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sábado, 5 de julio de 2025

El pinsapo de Verrières, Aveyron (Francia)

En la localidad de Verrières, situada en el departamento de Aveyron, al sur de Francia, se localiza un imponente pinsapo (Abies pinsapo) a las afueras del pueblo, en una propiedad privada, entre los montes del Parc Naturel Régional des Grands Causses. 

Según el autor del post "Un sapin peu ordinaire à Verrières, Aveyron" [1], publicado en enero de 2015 en el blog "Les têtards arboricoles", el majestuoso árbol se encuentra situado en la ubicación geográfica 44.19408° N y 3.06812° E, a una altitud de 440 m.

 

 Imagen 1

Imagen 1: Localización del Pinsapo de Verrières, Aveyron (Francia). Elaboración propia.
 

El pinsapo presenta un aspecto robusto (ver Imágenes 2 y 3), con un perímetro asombroso de 4,95 m, a 1,30 m del suelo, y una altura de 34 m (según medición realizada por "Castor" en noviembre de 2014). 

Pocos ejemplares alcanzan las dimensiones del pinsapo de Verrières, incluso en su área natural. Las dimensiones de los pinsapos monumentales de la Sierra de las Nieves, según la monografía Árboles y Arboledas Singulares de Andalucía (2004) [2], son las siguientes: 

  • Pinsapo de La Alcazaba (Tolox): altura 28,00 m, perímetro (a 0,90 m) 5,10 m, perímetro en la base 6,00 m.
  • Pinsapo de La Perra (Tolox): altura 22,00 m, perímetro (a 0,50 m) 5,10 m, perímetro en la base 7,90 m. 
  • Pinsapo de las Escaleretas (Parauta): altura 26,00 m, perímetro (a 1,30 m) 5,10 m, perímetro en la base 9,00 m
  • Pinsapo del Candelabro (Yunquera): altura 16,50 m, perímetro (a 1,30 m) 2,75 m, perímetro en la base: 4,80 m.
  • Pinsapo del Puntal de la Mesa (Parauta): altura 15,75 m, perímetro (a 0,75 m) 5,50 m, perímetro en la base 6,60 m.
  • Pinsapo Moreno (Yunquera): altura 21,00 m, perímetro (a 0,90 m) 5,90 m, perímetro en la base 7,10 m.
  • Pinsapo Solitario (Ronda): altura 21,00 m, perímetro (a 0,90 m) 5,90 m, perímetro en la base: 7,10 m.

 

 

Imagen 2 

Imagen 2: Pinsapo de Verrières, Aveyron (Francia). Fotografía de Le Castor Masqué (05/12/2014), tomada de https://www.monumentaltrees.com/es/fra/aveyron/verrieres/10897_lagraillerie/ 

 

Imagen 3 


Imagen 3: Pinsapo de Verrières, Aveyron (Francia). Fotografía de Le Castor Masqué (05/12/2014), tomada de https://www.monumentaltrees.com/es/fra/aveyron/verrieres/10897_lagraillerie/ 

 

Comenta el autor que la gente del lugar no recuerda cuándo se plantó, pero el dueño del terreno, de más de 70 años, dice que su abuelo ya hablaba de él como un gran árbol. Eso haría retroceder su origen a principios del siglo XIX, lo que no encaja del todo con la fecha oficial de introducción del pinsapo en Francia, 1838. Lo cual le lleva a imaginar que "quizás se trajo una plantita de un viaje al Rif marroquí o a Andalucía hacia 1800, mucho antes de la llegada oficial de las primeras semillas a Vilmorin [3], en el Loiret":

Peut-être qu’un petit plant a été ramené lors d’un voyage dans le Rif marocain ou en Andalousie vers 1800… bien avant l’arrivée officielle des 1ères graines chez Vilmorin dans le Loiret.

En 1838 Boissier, a su vuelta del viaje, sembró semillas de pinsapo recogidas en la Sierra de Yunquera en su finca de Valeyres-sous-Rances, situada en el cantón suizo de Vaud [4 y 5].

 

Bibliografía y notas

[1] Le castor Masqué (2015). Un sapin peu ordinaire à Verrières, Aveyron, en el blog Les têtards arboricoles. Accesible online en https://lestetardsarboricoles.fr/wordpress/2015/01/07/sapin-peu-ordinaire-verrieres-aveyron/ consultado 05/07/2025

[2] Árboles y Arboledas Singulares de Andalucía, MÁLAGA, (2004) se encuentra accesible en https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/landing-page-publicacion/-/asset_publisher/FytOUWH22K7t/content/-c3-a1rboles-y-arboledas-singulares-de-andaluc-c3-ada.-m-c3-a1laga-2004-/20151 consultado el 05/07/2025. 

[3] Según Soto García, García Viñas y Pérez Bujarrabal: Un año antes de la sistematización de A. pinsapo E. Boissier entregó a Vilmorin (de la sociedad mercantil Vilmorin-Andrieux, propietaria del jardín botánico, vivero y campo de experiencias dendrológicas más importantes del mundo en aquella fecha) media docena de piñones de esta especie recogidos en Yunquera (España) en otoño de 1837, que fueron sembrados en Verrières donde nació el primer ejemplar descrito y considerado como el decano de los pinsapos cultivados. Ver Dificultades en las primeras siembras de pinsapo en el monte de Yunquera (años 1970-1972) (Pino-Díaz, 2019) en el blog Áreadoc. Accessible online en https://areadoc.blogspot.com/2019/08/los-trabajos-forestales-en-el-pinsapar_10.html cosultado 05/07/2025.

[4] Pino-Díaz J. (2019). El pinsapo más antiguo de Europa Central proviene de semillas de Yunquera en Áreadoc.  Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2019/04/el-pinsapo-mas-antiguo-de-europa.html consultado el 05/07/2025.

[5] Una fotografía de Augusto Barbey, nieto de Edmundo Boissier, en A travers les forêts de Pinsapo de l'Andalousie, tomada en 1911, muestra, según el autor, un pinsapo de 19 m de alto y un diámetro de 0,75 m (2,36 m de circunferencia), medido a 0,30 m del suelo, proveniente de semilla sembrada por Boissier en 1838 en su finca de Valeyres-sous-Rances, situada en el cantón suizo de Vaud. Ver A travers les forêts de Pinsapo de l'Andalousie (Barbey A., 1931). Accesible online en https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/consolidado/publicacionesdigitales/ consultado el 05/07/2025. 


sábado, 11 de enero de 2025

Los bosques de Pinsapo del Sur de España (F. W. Neger, 1907)

Neger, Franz Wilhelm (1868-1923). Autor de la imagen Karl Lützel (190?). Fuente: Biblioteca dell' Orto botanico, Università di Padova, Italia - IB.Q.39. https://phaidra.cab.unipd.it/detail/o:2409

 

Franz Wilhelm Neger (1868-1923) [1] estudió química y ciencias naturales en la Universidad de Múnich, donde se doctoró en 1892. Terminados sus estudios fue profesor de ciencias naturales en la Escuela Agrícola Central de Weihenstephan y en el Colegio Alemán de Concepción (Chile). Investigó la flora fanerógama y fúngica del país, así como de los Andes y la Patagonia. En el verano de 1896-97 participó en una expedición a la Cordillera de Villarica encargado del estudio de su flora y vegetación [2]. 

Regresó a Europa en agosto de 1897. Continuó sus labores docentes como ayudante de química en la escuela industrial de Munich, y a partir de 1898 profesor de química y ciencias naturales en la escuela secundaria de Wunsiedel. En 1899 fue nombrado conservador del Museo Botánico de Múnich. Fue nombrado profesor en 1902 en la Escuela Forestal de Eisenach y en 1905 en la Escuela de Tharandt. En 1920 asumió la dirección del Instituto y Jardín Botánicos de la Universidad Técnica de Dresde. 

Neger realizó diversos viajes de investigación, con el apoyo de la Academia de Ciencias de Baviera, entre otros: Sur de España (1907), Dalmacia (1909), Córcega (1911) y Suecia (en varias ocasiones).

Fruto de la visita al pinsapar de Ronda es su artículo Die Pinsapowälder in Sudspanien (Los bosques de Pinsapo del Sur de España) [3]. En su trabajo cita los trabajos de Boissier (1839-1845) [4], Laguna (1868) [5] y Willkomm (1896) [6]. 

Neger agradece "dadas las muy diversas circunstancias, la gran amabilidad que me demostró el Jefe de la Brigada de Ordenaciones de Montes de Málaga (Oberförster des Reviers), don Eladio Caro y Velázquez de Castro, que puso a mi disposición incondicionalmente una parte de sus magníficos recursos", y expresa su "más sincero agradecimiento a la incansable disposición de don Manuel Pérez Higuero (Förster des Reviers), que se ocupó de todos los detalles de nuestros viajes conjuntos y fue siempre amable con todas mis peticiones".

Neger inicia su artículo describiendo la situación y superficie de los pinsapares [7]. 

El macizo montañoso situado entre Málaga y Cádiz alcanza la considerable altitud de 2.000 m. Los pinsapos solo se sitúan en las partes altas del macizo y ello siempre ha sido así. La mayor masa de pinsapos existente hoy en día son las 600 hectáreas que se encuentran en la Sierra de las Nieves = Sierra de Ronda (que debe su nombre a la cercana ciudad de Ronda). Las estribaciones de esta sierra que todavía tienen pequeños rodales de pinsapos son el Cerro del Alcor (= Sierra de la Fuenfría), Sierra de Yunquera y Sierra de Tolox (en la que se encuentra el pico más alto Cerro de las Plazoletas, 1.900 m). La segunda masa de pinsapos, de cerca de 60 Ha, se encuentra en la Sierra Bermeja (=  S. de Estepona), situada mucho más al sur, que asciende desde cerca del nivel del mar a una altura de 1.500 m.

Las sierras últimamente citadas pertenecen administrativamente a la provincia de Málaga. Pequeños restos de masa, que sin lugar a dudas fueron considerables en tiempos pasados, se encuentran en la Sierra de Grazalema que pertenece a la provincia de Cádiz (Sierra del Pinar, con 1700 m. sobre el nivel del mar.)

 

Dies gilt aber nur für die tiefer gelegenen Teile nahe der Meeresküste. Der zwischen Malaga und Cadiz sich hinziehende Gebirgskomplex erhebt sich stellenweise zu bedeutender Höhe (bis 2000 m ü, M.). Auf die höchsten Teile dieser Gebirge find die Pinsapowälder beschränkt (und wohl von jeher beschränkt gewesen) und zwar findet sich der grösste noch existierende Pinsapobestand (von ca. 600 ha) in jenem Gebirge, welches annähernd die Mitte des ganzen Gebietes einnimmt; nämlich in der Sierra de la Nieves = Sierra de Ronda (nach der nahe liegenden spanischen Stadt Ronda genannt). Ausläufer dieses Gebirgszuges, welche gleichfalls noch kleinere Bestände der Pinsapotanne tragen, find Sierra de Alcor (=Sierra de Fuenfría), Sierra de Yunquera und Sierra de Tolox (mit den hochsten Berg Cerro de las Plazoletas, 1900 m). Der zweitgrösste Pinsapobestand (ca. 60 ha) befindet sich auf der viel weiter südlich gelegenen, fast unmittelbar aus dem Mittelmeer bis zu 1500 m aussteigenden Sierra Bermeja (= S. de Estepona) ...

Die eben genannten Sierras gebören politisch zur Provinz Malaga. Kleine Reste von ehemals ohne Zweifel bedeutenderen Beständen finden sich endlich auf der zur Provinz gebörigen Sierra de Grazalema (= S. del Pinar) mit 1700 m ü.M.

 

El artículo, de  diecinueve páginas, se estructura en cuatro capítulos: 

  • Condiciones climáticas y edafológicas; 
  • Descripción del bosque natural de pinsapo y de la vegetación acompañante;
  • Distribución del área del pinsapo y evaluación de los productos del árbol en el pasado y en el presente; y, 
  • Enfermedades del pinsapo. 
Un mapa de situación de los pinsapares (ver imagen 1) y cinco fotografías ilustran el texto.


Imagen 1

Imagen 1: Primeras páginas del artículo original de Neger. https://areadoc.blogspot.com/2025/01/los-bosques-de-pinsapo-del-sur-de.html
Imagen 1: Primeras páginas del artículo original de Neger.

 

En estas fechas el pinsapar de Ronda se encontraba en un estado regresivo (ver las figuras 1, 2, 3, 4 y 5 del texto original). En 1858 Antonio Laynez calculó en 24.000 los árboles allí existentes y en 1914 Eladio Caro inventarió solamente 12.000 [8].

 

 

 

Fig. 3: Viejos pinsapos (aprox. 25 m de altura) con copa de estructura irregular. https://areadoc.blogspot.com/2025/01/los-bosques-de-pinsapo-del-sur-de.html

 

Fig. 4 Vista de una de las cañadas de la Sierra de las Nieves cubierta de un impenetrable bosque de pinsapos. https://areadoc.blogspot.com/2025/01/los-bosques-de-pinsapo-del-sur-de.html


Fig. 5 Pinsapos muy ramoneados por cabras. https://areadoc.blogspot.com/2025/01/los-bosques-de-pinsapo-del-sur-de.html


Es especialmente relevante el estudio de las enfermedades del pinsapo que Neger aporta en el cuarto capítulo de su artículo (Die Feinde del Pinsapotanne). Indica el autor que hasta entonces P. Sydow en su Index universalis et locupletissimus nominum plantarum hospitum specierumque omnium fungorum has incolentium quae usque ad finem 1897 excerpesit (1898) [9] sólo había mencionado los siguientes hongos en el Abies pinsapo: 

  1. Diplodia sapinea (Fr.) var. Pinsapo Brun. ram.
  2. Oospora abietum Oud.
  3. Sphaerella pinsapo Thüm.

Neger amplía el listado de enfermedades del pinsapo en nueve especies más:

  1. Lophodermium abietis Rostr.
  2. Naemacyclus niveus (Pers.) Sacc.
  3. Microthyrium pinastri Fuck. 
  4. Agaricus melleus Vahl 
  5. Polyporus pinicola Fr. 
  6. Polyporus igniarius Fr.
  7. Cystospora pinastri Fr. 
  8. Macrophorma pinsaponis Neger n. sp. [10]
  9. Hormiscium pityophylum (Nees) Sacc

La importancia de la aportación de Neger al estudio de las enfermedades del pinsapo de 1907 es muy relevante. Prueba de ello es que hasta 1961 el Host Index of the Diseases del Foreign Diseases of Forest Trees of the World, Agriculture Handbook nº. 197, no amplió a 15 especies el número de enfermedades del pinsapo [11].

 

Bibliografía y notas

[1] Franz Wilhelm Neger (Nuremberg, 1868 - Dresde, 1923). Ver la biografía del botánico. Accesible online en https://www.deutsche-biographie.de/sfz70908.html , consultado el 04/01/2025.

[2]  Ver el "Informe sobre las observaciones botánicas efectuadas en la Cordillera de Villarrica en el verano 1896-97" (Neger, 1899) en Anales De La Universidad De Chile, (-), Pág. 903–967. Accesible online en https://www.revistas.uchile.cl/index.php/ANUC/article/view/21437 , consultado el 04/01/2025.

[3] Neger, F. W. (1907). Die Pinsapowälder in Sudspanien, en Naturwissenschastliche Zeitschrist für Land- und Forstwirtschast, v 5. pp. 385-403.

[4] Boissier, E. (1839-1845). Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837. París.

[5] Laguna M. (1868). El Pinsapar de Ronda, en Montes, pp 96-106. Accesible onlinen en http://www.revistamontes.net/Buscador.aspx?id=1677 , consultado el 04/01/2025.

[6] Willkomm, H. M. (1896). Grundzüge der Pflanzenverbreitung auf der Iberischen Halbinsel ["Principios de la distribución de las plantas en la Península Ibérica"], en Die vegetation der Erde, vol.l. 395 pp. Leipzig.

[7]  Ver "Alemanes en la historia de Estepona", Albertos F. J. (2014). Accesible online en http://www.esteponaensuhistoria.com/seccion_textos/Alemanes_estepona_txt.htm , consultado el 04/01/2025.

[8]  Ceballos L. y Martín Bolaños M. (1928). El Pinsapo y el Abeto de Marruecos. Boletín Oficial del IFIE, 2. pp. 47-101.

[9] Sydow P. (1898). Index universalis et locupletissimus nominum plantarum hospitum specierumque omnium fungorum has incolentium quae usque ad finem 1897 excerpesit, en Sylloge Fungorum Omnium Hucusque CognitorumDigessit P. A. Saccardo, vol XII, pars II, fasc. 1.

[10] Macrophoma pinsaponis Neger. Tizón de la aguja del abeto. Forma picnidios en forma de granos que exudan numerosas conidias. Asociado a la muerte de acículas de Abies en España. Posiblemente las malas condiciones del lugar provocan los ataques del hongo. Abies pinsapo: España. Fuente: Foreign Diseases of Forest Trees of the World. Agriculture Handbook nº. 197 (August, 1961). U.S. Department of Agriculture.

[11] Listado de enfermedades del Abies pinsapo Boiss. según el Host Index of the Diseases del Foreign Diseases of Forest Trees of the World. Agriculture Handbook nº. 197 (1961), página 280:

  1. Armillaria mellea
  2. Chrysomyxa woronini
  3. Cytospora pinastri
  4. Diplodia pinea
  5. Fomes annosus
  6. Hypodermella nervisequia
  7. Lophodermium piceae
  8. Macrophoma pinsaponis
  9. Melampsorella caryophyllacearum
  10. Milesia kriegeriana
  11. M. polypodii
  12. M. scolopendrii
  13. M. vogesiaca
  14. Naemacyclus niveus
  15. Rehmiellopsis abietis

viernes, 27 de diciembre de 2024

"Sierra de la Nieve: aquí se encuentran igualmente las cabras silvestres hispánicas" (F. Pfendler, 1848).

En 1845 se le encargó al doctor en medicina G. Frank Pfendler [1] la misión científica de visitar los puertos principales del Mediterráneo, para verificar y realizar observaciones médicas, especialmente sobre la tisis [2].

Como resultado de su viaje se publicó en 1848 una separata con sus observaciones sobre Madeira, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos [3]. Sobre Andalucía Pfendler escribe que es un país poco estudiado por los que le recorren, y que, a no dudarlo, presenta una infinidad incomparable de bellezas y sitios interesantes para los que gustan contemplar la hermosa naturaleza.

 

Los extranjeros y los españoles encontrarán en este libro una guía para visitar con provecho la pintoresca Andalucía, que por su afortunada posición geográfica, la dulzura de su clima y el excesivo número de sus monumentos antiguos, moriscos y religiosos, es uno de los mas interesantes países de Europa, y los botánicos una descripción fiel de la Sierra Nevada, con indicación exacta de las localidades donde crecen las plantas tan curiosas y poco conocidas de esta Sierra de once mil pies, y el punto mas elevado y curioso del reino de España, sobre el cual la naturaleza ha vertido sus mas fantásticos y preciosos tesoros, puesto que la vista se ilusiona cuando recorre aquellos picos de nieve, heridos vivamente por los rayos del sol

 

El libro se acompaña de un dibujo de la sierras, montañas y poblaciones desde la Sierra de Gádor, hasta Gibraltar, realizado por el propio Pfendler y titulado Panorama de la Sierra Nevada (ver Imagen 1).

 

Imagen 1

G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848). Madera, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos. Sevilla, imprenta de D. Carlos Santigosa. 1848. Obra ilustrada con 8 láminas, 24 viñetas y un panorama de la Sierra Nevada.
Imagen 1: Panorama de la Sierra Nevada. Fuente: Madeira, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos, por G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848). Sevilla, imprenta de D. Carlos Santigosa. 1848. Obra ilustrada con 8 láminas, 24 viñetas y un panorama de la Sierra Nevada.

 

La representación de Pfendler prima la claridad y la comprensión por el público sobre la precisión cartográfica y presenta similitudes, en cuanto a su diseño, vista y alzado, con el "Cuadro sinóptico de alturas y límites de las plantas más características del Reino de Granada" de Boissier (1839-1845) [4], (ver Imagen 2). 

 

Durante ocho meses tomé los planos de cuantas sierras visité y ademas dibujé diversos detalles para formar una vista pintoresca y fácil de comprender: proponiéndome la claridad, me vi obligado á sacrificar las relaciones geográficas.

 

Imagen 2

Imagen 2: Tableau synoptique des hauteurs et limites des végétaux les plus caractéristiques dans le Royaume de Grenade. Fuente:  Boissier, E. (1839-1845).

 

Pfendler comenta en el texto que durante su visita a las sierras tomó altitudes y comprobó las tomadas por Clemente Rubio [5], Bory de Saint Vicent [6] y Boissier.

 

He fijado las alturas barométricas según mis observaciones y he verificado las ya conocidas de Bory, S. Vicent, Clement y particularmente las que se hallan en la preciosa obra de Boissier de Ginebra. Mi aparato meteorológico es compuesto de un barómetro inglés de Troughton de gran sensibilidad, de un barómetro de Chevalier de París, de un higrómetro de pelo de Gay Lussac y de un aparato para hervir agua en la cima de la montaña.

 

Cada sierra o población del Panorama de Sierra Nevada viene etiquetada con un número consultable en la leyenda. En la Imagen 3 podemos apreciar un detalle del dibujo de Pfendler de la costa malagueña y gaditana, desde Málaga capital a Gibraltar, y las sierras del interior.


 Imagen 3

Imagen 2: Detalle del Panorama de la Sierra Nevada de G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848).
Imagen 3: Detalle del Panorama de la Sierra Nevada de G. Frank Pfendler d'Ottensheim (1848).

 

En el centro de la imagen anterior de detalle aparece Yunquera (99.- Junquera, pais fértil y abundante) y por encima de ella la Sierra de la Nieve (102.- Sierra de Nieve es una de las cimas mas elevadas de la Serranía de Ronda: aquí se encuentran igualmente las cabras silvestres hispánicas).

Otros lugares que aparecen en este detalle y sus descripciones en la leyenda son las siguientes:


84.- S. Antonio de Málaga.
85.- La rica y opulenta ciudad de Málaga con su gran castillo Gibralfaro; está en una situación muy interesante y conveniente por su bello clima en el invierno como morada páralos tísicos
86.- La cuesta de la Reina, donde se goza la vista mas agradable y seductora sobre el hermoso Valle de Málaga.
87.- Churriana, mansión de verano.
88.-  El Retiro, en medio de sus mil fuentes abundantes y numerosos saltadores.
89.- La bella y pintoresca Sierra de Mijas en frente de Málaga.
90.- La Sierra de Estepona, rica en plantas raras.
91.- El pueblo de Estepona, rodeado por un lado de la sierra de su nombre, y por otro del mar: es conocida por su rica y abundante pescadería.
92.- Sierra Bermeja, que se eleva detrás de la sierra de Mijas.
93.- Marbella, puerto de mar.
94.- Alhaurín con su bello establecimiento de Hidrosupatía, país muy interesante al pie de la Sierra de Mijas.
95.- Coín, población deliciosísima; produce abundantes frutas.
96.- Tolox el pueblo al pie de su alta sierra.
97.- Ronda, capital de la sierra de su nombre, está construida sobre el costado de una roca, dividida en dos partes por una revolución volcánica y unidas por un famoso y antiguo puente de ciento veinte pies de elevación, obra maestra del ingenio humano, que tiene un gran ojo de 110 pies de diámetro, suspendido sobre el tajo infernal de 276 pies, en cuyo fondo corre el Guadiaro. Los viajeros deben visitar esta majestuosa obra humana, asociada á la grandiosa creación de tal naturaleza, que nadie puede contemplar sin sentir una sublime admiración; del mismo modo que la curiosa escalera de 400 gradas que construyeron los moros en la roca. Se crían ricos frutos, particularmente exquisitos peros y delicadas camuesas.
98.- Serranía de Ronda.
99.- Junquera, país fértil y abundante.
100.- Carratraca, es un pueblo muy notable por sus aguas minerales sulfurosas, que han dado a millares de personas la salud. Es concurrida en el mes de Julio y Agosto por todas las personas acomodadas de Málaga y Andalucía. Se encuentra allí una gruta muy curiosa de estalactitas, que todos los visitadores admiran, por su originalidad en la estructura de aquellos cuajados peñascos. Ahí todos encuentran un medio de distracción, los jóvenes ocasiones de establecer relaciones, que mas tarde pueden estrecharlas en el altar del himeneo; es tanto una residencia de verano para los sanos, como un hospital para los enfermos.
101.- Sierra de Tolox se halla en lo alto del pueblo de su nombre, y es rica en cacería.
102.- Sierra de Nieve es una de las cimas mas elevadas de la Serranía de Ronda: aquí se encuentran igualmente las cabras silvestres hispánicas.

 

Bibliografía y notas

[1]  G. Frank Pfendler d'Ottensheim. Médico y viajero.

[2] Tisis o tuberculosis pulmonar. Enfermedad infecciosa causada por un tipo de bacteria y que suele afectar a los pulmones. 

[3] Pfendler G.F. (1848). Madeira, Nice, Andalucía, la Sierra Nevada y los Pirineos. Sevilla, pp. 474, con 8 láminas, 24 viñetas y un dibujo de Sierra Nevada.

[4] Boissier, E. (1839-1845). Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837. Tome I. Narration et Géographie Botanique. Planches. París; pp. 248, 1 gráfico de alturas y límites de la vegetación y 181 láminas ilustradas.

[5] Simón de Rojas Clemente y Rubio (1777 - 1827).  Botánico, agrónomo y lingüista.

[6] Jean-Baptiste Bory de Saint-Vincent (1778 - 1846). Oficial del ejército francés, naturalista y geógrafo.

viernes, 13 de diciembre de 2024

Sobre la colaboración de Pablo Prolongo en la clasificación taxonómica del pinsapo (P. Prolongo, 1880).

Es conocida la relación de los farmaceúticos malagueños Haenseler [1] y Prolongo con Boissier, el botánico suizo que clasificó taxonómicamente el Abies pinsapo. Ambos lo acompañaron en septiembre de 1837 en su visita a la Sierra de la Nieve, en la que observaron y recogieron piñas de pinsapo [2]. 

Boissier quedó muy agradecido a Haenseler y a Pablo Prolongo. De este último decía que era un joven [3] lleno de futuro e inteligencia, que me acompañó en mis investigaciones y que me ayudó mucho, tanto durante mi viaje como a mi regreso.

 

Que je dise encore tout ce que je dois à l'amitié d'un autre habitant de Malaga, don Pablo Prolongo, botaniste aussi, jeune homme plein d'avenir et d'intelligence, qui voulut bien s'associer de coeur à mes recherches et m'a puissamment aide par ses communications, soit pendant mon voyage, soit depuis mon retour.

 

Boissier en su Notice sur l'Abies Pinsapo, disertación ante la Societé de Phisique de Genève de 15 de febrero de 1838, indicó que no describía los órganos masculinos y femeninos del pinsapo por no haberlos observado en floración, lo cual haría más adelante gracias a la generosidad de sus amigos malagueños [4]. 


Comme il m'a été impossible d'observer les organes mâles et femelles à l'époque de la floraison, je n'en parlerai pas. J'espère remplir plus tard cette lacune, grâce à l'obligeance de mes amis de Malaga.


En enero de 1880 Pablo Prolongo, con setenta y seis años de edad, publicó "Jarabe Pectoral de Abietina preparado ... con la savia del Abies pinsapo" [5]en el primer número de La Clínica de Málaga (Revista de Medicina y Cirugía Prácticas), boletín oficial del Colegio de Médicos de Málaga. En su texto recuerda como Boissier y Haenseler le encargaron, tras su excursión al pinsapar de Yunquera en 1837, la descripción de los órganos florales del pinsapo.

 

[El pinsapo] es una planta propia de nuestro suelo, y que por no ser reconocido en la época de su florescencia, fue clasificado por Lamark, como una especie diferente denominada Pinus maritima.

El célebre naturalista D. Simón de Rojas Clemente y el eminente sabio D. Félix Haensseler, alemán naturalizado en España, farmacéutico muy versado en ciencias naturales y corresponsal de varias sociedades científicas, en 1808 fueron de opinión, que el árbol designado por Lamark con el nombre de Pinus maritima, era otra especie, si bien no hallándolo en flor no pudieron clasificarlo.

En 1837 Mr. Boissier, D. Félix Haenseler y yo, herborizando juntos, lo encontramos en fruto, y tuve el honor de ser encargado por mis sabios compañeros de excursión, para describir los órganos florales de dicha planta, en la primavera próxima, con cuyos datos obtenidos por mí quedó clasificado Abies pinsapo (de Boissier).

 

Boissier en el segundo tomo de Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837 (1939-1945) [6] completa la descripción botánica del pinsapo e indica que gracias a Haenseler y Prolongo y a sus valiosas notas sobre las partes florales de este árbol, puedo dar aquí una descripción completa y mostrarlo en todos sus estados


Grâce à l'amitié de MM. Haenseler et Prolongo, qui ont bien voulu gravir, au printemps, la Sierra de la Nieve, et qui m'ont envoyé de bons échantillons et des notes précieuses sur les parties florales de cet arbre, je puis donner ici sa description complète et le figurer dans tous ses états.

 

Así pues, se constata que Pablo Prolongo describió los órganos masculinos y femeninos del pinsapo (ver Imagen), lo cual contribuyó a la clasificación taxonómica y publicación del Abies pinsapo por Boissier como nueva especie.

 

  Imagen

 
 
Imagen: Órganos masculinos y femeninos del pinsapo. Fuente: Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837, de Edmond Boissier.


Las bibliografías de Prolongo

Narciso Díaz de Escovar (1898) anota las siguientes obras de Pablo Prolongo: "Memoria sobre la Sulfuraria Carratraquense"; "Irregularidades de los frutos de las Aurantiáceas"; "Mapa botánico de la provincia de Málaga"; "Sinonimia de la Flora Española" (obra inédita); "Chlosis malacitana o Breve exposición de la verdura en esta provincia" (inédita y no concluida); "Proyecto de obra sobre los insectos que atacan a las plantas en las diversas épocas de su vida" (inédita); y, "Excursión botánica y geológica a la Sierra de Mijas" (inédita) [7].  

Casares López (1932) cita, además de las obras recogidas por Díaz de Escovar, su obra "Estudio sobre vinos" [8].

Álvarez Calvente (2006) amplía la bibliografía de Prolongo a diecisiete textos, incluyendo las colaboraciones de Prolongo en prensa y con otros autores, y otros manuscritos, entre ellos el "Jarabe pectoral de abietina (Preparado con savia de Abies pinsapo)" [9].

Manuel Garrido y Juan Pérez-Rubín dan a conocer y transcriben el artículo sobre el jarabe de abietina de Prolongo en Acta Botanica Malacitana (2011), por su interés y por que no consta en las reseñas que de su producción científica (publicaciones y manuscritos) hemos consultado [10].


Bibliografía y notas

[1] Félix Haenseler [Durach (Baviera, Alemania) (1780) - Málaga (1841)], discípulo y colaborador de Simón de Rojas Clemente. Ver "El naturalista y farmacéutico germano- español Félix Hänseler Jeger (1780 – 1841) en la Málaga de su época", de Juan P. Rubín (2012).

[2] El botánico suizo Edmond Boissier en Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837, en su tomo I, Narration et géographie botanique, describe en su capítulo XIV, Excursion à la Sierra de la Nieve, su llegada a Yunquera, las visitas a Río Grande y al Convento y la subida a la Sierra de las Nieves para buscar y recolectar semillas de pinsapo. Ver en Áreadoc "La Yunquera que conoció el botánico suizo Edmond Boissier en septiembre de 1837".

[3] Boissier, E., 1938. Notice sur l'Abies Pinsapo. Accesible online en https://bibdigital.rjb.csic.es/records/item/9536-notice-abies-pinsapo , consultado el 13/12/2024.

[4] Prolongo, P., 1880. Jarabe Pectoral de Abietina preparado por el Dr. D. Pablo Prolongo y García, con la savia del Abies pinsapo de Mr. Boissier, en La Clínica de Málaga (Revista de Medicina y Cirugía Prácticas), 1 (1), pp. 23-24.

[5] En 1837, cuando Boissier conoció a Pablo Prolongo, éste tenía treinta y un años de edad. Desde los 17 años trabajó como aprendiz en la farmacia de Haenseler y con 19 años inició sus estudios de Farmacia en Madid, allí tuvo de profesores a Mariano Lagasca y Demetrio Rodríguez.

[6]  Boissier, E. (1839-1845). Voyage botanique dans le midi de l'Espagne pendant l'année 1837. Tome II.
Enumeration des plantes du Royaume de Granade.
París, pp. 757.

[7] Díaz de Escovar, N., 1898. Galería Literaria de Málaga, apuntes para un Indice biográfico bibliográfico, relativos a escritores hijos de esta Provincia, residentes en ella ó que han escrito respecto a la misma. Accesible online en https://bibliotecavirtual.malaga.es/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=1101964 , consultado el 12/12/2024.

[8] Casares López, D. R. (1932). Datos biográficos de Juan José García, Félix Haenseler y Pablo Prolongo; farmacéuticos malagueños de los siglos XVIII y XIX, en Anales de la Academia Nacional de Farmacia.

[9] Álvarez Calvente, M,. (2006). Féliz Haenseler y Pablo Prolongo. Semblanza de dos botánicos malagueños, en Boletín de la Academia Malagueña de Ciencias, vol VIII, pp. 89-100.

[10] Garrido, M. y Pérez-Rubín J., (2011). Un artículo de 1880 sobre el "Jarabe de pinsapo" elaborado en la farmacia del malagueño Pablo Prolongo García (1806-1885), en Acta Botanica Malacitana, nº 32, pp. 242-245.

 

viernes, 1 de noviembre de 2024

La Serranía de Ronda, los pinsapares, la Sierra de las Nieves y Sierra Bermeja (Memoria de la Exposición General Agrícola, 1857).

Del 24 de septiembre al 4 de octubre de 1857 se celebró en Madrid el Concurso-Exposición de los productos agrícolas de la Península, islas adyacentes y provincias de Ultramar (ver Imagen 1). 

El anuncio y convocatoria del Concurso-Exposición se realizó mediante un Real Decreto de Isabel II de 11 de marzo de 1857, a propuesta del Ministro de Fomento Claudio Moyano.  

Con este certamen se pretendía fomentar la agricultura en España, como lo venían haciendo desde el primer tercio del XIX diferentes países de Europa occidental, básicamente Francia e Inglaterra, los ejemplos paradigmáticos a seguir. El lugar donde se celebró esta exposición fue la Montaña del Príncipe Pío. El certamen contaba con diferentes galerías destinadas a contener muestras de semillas, toda clase de frutos, colecciones de maderas, instrumentos de agricultura, corchos, raíces, cortezas, carbones, ciscos, cenizas productos y jugos resinosos, caballos, aves raras, etc. Atención especial mereció el pabellón árabe que se presentó como la obra más notable e importante. Este pabellón estaba destinado a la celebración de los actos oficiales y a la exposición de las flores, plantas y frutos delicados  [1] (ver Imagen 2).

 

 Imagen 1

Artículo extraído de la revista El Museo Universal del 15 de octubre de 1857. Fuente: https://www.memoriademadrid.es/buscador.php?accion=VerFicha&id=35803&num_id=1&num_total=58#
Imagen 1: Artículo de la revista El Museo Universal del 15 de octubre de 1857. Fuente: https://www.memoriademadrid.es/

 
Celebrada la exposición general agrícola se publicó la Memoria y Catálogo [2]. En el apartado "Subclase octava: croquis, reconocimientos forestales, planos, detalles de inventarios de montes, de sus ordenamientos y de aprovechamientos generales" [3], figura una breve descripción forestal de la Serranía de Ronda, los pinsapares, la Sierra de las Nieves y Sierra Bermeja [4], dentro del "Distrito de la terraza de Granada, que comprende las provincias de Málaga, parte de Jaén, Granada y Almería".
 
 
 Imagen 2

Interior del pabellón de actos oficiales y exposición de flores.
Imagen 2: Interior del pabellón de actos oficiales y exposición de flores. 
 
 

La Serranía de Ronda, los pinsapares, la Sierra de las Nieves y Sierra Bermeja

La Serranía de Ronda es poco forestal y por tanto muy seca. Sólo las regiones superiores de la sierra de Yunquera tienen algunos montes de pinsapos (Abies Pinsapo). Estos bosques principian a los 850 metros a 1.140 de altitud; la mayor parte visten la parte superior y suben por el Pico de las Plazoletas. Los pinsapares más espesos y hermosos se hallan en los orígenes del rio Seco y rio Verde; parece que este árbol cubrió en otro tiempo casi toda la Serranía. En la cima se encuentran bosques de una especie peculiar de aquel país, llamada por Boissier Quercus alpestris, y que se halla a la altitud de 1.300 metros. 

La sierra de las Nieves está casi desarbolada, salvo las cercanías del Convento donde abundan los bosques de hoja plana. Tan seca, pero menos desarbolada, se halla la Sierra de Ronda. Del reconocimiento practicado por el Ingeniero D. Antonio Laynez en el pinsapar de la sierra de las Nieves, perteneciente á los Propios de la ciudad de Ronda, resulta que este monte se halla situado a 12 kilómetros al S.E. de dicha ciudad. La superficie que ocupa es de unas 760 ha 65 áreas, de la cual sólo se puede considerar como forestal la de 265 ha 46 áreas, siendo el resto un calvero de roca lavada, sin vegetación alguna. El pinsapo forma los rodales de este monte y crece con bastante lozanía, llegando á adquirir grandes dimensiones, sin embargo de que no se cría en la espesura conveniente. Sus rodales se encuentran en las últimas clases de edad. Carece el monte de vías de comunicación; y esta falta, unida a lo quebrado del terreno, causa que la demanda sea escasa, y que sea muy bajo el precio de las maderas. A los pinsapos les cortan las guías de jóvenes para palas de hornos y otros usos. El famoso del puertecillo de las Animas, camino de Ronda a Tolox, se llama de las Siete hijas, por tener siete ramas, altas, perpendiculares y casi iguales, partiendo en cerco y con simetría, alrededor del centro del tronco, fenómeno hermoso y notable. 

Coronando la sierra Bermeja, de Estepona, Casares, Genalguacil y Tolox se hayan individuos aislados de pinsapo. En la parte inferior forma grandes rodales el pino carrasco (P. halepensis) en los montes de Estepona, Genalguacil, Jubrique, Pujerra, Yunquera, Ronda, Tolox, Casarabonela y Carratraca y superior á esta especie se halla el pino bermejo (P. sylvestris. v. rubra?) particularmente en los montes de Sierra Bermeja. 

Los pueblos de castaña son Júzcar, Parauta, Cartagima, Igualeja, Pujerra no tanto, Parauta muy poco y Jubrique, Alpandeire y Benadalid. Los castaños pueblan por aquí mucha tierra hacia los barrancos, dejando al alcornoque cubrir lo más alto y los intermedios con su verde peculiar. En Júzcar es donde ingertan mas castaños y por eso se lleva este pueblo la palma; generalmente lo hacen de embudillo en Mayo y a veces en Agosto; trasplantan los bravíos o que nacen en los castañares y rara vez los siembran de intento. Por Levante no hay más castaña hasta Sierra Nevada ni por O. hasta el Condado de Niebla. 

En la región inferior aparece la encina dominando a las demás especies, del mismo género, con que suele estar asociada; tal se ve en las laderas del término de Jimera, próximas al rio Guadiaro, en Ronda al Sur del rio de esta villa, en Igualeja al E. del rio Genal y N. y O. del arroyo de Algarra, en Benaojan al O. del rio Guadiaro, en Casares al E. del Genal en Jubrique a las márgenes de los arroyos de Andabalote y en Archidona cerca del arroyo de los Borbollones. 

Inmediatamente después y a mayores alturas se encuentran el alcornoque, y los quejigos: el límite de la región del alcornoque, coincide casi con el del cultivo de la vid y llega hasta unos 400 metros Pasado este límite el alcornoque se presenta como subordinado al quejigo, vegetando éste con mucha lozanía en los montes de Cortes, Gaucín, Benarrabá, Algatocín y O. del término de Tolox en Sierra Blanquilla.

 

Bibliografía y notas

[1] Texto tomado de la descripción de la medalla de concurrencia conmemorativa de la Exposición General Agrícola de 1857. Disponible online en https://ceres.mcu.es/ consultado el 09/11/2024.

[2] Memoria sobre los productos de la agricultura española reunidos en la Exposición General de 1857, presentada al Excelentísimo Señor Ministro de Fomento por la Junta Directiva de aquel concurso. Madrid, Imprenta Nacional, 1859-1861. Disponible online en https://repositorio.bde.es/handle/123456789/5542 consultado el 09/11/2024.

[3] Página 237 de la Memoria sobre los productos de la agricultura española reunidos en la Exposición General de 1857.

[4] Páginas 253 y 255 de la Memoria sobre los productos de la agricultura española reunidos en la Exposición General de 1857.

sábado, 26 de octubre de 2024

Estudios entomológicos forestales del pinsapo de la Sierra de Ronda (H. Strohmeyer, 1930).

Heinrich Strohmeyer [1], entomólogo forestal alemán, realizó en 1927 un viaje de estudios a las principales sierras españolas, entre ellas la Serranía de Ronda. 

Según escribe en su artículo "Estudios entomológicos forestales del pinsapo de la Sierra de Ronda" (1930) [2]:

 

En las cumbres de la Sierra de Ronda, también conocida como Sierra de la Nieve, se encuentra el último vestigio importante de los antaño extensos bosques de «pinsapos», que el botánico Boissier describió a principios del siglo pasado como Abies Pinsapo. Esta zona forestal, que ocupa unas 600 hectáreas, ha sido estudiada en detalle varias veces desde el punto de vista botánico, pero hasta 1927 no se había realizado un estudio de los insectos forestales dañinos que allí se encuentran (he publicado informes preliminares sobre mis observaciones en las Actas de la reunión de invierno de 1928 del Märkischer Forstverein, publicado por J. Nëumann en Neudamm) [3]

 

Al igual que el botánico Neger, que visitó los pinsapares en 1907 [4], y con el apoyo del Ingeniero Jefe de Montes Eladio Caro [5] y de los responsables forestales locales, organizó la visita al pinsapar tomando como punto de partida la ciudad de Ronda. La noche del 23 al 24 de julio de 1927 salió acompañado de su mujer, un guarda forestal y otro ayudante. Después de más de 6 horas de marcha ininterrumpida llegaron por la mañana al borde inferior del pinsapar, donde hicieron un descanso en una pequeña choza de piedra construida por el guarda forestal [6] (ver Imagen 1).  


Imagen 1

Imagen 1: Choza de piedra del Francisco Molina, guarda del monte "Pinsapar" o monte "Sierra de Nieves" del Ayuntamiento de Ronda. Fotografía de H. Strohmeyer.

 

Strohmeyer comprobó que el pinsapar se caracterizaba por la inexistencia de repoblado natural, a pesar de la abundancia de piñas en los pinsapos (ver Imagen 2).

 

La ladera norte, sobre la que se alzan los pinsapos, resultó ser muy rocosa y pedregosa, por  lo que el desnivel final es variable pero generalmente bajo. Como resultado, los árboles están a menudo ramificados hasta el suelo. Su altura varía en la parte inferior entre 20 a 30 metros, pero disminuye hacia la cresta. Llama la atención la abundancia de conos, sin embargo, casi en ninguna parte se podía encontrar un rastro de crecimiento joven rastro de crecimiento.

 

Imagen 2

 

Imagen 2: Los árboles están a menudo ramificados hasta el suelo. Su altura varía en la parte inferior entre 20 a 30 metros, pero disminuye hacia la cresta. Llama la atención la abundancia de conos, sin embargo, casi en ninguna parte se podía encontrar un rastro de crecimiento joven rastro de crecimiento. Fotografía de H. Strohmeyer.

 

Sobre ramas del tejado de la choza del guarda observó rastros de alimentación de un escarabajo de la corteza del género Cryphalus.

 

Una inspección más detallada reveló que se trataba de Cryphalus numidicus Eichhoff (ver imagen 3). Su comportamiento alimentario difiere significativamente del de su pariente más cercano, Cr. piceae Ratzeb en que la polilla tiene forma cuadrada, pero representa un pronunciado conducto transversal de un solo brazo. Al igual que Cr. piceae, numidicus también vive de forma monógama. La longitud del conducto transversal suele ser de 7-10 mm; los conductos más largos, aparentemente de dos brazos, se forman por la colisión de dos conductos adyacentes. Las galerías larvarias son ligeramente sinuosas y suelen ramificarse verticalmente hacia arriba y hacia abajo, normalmente 8-10. Todo el patrón de alimentación penetra en la corteza y en la albura aproximadamente a la misma profundidad, sólo las cunas pupales son roídas algo más profundamente en esta última. La Fig. 3 muestra patrones de alimentación aún no completados en la parte superior del tronco, la Fig. 4 muestra patrones de alimentación completados en una rama (ver Imagen 4).

 

 Imagen 3

Imagen 3: Imagen de Cryphalus numidicus Eichhoff. Sample ID: CNC COLEO 00152924. License: CreativeCommons - Attribution (2012). License Holder: CNC/CBG Photography Group, Centre for Biodiversity Genomics. Fuente https://v3.boldsystems.org/index.php/Taxbrowser_Taxonpage?taxid=264075

 

 Imagen 4

Imagen 4: Rastros de daños de alimentación de Cryphalus numidicus Eichhoff. La Fig. 3 muestra patrones de alimentación aún no completados en la parte superior del tronco, la Fig. 4 muestra patrones de alimentación completados en una ramas. Fotografías de H. Strohmeyer.

 

Al día siguiente continuó visitando el pinsapar de Ronda y observó daños en las yemas que intuyó causados por un lepidóptero de la subfamilia Phycideae.


Después de una corta noche de sueño en la cabaña de piedra, salimos antes del amanecer, llevando algunas monturas con nosotros, para visitar las partes altas del bosque y la cresta de la montaña. En nuestra caminata vimos sobre todo árboles de entre 100 y 200 años, pero se dice que se han identificado árboles de hasta 500 años contando los anillos de crecimiento. Pude determinar el tronco más fuerte del bosque haciendo una fotografía.

...

En varios abetos que examiné más de cerca, encontré las yemas erosionadas y a menudo cubiertas de grumos de resina, como puede verse en las ilustraciones adjuntas. Sin embargo, no pude encontrar la causa de los daños, por lo que tuve que conformarme con llevarme algunas ramitas carcomidas. Sin embargo, el tipo de alimentación me hizo sospechar que se trataba de una pequeña mariposa de la subfamilia Phycideae.


Informó de sus hallazgos a Auguste Barbey [7], quién visitó el pinsapar de Ronda en 1929. Como resultado de su viaje Barbey escribió "A travers les forêts de pinsapos d'Andalousie" [8], homenaje a la memoria de su abuelo Edmond Boissier, botánico que describió taxonómicamente el pinsapo como nueva especie de abeto, el Abies pinsapo Boiss [9]. En su texto describe las condiciones vegetativas del pinsapo y la situación de los pinsapares. Barbey estudió los insectos plaga del pinsapo, descubriendo especies nuevas para la ciencia.

 

El entomólogo forestal suizo A. Barbey, a quien informé de mis hallazgos en el bosque de Pinsapo, realizó un viaje de estudio allí en abril de 1929 e hizo varias observaciones. Según su carta, pudo encontrar la oruga de la yema, de la que yo sólo pude recoger los rastros de alimentación. También encontró un Cripturgus en una rama delgada de Pinsapo, que me envió para su identificación. Considero este escarabajo como una nueva especie, que describí como Crypturgus Barbeyi m. en el Entomologische Blätter.

 

Strohmeyer coincide con los ilustres visitantes al pinsapar de Ronda que le precedieron en señalar las causas que amenzaban a estos bosques.


Aparte de la pequeña mariposa, creo que todos estos insectos sólo causan daños secundarios. Estos últimos vestigios de los bosques de pinsapo están amenazados de extinción principalmente por las cabras, que hacen casi imposible su regeneración. Por eso es gratificante que, según un anuncio de la revista «Renovación Forestal», el Gobierno español tenga la intención de declarar reserva natural el bosque de pinsapos de la Sierra de Ronda. Con la suficiente supervisión, este interesante remanente forestal puede conservarse de este modo.

 

Por último, Strohmeyer hace referencia al artículo de Bezares "Los escolítidos del pinsapo en la Serranía de Ronda" publicado en 1928 en la Revista de Fitopatología, al año siguiente de su visita al pinsapar de Ronda [10].

 

Después de la impresión de este trabajo, recibí la edición de 1928 de la Revista de Fitopatología del Profesor Dr. Aulló y Castilla en Madrid, en la que veo que el Ingeniero Auxiliar Eugenio Bezares visitó el bosque de Pinsapo aproximadamente un año después que yo, a finales de junio de 1928, y encontró allí un Cryphalus, que él pensó que era Cr. piceae Ratzeb. y también un Cryturgus, que tal vez sea idéntico a la especie encontrada por Barbey y nombrada por mí y no -como cree el descubridor- al Crypt. ńumidicus Ferr. Un solo ejemplar de Ips erosus Woll. fue capturado también por Bezares.

Biografía y notas

[1] Heinrich Strohmeyer (nació el 2 de abril de 1871 en Horbach, distrito de Gelnhausen, Alemania; falleció el 18 de marzo de 1955 en Marburgo, Alemania). Jefe Forestal de Munster, Alsacia, y más tarde Consejero Ministerial del Gobierno Alemán en Berlín.

[2] Strohmeyer, H. (1930). Forstentomologische Studien im Pinsapo-Wald der Sierra de Ronda. Z. Pflanzenkr, XL, p.1-7, 9 Fig. (Estudios entomológicos forestales del pinsapo de la Sierra de Ronda).

[3] Strohmeyer, H. (1928). Bericht über die Winterversammlung des Märkischen Forstvereins. Verlag J. Neumann in Neudamm (Actas de la reunión de invierno de 1928 del Märkischer Forstverein, publicado por J. Nëumann en Neudamm).

[4] F. W. Neger (1907). Die Pinsapo - Wälder in Südspanien. Naturw. Zeitschr., f. Land- u. Forstwirtsch. 1907. 5, 385.   

[5] Eladio Caro y Velázquez de Castro. Ingeniero de Montes de la 45ª promoción, año 1900. Tomado de Historia del Cuerpo de Ingenieros de Montes (1853-2010), por Antonio García Álvarez (2010).

[6] Francisco Molina, guarda del monte "Pinsapar" o monte "Sierra de Nieves" del Ayuntamiento de Ronda. Disponible online en  https://www.rfnatura.es/francisco-molina-guarda-del-pinsapar-de-ronda/, consultado el 19/10/2024.

[7] Auguste Barbey (1872-1948), ingeniero y entomólogo forestal suizo, nieto de Edmund Boissier. Ver en este blog la entrada El pinsapo más antiguo de Europa Central proviene de semillas de Yunquera.

[8] Barbey en su obra A travers les forêts de pinsapos d'Andalousie, de homenaje a su abuelo Edmond Boissier, analiza las condiciones de existencia de los bosques de pinsapo y describe las características biológicas de sus insectos plaga, de los que descubrió cinco especies nuevas para la ciencia. Fuente: Obituario de Auguste Barbey, por Paul Bovey. Accesible online en https://www.e-periodica.ch/digbib/view?pid=sng-005%3A1949%3A129#380, consultado el 27/08/2024.

[9] Edmond Boissier describió, clasificó taxonómicamente y dió nombre a la nueva especie como Abies pinsapo Boiss (1838) (tomó el nombre vulgar con el que este árbol era conocido en la zona) en "Notice sur l'Abies pinsapo", accesible online en Biblioteca Digital del Real Jardín Botánico: https://bibdigital.rjb.csic.es/idurl/1/9536. Ver en este blog la entrada Contribución a la discusión etimológica del término Pinsapo.

[10] Ver en este blog la entrada Los escolítidos del pinsapo en la Serranía de Ronda (E. Bezares, 1928).


jueves, 12 de enero de 2023

El viajero y naturalista Samuel E. Cook y el pinsapo, que no llegó a ver (S.E. Cook, 1829 y 1843).

En 1839 apareció el artículo de Samuel Edward Cook, On the Pinus and Abies, with remarks on a New Species en Annals of Natural History or Magazine of Zoology, Botany, and Geology, vol. III [1]. En este artículo Cook expone, en referencia a la reciente descripción del Abies pinsapo por Boissier (1838), que la existencia en la serranía de Ronda de una nueva especie fue anunciada por él en su obra Sketches in Spain (vol. II, pág. 239), publicada en 1834 [2].

In the paper which was given in a preceding Number (vol. II, p. 163) the general distribution of the genera through Europe was stated, as far as my observations and information at that period enabled me to do. Since that time an addition to our knowledge of this branch has been made by the ascertaining a species which was first announced by me to exist in the mountains of Ronda, the bearings of which on the positions laid down as to the pinology of Europe are too important not to require its introduction into the system. My information respecting it was too vague, except as to the locality, and that it differed from all the species in the vicinity, to enable me to do more than suppose, that, as I had found the upper parts of the Sierra de Cuenca, which bear some analogy to the mountains of Ronda, clothed with P. sylvestris, that it might possibly be that species ; but having only conjecture to guide me, I pub lished the notice with the view of drawing the attention of other travellers to the subject "Sketches in Spain", vol. II, p. 239.

[[En el artículo publicado en el número anterior (vol. II, p. 163, de Annals of Natural History or Magazine of Zoology, Botany, and Geology) [3] se describía la distribución general de los géneros en Europa, en la medida en que mis observaciones e información me lo permitían. Desde entonces, el conocimiento sobre esta rama de la ciencia se ha ampliado con la determinación de una especie cuya existencia fue anunciada por mí en los montes de Ronda, ... Mi información al respecto era demasiado vaga, excepto en lo que se refiere a la localidad, y a que se diferenciaba de todas las especies de la vecindad, para permitirme hacer más que suponer que, como había encontrado las partes altas de la Sierra de Cuenca [ver Figura 1], que tienen cierta analogía con las montañas de Ronda, vestidas con P. sylvestris, que posiblemente se tratara de esa especie; pero teniendo sólo conjeturas para guiarme, lo publiqué con el fin de llamar la atención de otros viajeros sobre el tema en Sketches in Spain (vol. II, pág. 239).]] [4]

 

Figura 1

Distribución de los bosques según especie principal en la Península Ibérica en un corte Norte-Sur. Fuente: Cook, S. E. (1834). Sketches in Spain during the years 1829, 30, 31, & 32: containing notices of some districts very little known of the manners of the people, government, recent changes, commerce, fine arts, and natural history, vol. II, cap. XXIII (Natural History), pág. 243
Figura 1: Distribución de los bosques según especie principal en la Península Ibérica en un corte Norte-Sur. Fuente: Cook, S. E. (1834). Sketches in Spain during the years 1829, 30, 31, & 32: containing notices of some districts very little known of the manners of the people, government, recent changes, commerce, fine arts, and natural history, vol. II, cap. XXIII (Natural History), pág. 243.
 

Efectivamente, en la página 239 del volumen II de Sketches in Spain, capítulo XXIII (Natural History), [5] leemos que en las zonas altas de la Sierra de la Nieve y de San Cristóbal crece una especie de árbol, que no ha podido clasificar por falta de tiempo y que podría ser pino silvestre. 

The Serranía de Ronda terminates the southern section of the forests. In the barrancos and river courses is p. pinaster, which is used at Marbella for smelting the iron ore. Mixed with it, but lower down is halepensis, and to the western side, I believe, the pinea. High up, on the most elevated ridges of the Serranía, is a species I have not been able to classify, and know only by the vague descriptions of the natives, obtained too late to enable me lo visist the place. It grows on San Cristobal, and the Sierra de la Nieve, and is not improbably, from the description, p. sylvestris.

[[En la Serranía de Ronda acaba la sección sobre los bosques del Sur [de España]. En los barrancos y cursos fluviales se encuentra el p. pinaster, que se utiliza en Marbella para fundir el mineral de hierro. Mezclado con él, pero a menor altitud, está el halepensis, y en el lado occidental, creo, el pinea. En las cumbres más elevadas de la Serranía, hay una especie que no he podido clasificar, y que sólo conozco por las vagas descripciones de los lugareños, obtenidas demasiado tarde para permitirme visitar el lugar. Crece en San Cristobal, y en la Sierra de la Nieve, y no es improbable, por la descripción, que sea p. sylvestris.]] [6]

 

Primera visita de Cook a la serranía de Ronda (1829)

El inicio de su viaje a Ronda desde Coín en 1829 (Journey to Ronda.- Coin and La Junquera.- Description of Ronda.- The old and new towns.- Serranía de Ronda) lo describe así en el capítulo I del vol. I, pág. 20,  de Sketches in Spain:

From Coin I proceeded, after crossing the river, to a puerto, or pass, which closes in the Vega at the western end, and entering the Serrania de Ronda through a picturesque country, arrived at La Junquera. There was no posada, only a hovel without beds; but I obtained accommodntion in the house of a respectable man who had been sergeantmajor in the army of Romana and complained of the change of times. The population is composed wholly of labradores, or agricultural labourers, of all ranks. In the morning 1 descended to Borgo de Ronda, which stands in a deep vale, in a most picturesque sítuation, with a lofty mountain overhanging it to the north ...

[[Desde Coín me dirigí, después de cruzar el río, a un puerto, que cierra la vega en el extremo occidental, y entrando en la Serranía de Ronda a través de un pintoresco país, llegué a La Junquera. No había posada, sólo una casucha sin camas; pero conseguí alojamiento en la casa de un hombre respetable que había sido sargento mayor del ejército de la Romana [se refiere al ejército del Marqués de la Romana] que se quejaba de cómo habían cambiado los tiempos. La población está constituída en su totalidad por labradores de todas clases. Por la mañana bajé al Burgo de Ronda, que se encuentra en el fondo de un valle, en una situación muy pintoresca, con una alta montaña al Norte ...]] [7]

 

El árbol de la Serranía del que tuvo conocimiento Cook era el pinsapo, no el pino silvestre como él intuyó. 

Cook desconocía que la primera descripción documentada del pinsapo data de 1655 [8]. Aparece en el segundo tomo de la obra Reforma de Fray Fco. de Santa María, en el capítulo LXIII, titulado Antigüedad de la Santa Iglesia de nuestra Señora de las Nieves y origen de sus ermitaños.
En lo mas riguroso i empinado dellas se halla un arbol (no se si en otra parte de España ay otro semejante) que los Serranos llaman Pinçapo, Dizenme que lo ay en Flandes, i que es lo mesmo que pino blanco; porque la madera que debaxo de la corteça tiene, es blanquisima. Las ramas, que del comun tronco salen, crecen en manera de Cruz, porque de ellas nacen otras, conservando la misteriosa figura con tanta puntualidad, que el arte no le iguala. De estas ramas salen otras i de estas otras, sin perder nunca la figura de la Cruz. Las hojas son espinas, como las del Henebro : La color de la corteza en lo mas antiguo, es de sangre descolorida : En lo tierno de los cogollos es más clara, i viva : I aunque las ramas son estendidas, el tronco camina derecho hacia el cielo, i remata en punta, como el Cipres, que siempre es una Cruz. Por todo lo cual se ve, que la naturaleza no solo es hermosa con su variedad, sino religiosa con las memorias, que nos da de nuestra redempcion, que ha sido la causa porque me he detenido en la noticia de estos árboles, de que los Ermitaños sacan Cruces, que mueven a devoción.
Parece que Cook desconocía también que Simón de Rojas Clemente recorrió la serranía de Ronda [9] acabando la primera década del siglo XIX. Sus apuntes sobre el pinsapo fueron publicados en la edición de 1818 del tratado "Agricultura General" de Gabriel Alonso de Herrera. En sus notas Clemente describió el pinsapo, aunque erróneamente creyó que se trataba del abeto común.
,, El abeto común, llamado pinsapo en el reino de Granada, y también pinabete por los artistas (Pinus picea. Lin. Abies pectinata. Decand.), abunda espontáneo en la sierra del Pinar, en la de Tolox y la de los Reales sobre Estepona, á la altura de unas mil novecientas hasta dos mil cuatrocientas varas sobre el nivel del mar; siendo su zona favorita la subalpina. Gusta de los terrenos calizos y de serpentina; mas no del granito. El tronco es derecho, y se eleva hasta mas de ciento veinte pies. Las ramas salen casi perpendiculares al horizonte, y se encorvan ó arquean hacia el suelo por las estremidades, formando el todo del árbol una especie de cono corto, y ancho por la base. La corteza es blanquecina, débil, quebradiza, y la madera tierna y resinosa. Las piñas son rojizas en su madurez, muy anchas por la base, y su punta mira constantemente al cielo. Es muy célebre y hermoso el pinsapo, que se encuentra en el camino de Ronda á Tolox cerca del puerto de las ánimas, llamado de las siete vigas por sus siete larguísimas ramas ó brazos principales, casi iguales, y distribuidos en derredor del tronco con maravillosa simetría.
Vicente Martínez Montes (1852) [10] sitúa el nacimiento y desarrollo de la ciencia botánica en Málaga a principios del siglo XIX, con los farmacéuticos Félix Haenseler y Pablo Prolongo.
El estudio de los vegetales que espontáneamente crecen en este suelo privilegiado [se refiere al municipio de Málaga], puede decirse que data, de una manera metódica y científica, desde principios de este siglo [se refiere al siglo XIX], en que D. Félix Hanseler comenzó á dedicarse á él, bajo la dirección de nuestro Rojas Clemente, autoridad muy respetable,... A Haenseler siguió, por los años de 1830, D. Pablo Prolongo, quien ha trabajado con grande esmero é inteligencia en la determinación de infinitas especies. [11]
Pues bien, Haenseler y Prolongo, que conocían el pinsapo, continuaron en el error de Simón de Rojas, que el pinsapo era el abeto común. Tuvo que ser Boissier [12], puesto al tanto y ayudado por los dos botánicos malagueños, quien determinara en 1838 que el pinsapo era una nueva especie.

Revenu à la fin de septembre des Alpes de Grenade, je proposai à M. Haenseler une promenade à la Sierra de la  Nieve. Déjà à Yunquera, au pied de la montagne, on nous dit que nos recherches seraient couronnées de succès, et que les cônes étaient presque à leur maturité. En effet, à une hauteur de 3500' environ, nous rencontrâmes les premiers  pieds de pinsapo,  et  notre joie  fut bientôt à son comble à la vue  d'un de ces arbres dont le sommet était chargé de fruits.

[[De regreso a finales de septiembre de Sierra Nevada (Granada), propuse al Sr. Haenseler una excursión a la Sierra de la Nieve. Ya en Yunquera, al pie de la montaña [13], nos dijeron que nuestra búsqueda tendría éxito y que las piñas estaban casi maduras. En efecto, a una altura de unos 3500', nos topamos con los primeros pies de pinsapo, y nuestra alegría no tardó en llegar al ver uno de estos árboles, cuya copa estaba cargada de piñas.]] [14]

El árbol de la Serranía no era el abeto común como creían Simón de Rojas, Haenseler y Prolongo, ni era el pino silvestre como intuyó Cook, sino que era una nueva especie de abeto, el Abies pinsapo Boiss. 

Cook en Annals of Natural History, vol. III, apunta a la reducida extensión del área natural del pinsapo como la causa de que haya sido desconocido [para la ciencia] durante tantos siglos. 

That the Pinsapo should have remained so long unnoticed is less singular than that of many other points connected with the natural history of the same country, which have been left equally unobserved . The locality which it occupies is of small extent ; and it is not only unnoticed by the Moorish writer of Arab agriculture who wrote in the twelfth century, and was well acquainted with the arboreal vegetation of Andalusia, but I believe it was unknown in the Arsenal at Cadiz, where, from the dearth of timber, it would have been invaluable, though its total destruction would have probably been the result of the discovery.

[[El hecho de que el Pinsapo haya pasado tanto tiempo desconocido no es menos singular que muchos otros relacionados con la historia natural del mismo país, que han pasado igualmente desconocidos. La localidad que ocupa es de escasa extensión; y no sólo fue desconocida por los médicos y botánicos árabes del siglo XII [15] que escribieron tratados sobre plantas y agricultura, y que conocía bien la vegetación arbórea de Andalucía, sino que creo que era desconocida en el Arsenal de Cádiz [16], donde, por la escasez de madera, habría sido inestimable, aunque probablemente su destrucción total habría sido el resultado del descubrimiento.]] [17]

 

Segunda visita de Cook a la serranía de Ronda (1843)

Durante 1843 Cook viajó de nuevo por España y al año siguiente publicó su relato con el título Spain an the Spaniards, in 1843 [18]. Durante su visita a la Serranía de Ronda recorrió el camino de Ronda a Marbella por el puerto del Robledal. 

I had travelled by the opposite direction of this route in 1829, but it was very late in the season, and I was desirous of seeing the vegetation at a more agreeable and suitable period of the year. 

[[Había viajado en dirección opuesta en 1829, pero era muy tarde en la temporada, y yo estaba deseoso de ver la vegetación en un período más agradable y adecuado del año.]] [19]

Quiso Cook en esta segunda ocasión visitar el pinsapar "para poder examinarlo a fondo", pero sus informaciones no eran correctas y llegado al puerto del Robledal lo vió muy al Este, en las laderas escarpadas de la cumbre de la Sierra de la Nieve, muy alejado de su posición.      

I had been told that the road passed by the side of the forest of Pinus Pinsapo , and that it crowned the heights above the puerto . In order to be able fully to examine it , I had taken the guide , who was to accompany me in the scramble I had anticipated making amongst the rocks ; but alas ! I was doomed to disappointment ; there were only the traces of a few Pinasters , the last remnants of the forest that had recently been cleared away , and I saw the blackened remains of it at Marbella . The forest of Pinsapos was distinctly visible on the whitened and precipitous sides of the highest peak of the chain ( the Sierra de las Nieves ) , but far to the east , and quite out of reach.

[[Me habían dicho que el camino pasaba al lado del bosque de Pinus Pinsapo, y que coronaba las alturas sobre el puerto [se refiere al puerto del Robledal]. Para poder examinarlo a fondo, me había llevado un guía, que debía acompañarme en la escalada que había previsto hacer entre las rocas; pero, ¡ay! estaba condenado a la decepción; sólo había rastros de unos pocos Pinasters, los últimos restos del bosque que había sido recientemente talado, y del que vi los restos ennegrecidos en Marbella. El bosque de Pinsapos era claramente visible en las laderas blanqueadas y escarpadas del pico más alto de la cadena (la Sierra de las Nieves), pero muy al Este, y bastante fuera de alcance...]] [20]

 

Samuel Edward Cook, "escritor sobre España"  

En el Dictionary of National Biography (vol LXI, pág. 182) [21] se encuentra una biografía sobre Samuel Edward Widdrington, cuyo autor es E. Irving Carlyle. De ella entresacamos que ingresó en la Marina Real inglesa en 1802 y se retiró en 1824, alcanzando el grado de capitán. En 1829 viajó a España. Tras residir durante más de tres años, publicó en 1834 "Sketches in Spain during the years 1829-32". La obra fue el relato más completo sobre España que se había publicado hasta entonces en lengua inglesa. En 1840 asumió el apellido Widdrington, y en 1843 realizó una segunda visita a España, y a su regreso publicó sus experiencias bajo el título "Spain and the Spaniards in 1843". Widdrington fue elegido miembro de la Royal Society el 22 de diciembre de 1842, y también fue miembro de la Royal Geographical Society. Murió en Newton Hall el 11 de enero de 1856.


Bibliografía y notas

[1] Cook, S. E. (1839). On the Pinus and Abies, with remarks on a New Species, en Annals of Natural History (Magazine of Zoology, Botany, and Geology), vol III, pp. 296-303.

[2] Cook, S. E. (1834). Sketches in Spain during the years 1829, 30, 31, & 32: containing notices of some districts very little known of the manners of the people, government, recent changes, commerce, fine arts, and natural history, vol II. Londres, ed. Thomas and William Boone.

[3] Cook, S. E. (1839). On the Genera Pinus and Abies, with Remarks on the Cultivation of some Species, en Annals of Natural History (Magazine of Zoology, Botany, and Geology), vol. II, pp. 163-178.

[4] Párrafo de On the Genera Pinus and Abies, with Remarks on the Cultivation of some Species, en Annals of Natural History (Magazine of Zoology, Botany, and Geology) (vol. III, pág. 296) traducido por el autor del blog.

[5] Cook, S. E. (1834). Sketches in Spain during the years 1829, 30, 31, & 32: containing notices of some districts very little known of the manners of the people, government, recent changes, commerce, fine arts, and natural history, vol I. Londres, ed. Thomas and William Boone.

[6] Párrafo de Sketches in Spain, capítulo XXIII (Natural History) (vol. II, pág. 239), traducido por el autor del blog.

[7]  Párrafo de Sketches in Spain, capítulo XXIII (Natural History) (vol. I, cap I, pág. 20), traducido por el autor del blog.

[8] ] Pino Díaz, J. (2021). "Pinzapo, árbol que solo en este sitio se conoce en España" (Fray Fco. de Santa María, 1655), en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2021/02/pinzapo-arbol-que-solo-en-este-sitio-se.html, recuperado el 12/01/2022.

[9] ] Pino Díaz, J. (2020). Visita del naturalista Simón de Rojas Clemente a la Sierra de las Nieves, septiembre de 1809, en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2020/05/visita-de-simon-de-rojas-clemente-la_1.html, recuperado el 12/01/2022.

[10] Martínez Montes, V. (1852). Topografía Médica de la ciudad de Málaga. Ed. en Málaga por Ramón Franquelo.

[11] Párrafo de Topografía Médica de la ciudad de Málaga (1852), cap. Botánica, pág. 64.

[12] Boissier, E. (1838). Notice sur l'Abies pinsapo. Bibliothèque Universelle de Genève, Genève. Accesible online en https://bibdigital.rjb.csic.es/records/item/9536-notice-abies-pinsapo, recuperado el 12/01/2023.

[13] Pino Díaz, J. (2019). La Yunquera que conoció el botánico suizo Edmond Boissier en septiembre de 1837, en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2019/08/la-yunquera-que-conocio-el-botanico.html, recuperado el 12/01/2022.

[14] Párrafo sobre Notice sur l'Abies pinsapo (pág. 4) traducido por el autor del blog.

[15] Pino Díaz, J. (2022). ¿Por qué el pinsapo no aparece en los tratados andalusíes?, en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2022/02/por-que-el-pinsapo-no-aparece-en-los.html, recuperado el 12/01/2022.

[16] Pino Díaz, J. (2021). La visita de inspección de Ciprián Autrán en 1734 a los bosques de la Serranía de Ronda y los montes de Málaga., en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2021/02/la-visita-del-capitan-ciprian-autran-al.html, recuperado el 12/01/2022.

[17] Párrafo de Annals of Natural History (vol. III, pág 298) traducido por el autor del blog.

[18] Widdrington, S.E. (1844). Spain and the Spaniards, in 1843, vol. 1. Ed. en Londres.  

[19] Párrafo del capítulo XIII de Spain an the Spaniards, in 1843 (cap. XIII, pág. 261) traducido por el autor del blog.

[20] Párrafo del capítulo XIII de Spain an the Spaniards, in 1843 (Forest of Pinsapos, pág. 284) traducido por el autor del blog.

[21]  Sidney, Lee (1900). Dictionary of National Biography (1900). Ed. en Londres por Smith, Elder & CO.