de 1.919 en Sierra Bermeja y la Sierra de las Nieves [2]. El botánico Carlos Pau clasificó las plantas recolectadas y publicó en 1.922 su obra "Nueva contribución al estudio de la flora de Granada" [3]. 

Pau proporcionó a Pujiula pliegos de Abies pinsapo de Sierra Bermeja, Sierra de la Nieve (Ronda) y los Arenalejos (Yunquera) [4] con el encargo de realizar el estudio histológico de las hojas. Quería comprobar la existencia de diferencias morfológicas internas entre las muestras como para constituir, si no especies distintas, al menos razas de una misma especie.

El estudio se publicó en el Boletín de la Sociedad Ibérica de Ciencias Naturales, Tomo XX (III), de enero-febrero de 1921. A continuación se muestran los dibujos con los que Pujiula ilustró su trabajo [5].


Pinsapo de Sierra Bermeja (Figuras 1, 2 y 3)

 

 

 

 



Pinsapo de la Sierra de la Nieve (Ronda) (Figuras 4, 5 y 6)

 

 

 

Pinsapo de Las Arenitas (Yunquera) (Figuras 8 y 9)

 


 

Pujiula concluyó que el estudio histológico ponía de manifiesto la existencia de caracteres diversificantes en las hojas de los ejemplares de pinsapo de Sierra Bermeja, Sierra de la Nieve (Ronda) y Las Arenitas (Yunquera), no obstante dejó a juicio de Carlos Pau si eran suficientes para establecer razas o variedades distintas de la misma especie:  

Qué influjo pudieron tener el clima y otras circunstancias mesológicas para diversificar tan notablemente estos abetos, en el supuesto de que todos pertenezcan a la misma especie sistemática y procedan de un tronco común, no es cosa tan fácil de definir. Si los caracteres diversificantes, que ha puesto de relieve nuestro estudio principalmente histológico, ora sean hereditarios, ora adquiridos con el tiempo, son suficientes para establecer con estos Abies especies sistemáticas o más bien razas o variedades distintas de una misma especie, lo dejamos al acertado juicio del Dr. Pau, cuya palabra será decisiva.


Bibliografía y notas

[1]  La Sistemática es la parte de la Biología cuyo objetivo es crear sistemas de clasificación que expresen de la mejor manera posible los diversos grados de similitud entre los organismos vivos. Partes de la Sistemática son la Clasificación, la Taxonomía y la Nomenclatura. Fuente: https://www-archiv.fdm.uni-hamburg.de/b-online/ibc99/botanica/botanica/taxonomi.htm

[2] Ver "La visita de Gros a Yunquera y la posadera "fitoterapeuta"", accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2022/08/la-visita-de-gros-yunquera-y-la.html , recuperado el 05/02/2025.

[3] Carlos Pau Español (1.857-1.937), farmacéutico y botánico, autor de "Nueva Contribución al Estudio de la Flora de Granada", Barcelona, Museu de Ciències Naturals, 1922. 

[4] Se refiere al paraje de Las Arenitas (Yunquera). Gros, recolector de plantas para Pau, después de su viaje al reino de Granada, desde últimos de abril a fin de julio de 1921, en su carta a Carlos  Pau, le dice: "Al día siguiente mi práctico, que ya está algo adiestrado en recolectar, se fué a herborizar a Sierra Blanquilla, y el 20 y 21 visitó parte de La Torrecilla hasta cerca del Peñón de Ronda en el punto llamado Los Arenalejos, de la jurisdicción de Yunquera.

[5] Pujiula, J. (1.921). Contribución al estudio histológico de varios Abies pinsapo Boiss, en el Boletín de la Sociedad Ibérica de Ciencias Naturales, Tomo XX (III), pp. 34-48


viernes, 27 de diciembre de 2024

"Sierra de la Nieve: aquí se encuentran igualmente las cabras silvestres hispánicas" (F. Pfendler, 1848).

En 1845 se le encargó al doctor en medicina G. Frank Pfendler [1] la misión científica de visitar los puertos principales del Mediterráneo, para verificar y realizar observaciones médicas, especialmente sobre la tisis [2].

Como resultado de su viaje se publicó en 1848 una separata con sus observaciones sobre Madeira, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos [3]. Sobre Andalucía Pfendler escribe que es un país poco estudiado por los que le recorren, y que, a no dudarlo, presenta una infinidad incomparable de bellezas y sitios interesantes para los que gustan contemplar la hermosa naturaleza.

 

Los extranjeros y los españoles encontrarán en este libro una guía para visitar con provecho la pintoresca Andalucía, que por su afortunada posición geográfica, la dulzura de su clima y el excesivo número de sus monumentos antiguos, moriscos y religiosos, es uno de los mas interesantes países de Europa, y los botánicos una descripción fiel de la Sierra Nevada, con indicación exacta de las localidades donde crecen las plantas tan curiosas y poco conocidas de esta Sierra de once mil pies, y el punto mas elevado y curioso del reino de España, sobre el cual la naturaleza ha vertido sus mas fantásticos y preciosos tesoros, puesto que la vista se ilusiona cuando recorre aquellos picos de nieve, heridos vivamente por los rayos del sol

 

El libro se acompaña de un dibujo de la sierras, montañas y poblaciones desde la Sierra de Gádor, hasta Gibraltar, realizado por el propio Pfendler y titulado Panorama de la Sierra Nevada (ver Imagen 1).

 

Imagen 1

G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848). Madera, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos. Sevilla, imprenta de D. Carlos Santigosa. 1848. Obra ilustrada con 8 láminas, 24 viñetas y un panorama de la Sierra Nevada.
Imagen 1: Panorama de la Sierra Nevada. Fuente: Madeira, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos, por G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848). Sevilla, imprenta de D. Carlos Santigosa. 1848. Obra ilustrada con 8 láminas, 24 viñetas y un panorama de la Sierra Nevada.

 

La representación de Pfendler prima la claridad y la comprensión por el público sobre la precisión cartográfica y presenta similitudes, en cuanto a su diseño, vista y alzado, con el "Cuadro sinóptico de alturas y límites de las plantas más características del Reino de Granada" de Boissier (1839-1845) [4], (ver Imagen 2). 

 

Durante ocho meses tomé los planos de cuantas sierras visité y ademas dibujé diversos detalles para formar una vista pintoresca y fácil de comprender: proponiéndome la claridad, me vi obligado á sacrificar las relaciones geográficas.

 

Imagen 2

Imagen 2: Tableau synoptique des hauteurs et limites des végétaux les plus caractéristiques dans le Royaume de Grenade. Fuente:  Boissier, E. (1839-1845).

 

Pfendler comenta en el texto que durante su visita a las sierras tomó altitudes y comprobó las tomadas por Clemente Rubio [5], Bory de Saint Vicent [6] y Boissier.

 

He fijado las alturas barométricas según mis observaciones y he verificado las ya conocidas de Bory, S. Vicent, Clement y particularmente las que se hallan en la preciosa obra de Boissier de Ginebra. Mi aparato meteorológico es compuesto de un barómetro inglés de Troughton de gran sensibilidad, de un barómetro de Chevalier de París, de un higrómetro de pelo de Gay Lussac y de un aparato para hervir agua en la cima de la montaña.

 

Cada sierra o población del Panorama de Sierra Nevada viene etiquetada con un número consultable en la leyenda. En la Imagen 3 podemos apreciar un detalle del dibujo de Pfendler de la costa malagueña y gaditana, desde Málaga capital a Gibraltar, y las sierras del interior.


 Imagen 3

Imagen 2: Detalle del Panorama de la Sierra Nevada de G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848).
Imagen 3: Detalle del Panorama de la Sierra Nevada de G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848).

 

En el centro de la imagen anterior de detalle aparece Yunquera (99.- Junquera, pais fértil y abundante) y por encima de ella la Sierra de la Nieve (102.- Sierra de Nieve es una de las cimas mas elevadas de la Serranía de Ronda: aquí se encuentran igualmente las cabras silvestres hispánicas).

Otros lugares que aparecen en este detalle y sus descripciones en la leyenda son las siguientes:


84.- S. Antonio de Málaga.
85.- La rica y opulenta ciudad de Málaga con su gran castillo Gibralfaro; está en una situación muy interesante y conveniente por su bello clima en el invierno como morada páralos tísicos
86.- La cuesta de la Reina, donde se goza la vista mas agradable y seductora sobre el hermoso Valle de Málaga.
87.- Churriana, mansión de verano.
88.-  El Retiro, en medio de sus mil fuentes abundantes y numerosos saltadores.
89.- La bella y pintoresca Sierra de Mijas en frente de Málaga.
90.- La Sierra de Estepona, rica en plantas raras.
91.- El pueblo de Estepona, rodeado por un lado de la sierra de su nombre, y por otro del mar: es conocida por su rica y abundante pescadería.
92.- Sierra Bermeja, que se eleva detrás de la sierra de Mijas.
93.- Marbella, puerto de mar.
94.- Alhaurín con su bello establecimiento de Hidrosupatía, país muy interesante al pie de la Sierra de Mijas.
95.- Coín, población deliciosísima; produce abundantes frutas.
96.- Tolox el pueblo al pie de su alta sierra.
97.- Ronda, capital de la sierra de su nombre, está construida sobre el costado de una roca, dividida en dos partes por una revolución volcánica y unidas por un famoso y antiguo puente de ciento veinte pies de elevación, obra maestra del ingenio humano, que tiene un gran ojo de 110 pies de diámetro, suspendido sobre el tajo infernal de 276 pies, en cuyo fondo corre el Guadiaro. Los viajeros deben visitar esta majestuosa obra humana, asociada á la grandiosa creación de tal naturaleza, que nadie puede contemplar sin sentir una sublime admiración; del mismo modo que la curiosa escalera de 400 gradas que construyeron los moros en la roca. Se crían ricos frutos, particularmente exquisitos peros y delicadas camuesas.
98.- Serranía de Ronda.
99.- Junquera, país fértil y abundante.
100.- Carratraca, es un pueblo muy notable por sus aguas minerales sulfurosas, que han dado a millares de personas la salud. Es concurrida en el mes de Julio y Agosto por todas las personas acomodadas de Málaga y Andalucía. Se encuentra allí una gruta muy curiosa de estalactitas, que todos los visitadores admiran, por su originalidad en la estructura de aquellos cuajados peñascos. Ahí todos encuentran un medio de distracción, los jóvenes ocasiones de establecer relaciones, que mas tarde pueden estrecharlas en el altar del himeneo; es tanto una residencia de verano para los sanos, como un hospital para los enfermos.
101.- Sierra de Tolox se halla en lo alto del pueblo de su nombre, y es rica en cacería.
102.- Sierra de Nieve es una de las cimas mas elevadas de la Serranía de Ronda: aquí se encuentran igualmente las cabras silvestres hispánicas.

 

Bibliografía y notas

[1]  G. Frank Pfendler d'Ottensheim. Médico y viajero.

[2] Tisis o tuberculosis pulmonar. Enfermedad infecciosa causada por un tipo de bacteria y que suele afectar a los pulmones. 

[3] Pfendler G.F. (1848). Madeira, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos. Sevilla, pp. 474, con 8 láminas, 24 viñetas y un dibujo de Sierra Nevada.

[4] Boissier, E. (1839-1845). Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837. Tome I. Narration et Géographie Botanique. Planches. París; pp. 248, 1 gráfico de alturas y límites de la vegetación y 181 láminas ilustradas.

[5] Simón de Rojas Clemente y Rubio (1777 - 1827).  Botánico, agrónomo y lingüista.

[6] Jean-Baptiste Bory de Saint-Vincent (1778 - 1846). Oficial del ejército francés, naturalista y geógrafo.

sábado, 23 de noviembre de 2024

Guardería de montes y repoblación forestal en la provincia de Málaga (F. de Asís Pacheco, 1879).

 
El diario liberal El Imparcial publicó en 1879 quince reportajes de Francisco de Asís Pacheco, licenciado en derecho de veintisiete años de edad, sobre la situación económica de la provincia de Málaga. Según García Montoro [1]:

La decisión de publicar un grupo de reportajes sobre la provincia de Málaga se explica dentro de una política de la dirección del periódico de tratar en sus páginas los problemas de la España profunda, para llamar la atención de los gobernantes y clases dirigentes del canovismo sobre esa España inmóvil, atrasada, controlada por los caciques y necesitada de todo tipo de mejoras.
 
El reportaje nº XI dedicado a la "Guardería de montes - Repoblación" (ver Imagen 1), firmado y fechado por Pacheco en Ronda el 7 de enero do 1879, se publicó el viernes 28 de febrero [2].

Según Pacheco las necesidades de la provincia de Málaga en materia de montes se resumían en conservar la riqueza forestal existente y aumentarla mediante repoblación.

En cuanto a la guardería de montes, era preciso organizar un cuerpo dedicado en exclusividad a la vigilancia y custodia de los montes y liberar de estas tareas a la guardia civil, encargada de ellas desde 1816. Además, para que la vigilancia y custodia de las 146.990 hectáreas de monte fuese efectiva, era necesario incrementar la dotación de guardería, de diez guardas (ocho dedicados a tareas de guardería y dos a la oficina) a veintisiete (un capataz y dos guardas por cada una de las nueve comarcas forestales del distrito de Málaga), con residencia en sus respectivas comarcas, para lo que era preciso construir en cada una de ellas una pequeña casa como las de los peones camineros.

En lo referente a la repoblación, Pacheco propone las siguientes medidas:

  • que el 10 por 100 de los aprovechamientos forestales que realizan los pueblos se pague con puntualidad y se invierta completamente en los trabajos de la repoblación;
  • que se doten a los Distritos Forestales de personal y de medios suficientes para llevarla a cabo; 
  • que el caciquismo no tenga la influencia que ha adquirido en menoscabo de los intereses de los pueblos, y para garantizar la impunidad de los dañadores de montes y los abusos de los municipios en materia de aprovechamientos; 
  • que se cumplan las leyes con celo, perseverancia y firmeza frente a la apatía y al abandono de la Administración. 

Explica Pacheco que ya por entonces el Distrito Forestal de Málaga había realizado el bosquejo forestal a escala de 1:200.000, un proyecto de casa forestal con dos sequeros para producir semilla para la repoblación y un proyecto de vivero de cinco hectáreas para producción de planta. Para el futuro inmediato, con la recaudación del 10 por 100 de todos los aprovechamientos, se podría construir una casa forestal en Yunquera [3], con su estación meteorológica [4], en un lugar próximo al pinsapar de la Torrecilla, considerado, y no sin razón, como el punto mas importante de la provincia bajo este aspecto.


 Imagen 1
 
Reportaje XI "Guardería de Montes — Repoblación", del IMPARCIAL,  Diario Liberal, del viernes 28 de Febrero de 1879. Fuente: Biblioteca Nacional de España.
Imagen 1: Reportaje nº XI de Francisco de Asís Pacheco en El Imparcial, dedicado a la "Guardería de montes - Repoblación". Fuente: Biblioteca Nacional de España.

 

Transcripción del reportaje XI "Guardería de Montes — Repoblación" de Francisco de Asís Pacheco, publicado en EL IMPARCIAL - Diario Liberal, el viernes 28 de Febrero de 1879.

Las necesidades que siente nuestra riqueza forestal, por lo que a la provincia de Málaga se refiere, pueden reducirse a dos: a la de conservar la que tenemos y a la de ir estudiando y planteando seriamente los medios de aumentarla. De aquí las reformas indispensables que reclama la guardería de montes y la urgencia con que es preciso proceder a la repoblación de los mismos. Este distrito ha menester ante todo, para que ambos fines estén bien atendidos, para que sea posible realizarlos, de una organización distinta de la que que ahora tiene, de un personal mas numeroso. Ignoramos lo que en otros distritos sucede; pero sin duda alguna su situación será análoga a la del que forma la provincia de Málaga. Una mal entendida economía escatima aquí constantemente recursos para toda atención de primer orden, mientras que no hay temor en llegar hasta la prodigalidad y el despilfarro en materias que no merecen el mas pequeño sacrificio.

El distrito forestal de Málaga está constituido por un ingeniero jefe, dos ingenieros de montes, un ayudante y diez capataces. De la guardería está encargada desde 1816 la guardia civil. Antes hacían este servicio ocho guardas y cinco sobreguardas. Se han suprimido sus plazas que importaban 11.000 pesetas. Compárese con esta cifra la del término medio de los daños causados anualmente, en el quinquenio último, que asciende a 80.000 pesetas, y se deducirán tristes consecuencias de su comparación. De los diez capataces que hoy tiene este distrito, ocho están dedicados a las tareas de la guardería y dos a la oficina, porque en ésta no hay escribientes, delineantes, ni auxiliares de ningún genero.

El distrito se divide en nueve comarcas forestales, y cada comarca, si la vigilancia ha de ser efectiva, debe tener un capataz y dos guardas. Distribuida aquí en grandes grupos, separados unos de otros por distancias considerables, la riqueza forestal, su custodia es dificilísima. Con el personal que proponemos podría hacerse á costa de grandes esfuerzos; pero de otra manera será siempre totalmente imposible. El capataz y los guardas debieran residir además en sus respectivas comarcas, para lo que sería indispensable construir en el centro de cada una de ellas una pequeña casa como las de los peones camineros. 

En Alemania hay un gran número de estas casas. No se crea que exageramos. Los países que tienen riqueza forestal, que comprenden su inestimable valor, no regatean los medios de conservarla y mejorarla. En ninguna parte se obtiene esto con el escasísimo personal que aquí reputamos suficiente. el ilustrado ingeniero D. Francisco de P. Arrillaga, en su notabilísimo libro sobre La producción en la Producción en la exposición de Viena, habla de los montes del archiduque Alberto, situados en la antigua provincia de Teschen (Austria) y del número de empleados que se consagran a su conservación y mejora. Esos montes abarcan una extensión de 60.000 hectáreas, divididas en 19 distritos, y de las que 50.000 forman una sola masa con el personal siguiente: 1 inspector jefe, 6 inspectores de distrito, 22 ingenieros, 16 ayudantes, 10 sobre-guardas y 175 guardas. Nosotros no pedimos tanto para la provincia de Málaga, aunque hay que custodiar en ella 146.990 hectáreas de monte. Con el personal que hemos indicado se reducirían los daños que ahora se lamentan a una tercera parte. 

La guardia civil, que ha contribuido mucho a reducirlos, podría seguir como auxiliar y vigilante. Aunque nada puede decirse de su celo en el cumplimiento de aquel servicio, las condiciones en que se halla ese instituto le imposibilitan de prestarlo como todo en el mundo estima conveniente. La obligación que tiene la guardia civil de vigilar constantemente los caminos y las inmediaciones de las ciudades, la retraen de penetrar en lo interior de los montes con toda la asiduidad y la frecuencia que sus jefes desearían. Por esto se ha notado que la mayor parte de las denuncias que hacen las parejas de aquel cuerpo, se refieren a los caminos, llanuras y parte baja. La guardia civil tiene, además, gran número de servicios a qué atender para consagrarse a este de una manera preferente. Las necesidades de orden público obligarán a sus fuerzas a menudo a concentrarse, y entonces queda encomendada sólo a los alcaldes la custodia de los montes. Por último: el jefe del servicio forestal es el ingeniero jefe del distrito y los de la guardia civil los de su respectivo tercio, esta dualidad de dirección puede ser perjudicialísima para la vigilancia. De aquí lo necesario que es organizar un cuerpo exclusivamente consagrado a aquella tarea y dar a los trabajos de la guardia civil el carácter de auxiliares.

En cuanto a la repoblación, no hemos de insistir sobre la urgencia de llevarla a cabo. Sabido es para que nos ocupemos en repetirlo, que la abundancia de arbolado condensa las nubes y facilita las lluvias, mejora y regulariza la distribución de las aguas, disminuye las temperaturas extremas, dulcifica la impetuosidad de los vientos, impide el arrastre de las tierras y las inundaciones. De todo esto necesita, como pocas, la provincia de Málaga. Llevada aquí la repoblación al límite racional que señalan las condiciones de nuestro suelo y de nuestro clima, los productos forestales (maderas, corchos, etc.) aumentarían en la proporción de uno a diez, y las condiciones generales de la producción mejorarían extraordinariamente. 

Hace algún tiempo se dispuso que para llevar a cabo la repoblación ordenada en leyes recientes, estudiaran los distritos forestales las condiciones de cada localidad y propusieran los medios adecuados para repoblarla. Se dispuso también que el 10 por l00 de los aprovechamientos que realicen los pueblos en sus montes se destine a las operaciones de la repoblación y mejora. Algunas provincias han hecho ya ese estudio, que desearíamos hubiera mandado publicar la Dirección del ramo, porque estos trabajos interesan a todo el mundo. Los que se refieren al distrito de Málaga están muy adelantados, gracias al celo e inteligencia de los ingenieros de montes de esta provincia y a la fecunda iniciativa de su jefe el Sr. D. Mariano Sanías. A pesar de la escasez de medios de que disponen y de la insuficiencia de los recursos con que pueden contar, dentro de breve tiempo habrán terminado. Los ilustran un bosquejo forestal del distrito de Málaga en escala de 1.200.000, un proyecto de casa forestal con dos sequerías para trabajar con el calor artificial y el calor solar a fin de procurarse en todo tiempo semilla para la repoblación, y un proyecto de vivero de cinco hectáreas para la cría de las especies con destino a plantaciones. Los presupuestos de estas obras son extraordinariamente económicos. Con la cantidad que produzca la recaudación del 10 por 100 de todos los aprovechamientos que realicen los pueblos, bastaría para construir en un plazo breve la casa forestal que debe establecerse al S de Yunquera, en un lugar próximo al pinsapar de la Torrecilla, considerado, y no sin razón, como el punto mas importante de la provincia bajo este aspecto. Establecida la casa forestal, podría situarse en ella, como en todas las que, siguiendo este plan, se construyeran en España, una estación meteorológico-forestal servida por los individuos del cuerpo, y cuyo coste ascenderla a 1.800 rs., que es lo que importan los aparatos necesarios para montarla. Todos los pueblos donde la riqueza forestal se considera como elemento importante de su producción, tienen estaciones de eso género. En Prusia hay 13. En Austria existen también muchas. Para que sean completas y de todo punto eficaces las observaciones hechas en ellas, las estaciones meteorológico-forestales de un país están entre sí y con las del extranjero en constante comunicación.

A cuantas personas muestran interés por el mejoramiento de estos pueblos, hemos oído encomiar la urgencia de la repoblación. Su deseo no entraña un imposible; para realizarlo,no es preciso siquiera que el país haga sacrificios extraordinarios ó que apele a arbitrios da éxito dudoso y complicado mecanismo. Uno de los escritores malagueños que con más afán, si no siempre con éxito, se ocupan en estas cuestiones, el Sr. Casado, publicó hace poco tiempo en un folleto de pocas páginas dos proyectos, de ley el uno y de asociación el otro, para intentar la pronta repoblación de los montes de España. No estamos de acuerdo con las soluciones que el Sr. Casado ofrece, ni las tomamos en cuenta para otra cosa que para demostrar el anhelo que inspira a los habitantes de esta provincia aquel asunto. No hay necesidad de promover imposiciones de ahorros para recabar fondos con destino a la repoblación, ni en las condiciones económicas en que nos hallamos sería un negocio para nadie consagrar sus capitales a este objeto. Lo que es preciso hacer, y el Sr. Casado, que representa a la provincia de Málaga en las Cortes, podría reclamarlo con mas fortuna que otros; lo que es preciso hacer, es que el 10 por 100 de los aprovechamientos forestales que realizan los pueblos se pague con puntualidad y se invierta completamente en los trabajos de la repoblación; lo que hay que hacer es que se doten a los distritos de personal y de medios suficientes para llevarla a cabo; lo que hay que hacer es que el caciquismo no tenga la influencia que ha adquirido en menoscabo de los intereses de los pueblos, y para garantizar la impunidad de los dañadores de montes y los abusos de los municipios en materia de aprovechamientos; lo que hay que hacer, en una palabra, es que se cumplan las leyes con celo, con perseverancia, con firmeza. Esto seria preferible a cualquier género de quiméricos arbitrios, y preferible sobre todo a la apatía, al abandono con que la Administración mira estas cuestiones, como todas las que interesan más a los pueblos.  

FRANCISCO DE ASÍS PACHECO
Ronda 7 de enero do 1879

 

Bibliografía y notas

[1] Cristóbal García Montoro, 2005. Los montes de Málaga en 1879 (Dos reportajes de Francisco de Asís Pacheco). Revista de Estudios Regionales, nº 72, pp. 247-261.

[2] Francisco de Asís Pacheco, 1879. El Imparcial en Provincias. Málaga. XI. Guardería de montes y repoblación, en el Imparcial. Madrid.

[3] Casi un siglo más tarde, el verano de 1973, se inició la explanación de la parcela de la casa forestal de Yunquera. El Agente Forestal del ICONA, José Pino Rivera, envió el 12 de febrero de 1973 un oficio al Ingeniero Jefe Provincial del ICONA en Málaga, proponiendo la necesidad de construir en las inmediaciones de la localidad de Yunquera (Málaga) una casa forestal con las siguientes dependencias: vivienda de guardería, almacén para herramientas, cuadras y pajar para caballería y sequero de piñas de pinsapo. Ver el documento en el Archivo documental de José Pino Rivera: https://jpinod02.github.io/archivojosepinorivera/item.html?id=coll130

[4]  El 24 de marzo de 1981 el Agente Forestal del ICONA en Yunquera, José Pino Rivera, dirigió un oficio al Ingeniero Jefe Provincial del ICONA en Málaga poniendo en conocimiento la instalación de una estación termopluviométrica en la casa forestal de Yunquera (Málaga), con termómetros de máximas y de mínimas, evaporímetro y pluviómetro, de la Comisaría de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Sur. Ver el documento en el Archivo documental de José Pino Rivera: https://jpinod02.github.io/archivojosepinorivera/item.html?id=coll069

 

viernes, 1 de noviembre de 2024

La Serranía de Ronda, los pinsapares, la Sierra de las Nieves y Sierra Bermeja (Memoria de la Exposición General Agrícola, 1857).

Del 24 de septiembre al 4 de octubre de 1857 se celebró en Madrid el Concurso-Exposición de los productos agrícolas de la Península, islas adyacentes y provincias de Ultramar (ver Imagen 1). 

El anuncio y convocatoria del Concurso-Exposición se realizó mediante un Real Decreto de Isabel II de 11 de marzo de 1857, a propuesta del Ministro de Fomento Claudio Moyano.  

Con este certamen se pretendía fomentar la agricultura en España, como lo venían haciendo desde el primer tercio del XIX diferentes países de Europa occidental, básicamente Francia e Inglaterra, los ejemplos paradigmáticos a seguir. El lugar donde se celebró esta exposición fue la Montaña del Príncipe Pío. El certamen contaba con diferentes galerías destinadas a contener muestras de semillas, toda clase de frutos, colecciones de maderas, instrumentos de agricultura, corchos, raíces, cortezas, carbones, ciscos, cenizas productos y jugos resinosos, caballos, aves raras, etc. Atención especial mereció el pabellón árabe que se presentó como la obra más notable e importante. Este pabellón estaba destinado a la celebración de los actos oficiales y a la exposición de las flores, plantas y frutos delicados  [1] (ver Imagen 2).

 

 Imagen 1

Artículo extraído de la revista El Museo Universal del 15 de octubre de 1857. Fuente: https://www.memoriademadrid.es/buscador.php?accion=VerFicha&id=35803&num_id=1&num_total=58#
Imagen 1: Artículo de la revista El Museo Universal del 15 de octubre de 1857. Fuente: https://www.memoriademadrid.es/

 
Celebrada la exposición general agrícola se publicó la Memoria y Catálogo [2]. En el apartado "Subclase octava: croquis, reconocimientos forestales, planos, detalles de inventarios de montes, de sus ordenamientos y de aprovechamientos generales" [3], figura una breve descripción forestal de la Serranía de Ronda, los pinsapares, la Sierra de las Nieves y Sierra Bermeja [4], dentro del "Distrito de la terraza de Granada, que comprende las provincias de Málaga, parte de Jaén, Granada y Almería".
 
 
 Imagen 2

Interior del pabellón de actos oficiales y exposición de flores.
Imagen 2: Interior del pabellón de actos oficiales y exposición de flores. 
 
 

La Serranía de Ronda, los pinsapares, la Sierra de las Nieves y Sierra Bermeja

La Serranía de Ronda es poco forestal y por tanto muy seca. Sólo las regiones superiores de la sierra de Yunquera tienen algunos montes de pinsapos (Abies Pinsapo). Estos bosques principian a los 850 metros a 1.140 de altitud; la mayor parte visten la parte superior y suben por el Pico de las Plazoletas. Los pinsapares más espesos y hermosos se hallan en los orígenes del rio Seco y rio Verde; parece que este árbol cubrió en otro tiempo casi toda la Serranía. En la cima se encuentran bosques de una especie peculiar de aquel país, llamada por Boissier Quercus alpestris, y que se halla a la altitud de 1.300 metros. 

La sierra de las Nieves está casi desarbolada, salvo las cercanías del Convento donde abundan los bosques de hoja plana. Tan seca, pero menos desarbolada, se halla la Sierra de Ronda. Del reconocimiento practicado por el Ingeniero D. Antonio Laynez en el pinsapar de la sierra de las Nieves, perteneciente á los Propios de la ciudad de Ronda, resulta que este monte se halla situado a 12 kilómetros al S.E. de dicha ciudad. La superficie que ocupa es de unas 760 ha 65 áreas, de la cual sólo se puede considerar como forestal la de 265 ha 46 áreas, siendo el resto un calvero de roca lavada, sin vegetación alguna. El pinsapo forma los rodales de este monte y crece con bastante lozanía, llegando á adquirir grandes dimensiones, sin embargo de que no se cría en la espesura conveniente. Sus rodales se encuentran en las últimas clases de edad. Carece el monte de vías de comunicación; y esta falta, unida a lo quebrado del terreno, causa que la demanda sea escasa, y que sea muy bajo el precio de las maderas. A los pinsapos les cortan las guías de jóvenes para palas de hornos y otros usos. El famoso del puertecillo de las Animas, camino de Ronda a Tolox, se llama de las Siete hijas, por tener siete ramas, altas, perpendiculares y casi iguales, partiendo en cerco y con simetría, alrededor del centro del tronco, fenómeno hermoso y notable. 

Coronando la sierra Bermeja, de Estepona, Casares, Genalguacil y Tolox se hayan individuos aislados de pinsapo. En la parte inferior forma grandes rodales el pino carrasco (P. halepensis) en los montes de Estepona, Genalguacil, Jubrique, Pujerra, Yunquera, Ronda, Tolox, Casarabonela y Carratraca y superior á esta especie se halla el pino bermejo (P. sylvestris. v. rubra?) particularmente en los montes de Sierra Bermeja. 

Los pueblos de castaña son Júzcar, Parauta, Cartagima, Igualeja, Pujerra no tanto, Parauta muy poco y Jubrique, Alpandeire y Benadalid. Los castaños pueblan por aquí mucha tierra hacia los barrancos, dejando al alcornoque cubrir lo más alto y los intermedios con su verde peculiar. En Júzcar es donde ingertan mas castaños y por eso se lleva este pueblo la palma; generalmente lo hacen de embudillo en Mayo y a veces en Agosto; trasplantan los bravíos o que nacen en los castañares y rara vez los siembran de intento. Por Levante no hay más castaña hasta Sierra Nevada ni por O. hasta el Condado de Niebla. 

En la región inferior aparece la encina dominando a las demás especies, del mismo género, con que suele estar asociada; tal se ve en las laderas del término de Jimera, próximas al rio Guadiaro, en Ronda al Sur del rio de esta villa, en Igualeja al E. del rio Genal y N. y O. del arroyo de Algarra, en Benaojan al O. del rio Guadiaro, en Casares al E. del Genal en Jubrique a las márgenes de los arroyos de Andabalote y en Archidona cerca del arroyo de los Borbollones. 

Inmediatamente después y a mayores alturas se encuentran el alcornoque, y los quejigos: el límite de la región del alcornoque, coincide casi con el del cultivo de la vid y llega hasta unos 400 metros Pasado este límite el alcornoque se presenta como subordinado al quejigo, vegetando éste con mucha lozanía en los montes de Cortes, Gaucín, Benarrabá, Algatocín y O. del término de Tolox en Sierra Blanquilla.

 

Bibliografía y notas

[1] Texto tomado de la descripción de la medalla de concurrencia conmemorativa de la Exposición General Agrícola de 1857. Disponible online en https://ceres.mcu.es/ consultado el 09/11/2024.

[2] Memoria sobre los productos de la agricultura española reunidos en la Exposición General de 1857, presentada al Excelentísimo Señor Ministro de Fomento por la Junta Directiva de aquel concurso. Madrid, Imprenta Nacional, 1859-1861. Disponible online en https://repositorio.bde.es/handle/123456789/5542 consultado el 09/11/2024.

[3] Página 237 de la Memoria sobre los productos de la agricultura española reunidos en la Exposición General de 1857.

[4] Páginas 253 y 255 de la Memoria sobre los productos de la agricultura española reunidos en la Exposición General de 1857.

domingo, 22 de octubre de 2023

Nota sobre la restauración de los bosques de la Sierra de las Nieves

En la década de 1750 a 1760 los bosques de la Sierra de las Nieves bajo la jurisdicción del Departamento de Marina de Cádiz comenzaron a agotarse tras años de explotación (Ruíz García, 2018)[1]. La situación general de la riqueza forestal no mejoró a lo largo del siglo venidero, principalmente debido a las políticas públicas desamortizadoras. Y esto a pesar de que la clasificación de los montes públicos en enajenables y no enajenables, encargada en 1859 al Cuerpo de Ingenieros de Montes, significó la prohibición de la venta del 95% de la superficie forestal de propiedad municipal en la provincia de Málaga[2]. A final de siglo XIX las necesidades del sector forestal en Málaga según Francisco de Asís Pacheco (1879)[3] se reducían a dos: a la de conservar la que tenemos y a la de ir estudiando y planteando seriamente los medios de aumentarla. De aquí las reformas indispensables que reclama la guardería de montes y la urgencia con que es preciso proceder a la repoblación de los mismos. Para Pacheco las causas que menoscababan la riqueza forestal malagueña eran las cortas fraudulentas, los incendios, el desorden en el aprovechamiento de los pastos y la impunidad de los infractores.

En 1877 se aprobó la Ley sobre Repoblación, Fomento y y Mejora de los montes públicos con el objetivo principal de repoblar las cuencas hidrográficas para proteger los suelos y embalses. En 1901 se crearon las Divisiones Hidrológico-Forestales y en 1935 el Patrimonio Forestal del Estado. Fue a partir de 1941 cuando se inició una gran actividad repobladora. Alberto Garzón Blanco (1999)[4] calcula que entre 1940 y 1980 se repoblaron en la provincia de Málaga 40.088,5 ha. En la actualidad, como resultado de estas repoblaciones forestales y en lo referente a la Sierra de las Nieves, el 20,62% (4.151,21 ha) de la superficie del parque natural y el 14,68% (14.211,56 ha) de la superficie del ámbito territorial del Plan de Ordenación de Recursos Naturales[5] lo ocupan formaciones arboladas de coníferas (principalmente pinares de repoblación de Pinus pinaster y Pinus halepensis).

Sirva como ejemplo de esta actividad repobladora el Decreto de 14 de mayo de 1956 que declaró la utilidad pública y necesidad y urgencia de la ocupación, a efectos de su repoblación forestal, de diferentes terrenos situados en los términos municipales de El Burgo, Ronda y Yunquera, para evitar que por efectos de la erosión disminuyera ostensiblemente la capacidad de embalse del pantano del Conde de Guadalhorce, y que permitió que, entre 1968 y 1983, y sólo en lo referente al monte de Yunquera y al Abies pinsapo, se repoblaran 768 ha (Álvarez Calvente, 1996)[6]. Estas labores de repoblación y demás tratamientos selvícolas han favorecido la restauración natural del pinsapo y una dinámica positiva de regeneración (Salmoral Portillo y otros, 2008)[7].

APD en Pinsapar de Yunquera. Autor José Pino-Díaz, 2016.
 

Bibliografía

[1] V. Ruiz García. La provincia marítima de Segura (1733-1836): poder naval, explotación forestal y resistencia popular en la España del Antiguo Régimen. Granada: Universidad de Granada, tesis doctoral, 2018.

[2] Ministerio de Fomento. Clasificación General de los Montes Públicos hecha por el Cuerpo de Ingenieros del ramo en cumplimiento de lo prescrito por Real decreto de 16 de febrero de 1859 y Real orden de 17 del mismo mes y aprobada por Real orden de 30 de septiembre siguiente. Madrid: Imprenta Nacional, 1859.

[3] F. de Asís Pacheco. “El Imparcial en Provincias. Málaga. XI. Guardería de montes y repoblación”. El Imparcial Diario Liberal, viernes 28 de febrero de 1879.

[4] A. Garzón Blanco. La repoblación forestal en Málaga (1940-1980). Málaga: Servicio de Publicaciones de la Diputación Provincial de Málaga,1999.

[5] Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Decreto 162/2018, de 4 de septiembre, por el que se aprueban el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del ámbito de Sierra de las Nieves y el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural Sierra de las Nieves. Sevilla: BOJA, 2018.

[6] M. Álvarez Calvente. “Repoblaciones y trabajos de regeneración en el pinsapar de la Sierra de las Nieves (Málaga)” presentado en Jornadas técnicas internacionales sobre recuperación de pinsapares, Grazalema, 1996.

[7] G. Salmoral Portillo, R.M. Navarro Cerrillo, J.R. Guzmán Álvarez,y R. Sánchez Salguero. “Evaluación de los trabajos de repoblación para favorecer la restauración del pinsapar de la Sierra de las Nieves (1960-2007)” en Actas de la IV Reunión sobre repoblaciones forestales, Cuadernos de la Sociedad Española de Ciencias Forestales, no. 28, pp. 95-102, 2008.

domingo, 12 de febrero de 2023

Observaciones sobre la cabra montés en la Reserva Nacional de Caza de la Serranía de Ronda (J. Pino-Rivera, 1976).

El origen del Coto Nacional de la Serranía de Ronda fue la finca "Sierra Blanca  de Ojén", coto privado de caza y propiedad de José Aurelio Larios y Larios, III marqués de Larios y II marqués del Guadiaro. En 1943 el Patrimonio Forestal del Estado compró la finca, prohibió la caza, la acotó al pastoreo y la dotó de Guardería Forestal [1]

El Coto Nacional de la Serranía de Ronda se creó (Ley de 23/1948, de 25 de diciembre) para conservar y aprovechar especies de caza mayor, especialmente cabra montés y corzo [2]. Posteriormente el Coto Nacional pasó a denominarse Reserva Nacional de Caza de la Serranía de Ronda (Ley 1/1970, de 4 de abril). Años más tarde, la Junta de Andalucía amplió con terrenos de montes de su propiedad los límites de la Reserva (Decreto 182/2005, de 26 de julio). Actualmente, tras la declaración del Parque Nacional de la Sierra de las Nieves (Ley 9/2021, de 1 de julio) la caza deportiva y comercial se considera incompatible en los terrenos del parque nacional. 

En marzo de 1976 José Pino, guarda forestal del ICONA en Yunquera (Málaga) y guía de caza de la Reserva Nacional de Caza de la Serranía de Ronda, escribió un texto sobre la cabra montés (Capra pyrenaica hispanica Cabrera) de una extensión de seis cuartillas por ambas caras (ver detalle en la Imagen 1), fruto de sus experiencias y observaciones en los montes de Yunquera (Málaga), en la Sierra de las Nieves.   

 Imagen 1

Primera cuartilla manuscrita del relato de José Pino Rivera, de 31/03/1976, sobre la cabra montés en la Reserva Nacional de Caza de la Serranía de Ronda. Fuente: archivo personal de José Pino Rivera.
Imagen 1: Primera cuartilla manuscrita del relato de José Pino Rivera, de 31/03/1976, sobre la cabra montés en la Reserva Nacional de Caza de la Serranía de Ronda. Fuente: archivo personal de José Pino Rivera.

Observaciones sobre la cabra montés en la RNC de la Serranía de Ronda

El macizo de la zona Norte de la Reserva Nacional de la Serranía de Ronda se encuentra enclavado en la Sierra de las Nieves, situada entre los términos municipales de Parauta, Ronda, Tolox y Yunquera, de la provincia de Málaga.  

En este entronque de riscos, tajos, canalizos, bosques de Abies pinsapo y calvas subalpinas nevadas, tiene su hábitat una población de cabras monteses (Capra pyrenaica hispanica Cabrera) que da excelentes ejemplares, como los cazados hasta la fecha por numerosos cazadores, debido primero a la extraordinaria labor desarrollada durante dos décadas por la Subsecretaría del Ministerio de Información y Turismo y la guardería de dicho organismo. 

Posteriormente, después de un lustro desde que la reserva pasó en 1970 bajo la dirección y control del Servicio Provincial del ICONA en Málaga, iniciada la gestión por el hoy Sr. Inspector Regional, Sr. Carrera Morales, que con tanto acierto y entusiasmo imprime a su labor, siendo no menos valiosa la labor desarrollada por el director de la reserva, Sr. Gómez-Guillamón, y absorbiendo parte de la guardería forestal del ICONA el desempeño del control, cuidados, conservación y realización de cacerías, en colaboración con el antiguo personal de guardería del Servicio  de Pesca Fluvial, Caza y Parques Nacionales, tienen como resultado el excelente rendimiento de la reserva, en cuanto a la cantidad y abundancia de trofeos.

En cuanto a la población actual de cabra montés se mantiene prácticamente inalterable, debido al trasvase, como un manantial, hacia todos los montes y sierras que rodean la reserva y que tienen condiciones de hábitat idóneas y de tranquilidad debido a la creación del Coto Social de El Burgo-Ronda y los cotos privados de los términos municipales de Yunquera, Alozaina, Casarabonela, Carratraca, Ardales, etc. Esto da lugar a que el área de dispersión geográfica ocupada por la cabra montés sea cada día mayor, augurándose un futuro para dicha especie cada día mejor.

La longevidad del macho montés puede calcularse entre 13 y 15 años y la de las hembras entre 17 y 20 años. La hembra puede dar crías hasta los 15 y 17 años. El macho montés puede dar un buen trofeo en el área de la Serranía de Ronda con nueve o diez años, siendo excelente a los 12 o 14 años. 

Los machos y hembras viejos deben ser eliminados porque por envejecimiento degeneran la descendencia y no dejan cubrir a los más jóvenes, luchando por el mando de los rebaños, siendo a veces a muerte, dependiendo de la capacidad de resistencia para la lucha, osadía y audacia, llegando a enriscar a su contrincante alevosamente si este se descuida.

Las hembras estériles y las hembras viejas plantean dos problemas a la proliferación de la especie, las estériles se pasan todo el ciclo de cubrición absorbiendo a los machos, hasta que estos las detestan, no faltándole siempre el macho joven que la cubra. La cabra vieja además de dar cabritillos degenerados o defectuosos, absorbe la atención de los machos que cubren, ejerciendo su autoridad jerárquica sobre las demás hembras, dando lugar a que en zonas en que no haya machos suficientes, la cubrición sea deficiente, y si es realizada por ejemplares viejos, habrá muchas cabras vacías. Los cabritillos degenerados físicamente son la dieta de águilas reales y alimañas, lo que da lugar a que se efectúe el control natural por dichos depredadores. 

Tanto las cabras monteses como las especies predadoras se mantienen normalmente en un territorio que puede dar alimento y seguridad. Cuando aumenta la población, tanto una especie como otras, emigran a otros lugares guiados por los más inteligentes. Este es el motivo por el que se produce la dispersión de especies, tanto en el área de la serranía como en otros enclaves. El motivo de la emigración en ocasiones es debido a la falta de pastos o a la falta de tranquilidad, por la intervención de cazadores o pastoreo de ganado caprino, bovino u ovino. Una reserva debe de extirpar estos perjuicios para que sea estable y sana ya que otras especies que estén domesticadas transmiten enfermedades y provocan su dispersión, dando lugar al descenso de la población en el área afectada.

La cabra montes tiene necesidad de dominar los picos y alturas de los riscos y montañas. ¡Qué cazador o aficionado no ha observado con la magnificencia que nos ofrece el macho montes con su silueta indiscutible sobre los riscos más altos de un filar o picos de la sierra, ofreciendo con arrogancia la majestuosidad de dicha silueta! Pues bien, es en las alturas donde la cabra montes se siente más segura, más alimentada, y es donde se consiguen los mejores trofeos de machos sanos. Diversas especies de gramíneas y otras hierbas que son muy nutritivas se encuentran en altitudes de 1500 m. hacia arriba, formando vivares tiernos y frescos hasta bien avanzado el verano. En la estación de invierno en la que las alturas están normalmente invadidas por ventiscas y nieves la cabra montés desciende a las zonas bajas de las laderas, donde los pastos tempranos del otoño han resurgido en la primavera y se les suele ver formando rebaños tomando dichos pastizales, si bien, por tener costumbres nocturnas pastan de noche, pasando todo el día durmiendo una siesta pesada y despreocupada en riscos de altura o bosques de pinsapares cerrados, donde siempre permanece vigilando alguna res avispada. 

Es curioso que, aunque el mando de los rebaños lo lleva un macho o una hembra de los más fuertes, sanos y viejos, hay animales jóvenes avispados que son los guías y vigías, que van a la cabeza de los rebaños. Éstos, cuando detectan peligro, lanzan la alarma poniendo en guardia al jefe del rebaño que, después de su apreciación, determina si hay peligro o no. Es el problema de guardas-guías de caza y cazadores en los recechos, y muy especialmente aquel macho al que se ha disparado varias veces, logrando escapar ileso o pintado. Al menor síntoma de peligro ponen kilómetros de por medio y solamente puede ser cazado de oportunidad y sorpresa, con el regusto normal que supone para el cazador afortunado.       

Los machos enfermos, débiles o envejecidos buscan los lugares más fáciles de pastar al borde de los bosques, lugares donde pueden pastar fácilmente y ocultarse a su vez. Es en estos lugares donde se encuentra el mayor número de trofeos por reses muertas o sacrificadas por alimañas que las han localizado en su refugio. 

La caza de la cabra montés es por naturaleza de alta montaña, es allí donde se plantea el desafío entre el buen ejemplar, la pericia del guarda-guía de caza y la experiencia del cazador, hecho a fuerza de pasar horas de inclemencias de tiempo, sed, hambre y agotamiento por desgaste de energía. Pero allí es donde se dan los más bellos lances de caza, de los que queda el mejor sabor de boca para guías y cazadores. A veces se suele presentar la oportunidad de que a media ladera se encuentra un buen ejemplar, especialmente en época de celo, en estos casos se resuelve la cacería con facilidad, a su vez que se goza de dicha satisfacción de comodidad, que supone un respiro, como no, para el guarda-guía de caza, que ha resuelto la papeleta. Es muy interesante para el cazador novato el que el lograr un buen trofeo le cueste todo el esfuerzo descrito anteriormente, jamás lo olvidará a lo largo de su vida. Así, resulta también interesante para el cazador con madurez el resolver la cacería lo más cómodo y fácil posible. Por ello resulta muy interesante para la guardería el conocer el deseo del cazador en cuestión y con antelación, si es posible localizar la cacería.

Yunquera, a 31 de marzo de 1976.

José Pino Rivera.

Notas

[1] Ver en Áreadoc: La finca "Sierra Blanca de Ojén", coto de caza y propiedad de José Aurelio Larios, origen del Coto Nacional de la Serranía de Ronda (1943).

[2] Ver en Áreadoc: Coto Nacional de la Serranía de Ronda.