jueves, 12 de enero de 2023

El viajero y naturalista Samuel E. Cook y el pinsapo, que no llegó a ver (S.E. Cook, 1829 y 1843).

En 1839 apareció el artículo de Samuel Edward Cook, On the Pinus and Abies, with remarks on a New Species en Annals of Natural History or Magazine of Zoology, Botany, and Geology, vol. III [1]. En este artículo Cook expone, en referencia a la reciente descripción del Abies pinsapo por Boissier (1838), que la existencia en la serranía de Ronda de una nueva especie fue anunciada por él en su obra Sketches in Spain (vol. II, pág. 239), publicada en 1834 [2].

In the paper which was given in a preceding Number (vol. II, p. 163) the general distribution of the genera through Europe was stated, as far as my observations and information at that period enabled me to do. Since that time an addition to our knowledge of this branch has been made by the ascertaining a species which was first announced by me to exist in the mountains of Ronda, the bearings of which on the positions laid down as to the pinology of Europe are too important not to require its introduction into the system. My information respecting it was too vague, except as to the locality, and that it differed from all the species in the vicinity, to enable me to do more than suppose, that, as I had found the upper parts of the Sierra de Cuenca, which bear some analogy to the mountains of Ronda, clothed with P. sylvestris, that it might possibly be that species ; but having only conjecture to guide me, I pub lished the notice with the view of drawing the attention of other travellers to the subject "Sketches in Spain", vol. II, p. 239.

[[En el artículo publicado en el número anterior (vol. II, p. 163, de Annals of Natural History or Magazine of Zoology, Botany, and Geology) [3] se describía la distribución general de los géneros en Europa, en la medida en que mis observaciones e información me lo permitían. Desde entonces, el conocimiento sobre esta rama de la ciencia se ha ampliado con la determinación de una especie cuya existencia fue anunciada por mí en los montes de Ronda, ... Mi información al respecto era demasiado vaga, excepto en lo que se refiere a la localidad, y a que se diferenciaba de todas las especies de la vecindad, para permitirme hacer más que suponer que, como había encontrado las partes altas de la Sierra de Cuenca [ver Figura 1], que tienen cierta analogía con las montañas de Ronda, vestidas con P. sylvestris, que posiblemente se tratara de esa especie; pero teniendo sólo conjeturas para guiarme, lo publiqué con el fin de llamar la atención de otros viajeros sobre el tema en Sketches in Spain (vol. II, pág. 239).]] [4]

 

Figura 1

Distribución de los bosques según especie principal en la Península Ibérica en un corte Norte-Sur. Fuente: Cook, S. E. (1834). Sketches in Spain during the years 1829, 30, 31, & 32: containing notices of some districts very little known of the manners of the people, government, recent changes, commerce, fine arts, and natural history, vol. II, cap. XXIII (Natural History), pág. 243
Figura 1: Distribución de los bosques según especie principal en la Península Ibérica en un corte Norte-Sur. Fuente: Cook, S. E. (1834). Sketches in Spain during the years 1829, 30, 31, & 32: containing notices of some districts very little known of the manners of the people, government, recent changes, commerce, fine arts, and natural history, vol. II, cap. XXIII (Natural History), pág. 243.
 

Efectivamente, en la página 239 del volumen II de Sketches in Spain, capítulo XXIII (Natural History), [5] leemos que en las zonas altas de la Sierra de la Nieve y de San Cristóbal crece una especie de árbol, que no ha podido clasificar por falta de tiempo y que podría ser pino silvestre. 

The Serranía de Ronda terminates the southern section of the forests. In the barrancos and river courses is p. pinaster, which is used at Marbella for smelting the iron ore. Mixed with it, but lower down is halepensis, and to the western side, I believe, the pinea. High up, on the most elevated ridges of the Serranía, is a species I have not been able to classify, and know only by the vague descriptions of the natives, obtained too late to enable me lo visist the place. It grows on San Cristobal, and the Sierra de la Nieve, and is not improbably, from the description, p. sylvestris.

[[En la Serranía de Ronda acaba la sección sobre los bosques del Sur [de España]. En los barrancos y cursos fluviales se encuentra el p. pinaster, que se utiliza en Marbella para fundir el mineral de hierro. Mezclado con él, pero a menor altitud, está el halepensis, y en el lado occidental, creo, el pinea. En las cumbres más elevadas de la Serranía, hay una especie que no he podido clasificar, y que sólo conozco por las vagas descripciones de los lugareños, obtenidas demasiado tarde para permitirme visitar el lugar. Crece en San Cristobal, y en la Sierra de la Nieve, y no es improbable, por la descripción, que sea p. sylvestris.]] [6]

 

Primera visita de Cook a la serranía de Ronda (1829)

El inicio de su viaje a Ronda desde Coín en 1829 (Journey to Ronda.- Coin and La Junquera.- Description of Ronda.- The old and new towns.- Serranía de Ronda) lo describe así en el capítulo I del vol. I, pág. 20,  de Sketches in Spain:

From Coin I proceeded, after crossing the river, to a puerto, or pass, which closes in the Vega at the western end, and entering the Serrania de Ronda through a picturesque country, arrived at La Junquera. There was no posada, only a hovel without beds; but I obtained accommodntion in the house of a respectable man who had been sergeantmajor in the army of Romana and complained of the change of times. The population is composed wholly of labradores, or agricultural labourers, of all ranks. In the morning 1 descended to Borgo de Ronda, which stands in a deep vale, in a most picturesque sítuation, with a lofty mountain overhanging it to the north ...

[[Desde Coín me dirigí, después de cruzar el río, a un puerto, que cierra la vega en el extremo occidental, y entrando en la Serranía de Ronda a través de un pintoresco país, llegué a La Junquera. No había posada, sólo una casucha sin camas; pero conseguí alojamiento en la casa de un hombre respetable que había sido sargento mayor del ejército de la Romana [se refiere al ejército del Marqués de la Romana] que se quejaba de cómo habían cambiado los tiempos. La población está constituída en su totalidad por labradores de todas clases. Por la mañana bajé al Burgo de Ronda, que se encuentra en el fondo de un valle, en una situación muy pintoresca, con una alta montaña al Norte ...]] [7]

 

El árbol de la Serranía del que tuvo conocimiento Cook era el pinsapo, no el pino silvestre como él intuyó. 

Cook desconocía que la primera descripción documentada del pinsapo data de 1655 [8]. Aparece en el segundo tomo de la obra Reforma de Fray Fco. de Santa María, en el capítulo LXIII, titulado Antigüedad de la Santa Iglesia de nuestra Señora de las Nieves y origen de sus ermitaños.
En lo mas riguroso i empinado dellas se halla un arbol (no se si en otra parte de España ay otro semejante) que los Serranos llaman Pinçapo, Dizenme que lo ay en Flandes, i que es lo mesmo que pino blanco; porque la madera que debaxo de la corteça tiene, es blanquisima. Las ramas, que del comun tronco salen, crecen en manera de Cruz, porque de ellas nacen otras, conservando la misteriosa figura con tanta puntualidad, que el arte no le iguala. De estas ramas salen otras i de estas otras, sin perder nunca la figura de la Cruz. Las hojas son espinas, como las del Henebro : La color de la corteza en lo mas antiguo, es de sangre descolorida : En lo tierno de los cogollos es más clara, i viva : I aunque las ramas son estendidas, el tronco camina derecho hacia el cielo, i remata en punta, como el Cipres, que siempre es una Cruz. Por todo lo cual se ve, que la naturaleza no solo es hermosa con su variedad, sino religiosa con las memorias, que nos da de nuestra redempcion, que ha sido la causa porque me he detenido en la noticia de estos árboles, de que los Ermitaños sacan Cruces, que mueven a devoción.
Parece que Cook desconocía también que Simón de Rojas Clemente recorrió la serranía de Ronda [9] acabando la primera década del siglo XIX. Sus apuntes sobre el pinsapo fueron publicados en la edición de 1818 del tratado "Agricultura General" de Gabriel Alonso de Herrera. En sus notas Clemente describió el pinsapo, aunque erróneamente creyó que se trataba del abeto común.
,, El abeto común, llamado pinsapo en el reino de Granada, y también pinabete por los artistas (Pinus picea. Lin. Abies pectinata. Decand.), abunda espontáneo en la sierra del Pinar, en la de Tolox y la de los Reales sobre Estepona, á la altura de unas mil novecientas hasta dos mil cuatrocientas varas sobre el nivel del mar; siendo su zona favorita la subalpina. Gusta de los terrenos calizos y de serpentina; mas no del granito. El tronco es derecho, y se eleva hasta mas de ciento veinte pies. Las ramas salen casi perpendiculares al horizonte, y se encorvan ó arquean hacia el suelo por las estremidades, formando el todo del árbol una especie de cono corto, y ancho por la base. La corteza es blanquecina, débil, quebradiza, y la madera tierna y resinosa. Las piñas son rojizas en su madurez, muy anchas por la base, y su punta mira constantemente al cielo. Es muy célebre y hermoso el pinsapo, que se encuentra en el camino de Ronda á Tolox cerca del puerto de las ánimas, llamado de las siete vigas por sus siete larguísimas ramas ó brazos principales, casi iguales, y distribuidos en derredor del tronco con maravillosa simetría.
Vicente Martínez Montes (1852) [10] sitúa el nacimiento y desarrollo de la ciencia botánica en Málaga a principios del siglo XIX, con los farmacéuticos Félix Haenseler y Pablo Prolongo.
El estudio de los vegetales que espontáneamente crecen en este suelo privilegiado [se refiere al municipio de Málaga], puede decirse que data, de una manera metódica y científica, desde principios de este siglo [se refiere al siglo XIX], en que D. Félix Hanseler comenzó á dedicarse á él, bajo la dirección de nuestro Rojas Clemente, autoridad muy respetable,... A Haenseler siguió, por los años de 1830, D. Pablo Prolongo, quien ha trabajado con grande esmero é inteligencia en la determinación de infinitas especies. [11]
Pues bien, Haenseler y Prolongo, que conocían el pinsapo, continuaron en el error de Simón de Rojas, que el pinsapo era el abeto común. Tuvo que ser Boissier [12], puesto al tanto y ayudado por los dos botánicos malagueños, quien determinara en 1838 que el pinsapo era una nueva especie.

Revenu à la fin de septembre des Alpes de Grenade, je proposai à M. Haenseler une promenade à la Sierra de la  Nieve. Déjà à Yunquera, au pied de la montagne, on nous dit que nos recherches seraient couronnées de succès, et que les cônes étaient presque à leur maturité. En effet, à une hauteur de 3500' environ, nous rencontrâmes les premiers  pieds de pinsapo,  et  notre joie  fut bientôt à son comble à la vue  d'un de ces arbres dont le sommet était chargé de fruits.

[[De regreso a finales de septiembre de Sierra Nevada (Granada), propuse al Sr. Haenseler una excursión a la Sierra de la Nieve. Ya en Yunquera, al pie de la montaña [13], nos dijeron que nuestra búsqueda tendría éxito y que las piñas estaban casi maduras. En efecto, a una altura de unos 3500', nos topamos con los primeros pies de pinsapo, y nuestra alegría no tardó en llegar al ver uno de estos árboles, cuya copa estaba cargada de piñas.]] [14]

El árbol de la Serranía no era el abeto común como creían Simón de Rojas, Haenseler y Prolongo, ni era el pino silvestre como intuyó Cook, sino que era una nueva especie de abeto, el Abies pinsapo Boiss. 

Cook en Annals of Natural History, vol. III, apunta a la reducida extensión del área natural del pinsapo como la causa de que haya sido desconocido [para la ciencia] durante tantos siglos. 

That the Pinsapo should have remained so long unnoticed is less singular than that of many other points connected with the natural history of the same country, which have been left equally unobserved . The locality which it occupies is of small extent ; and it is not only unnoticed by the Moorish writer of Arab agriculture who wrote in the twelfth century, and was well acquainted with the arboreal vegetation of Andalusia, but I believe it was unknown in the Arsenal at Cadiz, where, from the dearth of timber, it would have been invaluable, though its total destruction would have probably been the result of the discovery.

[[El hecho de que el Pinsapo haya pasado tanto tiempo desconocido no es menos singular que muchos otros relacionados con la historia natural del mismo país, que han pasado igualmente desconocidos. La localidad que ocupa es de escasa extensión; y no sólo fue desconocida por los médicos y botánicos árabes del siglo XII [15] que escribieron tratados sobre plantas y agricultura, y que conocía bien la vegetación arbórea de Andalucía, sino que creo que era desconocida en el Arsenal de Cádiz [16], donde, por la escasez de madera, habría sido inestimable, aunque probablemente su destrucción total habría sido el resultado del descubrimiento.]] [17]

 

Segunda visita de Cook a la serranía de Ronda (1843)

Durante 1843 Cook viajó de nuevo por España y al año siguiente publicó su relato con el título Spain an the Spaniards, in 1843 [18]. Durante su visita a la Serranía de Ronda recorrió el camino de Ronda a Marbella por el puerto del Robledal. 

I had travelled by the opposite direction of this route in 1829, but it was very late in the season, and I was desirous of seeing the vegetation at a more agreeable and suitable period of the year. 

[[Había viajado en dirección opuesta en 1829, pero era muy tarde en la temporada, y yo estaba deseoso de ver la vegetación en un período más agradable y adecuado del año.]] [19]

Quiso Cook en esta segunda ocasión visitar el pinsapar "para poder examinarlo a fondo", pero sus informaciones no eran correctas y llegado al puerto del Robledal lo vió muy al Este, en las laderas escarpadas de la cumbre de la Sierra de la Nieve, muy alejado de su posición.      

I had been told that the road passed by the side of the forest of Pinus Pinsapo , and that it crowned the heights above the puerto . In order to be able fully to examine it , I had taken the guide , who was to accompany me in the scramble I had anticipated making amongst the rocks ; but alas ! I was doomed to disappointment ; there were only the traces of a few Pinasters , the last remnants of the forest that had recently been cleared away , and I saw the blackened remains of it at Marbella . The forest of Pinsapos was distinctly visible on the whitened and precipitous sides of the highest peak of the chain ( the Sierra de las Nieves ) , but far to the east , and quite out of reach.

[[Me habían dicho que el camino pasaba al lado del bosque de Pinus Pinsapo, y que coronaba las alturas sobre el puerto [se refiere al puerto del Robledal]. Para poder examinarlo a fondo, me había llevado un guía, que debía acompañarme en la escalada que había previsto hacer entre las rocas; pero, ¡ay! estaba condenado a la decepción; sólo había rastros de unos pocos Pinasters, los últimos restos del bosque que había sido recientemente talado, y del que vi los restos ennegrecidos en Marbella. El bosque de Pinsapos era claramente visible en las laderas blanqueadas y escarpadas del pico más alto de la cadena (la Sierra de las Nieves), pero muy al Este, y bastante fuera de alcance...]] [20]

 

Samuel Edward Cook, "escritor sobre España"  

En el Dictionary of National Biography (vol LXI, pág. 182) [21] se encuentra una biografía sobre Samuel Edward Widdrington, cuyo autor es E. Irving Carlyle. De ella entresacamos que ingresó en la Marina Real inglesa en 1802 y se retiró en 1824, alcanzando el grado de capitán. En 1829 viajó a España. Tras residir durante más de tres años, publicó en 1834 "Sketches in Spain during the years 1829-32". La obra fue el relato más completo sobre España que se había publicado hasta entonces en lengua inglesa. En 1840 asumió el apellido Widdrington, y en 1843 realizó una segunda visita a España, y a su regreso publicó sus experiencias bajo el título "Spain and the Spaniards in 1843". Widdrington fue elegido miembro de la Royal Society el 22 de diciembre de 1842, y también fue miembro de la Royal Geographical Society. Murió en Newton Hall el 11 de enero de 1856.


Bibliografía y notas

[1] Cook, S. E. (1839). On the Pinus and Abies, with remarks on a New Species, en Annals of Natural History (Magazine of Zoology, Botany, and Geology), vol III, pp. 296-303.

[2] Cook, S. E. (1834). Sketches in Spain during the years 1829, 30, 31, & 32: containing notices of some districts very little known of the manners of the people, government, recent changes, commerce, fine arts, and natural history, vol II. Londres, ed. Thomas and William Boone.

[3] Cook, S. E. (1839). On the Genera Pinus and Abies, with Remarks on the Cultivation of some Species, en Annals of Natural History (Magazine of Zoology, Botany, and Geology), vol. II, pp. 163-178.

[4] Párrafo de On the Genera Pinus and Abies, with Remarks on the Cultivation of some Species, en Annals of Natural History (Magazine of Zoology, Botany, and Geology) (vol. III, pág. 296) traducido por el autor del blog.

[5] Cook, S. E. (1834). Sketches in Spain during the years 1829, 30, 31, & 32: containing notices of some districts very little known of the manners of the people, government, recent changes, commerce, fine arts, and natural history, vol I. Londres, ed. Thomas and William Boone.

[6] Párrafo de Sketches in Spain, capítulo XXIII (Natural History) (vol. II, pág. 239), traducido por el autor del blog.

[7]  Párrafo de Sketches in Spain, capítulo XXIII (Natural History) (vol. I, cap I, pág. 20), traducido por el autor del blog.

[8] ] Pino Díaz, J. (2021). "Pinzapo, árbol que solo en este sitio se conoce en España" (Fray Fco. de Santa María, 1655), en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2021/02/pinzapo-arbol-que-solo-en-este-sitio-se.html, recuperado el 12/01/2022.

[9] ] Pino Díaz, J. (2020). Visita del naturalista Simón de Rojas Clemente a la Sierra de las Nieves, septiembre de 1809, en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2020/05/visita-de-simon-de-rojas-clemente-la_1.html, recuperado el 12/01/2022.

[10] Martínez Montes, V. (1852). Topografía Médica de la ciudad de Málaga. Ed. en Málaga por Ramón Franquelo.

[11] Párrafo de Topografía Médica de la ciudad de Málaga (1852), cap. Botánica, pág. 64.

[12] Boissier, E. (1838). Notice sur l'Abies pinsapo. Bibliothèque Universelle de Genève, Genève. Accesible online en https://bibdigital.rjb.csic.es/records/item/9536-notice-abies-pinsapo, recuperado el 12/01/2023.

[13] Pino Díaz, J. (2019). La Yunquera que conoció el botánico suizo Edmond Boissier en septiembre de 1837, en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2019/08/la-yunquera-que-conocio-el-botanico.html, recuperado el 12/01/2022.

[14] Párrafo sobre Notice sur l'Abies pinsapo (pág. 4) traducido por el autor del blog.

[15] Pino Díaz, J. (2022). ¿Por qué el pinsapo no aparece en los tratados andalusíes?, en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2022/02/por-que-el-pinsapo-no-aparece-en-los.html, recuperado el 12/01/2022.

[16] Pino Díaz, J. (2021). La visita de inspección de Ciprián Autrán en 1734 a los bosques de la Serranía de Ronda y los montes de Málaga., en Áreadoc. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2021/02/la-visita-del-capitan-ciprian-autran-al.html, recuperado el 12/01/2022.

[17] Párrafo de Annals of Natural History (vol. III, pág 298) traducido por el autor del blog.

[18] Widdrington, S.E. (1844). Spain and the Spaniards, in 1843, vol. 1. Ed. en Londres.  

[19] Párrafo del capítulo XIII de Spain an the Spaniards, in 1843 (cap. XIII, pág. 261) traducido por el autor del blog.

[20] Párrafo del capítulo XIII de Spain an the Spaniards, in 1843 (Forest of Pinsapos, pág. 284) traducido por el autor del blog.

[21]  Sidney, Lee (1900). Dictionary of National Biography (1900). Ed. en Londres por Smith, Elder & CO.

domingo, 11 de diciembre de 2022

Presentación del texto "Cosas de Tolox" de Manuel Vázquez del Río.

El jueves ocho de diciembre de 2022 ha tenido lugar, en el salón de actos del antiguo mercado de Tolox, la presentación del libro "Cosas de Tolox", de Manuel Vázquez del Río. Escrito entre 1973 y 1975, ha sido publicado gracias al esfuerzo del Ayuntamiento de Tolox, encabezado por Paqui, su alcaldesa, y editado por Ediciones La Serranía. El texto editado corresponde a la transcripción literal del original realizada por José Luis Merchán Puerto en 1994.

"Cosas de Tolox", tal como indica su autor en el prólogo, no es más que un compendio de todas las cosas, de cualquier clase, que yo he sabido de mi pueblo a lo largo de mi vida. ... Todo lo que en él se cuenta, y en esto pudiera consistir algo de su interés, es rigurosamente cierto, aunque a veces pueda parecer exagerado y hasta inverosímil.

La edición de Ediciones La Serranía se inicia con el capítulo, "Semblanza de mi abuelo, Manuel Vázquez del Río", de Ana Lola Moreno Vázquez, que firmo yo también en calidad de investigador del perfil profesional de su abuelo.  

El texto original de Manuel Vázquez consta de tres partes: la primera, que llama “Narraciones”, describe la vida de Tolox a primeros de este siglo XX con sus fiestas, feria, procesiones, los antiguos y célebres Pasos de Semana Santa, el no menos célebre suceso de los Iluminados de Tolox, y después, semblanzas de gentes más o menos notable o chistosa, y un buen número de anécdotas; la segunda parte trata de la historia y de su término municipal; y por último, el “Vocabulario toloxí”, listado de palabras propias del habla de las gentes de Tolox, que se empleaban a finales de l siglo XIX y principios del XX.

Portada y contraportada de Cosas de Tolox de Manuel Vázquez del Río. Editorial La Serranía.

En el 2018 inicié una investigación sobre personas que han intervenido y colaborado a lo largo de los siglos XIX y XX en la conservación y recuperación del pinsapo en la Sierra de las Nieves. Fruto de ella encontré el artículo de Manuel Vázquez del Río "La Sierra de Tolox", publicado en agosto de 1921 en la revista España Forestal (núm. 76, pp. 94-95).

Me pareció de justicia, trás su lectura, reinvidicar la figura de Manuel Vázquez de Río, que yo entendí en ese momento como olvidada, por no citada por otros ilustres compañeros que con posterioridad, más de una década después, visitaron los pinsapares de Tolox y de Yunquera y que en la actualidad son conocidos y reconocidos por su trabajo, y me puse a investigar sobre su persona.  

El 6 de enero de 2020 escribí en Áreadoc una entrada que titulé "... no nos queda más que la esperanza remota de que algún día se declaren Parque Nacional las sierras de Tolox, Junquera, Ronda y Parauta (M. Vázquez del Río, 1921)”.

A esta siguió otra, de 7 de marzo de 2020, titulada “Reivindicando a Manuel Vázquez del Río como uno de los artífices de la recuperación de los pinsapares de Tolox y Yunquera en el primer tercio del siglo XX”.

Ambas entradas en el blog Áreadoc fueron el punto de partida de mi amistad con Ana Lola. Amablemente compartió conmigo documentos y fotografías de su abuelo que me fueron de gran ayuda en la investigación sobre la trayectoria y el legado profesional como ingeniero de montes de Manuel Vázquez.

Como resultado de mis investigaciones escribí en Malagapedia la página Manuel Vázquez del Río. También escribí su biografía en formato Wikipedia. La puedes descargar en el repositorio de la Universidad de Málaga (RIUMA).

Durante 2022 también he participado en el libro de referencia "Sierra de las Nieves Parque Nacional" (2022), de Lunwerg Editores, colección Parques Nacionales de España. Soy el autor del capítulo "La apasionante evolución histórica de los pinsapares de la Sierra de las Nieves durante los siglos XIX y XX". Escribí:

... Manuel Vázquez del Río, ingeniero de montes natural de Tolox, autor del texto “La Sierra de Tolox” publicado en España Forestal en agosto de 1921, apuntó a las continuas cortas y al sobrepastoreo como las principales causas de su destrucción, dejó testimonio de la impotencia con la que trabajaban los forestales durante aquellos años y abogó para que “algún día se declaren Parque Nacional las sierras de Tolox, Junquera, Ronda y Parauta”.

Por último, acabando el año 2022, ha tenido lugar el acto de presentación del texto "Cosas de Tolox". Junto a Paqui y a Ana Lola, he tenido el honor de presentar el libro.

Organizado por el Ayuntamiento de Tolox, ha resultado un emotivo y brillante acto cultural. La ocasión lo requería y el pueblo de Tolox ha destacado por su calurosa bienvenida, asistencia e interés. El salón de actos rebosaba de expectación y de gente de todas las edades. 

Presentando el libro Cosas de Tolox junto a Paqui, Alcaldesa de Tolox, y Ana Lola, nieta de Manuel Vázquez. Tolox 08/12/2022.

 

El salón de actos del antiguo mercado durante la presentación del libro Cosas de Tolox.

A continuación el texto de mi presentación:

Manuel Vázquez del Río (1895-1983), un toloxeño amante de su pueblo y de su profesión forestal.

En estos tiempos el relato de la historia nos llega a veces mediante titulares efímeros o informaciones incompletas o de credibilidad endeble o poco contrastada. Esta es la razón que me llevó a iniciar en 2018 mis investigaciones historiográficas sobre la Sierra de las Nieves y sus gentes.

Así, a resultas de mis primeras averiguaciones, descubrí que, en lo publicado sobre la Sierra de las Nieves, el parque nacional o el pinsapo, no existía referencia alguna sobre el artículo “La Sierra de Tolox” de Manuel Vázquez del Río, publicado en La España Forestal en agosto de 1921.  En mi opinión un interesante artículo, informativo, descriptivo, reinvidicativo e incluso de denuncia. Hagamos un ejercicio de empatía y situémonos en su tiempo.

A mitad del siglo XIX, durante el bienio progresista, reinando Isabel II, se aprueba la conocida como Desamortización de Madoz. Esta ley afectó notablemente al patrimonio forestal del país.

Se encargó al Cuerpo de Ingenieros de Montes una relación de las propiedades forestales cuya venta no era conveniente para el Estado. El 30 de septiembre de 1859 se publicó en la Gaceta de Madrid la Clasificación general de los montes públicos. En el caso de Tolox, quedaron exceptuados de la desamortización cuatro montes:

  • Baldíos                .........    773 ha       Pino carrasco y encina.
  • Janón                  .........    193  “        Pino carrasco y alcornoque.
  • Sierra Bermeja     .........    644  “        Enebro, jara y aliaga.
  • Sierra Blanquilla   .........    644  “        Quejigo, pino carrasco y encina. 
         TOTAL .......................  2.254 ha

Y se incluyeron como enajenables tres montes:

  • Alfaguara          .........     129 ha       Alcornoque.
  • Caballos            .........       64  “              “
  • Rejertilla           .........       32  “              “ 
        TOTAL .......................      225 ha

En este primer listado de montes los datos de superficie eran bastante inexactos y los de especies arbóreas muy genéricos. 

El Catálogo de montes de 1901 vino a corregir muchos errores de la Clasificación General. Así, el monte de Tolox aparece en el Catálogo con una superficie 7.429 ha, frente a las 2.254 ha que le asignaba la Clasificación General.

La situación de los montes de la provincia de Málaga en la segunda mitad del siglo XIX fue denunciada por el periodista y político Francisco de Asís Pacheco en el Imparcial, diario liberal, el 25 y 28 de febrero de 1879. Pacheco denunció la inexistencia de datos fiables sobre los montes, el incumplimiento de la normativa, los desmanes y el desorden producidos en los aprovechamientos, las actuaciones caciquiles y la escasez de medios del distrito forestal de Málaga.

A juicio de Pacheco las necesidades de la provincia de Málaga, en cuanto a riqueza forestal se refiere, podían resumirse en dos: conservar la que tenemos y aumentarla. Y para ello proponía reformar la guardería y proceder con urgencia a repoblar los montes.

Este es el contexto sociopolítico económico del artículo “La Sierra de Tolox”. En línea con lo dicho por Pacheco en 1879, Manuel Vázquez propone conservar y aumentar la riqueza forestal de la sierra y escribe:

... lástima grande que esta sierra no sea objeto de un trabajo especial que conservara esta riqueza de especies, aumentando sus áreas respectivas. 

Y para evitar que continúen las cortas y aprovechamientos abusivos, aboga por la protección de las sierras de Tolox, Yunquera, Ronda y Parauta: 

... a los amantes de ellas no nos queda más que la esperanza remota de que algún día se declare parque nacional.

Acabados sus estudios regresa a Tolox en 1922 agregado a las repoblaciones forestales de las sierras de Tolox, Mijas, Alhaurín el Grande y Gobantes. 

En 1928 se instala en Málaga, encargado del estudio de repoblación de la cuenca del río Guadalmedina. Poco duró su estancia en esta ciudad, el 1 de junio de 1929 se le concede destino en la Alta Comisaría de España en Marruecos. 

En el Protectorado Español, donde llega a ocupar la Jefatura del Servicio de Montes, permanece hasta febrero de 1943. Organiza los viveros para las repoblaciones en Larache y formula por primera vez un plan cuyo objetivo era mejorar las masas forestales del Protectorado. Ejerce de alcalde español en Larache varios años, consigue la erradicación del paludismo endémico de la zona y mejora la conducción y saneamiento del agua. En agradecimiento las autoridades locales le conceden la medalla y diploma de Oficial de la Orden de Mehdauia.

De regreso a la Península ocupa diferentes destinos en la administración forestal: ingeniero jefe de segunda clase en Guadalajara (1943) y Segovia (1948) e ingeniero jefe de primera clase en Cuenca (1958).

En 1964 es nombrado inspector general del Cuerpo de ingenieros de montes. Al año siguiente, en abril de 1965, se jubiló. Ocupaba entonces el puesto de consejero del Consejo superior de montes.

José Pino-Díaz.
Tolox, 8 de diciembre de 2022.    
 

sábado, 19 de noviembre de 2022

Sierra de la Nieve o Sierra de las Nieves, el uso de una u otra denominación a lo largo del tiempo, según Books Ngram Viewer.

Cuando se introducen palabras o frases en el Visor de Ngramas de la búsqueda de libros de Google, se muestra un gráfico que muestra cómo han aparecido esas frases en un corpus de libros (por ejemplo: "inglés británico", "ficción inglesa", "francés", "español", etc.) en un periodo seleccionado [1].

Un n-grama es un conjunto de n elementos consecutivos en un texto, es decir, 1-grama está formado por una única palabra y 2-grama está formado por dos palabras consecutivas del texto, y así sucesivamente. 

Investigando sobre la bibliografía de la que hoy llamamos Sierra de las Nieves, he podido comprobar que en numerosos textos, sobre todo antiguos, también aparece denominada como Sierra de la Nieve, en singular.

Sierra de la Nieve y Sierra de las Nieves son dos expresiones 4-gramas, es decir, las dos expresiones son una secuencia de cuatro palabras.

Vamos a comprobar cuál de las dos versiones Sierra de la Nieve o Sierra de las Nieves ha sido la preponderante en los documentos indexados en Google Books. 

Hagamos un sencillo ejercicio con la herramienta Ngram de Google [2]. Para ello vamos a Books Ngram Viewer y escribimos en la barra de búsqueda: Sierra de la Nieve,Sierra de las Nieves (las dos expresiones separadas por coma); elegimos como periodo de análisis el comprendido entre 1780 y 2019; elegimos el conjunto de documentos "Spanish 2019"; marcamos la opción "Case-insensitive", para que la aplicación no distinga entre mayúsculas y minúsculas; y elegimos la opción "Smoothing of 0", para no "suavizar" las líneas del gráfico. Obtenemos el siguiente gráfico interactivo, que he insertado en el blog (Share/Embed chart): 

   

Podemos observar en el gráfico dos líneas, una en rojo, correspondiente a la expresión Sierra de la Nieves, y otra en azul, correspondiente a Sierra de las Nieve. Según la posición en el gráfico de las dos líneas observamos a grosso modo que:

  1. La primera publicación de la colección en español de Google Books donde aparece la expresión Sierra de la Nieve es en 1792, se trata de la "Encyclopedia metodica: geografia moderna" [3] .
  2. La primera publicación de la colección en español de Google Books donde aparece la expresión Sierra de las Nieves es de 1830, se trata del "Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar", de Pascual Madoz [4].
  3. Con carácter general, la expresión Sierra de la Nieve es la que aparece en mayor número de publicaciones en el periodo 1792-1932.
  4. A partir de 1933 la expresión Sierra de las Nieves es la dominante.

 

La Sierra de la Nieve en el mapa del Reyno de Granada de Tomás López (1795)

A finales del siglo XVIII Tomás López de Vargas Machuca es encargado de la realización de la obra "Geografía Histórica de España". Su mapa del Reyno de Granada (1795) (ver Figura 1) es una composición de la información  gráfica que los numerosos párrocos y otros colaboradores le hicieron llegar en sus cartas. Entre esa información figuran cartas de Francisco Martínez Riscos [ver Descripción de la "Sierra de la Nieve" según Francisco Martínez Riscos (1781)], párroco de El Burgo, y de Antonio García Donoso [ver La sierra de Yunquera en el mapa de 1780 de Antonio García Donoso, cura de Casarabonela], ambas con croquis de la comarca en los que sitúan la sierra de la Nieve y a su pie la población de Yunquera. El topónimo deriva, sin duda alguna, de la explotación y del comercio de la nieve llevado a cabo durante el siglo XVII. Mª Isabel Pérez de Colosia lo estudia en su obra "Explotación de las nieves en Yunquera" (1979) [5].   
 

Figura 1
Fragmento del mapa geográfico del Reyno de Granada contiene los partidos de la ciudad de Granada, su vega y sierra: el Temple y... (año de 1795) - López, Tomás, 1730-1802, geógrafo de los Dominios de S. M. Fuente: Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico.  https://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=16101&presentacion=pagina&posicion=4&registrardownload=0
Figura 1:  Fragmento del mapa geográfico del Reyno de Granada contiene los partidos de la ciudad de Granada, su vega y sierra: el Temple y... (año de 1795) - López, Tomás, 1730-1802, geógrafo de los Dominios de S. M. Fuente: Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico.  https://bvpb.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=16101&presentacion=pagina&posicion=4&registrardownload=0 

 

"De la nieve o de las nieves"

Gómez-Guillamón, en su artículo "De la nieve o de las nieves" (1983) [6], se refiere al uso, "estos últimos tiempos", de la expresión Sierra de las Nieves que desvirtúa "la razón última y tal vez única de su original y verdadero sobrenombre", aunque, como comprobamos en el visor de Ngram de Google Books, las dos expresiones han coexistido a lo largo de un amplio periodo de años, 1830-2009

Mucho antes, ya en 1655,  Fray Francisco de Santa María, historiador de los Carmelitas, cuando relata la historia de la Orden, en el capítulo LXIII, "Antigüedad de la Santa Imagen de Nuestra Señora de las Nieves, i origen de sus Ermitaños" del tomo segundo de "Reforma de los Descalzos de Nuestra Señora del Carmen de la primitiva Observancia hecha por Santa Teresa de Iesus..." [7] (obra no presente en el corpus de Google Books analizado en este ejercicio con Ngram), para referirse a la sierra la denomina de manera ambivalente, así escribe tanto "... una Santa Imagen de Nuestra Señora, que llamaron de las Nieves porque no lexos de ella va el camino comun para la sierra de las Nieves", como "Al medio día se lebantan aquellas encumbradas y asperísimas sierras de la nieve". 


Bibliografía y notas

[1] Información sobre Books Ngram Viewer. Accesible online en https://books.google.com/ngrams/info

[2] Books Ngram Viewer. Accesible en https://books.google.com/ngrams/

[3] "... a Oriente de las quales está la Fuente Santa, junto a sierra de la Nieve y Burgo de Ronda, ..." , en la página 649 de la "Encyclopedia metodica: geografia moderna", traducida del francés por Julián de Velasco y Juan de Arribas y Soria (1792). Accesible online en https://books.google.es/books?id=YAtkhVeSaGMC, recuperado el 20/11/2022

[4] "... por su mayor proximidad a la sierra de las Nieves", en la página 514 del "Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar", vol. 6 (1830), de Pascual Madoz. Accesible online en https://books.google.es/books?id=6oJasTfCTJgC, recuperado el 20/11/2022. 

[5] Pérez de Colsia Fernández. M. I. (1979). Explotación de las nieves en Yunquera, en Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 2-II, 169-203.

[6] Gómez Guillamón y Maraver, L. (1983). De la Nieve o de las Nieves, en Revista Jábega, nº 44, pp. 62-65. Accesible online en https://www.cedma.es/catalogo/jabega.php?numero=44, recuperado el 20/11/2022. 

[7] Santa María (O.C.D.), F. (1655). Reforma de los Descalzos de Nuestra Señora del Carmen de la primitiva Observancia hecha por Santa Teresa de Iesus..., tomo 2. Accesible online en la Biblioteca Digital de Castilla y León, https://bibliotecadigital.jcyl.es/es/consulta/registro.do?id=16562, recuperado el 20/11/2022.


miércoles, 16 de noviembre de 2022

La Bibliografía sobre el pinsapo de F. J. Albertos Carrasco (1998).

Una bibliografía es  un listado, relación o catálogo de libros o escritos referentes a una materia determinada. Atendiendo a esta definición, la de la primera acepción del Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, se encuentran dos bibliografías sobre el pinsapo. La bibliografía manuscrita e inédita de F. J. Albertos Carrasco, de 1998, y la Pinsateca del Portal Ambiental de Andalucía, más reciente y accesible online.   

En el archivo del Museo Unicaja de Artes y Costumbres Populares de Málaga se encuentra fotocopiada y encuadernada una de las cinco copias de la Bibliografía sobre el pinsapo [1]. Obra que forma parte de la colección "Temas sobre Estepona recogidos por F. J. Albertos Carrasco".

El autor escribe, a modo de presentación y justificación de su trabajo, que "la extensión de esta bibliografía sobre el Pinsapo es lo suficientemente amplia como para colmar las aspiraciones culturales de aquellos que deseen tener unos conocimientos generales sobre su historia, sus asentamientos y su descriptiva. Ha sido muy laborioso y paciente conseguir algunos artículos, dada su antigüedad y la dispersión de su ubicación".

 Imagen 1

Copia de Bibliografía sobre el pinsapo existente en el  Museo Unicaja de Artes y Costumbres Populares de Málaga.

Imagen 1: Copia de Bibliografía sobre el pinsapo existente en el  Museo Unicaja de Artes y Costumbres Populares de Málaga. Fotografía del autor.

En el catálogo del archivo figura con la siguiente información:

  • Id: 12162.
  • Tema: Estepona.   
  • Autor: Albertos Carrasco, F. Javier.
  • TipoDoc: Fotocopia.
  • Año: 1997.
  • Ubicación: Biblioteca.
  • Descripción: 1997. Bibliografia sobre el Pinsapo. 
  • Orden: 2082.  
  • Contenido: Recoge aproximadamente cincuenta trabajos distintos sobre el pinsapo.

Consta el documento de varias partes: la presentación de la obra, manuscrita, de una extensión de diecinueve páginas, firmada por el autor y fechada el 15 de febrero de 1998; el índice de la bibliografía, mecanografiado, con cuarenta y nueve documentos citados (título, autor y año) y un último item, que lo denomina, "Cortos varios"; a continuación siguen, constituyendo el grueso del tomo, las fotocopias de los artículos y obras originales, con algunas fotografías, y de la correspondencia del autor con diferentes centros.

 

Índice de la Bibliografía sobre el pinsapo (1998) de F. J. Albertos Carrasco.

  1. Fichas sobre el Pinsapo. Real Academia Española. Madrid, 1996.
  2. Diccionario Crítico Etimológico. J. Corominas. Madrid, 1976.
  3. Introducción a la Historia Natural, y a la Geografía Física de España. Guillermo Bowles. Madrid, 1775.
  4. MSS 7303, pág. 34 1 36 (El Burgo, 25.01.1781). Diccionario Geográfico de España. Tomás López. Biblioteca Nacional, Madrid.
  5. Diccionario castellano con las voces de Ciencias y Artes y sus correspondientes en las tres lenguas Francesa, Latina e Italiana. Esteban Terreros Pando. Madrid, 1786-88.  
  6. Conversaciones Históricas Malagueñas. Tomo I. Conversación VII. Cecilio García de la Leña. Málaga, 1789.
  7. Agricultura general de Gabriel Alonso de Herrera, II. Adiciones de Simón Rojas Clemente. Madrid, 1818.
  8. Notice sur l'Abies pinsapo lue à la Societé de Physique de Genéve, le 15 février 1838. Edmond Boissier. Bibliothéque Universelle de Genève, 1838.
  9. Elenchus plantarum novarum minusque cognitorum, quos in itinere hispanico. Edmundus Boissier. Erfordice, 1840. 
  10. Estado de la Flora española y noticia de los recientes trabajos de M. Boissier y de Mister Webb. Miguel Colmeiro. Boletín de la Academia de Ciencias Naturales y Artes de Barcelona, 1842.   
  11. Catálogo de los peces que habitan o frecuentan las costas de Cádiz y Huelva. Dr. Antonio Machado. Sevilla, 1857.
  12.  Ensayo para un análisis de las aguas de Carratraca. Félix Haenseler. Málaga, 1817.
  13. Extracto de una memoria sobre la elaboración del jarabe de ipecacuana; por el profesor de farmacia, don Félix Haenseler. Periódico de la Sociedad Médico-Quirúrgica de Cádiz, III (1822).
  14. Diario de sesiones de Cortes. Legislatura de 1820, tomo III, pág. 2163. 7 de noviembre de 1820.
  15. Carta de ciudadano a D. Féliex Henseler, natural de Baviera. Decreto XCII de las Cortes. Madrid, 8 de noviembre de 1820.
  16. Biographische Natizen über F. Hänseler. Moritz Willkomm. Botanische Zeitung, 01.05.1846.
  17. Cartas de 19.12.1996, 10.021997 y 20.08.1997. Herbert Seger, 1. Burgermeister. Durach, Bayern (Baviera).
  18. Cartas de 06.03.1997 y 13.06.1997. Archiv des Bistums. Ausburg.
  19. Geografía botánica de España, y particularmente de Andalucía. Mr. Duby. Revista de los Progresos de las Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, tomo V. Madrid, 1855.
  20. La Botánica y los Botánicos de la Península Hispano-Lusitana. Miguel Colmeiro. Madrid, 1858.
  21. Prodromus Florae Hispanicae. Mauritio Willkomm et Joanni Lange. Stuttgarticae, 1870.
  22. Flora Fanerogamica de la Península Ibérica. Mariano del Amo y Mora. Granada, 1871.
  23. Estudio Micrográfico del Tallo del Pinsapo. Joaquín María de Castellarnau y de Lleopart. Anales de la Sociedad Española de Historia Natural. Madrid, 1880.
  24. Flora Forestal Española. Máximo Laguna. Madrid, 1883.
  25. Sur l'aire géographique de l'Abies pinsapo Boiss. en Espagne. M. G. Rouy. Bull. Soc. Bot. France, 32 (115), 1885.
  26. Elogio fúnebre del Sr. D. Pablo Prolongo. Manuel Casado. Málaga, 1886.
  27. Wild Spain. Abel Chapman, Walter J. Buck. London, 1893.
  28. De pinsapowälder in Südspanien. F. W. Neger. Naturwissenschaftiiche Zeitsschrift Land = und Forstwirtschaft, August 1907.
  29. Eine Studienreise durch spanische Wälder. D. Strohmeyer. 1828.
  30. Estudio sobre la Vegetación Forestal de la Provincia de Cádiz. Luis Ceballos y Manuel Martín Bolaños. Madrid, 1930.
  31. Datos biográficos de Juan José García, Félix Haenseler y Pablo Prolongo. Farmacéuticos malagueños de los siglos XVIII y XIX. R. Casares López. Anales de la Academia Nacional de Farmacia. Madrid, 1932.
  32. Estudio sobre la Vegetación y la Flora Forestal de la provincia de Málaga. Luis Ceballos y Carlos Vicioso. Madrid, 1933.
  33. Características Geobotánicas de Málaga. El Pinsapo.
  34. M. Laza Palacios. Revista Jábega, nº 1. Málaga, 1973.
  35. Los pinsapos de la Serranía de Ronda. Agustín Bou y Tort. Caja de Ahorros de Ronda, 1974.
  36. Pablo Prolongo García y Féliz Haenseler. Diccionario biográfico y bibliográfico de autores farmacéuticos españoles. R. Roldán Guerrero. Madrid, 1976.
  37. El viaje botánico a Andalucía de Edmund Boissier. Fernando Jiménez. Revista Jábega, nº 41. Málaga, 1983.
  38. Pablo Prolongo García (1806.1885). Málaga. Personajes en su historia.. Málaga, 1986.
  39. Ley 2/1989. Espacios naturales de Andalucía. BOJA nº 60. Sevilla, 27.07.1989.
  40. Pinaceae. Aljos Farjan. Königstein, 1990.
  41. Conservación y manejo de los abetales mediterráneos. Juan Andrés Oria de Rueda y otros. Revista Quercus, 61, marzo 1991.
  42. Los pinsapos de la Serranía de Ronda. Andrés Rodríguez González. Ronda, 1992.
  43. Sierra Bermeja y el Paraje Natural de Los Reales. David Torralba Portilla. Revista Quercus, 75, 1992.
  44. Evolución histórica de los pinsapos de la Serranía de Ronda. Andrés Rodríguez González y otros. Revista Jábega, 72. mñalaga, 1992.
  45. Sierra Bermeja. Plan de futuro. David Torralba Portilla. Estepona, 1993.
  46. Impactos causados por el incendio de 1991 sobre formaciones de pinsapos en la Serranía de Ronda. F. J. Ortiz Botella y otros. Revista Jábega, 74. Málaga, 1994.
  47. Los refugios del pinsapo. Andrés Rodríguez González. Revista el Eco de la Serranía, nº 1. Ronda, marzo-abril 1995.
  48. Recortes del dominical de El País. Los Reales de Sierra Bermeja. Por los afilados riscos de Sierra Crestellina. El Pinsapar de la Sierra de las Nieves. Lluviosa Grazalema. El Meloncillo.
  49. Árboles de Málaga. E. Fernández y otros. Málaga, 1995.
  50. Cortos varios.

 

Francisco Javier Albertos Carrasco.

Ingeniero técnico industrial, natural de Málaga, puede ser considerado un humanista, como aquellos hombres del Renacimiento cuyo interés y formación les permitió acceder a las más altas cotas del saber, como así dijo Rosario Camacho en su laudatio y bienvenida como académico correspondiente en Barcelona de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo de Málaga [2] [3], el 25 de noviembre de 2010. 

Imagen 2

Imagen del Anuario de la Real Academia de San Telmo, 10, pág. 149. Acto de ingreso, discurso Unos ejemplos del reloj de sol y el astrolabio en el Arte.

Imagen 2: Imagen del Anuario de la Real Academia de San Telmo, 10, pág. 149. Acto de ingreso como académico correspondiente. Discurso "Unos ejemplos del reloj de sol y el astrolabio en el Arte".

 

 Bibliografía

[1] Albertos Carrasco, F. J. (1998). Bibliografía del Pinsapo.   

[2] Camacho Martínez R.  (2010). Laudatio de D. Francisco Javier Albertos Carrasco. Anuario de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, 10, pp. 150 - 151.

[3] Albertos Carrasco, F. J. (2010). Unos ejemplos del reloj de sol y el astrolabio en el Arte (discurso de ingreso). Anuario de la Real Academia de San Telmo, 10, pp. 152 - 156.

 

viernes, 4 de noviembre de 2022

Sacar a la luz: personajes, historias y relatos de la Sierra de las Nieves.

En el XXI Seminario de centros de documentación ambiental y espacios naturales protegidose (RECIDA), celebrado en el Centro Nacional de Educación Ambiental, en Valsaín (Segovia), del  2 al 4 de noviembre de 2022, se ha presentado la comunicación "Sacar a la luz: personajes, historias y relatos de la Sierra de las Nieves". 

La comunicación es un documento visual donde se exponen en síntesis los resultados del trabajo de investigación bibliográfica y de recuperación de archivos personales relacionados con el pinsapo y la Sierra de las Nieves, iniciado en 2018 y aún no finalizado. 

La presentación de la comunicación en formato vídeo es la siguiente:

 

 

miércoles, 21 de septiembre de 2022

Sobre la "malinterpretada" cita de Bowles de 1775: "La blanca produce sólo alcornoques y encinas, y la roxa no tiene ninguno de estos árboles y está cubierta de abetes".

El irlandés Guillermo Bowles llegó a España en 1752 como experto en minería al servicio de la Corona española. En su obra Introducción a la Historia Natural y a la Geografía Física de España (1775) [1] relata, entre otros, su viaje de Cádiz a Ronda, pasando por el Puerto de Santa María, Jerez, Medina Sidonia y Algodonales. Cerca de Ronda visitó la fábrica de hojalata de Júzcar y desde ahí se dirigió a una mina de molibdeno o de "plomo de dibuxar", situada a cuatro leguas de distancia (unos 25 km), en dirección Sudeste. Esta mina, según Medina Conde [2],  se encuentra en:

Portada de Introducción a la Historia Natural y a la Geografía Física de España, de Guillermo Bowles. Primera edición,  1775.

... el Puerto que llaman el Roblear, junto al camino que vá de Ronda á Estepona, cerca de la fuerte de Naxas, inmediata á la mina de plata que diximos del Cura de Cortes, Antes de este descubrimiento habia allí cerca minas de este lápiz, que llaman las Viejas, y serán de las que habla Bowles, ya abandonadas por haberse acabado las vetas, y descubiértose esta nueva, de que se saca mucho Lapiz plomo.
Bowles indicó en su texto que:

Habiendo caminado dos horas por entre estas montañas blancas y calcarias, entramos en otra cordillera llamada Sierra-Vermeja, que corre al Poniente acia Málaga desde su principio, llamado Cresta de Gallo. Hai en esta Sierra una singularidad mui rara, y es que extendiéndose sus dos cordilleras paralelas, y tan juntas que sus basas se tocan, la una es roxa y la otra blanca. ... La blanca produce sólo Alcornoques y Encinas, y la roxa no tiene ninguno de estos árboles y está cubierta de Abetes.

La referencia de Bowles a la presencia de "abetes" en Sierra Bermeja, que muchos la han considerado relativa al pinsapo, me resulta paradójica. Conocido como pinsapo en la Sierra de las Nieves (Francisco de Santa María, 1655) [3] y como pino en la Sierra del Pinar en Grazalema y Sierra de los Pinos en Villaluenga y Cortes de la Frontera, ¿por qué no emplea alguno de estos nombres castellanos para referirse a ellos?  

Opino que Bowles, hábil observador y persona ilustrada, aunque de escaso conocimiento botánico, según Francisco Pelayo López [4], de haber conocido en su viaje el bosque de pinsapos de Sierra Bermeja, impresionante en estas latitudes para cualquier naturalista, no hubiera realizado solo una mera y discretísima mención, sino que se hubiera extendido en su descripción. 

Creo que en su camino, desde la fábrica de hojalata a la mina situada en el puerto del Robledal, recorrió terrenos del actual monte "Sierra Blanca y Bermeja" del Ayuntamiento de Igualeja y no llegó a conocer el bosque de pinsapos. En estos terrenos la vegetación arbórea predominante en la sierra blanca son encinares y chaparrales y en la sierra "roxa", parda o bermeja, pinares de pino pinaster, también denominado pino resinero, pino negral o pino rodeno.  

John Talbot Dillon en Travels Through Spain (1780) [5] traduce al inglés "los temas más interesantes contenidos en las Memorias de Don Guillermo Bowles" y emplea el término inglés "firs" para referirse a los términos "pinos" y "abetes" del texto del irlandés. Sirva como ejemplo las cuatro frases siguientes, tal como aparecen en Travels Through Spain de Talbot y en la Introducción a la Historia Natural y a la Geografía Física de España de Bowles, entre corchetes:

Portada de Travels Through Spain, de John Talbot Dillon. Primera edición, 1780.

There are millions of firs about Valladolid ... [Hay millones de pinos en los alrededores de Valladolid ...]

... , forms that light coat of earth, which just covers the rock , and gives nurture to the firs and other trees and shrubs. [... forma la corteza de tierra que cubre las peñas, y sirve de alimento á los pinos, arbustos y hierbas que crecen por aquellos derrumbaderos.]

Cedars and firs I allow, may be excepted from this rule, ... [De esta regla deben exceptuarse el cedro y el pino, ...]

The white hills produce the cork tree and the Encina oak; the red has no oaks, but is covered with firs [La blanca produce sólo Alcornoques y Encinas, y la roxa no tiene ninguno de estos árboles y está cubierta de Abetes]

A la vista de lo anterior cabe preguntarse si Bowles escribió sus notas de viajes en inglés y si posteriormente fueron traducidas y publicadas en castellano. En el prólogo de su obra Bowles así parece indicarlo:

El cáhos de mis apuntamientos adquiere una forma menos irregular; se suple mi corta experiencia en extender discursos metódicamente; reciben nuevo orden mis ideas, se pulen, se adornan lo mejor que se puede; y por fin se publican en Castellano, para que puedan aprovecharse de ellas mejor los Españoles.

Podría ser que Bowles empleara en sus notas manuscritas el término inglés "firs" para referirse a los pinos, en el sentido que lo hace Talbot, y que fuese traducido al castellano por "abetes" en el párrafo referente a las sierras blanca y bermeja.

Por entonces, en 1775,  aún no existían referencias científicas al pinsapo. El Tratado sobre las coníferas de Pierre Belón (1553) [6] no lo cita. Fray Fco. de Santa María (1655) realiza la primera descripción documentada en la Sierra de las Nieves [3] y Simón de Rojas (1809) [7] no le da el status de nueva especie, cree que se trata del abeto común. No sería hasta 1838 cuando fue clasificado taxonómicamente como nuevo abeto (Abies pinsapo) por el botánico suizo Edmond Boisser [8]

El relato que el capitán S. E. Widdrington, R.N., hizo de su viaje de Ronda a Marbella por el puerto del Robledal viene a corroborar la hipótesis expuesta. Escribe Widdrington en "Spain an the Spaniards, in 1833" [9] lo siguiente:     

Me habían dicho que el camino pasaba al lado del bosque de Pinus Pinsapo, y que coronaba las alturas sobre el puerto [se refiere al puerto del Robledal]. Para poder examinarlo a fondo, me había llevado un guía, que debía acompañarme en la escalada que había previsto hacer entre las rocas; pero, ¡ay! estaba condenado a la decepción; sólo había rastros de unos pocos Pinasters, los últimos restos del bosque que había sido recientemente talado, y del que vi los restos ennegrecidos en Marbella. El bosque de Pinsapos era claramente visible en las laderas blanqueadas y escarpadas del pico más alto de la cadena (la Sierra de las Nieves), pero muy al este, y bastante fuera de alcance. ...

Pasé a través de los restos dispersos de los Pinasters, que habían sido destruidos tan completamente, que dudé si los pocos tocones que habían dejado como inconvertibles en carbón eran suficientes para llevar a cabo la sucesión mediante la dispersión de la semilla, como la gestión más común habría asegurado que se hiciera, ni en los anales de la barbarie española de este estilo, hubo nunca nada más completo que la destrucción de este noble bosque [10].


Bibliografía y notas

[1] Bowles, Guillermo (1775). Introducción a la Historia Natural y a la Geografía Física de España. Accesible online en Google Books, recuperado el 20/09/2022. 

[2] Medina Conde, Cristóbal (1789). Conversaciones históricas malagueñas. Accesible online en http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/catalogo/es/consulta/registro.do?id=1013397, recuperado el 20/09/2022.

[3] Pino Díaz, J. (2021). "Pinzapo, árbol que solo en este sitio se conoce en España" (Fray Fco. de Santa María, 1655). Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2021/02/pinzapo-arbol-que-solo-en-este-sitio-se.html, recuperado el 20/09/2022.

[4] Pelayo López, Francisco (s.f.). Guillermo Bowles. Accesible online en https://dbe.rah.es/biografias/18434/guillermo-bowles , recuperado el 20/09/2022.

[5] John Talbot Dillon en Travels Through Spain (1780). Accesible online en Google Books, recuperado el 20/09/2022. 

[6] Pino Díaz, J. (2021). Contribución a la discusión etimológica del término Pinsapo. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2021/02/contribucion-la-discusion-etimologica.html, recuperado el 20/09/2022.

[7] Pino Díaz, J. (2021). Notas sobre el pinsapo en la "Agricultura General" (1818) de Gabriel Alonso de Herrera. Accesible online en https://areadoc.blogspot.com/2021/04/notas-sobre-el-pinsapo-en-la.html, recuperado el 20/09/2022.

[8] Boissier, E. (1838). Notice sur l'Abies pinsapo. Accesible online en https://bibdigital.rjb.csic.es/records/item/9536-redirection, recuperado el 20/09/2022.

[9] Widdrington, S.E. (1834). Spain and the Spaniards, in 1833; vol. 1. Londres.  

[10] Párrafos de las páginas 284 a 286 del capítulo XIII de "Spain an the Spaniards, in 1833", traducidos por el autor del blog.

 

viernes, 19 de agosto de 2022

"Meu irmau", el cuento que D. Ramón escribió a su [hermano] pinsapo y que te llenará de emoción.

Allá por 1.888, cuando nació D. Ramón [1], su padre plantó un pinsapo en el jardín de su pazo de San Pedro de Trasalba (Orense). Árbol y niño crecieron juntos. D. Ramón, hijo único, cuando se refería a él le llamaba en gallego "meu irmau", mi hermano.

Con los años Ramón Otero Pedrayo (1.888-1.976), geógrafo, escritor y político galleguista, fue considerado “Patriarca de las Letras Gallegas”. 

En 1.976, con 88 años de edad, escribió este breve cuento para los alumnos del Colegio Nacional Virgen de Covadonga. Fue publicado en el periódico escolar [2]

Cuando lo leí me emocionó profundamente. Su prosa sentida e íntima me llenó de sentimientos. Este es su texto:

Yo tenía un hermano. Murió hace tres años. Era tan alto, fuerte y recio que sólo un gran viento lo podía derrumbar.

Y un gran viento lo derrumbó un día de febrero. Cuando cayó destrozó un pazo fuerte y viejo de siglos y rompió dos gruesas traviesas de piedra de la hermosa terraza. Tembló la tierra en dos parroquias. Lloró el jardín de bojes y rosales, la bella fuente, los pájaros y las sierras madres, grises por la bondad del poniente. Y lloré yo y aún lloro cuando pienso en él.

Los más doloridos fueron los pájaros, el mirlo como el tordo, el ruiseñor como el jilguero. Pues él los amparaba a todos. Los que en él anidaban como los que sólo se posaban como cansados viajeros. En él dormían con seguridad, guardados de gatos, culebras y niños de malas manos pues los niños buenos aman a los pájaros, amantísimos hijos de Dios y de la luz de los amaneceres.

Nacido al mismo tiempo que yo, por la voluntad de mi padre, creció mucho más que yo. Tenía brazos valientes y recogía los vientos forzándolos a cantar las bellezas del mundo. Yo abrazándome a él sentía latir su corazón como el corazón gigante de mi tierra. De lejos se veía singular, como un hito, por encima de las formas menguantes del suelo, de los caminos y de las blancas iglesias. Y las sierras abuelas -el Sueiro, la Magdalena, la de Avión siempre a galopar horizontes- gustaban de verlo desde lejos y hablando entre ellas: "Hermoso y bailarín, señala la buena parroquia de Trasalba, buen terreno de fuentes y canciones".

Pues mi hermano era un árbol que llegó a ser de los más elogiados de Galicia a la par del roble de las cien ramas de Reboredo, del de la Minteira o de aquel pino que creció en el alto de Maside.

Lo plantó mi padre, en el jardín de la casa, el día que yo nací, quizás pensando que yo podía ser débil y enfermizo y me daría amparo contra los vientos, los soles y las gentes. Era verde y fuerte y elegante, en figura y forma del pino, aunque ser era una especie americana, llamada araucaria [Rodríguez Dacal (2003) demostró que se trataba de un pinsapo], de fina e inspirada belleza arquitectural. Era poeta, pazo de los pájaros, verbo de lo dulces vientos, sensible a todas las variaciones del paisaje. Un harpa. Cuando gemía con el viento de noviembre hacía llorar. Cuando cantaba con los aires de abril espantaba las más gruesas nubes de tristeza.

Yo la adornaba con coronas de rosas bien tejidas en el tronco grueso y dulce al tacto como la mejilla de una niña o se las colgaba de las ramas al mismo tiempo pesadas y livianas. Le confesaba, en voz baja, mis alegrías y mis penas. Cuando le abrí el pecho con gran dolor, lloró lágrimas de una resina de fino olor, gruesas como gotas de lluvia de tormenta. Pues hay un alma neblinosa y amorosa extendida por toda la naturaleza gallega y a veces Dios la quiere animando un viejo roble patriarcal o una céltica roca. Y mi hermano, el árbol de la recia y fina hoja cantarina que me oyó frutos suficientes de belleza, de paz y amor.

Cuando tuvo lugar su muerte hubo un asombro y silencio en el jardín, donde ya acabaron los dulces sonidos regalados, y las canciones fugaces de largos adioses esperanzados. Y solo el señor ciprés murmura un "requiem" catarroso.

Y yo sigo triste. Me paseo perdido por los caminos del mundo y a veces las primeras tinieblas de la noche me hacen imaginar su gran copa, verde y llena de hojas, para dormir bajo ella confiado en el amparo de aquel forzudo y cantarín hermano que me dejó mi padre.[3]

 

O irmanciño [4] de Otero Pedrayo era un pinsapo, no una araucaria. 

Portada de "O irmanciño de Otero Pedrayo. Pinsapo Memorable de Galicia". Carlos Rodríguez Dacal, 2003. Diputación Provincial de Orense.

La Diputación de Orense publicó en 2003 O irmanciño de Otero Pedrayo. Pinsapo Memorable de Galicia, una monografía, rica en datos, imágenes y fotografías. El autor, Carlos Rodríguez Dacal, relata su investigación sobre el árbol de D. Ramón y concluye que era un pinsapo, no una araucaria. Las dos coníferas tienen un porte parecido y son  muy empleadas en jardinería, de ahí quizás el error. 

Tomás Casal, tres años más tarde, publicó una síntesis de O irmanciño en su artículo Un home, unha árbore, ... unha hustoria [5]. El mismo texto en español, Un hombre, un árbol, ...una historia, se encuentra en el blog Venerables Árboles [6].

D. Ramón sintió una gran tristeza con la muerte de su hermano pinsapo y tuvo la premonición de que la suya estaba cercana. Lo que no pudo imaginar es que, "azares de la vida", él y su pinsapo estuviesen juntos hasta el final. Dándose su último abrazo: Yo abrazándome a él sentía latir su corazón como el corazón gigante de mi tierra.

Así nos lo relata Casal:

Tan allegado estaba al Irmanciño que, cuando cayó, tuvo un hondo pesar, y la premonición de que con la caída de uno de los hermanos no tardaría en seguir la del otro. Fue el día 5 de febrero del año 1972 cuando un violento temporal, que alcanzó máximas de hasta 150 km/h, tumbó al Irmanciño sobre el Pazo de Trasalba causando serios daños. Otero Pedrayo estaba en Ourense, donde recibió la noticia con pesar, desplazándose al Pazo para dar las oportunas instrucciones para retirar el árbol y arreglar los daños de la casa. Aún así, debido a su tamaño y a la falta de maquinaria adecuada, no se consiguió sacarlo hasta el verano.
... Otero le vende el tronco a un maderista, pero sus amigos, siempre sin su conocimiento, hablan con el tratante y lo convencen de deshacer el trato. Ellos mismos, a través de otro maderista que hizo de intermediario, mejoran substancialmente la oferta (Otero necesitaba efectivo de inmediato para arreglar el Pazo) y se quedan con el tronco del Irmanciño que, cortado en trozos, va al aserradero para ser transformado en tableros.
Los tableros del Irmanciño quedan guardados y sin uso durante un tiempo, porque realmente no saben en qué usarlos. Dos años después a la esposa de Otero, Doña Fita, se le descubre un cáncer irreversible y los amigos de Otero, viendo lo que iba a suceder, deciden encargar un féretro con la madera del Irmanciño. El féretro quedó terminado a tiempo, pero el problema llegó a la hora de barnizarlo, la madera aún estaba verde, rezumaba resina, y no cogía el barniz. Encargaron otro igual, hecho en la misma fábrica y del mismo modelo, pero con otra madera, y aquel quedó esperando en la funeraria por quien, después de toda la vida juntos, habría de ser su usuario final: el hermano humano.
Cuando en abril de 1976, murió D. Ramón el féretro estaba listo y, aunque él nunca llegó a saberlo, compartió su última morada con su Irmanciño.

 

Bibliografía y notas

[1] Ramón Otero Pedrayo. Accesible online en https://dbe.rah.es/biografias/7618/ramon-otero-pedrayo, recuperado el 19/08/2022.

[2] Carlos Rodríguez Dacal, 2003. O irmanciño de Otero Pedrayo. Pinsapo Memorable de Galicia. Diputación Provincial de Orense.  

[3] Mi hermano (Ramón Otero Pedrayo, 1976). Texto traducido del gallego por Tomás Casal Pita. Accesible online en https://venerablesarboles.blogspot.com/2017/11/ramon-otero-pedrayo-orense-1888-1976-mi.html, recuperado el 19/08/2022.

[4] O irmanciño, en gallego, el hermanito. 

[5] Tomás Casal Pita (2006). Un home, unha árbore, ... unha hustoria, en Revista de la XI Feria de la Plantación. San Sadurniño (La Coruña). Accesible online en  https://www.falamedesansadurnino.org/media/xvi.pdf, recuperado el 19/08/2022.

[6] Venerables Árboles (24/11/2017). El pinsapo de don Ramón, del narrador de historias. TOMÁS CASAL PITA nos propone este relato... Un hombre, un árbol, ...una historia. Accesible online en https://venerablesarboles.blogspot.com/2017/11/tomas-casal-pita-nos-propone-este-relato.html, recuperado el 19/08/2022.