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sábado, 25 de enero de 2025

Noticia del hallazgo de la descripción del pinsapo de 1655 de Fray Francisco de Santa María (J. Pino Díaz, 2021).

 
En febrero de 2021 realizando una investigación bibliográfica sobre el pinsapo (Abies pinsapo Boiss.) descubrí la descripción que Fray Francisco de Santa María realizó en 1655 en el tomo segundo de su obra “Reforma de los descalços de Nuestra Señora del Carmen de la Primitiva observancia...”  (ver Imagen 1) [1]. El 19 de febrero publiqué en este blog el post "Pinzapo, árbol que solo en este sitio se conoce en España"[2]  y en julio deposité en RIUMA, Repositorio Institucional de la Universidad de Málaga, una publicación dando noticia del hallazgo [3].
 
La descripción del pinsapo de 1655 de Fray Francisco de Santa María no había sido citada con anterioridad por botánicos,  forestales,  historiadores  de  la  ciencia, lingüistas  o  investigadores  de la toponimia y la etimología de los lugares. Desde entonces y hasta nuestros días, durante algo más de tres siglos y medio, había sido desconocida, de aquí el interés y relevancia del hallazgo bibliográfico y de su publicación.
 
 
Imagen 1
 
Portadadel tomo II de "Reforma de los Descalzos de Nuestra Señora del Carmen de la primitiva Observancia hecha por Santa Teresa de Iesus...". Fuente: Biblioteca Digital de Castilla y León.
Imagen 1: Portada del tomo II de "Reforma de los Descalzos de Nuestra Señora del Carmen de la primitiva Observancia hecha por Santa Teresa de Iesus...". Fuente: Biblioteca Digital de Castilla y León.
 
 
Fernando Pérez del Pulgar y Cepeda, conocido por su nombre religioso Fray Francisco de Santa María, historiador general de la Orden de los Carmelitas Descalzos, nació en Granada el  13 de agosto de  1567 y  murió en Madrid el 11 de septiembre de 1649. Es el autor de los dos primeros tomos de la crónica histórica sobre la Orden titulada  "Reforma de  los  descalços  de Nuestra  Señora del  Carmen  de la  Primitiva observancia. Hecha por Santa Teresa de Jesús en la antiquísima Religión fundada por el Gran Profeta Elías ..." [4]. El primer tomo (1664) acaba con la muerte de Santa Teresa el año 1582. El segundo tomo (1655)  finaliza el año de la muerte del  Superior General Nicolás Doria en 1594. En este segundo tomo, en el capítulo LXIII, titulado Antigüedad de la Santa Iglesia de nuestra Señora de las Nieves y origen de sus ermitaños, describe la  fundación  del  Convento  de  las  Nieves: 
 ... con  muy  buena  estrella entramos en el año de 1593 a historiar la fundación de la segunda casa de Desierto en Andalucia debajo de la proteccion de Nuestra Señora en una Imagen que llaman de las Nieves, por hallarse entre sierras nevadas.

Describe como en [las  encumbradas y casi inaccesibles tierras de Ronda] se halla un árbol [que los Serranos llaman Pinçapo], que no se encuentra en ninguno otro sitio de España [no se si en otra parte de España ay otro semejante ... Dizenme que lo ay en Flandes, i que es lo mesmo que pino blanco; porque la madera que debaxo de la corteça tiene, es blanquisima] y describe  su porte [las ramas, que del comun tronco salen, crecen en manera de Cruz ... el tronco camina derecho hacia el cielo, i remata en punta, como el Cipres], su corteza [en  lo mas  antiguo, es de  sangre descolorida : En lo  tierno de los cogollos es más clara, i viva], sus hojas [son espinas, como las del Henebro] y el uso que los ermitaños hacen de él [sacan Cruces, que mueven a devoción] (ver Imagen 2).     
 
Imagen 2
 
Página 634 del tomo II de "Reforma de los Descalzos de Nuestra Señora del Carmen de la primitiva Observancia hecha por Santa Teresa de Iesus...". Fuente: Biblioteca Digital de Castilla y León.
Imagen 2: Página 634 del tomo II de "Reforma de los Descalzos de Nuestra Señora del Carmen de la primitiva Observancia hecha por Santa Teresa de Iesus...". Fuente: Biblioteca Digital de Castilla y León.

El término pinsapo aparece en el "Dictionarium latino hispanicum" de Nebrija de 1492 [5]. En este diccionario bilingüe se traduce el término latino "sapinus" por el término hispano pinsapo: Sapinus.i. por el pinzapo especie de pino

En el primer tratado sobre coníferas, que data de 1553, y cuyo autor es Pierre Belon [6] no aparece el pinsapo. Se dibujan y describen como árboles diferentes los cedros, enebros, thuias, sabinas utraque, piceas, pinus, pinaster, larix, sapinus, abies y cupressus. José M. Valderas [7] sugiere que, según la descripción y el grabado que Belon hace en su tratado, el árbol descrito como sapinus es la Picea excelsa subsp alpestris, especie originaria de las montañas de Europa central, Alpes, Jura y Vosgos. Según lo anterior, atendiendo al conocimiento botánico sobre las coníferas de la época, la traducción del diccionario bilingüe de Nebrija del término latino "sapinus" por pinsapo podría considerarse confusa.

En 1809 Simón de Rojas Clemente, tras su visita a la Sierra del Pinar de Grazalema y a las sierras de Ronda, Tolox y Yunquera [8 y 9], escribe en su cuaderno de notas la que hasta ahora era considerada como la primera descripción del pinsapo. Los apuntes no publicados de Clemente sobre el pinsapo fueron recogidos por su amigo Antonio Sandalio de Arias en la edición de 1818 del tratado "Agricultura General" [10]. De su lectura se deduce que para Clemente el pinsapo es el abeto común llamado pinsapo en el reino de Granada, y también pinabete por los artistas (Pinus picea. Lin. Abies pectinata. Decand.). 
 
Será Edmomd Boissier en 1837 [11] quien clasifique taxonómicamente, con la ayuda de los botánicos malagueños Haenseler y Prolongo, el Abies pinsapo Boiss como nueva especie de abeto, denominándolo así con el nombre con el que era conocido en la Sierra de las Nieves [12]. 
 
El hallazgo en febrero de 2021 [13, 14 y 15] de la descripción del pinsapo de 1655 de Fray Francisco de Santa María ha sido posible gracias a los progresos realizados en digitalización de textos antiguos, el acceso abierto a los mismos en las  bibliotecas  digitales  y la  mejora en  las  técnicas de  búsqueda  y procesamiento. Todo en su conjunto nos permite disponer al alcance de un clic de numerosos textos de dominio público de los siglos XV al XX.
 
El  grado  de  desarrollo  que  han  alcanzado  en  la  actualidad  las  tecnologías  de información y comunicación, junto con los avances que día a día  experimentan los procesos de digitalización de textos, permiten al investigador el acceso rápido y fiable y la recuperación de textos entre millones de documentos de dominio público. Como claro  y  conocido  ejemplo  de  ello  se  encuentra  Google  Books  y  su  Proyecto  para Bibliotecas [16], originalmente presentado en el año 2004 como Google Print en la Feria del Libro de Frankfurt. The Library Project de Google Books tiene como objetivo "que los usuarios busquen en Google entre millones de libros escritos en muchos idiomas diferentes, incluyendo libros  raros, agotados o  generalmente no disponibles fuera del sistema de bibliotecas". Este proyecto hace posible la búsqueda a texto completo y el acceso y la recuperación de libros publicados a partir del siglo XV [17].
 

Bibliografía y notas

[1] Santa María (O.C.D.) , F. (1655). Reforma de los Descalzos de Nuestra Señora del Carmen de la primitiva Observancia hecha por Santa Teresa de Iesus... Recuperado el 25 de enero de 2025, de Biblioteca Digital de Castilla y León: https://bibliotecadigital.jcyl.es/es/consulta/registro.do?id=16562
 
[2] Pino-Díaz, J. (2021). "Pinzapo, árbol que solo en este sitio se conoce en España" (Fray Fco. de Santa María, 1655). Recuperado el 25 de enero de 2025, de Áreadoc: https://areadoc.blogspot.com/2021/02/pinzapo-arbol-que-solo-en-este-sitio-se.html
 
[3] Pino Díaz, J (2021). Noticia del hallazgo de la descripción del pinsapo de 1655 de Fray Francisco de Santa María. RIUMA. Recuperado el 25 de enero de 2025, de Áreadoc: https://hdl.handle.net/10630/22700
 
[4] Rodríguez, O. J. (2018). Fernando Pérez del Pulgar y Cepeda. Recuperado el 25 de enero de 2025, de Real Academia de la Historia: http://dbe.rah.es/biografias/17305/fernando-perez-del-pulgar-y-cepeda
 
[5] Nebrija, A. (1492). Dictionarium latino hipanicum [Texto impreso]. Recuperado el 25 de enero de 2025, de BNE: http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/4216102 
 
[6] Belon, P. (1553). P. Bellonii cenomani De arboribus coniferis, resiniferis, aliis quoque nonnullis sempiterna fronde virentibus: cum earundem iconibus ad virum expressis : item de melle cedrino, cedria, agarico, resinis, & iis quae ex coniferis proficisc. Recuperado el 25 de enero de 2025, de Digibug: https://digibug.ugr.es/handle/10481/28068 

[7] Valderas, J. (1993). Gimnospermas en el renacimiento. Pierre Belon. Recuperado el 25 de enero de 2025, de Collectanea Botánica: http://collectaneabotanica.revistas.csic.es/index.php/collectaneabotanica/article/view/85/86
 
[8] Quesada Ochoa, C. (2004). Estudio y transcripción de la "historia natural del reino de Granada", de Simón de Rojas Clemente y Rubio (1777- 1827. (Transcripción). Recuperado el 25 de enero de 2025, de Digibug: https://digibug.ugr.es/handle/10481/42011
 
[9] Pino-Díaz, J. (2020). Visita del naturalista Simón de Rojas Clemente a la Sierra de las Nieves, septiembre de 1809. Recuperado el 25 de enero de 2025, de Áreadoc: https://areadoc.blogspot.com/2020/05/visita-de-simon-de-rojas-clemente-la_1.html 
 
[10] Herrera, A. (1818). Agricultura General de Gabriel Alonso de Herrera, corregida segun el testo [sic] original de la primera edicion publicada en 1513 por el mismo autor, y adicionada por la Real Sociedad Económica Matritense. Tomo II. Recuperado el 25 de enero de 2025, de Biblioteca Digital del Real Jardín Botánico: https://bibdigital.rjb.csic.es/idurl/1/9700

[11] Boissier, E. (1837). Notice sur l'Abies pinsapo. Recuperado el 25 de enero de 2025, de Biblioteca Digital del Real Jardín Botánico: https://bibdigital.rjb.csic.es/idurl/1/9536 
 
[12] Pino-Díaz, J. (2021). Contribución a la discusión etimológica del término Pinsapo. Recuperado el 25 de enero de 2025, de Áreadoc: https://areadoc.blogspot.com/2021/02/contribucion-la-discusion-etimologica.html 

[13] Google. (<1700). Búsqueda "pinçapo" en documentos publicados antes del 31 de diciembre de 1700. Recuperado el 28 de abril de 2021, de Google Books: Ver los resultados de la búsqueda realizada el 27/0472021 en https://www.google.es/search?q=pin%C3%A7apo&hl=es&tbs=cdr%3A1%2Ccd_max%3
A1700&tbm=bks&ei=8XKIYMGNDMKAadi0psgO&oq=pin%C3%A7apo&gs_l=psy-
ab.12...309655.310208.0.318247.2.2.0.0.0.0.169.259.1j1.2.0.
 

[14] Google. (<1700). Búsqueda "pinzapo" en documentos publicados antes del 31 de diciembre de 1700. Recuperado el 28 de abril de 2021, de Google Books: https://www.google.es/search?q=pinzapo&hl=es&tbs=cdr%3A1%2Ccd_max%3A1700&tbm=bks&ei=5HKIYPeyNYfolwSMsZvYDQ&oq=pinzapo&gs_l=psy-
ab.3...8194.8971.0.11112.2.2.0.0.0.0.163.268.0j2.2.0....0...1c.1.64.psy-ab..0.0.0....0.egsRM3t7oo4

 
[15] En Google Books, accesibles online en acceso abierto y en formatos de descarga ePub y PDF, se encuentran varios ejemplares publicados en español (<1700) y en italiano (<1700). En español están disponibles tres ejemplares de la edición de 1655 de Diego Diaz de la Carrera, procedentes de la Bibliothèque Jésuite des Fontaines (digitalizado en 2010), de la Biblioteca Pública de Lyon (digitalizado en 2012) y de la Biblioteca de Chequia (digitalizado en 2015). En italiano se encuentran dos ejemplares del editor Calenzani de 1662, procedentes de la Biblioteca Estatal de Baviera (digitalizado de 2012) y de la Bibliothèque Jésuite des Fontaines (digitalizado en 2010), y un ejemplar editado en 1662 por los herederos de Evangelista Dozza, procedente de la Universidad de Turín (digitalizado en 2015).
 
[16] Google. (2012). Google Books Library Project – An enhanced card catalog of the world's books. Recuperado el 28 de abril de 2021, de Google Books: https://books.google.com/intl/ms/googlebooks/library.html 

[17]  Por ejemplo, una búsqueda en  Google  Books del  término  "pinsapo",  en  el  periodo  "antes  de  31 diciembre  de  1600",  nos  recupera  cuatro  textos,  entre  ellos,  dos  ejemplares  del Diccionario Latino-Hispánico de Nebrija, uno procedente de la Biblioteca Casanatense (Roma) (1514),  digitalizado en  mayo de 2016,  y el otro procedente de  la Biblioteca Nacional de Chequia (1553), digitalizado en julio de  2016 (nótense las fechas de las  recientes digitalizaciones); en ambos se puede acceder al texto completo y, si se desea, pueden ser descargados en formatos ePUb o PDF: 1.- Nebrija, A. d. (1514). Dictionarium Aelij Antonij Nebrissensis nunc demum auctum et recognitum: in quo adiecta sunt plus quam decem mille vocabula: et ex superiori editione plusquam sexcente dictiones in verum idioma hyspanum conuerse... Recuperado el 28 de abril de 2021, de Google Books: 
https://books.google.es/books/download/Dictionarium_Aelij_Antonij_Nebrissensis.pd
f?id=8TcOMN8hwKQC&hl=es&output=pdf&sig=ACfU3U06FC8HZz1BTsgW9Iz2mE2JDaS6nQ
;
y 2.- Nebrija, A. d. (1553). Dictionarium latino hispanicum et vice versa hispanico latinum... Recuperado el 28 de abril de 2021, de Google Books:
 

viernes, 27 de diciembre de 2024

"Sierra de la Nieve: aquí se encuentran igualmente las cabras silvestres hispánicas" (F. Pfendler, 1848).

En 1845 se le encargó al doctor en medicina G. Frank Pfendler [1] la misión científica de visitar los puertos principales del Mediterráneo, para verificar y realizar observaciones médicas, especialmente sobre la tisis [2].

Como resultado de su viaje se publicó en 1848 una separata con sus observaciones sobre Madeira, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos [3]. Sobre Andalucía Pfendler escribe que es un país poco estudiado por los que le recorren, y que, a no dudarlo, presenta una infinidad incomparable de bellezas y sitios interesantes para los que gustan contemplar la hermosa naturaleza.

 

Los extranjeros y los españoles encontrarán en este libro una guía para visitar con provecho la pintoresca Andalucía, que por su afortunada posición geográfica, la dulzura de su clima y el excesivo número de sus monumentos antiguos, moriscos y religiosos, es uno de los mas interesantes países de Europa, y los botánicos una descripción fiel de la Sierra Nevada, con indicación exacta de las localidades donde crecen las plantas tan curiosas y poco conocidas de esta Sierra de once mil pies, y el punto mas elevado y curioso del reino de España, sobre el cual la naturaleza ha vertido sus mas fantásticos y preciosos tesoros, puesto que la vista se ilusiona cuando recorre aquellos picos de nieve, heridos vivamente por los rayos del sol

 

El libro se acompaña de un dibujo de la sierras, montañas y poblaciones desde la Sierra de Gádor, hasta Gibraltar, realizado por el propio Pfendler y titulado Panorama de la Sierra Nevada (ver Imagen 1).

 

Imagen 1

G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848). Madera, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos. Sevilla, imprenta de D. Carlos Santigosa. 1848. Obra ilustrada con 8 láminas, 24 viñetas y un panorama de la Sierra Nevada.
Imagen 1: Panorama de la Sierra Nevada. Fuente: Madeira, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos, por G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848). Sevilla, imprenta de D. Carlos Santigosa. 1848. Obra ilustrada con 8 láminas, 24 viñetas y un panorama de la Sierra Nevada.

 

La representación de Pfendler prima la claridad y la comprensión por el público sobre la precisión cartográfica y presenta similitudes, en cuanto a su diseño, vista y alzado, con el "Cuadro sinóptico de alturas y límites de las plantas más características del Reino de Granada" de Boissier (1839-1845) [4], (ver Imagen 2). 

 

Durante ocho meses tomé los planos de cuantas sierras visité y ademas dibujé diversos detalles para formar una vista pintoresca y fácil de comprender: proponiéndome la claridad, me vi obligado á sacrificar las relaciones geográficas.

 

Imagen 2

Imagen 2: Tableau synoptique des hauteurs et limites des végétaux les plus caractéristiques dans le Royaume de Grenade. Fuente:  Boissier, E. (1839-1845).

 

Pfendler comenta en el texto que durante su visita a las sierras tomó altitudes y comprobó las tomadas por Clemente Rubio [5], Bory de Saint Vicent [6] y Boissier.

 

He fijado las alturas barométricas según mis observaciones y he verificado las ya conocidas de Bory, S. Vicent, Clement y particularmente las que se hallan en la preciosa obra de Boissier de Ginebra. Mi aparato meteorológico es compuesto de un barómetro inglés de Troughton de gran sensibilidad, de un barómetro de Chevalier de París, de un higrómetro de pelo de Gay Lussac y de un aparato para hervir agua en la cima de la montaña.

 

Cada sierra o población del Panorama de Sierra Nevada viene etiquetada con un número consultable en la leyenda. En la Imagen 3 podemos apreciar un detalle del dibujo de Pfendler de la costa malagueña y gaditana, desde Málaga capital a Gibraltar, y las sierras del interior.


 Imagen 3

Imagen 2: Detalle del Panorama de la Sierra Nevada de G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848).
Imagen 3: Detalle del Panorama de la Sierra Nevada de G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848).

 

En el centro de la imagen anterior de detalle aparece Yunquera (99.- Junquera, pais fértil y abundante) y por encima de ella la Sierra de la Nieve (102.- Sierra de Nieve es una de las cimas mas elevadas de la Serranía de Ronda: aquí se encuentran igualmente las cabras silvestres hispánicas).

Otros lugares que aparecen en este detalle y sus descripciones en la leyenda son las siguientes:


84.- S. Antonio de Málaga.
85.- La rica y opulenta ciudad de Málaga con su gran castillo Gibralfaro; está en una situación muy interesante y conveniente por su bello clima en el invierno como morada páralos tísicos
86.- La cuesta de la Reina, donde se goza la vista mas agradable y seductora sobre el hermoso Valle de Málaga.
87.- Churriana, mansión de verano.
88.-  El Retiro, en medio de sus mil fuentes abundantes y numerosos saltadores.
89.- La bella y pintoresca Sierra de Mijas en frente de Málaga.
90.- La Sierra de Estepona, rica en plantas raras.
91.- El pueblo de Estepona, rodeado por un lado de la sierra de su nombre, y por otro del mar: es conocida por su rica y abundante pescadería.
92.- Sierra Bermeja, que se eleva detrás de la sierra de Mijas.
93.- Marbella, puerto de mar.
94.- Alhaurín con su bello establecimiento de Hidrosupatía, país muy interesante al pie de la Sierra de Mijas.
95.- Coín, población deliciosísima; produce abundantes frutas.
96.- Tolox el pueblo al pie de su alta sierra.
97.- Ronda, capital de la sierra de su nombre, está construida sobre el costado de una roca, dividida en dos partes por una revolución volcánica y unidas por un famoso y antiguo puente de ciento veinte pies de elevación, obra maestra del ingenio humano, que tiene un gran ojo de 110 pies de diámetro, suspendido sobre el tajo infernal de 276 pies, en cuyo fondo corre el Guadiaro. Los viajeros deben visitar esta majestuosa obra humana, asociada á la grandiosa creación de tal naturaleza, que nadie puede contemplar sin sentir una sublime admiración; del mismo modo que la curiosa escalera de 400 gradas que construyeron los moros en la roca. Se crían ricos frutos, particularmente exquisitos peros y delicadas camuesas.
98.- Serranía de Ronda.
99.- Junquera, país fértil y abundante.
100.- Carratraca, es un pueblo muy notable por sus aguas minerales sulfurosas, que han dado a millares de personas la salud. Es concurrida en el mes de Julio y Agosto por todas las personas acomodadas de Málaga y Andalucía. Se encuentra allí una gruta muy curiosa de estalactitas, que todos los visitadores admiran, por su originalidad en la estructura de aquellos cuajados peñascos. Ahí todos encuentran un medio de distracción, los jóvenes ocasiones de establecer relaciones, que mas tarde pueden estrecharlas en el altar del himeneo; es tanto una residencia de verano para los sanos, como un hospital para los enfermos.
101.- Sierra de Tolox se halla en lo alto del pueblo de su nombre, y es rica en cacería.
102.- Sierra de Nieve es una de las cimas mas elevadas de la Serranía de Ronda: aquí se encuentran igualmente las cabras silvestres hispánicas.

 

Bibliografía y notas

[1]  G. Frank Pfendler d'Ottensheim. Médico y viajero.

[2] Tisis o tuberculosis pulmonar. Enfermedad infecciosa causada por un tipo de bacteria y que suele afectar a los pulmones. 

[3] Pfendler G.F. (1848). Madeira, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos. Sevilla, pp. 474, con 8 láminas, 24 viñetas y un dibujo de Sierra Nevada.

[4] Boissier, E. (1839-1845). Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837. Tome I. Narration et Géographie Botanique. Planches. París; pp. 248, 1 gráfico de alturas y límites de la vegetación y 181 láminas ilustradas.

[5] Simón de Rojas Clemente y Rubio (1777 - 1827).  Botánico, agrónomo y lingüista.

[6] Jean-Baptiste Bory de Saint-Vincent (1778 - 1846). Oficial del ejército francés, naturalista y geógrafo.

sábado, 30 de noviembre de 2024

"Die spanische Edeltanne, Abies Pinsapo" (J. Merck, 1912).

En 1910 fue publicado el texto Unexplored Spain [1], de los naturalistas y cazadores ingleses Abel Chapman y Walter J. Buck. De 1893 es su Wild Spain [2]. En ambos textos los autores muestran su admiración por España (... la más salvaje y ciertamente la menos conocida de Europa, ...). En la introducción de Unexplored Spain queda de manifiesto:

 

La España que amamos y de la que escribimos no es la España del turista o del trotamundos. Éstos siguen las rutas principales, las autopistas de ciudad en ciudad; pocos se aventuran siquiera por los caminos secundarios. Nuestra España empieza donde acaban las carreteras secundarias. Escribimos de sus soledades sin senderos, de estepas y praderas desoladas, de pantanos y tierras montañosas, de sus majestuosas sierras, algunas casi inaccesibles y, en muchos casos, no transitadas por pies británicos salvo los nuestros. Escenarios solitarios, pero glorificados por su belleza primigenia y la riqueza de su vida salvaje. Como naturalistas, es decir, como amantes natos de todo lo que es salvaje, grande y prístino, agradecemos al destino que guiara nuestros pasos hacia una tierra que es probablemente la más salvaje y ciertamente la menos conocida de Europa, una tierra digna de mejores cicerones que nosotros.

 

Los capítulos XXXV y XXXVI de La España Inexplorada están dedicados a la Serranía de Ronda (The Serranía de Ronda, Our "Home-Mountains"). El primero de ellos titulado San Cristobal and the Pinsapo Region y el segundo The Sierra Bermeja, Sierra de Jerez y The Puerta Palomas.

En 1912 apareció en Mitteilungen der Deutschen Dendrologischen Gesellschaft  (Boletín de la Sociedad Dendrológica Alemana) un extracto de la traducción de Johannes Merck al alemán, de Unexplored Spain, titulado Die spanische Edeltanne, Abies Pinsapo (el abeto español, Abies Pinsapo) [3], en opinión del autor, interesante desde el punto de vista dendrológico [4].



Die spanische Edeltanne, Abies Pinsapo.

Von "W. J. Buck, Jerez (Spanien).

 

La Serranía de Ronda es la prolongación más oriental de Sierra Nevada. Aparte del Ultimo Suspiro del Moro, la cadena no se interrumpe realmente en ninguna parte. Ambas montañas son también similares en su aspecto físico y su fauna, aunque difieren considerablemente de la vecina Sierra Morena, situada al norte. Lo más destacado de la Serranía de Ronda es el macizo de San Cristóbal, de 1.800 metros de altura, una imponente pirámide de roca gris fría con desniveles verticales.

El pueblo morisco de Benamahoma está enclavado bajo los salientes occidentales de la montaña. El camino a la cumbre, casi accesible en burro, conduce por la ladera sur. El 20 de marzo, cuando salimos de Benamahoma, la nieve fresca espolvoreaba el suelo y cubría las cumbres de los alrededores. Pero el sol brillaba con fuerza y un escribano montesino (Emberiza cia) gorjeaba suavemente desde un álamo. Los verderones y los chochines cantaban en las laderas boscosas y vimos herrerillos comunes, carboneros garrapinos y alondras comunes. El estrecho sendero ascendía penosamente por tierras de cultivo esporádicas, tan empinadas que ningún bípedo ordinario podría hacer pie en ellas.

Nos adentramos en bosques de quejigo y encina, extraños troncos deformes, mutilados y huecos, pero adornados con enredaderas y muérdago, muchos de los árboles muertos en tres cuartas partes, huecos hasta la corteza, que albergan mechones de helechos. Los carboneros decapitan estos árboles y cortan sus ramas en lugar de talarlos por completo. Las ramas laterales se amputan con regularidad y así, a lo largo de los siglos, surgen estos monstruosos crecimientos, que rara vez superan los seis metros de altura, coronados por una delicada rama que parece completamente desproporcionada con respecto al tronco.

Es difícil imaginar algo más fantástico que estos troncos aparentemente abultados, luchando con la muerte, que aún son capaces de dar vida a su copa. En cuanto doblamos a la ladera norte de la montaña, todo el paisaje cambia de repente. En lugar de troncos ramificados, nos encontramos con los pinsapos de acículas oscuras. Verdaderos monarcas del bosque, de crecimiento más majestuoso, asombran a nuestros ojos como algo singularmente nuevo.

Y estos árboles son, en efecto, algo nuevo que nunca antes habíamos visto. Porque la presencia de esta magnífica conífera española (Abies pinsapo) no se limita a España, sino sólo a esta sierra, la Serranía de Ronda. Puede que haya otros ejemplos notables de presencia limitada en el mundo, pero nunca hemos visto nada igual.

Los pinsapos sólo crecen aquí en tres lugares: en primer lugar en el propio San Cristóbal, en segundo lugar en la Sierra de las Nieves, una montaña que es visible desde aquí 30 millas inglesas al este, donde todas las laderas septentrionales están cubiertas de pinsapos, y en tercer lugar en la Sierra Bermeja, en la costa mediterránea, 30-35 millas inglesas al sur. En los tres lugares los pinsapos crecen como bosque. También vimos sólo uno o dos grupos dispersos en colinas vecinas.

Este raro árbol no se encuentra en ningún otro lugar del mundo. Otra peculiaridad de los pinsapos es que sólo crecen en la cara norte de las montañas. Pero también tienen otra peculiaridad. Aunque algunos de ellos crecen esbeltos como un abeto, en general parecen tener tendencia a extenderse en forma plana, de la que surgen tres, cuatro o hasta una docena de brotes principales, todos del mismo grosor y rectos hacia arriba, de modo que de una base común crecen de seis a ocho abetos individuales.

Sin embargo, para ver los pinsapos en toda su majestuosidad y densidad primigenias, hay que subir por encima de la zona de las carboneras. Allí crecen ejemplares gigantescos. Medimos árboles individuales superficialmente al pasar, con circunferencias de tronco de 10-15 yardas en la base. Crecen allí en laderas de piedra y pedregal entre grandes bloques de roca dolomítica blanca, pero las raíces penetran profundamente en el aluvión negro que hay debajo.

Otros pinsapos gigantes se habían afianzado incluso en las paredes de roca natural. Los dos dibujos siguientes, tomados del natural en el mismo lugar, omitiendo las acículas, pueden ilustrar el peculiar crecimiento multitallo de los Pinsapos. Las acículas de los Pinsapos recuerdan mucho a las de la Araucaria. La floración carmesí aparece en marzo, de la que salen racimos de conos rojizos en abril que maduran en agosto y septiembre.

 

Imagen: Traducción del texto del dibujo, Crecimiento multitalllo natural y frecuente de Abies Pinsapo.


Los bosques de Pinsapo están expuestos a una terrible devastación por el hacha y el fuego, las tormentas y las avalanchas. Los incendios forestales arrasan desfiladeros enteros. Los desprendimientos de rocas arrollan y arrancan de raíz incluso los troncos más grandes por docenas. Hemos visto pocos fenómenos capaces de describir la violencia de las fuerzas de la naturaleza de forma más dramática que estos rastros de avalanchas. Como esqueletos de mamut, fantasmales, blanqueados por el tiempo, cientos de árboles sobresalen del caos de escombros rocosos. Algunos aún erguidos, otros caídos y semienterrados, pero extendiendo sus grandes ramas blancas hacia el cielo, como en una lucha a muerte en busca de ayuda. Los pinares de San Cristóbal son uno de los elementos más llamativos del paisaje de la montaña andaluza.

Con unas tres millas inglesas de ancho, cubren todo el semicírculo del anfiteatro de la ladera de la montaña. Sus masas de color verde oscuro contrastan extrañamente con la roca blanca, o en invierno con la nieve más deslumbrante, a medida que se amontonan estrechamente una fila sobre otra, desde debajo del fondo del valle de 3000 pies de altura, hasta la altura más alta de la afilada cresta de unos 5500 pies. Ojalá pudiéramos plasmar en un lienzo la belleza de la imagen en sus colores.

Un sendero serpentea por los oscuros bosques, donde una vez más nos sorprendió la laboriosidad de los montañeses. A lo largo del camino, grandes vigas, traviesas, tablones y postes yacen cuidadosamente cortados y apilados, listos para el transporte. Que semejantes cargas pudieran transportarse hasta el valle a lomos de burros o, si eso fuera posible, que ese trabajo fuera rentable, parece completamente imposible tan lejos de cualquier mercado o tráfico por carreteras asfaltadas.

La madera de los pinsapos es bastante dura, pero demasiado nudosa para el uso general y no es adecuada para el carbón vegetal. No obstante, estos maravillosos pinsapos se sacrifican en masa, sobre todo porque la madera es adecuada para encender carboneras. ¿Es concebible un despilfarro más inútil? Parece casi incomprensible que semejantes bosques, únicos en el mundo, sean despiadadamente devastados sin otro fin que el de servir para encender hogueras.

 

Bibliografía y notas

[1]  Chapman, A., Buck, W. J. (1910). Unexplored Spain. Edward Arnold, Londres.

[2] Chapman, A., Buck, W. J. (1893). Wild Spain (España Agreste): Records of Sport with Rifle, Rod, and Gun, Natural History and Exploration. Gurney y Jackson, Londres.

[3] Merck, J. (tr.) (1912). Die spanische Edeltanne, Abies Pinsapo en Mitteilungen der Deutschen Dendrologischen Gesellschaft,  pp. 138-141. Accesible online en https://archive.org/details/mitteilungenderd2123deut/page/n5/mode/2up consultado el 30/11/2024.

[4] En una nota a pie de página del artículo, Johannes Merck indica que: En 1910 se publicó una obra de Edward Arnold, Londres, titulada «España inexplorada», escrita por dos cazadores ingleses amantes de la naturaleza: Abel Chapman, autor de otras obras sobre España, Noruega y África, y Walter J. Buck, vicecónsul británico en Jerez. Adornada con muchas y buenas ilustraciones, este libro será de excelente interés para cualquiera que conozca España, o desee conocerla, lejos del camino tan trillado por el que Cook o Stangen suelen conducir al paciente rebaño de sus viajeros. El editor ha dado permiso para imprimir el siguiente extracto, interesante desde el punto de vista dendrológico, sobre la presencia de Abies Pinsapo en mi traducción de la obra aquí citada.


miércoles, 13 de noviembre de 2024

Excursión a la Serranía de Ronda del XIV Congreso Geológico Internacional (D. de Orueta y Duarte y E. Rubio, 1926).

Durante el XIV Congreso Geológico Internacional se realizó una excursión a la Serranía de Ronda (ver Imagen 1). El texto descriptivo de la excursión, cuyos autores fueron Domingo de Orueta y Duarte y E. Rubio, fue publicado por el Instituto Geológico de España en 1926 [1]. 


 Imagen 1

Imagen 1: Serranía de Ronda. Primer término, gneis; segundo término, peridotitas; tercer término, calizas dolomíticas de Sierra Blanca. Fuente: La Serranía de Ronda por D. Orueta y E. Rubio. Excursión A - 2. XIV Congreso Geológico Internacional, Madrid 1926.
 

El programa de la excursión, de una duración de cinco días, fue el siguiente:

  1. Primer día. La meseta de Ronda. Está rodeada de sierras jurásicas, salvo en esta última dirección. Al Sur, por la Sierra de Cartajima; al Este, por las de los Merinos y Gialda, y al Oeste, por la de los Castillejos y las últimas estribaciones de la de Libar, que corren por el lado occidental del Guadiaro. Por el Norte la prolongan una serie de suaves lomas, que se extienden hasta la divisoria entre el Guadalete y el Guadiaro, al Noroeste de Arriate.
  2. Segundo día. Estudio de las rocas peridóticas y visita a los terrenos comprendidos entre el mioceno, sobre el que reposa la ciudad de Ronda, y el borde de la masa hipogénica, situado a 21 kilómetros de esta población, en la carretera que va a San Pedro Alcántara.
  3. Tercer día. Visita a los Llanos de la Nava y la Torrecilla, con el examen de las calizas cambrianas, y especialmente ver desde la cumbre de la Torrecilla, punto culminante de la Serranía (1.918 metros), la erupción peridótica en su conjunto, y también el cambio de dirección de la cordillera bética, y el gran manchón de pizarras cambrianas de los montes de Málaga.
  4. Cuarto día. Viaje en ferrocarril desde Ronda a Málaga, aprovechando para hacer el corte geológico a lo largo de la vía desde Gobantes a El Chorro.
  5. Quinto día. Visita a los llanos del Juanar, para el estudio y recolección de muestras de las dolomías metamórfícas de aquel paraje.

 

Los autores de la guía consideraron los siguientes límites de la Serranía (ver imagen 2):

 

... por el Norte, el valle del río Guadateba; por el Sur, el mar Mediterráneo; por el Este, el río Guadalhorce, y por el Oeste, el río Guadiaro. Queda así limitada una superficie de forma próximamente trapezoidal, comprendida entre las latitudes 36° 17', paralelo de la desembocadura del Guadiaro, y 36° 57' 30'' , que es, aproximamente, el paralelo del valle del Guadateba, y entre las longitudes 0º 52' y 1º 36' al Oeste del meridiano de Madrid, que son las que corresponden poco más o menos a la parte central de los valles del Guadalhorce y el Guadiaro. La superficie encerrada entre estos límites es, aproximadamente, de unos 2.800 kilómetros cuadrados.

... nos atendremos a la definición que hemos expuesto: en primer lugar, porque entre las sierras que componen dicho conjunto hay una ligazón orográfica muy íntima, que se traduce en otra más íntima todavía en la composición geológica, y en segundo lugar, porque todos nuestros predecesores en el estudio de la Serranía han adoptado para ella los mismos límites que quedan señalados.


 Imagen 2

Croquis orográfico de la Serranía de Ronda. Escala 1:400.000. XIV Congreso Geológico Internacional, Madrid 1916.
Imagen 2: Croquis orográfico de la Serranía de Ronda. Escala 1:400.000. Fuente: La Serranía de Ronda por D. Orueta y E. Rubio. Excursión A - 2. XIV Congreso Geológico Internacional, Madrid 1926.


La guía consta de la "Descripción geográfica y principales rasgos geológicos" de la Serranía (ver el mapa geológico en la Imagen 3), tomada, aunque corregida y ampliada, del texto del "Bosquejo geológico de la parte Sud-Oeste de la provincia de Málaga" (Domingo de Orueta y Aguirre, 1875) [2]. En ella además se describen y clasifican las principales rocas desde el punto de vista petrográfico. Así se describe la Sierra de la Nieve: 

 

La Sierra de la Nieve es un conjunto de elevados cerros que se interpone entre la Sierra de Tolox y la de Burgo. Está abruptamente cortada por su borde Noroeste, que cae al arroyo de la Higuera, afluente del río Turón, y, en cambio, por su borde opuesto, las laderas de sus cerros se unen por gradaciones poco pronunciadas al fondo del páramo. En esta sierra se encuentran los mayores bosques de pinsapos de la comarca. Este curioso árbol (Abies pinsapo) alcanza allí un desarrollo notable, y en los tajos y profundos barrancos del arroyo de la Higuera hay bosques con ejemplares cuya altura llega a 15 metros. El pinsapo de la Serranía sólo se desarrolla a alturas superiores a 1.000 metros y crece preferentemente en las calizas, y sólo en dos sitios (Sierra del Real y Reales de Genalguacil) lo hemos visto desarrollarse en las peridotitas. Este árbol, algunos quejigos y la poca hierba que crece en las hondonadas, son la única vegetación del páramo central.

Todo el conjunto de sierras, desde el puerto del Chaparralejo, Torrecilla, Sierra de la Nieve y meseta central, está formado por caliza blanca de los terrenos cambriano y jurásico, yendo el contacto entre ambos por el arroyo de la Higuera y el borde Noroeste de la meseta. Todo el paisaje allí es, pues, de un color blanco intenso, excepto en un punto, en el extremo Sur del páramo, donde se eleva el cerro de Abanto, primer asomo de la gran masa de rocas peridóticas, que se destaca con su color pardo rojizo de los cerros que lo rodean. Esta masa de peridotitas, que, como veremos más adelante, es uno de los rasgos geológicos más importantes de la Serranía, rodea al páramo central por su base meridional y parte de la oriental. En la primera llega hasta las orillas del río Verde, y en la segunda forma la Sierra Parda, que se destaca de la Torrecilla en el puerto de Coronas.

El cerro de Abanto es el primer jalón de la cordillera principal a partir del páramo. Pasado este cerro desciende la cumbre a la depresión conocida con el nombre de puerto del Robledal, que, aunque no tan alto como el del Pilar, al canza, sin embargo, la cota de 1.340 metros sobre el mar. Por él pasa el camino de arriería que conduce desde Ronda a Istán y Marbella. Geológicamente es notable este puerto por el criadero de magnetita que en él hay, y que está situado precisamente en el contacto de los gneises y dolomias estratocristalinas con la roca eruptiva.

 

   Imagen 3

Imagen 3: Mapa geológico de la Serranía de Ronda . Escala 1:200.000. XIV Congreso Geológico Internacional. Fuente: La Serranía de Ronda por D. Orueta y E. Rubio. Excursión A - 2. XIV Congreso Geológico Internacional, Madrid 1926.


Bibliografía y notas

[1] D. de Orueta y Duarte y E. Rubio, 1926. La Serranía de Ronda. Excursión A-2, XIV Congreso Geológico Internacional. Instituto Geológico de España. Madrid. Accesible online en https://www.bibliotecadelaserrania.es/download/documentos_pdf/La Serranía de Ronda por D. Orueta y E. Rubio.pdf consultado el 13 de noviembre de 2024.

[2] Orueta y Aguirre, Domingo de (1875). Bosquejo geológico de la parte sud-oeste de la provincia de Málaga. Extracto de las Actas de la Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales. Málaga. Imprenta de la Revista de Málaga. 33 pp.


viernes, 1 de noviembre de 2024

La Serranía de Ronda, los pinsapares, la Sierra de las Nieves y Sierra Bermeja (Memoria de la Exposición General Agrícola, 1857).

Del 24 de septiembre al 4 de octubre de 1857 se celebró en Madrid el Concurso-Exposición de los productos agrícolas de la Península, islas adyacentes y provincias de Ultramar (ver Imagen 1). 

El anuncio y convocatoria del Concurso-Exposición se realizó mediante un Real Decreto de Isabel II de 11 de marzo de 1857, a propuesta del Ministro de Fomento Claudio Moyano.  

Con este certamen se pretendía fomentar la agricultura en España, como lo venían haciendo desde el primer tercio del XIX diferentes países de Europa occidental, básicamente Francia e Inglaterra, los ejemplos paradigmáticos a seguir. El lugar donde se celebró esta exposición fue la Montaña del Príncipe Pío. El certamen contaba con diferentes galerías destinadas a contener muestras de semillas, toda clase de frutos, colecciones de maderas, instrumentos de agricultura, corchos, raíces, cortezas, carbones, ciscos, cenizas productos y jugos resinosos, caballos, aves raras, etc. Atención especial mereció el pabellón árabe que se presentó como la obra más notable e importante. Este pabellón estaba destinado a la celebración de los actos oficiales y a la exposición de las flores, plantas y frutos delicados  [1] (ver Imagen 2).

 

 Imagen 1

Artículo extraído de la revista El Museo Universal del 15 de octubre de 1857. Fuente: https://www.memoriademadrid.es/buscador.php?accion=VerFicha&id=35803&num_id=1&num_total=58#
Imagen 1: Artículo de la revista El Museo Universal del 15 de octubre de 1857. Fuente: https://www.memoriademadrid.es/

 
Celebrada la exposición general agrícola se publicó la Memoria y Catálogo [2]. En el apartado "Subclase octava: croquis, reconocimientos forestales, planos, detalles de inventarios de montes, de sus ordenamientos y de aprovechamientos generales" [3], figura una breve descripción forestal de la Serranía de Ronda, los pinsapares, la Sierra de las Nieves y Sierra Bermeja [4], dentro del "Distrito de la terraza de Granada, que comprende las provincias de Málaga, parte de Jaén, Granada y Almería".
 
 
 Imagen 2

Interior del pabellón de actos oficiales y exposición de flores.
Imagen 2: Interior del pabellón de actos oficiales y exposición de flores. 
 
 

La Serranía de Ronda, los pinsapares, la Sierra de las Nieves y Sierra Bermeja

La Serranía de Ronda es poco forestal y por tanto muy seca. Sólo las regiones superiores de la sierra de Yunquera tienen algunos montes de pinsapos (Abies Pinsapo). Estos bosques principian a los 850 metros a 1.140 de altitud; la mayor parte visten la parte superior y suben por el Pico de las Plazoletas. Los pinsapares más espesos y hermosos se hallan en los orígenes del rio Seco y rio Verde; parece que este árbol cubrió en otro tiempo casi toda la Serranía. En la cima se encuentran bosques de una especie peculiar de aquel país, llamada por Boissier Quercus alpestris, y que se halla a la altitud de 1.300 metros. 

La sierra de las Nieves está casi desarbolada, salvo las cercanías del Convento donde abundan los bosques de hoja plana. Tan seca, pero menos desarbolada, se halla la Sierra de Ronda. Del reconocimiento practicado por el Ingeniero D. Antonio Laynez en el pinsapar de la sierra de las Nieves, perteneciente á los Propios de la ciudad de Ronda, resulta que este monte se halla situado a 12 kilómetros al S.E. de dicha ciudad. La superficie que ocupa es de unas 760 ha 65 áreas, de la cual sólo se puede considerar como forestal la de 265 ha 46 áreas, siendo el resto un calvero de roca lavada, sin vegetación alguna. El pinsapo forma los rodales de este monte y crece con bastante lozanía, llegando á adquirir grandes dimensiones, sin embargo de que no se cría en la espesura conveniente. Sus rodales se encuentran en las últimas clases de edad. Carece el monte de vías de comunicación; y esta falta, unida a lo quebrado del terreno, causa que la demanda sea escasa, y que sea muy bajo el precio de las maderas. A los pinsapos les cortan las guías de jóvenes para palas de hornos y otros usos. El famoso del puertecillo de las Animas, camino de Ronda a Tolox, se llama de las Siete hijas, por tener siete ramas, altas, perpendiculares y casi iguales, partiendo en cerco y con simetría, alrededor del centro del tronco, fenómeno hermoso y notable. 

Coronando la sierra Bermeja, de Estepona, Casares, Genalguacil y Tolox se hayan individuos aislados de pinsapo. En la parte inferior forma grandes rodales el pino carrasco (P. halepensis) en los montes de Estepona, Genalguacil, Jubrique, Pujerra, Yunquera, Ronda, Tolox, Casarabonela y Carratraca y superior á esta especie se halla el pino bermejo (P. sylvestris. v. rubra?) particularmente en los montes de Sierra Bermeja. 

Los pueblos de castaña son Júzcar, Parauta, Cartagima, Igualeja, Pujerra no tanto, Parauta muy poco y Jubrique, Alpandeire y Benadalid. Los castaños pueblan por aquí mucha tierra hacia los barrancos, dejando al alcornoque cubrir lo más alto y los intermedios con su verde peculiar. En Júzcar es donde ingertan mas castaños y por eso se lleva este pueblo la palma; generalmente lo hacen de embudillo en Mayo y a veces en Agosto; trasplantan los bravíos o que nacen en los castañares y rara vez los siembran de intento. Por Levante no hay más castaña hasta Sierra Nevada ni por O. hasta el Condado de Niebla. 

En la región inferior aparece la encina dominando a las demás especies, del mismo género, con que suele estar asociada; tal se ve en las laderas del término de Jimera, próximas al rio Guadiaro, en Ronda al Sur del rio de esta villa, en Igualeja al E. del rio Genal y N. y O. del arroyo de Algarra, en Benaojan al O. del rio Guadiaro, en Casares al E. del Genal en Jubrique a las márgenes de los arroyos de Andabalote y en Archidona cerca del arroyo de los Borbollones. 

Inmediatamente después y a mayores alturas se encuentran el alcornoque, y los quejigos: el límite de la región del alcornoque, coincide casi con el del cultivo de la vid y llega hasta unos 400 metros Pasado este límite el alcornoque se presenta como subordinado al quejigo, vegetando éste con mucha lozanía en los montes de Cortes, Gaucín, Benarrabá, Algatocín y O. del término de Tolox en Sierra Blanquilla.

 

Bibliografía y notas

[1] Texto tomado de la descripción de la medalla de concurrencia conmemorativa de la Exposición General Agrícola de 1857. Disponible online en https://ceres.mcu.es/ consultado el 09/11/2024.

[2] Memoria sobre los productos de la agricultura española reunidos en la Exposición General de 1857, presentada al Excelentísimo Señor Ministro de Fomento por la Junta Directiva de aquel concurso. Madrid, Imprenta Nacional, 1859-1861. Disponible online en https://repositorio.bde.es/handle/123456789/5542 consultado el 09/11/2024.

[3] Página 237 de la Memoria sobre los productos de la agricultura española reunidos en la Exposición General de 1857.

[4] Páginas 253 y 255 de la Memoria sobre los productos de la agricultura española reunidos en la Exposición General de 1857.

miércoles, 30 de octubre de 2024

El bosquejo geológico de la parte Sud-Oeste de la provincia de Málaga (D. de Orueta y Aguirre, 1875).

Domingo de Orueta y Aguirre (Málaga, 1833 -1895) [1] es el autor del "Bosquejo geológico de la parte sud-oeste de la provincia de Málaga" [2], presentado en la sesión del día 14 de Setiembre de 1874 de la Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales. El trabajo es resultado de las excursiones científicas realizadas por el autor y su amigo José Macpherson por la zona Occidental de la provincia de Málaga, empleando como base cartográfica una copia del mapa que el cartógrafo Francisco Coello [3] había enviado a este último. 

Tal como el autor indica en su disertación a la Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales [4], animado por disponer de una copia del mapa de Coello, que venía a suplir la carencia hasta esa fecha de cartografía fiable, emprendió una serie de excursiones a la zona para estudiar su geología, en la que estaba interesado desde años antes.

 

Hace algunos años que interesado en el estudio de la constitución geológica de esta provincia deseaba recorrer sus diferentes distritos. Conocía la estructura y terrenos de varias localidades y había notado fenómenos que parecían ser de gran importancia, pero como ya os hice presente en una previa ocasión, carecemos aun de carta alguna geográfica de esta parte de Andalucía, que trazada siquiera con mediana exactitud pueda, utilizarse en un estudio científico.

...

Hallábame en este caso cuando mi amigo el Sr. D. José Mac-Pherson, tan ventajosamente conocido en el mundo científico por su admirable descripción geológica de la provincia de Cádiz, me remitió el calco de un mapa de la parte Occidental de la nuestra, cuyo original le habia enviado el Sr. D. Francisco Coello de Madrid. Si bien no era mas que el resultado de los primeros apuntes de dicho inteligente geógrafo, ofrecía en su conjunto tal grado de exactitud, que nos hace doblemente deplorar no haya obtenido todavía dicho señor el número de datos suficientes para dar á la prensa el plano geográfico de esta parte de España. Animado sin embargo con tal adquisición, emprendí una série de escursiones acompañado del mismo Sr. Mac-Pherson, las cuales me han sido muy satisfactorias, tanto por haber tenido ocasión de apreciar la buena amistad y altos conocimientos de mi dicho amigo, como por los admirables y complicados fenómenos geológicos que en ellas he notado.

 

El mapa que Francisco Coello envió a José Macpherson le sirvió a este de base cartográfica para su Croquis Geológico de la Serranía de Ronda, que aparece en su Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda (1874) [5] (ver Imagen 1). Se intuye además que también sirvió de base para el Mapa Orográfico de la Serranía de Ronda, del Estudio Geológico y Petrográfico de la Serranía de Ronda, de Domingo de Orueta y Duarte (1917) [6] (ver Imagen 2), dada la similitud de ambos.

 

 Imagen 1

Croquis geológico de la Serranía de Ronda de la "Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda", por José Macpherson Hemas (1874). Imagen editada por José Pino-Díaz.

Imagen 1: Croquis geológico de la Serranía de Ronda de la "Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda", por José Macpherson Hemas (1874). Imagen editada por José Pino-Díaz.

 

Imagen 2

Mapa Orográfico de la Serranía de Ronda, escala 1:400.000. Fuente: Estudio Geológico y Petrográfico de la Serranía de Ronda, de Domingo de Orueta Duarte. Memorias del Instituto Geológico de España.

Imagen 2: Mapa Orográfico de la Serranía de Ronda, escala 1:400.000. Fuente: Memorias del Instituto Geológico de España. "Estudio Geológico y Petrográfico de la Serranía de Ronda", por Domingo de Orueta Duarte (1917).


Orueta y Aguirre en su disertación a la Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales, en la sesión del día 14 de Setiembre de 1874, realiza una breve descripción orográfica y geológica de la parte SO de la provincia de Málaga. 

He considerado interesante transcribir a continuación los siguientes párrafos sobre el pinsapo, los pinsapares y los principales accidentes geográficos de la zona: Sierra Blanquilla, Sierra Prieta, Sierra de Tolox, Sierra de la Nieve y Río Grande. En ellos, además de la orografía de la zona, describe la vegetación y el paisaje y hace referencias a las actividades económicas, tal es el caso de los huertos de naranjos, los molinos y las fábricas de paños de Yunquera en río Grande.


El pinsapo

En sus vertientes crece principalmente el bellísimo pino peculiar de nuestra provincia llamado Abies pinsapo, que puede competir en hermosura y gallardía con las Araucarias. Antiguamente se extendía por una zona mucho mas dilatada, formando bosques de grandísima espesura y además de lo que adornaba las montañas era un germen de riqueza para los partidos comarcanos. En el dia, sin embargo, existen muy pocos ejemplares de la dicha especie, que es de temer desaparezca en época cercana, pues a pesar de que según tengo entendido, existen leyes prohibitivas, que impiden su exterminio, toda vez que nadie muestra marcado interés en propagarla, en alguno de nuestros continuos trastornos sociales y políticos pueden seguir dichos árboles la suerte de los demás, que han cubierto nuestros montes.

En esta sierra se encuentran los mayores bosques de pinsapos de la comarca. Este curioso árbol (Abies Pinsapo) alcanza allí un desarrollo notable, y en los tajos y profundos barrancos del arroyo de la Higuera hay bosques con ejemplares cuya altura llega a quince metros. El pinsapo de la Serranía sólo se desarrolla a alturas superiores a 1.000 metros y crece preferentemente en las calizas, y sólo en dos sitios (Sierra del Real y Reales de Genalguacil) lo hemos visto desarrollarse en las peridotitas. Este árbol, algunos quejigos y la poca hierba que crece en las hondonadas son la única vegetación del páramo central.

 

Sierra Blanquilla y Sierra Prieta

El puerto del Chaparralejo, por el que pasa el camino de Puerto del Yunquera a Burgo, y cuya altura es de 829 metros sobre el mar, separa a las Sierras Blanquilla y Prieta de otras que con diversos nombres locales se elevan progresivamente hasta incorporarse a las Sierras de la Nieve y de Tolox, que forman ya parte del nudo central de la Serranía. Este nudo central es una meseta o páramo elevado al que convergen las principales sierras de la región.

 

La Sierra de Tolox

[En la] Sierra de Tolox, ... está situado el punto más alto de la Serranía (1.918 metros), el llamado cerro de las Plazoletas o Torrecilla, que es vértice trigonométrico principal. Este cerro está en realidad un tanto fuera de la cresta de la cordillera, destacándose aislado al Oriente de ella. Sus laderas por este lado descienden bruscamente hacia la Hoya de Málaga, con enormes tajos cortados a pico; y para formarse idea de la magnitud de este salto, basta comparar la cota 1.918 metros de la Torrecilla con la de 473 metros del paraje llamado Los Peñones, a orillas del río de los Horcajos, y observar que la distancia horizontal entre ambos puntos es tan sólo de cuatro kilómetros. 

Dos desfiladeros profundos, de paredes abruptas, se abren entre estos tajos. El situado más al Sur da nacimiento al río de los Horcajos, y el más septentrional al río Grande, que brota de una cuenca muy pintoresca y es extraordinariamente torrencial en la parte superior de su curso, circunstancia que se aprovecha para la producción de fuerza motriz que mueve a varios molinos y a las tan renombradas fábricas de paños de Yunquera. Estos desfiladeros ofrecen al viajero la extraña combinación de un paisaje alpino con otro genuinamente andaluz.

 

La Sierra de la Nieve

La Sierra de la Nieve es un conjunto de elevados cerros que se interpone entre la Sierra de Tolox y la de Burgo. Está abruptamente cortada por su borde Noroeste, que cae al arroyo de la Higuera, afluente del río Turón, y, en cambio, por su borde opuesto las laderas de sus cerros se unen por gradaciones poco pronunciadas al fondo del páramo.

La Sierra de Tolóx, os diré que su parte N se conoce en Ronda con el nombre de Sierra de las Nieves, la cual se eleva en el cónico Peñón de los Enamorados á 1.837 metros sobre el mar, que es la mayor altura de este distrito, después del Cerro de las Plazoletas.

 

 Río Grande

En los estribos meridionales de estas alturas, por el O. y á muy corta distancia de Yunquera, nace Rio Grande, brotando del fondo de una cueva muy salvaje en lo mas recóndito de un profundo y grandioso desfiladero, sirviendo sus aguas de fuerza motriz á numerosas fábricas de paño burdo que se han edificado en dicho sitio, cuya industria es uno de los principales gérmenes de riqueza del referido pueblo. Estos desfiladeros ofrecen al viajero la extraña combinación de un paisaje alpino con otro genuinamente andaluz.

Las cumbres de la Torrecilla, que los limitan por Occidente, están cubiertas de nieve buena parte del año, y en ellas crecen los célebres pinsapos, tan parecidos a los abetos de los Alpes, que coronan los blancos y abruptos tajos de caliza de las paredes del desfiladero. Este salvaje conjunto alpino contrasta de un modo sorprendente con el detalle típicamente andaluz del lecho del río, pues donde quiera que éste forma un remanso y deposita un poco de tierra vegetal, hay un huerto de naranjos, con su pequeña acequia, su casita blanca y sus bancales. Y todo esto brillando con aquella luz intensa y única del cielo de Málaga.

¡Lástima grande que sea tan incómodo y hasta difícil llegar a estos sitios, tan dignos de ser admirados por el turista!

 

Bibliografía y Notas

[1] Domingo de Orueta y Aguirre (Málaga, 15/10/1833 - 19/02/1895). Se dedicó de forma autodidacta al estudio de la Geología, de la que llegó a ser un experto. Sus excursiones geológicas y paleontológicas por la provincia de Málaga dieron como resultado sus cuatro importantes aportaciones sobre la Geología de la misma. En 1872 fundó la Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales, siendo su primer presidente. Fuente: Biografía de Jesús Castellanos Guerrero, disponible online en https://dbe.rah.es/biografias/27276/domingo-de-orueta-y-aguirre , consultado el 29/10/2024.

[2] Orueta y Aguirre, Domingo de (1875). Bosquejo geológico de la parte sud-oeste de la provincia de Málaga. Extracto de las Actas de la Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales. Málaga. Imprenta de la Revista de Málaga. 33 pp.

[3] Francisco Coello de Portugal y Quesada (Jaén, 26/04/1822 - Madrid, 30/09/1898). Geógrafo, cartógrafo e ingeniero militar. El Atlas de España y sus posesiones de Ultramar, hito en la historia de la cartografía moderna española, fue su obra más importante. Suministró también la cartografía de base para numerosos mapas temáticos de todas clases, como diversos mapas geológicos de Casiano de Prado, Amalio Maestre, Vilanova, Botella de Hornos y Macpherson. Fuente: Biografía de Francisco Quirós Linares, disponible online en https://dbe.rah.es/biografias/14844/francisco-coello-de-portugal-y-quesada , consultado el 29/10/2024.

[4] La Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales, creada en 1872, se denomina Academia Malagueña de Ciencias desde el año 2002. Disponible online en https://amciencias.com/ , consultado el 29/10/2024.

[5] Macpherson Hemas, José (1874). Memoria sobre la estructura de la Serranía de Ronda. Imprenta de la Revista Médica, Cádiz. 105 pp., un mapa y siete cortes longitudinales y transversales.

[6] Orueta y Duarte, Domingo de (1917). Estudio Geológico y Petrográfico de la Serranía de Ronda. Memorias del Instituto Geológico de España. Imprenta de Julián Palacios, Madrid. 571 pp., dieciseis láminas, dos mapas y seis cortes geológicos.

viernes, 29 de marzo de 2024

Recuperación y declive de la cabra montés en la reserva de caza de la Serranía de Ronda (1948-2018)

Antecedentes 

En 1908 se aprobó la Ley de 24 de junio [1] que disponía que se consideraran también como de interés general y de utilidad pública los montes existentes y los terrenos que debían ser objeto de repoblación forestal, cualquiera que fuera su dueño. 

En 1935, de acuerdo con el artículo 1 de la citada Ley, la Jefatura de la 7ª División Hidrológico Forestal en Málaga aprobó la relación de fincas de la zona forestal protectora de los términos municipales de de Benahavís, Istán, Marbella, Ojén, Mijas y Benalmádena [2]. Entre dichas propiedades se encontraba Sierra Blanca de Ojén, de José Aurelio Larios. Esta finca, de 3.144 hectáreas de superficie, producía algarrobas, castañas y esparto [2].  

La finca Sierra Blanca fue adquirida para su repoblación en 1943 por el Patrimonio Forestal del Estado (PFE). Se la dotó de Guardería, se acotó al pastoreo y, para proteger la escasa docena de cabras monteses que la poblaban, se prohibió su caza. En pocos años la población de cabra montés pasó de una docena a un centenar de ejemplares. El éxito obtenido animó al PFE a proponer la creación de un coto nacional de caza en la comarca [3].  

El Coto Nacional de Caza de la Serranía de Ronda fue declarado por Ley el 23 de diciembre de 1948 [4]. Su superficie, de 22.389 hectáreas, incluía los montes de los ayuntamientos de Istán, Parauta, Tolox y Yunquera; los montes del Estado "Sierra de las Nieves", "Sierra Blanca” y "Sierra Blanca y Nogüeles"; y los de particulares "Monte de Albornoque" y "Monte Sierra del Real"). 

Por entonces, mediado el siglo XX, la presencia de cabra montés en las sierras y montañas era meramente testimonial. Tal es así, que “para evitar su extinción” en 1952 se prohibió su caza por cinco años en todo el territorio nacional, a excepción del Coto Nacional de la Sierra de Gredos, el Coto Nacional de la Serranía de Ronda y otros terrenos en los que la caza de esta especie estaba sometida a un régimen especial [5]. 

Evolución de la cabra montés 

Los datos disponibles de los censos de población de la cabra montés (Capra pyrenaica Schinz, 1838) del Coto Nacional de la Serranía de Ronda representados gráficamente muestran su evolución en el periodo de 1958 y 2018 (I).

Figura 1

Figura 1: Gráfica de la evolución de la población de cabra montés en el Coto Nacional/Reserva Nacional/Reserva Andaluza de Caza de la Serranía de Ronda. Fuente: Elaboración propia a partir de fuentes documentales (ver nota I).

En la gráfica se observa la evolución de población de cabra montés a lo largo del periodo. A partir de su creación (1948) las medidas de gestión del Coto Nacional, compartida entre la Dirección General de Montes, Caza y Pesca Fluvial (planificación) y la Dirección General del Turismo (ejecución de los planes), tuvieron como resultado la recuperación de la población de cabra. De 204 individuos censados en 1958 (70 machos, 99 hembras y 35 crías) se pasó a 1385 (590 machos, 625 hembras y 170 crías) en 1972, principalmente por el control efectivo del furtivismo por parte de la Guardería [6].

En 1970 el Coto Nacional de la Serranía de Ronda adquirió la condición de Reserva Nacional de Caza [7] (II). Desde 1972, fecha en que se le encomienda la administración de las reservas nacionales de caza al Instituto Nacional de Conservación de la Naturaleza (ICONA) [8], hasta 1984, cuando la Junta de Andalucía se hace cargo de las competencias en materia forestal y de caza [9], la población de cabra en la Reserva Nacional se estabilizó en torno a los 1450 individuos en 1978 [10], entre 6 y 7 ejemplares/km² y una sex ratio entre 1:1,02 y 1:1,34 (III).

Pino Rivera, agente forestal y guía de la reserva, en un manuscrito de 1976 [11] indicó la situación estable por entonces de la población de cabra montés en la RNC y su dispersión geográfica hacia el Coto Social de El Burgo - Ronda y los cotos privados de caza aledaños de Yunquera, Alozaina, Casarabonela, Carratraca y Ardales y alertó sobre el furtivismo y el pastoreo de ganado doméstico, “una reserva debe de extirpar estos perjuicios para que sea estable y sana ya que otras especies que estén domesticadas transmiten enfermedades ..., dando lugar al descenso de la población en el área afectada”.

La Junta de Andalucía administró la Reserva de caza a partir de 1984. En los años sucesivos, “las elevadas densidades alcanzadas en su conjunto por la cabra montés y otros herbívoros, principalmente ganado en régimen extensivo, conllevaron problemas de deterioro del hábitat, existiendo una competencia importante por los recursos tróficos y empeorando el estado fisiológico y sanitario de las poblaciones de cabra montés con la recurrencia de graves brotes de sarna sarcóptica” [13], el primero de ellos en 1991 transmitido por el ganado doméstico que pastaba libremente en el interior del parque natural [14] (IV).

Un estudio comparativo de los efectos de la sarna sarcóptica en el periodo 1995-2006 en la cabra montés de dos reservas andaluzas de caza, presentado en la IX Reunión de Ungulados Silvestres Ibéricos [15], concluía que la sarna sarcóptica había producido aproximadamente el descenso del 40% de la población, una sex-ratio de 1:2,25 y un importante desequilibrio poblacional, poniendo en grave riesgo la conservación de la cabra montés en la Reserva Andaluza de Caza de la Serranía de Ronda (V).

Entre 2006 y 2018 la situación de la población de cabra montés empeoró notablemente, alcanzando un declive del 76% sobre el censo de 1978.

Notas

I.- Fuentes de los datos: de la Cerda y de la Peña (1971), Gómez-Guillamón y Maraver (1973), Ortuño y de la Peña (1979), Granados et al. (1998), Pérez Jiménez y otros (1999), Pérez Jiménez y otros (2001), Pérez Jiménez (2001), PORN de la Sierra de las Nieves (2018), Gómez-Guillamon y otros (2018), Informes Cabra Montés REDIAM (1999-2004) y Memorias anuales del Parque Natural Sierra de las Nieves (2015-2018).

II.- La Disposición final segunda de la Ley 1/1970, de cuatro de abril, que regula la protección, conservación y fomento de la riqueza cinegética nacional, dispone que por el Gobierno, a propuesta conjunta de los Ministerios de Agricultura e Información y Turismo, se dictarán las disposiciones precisas para que los Cotos Nacionales de la Sierra de Gredos, Picos de Europa y Serranía de Ronda adquieran la condición de Reservas Nacionales de Caza. En estas Reservas la protección, conservación y fomento de la caza quedarán encomendadas al Ministerio de Agricultura, reservándose el Ministerio de Información y Turismo la misión de administrar los aprovechamientos cinegéticos de acuerdo con aquellos criterios turístico-deportivos que considere más convenientes a los intereses generales.

III.- Datos de sex ratio obtenidos a partir de los partes mensuales de seguimiento de José Pino Rivera del cuartel 14 de la RNC de la Serranía de Ronda. En parte se encuentran accesibles online en el Archivo documental de José Pino Rivera, memoria digital de la vida profesional de un forestal en la provincia de Málaga, https://jpinod02.github.io/archivojosepinorivera/.

IV.- El Parque Natural de la Sierra de las Nieves se creó por LEY 2/1989, de 18 de julio, por la que se aprueba el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía y se establecen medidas adicionales para su protección (BOJA núm. 201), sobre 20.163 ha de superficie, el 52% pertenecientes a la Reserva de caza.

V.- La Reserva Nacional de Caza de la Serranía de Ronda pasó a denominarse Reserva Andaluza de Caza tras la entrada en vigor de la Ley 8/2003 de 28 de octubre, de la flora y la fauna silvestres.

Bibliografía

[1] Ministerio de Fomento, 1908. Ley disponiendo se consideren como de interés general y de utilidad pública, además de los catalogados por este Ministerio, los montes y terrenos que deban repoblarse forestalmente, siempre que se hallen en uno de los casos que esta ley expresa. Gaceta de Madrid, 178, pp. 1415 a 1416. Accesible online en https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE//1908/178/A01415-01416.pdf

 [2] Ministerio de Agricultura, Industria y Comercio, 1935. Decreto aprobando la demarcación de la zona forestal protectora formulada por la Jefatura de la séptima División hidrológico forestal de los términos municipales de la provincia de Málaga que se citan. Gaceta de Madrid, 279, pp. 122 a 126. Accesible online en  https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE//1935/279/A00122-00126.pdf

[3] García Vicente, A., 1951. El Coto Nacional de Caza de la Serranía de Ronda. Revista Montes, 39, pp. 182-185. Accesible online en http://www.revistamontes.net/Buscador.aspx?id=5707

[4] Jefatura del Estado, 1948. Ley de 23 de diciembre de 1948 por la que se crea el "Coto Nacional de Caza de la Serranía de Ronda". BOE, 360, pp. 5764 – 5765. Accesible online en https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE//1948/360/A05764-05765.pdf

[5] Ministerio de Agricultura , 1952. Orden de 30 de octubre de 1952 por la que se prohibe la caza de la capra hispánica por un plazo de cinco años, con las excepciones que se mencionan. Boletín Oficial del Estado, 307, pág. 5016. Accesible online en https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE//1952/307/A05016-05016.pdf 

[6] Gómez Guillamón, L., 1973. La Reserva Nacional de Caza de la Serranía de Ronda. Revista Jábega, 2, pp. 30-32. Accesible online en http://www.cedma.es/catalogo/jabega.php?num=2

[7] Jefatura del Estado, 1971. Ley 1/1970, de 4 de abril, de caza. BOE, 82, pp 5348-5356. Accesible online en https://www.boe.es/eli/es/l/1970/04/04/1

[8] Presidencia del Gobierno, 1972. Decreto 2197/1.972, de 21 de iulio, por el que se coordina la actuación de los Ministerios de Agricultura y de Información y Turismo en las reservas nacionales de caza y por el que se cumplimenta, la disposición final segunda de la Ley de Caza de 4 de abril de 1970. BOE, 202, pp. 15494 – 15495. Accesible online en https://www.boe.es/boe/dias/1972/08/23/pdfs/A15494-15495.pdf

[9] Presidencia del Gobierno, 1984. Real Decreto 1096/1984, de 4 de abril, de traspasos de funciones y servicios del Estado a la Comunidad Autónoma de Andalucía en materia de conservación de la naturaleza. BOE, 139, pp. 16842-16865. Accesible online en https://www.boe.es/eli/es/rd/1984/04/04/1096

[10] Ortuño Medina F. y de la Peña Paya, J., 1979. Sobre las Reservas y Cotos Nacionales Españoles. Revista Montes, 194, pp. 291-295. Accesible online en https://www.revistamontes.net/Buscador.aspx?id=724

[11] Pino Rivera, J., 1976. Observaciones sobre la cabra montés en la Reserva Nacional de Caza de la Serranía de Ronda (1976), en el blog Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2023/02/sobre-la-reserva-nacional-de-caza-de-la.html

[12] Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, 2018. Decreto 162/2018, de 4 de septiembre, por el que se aprueban el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del ámbito de Sierra de las Nieves y el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural Sierra de las Nieves. BOJA, 184, pp. 45-428. Accesible online en https://www.juntadeandalucia.es/boja/2018/184/4

[13] Consejería de Medio Ambiente, 2003. Decreto 344/2003, de 9 de diciembre, por el que se aprueban el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales y el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural de Sierra de las Nieves. BOJA, 14, pp. 1644-1712. Accesible online en https://www.juntadeandalucia.es/boja/2004/14/4

[14] Gómez-Guillamon, F. y otros, 2018. Estudio comparativo de los efectos poblacionales de la sarna sarcóptica en la cabra montés en dos reservas andaluzas de caza entre los años 1995 y 2006, en Comunicaciones de la IX Reunión de Ungulados Silvestres Ibéricos, pág. 45.